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CONTENIDO.

Introducción.

1. ¿COMO SE REALIZÓ EL PROCESO DE INDEPENDENCIA DE LA


FORMACIÓN DE LA REPÚBLICA FEDERAL?

1.1. LAS REFORMAS BORBÓNICAS.

1.1.1. Las Reformas Borbónicas Y Las Colonias En América.

1.2. EL ACTA DE INDEPENDENCIA.

1.3. LA ANEXIÓN DE MÉXICO

1.4. LA CONSTITUCIÓN DE BAYONA

1.5. LA CONSTITUCIÓN DE 1824.

Conclusiones.

Recomendaciones.

e-grafía.
Introducción.

La Independencia de Guatemala fue un acto realizado el 15 de septiembre de 1821,


mediante el cual, el Reino de Guatemala rompió los vínculos de dependencia política
respecto de España y se constituyó la entidad nacional que se llamó, después, República
Federal de Centro América. En la reunión del 15 de septiembre de 1821 había un número
mayor de partidarios de la emancipación, por lo que se decidió suscribir un Acta en la que se
pedía que el Jefe Político “le mande publicar, para prevenir las consecuencias que serían
temibles, en el caso de que la declarase de hecho el mismo pueblo”. Pese a esta declaración,
no se hicieron entonces modificaciones significativas en el Gobierno, y se dejó un punto por
el cual se delegaba a un Congreso, que se reuniría en marzo de 1822, la decisión final sobre
la Independencia. Todos los asistentes a la reunión eran personalidades ligadas a la
administración españolista o representantes de la Iglesia católica y miembros prominentes de
los grupos criollos. Sin embargo, no fueron convocados los sectores liberales cultos, los
representativos de capas medias ni de los grupos artesanales y populares. Después de
convenir en los términos, los representantes convocados aprobaron el documento final del
Acta de la Independencia, cuya autoría se atribuye a José Cecilio del Valle, esta junta de
notables a la usanza de la época se realizó en el Palacio de Guatemala en la capital, la que
hoy es la ciudad de Guatemala.
1. ¿COMO SE REALIZÓ EL PROCESO DE INDEPENDENCIA DE LA
FORMACIÓN DE LA REPÚBLICA FEDERAL?

Durante la primera década del siglo XIX, se argumenta que, las autoridades coloniales
españolas crearon medidas fiscales y económicas cuales afectaron a la región. Entre ellas el
aumento de tributos y la consolidación de deudas estatales para financiar las guerras europeas
de la Corona española.

Se dice también que el proceso fue más bien motivado por la Invasión Napoleónica a España
durante 1808, porque esto significó el colapso temporal de la autoridad real.

Y hay estudiosos de la historia centroamericana que aseguran que las ideas de libertad se
propagaron de primero, en forma secreta y con lentitud dentro del territorio guatemalteco.
Esto porque era la capital que había evolucionado de manera eficiente y porque era aquí
donde habitaba la población más favorecida y rica, que velaba exclusivamente por sus
riquezas y por su participación en la burocracia.

Primer intento.

En San Salvador, el 4 de noviembre de 1811, se forma un movimiento independentista


conocido como el “Primer Grito de Independencia de Centro América”, el cual era
encabezado por el religioso político salvadoreño, Padre José Matías Delgado.

La historia reconoce que en aquella época surgieron rumores de un posible atentando contra
el padre José Matías Delgado, líder de los insurgentes frente al poder colonial español.

También se reconoce el arresto de otros religiosos como el Padre Manuel Aguilar de


Guatemala, y sus hermanos, acusados de apoyar y mantener conversaciones con partidos
anticoloniales, lo cual dio pie a las manifestaciones del pueblo salvadoreño frente al cabildo
de San Salvador.

Dicho movimiento a su inicio fue apoyado por las familias criollas molestas al ver que sus
economías comenzaban a venirse a menos por las medidas fiscales, el pago de tributos y el
impuesto de alcabala, dictados por el Gobierno colonial español.

Los insurgentes se reconocen como criollos, mestizos, mulatos y personas nativas de


diferentes estratos sociales y métodos de lucha buscaban mejorar sus condiciones, librándose
de la Corona Española.

Los insurgentes buscaban apoderarse de las armas existentes en la casamata de San Salvador,
además de 200 pesos de las arcas reales, que habían de trasladarse a Guatemala por orden del
Capitán General de la Capitanía José de Bustamante y Guerra, debido a que este, ya tenía
informes de los movimientos subversivos en la región. José Joaquín de Bustamante y Guerra
fue un marino español, nombrado gobernador de Montevideo desde 1797 hasta 1804 y años
después, en 1811, asignado como capitán general de Guatemala hasta 1818.
Aunque el movimiento se logró con éxito, no encontró respaldo en el resto de la región.
Razón por la que aisló el cabildo del resto de los que componían el Gobierno.

Estos hechos transcurrieron sin violencia, gracias al control de las masas que ejercieron los
cabecillas, conteniendo a los insurgentes cuando las acciones podían salirse de control.

Luego de asumido el poder por la Junta Gubernativa, tras la renuncia de don Bernardo José
de Arce – Presidente de la República Federal de Centroamérica y prócer de la Independencia
de El Salvador-, se convierte en el encargado de dictar las notificaciones públicas que envía
documentos invitando a los demás cabildos a formar parte de la Junta Gubernativa.

La invitación no encontró apoyo por parte de dirigentes, quienes por el contrario


manifestaron su indignación por el movimiento subversivo en San Salvador, y mostraron su
fidelidad a la Capitanía, aun cuando dentro de estos se levantaban revueltas algunas no
relacionadas al movimiento independentista.

