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A CONVIVIR SE APRENDE CONVIVIENDO: TRABAJANDO LAS INTERRELACIONES EN

LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS


COLUMNA DE :
PAULINA HERRERA
Jefa de Proyecto "Formacioó n en Liderazgo para la Convivencia Escolar".

Seguramente muchos de nosotros hemos sabido o hemos sufrido de situaciones de


bullying o acoso escolar que se han producido en distintos establecimientos
educacionales del paíós.
Acontecimientos que nos preocupan y nos tienden a generar sentimientos de tristeza,
rabia, impotencia y otras tantas emociones. Al respecto, nos surge inmediatamente la
pregunta sobre queó pasa con la convivencia escolar de esos establecimientos
educacionales, si alguien estaó haciendo algo o queó se hizo con las víóctimas y con los
hostigadores. Todo desde una perspectiva
que tiende a estar centrada en lo individual y el caso a tratar.

Relacionado con lo anterior, cabe preguntarnos si la convivencia escolar se remite al


trabajo en situaciones de violencia escolar o la resolucioó n de conflictos concretos. Se
tiende a asociar convivencia como la no violencia en los establecimientos
educacionales, sin darnos cuenta de que la convivencia transcurre todos los díóas y en
todo momento en las organizaciones educativas. A convivir se aprende conviviendo,
como dice el tíótulo de esta columna, convivir son las interrelaciones que se establecen
al interior de un establecimiento educacional. Por lo tanto, nuestro objetivo para que
no se produzcan situaciones de violencia escolar es trabajar en las interrelaciones,
desde un punto de vista sisteó mico y centraó ndonos en los víónculos diarios en la escuela
y el aula que se producen todo el tiempo.
Víónculos que son centrales para que un estudiante pueda desarrollar sus habilidades
socioafectivas y relacionales, junto a toda la comunidad educativa. Víónculos que
posibilitan encontrarnos en un espacio de cuidado y contencioó n en el cual nos
sintamos seguros y aceptados.
No podemos dejar que un evento de violencia escolar no sea tratado como un hecho
muy relevante en la vida de los estudiantes y la comunidad educativa, pero no
olvidemos que la convivencia se construye todos los díóas, y que resultan maó s efectivas
la utilizacioó n de estrategias de prevencioó n o promocioó n del buen trato para que en un
futuro disminuyan las situaciones de violencia, las cuales son la consecuencia de
dificultades en la convivencia, pero no son toda la convivencia.

Es aquíó donde emerge con fuerza la importancia de que toda la comunidad educativa
se haga responsable de la convivencia escolar, pues todo lo que hacemos, como nos
movemos, lo que decimos y dejamos de decir nos habla de la convivencia de ese
establecimiento. Por lo tanto, de todos es responsabilidad contribuir al buen trato.
Especial importancia en esto adquieren los
líóderes de las instituciones educativas, quienes deben gestionar esta convivencia hacia
el sentido o ruta que queremos como institucioó n educativa, una convivencia que
considere la cultura escolar, su proyecto educativo institucional y que se destine a
mejorar los aprendizajes de todos los estudiantes.