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FRANZ PETER SCHUBERT

Cuarteto de cuerdas No. 14 en D menor (Death and the maiden)

23 DE JUNIO DE 2017
MARIA DEL PILAR CORONA SANDOVAL
Modulo III
Franz Peter Schubert
Biografía de Schubert
Compositor austríaco. Nació en Viena (Himmelpfortgrund, actual Austria) el 31 de
enero de 1797. Era hijo de una familia de procedencia humilde, el duodécimo de
catorce hijos, de los que únicamente sobrevivieron cinco. Residía en el barrio
de Liechtental de Viena, donde su padre ejercía de maestro. Schubert, decidido a
seguir su propio camino como músico, tuvo que enfrentarse con su padre, quien
quería que fuese también maestro. A los once años entró como cantante en la capilla
imperial, consiguiendo una beca que le permitió estudiar gratuitamente en la escuela
municipal de Stadkonvikt. Allí fue alumno de Antonio Salieri, y gracias a la orquesta
de la escuela, para la que escribió sus primeras sinfonías, se familiarizó con la obra
de Franz Joseph Haydn y Ludwig van Beethoven. A los catorce años crea sus
primeros lieder y antes de cumplir los dieciocho ya había creado una de sus obras
maestras,Gretchen am Spinnrade, el primero de los muchos lieder inspirados en
poemas de Johann Wolfgang von Goethe. A los diecinueve años había escrito ya más
de 250 lieder.
Peleado finalmente con su padre, abandona su carrera de maestro para dedicarse
solamente a la música, y la casa de su amigo Franz von Schoberse convierte en su
primer refugio. Éste fue el inicio de un largo peregrinaje, ya que nunca consiguió
mantenerse sólo con sus composiciones, y de hecho sobrevivió, gracias a la
generosidad de sus numerosos amigos, que lo fueron acogiendo sucesivamente en
sus respectivas casas. Así, pues, tuvo una vida bohemia, rodeado de intelectuales,
amante de las tabernas y de los ambientes populares, alejado de los salones y de la
etiqueta de la nobleza.
Schubert, al igual que Beethoven, establecen las bases de lo que será el
Romanticismo. Podríamos decir que Schubert representa la esencia del primer
romanticismo: el lirismo, la melodía y las pasiones. Durante sus últimos años escribió
piezas magistrales, fruto y reflejo de sus experiencias personales, y siempre con el
sello inconfundible de una inagotable inspiración melódica.
Muchos de sus lieder fueron inspirados en poemas de Wilhelm Müller. Escribiría “La
muerte y la doncella”, uno de sus cuartetos más conocidos en 1824, y ya hacia el
final de su vida, con intenso dolor y aislamiento.
(Wilhelm Müller, llamado Griechen-Müller; Dessau, 1794- id., 1827) Poeta
alemán.
El legado de Franz Peter Schubert asombra por lo cuantioso y se impone por su
incalculable valor. “Schubert – dijo acertadamente Riemann- es el verdadero
creador de la canción moderna. Su importancia en la historia de la música
iguala a la de Goethe com ovate lírico de la historias de la literature”.
Cultivó con igual maestría todos los géneros musicales y creó, en incesante
renovación, formas, sobresaliendo en las parciales, como son los
acompañamientos pianísticos del lied cuya exaltación personifica como nadie.
Maestro por excelencia del género, Schubert hará del lied medio universal de
expression: contemplative, sentimental, trágico, heróico, y popular.
La música y la poesía eran sus alas y con ellas lograba evadirse de las penas y
miserias de la vida, que para él no fue ciertamente fácil, y alcanzar el reino de
sus sueños, donde todas sus fantasias se convertirían en maravillosas
realidades.

Cuarteto de cuerdas no. 14 ( Death and the maiden)

La muerte y la doncella que en realidad son dos muertes y dos doncellas, puesto que
primero compuso un lied y después el cuarteto de cuerdas. El lied escrito, en el año de
1817 , es una pieza compuesta para voz y piano que pone música al poema de M üller.

La canción empieza con una breve introducción a piano que nos presenta el tema musical
de la muerte, en tono menor y a ritmo de marcha fúnebre, que es como ella camina . Se
supone que está entrando en la habitación de la doncella, que agoniza enferma en su
cama. Cuando la ve llegar, la chica se asusta mucho, y en un pasaje agitado, le pide que
se marche, que ella aún es joven para morir. La muerte responde con la misma melodía
que escuchamos en la introducción, lenta y tétrica, con notas graves. Intenta reconfortar
a la joven diciendo que viene en son de paz y que gracias a ella dejará de sufrir. La magia
de este lied es que Schubert pasa hábilmente, casi sin que nos demos cuenta, del tono
menor (pesimista) al mayor (optimista) en el último verso, dando apoyo musical a las
palabras de la muerte que, como por arte de magia, deja de ser una amenaza para
convertirse en una "amiga".

Das Mädchen (la doncella):


Vorüber! Ach, vorüber!
¡Pasa de largo! ¡Oh, pasa de largo!
Geh, wilder Knochenmann!
¡Vete, fiero hombre de huesos!
Ich bin noch jung! Geh, lieber,
¡Aún soy joven! Mejor vete
Und rühre mich nicht an.
Y no me toques.
Und rühre mich nicht an.
Y no me toques

Der Tod (la muerte):


Gib deine Hand, du schön und zart Gebild!
¡Dame la mano, bella y tierna criatura!
Bin Freund, und komme nicht, zu strafen.
Yo soy tu amigo y no vengo a castigar
Sei gutes Muts! ich bin nicht wild,
¡Ten buen ánimo! No soy fiero
Sollst sanft in meinen Armen schlafen!
¡Dormirás tiernamente en mis brazos!
.
Schubert compone su cuarteto de cuerdas No. 14 basándose en la canción que ya había
escrito 7 años antes. Acababa de salir de una dura enfermedad y era consciente de que
estaba muriendo de sífilis, y estaba arruinado.
El cuarteto es desgarrador desde la primera nota hasta la última, dura aproximadamente
30 minutos