Sunteți pe pagina 1din 30

LEYENDA DE MANCO CAPAC Y MAMA OCLLO

Cuenta la leyenda, que el Dios Inti (Sol), hizo salir del Lago Titicaca a sus hijos Manco Cápac y Mama Ocllo para
encargarles la tarea de fundar una civilización. Para ayudarlos, les dio un Cetro de Oro y les ordenó que se
establezcan en aquel lugar donde el Cetro se hundiera fácilmente. cuando llegaron al Pie del Cerro Huanacaure,
y pusieron de pie su Cetro, este, hundió inmediatamente. Regocijados, Manco Cápac y Mama Ocllo fundaron la
ciudad del Cusco tal cual fue la orden del Dios Inti.. Manco Capac, enseñó a los hombres a cultivar la tierra, a
cazar, a construir casas, y otras cosas más de provecho. Mama Ocllo enseñó a las mujeres a tejer la lana de las
llamas para fabricar vestimentas, así como también a cocinar y a ocuparse de la casa.

LEYENDA DE LOS HERMANOS AYAR

Cuenta la leyenda que en la gran montaña Pacaritambo (al noroeste de Cuzco) tras un gran diluvio el dios
Wiracocha hizo salir a los Hermanos Ayar. En la montaña llamada Tampu Tocco, partieron los cuatro hermanos
con sus respectivas esposas, Ayar Manco y Mama Ocllo, Ayar Cachi y Mama Cora, Ayar Uchu y Mama Rahua y
finalmente Ayar Auca y Mama Huaco.
Los hermanos Ayar al contemplar el estado de las tierras y la pobreza de la gente, emprendieron un viaje
en búsqueda de un lugar más fértil. Partieron junto a miembros de diez Ayllus (organización inca que agrupaba
diez familias), hacia el sudeste. El primer problema surgió cuando Ayar Cachi (un hombre fuerte) tuvo un
altercado con sus demás hermanos.
Ellos quisieron matarlo, y Ayar Cachi les ordenó de volver a las cavernas de Pacarina (se llama así, en quechua,
al lugar de los orígenes) a buscar semillas y agua. Ayar Cachi penetró en la caverna de Capac Tocco (ventana
principal de la montaña "Tampu Tocco") y el doméstico que lo acompañaba cerró con una gran piedra la puerta
de entrada, y él no pudo jamás salir.
Los demás siguieron su camino y llegaron al monte Huanacauri donde encontraron un ídolo de piedra, al que le
temieron y respetaron. Pero Ayar Uchu saltó sobre la espalda de la estatua de piedra, y quedó instantáneamente
petrificado, haciendo parte en delante de la escultura. Aconsejó a sus hermanos de seguir el viaje y les pidió
que se celebre en su memoria la ceremonia del Huarachico, o "iniciación de los jóvenes”.
En el transcurso del viaje, Ayar Auca vio que le crecieron alas y voló hacia el valle. Cuando llegó a una roca de
Acamama, también quedó convertido en piedra. El único hermano restante Ayar Manco, llegó a Cuzco
donde encontró buenas tierras, y se hundió su bastón de oro con facilidad pero no pudo retirarlo sin esfuerzos.
Entusiasmados por el entorno decidieron quedarse. Ayar Manco fundó una ciudad con el nombre de su Dios
Wiracocha y en el nombre del Sol, esta ciudad se llamó Cuzco (ombligo en quechua) y se convirtió en la capital
del Tahuantinsuyo, el comienzo de Imperio Inca.

LOS INCAS

Fueron la civilización más grande de Sudamérica, su territorio en conjunto conformó el Imperio del Tahuantinsuyo
“los cuatro suyos o partes unidos”.

1. UBICACIÓN GEOGRÁFICA
Fue la región andina, debido a la presencia de la cordillera de los Andes, La más famosa de ellas fue el imperio
incaico, que ocupó un vasto territorio de América del Sur, que comprende los actuales o partes de los territorios
de las Repúblicas de Perú, Ecuador, occidente de Bolivia, norte de Argentina, norte de Chile y el extremo
suroccidental de Colombia en la frontera.
2. TERRITORIO DEL IMPERIO INCAICO
DIVISIÓN POLÍTICA: SUYOS O REGIONES
Los cronistas afirmaron que el imperio incaico estuvo dividido en cuatro distritos conocidos como suyos (del
quechua suyu):
Chinchaysuyo,
Antisuyo,
Collasuyo
Contisuyo.
3. ORGANIZACIÓN TERRITORIAL
Cada provincia (wamani) estaba dividida en sayas o partes en las cuales habitaba un número variable de ayllus.
4. ORGANIZACIÓN POLÍTICA
El imperio de los Incas fue desde el punto de vista político, una monarquía absolutista y teocrática. El poder
estaba centralizado en el Inca a quien se le consideraba de origen divino. El derecho de gobernar se tenía por
herencia.
A. El inca
B. El auqui (príncipe heredero)
C. El consejo imperial
D. El apunchic (gobernador regional)
E. El Tucuy ricuy o Ticui ricoj
F. El curaca

A. El INCA
El inca o gobernante principal no era necesariamente el hijo mayor, sino que era elegido por ser el más capaz y
preparado. Todo lo que entraba en contacto con él se consideraba como sagrado. No se dejaba ver por la gente.
Era conducido en andas, pues según las creencias si su poder entraba en contacto con la tierra podrían producir
catástrofes, debido a su fuerza divina.
Era el soberano del Tahuantinsuyo que reunía en su persona tanto el poder político como el religioso era llamado
Sapainca.
B. EL AUQUI
De manera genérica, se denominaban auquis a todos los hijos varones del Inca;
• Atribuciones
Era hijo del Inca y de la Coya (esposa principal), aunque no siempre el hijo mayor, sino el que demostraba más
capacidad, tanto en las funciones de gobierno como en el arte de la guerra.
C. EL CONSEJO IMPERIAL
El Tahuantinsuyo Camachic o Consejo Imperial, era el máximo organismo político del Imperio incaico, cuya
función era asesorar al Inca o soberano. Estaba integrado por los cuatro suyuyuc o gobernadores de las cuatro
provincias (suyos
Funciones
Asesoraba al Inca en los asuntos importantes.
Contribuía poderosamente en la concepción de las leyes y en la formulación del plan de gobierno.

D. EL APUNCHIC
Era el nombre con que se designaba al gobernador de una gran provincia (huamani) en el imperio incaico.
Algunos cronistas lo equiparan con el cargo hispano de virrey.
E. EL TUCUY RICUY
(el que todo lo ve), era un funcionario especial de alto rango, bajo el imperio incaico. Era enviado por el Inca a
las provincias para observar el cumplimiento de los mandatos imperiales. Tenía la facultad de imponer castigos
a los funcionarios que se hubieran portado con negligencia o abuso; incluso, en casos extremos, podía tomar el
gobierno de la provincia. Era una especie de "gobernador volante".

F. EL CURACA
El curaca era el jefe político y administrativo del ayllu. Después de la invasión del Perú por parte de Francisco
Pizarro y sus compañeros, los hispanohablantes le empezaron a conocerle con la voz taína de cacique, que
denota autoridad.
5. ORGANIZACIÓN SOCIAL
La sociedad Inca, fue y rígida. Existieron grandes diferencias entre las clases sociales, siendo estas diferencias
respetadas por todos los habitantes del Imperio. Las clases jerarquizadas formaban una pirámide donde el Inca,
con todo el poder, se encontraba en la cúspide, mientras que el pueblo, que era la gran mayoría, constituía su
base social. La organización social incaica estaba constituida dela siguiente manera:
LA REALEZA
• El Inca: gobernante principal no era necesariamente el hijo mayor, sino que era elegido por ser el más capaz
y preparado.
• La coya: era la esposa principal del
• El auqui: era el hijo del Sapa Inca elegido como sucesor en el gobierno imperial.

LA NOBLEZA
Todos los familiares del Inca eran parte de este grupo social
.
• Nobleza de sangre
Constituida por la coya, hijos legítimos, hermanos y descendientes por una sola línea imperial y solar.
• Nobleza de privilegio
También había nobles de privilegio, quienes alcanzaban esta posición porque habían hecho favores al Inca y por
eso, ocupaban cargos importantes en el Tahuantinsuyo.
EL PUEBLO
• El ayllu
El ayllu fue la base y el núcleo de la organización social del imperio Incaico. Era una agrupación de familias que
se consideraba descendiente de un lejano antepasado común o totem.
• El curaca
El curaca era el jefe del ayllu y quien se encargaba de distribuir las tierras, organizar los trabajos colectivos y
actuar como juez de la comunidad.

El ayllu estaba conformado por:


• Hatun Runa
(Hombres grandes) estaban dedicados principalmente a la agricultura.
• Mitimaes
Grupos trasladados para colonizar nuevas regiones enseñando a los pueblos nuevas costumbres.
• Yanaconas
Servidores del Inca y del Imperio
• Esclavo
Prisioneros de guerra dependientes del Inca que no eran escogidos como Yanaconas.

VÍNCULOS DEL AYLLU

Los miembros del ayllu se consideraban unidos por los siguientes vínculos:
De sangre. Era un vínculo de parentesco
Económico. Constituido por el territorio o lugar donde vivían, trabajaban y usufructuaban en común, llamado
marka.
Religioso. Era el culto que todos los miembros del ayllu rendían a la divinidad protectora de la que se creía
descender, llamado tótem " ser que engendra”, que podía ser un cerro, un relámpago, un halcón, etc.
Político. Este vínculo también los unificaba porque todos los miembros del ayllu tenían un mismo jefe:
Existieron algunos sectores o grupos que gozaron de una situación de excepción en la sociedad incaica, como
el sacerdocio y las accllas.

6. NORMAS DE CONDUCTA
En el Tahuantinsuyo todo era regido por normas y leyes;
Algunas de las normas de conducta en el Imperio de los Incas, constituyeron máximas cardinales de la moral
incaica y se convirtieron en una forma de salud común.
a. AMA SUA No seas ladrón.
b. AMA LLULLA No seas mentiroso
c. AMA KELLA No seas perezoso

La conducta moral reposaba en estos tres principios, es decir, la honradez, la veracidad y el trabajo; constituían
la base y el patrón de toda la legislación en el orden jurídico y moral de los incas.

7. CONTROL DE LA POBLACIÓN

extendió su dominio bajo distintas etnias. Se calcula que la población total del imperio fue de entre 16 a 18
millones, dependiendo las fuentes.

SISTEMA DECIMAL NÚMERO DE FAMILIAS


 Pisca 5 familias
 Chunca 10 familias
 Pisca Chunca 50 familias
 Pachaca 100 familias
 Pisca Pachaca 500 familias
 Guaranca 1000 familias
 Pisca Guaranca 5000 familias
 Huni 10000 familias

8. ACTIVIDADES ECONÓMICAS

1. SISTEMA DE TRABAJO DEL IMPERIO INCAICO


.
• La mita
Era un sistema de trabajo a favor del Estado, donde se movilizaban multitudes de indígenas a trabajar por turno
de tres meses en labores de construcción de caminos, puentes, fortalezas, centros administrativos, templos,
acueductos, explotación de minas, etc.
• La chunga
Era el trabajo realizado en beneficio del pueblo inca por las mujeres en caso de desastres naturales.
• La minka, minca o minga
Es el trabajo que se realizaba en obras a favor del ayllu y del Sol (Inti), una especie de trabajo comunal en forma
gratuita y por turno, era una forma de beneficio para el Estado, donde concurrían muchas familias portando sus
propias herramientas, comidas y bebidas.
• El Ayni
Era un sistema de trabajo de reciprocidad familiar entre los miembros del ayllu, destinado a trabajos agrícolas y
a las construcciones de casas. El ayni consistía en la ayuda de trabajos que hacía un grupo de personas a
miembros de una familia, con la condición que esta correspondiera de igual forma cuando ellos la necesitaran,
como dicen: "hoy por ti, mañana por mí"
2. AGRICULTURA EN EL IMPERIO INCAICO

Al ser los Andes una sociedad predominantemente agrícola, los incas supieron aprovechar al máximo el suelo,
venciendo las adversidades que les ofrecía el accidentado terreno andino y las inclemencias del clima. La
adaptación de técnicas agrícolas que ya se empleaban con anterioridad en distintas partes, permitió a los incas
organizar la producción de diversos productos, tanto de la costa, sierra y selva, para poder redistribuirlos a
pueblos que no tenían acceso a otras regiones.
• Herramientas agrícolas
Los antiguos peruanos del Cuzco para realizar sus labores agrícolas utilizaron, como no tenían yunta por la falta
de animales, el arado de tracción humana que denominaban la tajlla o chaquitajlla
• Fertilizantes
La importancia de la agricultura llevó a los indígenas a buscar fertilizantes para sus cultivos. La información que
poseemos sobre abonos procede de la costa y manifiesta el aprovechamiento de recursos naturales renovables.
Los principales abonos empleados son nombrados por los cronistas y fueron usados sobre todo para la
producción de maíz lo cual confirmaría la sugerencia de murra acerca de la prioridad de este cultivo. Un primer
abono consistía en enterrar junto con los granos, pequeños peces como sardinas o anchovetas El segundo abono
usado era el estiércol de las aves marinas que por millares anidan en las islas del litoral. El tercer recurso
renovable provenía del mantillo de hojas caídas de los algarrobos y guarangos utilizadas para mejorar los suelos.

• Los andenes
Los incas tuvieron una especial preocupación por encontrar formas para mejorar las condiciones del suelo para
la agricultura. La variedad del clima y del territorio difícil, los llevaron a buscar soluciones diversas, y fueron
muchas las formas que encontraron para hacer frente al problema. Entre las medidas más conocidas se
encuentran la construcción de andenes, que durante el gobierno incaico se le dio una gran importancia. Aunque
demandaban movilizar grandes cantidades de mano de obra, que el estado inca podía realizar con relativa
facilidad.

