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LAS IMPRESIONES COMO ALIMENTO

Pláticas y ensayos

Christopher Fremantle
Recopilación y Edición de
Lillian Firestone Boal
Traducción: Salvador López L.

SOBRE LA ATENCIÓN

“ Hay otra forma de recibir las impresiones, que pueda alimentar a la psique en lugar de
producir, simplemente, un movimiento de tipo automático ?”

LAS IMPRESIONES COMO ALIMENTO


¿Qué es la vida ?
Desde el neutrón hasta las galaxias, toda forma de vida tiene su surgimiento, su crecimiento
y su período de deterioro. La vida está en todas partes. En diferentes esferas su forma
obedece a diferentes leyes.
La vida orgánica en la tierra, así como existe en todas sus formas: vegetal, animal o
humana, es mantenida por los mismos principios: la ingesta de alimento, la eliminación de
desechos y una respuesta programada a los estímulos. Es respecto a ésto último en donde la
cuestión de las impresiones es importante porque, aunque parecen estar conectadas
básicamente con la preservación de la vida humana, también se les puede ver como un
alimento.
Las impresiones son contactos sensoriales: en realidad, contactos entre fuerzas o campos
electromagnéticos. Estos contactos sirven como estímulos; la forma viva en la que ocurren
responde, sea de acuerdo con la programación de la naturaleza (para la preservación y
continuidad de la especie), o a través del ejercicio de una inteligencia independiente.
Incluso las formas muy primitivas de vida aceptan algunos materiales y rechazan otros en el
mantenimiento de su ciclo vital, mediante misteriosos procesos que apenas empezamos a
comprender. En el reino vegetal la inteligencia y la programación no pueden diferenciarse.
Las respuestas en el hombre ocurren en tantos niveles que, aunque el instinto y la
inteligencia parecen separados, no es posible definir una línea que los divida.
La creencia en el libre albedrío del hombre aparece debido a que la inteligencia conciente y
la programación de la naturaleza parecen haberse desarrollado de manera tal que pueden
actuar en forma independiente o en contradicción una con la otra. La separación de la
programación y la inteligencia lleva a una distinción, conveniente aunque arbitraria, entre el
cuerpo y la psiqué.
El soporte básico del cuerpo es lo que el hombre come y el aire que respira. El soporte de
su psiqué son las impresiones que recibe, de los sentidos o de su interior. Por ejemplo, las
impresiones sensoriales dan lugar a la posibilidad del pensamiento asociativo, el
conocimiento conceptual y a respuestas emocionales de una calidad muy superior a las del
instinto. El desarrollo de los individuos y de la cultura a que pertenecen, puede verse como
una evolución que depende de la calidad de las impresiones que recibe la psiqué.
El desarrollo de intrumentos científicos y tecnológicos, por ejemplo, sirve para mejorar la
observación y permite un análisis efectivo de impresiones que de otra forma serían
imperceptibles. La civilización moderna, desde la conquista del espacio hasta la conquista
de la enfermedad, surge de esta amplificación de las impresiones sensoriales, brindando
nuevos materiales para la función síquica y llevando a nuevos niveles de conocimiento.
Así, parece inevitable hacer un estudio de las impresiones, considerándolas como un
alimento que nutre a la psiqué y desarrolla nuevos niveles de funcionamiento. Sin embargo,
implica también el dejar de lado la tecnología pura y voltear hacia las grandes tradiciones
que afirman que la psiqué humana ha sido plantada por la naturaleza para llegar a un grado
extraordinario de evolución, en una dimensión muy diferente a aquella a la que nos ha
llevado la tecnología.
Esto puede plantearse de otra manera. Mientras que la perfección científica pone a
disposición un rango mucho mayor de impresiones, el aparato receptor del hombre no ha
sido mejorado en la misma forma. ¿ Es posible mejorar la calidad de la receptividad
humana ?
¿ Qué hay con las impresiones que absorbe el hombre ? Aunque se han hecho estudios del
efecto de la privación sensorial, de la acción de la hipnósis y la sugestión, por ejemplo,
existe otro aspecto igualmente importante que ha sido ignorado. Este es el fenómeno de la
inatención. Al escuchar música, leer un libro o al estar charlando, la corriente de
impresiones provoca asociaciones contínuamente; éstas tienden a absorber la atención,
creando lagunas en la corriente de percepción conciente.
Así, la realidad del mundo es recibida a través de una pantalla de reacciones, comentarios y
juicios. Esto es tan contínuo, que con frecuencia resulta difícil de percibir.
¿ Qué tanto de nuestra realidad es sólo una construcción formada por materiales guardados
en la memoria y por pensamientos y emociones asociativos ? Resulta más decisiva la forma
como vemos la situación en el momento de actuar, que la realidad existente en ese
momento. Si el punto de vista y la realidad coinciden, todo está bien; pero si no, estamos en
problemas. La ilusión constante del hombre, es la creencia de que todas las personas están
concientes de la realidad que los rodea.
Para progresar hacia una nueva dimensión de experiencia, es necesario un estudio del
mecanismo de percepción, así como una valoración más estrecha de la naturaleza de
nuestra percepción de la verdad.