Sunteți pe pagina 1din 4

BIEN COMÚN

I. Introducción:

Este documento trata de informarnos de manera rápida, el valor que tiene el


bien común en nuestra sociedad y hace énfasis en el vínculo que este implica
como sociedad- gobierno.
Habla también como el conjunto de condiciones que se nos ofrece nos
proporciona el pleno desarrollo de nuestras capacidades, bienes espirituales
morales y corporales, haciendo referencia al bien que persigue una
determinada sociedad para el conjunto de sus integrantes, donde la política
es la ciencia social y práctica cuyo objeto es la búsqueda del bien común de
los integrantes de una comunidad, siendo deber del poder político y la razón
de ser de la autoridad política.

II. OBJETIVOS:
 Como se construye el bien común y como se fundamenta la
búsqueda de éste.
 Descubrir de qué manera influye en bien común en mí y en mi vida
cotidiana.
 Como observar hoy el bien común.

III. MARCO TEORICO:

¿QUE ES EL BIEN COMÚN?

El bien común es un concepto muy escuchado, pero poco analizado en


cuanto su trascendencia en el desarrollo de las sociedades.
Significa el conjunto de condiciones sociales que permiten y favorecen en los
seres humanos llegar al progreso de todos los que formen esa sociedad
particular; dinamiza el desenvolvimiento de un orden social justo que
armoniza los aspectos individuales y sociales de la vida humana, pero para
ello la responsabilidad es de todos definirlo y construirlo.

El bien común no promueve la ventaja de un grupo o clase alguna, sino el


beneficio de todos, cualquiera que sea el carácter o la función que las
comunidades o personas realicen en la sociedad, no se puede excluir a nadie
de los beneficios del bien común argumentando nacionalidad, sexo, religión,
raza, convicción política, religiosa o posición social

El bien común es un elemento fundamental de la estructura de toda


comunidad; sin ese bien, sin las garantías a los derechos fundamentales y
sin democracia participativa, decae el perfeccionamiento de la sociedad
CARACTERISTICAS DEL BIEN COMÚN

 Redunda en provecho de todos: “El bien común está siempre


orientado hacia el progreso de las personas.

 Obliga al Estado: “La razón de ser de cuantos gobiernan radica por


completo en el bien común. De donde se deduce claramente que todo
gobernante debe buscarlo, respetando la naturaleza del propio Bien
Común y ajustando al mismo tiempo sus normas jurídicas a la
situación real de las circunstancias”.

 Obliga a los individuos: el bien común ha de ser considerado como


un valor de servicio y de organización de la vida social, del nuevo
orden de la convivencia humana. Pero no solo el Estado debe aportar
las condiciones, es tarea de todos.

 Obliga al ciudadano: “Todos los individuos y grupos intermedios


tienen el deber de prestar su colaboración personal al Bien Común.

 Ayudar a cuidar el medio ambiente, ser más humanos.

El Catecismo concreta el bien común en tres fines:

 el respeto a la persona en cuanto a tal


 el bien común exige el bienestar social y el desarrollo del grupo mismo.
 el bien común implica la paz, la estabilidad y la seguridad de un orden justo.

La teoría del bien común

Para empezar, debemos entender qué es la teoría del bien común y no es otra que
aquella que promulga como valores principales y contables (y no el dinero) aquellos que
en nuestro sistema desigual se han olvidado, como, por ejemplo: confianza, solidaridad,
responsabilidad, cooperación, generosidad o la sostenibilidad ecológica.

Christian Felber, la cual, recomiendo sin lugar a dudas, habla de que estamos
acostumbrados a considerar el dinero como el fin de todos los medios y no el medio
para conseguir el fin y ese fin es el bien común. Habla de que estamos viviendo una
crisis de valores y de que la mayoría ha perdido el control frente a una minoría que
prima, por encima de todo, los beneficios económicos.

Lo hemos aceptado, incluso apoyado a la hora de tomar posiciones políticas, puesto


que no exigimos ni castigamos a aquellos políticos que se han puesto de parte de esa
minoría o élite económica. De esta manera, Christian Felber, habla de una auténtica
democracia soberana. Hace hincapié en que nuestras libertades individuales están
totalmente en peligro ya que no hay límites económicos en esta era neoliberal, de ahí
que insista en que la desigualdad no es necesaria e inevitable como nos han inculcado
desde que nacimos y ha instaurado ya en más de 200 empresas el balance del bien
común, las cuales se han ofrecido voluntarias

