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Tema 9: La participación de la familia

en la educación de los alumnos y de


las alumnas con necesidades
educativas especiales. Cauces de
participación. El papel de los padres en
la toma de decisiones respecto al
proceso de escolarización de estos
alumnos.

La participación activa de los padres constituye un elemento esencial para el


éxito de la intervención educativa. Los padres educan, socializan y culturizan a su hijo,
influyen en su comportamiento favoreciendo su adaptación a la sociedad.
Todos los profesionales que intervengan con los acnees deben ayudar, orientar e
informar a la familia, ya que cuando los padres se implican, es más posible el
mantenimiento y la generalización de los aprendizajes y/o destrezas, convirtiéndose en
funcionales y operativos.
Se les debe facilitar el ejercicio de sus derechos de participación en la vida del
centro y en la toma de decisiones sobre la escolarización de sus hijos.
A lo largo del tema, trataremos la asunción de la problemática por parte de los
padres y la acción estimuladora de la familia y la escuela; los cauces de participación de
los padres; y su papel en la toma de decisiones respecto al proceso de escolarización.

Para una formación integral y completa se requiere una previa identificación de


necesidades que nos lleve a un plan de intervención adecuado, en su detección es
preciso contar con la participación de los padres y un equipo interprofesional que actúe
en base a unos objetivos consensuados.
Esto hace necesario que los padres interioricen la problemática especial que
presenta su hijo y le proporcionen un clima estimulador, y que el profesorado esté
técnicamente preparado, asuma el papel de las familias en el proceso educativo y
colabore con ellas.
Esta participación tendrá grandes ventajas también para los padres, pues les hará
sentirse capaces de afrontar el problema y aportar soluciones.

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La asunción de la problemática por parte de los padres pasa por una serie de
estados emocionales que se definen como el choque, la negación, la culpabilidad, el
enojo y la aceptación.
Cuando se enteran sufren un fuerte golpe, sienten indiferencia. Tras esto, niegan
que su hijo tenga esa discapacidad. Después, pueden sentirse culpables y llegar a
sobreprotegerle, pero tendrán que tomar conciencia de que es necesario respetar el ritmo
y autonomía del niño en sus actividades. Deberán encauzar el enojo para seguir
adelante. Y terminar aceptando a su hijo como es, con sus posibilidades y limitaciones,
abordando desde entonces con éxito el proceso educativo.
En esta tarea no estarán solos, muchos profesionales les ayudarán en la atención
y educación de su hijo, que reportará mayores beneficios cuanto más temprana sea la
intervención, debido a su carácter preventivo.
La acción estimuladora de la familia consistirá en hacer participar al niño de
manera activa, acorde a su nivel de desarrollo, para compensar los efectos de la
discapacidad, favoreciendo su autonomía e interacción social. Los padres deberán
proporcionarle variedad y riqueza de estímulos, en un ambiente normalizado, sin
adoptar una actitud paidocéntrica que haga del niño el centro de la dinámica familiar.
No deben desanimarse por la lentitud de los aprendizajes ni comparar su evolución con
la de otros niños, pues cada uno tiene sus propios intereses, necesidades y ritmo
evolutivo. La interacción con sus hermanos aumentará su estimulación.
Desde la escuela, el profesorado también proporcionará experiencias
enriquecedoras en conexión con la educación familiar.
El profesor-tutor fomenta la colaboración de las familias en las actividades del
centro, de apoyo al aprendizaje y orientación; da y recibe información, asesora y realiza
un seguimiento de la intervención escolar y familiar, por medio de entrevistas y
reuniones.
El maestro especialista en PT, en centros ordinarios junto al profesor-tutor,
podrá concretar programas y actividades en el propio hogar.
El orientador favorecerá la implicación y participación de los padres en la
identificación y respuesta a las necesidades; promoverá la relación y comunicación
entre padres y profesores; y les informará sobre la adquisición de hábitos y destrezas de
estos niños.

