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FOSA COMÚN

FOSA COMÚN Felipe Ruiz

Felipe Ruiz

FOSA COMUN Felipe Ruiz Editorial FUGA. Colección de La torre más alta

Prólogo de Maurizio Medo

Ilustración de Fernanda Urrutia Barceló

Equipo editorial:

Angela Barraza Risso Cristián Gómez O. Arturo LedeZma

Impreso en Santiago de Chile

2009

Fosa Común: el inicio de un poema colectivo.

Cuando escribimos un prólogo usualmente lo hacemos desde “afuera” y en otros casos, desde nuestra relación periférica respecto al texto central. La primera pregunta que me asalta es ¿desde qué lugar debo referirme a “Fosa Común”? Mi historia con Chile: viajes continuos entre el 2004 y el 2007, la lectura

constante (y crítica) de los “bárbaros” de la novísima, mi honda amistad con Raúl Zurita, todo esto, y más, se entronca con la

lectura de “Fosa común, de Felipe Ruiz

Sé de su existencia

incluso antes de haber visitado Santiago, sé de las circunstancias en las que fue escrito en el infierno de Lima. Todo esto, en lugar de facilitarme la escritura de este prólogo, me lo complica:

al referirme a esta “Fosa Común” lo haré, también, a las distintas versiones que conozco de este libro, y a los diversos diálogos que, sobre el mismo, mantuvimos con su autor.

Si bien este poema, ¿“Fosa común” es un poema?, se inicia con un diálogo con Catulo, el cual implica también una velada transcreación:

Aquí tienes, Lesbia, uvas y vino Para que cojas borracha y mueras contenta

Esto es sólo una máscara. Me explico: no existe una biografía de Catulo. Lo que sabemos de él es sólo y únicamente lo que aparece en sus poemas. Catulo llega hasta nosotros como hijo de su propia ficción. Pero, también, como un poetae novi. Es decir, de acuerdo con Cicerón, como un poeta quien, junto a C. Helvio Cinna, C. Licino Calvo o Cornificio, buscaba una renovación en cuanto a temas y formas poéticas. Así aparece el propio Ruiz respecto a la poesía de “los noventa” y los de la “novísima”. Como Catulo. Es un neoteroi.

El diálogo con Catulo, y el propio Catulo, decía, son una máscara desde la cual el autor fija su posición ante el entorno:

es tranversal. Alguna vez Felipe Ruiz declaró, fue en Arequipa, que, en lugar de atender al reverbero de las “escrituras nacionales” (poesía chilena, poesía peruana, poesía argentina, etc.) él prefería poner su atención, toda su atención, en aquella otra generada en sus “cruces”, a los que se resistió en denominar como “híbridos”, haciendo referencia a las fusiones textuales originadas, fundamentalmente, en los encuentros de poetas latinoamericanos. Algo hay de esto. Ruiz, así a secas, leído en el Perú, sin que medie ningún dato extratextual, podría parecer un poeta peruano. Como nos lo explica Raúl Zurita: “Si existe lo que hoy llamamos poesía peruana es únicamente porque a ella le tocó reiterar un modo de la tragedia, ser en sí esa tragedia y mostrarnos como ninguna otra en estos territorios, la historia de una imposición y las marcas de su violencia”. Pero, al mismo tiempo, trasciende esta condición para situarse, más bien, como alguien desterritorializado.

Es desde aquí que Ruiz va revelando su voz e inicia un diálogo, fundamentalmente, con dos autores, en apariencia, irreconciliables: Thomas Stearn Eliot y Nicanor Parra.

Con el primero, porque “Fosa común” aparece mostrándonos la misma experiencia central que The Waste Land : “la infinita vanidad de todo”. Con el segundo, porque establece una poética, tal como lo reclamaba Huidobro, “parlante” y no “cantante”. Esta, levantada desde el fragmento, recoge algunos de los aspectos fundamentales de la (anti)poética de Parra:

descentramiento del sujeto poético y descontextualización de un discurso monolítico, polifonía que obra incorporando a lo puramente poético aquello propio del habla coloquial, del lenguaje publicitario, el ready made, la parodia, etc.

Desde este “escenario” es que Ruiz dota a su escritura con tres elementos puntuales: la polifonía, el fragmentarismo y la transcreación.

La polifonía nos muestra al “yo” como algo esencialmente social. En “Fosa común”, y de acuerdo con Bajtin, el “yo” es una colectividad de “yoes” que el autor ha asimilado, incluso de su tradición. Estos “yoes” son “voces” habladas por otros

y no son sólo palabras sino “un conjunto interrelacionado de creencias y normas denominado ideología”.

