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Facultad de Ciencias Sociales

Plan común

Lenguaje y comunicación

Ensayo descriptivo; Giro Lingüístico

Integrantes: Felipe Astorquiza

Javiera Alvarado

Joan Gavilán

Profesor: Roberto Vargas

Santiago, Julio de 2015


En el presente trabajo se pretender abordar al llamado giro lingüístico de manera descriptiva, para ello
se hace una breve contextualización histórica, su finalidad es poder entender el proceso del desarrollo
del pensamiento. En otras palabras describir como se deja de poner énfasis en la razón misma o la
experiencia como estructurador del pensamiento para poner énfasis en el lenguaje, incluso el acento
llega a niveles ontológicos (en el caso de Heidegger).
Primero pasamos por el primer Wittgenstein para evidenciar la preocupación por el lenguaje como
manera de entender el mundo, tratando de componer los limites en él para que sea válido. Luego en
el segundo Wittgenstein presentamos la crítica a sus propios dichos y concepciones, dejando en
evidencia el problema de la influencia del positivismo para entender asuntos filosóficos donde se da
cuenta que al lenguaje no se le pueden poner cadenas lógicas.
Husserl y Heidegger representan la critica a estas visión lógica y reconoce al lenguaje en un papel con
mucho más peso e importancia por ello también se explican sus principales ideas e influencias en el
llamado giro lingüístico.
A partir del 1.700 aproximadamente, el sujeto se reconoce a sí mismo y se posiciona como creador
de su propia realidad, en esta época está ocurriendo un giro epistémico, se está abandonando poco
a poco el carácter dogmático por el carácter racional, el paso de la edad media a la modernidad. La
razón empieza a configurar el conocimiento y también la manera de pensar el lenguaje, por lo tanto el
problema de la filosofía se transforma más bien en un debate epistemológico, un debate en donde el
hombre cuestiona el conocimiento no así al lenguaje.
Ya hacia 1960 empieza a florar otro tipo de preocupación en la filosofía, está ahora se centra en el
lenguaje, se hace necesario estudiar al lenguaje como modo de acceder a la realidad, este cambio es
el llamado giro lingüístico. El lenguaje es estudiado desde un paradigma lógico-analítico debido a la
influencia del positivismo. Como aún se sostiene la idea de que el ser humano es un ser racional se
cree que el lenguaje es puramente lógico donde sus límites serán la experiencia, lo comprobable..
Unos de los autores que sigue esta corriente filosófica analítica es Bertrand Russell, este propone
reducir al lenguaje a un atomismo lógico, es decir dividir un enunciado hasta llegar a la estructura más
básica. El primer Wittgenstein (compañero de Russell) toma este atomismo lógico y le agrega un
componente epistémico, es decir, cree en la comprensión de la realidad a través del lenguaje pero en
cuanto que el lenguaje es solo la expresión del pensamiento. La propuesta que expresa en el
tractacus, se centra básicamente en ponerle límites al lenguaje para determinar lo que puede ser
pensado: ”Este libro quiere pues trazar unos límites al pensamiento; o mejor no al pensamiento sino a
la expresión de los pensamientos; porque para trazar un límite al pensamiento tendríamos que ser
capaces de pensar lo que no se puede pensar. Este límite, por lo tanto, solo puede ser trazado en el
lenguaje…”.(Wittgenstein, tractatus lógico-philosophicus, 1922, citado en Fabris, 2001, p.12)

Influenciado por las ciencias positivas, Wittgenstein considera que hay que crear un lenguaje perfecto,
para así poder ponerse de acuerdo de cómo se debe abordar la filosofía. Cree que es un problema
entre los filósofos las “subjetivas definiciones” * faltas de comprensión lógica del lenguaje “todo aquello
que puede ser dicho, puede decirse con claridad; y de lo que no se puede hablar, mejor es callarse”.
El autor al proponer un lenguaje perfectamente lógico postula colocar leyes en el lenguaje que servirán
para la validez del mismo.
Este lenguaje perfecto se crearía a través de la teoría de la figuración y de la verdad, esta nos dice
que una proposición será significativa mientras corresponda al estado lógicamente posible. Estas
preposiciones pueden ser falsas o verdaderas. Así se crea y arma el lenguaje desde la perspectiva
analítica. Podemos decir que aborda la realidad enmarcándola en palabras con definiciones exactas,
en este primer Wittgenstein el lenguaje es solo un vehículo del pensamiento.
Pero esta visión desde la perspectiva lógica analítica hacia el lenguaje no es nueva, aquí se debe
poner atención en que pretende trazar los límites del lenguaje por que servirá para que otros autores
lo critiquen y den cuenta que este método al aplicarlo a las ciencia sociales no logra explicar los
fenómenos modernos.
Otra escuela que impactó fuertemente en este giro lingüístico es la fenomenología, pero
específicamente la fenomenología hermenéutica de Martin Heidegger, alemán del siglo XX que se
cuestionó sobre el hombre y su relación con el mundo, en donde postula que el hombre es el ser ahí,
concepto alemán más conocido como “Dasein” el cual nos permite la apertura al mundo, esta relación
inmediata está dada por la comprensión, que es lo le interesa a este autor. Y a su vez es la
fenomenología la única manera de acceder al Dasein y llegar al ser, esto en el sentido de que a
diferencia del positivismo ya se supera la enajenación de sujeto-objeto , por tanto el ser y el ahí ocurren
como procesos se ven inherentemente relacionados en un flujo que nos remite a este fenómeno en
su totalidad.