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Pero, ¿cuáles son los cauces por los que participan los padres en la educación
de sus hijos y desde cuándo se hizo posible?
La Ley 14/1970, de 4 de agosto, General de Educación y de Financiamiento de
la Reforma Educativa promovió la constitución de asociaciones de padres y Consejos
Asesores, estos últimos pasarían a llamarse Consejo de dirección con la Ley Orgánica
5/1980, de 19 de junio, por la que se regula el Estatuto de Centros Escolares, y a partir
de la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educación recibe
el nombre de Consejo escolar.
La Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenación General del Sistema
Educativo exponía la conveniencia de la participación de las familias, en Infantil para
estimular el desarrollo y aprendizaje de los niños, en Primaria para que escuela y familia
se complementasen en el esfuerzo educativo, y en Secundaria para lograr una
orientación más completa y coordinada.
El Real Decreto 696/1995, de 28 de abril, de ordenación de la educación de los
alumnos con necesidades educativas especiales, dedica el artículo 9 a la participación de
los padres y concede a éstos un papel importante no sólo en su derecho a recibir
información, sino también en la elección del centro escolar, en el proceso de
identificación de las necesidades y en las actuaciones que con carácter preventivo o
compensador deban llevarse a efecto.
La Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, en su Disposición final
primera, insiste en que los padres tendrán derecho a participar en la organización,
funcionamiento, gobierno y evaluación del centro educativo.
Y la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad
educativa añade como principios: h bis) El reconocimiento del papel que corresponde a
los padres, madres y tutores legales como primeros responsables de la educación de sus
hijos; q) La libertad de enseñanza, que reconozca el derecho de los padres, madres y
tutores legales a elegir el tipo de educación y el centro para sus hijos, en el marco de los
principios constitucionales.
Los órganos de participación de las familias son principalmente, el Consejo
Escolar y las Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos.
El Consejo Escolar es un órgano colegiado a través del cual se establece la
participación de todos los sectores de la comunidad educativa.
En el artículo 126 de la LOE, se establece que entre los miembros del Consejo
Escolar se encuentran el director, el jefe de estudios y el secretario; un representante del

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personal de administración y servicios del centro; un representante del Ayuntamiento;
un número de profesores no inferior a un tercio del total de los componentes del
Consejo, elegidos por el Claustro y en representación del mismo; y un número de padres
y de alumnos, elegidos respectivamente por y entre ellos, no inferior a un tercio del total
de los componentes del Consejo. Uno de los representantes de los padres será designado
por la asociación de padres más representativa del centro. En los CEE y en aquellos que
tengan UEE formará parte también un representante del personal de atención educativa
complementaria.
Los padres, como miembros del Consejo Escolar, podrán ejercer las
competencias propias de éste que, según el artículo 127 de la LOE modificado por la
LOMCE, son:
a) Evaluar el PE, el de gestión, las normas de organización y funcionamiento, y la PGA
sin perjuicio de las competencias del Claustro.
b) Conocer las candidaturas a la dirección y los proyectos de dirección presentados por
los candidatos.
c) Participar en la selección del director, ser informado del nombramiento y cese de los
demás miembros del equipo directivo. Proponer la revocación del nombramiento del
director.
d) Informar sobre la admisión de alumnos/as.
e) Conocer la resolución de conflictos disciplinarios y velar porque se atengan a la
normativa vigente.
f) Proponer medidas e iniciativas que favorezcan la convivencia en el centro, la
igualdad de trato y la no discriminación.
g) Promover la conservación y renovación de las instalaciones y equipo escolar e
informar de la obtención de recursos complementarios.
h) Informar de las directrices para la colaboración, con fines educativos y culturales,
con las Administraciones locales, con otros centros, entidades y organismos.
i) Analizar y valorar el funcionamiento general del centro, la evolución del
rendimiento escolar y los resultados de las evaluaciones internas y externas en las
que participe el centro.
j) Elaborar propuestas e informes sobre el funcionamiento del centro y la mejora de la
calidad de la gestión.
k) Cualesquiera otras que le sean atribuidas por la Administración educativa.

