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Tratamiento médico

Hemodiálisis

 Objetivo

La hemodiálisis purifica y filtra la sangre por medio de una máquina que libra al
organismo temporalmente de desechos nocivos, y de sal y de agua en exceso. La
hemodiálisis ayuda a controlar la presión arterial y le ayuda al organismo a
mantener el balance adecuado de sustancias importantes como el potasio, el
sodio, el calcio y el bicarbonato.

 ¿Cómo funciona?

Se utiliza un filtro especial llamado dializador, el cual filtra y retira los desechos y el
exceso de agua. Luego la sangre purificada fluye de vuelta al cuerpo por otra serie
de tubos. El dializador está conectado a una máquina que controla el flujo
sanguíneo y retira los desechos de la sangre.

La hemodiálisis debe hacerse por lo general tres veces por semana. Cada
tratamiento dura de 3 a 5 horas, o más. Durante el mismo, el paciente puede leer,
escribir, dormir, charlar o ver televisión.
¿Cómo prepararse?

Hay que establecer una vía de acceso a la corriente sanguínea varios meses
antes de recibir el primer tratamiento. Las dos clases principales de acceso son la
fístula y el injerto.

1) Fístula: El cirujano hace una fístula utilizando los vasos sanguíneos del
paciente. Generalmente se conecta una arteria del brazo directamente con
la vena. El mayor flujo de sangre hace que la vena crezca y se fortalezca de
manera que pueda usarse para punciones frecuentes. Este es el tipo
preferido de acceso. Es posible que pasen varias semanas antes de que
esté listo para utilizarse.
2) El Injerto: El injerto conecta una arteria con una vena por medio de un tubo
sintético. A diferencia de la fístula, no tiene que desarrollarse, de modo que
se puede utilizar más pronto, pero puede presentar más problemas de
infecciones y presencia de coágulos.

Las agujas se colocan en el interior de la vía de acceso para sacar sangre. Al


paciente se le da un analgésico local para minimizar el dolor durante la diálisis. Si
la enfermedad renal ha avanzado rápidamente, es posible que no haya tiempo de
establecer un acceso vascular permanente antes de comenzar los tratamientos de
hemodiálisis. Puede ser necesario utilizar como acceso temporal un catéter, que
es un tubo que se inserta en una vena del cuello, el pecho o la pierna, cerca de la
ingle. A veces se utiliza un catéter como vía de acceso a largo plazo. Los
catéteres que se van a necesitar por más de tres semanas están diseñados para ir
debajo de la piel con el fin de aumentar la comodidad y disminuir las
complicaciones.

Complicaciones posibles

Los problemas con el acceso venoso son los problemas más comunes de
hospitalización entre las personas que reciben hemodiálisis. Entre los problemas
frecuentes están las infecciones, la obstrucción de coágulos y el mal flujo
sanguíneo. Estos problemas pueden impedir que el tratamiento funcione. Es
posible que haya que hacer repetidas cirugías para obtener un acceso que
funcione correctamente.

Otros problemas pueden ser ocasionados por cambios rápidos del equilibrio de
agua y de algunas sustancias químicas del organismo durante el tratamiento. Dos
de los efectos secundarios frecuentes son los calambres musculares y la
hipotensión, o el descenso súbito de la presión arterial. La hipotensión, o tensión
arterial baja, puede hacer que el paciente se sienta débil, mareado o con náuseas.
Los efectos secundarios a menudo se pueden tratar rápida y fácilmente.
Dieta para pacientes de hemodiálisis

La hemodiálisis junto con una dieta adecuada ayuda a disminuir los desechos que
se acumulan en la sangre. El nutricionista encargado dispondrá la elaboración de
la dieta, recordando lo siguiente:

 Comer cantidades balanceadas de alimentos con alto contenido d


proteínas, como carne, pollo y pescado.
 Controlar la cantidad de potasio que come. El potasio es un mineral que se
encuentra en sustitutos de la sal, en algunas frutas (plátanos y naranjas),
en verduras, chocolate y nueces. El exceso de potasio puede ser peligroso.
 Limitar la cantidad de líquidos que toma. Cuando los riñones no funcionan,
el agua se acumula rápidamente en el cuerpo. El exceso de líquidos hacen
que los tejidos se hinchen y puede provocar hipertensión arterial,
problemas cardíacos y calambres e hipotensión durante la diálisis.
 Evitar la sal. Las comidas saladas provocan sed y hacen que el cuerpo
retenga agua.
 Limitar alimento como leche, queso, nueces, frijoles secos y bebidas colas
oscuras, ya que contienen altas cantidades del mineral fósforo. El exceso
de fósforo en la sangre hace que el sodio salga de los huesos, lo que los
vuelve débiles y frágiles, y puede causar artritis. Para evitar problemas de
los huesos, es posible que el médico le formule medicamentos especiales
que debe tomar todos los días con las comidas en la manera en la que se
le indique.

