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DEFINICIÓN DEL PERFIL LABORAL O PROFESIONAL

El perfil laboral o profesional es la descripción clara del conjunto de capacidades y


competencias que identifican la formación de una persona para encarar
responsablemente las funciones y tareas de una determinada profesión o trabajo.

Cuando intentamos conseguir un puesto laboral es importante que podamos


transmitir a través de nuestra presentación todo nuestro conocimiento y experiencia
para que la persona encargada de la selección de personal se interese por nosotros y
nos ofrezca la oportunidad de acceder a la entrevista de trabajo.
Competencias generales. El/la trabajador/a social es un/a profesional de la acción social
que tiene una comprensión amplia de las estructuras y procesos sociales, el cambio social y del
comportamiento humano, que le capacita para:

 Intervenir en los problemas sociales que viven individuos, familias, grupos,


organizaciones y comunidades, asistiendo, manejando conflictos y ejerciendo mediación.
 Participar en la formulación de las políticas sociales.
 Contribuir a la ciudadanía activa mediante el “empoderamiento” y la garantía de los
derechos sociales.

Todo ello con el fin último de contribuir, junto con otros profesionales de la acción social
a:

 La integración social de personas, familias, grupos, organizaciones y comunidades.


 La constitución de una sociedad cohesionada.
 El desarrollo de la calidad de vida y del bienestar social.
Competencias profesionales:
 Capacidad para trabajar y valorar de manera conjunta con personas, familias, grupos
organizaciones y comunidades sus necesidades y circunstancias.
 Planificar, implementar, revisar y evaluar la práctica del Trabajo Social con personas,
familias, grupos, organizaciones y comunidades y con otros profesionales.
 Apoyar a las personas para que sean capaces de manifestar las necesidades, puntos de
vista y circunstancias.
 Actuar para la resolución de las situaciones de riesgo con los sistemas cliente, así como
para las propias y las de los colegas de profesión.
 Administrar y ser responsable, con supervisión y apoyo, de la propia práctica dentro de la
organización.
 Demostrar competencia profesional.

¿Cómo se redacta un perfil profesional?

Para fomentar el interés en las propias capacidades profesionales se recomienda seguir las
siguientes mejores prácticas en la elaboración del perfil profesional:

 Ser breve, concreto y claro. Por supuesto, hay muchas cosas que todo el mundo
podría decir sobre sus antecedentes y habilidades, pero los empleadores y los mentores
potenciales sólo quieren saber la información más relevante. Es aconsejable limitar
la extensión del perfil profesional a 500 caracteres o
menos (aproximadamente tres tweets), o un breve párrafo.
 Enfocar el contenido a la audiencia. Saber quién leerá el perfil da una pista importante
acerca del tipo de información que se debe incluir. Es importante modular el uso de
jerga técnica y expresiones que la audiencia pueda desconocer, priorizando la
descripción de habilidades y cualidades personales.
 Ilustrar con ejemplos. Existen definiciones de capacidades que todo el mundo utiliza
por igual en su perfil profesional y terminan convirtiéndose en expresiones vacías de
significado. La forma de marcar la diferencia es poniendo ejemplos y hablando de casos
reales que reflejen las habilidades.
 Ser claro acerca de lo que está buscando. Mostrarse abierto acerca de las propias
expectativas evita la pérdida de tiempo y aumenta las probabilidades de encontrar lo
que se busca.
 Atraer con palabras y frases llamativas. Las declaraciones dentro de los
perfiles profesionales tienden a ser fragmentos de oraciones que enfatizan
habilidades comunes y que no sorprenden ni captan el interés de la
audiencia. Además de ser creativo, es preciso transmitir el entusiasmo y personalidad
tanto como se tenga ocasión.
Además, es importante cuidar la ortografía, la gramática y el estilo. Por último, para asegurar
que se alcanzan los objetivos fijados, resulta recomendable mover el perfil profesional
si se ha publicado en una red social. En LinkedIn, la manera de conseguirlo sería
enviando solicitudes de formar parte de otras redes o invitando a otros profesionales a entrar e
incluirse en las tuyas.

¿Cuáles son los ejemplos de perfil profesional?

Un perfil profesional busca posicionar una marca o un nombre, genera expectativa y tiene
una cualidad sintética de nuestra experiencia laboral y nuestros puntos fuertes. Veamos
algunos ejemplos de cómo redactarlo:

 Perfil profesional resumen ejecutivo


En este caso estamos ante un perfil sintético, directo y en el que la persona subraya su
formación y su área de desempeño. Esto lo complementa con las habilidades y talentos
individuales que suponen un valor añadido. Veamos:
«Administradora de Empresas Turísticas y Hoteleras con experiencia laboral en el sector
hotelero y en áreas como la recepción y las reservas, las comidas, las ventas y el marketing.
Persona hábil y con potencial humanístico».

 Perfil profesional competencias profesionales y personal


Este es un ejemplo de perfil profesional más extenso. El rasgo que lo define es que
las competencias técnicas que posee esta persona van de la mano con sus habilidades en
áreas humanas y de liderazgo. Es decir, para este candidato las dos categorías tienen la
misma importancia y de ahí que se empeñe en señalarlo:
«Como ingeniero industrial, mi formación académica, humana y laboral se ha enfocado al
desarrollo y la implementación de propuestas útiles en el campo de la productividad. Tengo
experiencia con el manejo de máquinas industriales y su mantenimiento. Soy un profesional
comprometido con la investigación, el liderazgo y el trabajo en equipo».

 Perfil elementos diferenciadores


Este último ejemplo ilustra muy bien un tipo de profesional que, ante la circunstancia de
poseer un título que no genera mucha expectativa, decide enfatizar en habilidades
humanas y en su alto grado de flexibilidad para generar interés. Es una apuesta que funciona
en entornos poco jerarquizados o donde la formación no es una prioridad ni un requisito que
marque la diferencia. Veamos:
«Técnico laboral en gestión de negocios. Persona activa, dinámica, responsable y con
facilidad para las relaciones personales. Puedo desarrollar cualquier labor o función asignada
con la mayor eficacia del caso. Me desenvuelvo bien tanto en equipos como
individualmente.»