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Actualmente son de aplicación el Real Decreto 82/1996, de 26 de enero, por el
que se aprueba el Reglamento Orgánico de las Escuelas de Educación Infantil y de los
Colegios de Educación Primaria y el Real Decreto 83/1996, de 26 de enero, por el que
se aprueba el Reglamento Orgánico de los Institutos de Educación Secundaria, a
excepción de lo que modifican la LOE y la LOMCE.
La participación y colaboración de las madres y padres puede realizarse a nivel
individual, pero ésta es más rica y eficaz si se constituyen en asociaciones.
En la actualidad, en un mismo centro pueden existir una o varias AMPAS a las
que se les reconoce atribuciones como:
a) Elevar al Consejo Escolar propuestas para la elaboración del PE y la PGA.
b) Informar al CE de aquellos aspectos de la marcha del centro que consideren
oportuno.
c) Informar a los padres de su actividad.
d) Recibir información del CE sobre los temas tratados en el mismo, así como recibir
el orden del día de dicho consejo antes de su realización, con el objeto de poder
elaborar propuestas.
e) Elaborar informes para el CE a iniciativa propia o a petición de éste.
f) Elaborar propuestas de modificación de las normas de organización y
funcionamiento del centro.
g) Formular propuestas para la realización de actividades complementarias.
h) Conocer los resultados académicos y la valoración que de los mismos realice el CE.
i) Recibir un ejemplar del PE y de sus modificaciones.
j) Recibir información sobre los libros de texto y los materiales didácticos adoptados
por el centro.
k) Fomentar la colaboración entre los padres y los maestros del centro.
l) Utilizar las instalaciones del centro en los términos que establezca el CE.
La LOE en su disposición final primera modifica, entre otros, el artículo 5.5 de
la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educación donde se
dice que las Administraciones educativas favorecerán el ejercicio del derecho de
asociación de los padres, así como la formación de federaciones y confederaciones. El
artículo 4 sobre los derechos y deberes de los padres en relación con la educación de sus
hijos, queda redactado así:
Éstos tendrán derecho a:

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a) Que sus hijos reciban una educación de calidad.
b) Escoger centro docente.
c) Una formación religiosa y moral de acuerdo con sus propias convicciones.
d) Estar informados sobre el progreso del aprendizaje e integración socio-educativa de
sus hijos.
e) Participar en el proceso de enseñanza y aprendizaje de sus hijos.
f) Participar en la organización, funcionamiento, gobierno y evaluación del centro
educativo.
g) Ser oídos en aquellas decisiones que afecten a la orientación académica y
profesional de sus hijos.
Asimismo, les corresponde:
a) Adoptar medidas o solicitar ayuda en caso de dificultad, para que sus hijos cursen
las enseñanzas obligatorias y asistan a clase.
b) Proporcionar los recursos y las condiciones necesarias para el progreso escolar.
c) Estimularles para que lleven a cabo las actividades de estudio que se les
encomienden.
d) Participar en las actividades educativas que los centros establezcan con las familias,
para mejorar el rendimiento de sus hijos.
e) Conocer, participar y apoyar la evolución de su proceso educativo, en colaboración
con los profesores y los centros.
f) Respetar y hacer respetar las normas establecidas por el centro, la autoridad y las
indicaciones u orientaciones educativas del profesorado.
g) Fomentar el respeto por todos los componentes de la comunidad educativa.
Existen otras formas de participación y comunicación como las reuniones de
nivel o grupo, las reuniones individuales, encuentros informales, comisiones de trabajo,
asambleas o conferencias. Pueden utilizarse también herramientas como las circulares,
notas, agendas, diarios de aula o los informes de evaluación.
Concretamente, los padres de acnees podrán participar en:
La formación de grupos de padres, llamados grupos terapéuticos, de información
o de autoayuda, donde se intercambie orientación, apoyo y formación sobre la
discapacidad o trastorno de comportamiento de su hijo.

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También se pueden establecer reuniones conjuntas o individuales con los
profesionales del centro para recibir asesoramiento técnico en referencia a la adaptación
de los hogares o actividades a realizar fuera de la escuela.
Estos padres deben participar activamente en las asociaciones de personas con
discapacidad y utilizar los recursos que les ofrece la sociedad.