Diálisis peritoneal

Objetivo

Es otro procedimiento que retira exceso de agua, desechos y sustancias químicas


del cuerpo. Esta clase se diálisis utiliza la membrana interna que reviste el
abdomen para filtrar la sangre. Esta membrana, llamada peritoneo, actúa como el
riñón artificial.

¿Cómo funciona?

Se introduce una mezcla de minerales y azúcar disueltos en agua, llamada


solución de diálisis, en el abdomen a través de un tubo blando. La glucosa, extrae
los desechos, sustancias químicas y exceso de agua de los diminutos vasos
sanguíneos del peritoneo y lo conduce al líquido de diálisis. Después de varias
horas, se saca la solución con los desechos de la sangre del abdomen a través del
tubo. Luego se llena el abdomen otra vez con una nueva solución de diálisis y
empieza el ciclo. Cada ciclo se llama intercambio.

¿Cómo prepararse?

Antes del primer tratamiento, un cirujano coloca dentro del abdomen un tubo
pequeño y blando llamado catéter. El catéter funciona mejor si el lugar de
inserción ha tenido suficiente tiempo para sanar, lo cual sucede de 10 días a 2 o 3
semanas. Esta es otra manera en la que la planeación del acceso para la diálisis
puede contribuir al éxito del tratamiento. Este catéter se deja ahí
permanentemente para llevar la solución de diálisis dentro y fuera del abdomen.

Tipos de diálisis peritoneal

1. Diálisis peritoneal ambulatoria continua (CAPD): Este es el tipo más


común de diabetes peritoneal. No requiere máquina y puede realizarse en
cualquier lugar limpio y bien iluminado. Con CAPD la sangre se está
purificando constantemente. La solución de diálisis sale de una bolsa
plástica a través de un catéter y entra en el abdomen, en el que permanece
por varias horas con el catéter sellado. El período en el que la solución de
diálisis está dentro del abdomen se llama tiempo de permanencia. Luego, el
paciente saca la solución de diálisis de nuevo a la bolsa para desecharla.
Empleando el mismo catéter se vuelve a llenar el abdomen con nueva
solución de diálisis para que el proceso comience de nuevo. En la CAPD la
solución tiene un tiempo de permanencia en el abdomen de 4 a 6 horas (o
más). El proceso de extraer la solución usada y reponerla por la nueva dura
de 30 a 40 minutos. La mayoría de las personas cambia de solución de
diálisis por lo menos cuatro veces al día y duermen con el abdomen lleno
de solución durante la noche. En la CAPD no es necesario despertarse
para realizar tareas de diálisis durante la noche.
2. Diálisis peritoneal cíclica continua (CCPD): Utiliza un aparato llamado
ciclador que llena y vacía el abdomen de tres a cinco veces durante la
noche, mientras el paciente duerme. Por la mañana, el paciente inicia un
cambio con un tiempo de permanencia que dura todo el día. Se puede
hacer un intercambio adicional a la mitad de la tarde sin el ciclador para
aumentar la cantidad de desechos retirados y para disminuir la cantidad de
líquido que se queda en el cuerpo.
3. Combinación de CAPD y CCPD: Si la persona pesa más de 175 libras o si
el peritoneo filtra los desechos lentamente, es posible que se necesite una
combinación de CAPD y CCPD para alcanzar el nivel adecuado de diálisis.
Por ejemplo, algunas personas utilizan un ciclador por la noche pero
también realizan un intercambio durante el día. Otras hacen cuatro
intercambios durante el día y utilizan un miniciclador para realizar uno o
más intercambios durante la noche.

Complicaciones posibles

El problema más frecuente de la diabetes peritoneal es la peritonitis, que es una


infección abdominal grave. Esta infección puede presentarse si se infecta el orificio
por el cual el catéter entra al cuerpo o si hay contaminación cuando el catéter se
conecta o desconecta de las bolsas. Los signos iniciales de la peritonitis son
fiebre, turbidez o color inusitado del líquido utilizado, y dolor o enrojecimiento
alrededor del catéter.

Dieta para pacientes de diálisis peritoneal

La dieta en el caso de los pacientes con diálisis peritoneal es ligeramente diferente


a la de los pacientes con hemodiálisis.
 De todas maneras tendrá que restringir el consumo de sal y líquidos, pero
puede consumirlos en mayor cantidad, comparado con el paciente de
hemodiálisis.
 Debe consumir más proteínas.
 Las restricciones en el consumo de potasio pueden ser diferentes.
 Es posible que deba disminuir la cantidad de calorías que come porque el
líquido de diálisis contiene calorías que puedan hacerlo subir de peso.