Explica que igual que medimos con parámetros contables al dinero, también lo podemos
hacer con otros valores, ya que según este ilustrador de ideas, o así al menos se define
el propio Felber, el dinero no es un valor real, debemos hacerlo con valores reales, como
son el cuidado del medio ambiente, el compromiso ético, respetar un mínimo salarial
que permita mucho más que vivir para trabajar, la solidaridad y la honestidad de la
empresa; parámetros que se contabilizan en una tabla que van desde números
negativos hasta positivos. Cuantos más puntos positivos genere una empresa, más
beneficios impositivos y de otro tipo podría disfrutar, así lo aclara este profesor de
economía, quien propone que el Estado, según este modelo, premie desde un punto de
vista económico a aquellas empresas que tengan una puntuación verdaderamente alta.

De esta forma, la desigualdad económica caería en un porcentaje considerable y se


podría conseguir llevar a cabo una verdadera democracia para el pueblo, donde hablar
de trabajos de veinte horas a la semana y tener un año sabático después de diez
trabajados es totalmente compatible con una economía fuerte a nivel social. Propuestas
que van incluidas en la teoría del bien común.

El problema es lo que hay ahora, donde el Estado ha perdido el control económico


dentro de las élites poderosas, beneficiado por un sistema capitalista en pleno apogeo
que los demás hemos tenido que asumir sin opción a elegir. ¿O es que nos han dado la
oportunidad de decidir democráticamente qué nos beneficia? ¿Nos beneficia este
sistema? ¿Seguimos pensando que nos hace libres? No se trata de destruir al capital
privado, pero tampoco que el capital privado destruya a la mayoría, y hablo de un capital
privado fuerte, perteneciente a una minoría, podríamos hablar de cómo éste corrompe
sistemas, como el mediático, el sanitario o el educativo; así como el político,
evidentemente. El Estado democrático nace para representarnos, o debería al menos.
Ahora, desafortunadamente, hay una desvinculación desde la política con nuestros
intereses como ciudadanos, pero ¿hasta dónde estamos dispuestos a permitirlo?

IV. PROCEDIMIENTO O METODOLOGIA.


V. POBLACION/ DOCUMENTO EN ESTUDIO
VI. RESULTADOS
VII. CONCLUSIONES

o Las soluciones pasan por una nueva gobernanza, que sea capaz de crear
las condiciones para una mayor implicación de la ciudadanía y los agente
sociales y económicos que conlleve transformaciones reales y
perdurables.

o Un espacio de reflexión y experimentación colaborativa, orientada a la


acción, que dé lugar no a ideas o deseos sino a proyectos y prácticas de
éxito que ‘contagien’ al sistema público, ligadas al empleo, la economía,
las políticas sociales, la conciliación o la cultura

o La construcción del Bien Común es participable, en cuanto todos los


miembros de la comunidad pueden y deben cooperar a integrar el
conjunto ordenado de las condiciones sociales, gracias a las cuales las
personas pueden cumplir su destino material y espiritual.

o La manera de cómo nos afecta el bien común en nuestra vida es vista en


todos los aspectos de nuestra de nuestro día a día, pero un claro ejemplo,
fue en este Fenómeno de El Niño costero, uno de los más severos de los
últimos tiempos, ver a tantas personas afectadas, a los animales, a la
naturaleza y otros en general nos llama a actuar. No con sentimentalismos
ni con el desgastante activismo, nos hace actuar de manera responsable,
discernida y respetuosa con las necesidades del prójimo; No se es
solidario, por ejemplo, cuando al donar llevas ropa en mal estado o víveres
con fecha de vencimiento cercana. Ser solidario es llevar lo que tú
desearías recibir en momentos de crisis. Es ponerte en los zapatos del
prójimo. Es actuar con respeto y es así, que la solidaridad y la bien común
cobra sentido en tiempos de crisis, como un acto de esperanza, de justicia
y de amor. Es la oportunidad de reconocernos como seres humanos, que
pueden trabajar juntos, en consideración hacia todas las personas
afectadas, para superar el estado de desigualdad y de marginalidad en que
se encuentran.

VIII. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS/LINKOGRAFIAS.


https://www.expreso.com.pe/opinion/colaboradores/bien-comun-importancia-la-
sociedad-arturo-barra-zamalloa/

https://www.youtube.com/watch?v=9FLoby-u3jQ

http://html.rincondelvago.com/bien-comun_1.html

http://arvo.net/etica-y-politica/bien-comun-la-maduracion-de-un-concepto/gmx-
niv894-con16781.htm

https://www.laguia2000.com/el-mundo/el-bien-comun