El fragmento, como lo sugiere Blanchot, es la sombra de una conversación interrumpida. Por lo tanto implica un re-entroncarse re-encontrarse. El fragmento pertenece a lo conversado, a la poética de la conversación, que es inexacta, artificial y suspendida. “Escribimos lo que quedó de aquello. Si buscamos cambiar el mundo –en el sentido poético que le cabe a una transformación mayúscula como la que le espera al mundo- es para mantener la escritura del resto de la conversación interrumpida, para seguir escribiendo los fragmentos de aquella conversación”.

La transcreación se origina como una consecuencia tanto del choque de los “yoes” e ideologías, como de su reencuentro con la conversación interrumpida, para convertirse en la desestabilización de sus referentes (en este caso, Catulo, Eliot, Lowell, Berryman Parra, Zurita) Podríamos comprenderla como una manipulación de los significantes que se alza en contra de la tiranía logocéntrica de la originalidad. Hay genios autorizados, como Borges, James Joyce, Ezra Pound, Samuel Becket o Vladimir Nabokov, quienes tienen la autoridad de

“subvertir” el original, especialmente si se trata de sus propias obras. Este punto es crucial para poder leer “Fosa común”. Pienso que este libro marca una ruptura en la medida, y sólo en

la medida, que llega a nosotros desde lo que Zurita denomina

“poética de lector”. No hay ruptura sin que medie un encuentro,

un choque de poéticas y hablas, entre la voz que “parla” con las de su propia tradición – de la que el autor es un acucioso investigador.

No existiría “Fosa común” si es que no hubieran títulos como “Apocalipsis apócrifo”, de Armando Uribe, “Canto a su amor desaparecido” de Raúl Zurita, “La nueva novela” de Juan Luis Martínez y otros, de autores más recientes, como “El cementerio más hermoso de Chile” de Christian Formoso, “Calas” de Germán Carrasco o “Coma” de Héctor Hernández Montecinos.

No existiría si por las calles de Chile no anduvieran José Ángel Cuevas, Carlos Cociña, Teresa Calderón, Soledad Fariña, Damsy Figueroa, Omar Lara.

“Fosa común” es la síntesis de todas sus escrituras y, al mismo tiempo, es otra. Una que se alza en paralelo para inaugurar un nuevo espacio: uno donde el escucha se convierte en emisor, uno de reflexión profunda y subversión lingüística que azota el idioma, sí, pero desde un serio compromiso con el mismo. Uno que revela que: “En la fosa común florece la rosa del mundo”.

Maurizio Medo

Arequipa, enero, 2009

Fosa común

A Tania Lorenzo En la fosa común florece la rosa del mundo

ECCE TABERNACULUM DEI CUM HOMINIBUS

ECCE TABERNACULUM DEI CUM HOMINIBUS En esta casa Dios está con los hombres - Inscripción en

En esta casa Dios está con los hombres

- Inscripción en el friso de la Catedral de Santiago de Chile -

Felipe Ruiz / 15

Exquisitos cadáveres cruzados cadáveres helados en la cara los pies de mi madre de mi abuela de mi padre ¿ya te olvidaste? el grito en Esparta - cruzados los pies - en la ciudad que hoy descansa bajo el asfalto ¿o de la batalla perdida la batalla ganada al cruzar el Rubicón el /Bravo?

Aquí tienes Lesbia uvas y vino para que cojas borracha y mueras contenta

exquisitos crujientes y jugosos dulces árabes ¿se te olvida? el primero bárbaro el segundo francamente un desastre

las sirenas de los autos ¿no te recuerdan? ¿recuerdas? una Biblia una Biblia el que tenga oídos para oír que lea el que tenga ojos para ver que levante una piedra encontrareis el libro de Daniel en el mar de Bolivia

secos apolillados hechos polvo en los estantes José Miguel de la Barra José Joaquín Pérez José Manuel Infante cualquier pared del mundo es un muro de lamentos

los muertos en la carne florecen las rosas

exquisitos cadáveres cruzados cadáveres helados en la cara los pies

16 / Fosa común

de mi madre de mi abuela de mi padre ¿ya te olvidaste? el grito en Villa Grimaldi

y el ruido de las máquinas traga monedas ¿revivirá la carne? ¿o antes pagarán?

