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Introducción 14/4/09 11:31 Página 14

14 Deja que el mundo exterior entre en el aula

de los padres en la educación de sus hijos, poniendo énfasis normalmente en


la colaboración en el aprendizaje escolar, en lugar de esforzarse realmente
en basarse en las experiencias de aprendizaje en casa. El entusiasmo y los
intereses de los niños así como sus preocupaciones y temores sobre el
mundo en el que viven pueden incluirse fuera del currículum —por ej., visitas
a casa, actividades de mostrar y contar— o dentro de él —por ej., asamblea,
educación medioambiental— sólo de forma controlada. Esta separación de la
casa y la escuela puede distanciar a los niños del aprendizaje en la escuela
y requiere que ellos hagan el trabajo de cerrar esa brecha y encontrar las co-
nexiones entre su vida real y su vida escolar (véase CROZIER y REAY, 2005;
EDWARDS, 2002).

Los edificios de la escuela y sus alrededores


Las escuelas se alojan normalmente en edificios estables dentro de un entor-
no cerrado. Los espacios de las aulas están limitados y reflejan las ideologías
educativas de quienes tienen su control (GOOUCH, 2005, pág. 19). Los niños pa-
san la mayor parte del horario escolar en el interior de la escuela; salir al exterior
en terrenos de la institución, particularmente en los primeros cursos de educa-
ción primaria, se reserva para el recreo, la Educación Física y ocasiones espe-
ciales en las que se pueda establecer conexiones con el aprendizaje de los niños
dentro del aula. Normalmente, salir fuera de los terrenos de la escuela es una
empresa que se acomete raras veces, que requiere permisos, evaluaciones del
riesgo y adultos adicionales, y se ve a menudo como una ocasión especial de
fin de trimestre o un estímulo para un tema o una consolidación de éste, más
que como una parte integral de las experiencias de aprendizaje de los niños
(GROUNDWATER-SMITH, 2004; BISHOP y CURTIS, 2001; THORNTON y BRUNTON, 2005;
BILTON, 2002).

El rol de los adultos


Por lo general, los adultos, sean consejeros del gobierno y creadores de
política, autoridades locales o directores de colegios y profesionales, dirigen
el aprendizaje que tiene lugar en la escuela. Los adultos en el aula suelen per-
cibirse como líderes, fuentes de conocimiento, más que como colaboradores,
guías u “otro que sabe más” que trabajan al lado de los niños para desarrollar
su pensamiento y sus ideas (véase VYGOTSKY, 1978; WOOD y ATFIELD, 1996;
BRUCE, 2005b).

El currículum
Hay un currículum fijo que pugna con las posiciones del aprendizaje inicia-
do en el niño o centrado en él. Por una parte, se pide a los profesionales que
se fijen en las necesidades de aprendizaje de los alumnos individualmente
pero, por otra, se requiere de ellos que aseguren que todos alcanzan los mis-

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