Al conocerse la noticia en Guatemala de los movimientos subversivos en San Salvador, el


capitán General español José de Bustamante y Guerra envió una diputación conformada por
los señores José María Peinado, Fray Mariano Vidaurre y don José de Aycinena nombrado
este último como el nuevo intendente de San Salvador, con la misión de calmar a los
subversivos por medios pacíficos.

El negocio de la independencia.

El 3 de diciembre de 1811, llegó una comitiva a San Salvador para visitar a los principales
cabecillas del movimiento, dentro de las negociaciones con la diputación enviada se aceptó
la destitución de Gutiérrez y Ulloa – intendente Colonial de la Intendencia de San Salvador
en los años de 1805 hasta 1811 y poseía el título de: “Caballero de Carlos III”-, y la disolución
de la Junta Gubernativa, asumiendo la intendencia de San Salvador el señor Aycinena,
además de no tomar represalias contra las miembros de las familias distinguidas ni contra los
religiosos involucrados en el movimiento, para evitar cualquier consecuencia que estas pueda
causar en la población, que generara un nuevo levantamiento, debido a la difícil situación por
la que atravesaba la monarquía española.

Es con esta negociación que se apaga el primero de una serie movimientos liberales a lo largo
de Centro América que lograron la anhelada libertad con respecto a España.

A la llegada de 1820, la Revolución de Riego, en España, restableció la vigencia de la


Constitución de Cádiz. El Capitán General de Guatemala, Carlos Urrutia – último Capitán
General nombrado por la monarquía española-, entonces juró la Constitución en julio de ese
año.

Más tarde convocó a elecciones para elegir ayuntamientos y diputaciones provinciales,


además de permitirse la libertad de prensa en el territorio del Reino de Guatemala. El Capitán
General Urrutia fue sustituido por Gabino Gaínza en junio de 1821.
El nuevo Capitán General de la Capitanía don Gabino Gainza – Militar y político español,
que hizo su carrera en las colonias americanas, Jefe Político Superior de la Provincia de
Guatemala reunió a los representantes de cada provincia, gobernación e intendencia de lo
que se conocía entonces como el Reino de Guatemala conformada por las provincias de
Guatemala, Honduras y Nicaragua, además de la Gobernación de Costa Rica y las
Intendencias de Chiapas y El Salvador.

En agosto llegaron a Centroamérica las noticias de la Independencia de México, bajo los


términos establecidos en el Plan de Iguala de Agustín de Iturbide, que consistía en la
proclamación de la Independencia de México, la unión de mexicanos españoles, y el
reconocimiento de la religión católica.

Muchos creyeron que se necesitaban todos los votos de las provincias para disponer sobre
este Plan pero ya que se convocó a tan poco tiempo de anticipación no se tomó en cuenta la
opinión ni el voto de las demás provincias tales como Nicaragua la cual se apartó de
Guatemala y de España y se proclamó independiente.

En Honduras como otro ejemplo, “la diputación provisional y el Ayuntamiento de


Comayagua se declararon por la anexión a México, con independencia de Guatemala. Costa
Rica, sometida en parte al gobierno central y en parte al gobierno de Nicaragua, se vio
requerida por ambas autoridades, dividiéndose la opinión de sus diferentes circunscripciones,
que formaron gobierno separados”. Sola San Salvador se mantuvo fiel al acta del 15 de
septiembre.

Gaínza entonces convocó una reunión de notables. Fue el 15 de septiembre de 1821, en


Guatemala, donde los representantes de las provincias centroamericanas se declararon
independientes de España.

Las provincias formaron una Junta Gubernativa provisional presidida por el antiguo Capitán
General español, Gabino Gaínza. Al concretarse la independencia centroamericana, la unión
de provincias tenía que elegir si conservaba la unidad de las provincias o se independizaban
como naciones definidas o si se anexaban al Imperio Mexicano de Agustín de Iturbide.

La independencia centroamericana se presume que no agrado a muchos de los grupos


conservadores de las distintas provincias y ayuntamientos de Centroamérica. Pero esta
preocupación se calmó cuando las autoridades de Guatemala recibieron una carta de Iturbide
que había sido proclamado Emperador de México e invitaba a Centroamérica a unirse al
imperio. La Junta de Guatemala declaró la anexión a México el 5 de enero de 1822.

Una vez alcanzada la independencia, los próceres enfrentaron el desafío de escoger un nuevo
sistema de gobierno. En 1823 se creó una república federal integrada por cinco Estados:
Nicaragua, Costa Rica, El Salvador, Honduras y Guatemala.

El 22 de noviembre de 1824 se promulgó la Constitución Política de la República Federal de


Centroamérica, que estableció la división de los poderes del Estado y reconoció el derecho
de los ciudadanos a elegir a sus autoridades.
Manuel José de Arce y Fagoaga fue general y político salvadoreño, fue el primer Presidente
de la República Federal de Centroamérica.

Al igual que ocurrió en otros países latinoamericanos, la independencia de América Central


no fue una revolución social o política sino un movimiento esencialmente criollo promovido
por una élite de emprendedores de Guatemala y el Salvador interesados en establecer nuevos
lazos comerciales con otros países europeos como Francia, Holanda, Inglaterra, Prusia, y con
Estados Unidos.

1.1.LAS REFORMAS BORBÓNICAS.

Estas reformas fueron iniciadas por Felipe V (1700-1746), continuadas por Fernando VI
(1746-1759) y desarrolladas principalmente por Carlos III (1759-1788). Los objetivos
fueron, básicamente, recuperar la hegemonía comercial y militar de España, y explotar y
defender mejor los ingentes recursos coloniales.

