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“Imperceptible”

Siempre viví con demasiadas exigencias permanentes – problemas de orden intelectual – todo
empezó creo no sé, cuando entre a seminarios que se yo...

El problema que se me planteaba era la imperiosa necesidad de totalizar. Podía ser una obra
artística – una novela – algún trabajo filosófico – teológico. Cualquier cosa. La desesperación
era no poder lograr sino únicamente fragmentos – parcialidades – pero jamas una obra
acabada. Lo fragmentario era visualizado como disperso...

A partir de un momento de mi vida – tampoco se cuando – tuve la impresión de que esta


exigencia podía acabar con mi vida.

Esta obsesión... esta obsesión diaria... inagotable

Totalizar nada. Ni la gracia ni la perfección ni la belleza que anhelaba siempre...

Mi impresión ahora con el tiempo es que jugué con demasiada fuerza la necesidad de
sistematización. La necesidad de abarcar una totalidad. Pense en un momento si toda mi
fragmentación no contendría una obra acabada invisible a mis ojos. Pero este razonamiento
no me conformaba.

Podría haber escrito varios libros seguramente de fragmentos ideas nociones teorías o tal vez
de frases dispersas, hubiera sido bueno seguramente pero mi orgullo nunca soporto que me
permitiese menos de lo que mi inteligencia podía hacer y yo me sentía muy inteligente.
Hubiera tal vez podido considerar mi inteligencia con menor capacidad de la obra sintética.
Hubiera sido todo más sencillo pero mi orgullo – mi incansable orgullo no me lo permitió.
Me exigía la sistematización total de mis ideas

Un día mi madre que conocía mi sufrimiento diario me dijo: “si hubiera sabido que ibas a
sufrir tanto te hubiera abortado” - y al no hacerlo pensaba yo me había convertido en un
hombre vulgar –

Cuantos grandes autores escribían fragmentariamente. A mi me resultaba insostenible –


Beckett – Macedonio – Joyce...

Tampoco me gustaba llorar mi dolor mi desgracia ante el mundo nunca me lamentaba –


odiaba el lamento – quejarme de mi fracaso. No era para mi. Para mi somos todos soldados
de este regimiento instintivo de la vida

Quería un solo acto digno – eso es lo que sentía...

El soportarme yo solo en mi perfección o mi muerte ese fue un largo titubeo de mucho


tiempo la carta la última carta como gesto más digno pensé era mi suicidio mi implacable
lucidez me lleva al suicidio como la salida que mi razón me impone mi propia muerte pero
vuelvo a repetir el sufrimiento de saber que uno puede escribir y que quiere totalizar y que
solo tiene la idea de fragmentos y que la razón le dice que es inteligente como para saber
totalizar y no puede. Sea por falta de voluntad o porque sencillamente no puede conseguirlo
¡Es terrorífico! Curiosamente cómo se da la vida… la vida, que la resolución de esta
ejecución que me costaba tanto y yo venía sufriendo todo el tiempo entre cómo lo iba a hacer
cuándo lo iba a hacer y si lo iba a hacer con ganas de hacerlo siempre. Yo pensé que mi
dignidad heroicidad era realmente el suicidio. Era mi única posible dignidad totalizadora

Era hincha de independiente fui a Europa seguía a Independiente a todos lados donde
jugaba en 1964 jugó con Internazional de Milán la final de la copa Intercontinental que
jugábamos en Madrid y en el segundo tiempo Bernao hizo un gol me acuerdo la delantera
Bernao Mura Suarez Mario Rodriguez y Savoy

Y entonces yo grito el gol como loco y me abrazo con un primo mío que estaba conmigo en
la platea llorábamos los dos. Los gallegos nos miraban sorprendidos.

Me di cuenta de golpe de una cosa horrible.

El referí lo anula. Entonces yo grité fuerte: “¡Me mato! ¡Me mato!” lo dije como expresión
futbolera muchas veces lo había dicho otras veces en las canchas.

Allí me di cuenta al escuchar mi voz “me mato” - me di cuenta que… me levanté me volví a
sentar en la platea… y sentí que mi decisión estaba tomada. Quiero decir que no tenía otra
posibilidad sino que “Me mato” adquiría una densidad existencial. Tomé allí la decisión del
suicidio y eso produce una nueva perspectiva. Es extraordinaria la decisión, porque al
tomarla yo me levanté diferente al otro día. Sabía de la libertad que da el suicidio es decir, no
lo sabía antes de gritar “Me mato” sino que cuando decidí matarme me dí cuenta de la
enorme libertad que tiene el suicida como dice Ciorán se debería prepara a los niños en el
colegio y decirles: “Bueno la posibilidad del suicidio está siempre queridos niños – nunca
descarten esa posibilidad”.

Y me levantaba por ejemplo y desayunaba de otra manera y vivía de otra manera hasta las
tostadas las comía de otra manera miraba las calles las calles de Buenos Aires ¡como la
miraba! era maravilloso era maravilloso como miraba las calles una a una el color los colores
los apreciaba más la cantidad de cosas que vi como si fuera la primera vez que las descubría
yo no miraba antes! miraba pasaba rápido las cosas y acá después de mi decisión empecé a
mirar las cosas y a conocer la gente de otra manera.