• Sistema de riego
Los conocimientos hidráulicos -canales y bocatomas-, permitieron la irrigación y el cultivo, especialmente del
maíz. El litoral peruano se caracteriza por sus dilatados desiertos cortados por ríos que bajan por las serranías y
cuyos caudales permiten el surgimiento de la agricultura. En el Cuzco se canalizaron los dos riachuelos que
atraviesan la ciudad, empedrando sus cauces y estableciendo puentes peatonales.
• Productos agrícolas
Junto con la ganadería, la agricultura representó la base de la economía inca. Las poblaciones que habitaron el
área andina lograron domesticar y aclimatar una gran variedad de productos a diversas condiciones, sacando
provecho de terrenos considerados difíciles para la producción agrícola.
• Distribución de la tierra

La distribución de las tierras se dio de la siguiente forma:

a) Las tierras del Sol: Eran las tierras que servían para el culto, eran administradas por los sumos sacerdotes,
b) Las tierras del inca: Eran las tierras que eran destinadas al inca ,la nobleza imperial, el ejército y los
funcionarios del imperio.

c) Tierras del pueblo: Eran las tierras eran trabajadas por los ayllus,
Los Tambos: Eran grandes reservorios de alimentos provenientes de la tierra del sol y del inca,
• Caminos principales
Los principales caminos de los incas fueron dos: los caminos de la Sierra y los de la Costa que iban en forma
paralela, estos eran los pilares viales de las comunicaciones incas

• Los puentes
Diversos tipos de puentes permitían cruzar los ríos. En la sierra los había de troncos de árboles cuando las
distancias no eran grandes y los que se hicieron famosos por su ingenio fueron los que los españoles llamaron
"de criznejas". Estos puentes se apoyaban sobre dos grandes estribos de piedras con fuertes y sólidos cimientos
y entre cada estribo atravesaban cuatro o seis gruesas vigas que amarraban el puente colgante. Las maromas
se tejían de ramas delgadas como mimbre, trenzando de tres en tres a otras más gruesas e iban aumentando
las ramas hasta alcanzar un diámetro de unos cincuenta centímetros. Una referencia de 1534 describe uno de
dichos puentes como sigue "Hay muy grandes y poderosos ríos sobre los cuales hay puentes hechos de gruesas
cuerdas y entre una y otra hay cuerdas delgadas y menudas; y de estos puentes hay dos por donde pasaban los
señores y dos por donde pasaba el común popular."

Existen varios tipos de puentes en el Tahuantinsuyo:

Puentes colgantes: utilizados cuando el rio era ancho, consistía en gruesos cables de agave o maguey, que
se extendían de un lado a otro y que se encontraban atados a gruesas rocas y como lechos utilizaron troncos
unidos fuertemente.
Puentes de piedra: Eran construidos cuando el rio era angosto, y solo bastaba con colocar una piedra
gigantesca de una orilla a otra de tal manera que permitiera el tráfico de personas en su parte superior.
Oroyas: Eran usados cuando los ríos eran anchos, donde era dificultoso el uso de puentes colgantes, en
este caso con gruesos cables de maguey extendidos de una orilla a la otra, a través de la cual se deslizaba un
recipiente a manera de canasta, donde se encontraba el viajante que era halado de una orilla por un Hatun runa
dedicado a esa labor de transportador.
También existían otro tipo de comunicación el náutico en el sur. En el desaguadero cerca del lago Titicaca, había
un famoso puente que consistía en una hilera de balsas de totora acomodadas lado a lado con una gruesa capa
de eneas añadidas y arregladas sobre las embarcaciones.
Los españoles hicieron famosos sus relatos sobre los tambos o mesones situados cada cierto trecho a lo largo
de las rutas. Es posible que los tambos existieran en tiempos anteriores en las rutas que conducían a los lugares
de peregrinación para albergar a los romeros. Posiblemente también se usaron en época de Wari y Chimú. Los
había de diversas categorías y dimensiones según su importancia.

EL CHASQUI

Era el mensajero personal del Inca, que utilizaba un sistema de postas para entregar mensajes u objetos.
Los chasquis eran jóvenes diestros y preparados físicamente desde temprana edad, y recorrían a través de un
sistema de postas (tambos), los extensos caminos construidos por el estado Inca, pues de ellos pudiera depender
una orden de suspensión de una acción bélica a tiempo o llegaran los refuerzos a una batalla. Eran hijos de
curacas, gente de confianza.
Llevaba siempre un pututu, trompeta de caracol, para anunciar su llegada y alertar a su relevo; por armas portaba
una porra y una huaraca, un quipu, donde traía la información, un atado a la espalda, donde conducía objetos y
encomiendas, una vara, y en la cabeza, un penacho de plumas blancas a modo de identificador visual. Dicen
que un caracol de Colombia llegaba vivo al inca, en el Cuzco.
Además, el chasqui se convirtió en el receptor del saber ancestral, recibido de parte de los hamawt'a (sabios
ancianos), para ser entregado a un nuevo relevo, y así transmitir los conocimientos en forma hermética, a fin de
preservar los principios esenciales de la cultura andina ante el avasallamiento de la civilización occidental.

EL EJÉRCITO INCAICO

El Ejército inca era el cuerpo militar que aseguró la expansión y consolidación del Imperio Incaico.
Dicho ejército era multiétnico y estaba encargado de defender la soberanía de sus tierras, extenderlas y sofocar
rebeliones. A menudo era también usado para intereses políticos como las ejecuciones o golpes de Estado.
A medida que la soberanía inca crecía en tamaño y población, el ejército lo hacía de la misma forma. Las mayores
concentraciones de guerreros incas en las épocas de esplendor del imperio llegaron a componer unos 200 000
soldados en un solo ejército (época de Huayna Cácap).
El militarismo que tenía la monarquía inca hacía de la pertenencia a éste, un importante cargo. A los soldados
se les brindaba alimentación, vestimenta y una ayuda estatal en reemplazos para su familia en lo que respectaba
a la actividad agraria que el levado debería estar cumpliendo, de tal manera que ser guerrero permanente no era
un mal cargo y hasta inclusive ocupaba su propio espacio en la pirámide político-social.
Cuando volvían de una campaña exitosa a Cusco, niños y mujeres los recibían como héroes y se hacía una
ceremonia en honor a ellos. La ceremonia que se daba en la Plaza de armas del Cusco consistía en exhibir el
botín y pisotear a los prisioneros como un símbolo de la victoria.

9. APORTES CULTURALES

RELIGIÓN
Para la población andina el espacio y el tiempo eran sagrados, por lo tanto, tenían una explicación mítica y una
representación ritual.
Los tres planos eran:

• Hanan Pacha (el mundo de arriba)


• Kay Pacha (el mundo de aquí)
• Urin Pacha (el mundo de abajo)

Se pensaba que los dioses podían comunicarse con los hombres a través de los oráculos. Las representaciones
de madera, arcilla o piedra cobraban vida y podían expresar sus deseos y responder las preguntas. Los dioses
no podían equivocarse en sus predicciones, si esto sucedía eran destruidos.
En lo referente a la muerte, tenían temor morir quemados, pues pensaban que la fuerza vital desaparecía cuando
una persona moría quemada o su cuerpo era incinerado

Eran politeístas (es decir creían en varios dioses), destacando el culto al "Dios del Sol (Inti)".

FESTIVIDADES
DIOSES INCAICOS

Viracocha: Su nombre completo a fin de recalcar su calidad de ser supremo, es: Apu Qun Tiqsi Wiraqucha
(Apu Kon Titi Viracocha). Era considerado como el esplendor originario o El Señor, Maestro del Mundo. En
realidad fue la primera divinidad de los antiguos peruanos, tanto los habitantes de Caral, Chavin, Huari y
especialmente los Tiahuanacos, que provenían del Lago Titicaca. Surgió de las aguas, creó el cielo y la tierra. El
culto al dios supuso un concepto de lo abstracto y de lo intelectual, y estaba destinado solo a la nobleza.
Huiracocha, al igual que otros dioses, fue un dios nómada y tenía un compañero alado, el Pájaro Inti, una especie
de pájaro mago, sabedor de la actualidad y del futuro. Este pájaro mago, no es otro que el Corikente de las
tradiciones orales, el picaflor de oro, mensajero de los dioses, cuyas plumas servían para la mascaipacha o
corona imperial del Inca. Huiracocha es representado con dos varas, que al parecer eran realmente estólicas
(propulsalanzas) o warakas (hondas gigantes andinas)

Inti: Era el dios sol y dios supremo, el cual ejercía la soberanía de la actualidad en el plano divino (Hanan
Pacha). Igualmente era hijo del dios sol del mundo antiguo (Ñaupapacha) y reinaba sobre el ser humano en el
mundo actual (Kaypacha). Inti era la divinidad popular más importante del imperio incaico siendo adorado en
varios santuarios. Se le entregaban ofrendas de oro, plata y ganado, así como las llamadas Vírgenes del Sol.
También se le hacían ofrendas humanas en el mes de los Capac hucha, la cual muchas veces consistía en reos
de muerte, como dios más importante.
Mama Quilla: Era la madre luna y esposa de Inti. Madre del firmamento, de ella se tenía una estatua en el
Templo del Sol, en el que una Orden de Sacerdotisas le rendía culto. Los antiguos moche a diferencia de los
incas, consideraban a la Luna la deidad principal.
Pacha Mama: Llamada también Madre Tierra ya que era la encargada de propiciar la fertilidad en los campos.
Se le tributaban ofrendas o pagos.
Pachacámac: Era una reedición de Viracocha, el cual era venerado en la Costa Central del imperio incaico.
Era conocido como el dios de los temblores, y su culto hizo un aparente sincretismo con el actual Señor de los
Milagros, el cual tiene rasgos de este antiguo dios pagano según la historiadora María Rostworowski.
Mama Sara: Era la Madre Maíz o del alimento, la más importante de las conopas (representaciones
religiosas) de los alimentos junto con la coca y papa.
Mama Cocha: Madre del Mar, a quien se le rendía culto para calmar las aguas bravas y para la buena pesca.
Era la madre que representaba todo lo que era femenino.

ARQUITECTURA

La arquitectura incaica se caracteriza por la sencillez de sus formas, su solidez, su simetría y por buscar que sus
construcciones armonicen el paisaje. A diferencia de sociedades costeñas como la chimú, los incas utilizaron
una decoración bastante sobria. El principal material utilizado fue la piedra. En las construcciones más simples
era colocada sin tallar, no así en las más complejas e importantes. Los constructores incaicos desarrollaron
técnicas para levantar muros enormes, verdaderos mosaicos formados por bloques de piedra tallada que
encajaban perfectamente, sin que entre ellos pudiera pasar ni un alfiler. Muchas veces esos bloques eran tan
grandes que resulta difícil imaginar su colocación, las mejores muestras de esta habilidad se encuentran en la
zona del Cuzco. Se sabe que los mejores talladores de piedra eran collas, provenientes del Altiplano y que
muchos de ellos fueron llevados al Cuzco para servir al estado.
Formas arquitectónicas incaicas
Kanchas
Kallankas
Ushnu
Tambos
El Acllahuasi

Centros administrativos provinciales

Conforme se iba expandiendo el imperio, se fueron construyendo centros provinciales desde los cuales se
administraban las diferentes regiones conquistadas. La planificación estatal implicaba el uso de maquetas de
barro en las que se representaba desde valles enteros hasta un edificio, antes de empezar a construirlo. En la
costa, la piedra usualmente era sustituida por el tapial o el adobe.
• Tambo Colorado
• Huánuco Pampa
• Tomebamba
• Cajamarca
• Quito

Construcciones de carácter religioso


• Vilcashuamán
• Coricancha

Construcciones militares y conmemorativas


• Inca Huasi
• Sacsayhuaman

Arquitectura de élite
• Ollantaytambo u Ollantaytampu
• Písaq
• Machu Picchu

CERÁMICA

La cerámica incaica es distinta de los estilos que predominaron en la zona centroandina en la época pre-
Tahuantinsuyo. El estilo inca se caracteriza por su producción en masa, habiéndose encontrado evidencias del
empleo de una gran cantidad de moldes que permitieron difundir una producción sumamente estandarizada. Sus
colores se caracterizan por el uso intensivo de diferentes tonos de marrón y sepia, además del rojo, negro, blanco,
anaranjado y morado, que producían una gama relativamente variada de combinaciones. Se aprecia en la
alfarería incaica la predilección por los diseños geométricos, predominando los rombos, barras, círculos, bandas
y triángulos. Las formas típicas son el aríbalo y los queros, aunque estos últimos existieron desde el Horizonte
Medio y fueron confeccionados también en madera y metal. El Estado incaico estableció distintos tipos de
relaciones con los ceramistas locales y aprovechó de diferentes maneras sus técnicas y estilos alfareros. Se
movilizaron vasijas de estilo local y se las hizo circular por todo el territorio, fusionándose de esta manera las
diferentes técnicas existentes.

TEXTILERÍA

El arte textil incaico se caracteriza por sus tejidos con diseños geométricos o tocapus y por la fineza de su técnica.
Los incas destacaron por sus tapices y sus estupendos mantos de plumas, también de diseños geométricos.
Tuvieron un extraordinario sentido de la simetría, reflejado mediante la repetición de figuras estilizadas dispuestas
de una manera sumamente ordenada. Para los incas la importancia de los textiles fue religiosa, social y política.
Ellos expresaban su cosmovisión, su sentido del espacio y de sus divisiones. Eran símbolos de nivel social. Los
famosos ponchos dameros, blancos con negro y rojos al centro se destinaban sólo a los orejones o generales
allegados al Inca. Se dice que los diseños geométricos, que aparecen en algunos tejidos, servían también para
identificar a los incas y sus familias. Desde la visión política los textiles representaban tesoros intercambiables,
así como productos tributables que cohesionaban al imperio.

ESCULTURA

Los trabajos realizados en piedra constituyen el otro gran conjunto de realizaciones incaicas que merece la pena
destacar. Suele limitarse a representaciones zoomorfas de auquénidos, llamas, vicuñas y alpacas, y fitomorfas,
mazorcas de maíz, que son conocidas como conopas y a numerosos cuencos y recipientes llamados
popularmente morteros. Entroncados en las tradiciones artísticas andinas, los incas supieron imprimir un carácter
propio y original a sus obras que se basó en una simplificación de las formas por medio de volúmenes
geométricos sencillos y una esquematización de los motivos decorativos muy próxima a una concepción estética
geometrizante y cubista. El arte incaico se caracterizó por la sobriedad, la geometría y la síntesis, tendiendo más
a lo práctico y funcional que a lo formal.

PINTURA

La pintura como expresión estética se manifestó en murales y mantos. Bonavía señala la diferencia entre paredes
pintadas de uno o varios colores y los murales con diseños o motivos representando escenas diversas.
Los murales pintados se aplicaban sobre paredes enlucidas con barro empleando pintura al templo, técnica
diferente a utilizada para las pinturas rupestres. Hacia el Horizonte Temprano, la pintura era aplicada
directamente sobre la pared enlucida, mientras que durante el Período Intermedio Temprano' se cubría el muro
enlucido con pintura blanca para luego aplicarle el dibujo deseado. Otro medio usado en la misma época consistía
en trazar motivos incisos sobre el barro húmedo para luego rellenarlo con pintura.

