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ESTRÉS OXIDATIVO

El estrés oxidativo es el resultante de un exceso de radicales libres de oxígeno


en el cuerpo humano. Los radicales libres son especies con uno o más
electrones desapareados altamente inestables que hacen que reaccione con
otras moléculas generando nuevos radicales libres. Cuando los antioxidantes no
son suficientes para contrarrestar los radicales libres y aumenta su número en la
célula incrementa la actividad oxidativa en el interior de la célula, se produce un
cambio estructural y funcional de la misma lo cual acelera su envejecimiento y
favorece la apoptosis o muerte celular.

CAUSAS
El exceso de radicales libres en el organismo que nos llevan al estrés oxidativo
se puede producir por:
- Tener nivel bajo de antioxidantes, por ejemplo, debido a una mala
nutrición
- Realizar ejercicio físico de alta intensidad con frecuencia. La actividad
física vigorosa puede incrementar el consumo de oxígeno en 10 a 15
veces por encima del valor de reposo y eso produce un estrés
oxidativo que conduce a la generación de radicales libres y peroxidación
de lípidos.
Las defensas antioxidantes existentes en el cuerpo son suficientes y adecuadas
para prevenir un daño sustancial a los tejidos, sin embargo, no hay un exceso
ilimitado de estas sustancias, y una sobreproducción de radicales libres por un
ejercicio continuado o una caída en el nivel de las defensas
antioxidantes produce los daños conocidos que llevan al estrés oxidativo.

SÍNTOMAS
El estrés oxidativo donde primero afecta es en la actividad de las mitocondrias,
lo cual conlleva que tengamos menos energía para funcionar ya que el
organismo emplea la energía en intentar reparar el daño, con lo que pierde su
capacidad de respuesta y tiene un buen metabolismo.

Los principales síntomas de un organismo afectado por estrés oxidativo son:


- Envejecimiento prematuro, nuestra piel pierde su tersura y aparecen
arrugas y algunas manchas. También potencia todas las enfermedades
relacionadas con el envejecimiento.
- Afectación del sistema cardiovascular con incremento de la tensión
arterial, posible insuficiencia del corazón y en consecuencia hay una
bajada de la resistencia al ejercicio y debilidad muscular.
- Síntomas en el Sistema Nervioso Central con afectación cerebral que
produce inestabilidad y alteraciones de la memoria.
TRATAMIENTO
La mejor manera de contrarrestar la acción de los radicales libres y por tanto del
estrés oxidativo es aportar los antioxidantes necesarios, vitaminas, minerales y
enzimas que se sintetizan en el organismo a partir de determinados alimentos o
mediante suplementos alimenticios como el Regis KH antiOx cuya función es la
de evitar que se produzca el daño celular.
Una forma natural de aumentar la defensa antioxidante es la actividad
física moderada.

ENFERMEDADES RELACIONADAS AL ESTRÉS OXIDATIVO

El envejecimiento: Es difícil diferenciar entre lo que son procesos propios del


envejecimiento o procesos patológicos que se desarrollan preferentemente
durante el envejecimiento. El envejecimiento y la muerte pueden ser el resultado
de la activación de genes específicos en un momento determinado del ciclo
celular (apoptosis).

La ateroesclerosis: La formación de la placa arteriosclerótica se inicia con la


captación de lipoproteínas de baja densidad (LDL) por los macrófagos que se
transforman así en células espumosas. Estas células son captadas por el
endotelio mediante moléculas de adhesión y se acumulan en el espacio
subendotelial, donde inducen la migración de células musculares, su
proliferación e hipertrofia. En determinadas condiciones oxidativas las
lipoproteínas se fragmentan y se alteran determinados residuos de aminoácidos
de la apoproteína de la LDL.

Cáncer: El desarrollo tumoral es un proceso altamente complejo caracterizado


por la presencia de necrosis celular del tejido sano, crecimiento incontrolado de
las células cancerosas, neovascularización del área afectada para asegurar el
aporte de oxígeno y nutrientes al tumor, entre otros muchos fenómenos. Se ha
sugerido la implicación de los RL en el desarrollo tumoral. El humo del tabaco es
el causante del cáncer de pulmón: además de la nicotina y del alquitrán, en el
que se encuentran RL en abundancia, que atacan los tejidos y destruyen las
sustancias protectoras presentes en ellos, tenemos óxidos radicalarios de
nitrógeno que forman con las proteínas carcinógenos como las nitrosaminas.
LOS ANTIOXIDANTES

Los antioxidantes son sustancias que ayudan a prevenir la oxidación de


las células y pueden proceder de extractos naturales, alimentos con alta
composición en activos o de productos químicos.