Por otra parte se nos hace necesario entender los componentes que constituyen al dasein, que son;
‘rede’ (habla), ‘befindlichkeit’ (encontrarse) y el ‘verstehen’ (el comprender) que en su totalidad nos
permite la apertura al mundo. Este autor pone énfasis en el fenómeno del lenguaje puesto que nos
cuestiona la capacidad comunicativa del hombre en la noción de este fenómeno relacionándolo al
Dasein, en donde el discurso o habla es la articulación de la comprensión, es decir “El lenguaje puede
desarticularse en palabras-cosas que están-ahí. El discurso es existencialmente lenguaje porque el
ente cuya aperturidad él articula en significaciones, tiene el modo de ser del estar-en-el-mundo en
condición de arrojado y consignado al mundo” (Heidegger, 1927; 162)

Una de las razones por la cual a este autor y sus principales postulados se les hace parte directamente
del giro lingüístico es porque va en contra de la concepción griega clásica que se formuló en algunos
pensadores e intelectuales de esta época que ya se preguntaban por la relación del hombre y el
mundo; esta concepción nos dice que el hombre es un animal racional y es a través de la razón por la
cual hacemos ingreso al mundo. Es esto lo que principalmente refuta Heidegger al decirnos que no es
la razón el medio por el cual hacemos ingreso al mundo, sino que el lenguaje, pero además de esto
nos refiere a la comprensión cuestionando así a conceptos que distintos autores entienden de forma
tan diversa como; habla, entender o palabras. Una frase que impregna de forma más clara este pensar
es la que nos postula Fabris (2001) el cual nos dice que “los significados desembocan en palabras. Lo
que con ello se pretende evitar es que a las palabras se las considere como cosas, atribuyéndoles a
continuación significados; las palabras no son, en origen, ni entes subsistentes de suyo ni instrumentos
de uso, sino que expresan y despliegan la comprensión, emotivamente situada en el propio mundo,
que ya desde siempre tiene que estar” (pp. 23)
Esta relectura que se le hace a Martin Heidegger nos propone que las palabras en si no vienen desde
ya cargadas con una significación, como lo pensaba por ejemplo, Wittgenstein, que incluso pensaba
en formular un sistema del lenguaje perfecto para el entendimiento desde una vista logica-analitica,
buscando así un tipo de concordancia entre los filósofos para entender diversos fenómenos, al
contrario de esto Heidegger pone énfasis en la interpretación y que la palabra nos permite el estar-
siendo-ahí (in-den-welt-sein), en palabras del autor podemos remitirnos a su obra “ser y tiempo” de
1927 en donde postula que “a las significaciones les brotan palabras, en vez de ser las palabras las
que, entendidas como cosas, se ven provistas de significaciones” (Heidegger, M. 1927; 163)

Entonces, como podemos ver después de esta pincelada teórica que nos brinda ya sea Winggestein
desde su logica-analitica como Heidegger desde su hermenéutica fenomenológica nos encontramos
en una arista que nos deriva inexorablemente al conflicto del lenguaje, por una parte el primer autor
mencionado tiene dos etapas o fases por lo cual se le denomina primer y segundo Winngestein en el
sentido de que en sus primeros escritos busca este aspirado lenguaje perfecto, pero luego, en el
segundo se retracta de esto y se comienza a interesar por los juegos del lenguaje, si bien sufre un
cambio teorico su postura, su objeto de estudio sigue siendo el mismo. Mientras que para Heidegger
tambien encontramos que para poder comprender y analizar toda su teoría primero se nos hace
necesario remontarnos al lenguaje, me refiero a que no podemos concebir un Dasein ni un ‘in-den-
wetl-sein’ (estar-en-el-mundo) si es que primero no nos preguntamos por este fenómeno de la
comprensión y las significaciones que se dan en el lenguaje. Es por esto que a la filosofía se le hizo y
hace totalmente necesario torcer la mirada tradicional que venía instaurada en la ciencia para darle
un énfasis de análisis y estudio a este tan complejo fenómeno, sea desde la perspectiva que sea; si
bien posteriormente Ferdinand de Saussure nos remonta al lenguaje desde el estructuralismo,
Heiddeger y Gadammer desde una escuela fenomenológica, Winggestein y Carnap desde una logica-
analitica o mas adelante en Voloshinov y su escuela ideológica encontramos que su enlace en común
nos permite ir mas allá de las concepciones filosóficas bajo las que nos basamos en las ciencias
sociales o del espíritu, y recuestionarnos las bases mismas de esta filosofía moderna y todo el
paradigma vigente y reflexionar en torno al pilar que sostiene toda esta estructura; nos referimos al
fenómeno tan dinámico, complejo y abordable de miradas tan diversas como lo es el lenguaje.
Referencias Bibliográficas:

 Fabris, Adriano. 2001. El giro lingüístico: hermenéutica y análisis del lenguaje.


Ediciones Akal, España.

 Heidegger, Martin. 1972. Ser y tiempo, Von Herrmann, Alemania.

 Martin Heidegger, Ser y Tiempo, trad. por Jose Eduardo Rivera (Santiago de Chile:
Editorial Universitaria, 1997; Madrid: Editorial Trotta, 2009 2ª ed. cartoné).