ARTE PLUMARIO

Las prendas de plumería manifiestan un gusto estético por el color y se usaron en mantas camisas, abanicos y
sombrillas para preservar del sol a los personajes conducidos en andas. Los brillantes tonos de las plumas
empleadas señalan un origen selvático con lo cual concluimos que debió existir un trueque a lo largo y ancho del
país entre la selva, la sierra y la costa.
El cronista Santa Cruz Pachacuti cuenta que para los grandes acontecimientos, como el matrimonio de Huayna
Cápac con su hermana el día que recibió la borla o mascaipacha insignia del poder, se recubrieron los techos de
paja de los palacios y los templos del Cuzco con las más vistosas mantas confeccionadas con plumas
multicolores. El espectáculo debió ser magnífico y sobrecogedor pues los brillantes colores de las techumbres
contrarrestaban con la sobriedad de las piedras y las cenefas de oro de los muros palaciegos.

ORFEBRERÍA Y METALURGIA

El área andina de Perú, Bolivia y Ecuador fue la cuna de la metalurgia a nivel sudamericano y surgió sin ninguna
influencia proveniente del Viejo Mundo.
Existieron dos centros metalúrgicos uno en la zona del altiplano peruano - boliviano y otro en la costa norte en la
región Mochica-Lambayeque. De estos dos lugares se difundieron los conocimientos al sur, hacia Chile y
Argentina, y al norte, a Colombia y Panamá para llegar posteriormente a las costas occidentales de México.
La metalurgia en los Andes tiene una gran antigüedad y sus artífices lograron las más variadas técnicas y
aleaciones.
En toda la costa existieron expertos plateros y durante al apogeo incaico sus gobernantes establecieron mitimaes
en el Cuzco para la producción de objetos suntuarios. Diversos documentos nombran a estos grupos
provenientes del Chimú, Pachacámac, Ica y Chincha. Es probable que sus obras siguiesen los gustos estéticos
incaicos. Sabemos del establecimiento en Zurite, cerca del Cuzco de unos yanas plateros de Huayna Cápac,
provenientes de Huancavilca (actual Ecuador) que residían en tierras del soberano y cuya obligación era fabricar
objetos para el Inca.

MÚSICA

Los incas contaron con varios instrumentos musicales de viento y percusión entre los que se encuentran: la
quena, la tinya o Wankar, el calabacín, la zampoña y la baqueta. La música desempeñaba un papel importante
en distintas ocasiones. Se sabe que había música amorosa, guerrera, fúnebre y agrícola. La música incaica se
componía de cinco notas musicales.
Una característica fue la ejecución de música durante las labores agrícolas en tierras del Estado, con lo cual
convertían las duras faenas del campo en amenas reuniones.
Los instrumentos musicales empleados en las manifestaciones corporales eran diversos según las danzas a
interpretar, los integrantes, las regiones o los motivos de las celebraciones.
Las flautas eran uno de los instrumentos más populares. Las quenas por lo general, eran confeccionadas con
huesos humanos mientras que otras flautas eran de arcilla, plata o, las más comunes, de carrizos.

LITERATURA Y LENGUA

El Imperio incaico era un estado multicultural y plurilingüístico, que englobaba algunas de las regiones de altísima
diversidad cultural y lingüística como son el norte de Perú, Ecuador y en menor medida el este de Bolivia. Algunas
lenguas fueron ampliamente usadas junto con las lenguas quechuas. Entre las lenguas más importantes
destacan algunas que estuvieron asociadas a reinos preincaicos de importancia. Una lista no extensiva de
lenguas regionalmente importantes es:
• Idioma puquina, alrededor del lago Titicaca.
• Idioma aimara, alrededor del lago Titicaca y en regiones circundantes.
• Idioma mochica, en el noroeste de Perú y la costa norte.
• Idioma quingnam, en la costa central de Perú.
• Idioma chacha, en el territorio dominado por los chachapoyas.
• Idioma cacán, en el sur del imperio.

GOBERNANTES DEL TAHUANTINSUYO

I.- MANCO CÁPAC


Según la leyenda fue el fundador del imperio, enviado por el dios Sol. Emergió del lago Titicaca acompañado de
su esposa Mama Ocllo Huaco. Su padre Sol le había ordenado que estableciera la capital donde se hundiera la
barra de oro que
llevaba en su mano derecha. Llegando al valle del Urubamba, en el cerro Huanacauri, la barreta se hundió y
desapareció para siempre. Es así como se fundó la ciudad del Cusco.
Manco Cápac fue un sinchi o jefe militar de la cultura Tiahuanaco que ante la caída de esta civilización decidió
migrar su pueblo a un valle más fértil.

II.- SINCHI ROCA


Considerado el segundo Inca. Se casó con Mama Coca, hija de Sutic Huaman, señor del pueblo de Sañuc, con
ellos establecieron una alianza para mantener el control de la región.
Se afirma que fue quien estableció la costumbre de horadarse las orejas para usar orejeras como símbolo de
nobleza.

III.- LLOQUE YUPANQUI


Al morir Sinchi Roca no le sucedió su hijo mayor Manco Sapaca, sino Lloque Yupanqui, a quien se le designó
por sus cualidades físicas y su destreza militar. Se casó con Mama Caua, hija del curaca de Oma, pueblo cercano
al Cusco.

IV.- MAYTA CÁPAC


Encabezó una guerra contra los alcauizas a quienes logró derrotar. Esto permitió dominar toda el área del Cusco.
Mayta Cápac murió victima de una rara enfermedad, su sucesor al parecer no fue su hijo sino uno de sus
hermanos.

V.-CÁPAC YUPANQUI
Dirigió una campaña militar hacia el Antisuyo para someter a los pueblos de Ancasmarca y Cuyosmarca. Según
versiones una de sus concubinas Cusi Chimbo le dio un brebaje para envenenarlo. Probablemente fue parte de
un complot organizado por los Hanan Cusco, pues al ser envenenado, Inca Roca condujo a un grupo de guerreros
que atacó la casa de Cápac Yupanqui. Después de este suceso Cusi Chimbo se convirtió en la esposa o Coya
de Inca Roca.

VI.- INCA ROCA


Fue el primero en ostentar el título de Inca y el primer Hanan Cusco en el poder. En este gobierno comenzó la
guerra contra los chancas. Inca Roca cambió la residencia real del Inticancha, lugar tradicional de los Hurin
Cusco, a la parte alta de la ciudad. En adelante cada gobernante construiría su propio palacio.
Inca Roca co-gobernó con su hijo Titu Cusi Gualpa

VII.- YAHUAR HUÁCAC


Su nombre significa “el que llora sangre”. Su nombre está asociado con el episodio donde siendo niño y estando
prisionero en poder de los ayarmarca, lloró sangre, lo que atemorizó a sus captores que planeaban asesinarlo.
Finalmente Yahuar Huácac fue vistima de una conspiración huanca que terminó con su vida, por lo cual fue
elegido un nuevo sucesor al cual se le dio el nombre de Huiracocha.

VIII.-VIRACOCHA O HUIRACOCHA
Su verdadero nombre fue Hatun Túpac, pero se le designó con el nombre del dios Inca Viracocha que significa
“espuma del mar”.
Su gobierno estuvo en peligro ante el avance de los chancas. Estando ya de edad avanzada decidió alejarse del
gobierno, designando a su hijo Inca Urco como su sucesor. Fue en este tiempo que los chancas amenazaron
con tomar el Cusco, Huiracocha abandonó la ciudad junto a Inca Urco. La ciudad quedó a merced de los chancas,
pero fue valientemente defendida por Cusi Yupanqui, su hijo menor, quien organizó el ejército logrando derrotar
a los invasores.
En adelante Cusi Yupanqui fue llamado Pachacutec “el que transforma el mundo”.

IX.- PACHACUTEC
Fue designado por Viracocha quien le ciño la borla real. Ese mismo día tomó como esposa a Mama Anahuarque.
Fue el verdadero organizador del imperio Inca y el que transformó Cusco en una ciudad grandiosa, reedificó el
Templo del Sol o Inticancha, al cual le dio el nombre de Coricancha. Dividió además el territorio en cuatro partes
o suyos partiendo desde la Plaza de Armas.
Su hermano Cápac Yupanqui se encargó de la expansión militar, avanzó hasta Jauja y Huarochiri, el Callejón de
los Conchucos llegando hasta Cajamarca donde logró capturar a Guzmango Cápac.

X.- TÚPAC YUPANQUI


Ascendió al trono alrededor del año 1471 y murió hacia el año 1485. Tuvo como esposa a su hermana de padre
y madre, Mama Ocllo. De acuerdo a la tradición tuvo más de 150 hijos.
Fue el Inca que logró la gran expansión territorial. Conquistó a los Chimús, llevando a su gobernante
Minchacaman al Cusco. También fueron sometidos los Chachapoyas, para lo cual tuvo que cruzar el río
Marañón. Otros grupos sometidos fueron los yarovilcas, cañaris, huancavilcas y caranguis.
Su momia fue guardada en el Cusco hasta 1531, fecha en la que fue quemada por los generales quiteños
Quisquis y Challcuchima por ordenes de Atahualpa.

XI.- HUAYNA CÁPAC


Fue hijo de Túpac Yupanqui y desde muy joven participó en el gobierno. Se casó con la ñusta Cusi Rímay con
quien no tuvo hijos. En su segunda esposa, Rahua Ocllo, tuvo como hijo a Huáscar.
Huayna Cápac organizó una expedición al norte, llegando hasta Quito donde murió victima de la viruela. Su
momia fue llevada al Cusco por los nobles Incas, sin embargo, dejaron a Atahualpa en Quito, quien aprovechó
de su condición de militar para tomar el poder.

XII.- HUÁSCAR
Al morir Huayna Cápac los nobles incas designaron a Huáscar como sucesor, sin embargo, su hermano
Atahualpa incitado por los nobles que se quedaron con él en Quito le hicieron frente utilizando para ello el poder
militar.
Huáscar se ganó la enemistad de la nobleza cusqueña, rodeándose de nobles foráneos, quizás por el temor de
ser traicionado. Ante esto, muchos jefes militares experimentados se pasaron al bando de Atahualpa.
Estando Atahualpa prisionero en Cajamarca mandó matar a Huáscar. Esto puso fin a la historia Inca, pues en
adelante se trató de conservar el linaje real, pero bajo el dominio hispano.

CRISIS DEL IMPERIO INCAICO

Con la muerte del inca Huayna Capac, se inicio un complejo proceso sucesorio que implicó un conflicto entre
Huascar y Atahualpa. Los cronistas entendieron esto como una guerra dinástica al estilo europeo. Si bien la caída
del imperio inca se produjo con la invasión española, esta confluyo con otros elementos, como el conflicto entre
Huáscar y Atahualpa, las epidemias que llegaron aun antes de la llegada de los españoles (como la viruela que
mato a Huayna Cacap y a mucha gente más) y la crisis del sistema retributivo implantado por el imperio inca. La
caída del Tahuantinsuyo no significó la desaparición de las costumbres y formas de la vida de los pobladores
andinos. Muchas de estas sobrevivieron durante mucho tiempo.
LA CONQUISTA DEL IMPERIO INCAICO
LA CONQUISTA DE LA ISLA PUNÁ
Pasando por el golfo de Guayaquil, Pizarro y sus expedicionarios avistaron la gran isla de Puná, Tumbalá era el
cacique de la isla Puná, el entró en tratos con Pizarro, ofreciéndole su ayuda en su proyectado avance hacia
Tumbes. Y es que entre Puná y Tumbes existía una continua guerra. Lo que ignoraba el español era que ambos
curacas ya no peleaban entre sí, sino que se hallaban sometidos a la voluntad del inca Atahualpa, a través de
un noble quechua que ejercía como gobernador de Tumbes y Puná.
Ambos guardaban también Pasando por el golfo de Guayaquil, Pizarro y sus expedicionarios avistaron la gran
isla de Puná,, siguiendo las directivas del inca, cuando Tumbalá se preparaba para realizar el exterminio de los
españoles, cuando Felipillo, el intérprete de los españoles, se enteró de aquel plan y lo puso al tanto de Pizarro,
que ordenó entonces apresar a Tumbalá
Pizarro, para ganarse el apoyo de los tumbesinos, les entregó a algunos de los jefes de Puná que habían sido
tomados prisioneros y puso en libertad a los seiscientos tumbesinos esclavizados que se hallaban en la isla.
Como señal de agradecimiento, Chilimasa aceptó prestar sus balsas para que los españoles pudieran trasladar
en ellas sus fardajes
Pero detrás de esas muestras de amistad, Chilimasa mantenía su plan secreto de exterminar a los españoles,
siguiendo las instrucciones que le había dado Atahualpa
Pizarro permaneció en Puná hasta abril de 1532, cuando emprendió el avance hacia la costa tumbesina.

