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Síntomas de la

migraña

La migraña puede presentar síntomas muy variados. Los más frecuentes


son de tipo neurológico, gastrointestinal y sensitivo. Los síntomas de la
migraña más habituales son:

 Fonofobia y fotofobia: el ruido y la luz pueden molestar


terriblemente a una persona que sufre una migraña. En ocasiones,
incluso algunos olores pueden resultar incómodos.

 Molestias gastrointestinales: es muy frecuente la aparición de


náuseas, acompañadas o no de vómitos.
 Dolor: la transmisión por el nervio trigémino hace que la migraña
sea una cefalea intensamente dolorosa. Puede doler el cuello y los
músculos de la cara (también pueden ser dolores premonitorios
previos a un ataque de migraña).

 Palidez y cambios en la temperatura de la cabeza.

Hay otros síntomas de migraña menos específicos, pero que pueden


resultar de gran ayuda para el diagnóstico: ansiedad, depresión,
insomnio, fatiga, palpitaciones…

Algunos pacientes pueden presentar síntomas premonitorios; y también


puede aparecer un fenómeno bastante específico de la migraña: el aura.
El aura de la migraña
El aura es un fenómeno ligado al sistema nervioso (síntomas
neurológicos), generalmente de origen visual, aunque no exclusivamente,
que aparece unas horas o minutos antes del ataque (desde 10 minutos
antes a 24 horas). Podría decirse que avisa de la llegada inminente del
dolor de migraña. En teoría, desaparece justo al comenzar este, o durante
el desarrollo del mismo; aunque hay pacientes que han referido la
aparición del aura después del ataque de migraña (lo que se conoce como
aura atípica). Son episodios transitorios de duración variable, que suele
estar entre los cuatro y los 60 minutos.

El motivo de la aparición del aura deriva del propio mecanismo que


parece producir la migraña. Se han mencionado las pequeñas
contracciones de los vasos antes de la dilatación como respuesta. Durante
estas contracciones, el aporte de sangre a algunas zonas del cerebro
disminuye de manera transitoria; pero es suficiente para que aparezcan
los signos. Es esa disminución del riego lo que produce la aparición de:
síntomas visuales, como puntos, destellos, rayos o líneas zigzagueantes,
imágenes fraccionadas o como en mosaico, tener puntos de ceguera
temporal o ver manchas de color, visión borrosa, disminución del campo
visual, sensación de dolor ocular… siendo estos los signos de aura más
frecuentes.

Otras señales menos habituales, pero que pueden aparecer también, son:

 Alteraciones de la sensibilidad, como picores, cosquilleos u


hormigueos (parestesias).
 Movimientos involuntarios de alguna parte del cuerpo o temblores.
 Mareos, debilidad o entumecimiento.
 Vértigo.
 Trastornos del lenguaje o dificultad para hablar o encontrar las
palabras. Estos últimos son muy poco comunes.

El aura es importante a la hora de clasificar la migraña. Clásicamente, la


clasificación era más compleja. Hoy día, a nivel práctico, se clasifican en
migrañas con aura y migrañas sin aura (según la International Headache
Association, 1988).

Síntomas premonitorios de la migraña


Son síntomas que pueden presentarse incluso algunos días antes de que el
paciente sufra el ataque de migraña. En el argot médico se conocen como
síntomas prodrómicos o pródromos. A diferencia del aura, no se deben a
la disminución de aporte sanguíneo transitorio en el cerebro. Son muy
diferentes de unos pacientes a otros, y no se presentan en todos los casos.
Aproximadamente uno de cada tres pacientes sufren estos síntomas.

Algunos muy frecuentes son:

 Cambios de humor
 Cambios en la visión, olfato o audición
 Fatiga
 Lentitud en la actividad cerebral (parece que el cerebro funciona más
despacio)
 Ansia por consumir alimentos como el chocolate
 Dolores en el cuello y los músculos de la cabeza
 Bostezos incontrolados
 Goteo nasal o nariz taponada…

Generalmente, suelen desaparecer con el dolor, aunque algunas


alteraciones pueden permanecer unas cuantas horas.