Trasplante

Objetivo

Se coloca un riñón sano de otra persona en el cuerpo del paciente mediante una
cirugía. El riñón donado cumple las funciones que los dos riñones enfermos
realizaban.

¿Cómo funciona?

Un cirujano coloca el nuevo riñón en el interior de la parte baja del abdomen y


conecta la arteria y la vena renal del paciente con las del nuevo riñón, a través del
cual fluye la sangre del paciente, comenzando a producir orina. El nuevo riñón
puede comenzar a funcionar inmediatamente o demorar unas semanas antes de
producir orina.
¿Cómo prepararse?

El proceso de trasplante consta de muchas etapas. En primer lugar, debe hablar


con su médico, porque un trasplante no le conviene a todo el mundo, pudiendo
llegar a ser peligroso o tener pocas probabilidades de éxito. Se puede recibir un
riñón de un familiar (donante emparentado vivo), de una persona que haya muerto
recientemente (donante cadáver), o a veces del cónyuge o de un amigo muy
cercano (donante vivo no emparentado). El equipo de trasplantes tiene en cuenta
tres factores al asignar los riñones a los posibles receptores, para ayudarse a
predecir si el paciente aceptará o rechazará el nuevo riñón:

1. Grupo sanguíneo: Su grupo sanguíneo (A, B, AB u O) debe ser compatible


con el del paciente.
2. Antígenos de leucocitos humanos (HLA): Sus células poseen seis
importantes antígenos de leucocitos humanos, tres provenientes de su
padre y tres de su madre. Sus familiares tienen la mayor probabilidad de
tener antígenos compatibles. Es posible que pueda recibir un riñón aun
cuando la compatibilidad de HLA no sea total, siempre y cuando su grupo
sanguíneo sea compatible con el del donante, y las demás pruebas sean
negativas.
3. Prueba de compatibilidad de antígenos: La última prueba antes de
implantar un órgano es la de compatibilidad. Se toma una pequeña cantidad
de sangre del receptor y se mezcla con una muestra de la del donante en
un tubo para ver si ocurre alguna reacción. Si no, se considera que la
prueba de compatibilidad es negativa y la cirugía de trasplante se puede
realizar.

¿Cuánto tiempo demora?

Esperar por la donación de un riñón puede demorar meses e incluso años. La


cirugía dura de 3 a 4 horas. El período normal de hospitalización es de cerca de
una semana. Después de salir del hospital, tendrá que asistir a consultas
frecuentes de control. Asimismo, la persona que done un riñón probablemente
permanezca hospitalizada la misma cantidad de tiempo.

Complicaciones posibles

El trasplante es lo más cercano a la cura de la enfermedad. No obstante, sin


importar que tan compatible sea, el cuerpo del paciente puede rechazar el riñón
nuevo. Una causa frecuente de rechazo es no tomarse los medicamentos de la
manera indicada.
Los medicamentos conocidos como inmunosupresores evitan que el sistema
inmunitario ataque al nuevo riñón en un proceso de rechazo. Deberá tomarlos
todos los días durante todo el tiempo en el que el riñón trasplantado esté
funcionando. A veces, sin embargo, estas drogas no son suficientes para impedir
que el organismo rechace al riñón nuevo. Si esto sucede, se debe volver a realizar
un tipo de diálisis y es posible que deba esperar otro trasplante.

Los inmunodepresores pueden debilitar al sistema inmunitario, disminuyendo la


capacidad de funcionalidad de sus células, lo cual puede conducir a infecciones e
incluso cáncer. Algunos medicamentos también pudiesen modificar la apariencia
física de los pacientes (la cara se puede redondear, se puede aumentar de peso y
salir acné o vello facial. Igualmente, algunos inmunosupresores pueden provocar
cataratas, diabetes, aumento de acidez estomacal, hipertensión arterial y
enfermedades óseas. Si se usan durante mucho tiempo, pueden también causar
lesiones hepáticas o renales en algunos pacientes.

Dieta para pacientes de trasplante

La dieta para trasplante se considera menos restringida que la de la diálisis, pero


cambia a medida que cambien los medicamentos, los resultados de las pruebas
sanguíneas, el peso y la tensión arterial.

 Es posible que tenga que disminuir calorías: Los medicamentos pueden


hacer que su apetito aumente y suba de peso.
 Puede que tenga que consumir menos sal: Los medicamentos pueden
hacer que su organismo retenga sodio, lo cual provoca hipertensión arterial.

Diálisis tomada