DESEMBARCO EN TUMBES
La navegación de los españoles hacia Tumbes duró tres días. Estando todavía en alta mar, Pizarro ordenó que
se adelantaran las cuatro balsas en las cuales iban tripulantes indios y tres españoles en cada una de ellas. Fue
entonces cuando los indios procedieron a realizar la Estrategia destinada a exterminar a los españoles.
La primera balsa que llegó a tierra fue rodeada por los indios y los tres españoles que en ella iban fueron
atacados y arrastrados hasta un bosquecillo, donde fueron descuartizados
La misma suerte iban a correr otros dos españoles que llegaban en la segunda balsa, pero los voces de auxilio
gritadas a tiempo hicieron efecto. Los españoles, que no entendían el motivo del ataque por parte de los
tumbesinos porque él creía que eran sus aliados
Hernando de Soto con su tropa persiguió a los tumbesinos levantados durante toda la noche y en la mañana:
cayeron sobre sus campamentos, sorprendiéndolos y matándolos. El cacique Chilimasa con las debidas
garantías para su vida, se presentó ante Hernando de Soto, quien lo llevó ante Pizarro. Interrogado por la razón
de su rebeldía, Chilimasa se limitó a negar todo y acusó a sus jefes principales de haber tramado la conjura
contra los españoles. Chilimasa se amistó de nuevo con los españoles y no volvió a traicionarlos
Este poblado había sido arrasado por orden del inca Atahualpa, en castigo por haber apoyado a Huáscar, en
plena guerra civil incaica. Es posible también que una epidemia diezmara a sus pobladores, tal vez la viruela
traída por los españoles, la misma que acabara con la vida del inca Huayna Cápac. Los tumbesinos fueron
obligados a rendir vasallaje a Atahualpa, quien ordenó a su curaca Chilimasa realizar una comisión especial,
para demostrar su lealtad: ganarse la confianza de los españoles, para luego, una vez en pleno desembarco,
matarlos a todos.
El 16 de mayo de 1532 Pizarro abandonó Tumbes

LOS ESPAÑOLES EN POECHOS


Para ese viaje ya eran 200 personas y se dividieron en 2 grupos, uno era la defensa la cual estaba encabezada
por francisco Pizarro, y el otro por Hernando Pizarro,
El 16 de mayo de 1532 Pizarro abandonó Tumbes.
Fue en Poechos donde los españoles supieron de la existencia de un gran monarca que dominaba todo un vasto
imperio, el inca Atahualpa, el cual se estaba desplazando de Quitoa Cajamarca. Además, tuvieron detalles de la
guerra que aquel rey sostuvo con su hermano Huáscar, el cual, tras ser derrotado, se hallaba cautivo.
Preocupado por la guarnición dejada en Tumbes, Francisco comisionó a Hernando Pizarro a que volviera allá y
trajera consigo a todos sus hombres.
Hernando Pizarro regresó por tierra, pero algunos españoles lo hicieron por mar. Por entonces se habían
levantado los curacas de la Chira y de Amotape y los capturaron, al mando de 50 jinetes, se dirigió a auxiliar a
sus compañeros de armas, logrando salvarlos. Pizarro castigó severamente a los curacas y obligo a decir porque
paso todo eso.

EL ESPIA APO
Atahualpa se interesó en el asunto y envió un espía a Poechos. Pedro Pizarro, que había quedado con Hernando
Pizarro en Poechos, describe al espía como un orejón o noble inca, al que llama Apo, Disfrazado de un rústico
vendedor de pacaes, Ciquinchara se adentró en el campamento de los españoles sin levantar sospechas. Pero
Hernando Pizarro, maliciando de su presencia, lo empujó y le dio de puntapiés, armándose entonces un alboroto
entre los indígenas, lo que aprovechó Ciquinchara para escabullirse e ir donde el Inca, a quien dio un informe.
Particularmente, llamaron la atención del orejón tres españoles: el domador de caballos, el barbero que con su
arte “rejuvenecía a los viejos” opinó ante Atahualpa, que cuando se procediese a exterminar a los españoles, se
conservaran a estos tres, pues serían de gran utilidad para los incas

LA VILLA DE SAN MIGUEL DE TANGARARÁ


Pizarro se dirigió a Tangarará a orillas del río Chira, se eligió ese lugar pues era muy fértil y se hallaba
regularmente poblada de indios;
Luego de la ceremonia se inscribieron como vecinos 46 conquistadores. Como su teniente de gobernador fue
nombrado el contador Antonio Navarro, Francisco Pizarro hizo el primer reparto de tierras y siervos indios entre
los españoles que quisieron afincarse en la villa.
San Miguel de Tangarará, actual ciudad de Piura, fue la primera ciudad española fundada en el Perú y en todo
el hemisferio sur.

LA MARCHA A CAJAMARCA
Pizarro partió de Piura el 8 de octubre de 1532 envio un grupo primero que estaba al mando de Hernando de
Soto, hacia el pueblo de Cajas (actualmente desaparecido), donde se decía que estaba el ejército de Atahualpa
Soto llegó a Cajas el 10 de octubre, encontrando el poblado destruido y casi despoblado, enterándose que todo
ello era obra de los atahualpistas, que castigaron así al curaca del pueblo por ser huascarista, Soto repartió entre
sus hombres todo tipo de cosas que encontró en la ciudad destruida.
Fue entonces cuando apareció Ciquinchara, el espía inca enviado a Poechos, quien recriminó a Soto por su
osadía; luego se presentó como embajador de Atahualpa, con la misión de ir a invitar a Pizarro para que fuese
al encuentro con el inca.
Pizarro llegó el 10 de octubre llegó al pueblo Zarán o Serrán, donde acampó para esperar a Soto, quien llegó el
16 de octubre. Ciquinchara se entrevistó con Pizarro para hacerle saber que el Inca: tiene la voluntad de ser su
amigo, y esperarlo en paz en Cajamarca. Luego de esto el embajador retornó donde Atahualpa para informarle
que el jefe español: se apresuraría en llegar a Cajamarca.
Pizarro partió el 19 de octubre de 1532

LOS ESPAÑOLES LLEGAN A CAJAMARCA


El 14 de noviembre, descansaron en Zavana, A falta de un solo día para llegar a Cajamarca. En Zavana recibieron
otra embajada de Atahualpa, con comida.
Cuando Pizarro entró en Cajamarca, Atahualpa se encontraba en los Baños del Inca, donde había asentado su
real. Con miles de guerreros y servidores incas, apostados en la falda de una sierra, debió ofrecer una vista
sorprendente a los conquistadores.

LA EMBAJADA ESPAÑOLA ANTE ATAHUALPA


Entrados en Cajamarca, Francisco Pizarro envió a Hernando de Soto con veinte jinetes y el intérprete Felipillo,
como embajada para decirle a Atahualpa “que él venía de parte de Dios y del Rey a los predicar y tenerlos por
amigos, y otras cosas de paz y amistad, y que se viniese a ver con él.” temió que sus hombres pudieran sufrir
una emboscada y envió a su hermano Hernando Pizarro con otros veinte encabalgados más y el intérprete
Martinillo.
Llegaron ante el palacete del Inca, situada en medio de un pradillo, custodiado por unos 400 guerreros incas,
solicitaron ver a Atahualpa, pero esto demoro mucho, los españoles se inquietaron por la demora, hasta que al
fin se animó a salir Atahualpa hasta la puerta de su palacete, sentándose sobre un banco colorado, tras una
cortina que únicamente dejaba ver su silueta. Hasta que finalmente Atahualpa ordenó correr la cortina y se dejó
ver. Los españoles conocieron así por primera vez al Señor del Tahuantinsuyo
El Inca, una vez que se fueron los españoles, ordenó que veinte mil soldados imperiales se apostasen en las
afueras de Cajamarca, para capturar a los españoles: estaba seguro que al ver tanta gente, los españoles se
rendirían.

LA CAPTURA DE ATAHUALPA
La hueste española constaba de 164 hombres de guerra: 63 jinetes, 93 infantes, 4 artilleros, 2 arcabuceros y 2
trompetas.
Los cronistas fijan las cuatro de la tarde como la hora en que Atahualpa ingresó a la plaza de Cajamarca, pensado
que su ejército de 20.000 hombres sería suficiente para que los españoles se retiraran sin luchar, sus hombres
no estaban armados.
Francisco Pizarro envió ante el Inca al fraile dominico, al soldado y al intérprete Martinillo. Ante el Inca, el fraile
Valverde hizo el requerimiento formal a Atahualpa de abrazar la fe católica y someterse al dominio del rey de
España, al mismo tiempo que le entregaba un Evangelio de la Biblia.
Atahualpa abrió y revisó el evangelio minuciosamente. Al no encontrarle significado alguno, lo tiró al suelo,
mostrando singular desprecio. La reacción posterior de Atahualpa fue decirle a Valverde que los españoles
devolviesen todo lo que habían tomado de sus tierras sin su consentimiento, reclamándoles en especial las ropas
que habían tomado de sus almacenes; que nadie tenía autoridad para decirle al Hijo del Sol lo que tenía que
hacer y que él haría su voluntad; y finalmente, que se fuesen en caso contrario los mataría. Fue cuando el fraile
lo tildo de ser lucifer
A una señal de Francisco Pizarro se puso en marcha lo planificado. salieron los jinetes al mando de Hernando
de Soto y de Hernando Pizarro.
Los españoles arremetieron especialmente contra los nobles y curacas, que se distinguían por sus libreas Otros
capitanes murieron, que por ser gran número no se hace caso de ellos, porque todos los que venían en guarda
de Atahualpa eran grandes señores
Igual suerte hubiera corrido Atahualpa, pero los españoles no podían derribar la litera del inca, cuando mataban
a un cargador, otro salía de inmediato para reemplazarlo, así duraron un gran tiempo
Al caer la noche de aquel 16 de noviembre de 1532, se extinguía para siempre el Tahuantinsuyo; el Inca estaba
cautivo y con su prisión llegaba a su fin la independencia del estado inca.

ATAHUALPA OFRECE UN RESCATE


Estando en prisión Atahualpa, recibía en visita a los curacas que le traían obsequios, en oro y plata. El Inca se
dio cuenta entonces de que esos metales preciosos tenían para los españoles otro valor, diferente, al que él y
su pueblo le daban.
Se convenció que la única forma de salvarse era ofreciéndoles gran cantidad de oro y plata. Y así lo hizo. Le
propuso a Francisco Pizarro que le daría, a cambio de su libertad, (una sala llena, hasta donde alcanzaba su
mano alzada. La sala, conocida ahora como el Cuarto del Rescate, medía 22 pies de largo y 17 de ancho) Pizarro
se apresuró a confirmar la promesa por escrito en un acta ante escribano.
El primer cargamento de oro ofrecido por Atahualpa llegó del sur y lo trajo un hermano del Inca trajo muchas de
oro; cántaros y ollas y otras piezas y mucha plata, y dijo que por el camino venía más. Los soldados españoles
comenzaron a murmurar que, al ritmo que iba la recolección, no se llenarían los cuartos o galpones en el plazo
fijado
Atahualpa propuso a Pizarro que, para agilizar el acarreo del oro y la plata, enviara a sus soldados, tanto al
santuario de Pachacamac, Y la ciudad del Cusco, lugares que estaban repletos de esas riquezas. Pizarro aceptó
la propuesta.

EL SANTUARIO DE PACHACAMAC
Pizarro envió a un grupo de españoles a Pachacamac, Llegado ante el templo principal de Pachacamac dentro
de una bóveda pequeña, el ídolo del dios Pachacamac, tallado en madera. Viéndolo como cosa de idolatría,
Hernando sacó la imagen y lo quemó, aprovechando la ocasión para adoctrinar a los indios en la fe cristiana.
La expedición de Hernando Pizarro regresó a Cajamarca el 14 de abril de 1533, trayendo «veintisiete cargas de
oro y dos mil de plata» traía como rehén a Chalcuchimac, el conocía del vasto territorio en que se extendía el
imperio incaico

MISION CUSCO
Los tres españoles llegaron a Jauja, fueron los primeros europeos en ver la capital de los incas. Allí se hallaba
acantonado el general atahualpista Quizquiz, con tropas quiteñas que sumaban unos 30.000 hombres.
Los tres españoles retornaron a Cajamarca llevando unas 600 arrobas de oro, no pudiendo llevar el cargamento
de plata, por ser excesivo, dejándolo al cuidado de Quizquiz, que prometió guardarlo hasta la llegada de
Francisco Pizarro.

LA MUERTE DE HUASCAR
Atahualpa recibía todas las noches la visita de Francisco Pizarro. Ambos cenaban y conversaban a través de un
intérprete. En una de esas conversaciones, el español se enteró que Huáscar, el hermano y rival de Atahualpa,
estaba vivo y prisionero de los atahualpistas, en las cercanías del Cusco. Pizarro hizo prometer a Atahualpa que
no mataría a su propio hermano y que lo trajese a Cajamarca sano y salvo
En algún momento Huáscar, ya enterado de la prisión de Atahualpa a manos de extrañas gentes, se enteró que
aquel había ofrecido un enorme tesoro en oro y plata por su libertad. Se dice que en ese momento, Huáscar dijo
en voz alta que él era el verdadero dueño de todos esos metales, y que se los entregaría a los españoles para
salvarse y sería Atahualpa el que fuera muerto. Al parecer, ello llegó a oídos de Atahualpa, quien decidió
entonces eliminar a Huáscar antes que se encontrara con los españoles, enviando un mensajero con el encargo.
Arrojar a Huáscar desde un acantilado al río Andamarca.

REPARTO DEL TESORO


Francisco Pizarro ordenó por bando el reparto del botín. La suma total del oro alcanzó: un millón y trescientos
mil veintiséis mil quinientos treinta y nueve pesos de oro

EL ENGAÑO A ATAHUALPA
Pizarro nunca tuvo la intención de dejar libre al Inca.
El carácter del Inca y su digno comportamiento, hicieron que muchos de los capitanes de Pizarro tomaran partido
por su persona. De entre ellos sobresalen Hernando de Soto y Hernando Pizarro, que se opusieron tenazmente
a la muerte del Atahualpa. En especial, se resalta la amistad que trabó Hernando Pizarro con el Inca. En cuanto
a Soto, se dice que quería que Atahualpa fuera llevado a España.
El tribunal que juzgó a Atahualpa fue un consejo de guerra.
Atahualpa fue hallado culpable de idolatría, herejía, regicidio, fratricidio, traición, poligamia e incesto y fue
condenado a morir quemado en la hoguera. La sentencia se dio el 26 de julio de 1533 y para ese mismo día se
programó la ejecución de la misma. Atahualpa rechazó todas las acusaciones y solicitó hablar en privado con
Pizarro, pero este se negó
A las 7 de la noche Atahualpa fue sacado de su celda y llevado al centro de la plaza, donde se hallaba clavado
un tronco. Allí, rodeado de los soldados españoles que portaban antorchas y del cura Valverde, fue puesto de
espaldas al tronco y luego atado fuertemente, mientras que a sus pies eran arrimados leños. Un español se
acercó con una tea encendida. Viendo que iba a ser quemado, Atahualpa entabló un diálogo con Valverde.
Preocupado por el hecho de que su cuerpo fuera consumido por las llamas y no conservado como se estilaba
entre los incas, aceptó la oferta que Valverde le hizo, es decir, bautizarse como cristiano para de esa manera
cambiar la pena de hoguera por la del garrote (ahorcamiento); de esa manera su cuerpo sería enterrado. Fue
bautizado allí mismo y le pusieron de nombre Francisco. Luego se le enrolló una soga al cuello ajustándola al
tronco, y aplicando un torniquete, se procedió a su estrangulamiento (26 de julio de 1533).