El amor que mataste no te vaya a llorar en mi cama duermen cruzados cadáveres helados en mi cara /los pies

aquellas duchas tan heladas ¿no te remojan lo suficiente? aquí está tu amor vuelto una madeja de lana para un chaleco es invierno

y aquellos que lo mataron

que las varillas con que tejieron les apuñalen los oídos!

OH dulce niña tú no sabes qué paso dar pero estamos por ti esperando

Me encontré con Greg hoy por la tarde y Greg me dijo I’m fine ¿y tú? te dije te dije que mi biblioteca tiene libros de todas las edades libros niñita libros jóvenes y maduros algunos tienen su edad hay que sacudirlos y sacarlos a pasear por Santiago de vez en /cuando

y entonces te sacamos a pasear mimada que eras para

comprarte unos globos

y preguntaste: Papá Papá! ¿Por qué ya no venden globos que floten?

Felipe Ruiz / 17

- y el padre de mirada tarda te dijo que eran peligrosos /rozándote un muslo

Y San Nicolás me trajo estos obsequios que tanto quería

Un sarampión para el acné Dos bicicletas portátiles Un cuaderno anillado Lo que más apuna es la edad Cumplir mis 30 a cabalidad y desear

Unos 30 más para entablar diálogos fraternos con

a) las disciplinas aeróbicas

b) los contratistas de las Torres

c) y los jugadores de dama del Centro

San Nicolás me trajo envoltorios de papel rojo y amarillo Es una ocasión especial para salir por la chimenea en busca de disfraces de terciopelo

nos acostamos con otros cuerpos sintiendo la necesidad de estar con uno mismo

Y a lo lejos

en los territorios que se pierden en el valle las jóvenes leen acerca del mar y se corren pensando en el cáncer

y es que estamos muy muy

lejos aún de penetrar en el dolor de los árboles

con nuestras calugas para el sexo y laxas camisas de fuerza Tu país Susana Es un ato de rosas

Y se me nubla vista cada vez que quiero dejarlo

Porque los soldados se han apertrechado en cada frontera

RE#

LA

Tra la i la la, de mi país constructor

18 / Fosa común

La madre llevó a la niña a pasear al mall y le dijo que podía sentarse en los cojines de la tienda “sola” a ver la película animada mientras ella elegía sus útiles escolares/ su hermano

- sujeto al brazo materno - no dejaba de pensar

Esa luz ese fuego ese brillo en sus oscuros atuendos ¿quieres ver el sol sin que te queme los ojos? siente el miedo al quitarte los lentes camina por las calles al Centro de Santiago con la multitud ensimismada en un tiempo virtual el tiempo del verano hacia el otoño el tiempo del sol en ascuas

- vísperas de Semana Santa -

quítate los lentes y mira la película otra vez:

la masa ensimismada que en sí misma es un tiempo estático /sin tiempo y esa luz achataba las miradas

paseando de la mano de su madre abrigada del calor con un chaleco negro la mirada tarda el velo gótico: ¿quién ha muerto pequeña? y el bronceador que emblanquece su tibio amor

Rem

Amor amor ¿dónde oí esa palabra antes?

FA2#

¿Dónde?

¿Dónde?

el pequeño dijo a su madre que debía ir a comprar pero ella estaba ensimismada en la masa

Felipe Ruiz / 19

entonces fue y sintió el pánico de las alarmas de auto ¿has sentido el pánico de las alarmas de auto? ¿has estado solo de noche

y al escuchar el seguro inalámbrico no has sentido el mismo /pánico

de los condominios enrejados de La Reina en el silencio cortado por la sirena eléctrica?

Y el niño lloró una y trece veces

porque la oscuridad cayó plena en Santiago

20 / Fosa común

*

*

*

Afuera la noche está despejada – es Verano de San Juan – pero los fanáticos no dejan de insistir en que el cielo caerá /sobre nosotros los estudiantes van al pool y compran útiles para el aseo de sus /almas

y sus colegas se pasan la tarde en la mesa del bar

bebiendo sangría y comentando el partido de tenis del /momento

el cielo se nos va a caer repiten algunos mientras este vacío entre un punto y otro recuerda

a los bronceadores que de seguro el próximo semestre cubrirán /nuestras espaldas

a los nueve años los ciudadanos ya son aptos para comprender

la diferencia entre el trabajo y el placer por lo que serán conducidos a cantar en las iglesias

y con sus bocas entre abiertas podrán recordar levemente

a qué sabía el paracaídas que los trajo desde el último grito de rebeldía de sus padres hasta la ciudad de malles y suburbios

si a fondo de esta larga noche vas

por la calle de improviso y repentinamente adecuada

para entrar en la alegría misteriosa de lo perdido no temas que las pulgas coman tus nervios los dejarán bien en sus intestinos y tú sentirás cuando sea el último capítulo

parece que estás muy cansado esta noche

¿podemos hablar esta noche? ¿hablar esta noche con todo el ruido?