La oxidación celular destruye las células, y esta se produce como


consecuencia de la acción de los llamados radicales libres. El más potente
y agresivo es el radical oxígeno reactivo.

Los radicales libres son átomos que en su composición cuentan con un


electrón desparejado, lo que les convierte en enormemente inestables y
reactivos. Y es que, para intentar conseguir estabilidad, roban electrones
a otros átomos que pasan a convertirse así en radicales libres. Esta
reacción en cadena provoca la destrucción de las células, de manera que
son la causa del envejecimiento y de la aparición de enfermedades
degenerativas.

Los encargados de neutralizar a los radicales libres son los antioxidantes,


básicamente, unos activos entre los que se pueden encontrar enzimas,
vitaminas, sustancias activas de alimentos y productos naturales. Ellos son
los encargados de atrapar a los radicales libres para que no circulen por
nuestro organismo y se evite su perjudicial efecto sobre nuestra salud.
Ciertas sustancias, hábitos de vida, y hasta algunos fármacos propician la
formación de radicales libres y, como consecuencia, el deterioro prematuro
de nuestro organismo; entre las más conocidas están: el tabaco, el
consumo excesivo de alcohol, dormir poco, la contaminación, estrés, el
exceso de sol u una dieta desequilibrada… Por esta razón, resulta
recomendable incorporar los antioxidantes a nuestra dieta porque, en
realidad, la mayoría de nosotros no podemos escapar de la acción de los
radicales libres.

¿Cuáles son los más conocidos?


No se trata de saber cuál es el mejor o el peor, sino de conocer cuál es el
más adecuado y si se toma en la dosis apropiada. Entre los más
conocidos, podríamos destacar: la vitamina C y todos los alimentos que lo
contienen, el resveratrol, omega 3, súper óxido dismutasa, la vitamina E,
el selenio, el pycnogenol, el cacao, la astaxantina.
¿Cuál es el más apropiado para cada persona?
A los fumadores, mi consejo es, sin duda, la vitamina C, al menos un
gramo diario. Sin embargo, el resveratrol también es un gran captador de
radicales libres, pero a una dosis de a partir 150 mg/día, hasta
concentraciones mucho más altas, que pueden llegar hasta los 500 mg/
día.
El omega 3 lo aconsejo a todas las personas que tienen tendencia a altos
niveles de colesterol, y a partir de unos 40 años para prevenir la
inflamación y proteger las articulaciones. Eso sí, no lo deben consumir las
personas que estén tomando anticoagulantes o tengan una operación
programada, la dosis adecuada no debería ser menor de 1 gramo/ día

La SOD: es un extracto del melón de Cantaloup, de gran potencia


antioxidante, que también es ideal en las personas con problemas de
articulaciones y de estrés, lo más habitual es encontrarlo en la farmacia
como Glisodin, cuya dosis más adecuada son 250 mg.

La vitamina E: es un importante antioxidante, de hecho, es uno de los


antioxidantes que también se usa como conservante en muchos alimentos
y cosméticos, sobre todo de los aceites; lo aconsejo a mujeres que sobre
todo tengan la piel seca y durante la menopausia, ya que es además
precursora de los estrógenos. Al igual que el omega 3, no lo deberían
tomar las personas que estén consumiendo anticoagulantes o que estén
pendientes de una operación quirúrgica.

El selenio: este mineral está presente en casi todos los ciclos


metabólicos, y lo suelo aconsejar como complemento de otros
antioxidantes o nutrientes. Lo solemos encontrar en suplementos junto a
la vitamina E y se recomienda una dosis de 200 mcg / día

Picnogenol: este complejo es un extracto del pino, quizás el más caro de


todos. Es un potente antioxidante. La dosis recomendada son 100 mg/ día.

Cacao: me refiero a las semillas o bayas de la planta de cacao, y no al


chocolate. Estas semillas son muy ricas en flavonoides y ejercen una
importante acción frente a los radicales libres. Protegen muy
especialmente la salud cardiovascular. Las dosis de la planta completa en
cápsulas suele ser unos 800 mg / día.