Las reformas borbónicas en la Nueva España fueron una serie de cambios


administrativos aplicados por los monarcas españoles de la casa de Borbón a partir del siglo
XVIII en el Virreinato de Nueva España. Estas buscaban remodelar tanto la situación interna
de la península como sus relaciones con las colonias. Ambos propósitos respondían a una
nueva concepción del Estado, que consideraba como principal tarea reabsorber todos los
atributos del poder que había delegado en grupos y corporaciones y asumir directamente la
conducción política, administrativa y económica del reino.

A finales del siglo XVII, el imperio español mostraba signos de decadencia. Las
constantes guerras con Inglaterra, la corrupción y la evación de impuestos contribuía al
deterioro de las finanzas. Las instituciones politico-administrativas permanecían casi
inamovibles desde los tiempos de la conquista. Las pestes y las epidemias habían producido
una crisis demográfica. Ante esta situación, los monarcas fortalecieron la economía española
mediante el máximo aprovechamiento de los recursos provenientes de las colonias y
unificaron así, su administración a través de la designación de ministros más eficientes.

Estas reformas de la dinastía borbónica estaban inspiradas en la Ilustración y


pretendían alcanzar el control directo de la burocracia imperial sobre la vida económica. Las
reformas intentaron redefinir la relación entre España y sus colonias en beneficio de la
península. Aunque la tributación aumentó, el éxito de las reformas fue limitado; es más, el
descontento generado entre las élites criollas locales aceleró el proceso de emancipación por
el que España perdió la mayor parte de sus posesiones americanas en las primeras décadas
del siglo XIX.

Las reformas borbónicas llegaron del exterior, concretamente de la corte imperial de


Madrid; llegaron de fuera como llegó la conquista en el siglo XVI. Afectaron a todo el
imperio. Ante la situación de crisis, tanto de España como de las colonias en el siglo XVII.
La dinastía Borbonica Francesa, ya dueña del trono Español,a partir del tratado de Utrech
emprendió una serie de medidas económicas y políticas para evitar el descalabro imperial
pues no eran sólo para la Nueva España. El objetivo último de los monarcas de Borbón era
la sujeción de las colonias para beneficio económico de la metrópolis: corregir las fugas
fiscales y promover la producción para aumentar así la recaudación de impuestos. Para
lograrlo se necesitaba reformar instituciones y
procedimientos viciados —a juicio de los
reformadores— que se habían incrustado en las
sociedades coloniales y con los que ciertos grupos de
privilegiados medraban al amparo de la debilidad de los
gobernantes de la casa de Habsburgo. El Consulado de
Comerciantes, algunas corporaciones religiosas como la
Compañía de Jesús y la misma institución del virreinato fueron el blanco de los golpes de los
reformadores.

1.1.1. Las Reformas Borbónicas Y Las Colonias En América.

El fuerte incremento de la población colonial durante el siglo XVII creó nuevas


necesidades y problemas que los monarcas Habsburgo no pudieron resolver. La
lentitud y la corrupción administrativa caracterizaban la administración colonial.
Las potencias rivales, Inglaterra y Portugal, se expandían impunemente e
inundaban Sudamérica con mercancías de contrabando. A todo esto, hay que
añadir el excesivo poder que habían adquirido la aristocracia criolla y el clero,
quienes se atrevían a desafiar las disposiciones reales que llegaban al Virreinato
del Perú.
Los reyes borbones, principalmente Felipe V y Carlos III, emprendieron la colosal
tarea de renovar la vieja estructural colonial que habían dejado los Habsburgo.
Apoyados por ministros y asesores ilustrados llevaron adelante las famosas
Reformas Borbónicas.
Los borbones implementaron nuevas unidades administrativas en América.
Crearon virreinatos, como Nueva Granada y Río de la Plata; capitanías, como
Venezuela y Chile; y comandancias como Maynas. En 1784 se suprimieron los
corregimientos y se implantó el sistema de intendencias, buscando mayor
eficiencia en los gobiernos locales. De esta manera se consiguió mejorar la
explotación de las riquezas coloniales y la recaudación tributaria.

1.2.EL ACTA DE INDEPENDENCIA.

Acta de Independencia de Centroamérica, también conocida como Acta de


Independencia, es el documento legal mediante el cual la Diputación Provincial de la
Provincia de Guatemala, proclamó el 15 de septiembre de 1821 la separación de la Monarquía
Española, aunque invitando a la vez a las otras provincias del antiguo Reino de Guatemala a
enviar diputados para que un congreso decidiera en 1822 sobre si se confirmaba o no la
independencia absoluta.

La reunión de la Diputación fue presidida por el Jefe Político Superior Gabino Gaínza y el
acta la redactó el célebre intelectual y político hondureño José Cecilio del Valle a los
escribanos indígenas Lorenzo Romaña y Domingo Dieguez de acuerdo a versión del
Dr.Orlando Betancourth. La sesión se efectuó en el Palacio Nacional, que estaba ubicado en
lo que hoy día se conoce como el Parque Centenario.

La intendencia de San Salvador aceptó con entusiasmo la decisión de la Diputación


guatemalteca, cuya acta fue secundada por las Diputaciones Provinciales de Comayagua (28
de septiembre) y de Nicaragua y Costa Rica (11 de octubre). Sin embargo, estas dos
provincias se manifestaron reacias a admitir la autoridad de Guatemala.