Felipe Ruiz / 21

el ruido entra por un oído y no sale por el otro el ruido se queda en los tímpanos hasta el día siguiente

y al día siguiente volveremos

¿volveremos?

la oscuridad propicia para un golpe de efecto

un clarinete en sordina

mis niñas bailan solas como sus madres

mis niños beben y a veces también se tiran

y manejan sus autos a toda marcha aceleran ¿no entiendes? es una máquina todo lo que empieza como comedia termina en tragedia carretera

¿Y qué haremos? nos levantaremos a punta de sol en el rostro con la cara raída por la luna y nos bañaremos para despertar tomaremos nuestra máquina aceleraremos para llegar a punto tocaremos la bocina como posesos nos haremos un instantáneo cargado y a continuación:

Volveremos. Cuantas veces sea necesario. A ver bailar a las chicas, seducidas sin amor, y beberemos eso que sabe a químico, tal vez incluso aspiremos un químico, al tic taqueo veloz del tecno

– un marcapasos que te revienta el corazón -, y quizás tengamos

tiempo de cruzar un par de palabras en la soledad de la noche. My Jungle. Y anotemos un par de mails para contactarnos sin tocarnos, en el incógnito de la oficina. Esperaremos. Que ojalá no amanezca, y antes del amanecer gritaremos, eléctricos, pidiendo muerte.

Transito por el parque de noche y no siento el dolor de los /árboles

22 / Fosa común

RE

FA7

MI/RE#

Tengo algo para ti, que nunca nunca habías tenido, tengo mucho mucho

¿y a continuación?

Claudicaremos. Por la velocidad del gesto. Por lo volátil de las emociones. Unos cuantos roces serán suficientes para apretar muy fuerte la cintura de la niña y hacerla sentir el dolor de mis muñecas. O si no, perderemos. Es decir, el ritmo solitario del compás uniforme nos harán violar, una y otra vez, esperando la totalidad de un gesto, el raport de una mirada.

¿ves que ya no tocan lentos?

¿ves que no se usa eso del blue?

el infierno está donde las cosas zumban y percuten al ritmo /del son sabroso

afuera la vida pasa al revés que en la pista de Baile el que va por amor encuentra lo que adentro no puede por eso las pistas no son como la vida

El cuello de botella de los buses nos detuvo justo en la puerta en la embajada de una nación que ya no existe

y los cuellos de botella nos enlazaron con los muchachos del A

- 22

Eso es nuestra revolución unos delantales manchados con plumón para pizarra otros heridos por el bulling eso es nuestra revolución las muchachas tatuadas de esquimales

Felipe Ruiz / 23

los oficinistas con los oídos tapados por la ducha y la /música

Do menor

 

Los viejos cañones del Santa Lucía

Re sostenido

 

Un nupcial galvano para mis entierros

Sin bemoles

¡fuego en las calles fuego fuego!

fuego en las calles de Ñuñoa

fuego en Puente Alto

fuego en calle Lastarria

Fuego en Manuel Montt sea el fuego en la noche y la ciudad ceniza

aquí tienes Lesbia uvas y vino para que cojas borracha y mueras contenta

¿por qué gritas y te lamentas? ¿te acuerdas de Humberstone, esplendente subiendo por el siglo? ¿te acuerdas de los poetas nacionales aquellos que creyeron la ciudad eterna los que vieron el final de sus días? ellos no sabían qué decir pero tuvieron que hablar:

nadie vive suficiente para ver el mundo que no muere donde /acaba

piensa en ella cuando mires el fuego una llama encendida en medio de la sala:

así de pequeña era, así de hermosa la ciudad desierta

24 / Fosa común

¿dónde está ahora?

¿en el cielo? ¿bajo tierra?