EL COMIENZO DE LOS ESPAÑOLES EN EL PERU


Pizarro decidió partir de Cajamarca, rumbo al sur, con dirección al Cusco. Previamente, envió una comitiva de
10 soldados a San Miguel con la finalidad que esperasen en ese lugar al primer navío procedente de Panamá o
de Nicaragua. Con lo desembarcado, deberían reunirse con él en el trayecto.
BATALLA DE VILCACONGA
Que Hernando de Soto y su gente quisieron adelantarse en llegar al Cusco, para apoderarse de sus riquezas y
no compartir con el resto de los españoles. Pero luego de vadear un río, al que había cortado los puentes, se
encontró con tropas indias enemigas, que le trabaron batalla en la empinada cuesta de Vilcaconga
Sin órdenes, atacaban a los españoles. Eso fue lo que pasó luego del vadeo del río, al subir la cuesta, fueron
atacados por los indios, que presionaron con tanta fuerza que mataron a cinco jinetes españoles.
Días después la llegada inesperada de Diego de Almagro, con 40 a caballo, anunciada por la trompeta de Pedro
de Alconchel, hizo que los indios se retiraran, sin presentar batalla.

TOMA Y SAQUEO DE CUSCO


Sin obstáculos, Pizarro entró al Cusco, junto con Manco Inca, la hueste española y los aliados incas, No hay
duda que en el Cuzco era la ciudad principal de todo el Tahuantinsuyo. Al ser tomada por los españoles, mermó
significativamente la resistencia nativa, no sólo porque allí se encontraba toda la organización del imperio, sino
por el significado que tenía para los ejércitos incas ver su capital tomada y dominada por los españoles.

EL VIRREINATO DEL PERÚ

Con la entrada de los españoles en la ciudad del Cuzco en 1534, concluyó la conquista militar del Perú, llevada
a cabo por Francisco Pizarro, y dio comienzo el desarrollo del asentamiento español en el área dominada hasta
ese momento por el Imperio inca o Tahuantinsuyo.
Al mismo tiempo que se producía la caída del Imperio incaico se desató un conflicto entre los conquistadores.
Para concluirla, el 20 de noviembre de 1542, el rey Carlos I de España firmó en Barcelona por Real Cédula las
llamadas Leyes Nuevas, un conjunto legislativo para las Indias entre las cuales dispuso la creación del Virreinato
del Perú en reemplazo de las antiguas gobernaciones de Nueva Castilla y Nueva León, al tiempo que la sede de
la Real Audiencia de Panamá fue trasladada a la Ciudad de los Reyes o Lima, capital del nuevo
EL VIRREY ALVAREZ DE TOLEDO
Entre 1569 y 1581, logró establecer el marco político-administrativo que rigió por muchos años en el Perú
virreinal.
Se informó de todo cuanto había sucedido en el virreinato y de cuáles habían sido las políticas seguidas hasta
ese momento. Reconoció la inexistencia de un adecuado sistema tributario, pues no había un registro del total
de habitantes del virreinato. Álvarez de Toledo realizó personalmente varias extensas visitas generales a distintas
partes del virreinato y, por primera vez, se tuvo registro de los recursos humanos y naturales del Perú. Tras saber
el número de posibles tributarios, estableció las reducciones, pueblos indígenas en los que se agrupaba a un
número de alrededor de quinientas familias. Así se sabía con exactitud la cantidad de tributo que debían entregar.
En lo militar el virreinato del Perú financió y apoyó militarmente, por medio del real situado y el envío de soldados
y provisiones desde el Perú, las campañas contra los mapuches en la Guerra de Arauco que se extendió por
gran parte del período virreinal.

REFORMAS BORBONICAS
medidas impuestas por la Casa de Borbón, especialmente Manuel de Amat y Junyent, que gobernó
entre 17611776Manuel de Guirior destinadas a revitalizar la administración virreinal con actuaciones como la
incorporación del sistema de intendencias. Con ellos se intentó profesionalizar el gobierno, sustituyendo las
inoperantes figuras de los corregidores y los alcaldes mayores, dedicando especial interés a todo lo relacionado
con la hacienda.
La reorganización territorial llevada a cabo a lo largo de ese siglo implicó desmembrar dos vastas regiones del
virreinato peruano para conformar con ellas otros dos nuevos virreinatos: el Virreinato de Nueva Granada
en 1717, restaurado en 1739 tras un periodo de supresión, y luego el Virreinato del Río de la Plata creado
en 1776. Estas pérdidas de territorio supusieron la pérdida de protagonismo del Virreinato del Perú como centro
económico de España en Sudamérica aunque continuó siendo el bien más valioso de la Corona, debido a su
poder político, social y cultural.

ORGANISMOS DEL VIRREINATO


El rey de España
Era la suprema autoridad en España, en las Indias y en el resto de su Imperio. Su gobierno fue absolutista. El
rey tenía la capacidad de decisión y la última palabra en todo tipo de decisiones, si bien hasta 1700 las cortes
manejaban los recursos públicos, aprobaban y derogaban leyes, acuñaban monedas, etc.

ORGANISMOS LOCALES
El virrey
Era el representante personal del Rey de España en el virreinato, era nombrado por el rey a propuesta del
Consejo de Indias, aunque muchas veces fue el mismo rey quien se encargaba de revisar los nombres de los
posibles virreyes
Las audiencias
Las audiencias tenían como función principal la administración de justicia, en calidad de segunda instancia en
los juicios o procedimientos judiciales, a nivel de cortes superiores. Asimismo, ejercían funciones políticas, es
decir, facultades propiamente de gobierno, pues la Audiencia actuaba como asesor del virrey, por lo que muchas
veces absolvió las consultas formuladas por el virrey.
Los corregimientos
Fueron divisiones administrativas y territoriales de la corona española en el Perú. En 1569 el gobernador y
capitán general (no era virrey) Lope García de Castro creó los corregimientos de indios subordinados a los
corregimientos de españoles. Los corregimientos fueron gobernados por un alto funcionario nombrado,
mayormente, por el Consejo de Indias, denominado corregidor
Las intendencias
Como consecuencia de la revolución de Túpac Amaru II y reemplazados por las Intendencias. Desde 1784,
llegaron para administrar las siete nuevas intendencias: Trujillo, Lima, Arequipa, Cusco, Huamanga,
Huancavelica y Tarma. En 1796 se agregó al Perú la intendencia de Puno. Los intendentes también recaudaban
los tributos y organizaban mitas
Autoridades indígenas: el curaca y el varavoq
Los curacas, que durante el Tahuantinsuyo rindieron cuenta al apunchic incaico (enviado por el inca), durante el
virreinato debieron rendir cuenta al corregidor español (enviado por el rey de España). Otra institución incaica
utilizada fue el varayoc, autoridad civil encargada de gobierno administrativo del pueblo, la cual, a similitud de los
alcaldes velaba por el correcto desenvolvimiento del caserío o poblado.

ORGANIZACIÓN ECONOMICA
La minería
Fue la actividad preferente en el virreinato, por lo menos durante el siglo XVI y gran parte del XVII, para empezar
a decaer en el siglo XVIII. Dentro de la actividad minera se distinguieron dos momentos: El primero, que fue hasta
el establecimiento de la organización virreinal, caracterizado por un sistema de extracción intensiva del metal con
base en una febril actividad de la superficie, desmantelamiento, apropiación, y reparto de las riquezas del antiguo
Perú. El segundo presentado por el ordenamiento económico que empieza con las Ordenanzas de 1542.
Las mejores minas, por su calidad y rendimiento fueron de propiedad de la corona española. Las minas más
pequeñas, en cambio, fueron explotadas por particulares con la obligación de pagar como impuesto el Quinto
Real, o sea, la quinta parte de la riqueza obtenida.
Régimen comercial del virreinato
El comercio virreinal estuvo basado en el monopolio debido al carácter exclusivista y mercantilista que prevaleció
en la economía. Hasta el debilitamiento, y luego la derogación del monopolio universal, sólo los
territorios españoles de Europa podían comerciar con la América española. Con el tal propósito y el de recaudar
impuestos, se creó en Sevilla la llamada Casa de Contratación de Indias en 1503, organismo encargado de velar
por el cumplimiento del monopolio. Además, en cada virreinato funcionaba un Tribunal del Consulado, que
controlaba el movimiento comercial e intervenía en todo lo relacionado a él.
En cumplimiento de esta disposición, anualmente salían de Sevilla dos grupos de barcos cargados de
mercaderías y escoltados por otros barcos de la Armada española. El grupo de barcos que iba a México tomaba
el nombre de flota y arribaba a Veracruz.
Impuestos del virreinato
Entre los impuestos, que el virreinato pagaba a la corona figuraban:

 EL Quinto Real (Quinto del Rey), la quinta parte de los metales extraídos o de los tesoros encontrados.
 El Tributo Personal del Indio. Que obligaba al habitante andino, entre los dieciocho y cincuenta años, a pagar
una suma anual.
 El Alcabala, el pago que se hacía por concepto de la compra o venta de propiedades
 El Almojarifazgo, que era el impuesto que se pagaba por la entrada y salida de mercaderías (hoy aranceles o
derechos de aduana).
 La Media Anata, el impuesto que gravaba anualmente los sueldos de los funcionarios públicos y burócratas.
 La Derrama, que eran los donativos extraordinarios que se obligaba a hacer a los habitantes del virreinato cuando
España sostenía guerras con sus rivales europeos.
 Los Estancos. De la sal, del tabaco, del papel sellado, de los naipes, etc., es decir, el impuesto que gravaba a
tales productos, los mismos que tenían que ser pagados por los colonos.
La moneda
En un comienzo, durante la conquista, no hubo moneda para el comercio, después aparece la primera expresión
de la moneda en el Perú, la callana, que era una pieza rudimentaria fundida con especificación de peso y ley que
funcionó en Cajamarca, Lima, Cuzco y Piura. Después se confeccionó el peso, que fue un disco burdamente
labrado a cincel, llevando una cruz a cada lado; su valor marcaba 450 maravedíes.
Agricultura y ganadería
La agricultura no tuvo un desarrollo importante en el virreinato. Al igual que en otros lugares conquistados por
los españoles, la tenencia de la tierra se trastocó, así como el usufructo que se hacía de ella. Con la llegada de
los españoles llegaron también productos vegetales, animales de granja y aves de corral. Desde un inicio los
indígenas fueron empleados en las faenas agrícolas y fue a través de esta práctica que pudieron pagar sus
tributos. Nuevas técnicas como el barbecho, la rosa y quema así como diferentes instrumentos les fueron dados
a los nativos para que explotaran al máximo la agricultura
LA IGLESIA EN EL VIRREINATO
Una de las causas del descubrimiento de América fue la difusión de la religión católica y desde la creación del
virreinato peruano la sociedad se caracterizó por profesar el catolicismo y por poseer un profundo espíritu
religioso.
En el siglo XVII, la Iglesia católica prosperó enormemente: en Lima, con 26 000 habitantes, contaba con
diecinueve iglesias y monasterios y el diez por ciento de su población estaba constituido
por sacerdotes, canónigos, frailes y monjas, que penetraron profundamente en la vida del pueblo, en cuyas
familias era casi una actitud tradicional destinar a uno de los hijos a la vida religiosa y observar rigurosamente
los rezos del Ángelus a mediodía y del rosario, además de asistir a las diversas actividades de culto.

LA INQUISICION EN EL VIRREINATO
Peruano el Tribunal de la Santa Inquisición se estableció durante el gobierno del virrey Francisco Álvarez de
Toledo, por real cédula de 25 de enero de 1569. Empezó a funcionar el año siguiente, en 1570.
Los procesos por herejía representaron en el tribunal limeño una pequeña parte del total de causas. Dentro de
los condenados por luteranismo fue significativo el número de los extranjeros, incluyendo a algunos piratas
ingleses, entre ellos un sobrino de Francis Drake, tres de los cuales acabaron en la hoguera.

LA EDUCACION EN EL VIRREINATO
Educación elemental
La educación básica se dio a través de las escuelas conventuales, parroquiales y las escuelas misionales. Allí
se enseñaba a leer a los niños, escribir, cantar, así como los preceptos básicos. Las mujeres estuvieron casi
marginadas del proceso educativo. También existían colegios menores que eran dirigidos a párrocos e indígenas.
Los objetivos eran enseñar a leer, escribir, además, a catequizar.
La educación intermedia
La educación intermedia en el Virreinato del Perú se dio en los colegios mayores y de caciques; éstos asumían
una mezcla de lo que hoy se conoce como educación secundaria o intermedia. Los colegios mayores cumplían
una suerte de función auxiliar con determinadas universidades, como el caso de los colegios San Felipe y San
Martín, que servían de internado para los alumnos de la Universidad de San Marcos.
Educación universitaria
La enseñanza propiamente superior se brindaba en las universidades. La enseñanza universitaria en el Perú se
inauguró en 1551 con la fundación de la Universidad Mayor de San Marcos en Lima, por obra de los dominicos,
la fue la institución de educación superior más antigua del continente americano y la primera universidad de
América que fue oficial y solemnemente constituida, es decir, con todas las formalidades reales y canónicas
exigidas en la época.