Mis tías por ejemplo la hermana de mi madre que yo veía cada tanto en las fiestas se me
ocurrió visitarlas preguntarles por la historia cómo había sido? me contaban cosas de mi
madre yo parecía profundamente interesado en historias que no había tolerado nunca ni un
minuto es increíble como me cambiaron la vida. Ellas no entendían. Mi nuevo y renovado
interés por ellas
Que se yo de nuevo aprendí a comer a masticar yo masticaba mal no saboreaba. El sexo en
qué sentido? Todavía hay más digo porque vos sentís que el polvo por ahí es el último.
Tenés… puede ocurrir que no tengas erección, ¡¿y qué carajo te importa?! si te podés liquidar
a la hora es decir la no erección tiene otra dimensión existencial por otra parte en cuanto la
tenés también es como la última hay mas intensidad

Yo tengo una dificultad con la erección.No había Viagra y en esa época tuve priapismo una
erección dolorosa que no se te baja y las minas gritan como locas porque no se me bajaba
nunca se corría la bolilla y tenía las minas... otra otra y yo seguía seguía nunca fui tan
potente en mi vida creo que eso esta directamente relacionado con el aspecto de mi decisión
de matarme.

Me pasó algo con la risa también una cosa muy curiosa quiero decir lo de la inversión del
llanto y de la risa cuando digo inversión lo digo literalmente inversión te doy un ejemplo
sencillo si una cosa me producía mucha risa, pero mucha risa cualquier cosa un chiste una
película algo que había en la televisión comenzaba a llorar desconsoladamente pero no podía
parar de llorar y si algo me producía mucha pena y realmente estaba apenado y angustiado
me empezaba a cagar de risa a carcajadas - esto fue el origen de muchos malentendidos una
vez me acuerdo que yo quería mucho al padre de un amigo mío que había muerto y en el
velorio de golpe mi amigo me invita a ver el cajón y cuando me acerco a ver el cajón me
empecé a cagar de risa insolentemente incoherentemente quería parar de reirme y me caí
sobre el cajón y se cayó el cadáver caímos el muerto y yo por el suelo un papelón me
putearon no sabía que hacer con esto los americanos le dicen reverse roles. Insisto en que
para mí todos estos cambios nacen a partir de mi decisión. Otra cosa que me pasaba era que
todo lo que decía y escribía, me parecía que era mi testamento. Como dice Antero más que
otro poeta seguro lo dice él: “más que otros es el conflicto entre la necesidad emotiva de creer
y la imposibilidad intelectual de creer” es curioso siempre tuve más miedo a la muerte que de
morir. Había un tío mío que me decía algo que también me acordaba mucho en esa época:”
no enseñes nada, porque tenés todo por aprender”.

Y después el gran descubrimiento mi pasión por lo chicos los niños eso que me lleva a la…
qué se yo lo más auténtico lo más virtuoso lo más piadoso la fusión con ellos la fusión con el
cuerpo de un niño perder con ellos el límite que no hubiera contornos, si, la pérdida de
contorno de los cuerpos es ese entre maravilloso que éramos capaces de inventar juntos la
ausencia del tiempo cronológico perder noción del tiempo las intensidades ¿cuánto dura la
relación con un niño? Cuánto? un minuto? diez minutos? Cinco horas? No lo sabía porque
había una noción de pérdida total del tiempo cronológico como lo que pasa con una
convulsión epiléptica tal vez… he visto varias si le pregunta a alguien podría decir que dura
media hora porque tiene involucrado una intensidad tiempo de las musas. Cuánto dura estar
con un niño? es imposible medirlo es imposible porque unirse de un lado a otro lado es como
ascender a los cielos y mirar la escena como los griegos desde arriba, entonces es la
voluptuosidad del orden de la divinidad.
Hablo con Dios todos los días con Jesús con Jesús Dios porque creo que es un hombre que
vivió prácticamente en el trance. Yo tenía dos hermanos pero la verdad era imposible hablar
con ellos, uno de ellos la mujer lo dejó porque le meaba el water todos los días un día lo dejó
cansada de tener el culo mojado se fué y el otro aunque parezca increíble cuando la mujer iba
al baño él entraba y lavaba todo el water con desinfectante. También lo dejó. Obsesivo
higiénico se le ocurría limpiar con desinfectante y claro la mujer se enojó se ofendió lo dejó
con dos hijos.

Es muy difícil hablar de experiencias místicas con hermanos cuyo centro de voluptuosidad
nunca salió del culo.

Yo nunca engañé a ningún niño solo era una invitación a la experiencia compartida tal vez
hoy… ¡¿soy culpable yo de que nunca ningún niño nunca haya emitido la más mínima queja
en diez años?! Eso se convierte en prueba irrefutable de la riqueza compartida entre ellos y
yo.