RE#

Mi7

Búscame

amor

cuándo y dónde sea

habrá que llamar a familiares habrá que hacer un cerco monumento a los caídos en heroico combate

mira las cruces mira las plazas las estatuas:

caro es el precio por hectárea de la tierra prometida

una lágrima derramaré por Humberstone

a esta hora incierta en que los soldados oran a la Patrona

tan sólo una gota de agua entre las brazas por ti país de los

cobardes

juego Golf frente al Hyatt y lanzo la pelota hasta la fosa de los /enterrados

el mundo es mi casino:

el infierno arde porque hay crudo bajo tierra

así de pequeña así de hermosa era Santiago bajo el tórrido sol de medio día cuando las puertas de la Catedral se abren

y dicen: en esta casa Dios está con los hombres

así de pequeña así de hermosa era Santiago

Felipe Ruiz / 25

no el tiempo que vive ni el espacio que mora

¿ves la fotos de Marte? ¿el monte que parece una cara? así de grande así de hermosa fue Roma: te acuerdas ¿Lesbia? los Dioses te vieron durante innumerables noches tirando de los grilletes de tu esclavo bebiendo vid en jarras

así era la ciudad: un espejismo en el Desierto de Atacama me pregunto qué vale una guerra

si son ruinas lo que ayer riqueza

señores Vengan! Vengan! pasen a ver! aquí están sus raíces echadas

miren el futuro por una cámara fotográfica

y digan “whiskey”

desierto es un puñado de arena en la mano

desierto es lo que queda

o todo un planeta

todas las lejanías cada uno de los pasos todos los poemas de la Era conducen

a estos nevados

Santiago está al borde de un precipicio nos dijo el Pastor aquí es donde todos van a ser salvos

a

la hora en que los ciegos vean

y

las marionetas bailen tango en los cabarets

26 / Fosa común

probablemente estemos

recorriendo esta Alameda intransitable

y tú leyendo el periódico vespertino en que acaban de dar la noticia de la muerte de un vecino

no te preguntes dónde sino más bien cómo:

¿acaso en eso no consiste la poesía hermano? dijo y tomó una pausa para continuar:

todo buen congresista debe ir a misa cada domingo

y

mirar el rostro de su hermana

y

pedir que anden los negocios y la familia

están las dos caras la tuya y el reflejo para que veas y sepas que aquí en este lugar tu patria es la imagen de un Manzano en el

desierto

si pienso en Gonzalo que no lo he visto por acá desde hace

semanas

¿cómo piensa él que su negocio caminará si no nos entrega

caridad?

subir en el transporte público es una enorme empresa pero no tanto como estandarizar los precios del helado que nos venden lo que apuna no es la altura de los Andes sino el volumen de las radios como un pescado frito a la hora del té en que vemos un domingo de gloria un amanecer en el vértigo de las disquerías

Felipe Ruiz / 27

Oh Himen Himeneo Oh Himeneo tú que te alzas sobre el Helicón Hijo de Urania:

¿escuchas mi dial en la ciudad?

atravieso esta enorme franja de tiempo para que oigas mi voz entonada como un relámpago en tu sueño aquí estaba todo el olvido todo desecho en un océano de arena bajo mis pies dormían los muertos en cómodas urnas

acolchadas

tanto tiempo demoramos en enterrar lo que apenas una corta /miseria muestra:

allí estaban todos, los tuyos

los de ellos

y cada uno en la misma sangre congelada

¿me recuerdas Lesbia?

estos son tus pasos

relámpago en tu sueño

es un túmulo de polvo la vieja ciudad aquí fue la Perrera dueña de cada centavo pero todo quedó seco muy seco

a orillas del río Maipo, del Eufrates, del Bío Bío en la zona que conduce al otro lado allí estamos Los Abandonados de la gran sequía no te apiades de nosotros pudimos hacer más mucho más

28 / Fosa común

ya están trayendo las putas para Máximus gladiador invencible de la Paramount Pictures

me pregunto si será también

un síntoma de nuestra pobre /desgracia

ya vienen con más extras para Troya: la ciudad sitiada según algunos

el signo de la moda

el síntoma de una pobre desgracia

¿escuchas la voz del relámpago Hijo de Urania? tú que estás sobre el Helicón

hoy es día de misiles en la estación de noticias internacional quise que vieras el público que me acompaña en vivo

uno dos tres: estamos en el aire

en agradecimiento:

A Lima, mi Grecia en Ruinas

F o s a

c o m ú n

de

F e l i p e

R u i z

se terminó de imprimir el último día del mes de julio de 2009 en Editorial FUGA.

En su fabricación se utilizaron técnicas artesanales de encuadernación y fue diagramado, impreso y fabricado por los miembros de la editorial

www.editorialfuga.blogspot.com