ARTE Y CULTURA
Pintura
Los primeros síntomas de las nuevas corrientes naturalistas barrocas llegaron al virreinato peruano con las
pinturas encargadas en 1608 por el provincial de la Orden de Santo Domingo a los sevillanos Miguel
Güelles y Domingo Carro para el convento de Nuestra Señora del Rosario o de Santo Domingo de Lima
En el siglo XVII, surgió una pintura mestiza, cuya máxima expresión sin duda se dio en el Cuzco; convirtiéndose
así en uno de los referentes pictóricos más importantes del virreinato.
Arquitectura
La arquitectura virreinal alcanzó su máxima expresión en la edificación de iglesias, claustros, casas y mansiones
señoriales, y en menor medida fortalezas y cuarteles. Su desarrollo fue incentivado fundamentalmente por la
actividad religiosa, la cual construyó catedrales, claustros y conventos urbanos y rurales, dispersos por toda su
geografía. La mayoría de las iglesias de fines del siglo XVI poseían planta gótico-isabelina con nave alargada y
separada por presbiterio o capilla mayor por un gran arco denominado toral. Sin embargo, son pocos los ejemplos
de arquitectura del siglo XVI. Algunas casas-patio de Lima y Cuzco, y ciertas iglesias en provincia son la única
muestra de las construcciones de aquella época.
Escultura
Fue introducida al virreinato peruano por la iglesia. La escultura virreinal produjo obras maestras, tanto por la
delicadeza y la minuciosidad en los detalles, como por la magnífica expresión del conjunto. Se esculpieron,
mayormente, imágenes religiosas, para embellecer los altares, en los que predominaba el dorado y la policroma;
igualmente, otras estatuas de santos, como aquellas que adornan las fachadas de los templos, a la vez de altares,
púlpitos y confesionarios.
Literatura
Las primeras manifestaciones literarias del Perú virreinal recibieron marcada influencia renacentista e italiana,
expresada en los depurados modelos grecolatinos en prosa y verso (gusto aristocrático). Luego, el florecimiento
de la literatura española entre los siglos XVI y XVII, el llamado siglo de oro, sentaron su influencia sobre las letras
peruanas, pero sus características, al fusionarse con el espíritu del Perú virreinal, dieron resultados que prestigian
a la literatura mestiza.
Los principales representantes fueron:

 Inca Garcilaso de la Vega, autor de las célebres obras histórico-literarias: Comentarios reales de los incas, La
Florida del Inca e Historia General del Perú.
 Juan de Espinosa Medrano, autor de Apologético en favor de Don Luis de Góngora y La novena maravilla.
 Antonio de León Pinelo, autor de Paraíso en el Nuevo Mundo.
 Pedro Peralta y Barnuevo, escribió numerosas obras de las que se destaca Lima Fundada.
 Amarilis, desconocida poeta huanuqueña, que escribiera Epístola a Belardo (dirigida al dramaturgo español Lope
de Vega)

Teatro
Las primeras presentaciones teatrales se daban en los atrios de las iglesias, con el público en la plaza frente del
templo, con el transcurso de los años, las presentaciones eran sobre tabloides de madera ubicados en el centro
de la plaza, finalmente, ya cuando el teatro entra en apogeo, las presentaciones teatrales se daban en coliseos,
como el denominado coliseo de las comedias de Lima

Medicina
El conocimiento médico durante el virreinato fue rudimentario y empírico. A pesar de enseñarse en las
universidades, la medicina se restringió a aminorar las dolencias que no causaban muerte, como el caso de un
resfrío o torceduras de huesos. Cuando el enfermo se agravaba el médico ya no tenía mucho por hacer pues no
poseía la técnica ni los conocimientos necesarios para curar enfermedades

COMIENZO DE LUCHA POR LA LIBERTAD


REBELION DE TUPAC AMARU II
La rebelión estalló el 4 de noviembre de 1780 en el pueblo de Tinta (50 leguas al sur del Cuzco) y puso en
movimiento a todo el sur del Virreinato del Perú, hasta la región de Charcas. Repercutió, además, en el resto de
los dominios españoles de Sudamérica.
El primer episodio de la revolución fue el apresamiento del odiado corregidor de Tinta, Antonio de Arriaga, quien
fue ejecutado públicamente. Acto seguido, Túpac Amaru se puso en marcha hacia el norte contando con la
simpatía y adhesión de los pobladores que, en su mayoría, estaban armados de picos, palos, hachas y sólo
algunas armas de fuego. En estas condiciones, ganó la batalla de Sangarará, librada el 18 de noviembre de
1780. Pero no quiso todavía dirigirse al Cuzco y prefirió retirarse a Tinta, donde el día 27, lanzó un manifiesto
explicando las causas que le habían llevado a la sublevación. Poco después, a inicios de diciembre se dirigió al
sur, atravesó la cadena del Vilcanota, pasó por Lampa, Pucará y penetró en Azángaro, extenso recorrido con el
que pretendía ganar adeptos a su causa.14
El virrey Agustín de Jáuregui envió al Cuzco al visitador José Antonio de Areche, con poderes extraordinarios
para sofocar la rebelión, teniendo como ejecutar inmediato al mariscal José del Valle. Es así como los españoles,
con refuerzos llegados desde Lima, enfrentaron a Túpac Amaru, que ya por entonces (enero de 1781), se había
decidido a atacar el Cuzco. Sin embargo, éste no pudo doblegar el poderío de las fuerzas realistas y sufrió sendos
reveses en las batallas de Checacupe y Combapata, por lo que se vio obligado a retroceder. Los realistas, en su
persecución, ingresaron a sangre y fuego a Tinta, que fue totalmente destruida. El inca, su mujer y sus tres hijos
huyeron a la villa de Langui donde fueron apresados por la traición de un partidario suyo. Enseguida, fue a parar
a manos de Areche. Sufrió atroces torturas, para que delatara a sus colaboradores cuzqueños, pero permaneció
hermético. Finalmente fue sentenciado a muerte.
El 18 de mayo de 1781, en la Plaza de Armas del Cuzco, Túpac Amaru II fue descuartizado a hachazos, luego
de un intento fallido de desmembrarlo usando la fuerza de cuatro caballos. Previamente, se le obligó a presenciar
la muerte de su esposa Micaela Bastidas, de sus dos hijos mayores y de otros familiares y partidarios suyos. Su
hijo menor, Fernando, fue enviado a los presidios de África. Sus miembros mutilados fueron enviados a distintos
puntos del sur del virreinato y clavados en picas, para que sirviera de escarmiento a las poblaciones rebeldes.Sin
embargo, el espíritu de lucha se mantuvo entre sus partidarios, quienes, encabezados por Diego Cristóbal Túpac
Amaru (primo suyo), se mantuvieron en pie de lucha hasta principios de 1782.
El horrendo sacrificio de Túpac Amaru y la represión feroz de la rebelión
Avivó más la rebeldía contra la dominación española. Obligó a la corona española concentrar sus fuerzas en el
sur peruano, de modo que dicha zona se convirtió en el último bastión del poder español en Sudamérica. Además,
en su momento el sacrificio de Túpac Amaru II no resultó estéril, pues a raíz de esta rebelión se suprimieron los
corregimientos y se creó la Real Audiencia del Cuzco, tal como lo había exigido el inca rebelde

JOSE DE SAN MARTIN Y LA EXPEDICION LIBERTADORA DEL PERU


La pacificación interior del virreinato peruano permitió al virrey del Perú la organización de dos expediciones
contra los patriotas de Chile formado por regimientos realistas de Arequipa y Lima y batallones expedicionarios
europeos. En 1814 la primera expedición permitió la reconquista de Chile en la Batalla de Rancagua.
En 1817 tras el triunfo de las armas patriotas en la Batalla de Chacabuco, otra vez se recurrió al Ejército Real del
Perú para salvar la monarquía, y una segunda expedición parte en 1818, obtuvo una victoria en la Batalla de
Cancha Rayada, pero finalmente fue destruida por José de San Martín en la batalla de Maipú.
Para llevar adelante la independencia del Perú, se firmó el 5 de febrero de 1819 un tratado entre Argentina y
Chile.27 El General José de San Martín creía que la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata
no estaría totalmente segura mientras el Perú fuera un importante bastión de las fuerzas realistas.28 Se organizó
una fuerza militar anfibia que en un principio sería financiada conjuntamente por los gobiernos de Argentina y
de Chile, pero debido a la situación de anarquía en las provincias rioplatenses, el gobierno de Buenos Aires se
desentendió de los presupuestos, siendo la casi totalidad de los costos asumidos por el gobierno de Chile dirigido
por Bernardo O'Higgins. Se determinó que el mando del ejército fuera para José de San Martín y de la escuadra
para el almirante Thomas Alexander Cochrane.
El 21 de agosto de 1820 se embarcó en Valparaíso la Expedición Libertadora del Perú bajo bandera chilena.
Contaba con un ejército de 4.118 efectivos. El 7 de septiembre la Expedición Libertadora arribó a las playas
del Paracas, en la bahía de Pisco, en la actual Región Ica. El desembarco en Paracas se inició el 8 de septiembre
de 1820 y continuó los días siguientes.29 San Martín instaló su cuartel en Pisco y recibió el apoyo de la población.
El 15 de septiembre de 1820, el virrey del Perú, Joaquín de la Pezuela, proclamó la restauración de
la Constitución de Cádiz de 1812, y envió una carta a San Martín ofreciéndole entrar en negociaciones, teniendo
como base la nueva situación política peninsular. San Martín aceptó, y a partir del día 25 de septiembre, los
delegados del Libertador y del virrey se reunieron en las Conferencias de Miraflores (pueblo situado al sur de
Lima), que concluyeron el 4 de octubre, sin llegar a ningún acuerdo.
Las acciones de guerra de la expedición libertadora comenzaron con la Primera campaña de Arenales a la sierra
del Perú, y abarca todas las operaciones militares del general Juan Antonio Álvarez de Arenales en la sierra,
entre el 4 de octubre de 1820, cuando parte de Pisco, hasta el 8 de enero de 1821, cuando se reúne nuevamente
con San Martín en Huaura. El primer encuentro bélico se libró en Nasca, el 15 de octubre de 1820. Luego,
Arenales ocupó Ica, –que juró su independencia el día 21 de octubre–,30 y avanzando hacia la sierra, pasó por
la ciudad de Huamanga (Ayacucho), que declaró su independencia el 1 de noviembre. El 6 de diciembre tuvo
lugar la Batalla de Cerro de Pasco, en donde Arenales batió a una división realista enviada por el virrey Pezuela.31
El 9 de octubre de 1820 se produjo el alzamiento del batallón realista de granaderos de la reserva del Cuzco
acantonado en Guayaquil, que culminó con la proclamación de la independencia de esta provincia.32
El 21 de octubre de 1820, San Martín, en su cuartel de Pisco, dio un decreto estableciendo la primera bandera
del Perú y el primer escudo del Perú, cuyos diseños serían posteriormente modificados por Bolívar, aunque la
bandera conservó sus colores originales: el rojo y el blanco.33
El 23 de octubre de 1820 la Expedición Libertadora se reembarcó con destino norte, pasando frente al Callao.
Una parte de la flota, al mando del almirante Thomas Cochrane, bloqueó por tercera vez el puerto del Callao,
donde capturó a la fragata española Esmeralda, el 5 de noviembre, con lo que se dio un golpe mortal a la marina
realista en el Pacífico.
El 9 de noviembre, la Expedición Libertadora arribó al puerto de Huacho (a 170 km al norte de Lima), donde
desembarcó. Al frente de su ejército, San Martín avanzó hasta el poblado vecino de Huaura, donde estableció
su cuartel general.34 Fue en Huaura donde por primera vez San Martín proclamó la independencia del Perú, en
noviembre de 1820, desde un balcón que hasta hoy se conserva como joya histórica.35
El 2 de diciembre de 1820 el batallón realista Numancia se sublevó pasándose a los patriotas,36 importante
suceso que fue posible gracias a la labor incansable de los patriotas de Lima, entre ellos el criollo José de la Riva
Agüero.37
Otro suceso importantísimo, que ayudó decisivamente a la lucha emancipadora continental, fue la Independencia
de todo el Norte del Perú, obra de los patriotas locales, que lo lograron de manera pacífica. Toda esa región se
hallaba bajo la jurisdicción de la Intendencia de Trujillo, cuya capital, la ciudad de Trujillo, a instigación de su
intendente José Bernardo de Tagle, marqués de Torre Tagle, juró su independencia el 29 de diciembre de 1820.
Sucesivamente hicieron lo mismo Piura, Cajamarca (6 de enero de 1821), Chachapoyas, Jaén (4 de junio de
1821) y Maynas (19 de agosto de 1821); antes ya lo había hecho Lambayeque (27 de diciembre de 1820).38
El 8 de enero de 1821 la columna de Álvarez de Arenales regresó de su incursión en la sierra central y se
reincorporó a la Expedición Libertadora en la costa.
El 29 de enero de 1821, en el lado realista se produjo el llamado Motín de Aznapuquio: los jefes españoles
obligaron al virrey Pezuela a abandonar el mando del virreinato peruano, que recayó en el general José de la
Serna.39
En marzo de 1821 se produjo la incursión de las fuerzas patriotas de Guillermo Miller y Thomas Cochrane sobre
los puertos de Tacna y Arica.40
El 4 de junio de 1821, el virrey La Serna se entrevistó personalmente con San Martín en la hacienda Punchauca,
situada a unos 25 km al norte de Lima, en el actual distrito de Carabayllo. Delegados de ambos continuaron en
los siguientes días estas Conferencias de Punchauca, pero al igual que lo ocurrido en las conferencias de
Miraflores, no se llegó a algún acuerdo trascendente.41
Lima se vio amenazada por el avance del ejército libertador y el acoso de las montoneras patriotas, estas
mayormente conformadas por hombres andinos, lo cual es otro ejemplo del aporte valioso de los peruanos a la
Independencia.42
El 5 de junio de 1821, el virrey La Serna anunció a los limeños que abandonaría Lima y dejaría una fuerza al
mando de José de la Mar para que resistiera en el Callao, al amparo de la Fortaleza del Real Felipe. El ejército
realista, al mando del general Canterac, dejó Lima y enrumbó a la sierra, el 25 de junio de 1821. Arenales fue
enviado en misión de observar el repliegue de los realistas a la sierra sin empeñar su ejército en una batalla
frontal por orden de San Martín.
A comienzos de julio de 1821 se vivía en Lima una tremenda escasez de alimentos, debido al asedio de las
montoneras, que cortaron las vías de comunicación con el exterior.43 Bajo el temor al pillaje o rebeliones, la
población solicitó a San Martín que ingresara en la ciudad. San Martín aceptó, a condición de que se reuniera el
cabildo o ayuntamiento de la ciudad y jurara la independencia.44
Las avanzadas del Ejército Libertador ingresaron a Lima el 9 de julio de 1821. 45 El mismo San Martín hizo su
ingreso en la noche del día 12 y dos días después lo hizo todo su Ejército.