El 29 de octubre de 1821, el emperador Agustín de Iturbide por medio de su canciller o primer


ministro José Manuel de Herrera envió una carta al capitán general de la Junta Provisional
Consultiva de América Central, Gabino Gaínza y Fernández de Medrano, cuya junta presidía
a los delegados representantes de las provincias de Chiapas, San Salvador, Honduras,
Nicaragua y Costa Rica con la propuesta de unirse al Imperio mexicano de acuerdo a las Tres
Garantías de los Tratados de Córdoba.1
Aunque una de las cláusulas del Acta de Independencia establecía la formación de un
congreso para "decidir el punto de Independencia y fijar, en caso de acordarla la forma de
gobierno y la ley fundamental que deba elegir", el 2 de enero de 1822,1 2 por voto mayoritario
de los ayuntamientos de las cinco1 provincias, con San Salvador como principal oposición a
esta decisión y Costa Rica sin llegar a un acuerdo definitorio. De hecho, la entonces provincia
de Costa Rica no ratifica su anexión al imperio como consecuencia de la primera guerra civil
costarricense (Batalla de Ochomogo). Dicho esto, no todas las provincias de Centro América
se unen al Imperio Mexicano. Al abdicar Agustín de Iturbide a la corona mexicana el 19 de
marzo de 1823, se da la separación de las provincias, a excepción de Chiapas, la cual se unió
a la república mexicana como un estado federado.

Palacio Nacional de Guatemala, quince de septiembre de mil ochocientos veintiunos.

Siendo públicos e indudables los deseos de independencia del gobierno español que por
escrito y de palabra ha manifestado el pueblo de esta capital recibidos por último correo
diversos oficios de los ayuntamientos constitucionales de Ciudad Real, Comitán y Tuxtla en
que comunican haber proclamado y jurado dicha independencia, y excitan a que se haga lo
mismo en esta ciudad siendo positivo que han circulado iguales oficios a otros ayuntamientos
determinado de acuerdo con las Excma. diputación provincial que para tratar de asunto tan
grave se reuniesen en uno de los salones de este palacio la misma diputación la Excma.
audiencia territorial, el venerable Sr. deán y cabildo eclesiástico, el Excma. ayuntamiento, el
M. I. claustro el consulado y M. I. colegio de abogados, los prelados regulares, jefes y
funcionarios públicos congregados todos en el mismo salón: leídos los oficios expresados
discutido y medito detenidamente el asunto y oído el clamor de Viva la Independencia que
repetía de continuo el pueblo que se veía reunido en la calles, plaza, patio, corredores y
antesala de este palacio, se acordó por esta diputación e individuos de Excmo. ayuntamiento:

1. Que siendo la independencia del gobierno español la voluntad general del pueblo de
Guatemala, y sin perjuicio de lo que determine sobre ella el congreso que debe formarse, el
Sr. Jefe político la mande publicar para prevenir las consecuencias querían temibles en el
caso de que la proclamase de hecho el mismo pueblo.

2. Que desde luego e circulen oficios a las provincias por correos extraordinarios para sin
demora alguna se sirvan proceder a elegir diputados representantes suyos, y éstos concurran
a esta capital a formar el congreso que debe decidir el punto de independencia general y
absoluta y fijar, en caso de acordarla, la forma de gobierno y ley fundamental que deba regir.
3. Que para facilitar el nombramiento de diputados, se sirvan hacerlo las mismas juntas
electorales de provincia que hicieran o debieron hacer las elecciones de los últimos diputados
a cortes.

4. Que el número de estos diputados sea en proporción de uno por cada quince mil individuos,
sin excluir de la ciudadanía a los originarios de África.

5.Que las mismas juntas electorales de provincia, teniendo presente los últimos censos, se
sirvan determinar según esta base el número de diputados o representantes que deban elegir.

6.Que en atención a la gravedad y urgencia del asunto se sirvan hacer las elecciones de modo
que día primero de marzo del año próximo de 1882, estén reunidos en esta capital todos los
diputados.

7.Que entretanto, no haciéndose novedad en las autoridades establecidas, sigan éstas


ejerciendo sus atribuciones respectivas con arreglo a la constitución, decretos, y leyes hasta
que el congreso indicado determine lo quesea más justo y benéfico,

8.Que el Sr. jefe político brigadier D. Gavino Gaínza continúe con el gobierno superior
político y militar, y para que éste tenga el carácter que parece propio de las circunstancias,
forme una junta provisional consultiva, compuesta de los señores individuos actuales de esta
diputación provincial, de los señores Miguel Larreynaga, ministrote esta audiencia, D. José
del Valle, auditor de Guerra, Marqués de Aycinena, Dr. D. José Valdés, tesorero de esta santa
iglesia, Dr. D. Ángel María Candina, y Lic. D. Antonio Robles, alcalde 3° constitucional, el
primero por la provincia de León, el segundo por la de Comayagua, el tercero por
Quezaltenango, el cuarto por Sololá y Chimaltenango, el quinto por Sonsonete, y el sexto por
Ciudad Real de Chiapa.

9. Que esta junta provisional consulte al señor jefe político en todos los asuntos económicos
y gubernativos dignos de su atención.

10. Que la religión católica, que hemos profesado en los siglos anteriores y profesaremos en
los sucesivos, se conserve pura e inalterable, manteniendo vivo el espíritu de religiosidad que
ha distinguido siempre a Guatemala., respetando a los ministros eclesiásticos, seculares y
regulares, y protegiéndoles en sus personas y propiedades.

11. Que se pase oficio a los dignos prelados de las comunidades religiosas, para que,
cooperando a la paz y sosiego, que es la primera necesidad de los pueblos, cuando pasan de
un gobierno a otro, dispongan que sus individuos exhorten a la fraternidad y concordia, a los
que estando unidos en el sentimiento general de la independencia, deben estarlo también en
todos los demás, sofocando pasiones individuales que dividen los ánimos y producen
funestas consecuencias.

12. Que el Excmo. ayuntamiento a quien corresponde la conversación del orden y


tranquilidad, tome las medidas más activas para mantenerla imperturbable en toda esta capital
y pueblos inmediatos.