Hablo con Jesús casi todos los días a él se lo puedo contar todo él si puede comprenderme
cuando le hablo de trances o de cúspides y de elaciones de éxtasis de voluptuosidades de
cuerpos en trances. Él sabe y porque sabe no condena. Tal vez los jerarcas perversos de la
Iglesia los manoseadores los grandes toqueteadores son los primeros en condenar. Si hay algo
que un niño o una niña no toleran es el manoseo incierto; el toqueteo así… que hace el
gemido histérico la exhibición descarnada la voluptuosidad de lo procaz y lo grosero. A la
voluptuosidad divina solo se llega a través de un punto solo de un punto que hay que saber
explorar eso si es un punto a encontrar es el punto de la entrega del niño.

Donde se descubre la voluptuosidad lo que yo llamo la voluptuosidad divina no es fácil y


puede ser un proceso largo de aprendizaje trabajoso pero todo se juega en ese punto donde
surgen, nacen y se multiplican todas las intensidades...las edades desaparecen… porque en
esa pérdida de contornos en ese laberinto mágico de los cuerpos ahí se inventa una nueva
edad en la experiencia misma.

Uno es joven y renace y el niño encuentra también otras edades entre paréntesis me gustan
más los niños que las niñas y también se descubre la juventud del otro cuerpo el niño
descubre la juventud del cuerpo de uno viejo porque allí no hay diferencias en ese delicado
malabarismo del cuerpo solo hay voluptuosidades divinas y bordear los gritos los susurros de
experiencias que solo... un ejemplo de esto para que se den cuenta - lo que yo digo del punto
de entrada a la voluptuosidad.Tenía un tío cirujano, no había en esa época ecografías no
había nada en el Hospital Alvarez me acuerdo entonces con la mano como no había
ecografías tenía que descubrir una peritonitis aguda esos cuadros de abdomen duro donde hay
que encontrar el punto para abrir uno no sabe está todo duro ¡¿cuál es el punto para abrir?
Hay que encontrar un punto donde el cirujano tiene que entrar con el bisturí.

Mi tío hablando de fútbol ponía la mano así y de repente decía acá con el dedo índice y era
allí. No había examen radiografía ni nada era allí. En ese punto maravilloso nunca no sé,
éxtasis de lo Apolineo la perfección de la belleza y la maravillosa sensación de completud de
totalización de cúspide inabarcable por su extensión sin límites eso de lo inabarcable porque
no hay límites en esa experiencia lo infinito de lo oceánico allí pude percibir que mi no
sentido de la totalización que no había logrado en la literatura se expresaba allí como creación
divina. Siempre tuve mucho cuidado de mí mismo del sí mismo en el sentido más socrático
niños suecos daneses holandeses todos tan suaves y tan bellos juguetones por naturaleza
sobre todo los niños, pero debo admitir con orgullo que la intrinsiquedad la textura intrínseca
de la belleza mayor belleza… de los niños argentinos, no soy nacionalista no sólo los niños
mezclados de los countries, mezclados me refiero al sentido inmigratorio europeo, rubios ojos
claros que se yo sino la belleza la belleza de los niños de la villa, los negritos como decían en
la época de Perón, son los más hermosos los más juguetones y creativos allí es donde la
traslación al trance alcanza el punto más álgido. Y allí entonces recuperé el sentido de mi
existencia en ese instante de máxima fusión donde el sujeto se borra y se pierde en otros
estados, en otros territorios ignorados y lo curioso es que sea en la pérdida de noción como
sujeto donde recupero mi potencia singular ¡soy más singular que nunca cuando dejo de
existir como sujeto! ¿Quién sino Jesús o San Agustín podrían entender estos estados? Más me
pierdo como sujeto más me encuentro... maravillosa paradoja: dejar de ser yo para
encontrarme en mi máxima singularidad.

Hay algo más bello que el crecimiento piadoso y armónico del bello púbico de las niñas? Una
niña vino hace muy poco a verme, ya tendrá dieciocho años, y vino a agradecerme su
temprana sensualidad descubierta conmigo en su pubertad. Si miro de cerca su cuerpo estaba
como.... la sexualidad como divina, la sexualidad como algo que heredamos de Dios legamos
de Jesús que nos alberga en el cuerpo una noble manera de sentir eso precisamente hay que
ligarlo a lo grandioso de lo divino al trance de lo divino. Lewis Carrol… quién puede decir
que era obsceno? .En las fotos a las niñas ¿no se remonta la belleza mística divina? ¿Y cuánta
gente es capaz de entender su sensibilidad suprema su maravillosa armonía? La mayoría de la
gente es incapaz de apreciar la estética de la armonía.La vulgaridad es mayoría insensible.
Muchas veces ponía música de Wagner en ese momento de trance de máxima intensidad.
No serán ángeles con los que estoy a veces no sé lo he llegado a pensar. Si existieran los
ángeles tal vez sería el momento de pensar.

Es el trance es la sexualidad divina es la voluptuosidad divina es esa pérdida orgánica del


contorno de los cuerpos y esa maravilla de sensualidad que ha sido creada por él porque así
hemos sido creados para tener esos cuerpos sensibles y esa sensualidad inagotable y entonces
me comunico con él trato de explicarle y entonces cuando... cuando...Existir...si creo – eso –
Existir creo...vale la pena.