El último apartado de este tema es el papel de los padres en la toma de


decisiones respecto al proceso de escolarización de los alumnos con nee.
El artículo 71.4 de la LOE, sin cambios en la LOMCE, dice que los padres
participarán en las decisiones que afecten a la escolarización y a los procesos educativos
de este alumnado, y asegura un asesoramiento individualizado, así como la información
necesaria que les ayude en la educación de sus hijos.
En el artículo 9 del Real Decreto 696/1995 se establece que:
 Los padres tendrán una información continuada de todas las decisiones relativas a
la escolarización de sus hijos, tanto antes de la matriculación como a lo largo del
proceso educativo y, en particular, cuando impliquen condiciones de escolarización,
medios personales o decisiones curriculares de carácter extraordinario.
 En todo caso, en la enseñanza obligatoria, los padres o tutores podrán elegir el
centro escolar para matricular a sus hijos con nee entre aquellos que reúnan los
recursos personales y materiales adecuados para garantizarles una atención
educativa de calidad, de acuerdo con el dictamen que resulte de la evaluación
psicopedagógica y en el marco de los criterios generales establecidos para la
admisión de alumnos. Recordemos que en Madrid hay una zona única educativa por
la que se puede solicitar centro en todo el territorio de la comunidad (Decreto
29/2013).
 Además, se procurará la colaboración de los padres, tanto en el proceso de
identificación de las necesidades como en las actuaciones de carácter preventivo o
compensador, potenciando el valor educativo y habilitador de las rutinas diarias a
desarrollar en el ámbito familiar.
Los padres y madres, de acuerdo con la Orden 4127, de 14 de febrero de 1996,
por la que se regula el procedimiento para la realización de la evaluación
psicopedagógica y el dictamen de escolarización y se establecen los criterios para la
escolarización de los alumnos con necesidades educativas especiales (*):

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 Solicitan la evaluación psicopedagógica cuando piden la admisión de su hijo en un
CEE.
 Demandan la evaluación psicopedagógica o dictamen al EOEP cuando existen
sospechas fundadas de que el niño va a requerir adaptaciones significativas o la
escolarización en un CEE.
 Reciben la Determinación de Necesidades Educativas y, si lo solicitan, una copia del
Informe Psicopedagógico.
 Son informados por el EOEP o EAT, tanto del procedimiento a seguir como de las
distintas opciones de escolarización, y son oídos antes de adoptar la resolución de
escolarización. Finalmente el director del centro informa sobre la decisión tomada.
 Pueden recurrir la decisión de escolarización tomada, cuya resolución pondrá fin a
la vía administrativa.
 Dan su conformidad para que el director solicite la revisión de la escolarización
antes de lo previsto.
 Y juegan un papel decisivo en las solicitudes de traslado del centro, de prórrogas de
escolarización para acnees o de flexibilización de las etapas en los alumnos de altas
capacidades intelectuales.

A modo de conclusión, incidiré en que los profesionales de la escuela deben


contemplar la participación de la familia en el proceso educativo y, al mismo tiempo,
ayudarla, orientarla e informarla en referencia a: la aceptación de la problemática,
tomando conciencia de sus necesidades, posibilidades y limitaciones; la asunción de
patrones interactivos normalizadores; la concienciación sobre la importancia de la
estimulación precoz; y la necesidad de una actuación conjunta.
Los padres, y en especial los de acnees, han de participar en la vida del centro y
formar parte activa en la toma de decisiones respecto al proceso educativo de sus hijos,
colectivamente a través de las AMPAS o individualmente, por medio de sus
representantes en el Consejo Escolar o a través de otras formas, como la planificación
de reuniones o la formación de grupos de apoyo en las que participen especialistas y
asociaciones de personas con discapacidad que informen sobre los servicios y recursos
existentes.

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Los padres recibirán información sobre el proceso educativo de su hijo, la
identificación de necesidades educativas especiales y decisiones de escolarización,
pudiendo elegir un centro que reúna los recursos adecuados.

Las fuentes bibliográficas y documentales utilizadas para el desarrollo del tema han sido:
 González González, E. y otros (2003). Intervención en el contexto familiar de los sujetos que
presentan necesidades educativas especiales. En E. González González, Necesidades educativas
específicas. Intervención psicoeducativa. Madrid: CCS.
 López, M. T. (2005). La familia en el proceso educativo. Madrid: Cinca.
 Paniagua, G. (2004). Las familias de niños con necesidades educativas especiales. En C. Coll; A.
Marchesi y J. Palacios, Desarrollo psicológico y educación. Trastornos del desarrollo y
necesidades educativas especiales. Madrid: Alianza Editorial.
 Sánchez Palomino, A. (2004). La participación de la familia en la educación de los alumnos con
necesidades educativas especiales. En A. Sánchez Palomino y J. A. Torres González, Educación
Especial. Centros educativos y profesores ante la diversidad. Madrid: Pirámide.
 Normativa citada en el tema.