13. Que el señor jefe político publique un manifiesto haciendo notorios a la faz de todos los
sentimientos generales del pueblo, la opinión de las autoridades y corporaciones, las medidas
de este gobierno, las causas y circunstancias que lo decidieron a prestar en manos del señor
alcalde 1°, a pedimento del pueblo, el juramento de independencia y fidelidad al gobierno
americano que se establezca.

14. Que igual juramento presten la junta provisional, el Excmo. ayuntamiento, el Illmo. señor
arzobispo, los tribunales, jefes políticos y militares, los prelados regulares, sus comunidades
religiosas, jefes y empleados en las rentas, autoridades, corporaciones y tropas de las
respectivas guarniciones.

15. Que el señor jefe político, de acuerdo con el Excmo. ayuntamiento disponga la
solemnidad y señale el día en que el pueblo deba hacer la proclamación y juramento
expresado de independencia.

16. Que el Excmo. ayuntamiento acuerde la acuñación de una medalla que perpetúe en los
siglos la memoria del día Quince de Setiembre de mil ochocientos veintiunos, en que
proclamó s u feliz independencia.

17. Que, imprimiéndose esta acta y el manifiesto expresado, se circule a las Excmas.
diputaciones provinciales, ayuntamientos constitucionales y demás autoridades eclesiásticas,
regulares, seculares y militares, para que siendo acordes en los mismos sentimientos que ha
manifestado este pueblo, se sirvan obrar con arreglo a todo lo expuesto.

18. Que se cante el día que designe el señor jefe político una misa solemne de gracias con
asistencia de la junta provincial, detonas las autoridades, corporaciones y jefes, haciéndose
salvas de artillería y tres días iluminación.

Palacio Nacional de Guatemala. Septiembre de 1821.

Gavino Gainza
Mariano de Beltranena
José Mariano Calderón
José Matías Delgado
Manuel Antonio Molina
Mariano de Larrave
Antonio de Rivera
José Antonio de Larrave
Isidoro del Valle y Castraciones
Mariano de Aycinena
Pedro de Arroyave
Lorenzo de Romaña, secretario
Domingo Diéguez, secretario.

1.3.LA ANEXIÓN DE MÉXICO

La anexión de Centroamérica a México ocurrió cuando varias provincias centroamericanas


se unieron al imperio de México entre septiembre y noviembre de 1821, y el conservador
clan Aycinena influyó en el presidente de Centroamérica Gabino Gaínza para que la recién
independizada unión de provincias centroamericanas se anexara al imperio de Agustín de
Iturbide el 5 de enero de 1822.
El 29 de octubre de 1821, el entonces presidente de la regencia del imperio Mexicano,
Agustín de Iturbide, envió a Gaínza un mensaje invitando a Guatemala a formar parte de
México. Antes ya había escrito alentando a los centroamericanos a enviar a sus representantes
a las futuras Cortes Constituyentes que se reunirían en la capital mexicana. Pero la nueva
carta culminaba con el anuncio de un hecho político más concreto. Un numeroso ejército
mexicano se dirigía a la frontera con Guatemala.

Gaínza le contestó un mes más tarde, el 3 de diciembre de 1821, que era necesario consultar
a diversos cabildos centroamericanos para dar una respuesta sobre la cuestión. Culminaba su
contestación con estas elocuentes expresiones: "Espero que Vuestra Excelencia dejará en
suspenso sus decisiones, y detendrá la marcha de su división armada, hasta la llegada de mi
respuesta que le enviaré por correo el 3 de enero de 1822".

Apenas dos días después de la fecha límite, el 5 de enero, Gaínza pudo remitir su conteo (aún
incompleto): 32 ayuntamientos aceptaban la anexión; 104 aceptaban con condiciones; 2 se
oponían de plano, mientras que otros 21 opinaban que esta cuestión sólo podía ser debatida
por el congreso que debía reunirse en marzo.

A estos últimos no les faltaba razón, pues la ocurrencia de Gaínza de consultar a los cabildos,
aunque le daba algo de tiempo, violaba la disposición N° 2 del Acta del 15 de septiembre: un
"Congreso que debe decidir el punto de independencia general absoluta y fijar en caso de
acordarla, la forma de Gobierno y ley fundamental que debe regir".

Pero además surgieron sospechas sobre el recuento mismo, ya que se acusó al secretario de
la Junta Consultiva que asesoraba a Gaínza, Mariano Gálvez, de haber acomodado el
resultado a favor de la anexión.

Pero es cierto que muchos pueblos (Comayagua, Ciudad Real de Chiapas, Quetzaltenango,
Sololá, las intendencias de Nicaragua) se unían por iniciativa propia al Imperio, aun saltando
por encima del conducto regular que incluía a Ciudad de Guatemala. Había apariencias de
unanimidad y mucha presión puesta sobre esta decisión. Por lo mismo, Gaínza y la Junta
Provisional Consultiva declararon la unión del Reino de Guatemala al Imperio de México en
un acta firmada el 5 de enero en Ciudad de Guatemala.1 Para entonces ya se habían anexado:

 Nicaragua desde el 27 de Setiembre de 1821


 Tegucigalpa, Los Llanos y otros puntos de Honduras, desde el 29 del mismo mes
 Quezaltenango desde el 13 de noviembre 18211

Los acontecimientos se precipitaron:

 El 11 de enero El Salvador denunciaba la anexión como ilegítima, se declaraba en


rebeldía y bajo la dirección de José Matías Delgado y Manuel José Arce se preparaba
para la lucha armada.
 El 23 de enero Iturbide nombró a Gaínza capitán general de Guatemala con carácter
provisional.
 El 25 de febrero Gainza ordenó que se tomara el juramento de adhesión al Imperio de
México.
 El 30 de marzo Iturbide dio a Gaínza el título de Lugarteniente General del Reino y
le ofreció el puesto de gobernador de una provincia del Imperio o de Nueva Galicia,
como premio por sus servicios.
 Gaínza pide el envío de las tropas mexicanas (600 hombres, bajo el mando de Vicente
Filisola) ya apostadas en la frontera.
 Las tropas de Vicente Filisola llegaron a Ciudad de Guatemala el 12 de junio.
 El 23 de junio, por orden de Iturbide, Gaínza dejó el poder en manos de Filisola y
abandonó el país con rumbo a México.