PROCLAMACION DE LA INDEPENDENCIA DEL PERU


En cumplimiento de lo acordado con San Martín, los notables de Lima se reunieron en Cabildo Abierto, con el
propósito de jurar la Independencia. La firma del Acta de Independencia del Perú tuvo lugar el 15 de julio de 1821.
Unos 300 ciudadanos principales firmaron el Acta ese día; en los días siguientes lo hicieron muchos más.46
Manuel Pérez de Tudela, letrado arequipeño, más tarde Ministro de Relaciones Exteriores, fue quien redactó el
Acta de la Independencia47 El temido almirante Cochrane entró en Lima el 17 de julio.
El sábado 28 de julio de 1821, en una ceremonia pública muy solemne, el generalísimo José de San Martín,
enunció la célebre proclamación de la Independencia del Perú. Primero lo hizo en la Plaza Mayor de Lima,
después en la plazuela de La Merced, luego, en la plaza Santa Ana, frente al Convento de las Descalzas y
finalmente en la plaza de la Inquisición (hoy plaza Bolívar).4849 Según testigos de la época, presenciaron la
ceremonia más o menos 16.000 personas.50 El libertador con una bandera peruana en la mano, exclamó:
DESDE ESTE MOMENTO EL PERÚ ES LIBRE E INDEPENDIENTE POR LA VOLUNTAD GENERAL DE LOS
PUEBLOS Y POR LA JUSTICIA DE SU CAUSA QUE DIOS DEFIENDE. ¡VIVA LA PATRIA!, ¡VIVA LA
LIBERTAD!, ¡VIVA LA INDEPENDENCIA!.
Cabe destacar que hay cuestiones históricas que dicen que San Martín ya había jurado la independencia peruana
el 27 de noviembre de 1820 en la ciudad de Huaura (al norte de Lima), aunque este tema es muy debatido, lo
cierto es que en Huaura San Martín reorganizo su ejército y comenzó el plan para el asedio de la capital del
virreinato.
PROTECTORADO DE SAN MARTIN
Tras proclamar la independencia del Perú, San Martín asumió el mando político y militar de los departamentos
libres del Perú, bajo el título de Protector, según decreto del 3 de agosto de 1821. Su gobierno se llamó
el Protectorado del Perú. Dio al estado peruano su primera bandera y escudo, su himno nacional, su moneda,
su administración primigenia y sus primeras instituciones públicas. Asimismo, creó la Biblioteca Nacional del
Perú, dio libertad a los hijos de los esclavos negros (libertad de vientres) y abolió el tributo indígena. Pero quedaba
pendiente la Constitución Política (que debía ser obra de un Congreso Nacional) y mientras tanto, impuso un
Reglamento provisorio, reemplazado después por un Estatuto provisorio.54
Por su parte, el virrey José de la Serna trasladó su cuartel general al Cuzco, y desde allí trató de auxiliar el Callao
enviando una división al mando de Canterac. Esta llegó a Lima el 10 de septiembre de 1821, y sin que las tropas
patriotas intentasen detener su avance, se unieron a las fuerzas realistas sitiadas en el Castillo del Callao o
Fortaleza del Real Felipe. Luego de dar a conocer las órdenes del virrey y de avituallarse, Canterac regresó a la
sierra el 16 de septiembre de ese año. El mando patriota que contaba con 7.000 efectivos y 3.000 montoneros,
reaccionó tarde. Las tropas patriotas al mando del general Guillermo Miller persiguieron la retaguardia del ejército
realista, produciéndose escaramuzas principalmente por la acción de los montoneros patriotas. Canterac y La
Serna, lograron reunirse en Jauja el 1 de octubre de 1821. Finalmente, los patriotas lograron la rendición de las
fortalezas del Callao, el día 19 de septiembre de 1821. El general cuencano José de la Mar, que era el jefe
realista de dicha plaza, se sumó a la causa patriota
LA GUERRA CON CHILE
DEFINICION
Fue un conflicto armado en el cual se enfrentaron los países de Perú, Chile y Bolivia. En la década de 1870, las
relaciones diplomáticas entre Perú, Bolivia y Chile atravesaron un momento de tensión. Al conflicto generado por
la ansiada expansión territorial de Chile y la evidente actitud defensiva del Perú y Bolivia, se sumaron intereses
económicos.
El salitre demostró ser aún mejor fertilizante que el guano y su explotación se convirtió en la nueva solución a la
crisis económica.
Los principales yacimientos de la época estaban en Tarapacá (Perú) y Antofagasta (Bolivia). Perú concentraba
más del cincuenta por ciento del salitre extraído.
Por su parte, Bolivia decidió ofertar parte de la explotación a otros países, entre ellos Chile. Desde 1866 Bolivia
se había comprometido con Chile a no aumentar los impuestos durante 25 años. Sin embargo, en 1878, el
presidente boliviano Hilarión Daza aumentó el impuesto al quintal de salitre a diez centavos.
Inmediatamente las empresas salitreras se quejaron ante su gobierno, el cual reclamó por lo que consideraba
una violación a los acuerdos pactados con Bolivia.
La negativa boliviana a retirar el impuesto precipitó la ocupación de Antofagasta por las milicias chilenas. Bolivia
exigió al Perú el cumplimiento del tratado secreto de 1873. El gobierno peruano envió a Chile a José Antonio de
Lavalle como mediador, sin embargo los intentos por encontrar la solución fracasaron. Pretextando la vinculación
diplomática de Perú y Bolivia, el gobierno chilena se dispuso declararle la guerra. El 5 de abril de 1879 el gobierno
chileno anunció la declaratoria de guerra al Perú. La guerra debía tener como primer escenario el mar, lo que dio
origen a la campaña marítima.

CHILE INTENTA ROMPER LA ALIANZA


Las altas esferas políticas militares chilenas ejecutaron una estrategia diplomática con el objetivo de romper la
alianza entre peruanos y bolivianos. Chile se presentó ante Bolivia como el más interesado propulsor del
bienestar boliviano. Para ello instó a Bolivia a separarse del Perú y a unirse a Chile para sostener la guerra contra
el Perú.
De esta forma, como vencedores, Tacna, Arica y eventualmente Moquegua pasarían a poder de Bolivia, y
quedarían para Chile todos los territorios al sur de la quebrada de Camarones (límite entre Arica y Tarapacá).
Chile conseguiría, así, legitimar su anexión del territorio litoral boliviano y satisfacer su ambición de apoderarse
del rico territorio salitrero de Tarapacá. La oferta fue rechazada por el gobierno boliviano.
PROTOCOLO DE SUBSIDIOS
El costo de la guerra no podía ser asumido por Bolivia, que atravesaba desde hacía algunos años una grave
crisis económica. Por ello se firmó un acuerdo que obligaba al aliado a indemnizar al Perú por los gastos que la
guerra ocasionaría. El primer protocolo, del 15 de abril, por lo costoso para Bolivia, fue modificado el 7 de mayo
y posteriormente, el 17 de junio.
Allí se estipulaba que Bolivia abonaría la mitad de los gastos de la guerra y que los elementos bélicos que el
Perú poseía al 5 de abril no serían cargados al aliado en caso de perderse, pero si los que fueran adquiridos por
el Perú a partir de esa fecha.
CAMPAÑA MARÍTIMA EN LA GUERRA DEL PACÍFICO
El 5 de abril de 1879, el gobierno de Chile declaro la guerra al Perú. El primer escenario sería el mar. La escuadra
chilena, al mando de Willians Rebolledo, dejo Iquique a las corbetas Esmeralda y Covadonga para dirigirse hacia
el Callao. Este fue el momento esperado por el almirante peruano Miguel Grau, quien pretendía evitar un ataque
frontal de los chilenos.

Comparación del poder de las escuadras.


Al iniciarse la guerra, el Perú contaba con una pequeña y antigua escuadra, la que además de encontrarse en
malas condiciones, con las calderas desmontadas, defectos en el sistema de navegación, cañones mal instalados
y escasa dotación de proyectil.
A comienzos de enero de 1879, cuando las relaciones entre Bolivia y Chile se pusieron tensas, la escuadra
peruana comenzó a ser reparada aceleradamente. A principios de abril todavía no estaba lista. Si la escuadra
chilena se hubiera dirigido al Callao en vez de bloquear Iquique como lo dispuso Williams Revolledo, los dos
únicos blindados peruanos no hubieran podido hacerle frente, porque no estaban en condiciones de navegar.
Al comenzar las operaciones navales, Chile tenía el doble de unidades, siendo seis de ellas diez años más
modernas que las del Perú. Prácticamente las doblaban en tonelaje y grosor de su blindaje. En velocidad dos
de sus naves superaban a las peruanas, en cuanto a la cantidad de cañones faltaba poco para que tuvieran el
doble. Era una flota superior en velocidad, blindaje y potencia de tiro.
Uno solo de sus blindados bastaba para vencer a los dos únicos blindados de la escuadra peruana. Sus
proyectiles podían perforar con facilidad la coraza de los buques peruanos, pero los disparos de éstos no podían
atravesar el blindaje de 9 pulgadas y media del “Blanco Encalada” y del “Cochrane”
Sin embargo los historiadores chilenos dicen todo lo contrario “…, Chile necesitó asegurar el dominio del mar, a
pesar que sólo contaba con algunos barcos en buenas condiciones como el Cochrane y el Blanco, en cambio
Perú poseía una escuadra bien equipada, con los blindados Huáscar e Independencia”.
Combate de Chipana( 12 de abril de 1879)
Fue el primer encuentro de la guerra, las corbetas “Unión” y “Pilcomayo” a las alturas de punta Chipana, ubicada
entre Iquique y Antofagasta, distinguieron a la corbeta chilena “Magallanes” y trataron de interceptarlas. Se
produjo un intenso y recíproco cañoneo, la corbeta chilena para poder escapar tuvo que abandonar su lancha de
vapor donde se encontraba correspondencias de su país.

COMBATE DE IQUIQUE (21 DE MAYO DE 1879)


Aún sin completar las reparaciones, el Huáscar y la independencia, salieron el 16 de mayo del Callao rumbo al
sur, llevando al presidente general Prado. Al arribar a Arica se enteraron que Iquique se encontraba bloqueado
por la corbeta Esmeralda y la cañonera Covadonga, el resto de la escuadra chilena navegaba hacia el Callao
para dar caza a los únicos blindados peruanos. Grau decidió enfrentarlos en la bahía. Mientras el Huáscar
enfrentaba a la Esmeralda la Covadonga aprovechó para huir, Guillermo More comandante de la Independencia,
persiguió a la fugitiva cañonera.

El combate entre Huáscar y la Esmeralda fue duro, después de los cañonazos Grau decidió usar el espolón,
cuya ejecución resultó fatal para la corbeta chilena, a los pocos instantes de haberse producido la colisión
empezó a naufragar, al verse perdido su capitán Arturo Prat, tomó la decisión de abordar a su adversario, pistola
en mano se enfrentó al teniente Segundo Velarde a quien lo eliminó, convirtiéndose este en el primer héroe
peruano de la campaña naval. Casi al mismo tiempo el marinero peruano Mariano Portales, disparó un certero
balazo contra la frente de Prat, quien falleció instantáneamente, con este episodio terminó el combate.

El comandante Grau ordenó a sus oficiales a salvar a los náufragos de la Esmeralda, cuando los chilenos se
encontraron en la cubierta del Huáscar gritaron “Viva el Perú generoso”

Mientras tanto la Independencia perseguía al Covadonga que se pegaba a las costas aprovechando su menor
calado.

Esta táctica obligaba a la fragata peruana a mantenerse a cierta distancia tratando de darle caza con el único
cañón que tenía. Desgraciadamente este cañón pronto se malogró por lo que More trató de espolonear a su
rival. Cuando se encontraba a escasos 200 metros fue sorprendido por una roca que no figuraba en las cartas

de navegación. Nuestra nave pronto se fue llenando de agua. Carlos Condell capitán de la Covadonga al darse
cuenta de los sucedido regresó para terminar de hundirla y ametrallar a sus náufragos que pugnaban por
salvarse. Desde la orilla el Coronel Cáceres y su tropa trataban de socorrer a los de la Independencia que
luchaban por alcanzar la costa. Luego que el Huáscar salvara a cuarenta chilenos, se dirigió al sur en persecución
de la Covadonga, que huyó al ver la presencia del Huáscar.
Grau ordenó recoger a los sobrevivientes, retirar los cañones y quemar la fragata para que el enemigo no
aprovechara nada. En Iquique el Perú perdió la guerra. Una ventaja naval abrumadora quedaba a favor de Chile.
El comandante More fue sometido a juicio por haber perdido a la Independencia y sufrió la degradación como
castigo. Murió como un héroe en defensa de Arica.

LAS CORRERÍAS DEL HUÁSCAR.


Después del combate de Iquique el Huáscar siguió muy activo lo que le dio prestigio para después llenarse de
gloria. Desde entonces se convirtió el Huáscar en el terror de los chilenos, hasta el extremo de generar serias
tensiones políticas dentro del gobierno de Aníbal Pinto.

El 24 de mayo salió al sur de Iquique hundiendo a la goleta Recuperado, al llegar a Mejillones incendió a la goleta
Clorinda, destruyendo otras embarcaciones e instalaciones portuarias. El 26 de mayo llegó a Antofagasta donde
cañoneó a las defensas de tierras e intercambió disparos con la Covadonga, luego cortó el cable submarino que
comunicaba con Valparaíso.

Al día siguiente apresó a la goleta Coqueta y a la barca Emilia, llegando a Arica con sus presas. Al continuar sus
correrías fue perseguido durante diez días por el blindado Cochrane y la Magallanes, llegó al Callao con el fin
ejecutar diversos arreglos en el barco, pero recibió órdenes del director de Guerra, Aurelio García y García de
volver al sur para capturar buques menores.

El 23 de julio el Huáscar y la Unión capturaron al transporte artillado Rímac que conducía a Antofagasta al
escuadrón de Carabineros de Yungay, con su dotación completa de caballos y aperos. La captura del Rímac
provocó gran alegría en el Perú, pero en Chile se produjeron altercados en el Senado, violentas, manifestaciones
populares contra los conductores de la guerra, que trajo la renuncia del almirante Williams Rebolledo, hasta se
habló de la renuncia del presidente Aníbal Pinto.

COMBATE DE ANTOFAGASTA (28 DE AGOSTO DE 1879)


El Huáscar al visitar Antofagasta el 25 de agosto encontró a la Magallanes, Abato y al Limari, ante la pasividad
de éstos se retiró sin que se produjera combate alguno. Siguió navegando hacia el sur. Al retornar a Antofagasta
el 28 fue atacado por la Magallanes y el Abato. En esa ocasión por primera vez se usaba torpedo de guerra. El
Huáscar disparó contra el abato un torpedo Ley pero por estar descompuesto el mecanismo no fue bien lanzado
y regresó contra el Huáscar. De haberlo tocado la suerte del Huáscar hubiera sido fatal; pero uno de sus oficiales
el teniente Fermín Diez-Canseco, viendo el peligro, se arrojó al mar y logró desviar el curso del torpedo. Luego
de este incidente el Huáscar cañoneo al Abato causándole serios daños. El combate duró tres horas al término
del cual Grau enrumbó su buque hacia el norte.