La anexión de Guatemala a México.

Anexión de Guatemala a México es un artículo que se refiere a la acción política, por medio
de la cual la provincias que integraron previamente el Reino de Guatemala pasaron a formar
parte del Imperio mexicano, regido por Agustín de Iturbide. El acuerdo respectivo se emitió
en la Nueva Guatemala de la Asunción, el 5 de enero de 1822, por la Junta Provisional
Consultiva. Desde octubre de 1821, los intelectuales liberales, en especial Pedro Molina, José
Francisco Barrundia y José Francisco Córdova se manifestaron contra la posible anexión,
apoyada por Gabino Gaínza (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).

Aunque con distintas motivaciones, las diputaciones provinciales de Chiapas,


Quetzaltenango, Sololá, Comayagua –Honduras- y León –Nicaragua- se declararon a favor
de la anexión. No lo hicieron Granada, -Nicaragua- y San Salvador -El Salvador-, que votaron
en contra (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).

La aristocracia guatemalteca fue el sector social más interesado en la anexión, como lo


demuestra la correspondencia cruzada entre Juan José de Aycinena y Piñol y el emperador
Agustín de Iturbide, en la que el primero se declaraba partidario de dicho movimiento
(Diccionario Histórico Biográfico, 2004).

El pueblo salvadoreño no aceptó la anexión y se enfrentó al Ejército guatemalteco en la


batalla de El Espinal: Meses después, el coronel Manuel Arzú penetró en San Salvador, pero
fue vencido y obligado a huir. Ante tal derrota, México destituyó a Gabino Gaínza y ordenó
a Vicente Filísola asumir el mando y atacar y someter a San Salvador. Este último militar
entró a Guatemala el 12 de junio de 1822 (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).
Mientras tanto, el 31 de octubre de 1822. Iturbide encarceló en México a los delegados de
Guatemala y al de San Salvador, Juan de Dios Mayorga, disolvió luego el Congreso
mexicano y se nombró emperador (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).

Ante la amenaza del ejército comandado por Filísola, las autoridades salvadoreñas enviaron
a Juan Manuel Rodríguez, a Estados Unidos, para proponer un pacto de unión con dicho país.
El 14 de enero de 1823, Filísola atacó San Salvador y consiguió que, el 21 de febrero, las
fuerzas salvadoreñas capitularan. Sin embargo, al enterarse del contenido del Plan Casa Mata,
por el cual el ejército mexicano había obligado a Iturbide a reinstalar el Congreso, decidió
retomar a Guatemala. El 18 de junio de 1823, las autoridades guatemaltecas ordenaron a
Filísola retirar las tropas mexicanas de América Central. Antes de irse, Filísola convocó al
Congreso General, contemplado en el Acta de Independencia, para que decidiera el futuro
político de la región. La Asamblea Nacional Constituyente desconoció la anexión y, el 1 de
julio de 1823, ratificó la Independencia declarada el 15 de septiembre de 1821 (Diccionario
Histórico Biográfico, 2004).

1.4.LA CONSTITUCIÓN DE BAYONA

Con el nombre de Constitución de Bayona, Estatuto de Bayona o Carta de Bayona se


conoce la norma dictada para el gobierno de España por Napoleón Bonaparte en la ciudad
francesa de Bayona, aprobada el 6 de julio de 1808

Aunque se la conozca como Constitución de Bayona, no cumple los requisitos actuales para
calificarla de "constitución".

Napoleón es, durante unos días, Emperador de Francia y Rey de España. No pudiendo aplicar
las normas francesas en España y deseando demostrar que traía el progreso a España, dicta
un texto que solo se aplicará a un grupo de sus súbditos; los españoles.

Este tipo de solución, propia del Derecho internacional privado es conocido como «estatuto»,
siendo uno de los medios para para determinar la ley aplicable a un grupo de personas
respecto de otros. Por este motivo se le conoce como "Estatuto de Bayona".

Por otra parte, se la llama «carta» al ser un documento unilateral otorgada por Napoleón, a
través de su hermano José I, que surte efectos en el momento que, tras recibirlo, su
destinatario (nominalmente el pueblo español, realmente los representantes del clero y la
nobleza española convocados en Bayona) lo acepta.

Cronología.
El proceso de formación de este documento se mezcla con las Abdicaciones de Bayona, que
fueron las renuncias sucesivas de Fernando VII y Carlos IV al trono de España. Los hechos
fueron:

 A raíz del Motín de Aranjuez, Carlos IV abdica en su hijo Fernando VII y


secretamente pacta transferir sus derechos a Napoleón a cambio de asilo en Francia y
una pensión vitalicia.
 Napoleón necesita la legitimidad de Carlos IV para acceder legítimamente al trono
de España, por lo que fuerza a Fernando VII a que acuda a Bayona.
 Fernando VII abdica en favor de su padre Carlos IV, a cambio de un castillo y una
pensión vitalicia.
 Carlos IV abdica en favor de Napoleón conforme a lo pactado.
 Napoleón ordena al Duque de Berg que convoque una asamblea en Bayona.
 En 9 sesiones de trabajo entre el 15 y el 30 de junio de 1808 se elabora una
«constitución».
 El 7 de julio de ese año Napoleón abdica en favor de su hermano José.
 Al día siguiente se promulga la «Carta de Bayona».

Características.

Principios.
El único principio es el pragmatismo, aquello que es necesario para políticamente conseguir
la adhesión del pueblo y la buena marcha del país. Aquellas «cortes», llamadas «Junta
Nacional», en territorio extranjero, estaban formadas por liberales moderados de marcado
carácter afrancesado. Su número era reducido, 65 diputados, y su encargo limitado. El texto
fue presentado por Napoleón, y solo pudieron deliberar sobre su contenido.

Influencias.
Las influencias son la Francia Napoleónica y la Constitución francesa de 1791.

Soberanía nacional.
No se recoge este concepto.

Forma del Estado.


Se puede calificar como "Monarquía con parlamento"

División de poderes.
Existe una división de poderes formal, pero el rey los invade todos.

Parlamento.
Es bicameral, formado por unas Cortes o "Juntas de la Nación" y un Senado. No existía
legislatura, eran convocados para la ocasión y, al menos, una vez cada 3 años.

Las facultades del Congreso y del Senado no tienen fuerza para obligar. La iniciativa
legislativa la tenía el Rey
El Rey y el Consejo de Estado.
El rey tiene un papel predominante, aunque su estatuto personal y prerrogativas no estén
claramente enunciadas, pero las que se expresan ya le otorgan un poder inmenso.

Todo el Título VIII está dedicado al Consejo de Estado. Es un órgano consultivo y, casi,
tumultuario.

El poder judicial.
La justicia es competencia exclusiva de los tribunales.

El Poder judicial se configura como independiente.

Contiene una declaración de unos futuros códigos civiles, criminales y de comercio que
pretendían poner racionalidad en un sistema legal absolutamente caótico.

Delega en las Cortes la existencia de un "procesos por jurados" <art 106>.

Derechos y deberes de los ciudadanos.


Los derechos y libertades se encuentran en el Titulo XIII; "Disposiciones Generales",
destacando:

 Inviolabilidad del domicilio.


 Detención solo en caso de flagrante delito o por orden legal escrita.
 Garantías para los detenidos.
 Abolición del tormento.
 Futura libertad de imprenta.

Organización territorial.
Se acuerda la supresión de las aduanas interiores.

Vigencia.

Tuvo una vigencia muy dudosa en cuanto al tiempo y al espacio. El reinado de José I fue
corto, y solo se extendió a los lugares ocupados por el ejército francés, y cuando este se
desplazaba, se perdía el control de aquel territorio y ya sabemos que en tiempo de guerra,
con un ejército enemigo ocupando el territorio, poca aplicación tienen las leyes.

1.5.LA CONSTITUCIÓN DE 1824.

La Constitución de la República Federal de Centroamérica fue emitida en 1824 y rigió hasta


la disolución del país en 1839, aun cuando en varios períodos de su historia su vigencia
efectiva se interrumpió.

Antecedentes.
La Asamblea Constituyente de las Provincias Unidas del Centro de América designó una
comisión para redactar la futura Constitución de la República y en diciembre de 1823 aprobó
las Bases de Constitución Federal, documento que operó como Constitución provisional y
como anteproyecto para la redacción de la definitiva.

La comisión redactora del proyecto de Constitución presentó el fruto de sus trabajos a la


consideración de la Asamblea Nacional Constituyente el 5 de julio de 1824. El texto fue
aprobado por la Constituyente el 22 de noviembre de 1824, con el nombre de Constitución
de la República Federal de Centroamérica, y se le dio vigencia provisional, a la espera de que
fuese sancionado por el primer Congreso de la Federación.

El régimen federal, fue tomado del modelo que la Constitución norteamericana ofrecía, pero
si ésta no hubiera existido, probablemente la nueva clase política abocada a la reconstrucción
nacional, hubiera tenido que inventarlo. Es decir, el modelo norteamericano era un ejemplo
radical, pues sirvió como punto de referencia para fijar posiciones. Toda la influencia de la
teoría política europea, y los requerimientos de una realidad orientada a la dispersión en busca
de la unidad, condujeron al federalismo o al centralismo. El régimen federal perduró en
Centroamérica hasta el año 1838, en que se inicia el rompimiento de la federación, lo cual
convirtió el antiguo Reino General de Guatemala, en cinco provincias pequeñas que
devinieron en estados soberanos.

Contenido.

La Constitución federal constaba de 211 artículos distribuidos en quince títulos. Su texto, en


lo fundamental constituía un desarrollo pormenorizado de las Bases de Constitución Federal.
Entre sus principales innovaciones cabe destacar su tratamiento de los derechos humanos, en
el cual destacaban, entre otros aspectos, la proscripción absoluta de la esclavitud, la
consagración del derecho de asilo, la limitación de la pena capital, el establecimiento del
jurado y la supresión de los fueros. Se restringían considerablemente las facultades
gubernamentales para limitar los derechos civiles y políticos, incluso en caso de graves
amenazas o ataques al orden público, lo cual habría de ser un grave obstáculo para las
autoridades.2

En su parte orgánica, la Constitución reprodujo y aumentó los defectos de las Bases. Mantuvo
la división entre un Congreso unicameral todopoderoso, un Ejecutivo prácticamente reducido
a la nulidad, un Senado que actuaba como cuerpo intermedio y una Corte Suprema de
Justicia, todos elegidos popularmente conforme a un sistema de sufragio universal indirecto
en cuatro grados. No se indicaba la ciudad sede del Congreso, ni se establecía un distrito
federal, sino que solamente se anunciaba que cuando las circunstancias lo permitiesen, se
construiría una ciudad nueva para residencia de las autoridades federales, que ejercerían en
ella jurisdicción exclusiva.3

La Constitución era rígida, ya que para la aprobación de una reforma parcial a la Constitución
se exigía la aprobación de dos terceras partes de votos del Congreso y la ratificación de la
mayoría absoluta de los Estados, con las dos terceras partes de votación de sus respectivas
asambleas. Si la modificación proyectada variaba elementos esenciales de la forma de
gobierno, se debía convocar a una Asamblea Nacional Constituyente para que resolviese, en
definitiva. Algunos aspectos de esta constitución permanecen en la actualidad.