Al término del combate, Grau enrumbó su buque hacia el norte, haciendo escalas en Mejillones, Cobija, Tocopilla
e Iquique. Al arribar a Arica fue ascendido a contralmirante.
El alto mando militar chileno estaba muy preocupado por las correrías del Huáscar y la habilidad que demostraba
su comandante Miguel Grau. Al Huáscar lo veían por todos lados al mismo tiempo. Los buques de guerra chileno
no andaban solos, navegaban en comboy para protegerse del solitario monitor. El terror llegó al punto hasta el
faro del puerto de Valparaíso se mantenía apagado.

Para acabar con esta situación todos los recursos navales se pusieron en acción con un solo objetivo la captura
del Huáscar. El nuevo Ministro de Guerra y Marina Rafael Sotomayor, dispuso que todos los buques limpiaran
fondo, cambiaran calderas en mal estado, repararan maquinarias, completaran cañones para destruir al Huáscar.

EL COMBATE DE ANGAMOS (8 DE OCTUBRE DE 1879)

Saliendo de la bahía de Antofagasta el 8 de octubre el Huáscar y la Unión distinguieron tres barcos chilenos el
Blanco Encalada, la Covadonga y el Matías Cousiño, que eran la primera división naval del país del sur. Tratando
de salir del

área, Grau ordenó cambiar de rumbo hacia su base, al llegar frente a la punta Angamos aparecieron los barcos
Cochrane, O’Higgins y Loa, Comprendiendo Grau que la hora de enfrentar a los blindados enemigos había
llegado ordenó al comandante García y García que escapara para que la Unión no sea destruida.

La O’Higgins y Loa siguieron a la Unión, pero gracias a su mayor velocidad pudo escapar, Se inició el combate
el Huáscar hizo su primer disparo contra el Cochrane a las nueve y veinte de la mañana. La presión de las
calderas del monitor trabajaba al máximo, por lo que corría el riesgo de explotar en cualquier momento. El
blindado chileno no contestó el fuego por que trataba de acercarse el monitor. Siete minutos más tarde cuando
el Cochrane se encontraba a solo 500 metros del Huáscar hizo su primer disparo. Por su blindado el Cochrane
no era dañado por los disparos del monitor. Uno de los disparos del buque chileno inutilizó el cañón de la derecha
y el segundo cayó de lleno en la torre de mando del Almirante Grau a quien destrozó casi totalmente y dejó herido
al teniente Diego Ferré. A las 9.35 Ferré fue remplazado por el capitán de corbeta Elías Aguirre, quien siguió
luchando al mando del Huáscar. Pasado unos minutos el Cochrane volvió a efectuar dos disparos que penetraron
el monitor causado grandes destrozos y matando a parte de su tripulación entre ellos al capitán Aguirre. Tomó el
mando el capitán de fragata Manuel Melitón Carvajal, quien actuó con el mismo valor y disciplina que os
anteriores. La cubierta estaba completamente perforada, el Huáscar se movía herida de muerte, otra bala
enemiga destruyó al timón. La nave quedó sin dirección, el Blanco Encalada destruyó la sección de máquinas
he hizo caer la bandera que flameaba sobre el buque, sin embargo, de inmediato fue remplazado por otro.

Entre los dos poderosos blindados chilenos acribillaron al Huáscar. Finalmente Pedro Gárezon al ver que la
lucha era desigual, mandó abrir la válvula para hundirla entes de caer en manos enemigas.

Cuando los chilenos abordaron el Huáscar, el buque ya tenía cuatro pies de agua en las sentinas, cerrando
velozmente y bombeando el agua acumulada, para mantenerlo a flote. Capturado el Huáscar Chile quedó dueño
del mar y comenzó su campaña militar por tierra desde Tarapacá.

CAMPAÑA TERRESTRE EN LA GUERRA DEL PACÍFICO


Tras el combate de Angamos, Chile concretó el dominio del mar e inició el avance terrestre. El 19 de noviembre
de 1879 se libró la batalla de San Francisco, que puso de manifiesto la ventaja de los atacantes; mejor artillería,
municiones, fusiles, calzado, alimentación y uniformes. El ejército peruano, en retirada, marchó hacia el sur.

CAMPAÑA DEL SUR


El coronel Juan Buendía intentaba reunir provisiones y pertrechos en Tarapacá cuando llegaron las tropas
chilenas, el 27 de noviembre de 1879. Esta vez, se obtuvo una victoria peruana.
BATALLA DE TARAPACÁ
Después del desastre de San Francisco el fatigado ejército peruano de 3000 hombres, que no contaba ni con
artillería ni con caballería, movilizó rumbo a Arica; y luego de penosa marcha por los desiertos acantonó entonces
cerca de Tarapacá. En tanto que los chilenos ocuparon las alturas que dominan dicho pueblo.
Fue entonces cuando se libró la batalla de Tarapacá, el 27 de noviembre de 1879, la misma que caracterizo por
lo encarnizado del encuentro, por la forma valerosa y arrojada cómo combatían los peruanos , quienes finalmente,
consiguieron la victoria, después de cerca de nueve horas de sangrienta lucha. Entre las bajas chilenas se
contaron: 576 muertos y 176 heridos, 100 prisioneros y 8 cañones capturados. Fatalmente dicho triunfo no pudo
ser aprovechado por los peruanos, en razón de que carecían de caballería y ello impidióles perseguir y diezmar
al enemigo.

En tales circunstancias el ejército peruano tuvo que abandonar Tarapacá y proseguir su marcha rumbo a Arica.
Los chilenos, de esta manera, quedaban dueños de Tarapacá, un rico departamento, objeto primordial de la
guerra.
Entre los artífices de la victoria de Tarapacá figuran: el valeroso Coronel Don Andrés A. Cáceres, el Coronel Don
Francisco Bolognesi y el Coronel Belisario Suárez.
Mientras tanto el Presidente Prado se trasladó del sur a la Capital y luego abandonó el Perú. Se dirigió a Europa
a activar se decía la compra de armamentos.
BATALLA DE ALTO DE LA ALIANZA
Se libró el 25 de mayo de 1880 y concluyó con la victoria de Chile. Para Bolivia, esta derrota fue el fin de la
guerra.
BATALLA DE ARICA
Los chilenos avanzaron hacia Arica con 40,000 hombres, apoyados por el acorazado “Almirante Cochrane”.
Arica estaba a cargo de 17,000 hombres al mando del Coronel Francisco Bolognesi.
El día 5 de junio de 1880, el general Baquedano, supremo comandante del ejército chileno, envió al mayor Juan
de la Cruz Salvo, como parlamentario, para solicitar a Bolognesi la rendición de la plaza y ofrecerle, una honrosa
capitulación, contestando “TENGO DEBERES SAGRADOS Y LOS CUMPLIRE HASTA QUEMAR EL ULTIMO
CARTUCHO”.
El 7 de junio de 1880, los chilenos asaltaron Arica, realizándose las más importantes acciones militares en el
Morro. Allí murieron combatiendo con singular valor, el comandante de la plaza Coronel Bolognesi, así como
Moore, Blondet Inclán y otros bravos compatriotas nuestros.
El intrépido Coronel Don Alfonso Ugarte, para impedir que la bandera de la patria cayese en manos del enemigo,
se arrojó al mar desde la cima del Morro, encontrando la muerte envuelto en nuestro sagrado emblema.

Entre los sobrevivientes de esta acción memorable, destacase el caballeroso y heroico Coronel argentino Don
Roque Sáenz Peña, quien llevado de su gran amor al Perú, luchó en defensa de nuestra patria. El Sr. Sáenz
Peña llegó a ser, años después, Presidente de Argentina.
CAMPAÑA DE LIMA
Ante la derrota en el sur, Nicolás de Piérola organizó milicias urbanas para enfrentar al enemigo estableciendo
dos líneas defensivas.
La primera fue derrotada en la batalla de San Juan el 13 de enero, y precipitó la ocupación y destrucción de
Chorrillos. Pese a la firma de armisticio, el general chileno Baquedano atacó también la segunda línea el 15 de
enero, en la batalla de Miraflores. La victoria para Chile fue definitiva y se produjo la ocupación de Lima.

CAMPAÑA DE LA BREÑA
La ocupación de Lima desplazó la lucha interior. Ni el ejército peruano, ni la población civil estaban dispuestos a
rendirse y convirtieron a la sierra en el escenario donde se decidiría la suerte del país.
ESTRATEGIAS DE LA RESISTENCIA
Los Andes centrales fueron una ventaja para los peruanos que colaboraron desde allí los accesos a la capital y
la llegada de provisiones. El abrupto paisaje ofreció múltiples escondites y permitió el ascenso a los pueblos. La
valiente participación de la población fue decisiva.
PRINCIPALES ACCIONES
El general Andrés Avelino Cáceres organizó la resistencia con mucha pericia y escasos recursos. Durante más
de dos años enfrento a los chilenos que enviaron varias expediciones a la sierra. Tras el enfrentamiento en
Huamachuco (10 de julio de 1883) tuvo que abandonar la lucha por falta de pertrechos.

RESISTENCIA EN EL NORTE
Al mando del general Miguel Iglesias, el ejército de la sierra norte ganó la batalla de San Pablo en junio de 1882.
Sin embargo, el propio General se dispuso a firmar la paz con Chile, convencido de la difícil situación del país.
Esto originó un conflicto con Cáceres, que terminó con el Tratado de Ancón en 1883 y la perdida de Tarapacá a
favor de los chilenos.
EL GRITO DE MONTÁN
Después de las batallas de Chorrillos y Miraflores el Perú no tenía ninguna posibilidad de ganar la guerra, los
montoneros y los ataques de Cáceres sólo conseguían dilatar la ocupación del Perú y no ejercían ningún efecto
positivo para el país, así nace lo que se conoce como el "Grito de Montán" del general Iglesias , este general
peruano luego de las derrotas del ejército peruano se retiró a su propiedad agrícola de Cajamarca y poco después
el dictador Piérola lo nombró jefe político y militar de los departamentos del norte del Perú, con sede en
Cajamarca. El 19 de abril de 1882, Iglesias dirigió un manifiesto a sus compatriotas, en el cual les hacía ver la
inutilidad de continuar las hostilidades contra el ejército chileno de ocupación, pues el Perú ya no poseía los
medios para llegar a la victoria. El 31 de agosto de ese mismo año dirigió otro manifiesto, lamentando el
vergonzoso estado del país, con gobiernos de hecho que imponían su voluntad a los pueblos que ocupaban y
combatiéndose entre sí y terminaba convocando a los departamentos de su mando a elegir representantes que
deberían reunirse en Cajamarca el 25 de noviembre, asamblea ante la que resignaría el mando que ejercía. El
mismo día que Iglesias daba su manifiesto conocido con el nombre de "Grito de Montán", por ser fechado en esa
hacienda, Montero entraba en Arequipa, como Vicepresidente del Perú encargado del Poder Ejecutivo, algunos
días después, convocó a un Congreso que debía reunirse allí, el 15 de marzo de 1883. Poco después viajó a
Bolivia a convenir con su Presidente, general Campero, la forma de proceder en la guerra, Campero le prometió
un subsidio y que iría a Arequipa un ejército boliviano si esa ciudad era atacada por los chilenos. Nuevamente el
Perú tenía dos Presidentes y
Dos Congresos: uno que quería proseguir la guerra y el otro pactar la paz. El "Grito de Montán" le significó a
Iglesias ser tildado de traidor por Montero y Cáceres, mientras que García Calderón no lo reconoció, pero
escribiéndole desde Viña del Mar, entre otras cosas le decía: "que puesto que ambos deseaban la paz, debían
marchar unidos, pues Chile, deseoso de mantener la ocupación indefinida, procuraba dividir a sus dirigentes".
Iglesias, en una larga carta, entre otras consideraciones, le decía: "... que el Perú, dividido en dos bandos de
locos, se devoraba a sí mismo. En Ayacucho el delirio intransigente, y en Lima y en la Magdalena la intriga, al
servicio de la vacilación y el miedo... Chile nunca ha podido querer la muerte del Perú. Un estadista del talento
de usted ha debido ver claro en este punto. La paz ventajosa, en cuanto le daban derecho sus victorias, era el
interés positivo y permanente de la nación chilena sobre los intereses transitorios de la ocupación". A fines de
diciembre del 82, la asamblea convocada por Iglesias se reunió en Cajamarca y en su discurso de apertura
acentuó su manifiesto de Montán y dijo: " Mientras tuvimos naves, ejércitos, armas, recursos, esperanzas, la
guerra obstinada pudo disculparse. Mas cuando todo, absolutamente todo, se ha agotado o perdido, mantener
el estado de guerra es un crimen", y terminó su discurso resignando el mando. La asamblea no aceptó la renuncia
y lo nombró "Presidente Regenerador", votó unánimemente en favor de la paz, autorizó a Iglesias para suscribirla,
procurando hacerlo de acuerdo con Bolivia o separadamente, y declaró fuera de la ley a los montoneros, que
serían juzgados como criminales. La asamblea se disolvió convocando a un Congreso General Constituyente
para que se pronunciara sobre la paz que debía negociar Iglesias.
LA PAZ DE ANCÓN
A pesar que Cáceres aún resistía en Ayacucho con apoyo de los iquichanos y morochucos, el general Miguel
Iglesias reunió a sus secuaces terratenientes en una asamblea que lo nombró «Presidente Regenerador» y lo
autorizó a negociar la paz con Chile por lo cual envió al Ministro de Relaciones Exteriores del régimen José
Antonio de Lavalle y a Castro Saldívar quienes pactaron con el

plenipotenciario chileno Jovino Novoa el Tratado de Ancón el 20 de octubre de 1883 para poner fin al conflicto
que los había enfrentado desde 1879 y 1883.
En él se cedía nuestra provincia más rica Tarapacá, a perpetuidad para Chile y también Tacna y Arica por 10
años a espera de un plebiscito que Chile jamás realizó hasta que en 1929 el presidente Augusto B. Leguía les
cedió Arica, si bien devolvieron Tacna.
Después de esta guerra el Perú quebró económicamente y se ahondó la dependencia de Inglaterra, se inicia la
Reconstrucción Nacional desarrollándose el segundo militarismo.
El tratado estipulaba:
• El Perú cede a Chile a perpetuidad los territorios comprendidos entre el río Loa y la Quebrada de Camarones,
es decir, toda la rica provincia salitrera de Tarapacá.
• También cedía temporalmente por un periodo de 10 años los territorios ubicados entre la quebrada de
Camarones y el río Sama, es decir Arica y Tacna, al término del cual, un plebiscito en ambos lugares decidiría
en definitiva su nacionalidad, el país beneficioso le pagaría al otro la suma de diez millones.
• Además se estipulaba el pago por parte del Perú de una onerosa indemnización económica