Vigencia.

El 6 de febrero de 1825 se inauguró en la ciudad de Guatemala el primer Congreso federal,


que el 1° de septiembre de ese año otorgó su sanción a la Constitución de la República. Sin
embargo, no tardaron en surgir dificultades. Para junio de 1826 el Congreso federal quedó
de hecho disuelto, y en el mes de septiembre siguiente el Senado corrió la misma suerte.
Todos los Estados, con excepción de Costa Rica, se sumieron en la guerra civil y la anarquía,
y el Presidente federal don Manuel José Arce y Fagoaga, elegido para el período 1825-1829,
asumió una virtual dictadura.

El 13 de abril de 1829, un ejército encabezado por el militar hondureño don Francisco


Morazán Quesada entró en la ciudad de Guatemala y derrocó al Vicepresidente don Mariano
de Beltranena y Llano, que desde febrero de 1828 ejercía interinamente la primera
magistratura en sustitución del Presidente Arce. Morazán dispuso llamar a sesiones al
Congreso y el Senado de 1826, cuyo mandato estaba más que extinguido. Esos cuerpos
eligieron como Presidente provisional al Licenciado don José Francisco Barrundia y Cepeda,
quien procedió a convocar elecciones presidenciales y legislativas. En todo esto se actuó
como si Constitución federal estuviese vigente, sin parar mientes en que el orden
constitucional había quedado roto con el derrocamiento de la administración de Arce. Las
elecciones dieron la victoria al general Morazán, quien tomó posesión de la Presidencia el 16
de septiembre de 1830.

En esta segunda época de vigencia de la Constitución federal los titulares del Ejecutivo
federal fueron don Francisco Morazán Quesada (1830-1834), don Gregorio Salazar y Castro
(1834-1835) y nuevamente don Francisco Morazán Quesada (1835-1839).

Proyecto de reformas de 1835.

La experiencia vivida entre 1825 y 1829 demostraba a todas luces la urgencia de revisar la
Constitución federal; sin embargo, la única modificación que se efectuó, en 1832, fue para
consagrar en la Carta fundamental la libertad absoluta de cultos. Esta reforma fue promovida
por los liberales extremistas y coincidía con la política anticlerical desarrollada desde 1829
por las autoridades federales.

El 13 de febrero de 1835 el Congreso de la República aprobó un vasto proyecto de reformas


constitucionales, que aspiraba a mejorar sustancialmente la organización y funcionamiento
del gobierno federal, pero solamente las aprobaron Costa Rica y Nicaragua, y se requería la
aprobación de dos terceras partes de los Estados, por lo que nunca entraron en vigor.

Fin de la Federación.

Gradualmente, la Federación empezó a encaminarse hacia su derrumbe. En abril de 1838, el


Estado de Nicaragua se separó de la República. En mayo de 1838 el Congreso federal
autorizó a los Estados a que se organizasen como tuviesen por conveniente. En octubre el
Estado de Honduras también abandonó de la Federación y en noviembre se separó el de Costa
Rica. En 1839 Guatemala reasumió su soberanía y al año siguiente se anexó el territorio del
Estado de Los Altos, creado en 1838. La Federación quedó disuelta y la Constitución
abrogada de hecho, aunque el Estado de El Salvador no reasumió su soberanía sino hasta
1841.
e-grafía

 Asociación de Amigos del País (2004). Diccionario Histórico Biográfico de


Guatemala. Guatemala. Editorial: Amigos del País, Guatemala.
 Móbil, J. (2012). Guatemala, el lado oscuro de a historia. Guatemala: Serviprensa.
 García Laguardia, J. (1985). La Reforma Liberal en Guatemala. Guatemala: Editorial
Universitaria. Universidad de San Carlos de Guatemala.
Conclusiones.

1. Las reformas borbónicas en la Nueva España fueron una serie de cambios administrativos
aplicados por los monarcas españoles de la casa de Borbón a partir del siglo XVIII en el
Virreinato de Nueva España.
2. Anexión de Guatemala a México es un artículo que se refiere a la acción política, por
medio de la cual la provincias que integraron previamente el Reino de Guatemala pasaron
a formar parte del Imperio mexicano, regido por Agustín de Iturbide.
3. La Constitución de 1824 era la carta Magna de la República Federal de Centro América.
La Asamblea Nacional Constituyente, después de sesionar a partir del 24 de junio de 1823,
en el Salón Mayor de la Universidad de San Carlos, presentó, el 23 de mayo de 1824, el
proyecto de Constitución.
Recomendaciones.

1. Busca conocer de la historia guatemalteca implica conocer todo proceso y reforma


realizada para el punto en que estamos ya que contamos con una República Federal e
Independencia.
2. Es importante resaltar el grado de importancia que contiene la información recabada,
dado que la anexión de Guatemala a México muestra la realidad de la historia
guatemalteca.
3. Estudiar la constitución política de la república representa varios retos entre ellos el
de análisis desde su primera creación hasta la actual, proceso trascendental para el
asentamiento del Estado de Guatemala.