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El gemelo de los ojos abiertos

TESOROS Esta máscara, esculpida en una piedra dura de color verdoso, es una obra maestra del arte indígena
de Columbia Británica (costa noroccidental del Canadá). Sobre la oquedad de los ojos se han trazado
DEL ARTE las cejas en la piedra áspera, mientras que la superficie o « piel » del rostro está finamente pulida. Una
máscara gemela, pero con los ojos cerrados, que se conserva en el Museo Nacional del Hombre de
MUNDIAL Ottawa (Canadá), encaja perfectamente con la reproducida en esta página, que pertenece al Museo
del Hombre de París.

(2)
Foto 0 Museo del Hombre, Parts.
Canadá

.i :
El pagina

n Correo 4 AFRICA EN SU CULTURA

MAYO 1977 ANO XXX 12 UN ARTE DE LA ESENCIA OCULTA

El escultor africano interpreta una visión


PUBLICADO EN 16 IDIOMAS colectiva del mundo

Español Japonés Portugués por Ola Balogun

Inglés Italiano Neerlandés

Francés Hindi Turco


16 VEINTE MASCARAS... VEINTE PAÍSES
Ruso Tamul Urdu
Fotos
Alemán Hebreo
Arabe Persa

21 MAS ALLA DE LA APARIENCIA

por Paul Ahyi


Publicación mensual de la UNESCO
(Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura)
Venta y distribución 22 LA ESCUELA DE LOS REFRANES
Unesco, Place de Fontenoy, 75700 París
por Tanoé-Aka, Jules Semltiani, Yousouf Fofana,
Tarifas de suscripción :
Gozé Tapa y Paul N'Da
un año : 28 francos dos años : 52 francos.

Tapas para 11 números : 24 francos.

26 UNA MÚSICA PARA ACOMPAÑAR LA VIDA


Los artículos y fotografías que no llevan el signo © (copy¬
right) pueden reproducirse siempre que se naga constar
por Solomon Mbabi-Katana
"De EL CORREO DE LA UNESCO", el número del que
han sido tomados y el nombre del autor. Deberán enviarse
a EL CORREO tres ejemplares de la revista o periódico
que los publique. Las fotografías reproducibles serán faci¬
litadas por la Reflacción a quien las solicite por escrito.
Los artículos firmados no expresan forzosamente la opi¬ 29 UN BUSCA DE UN NUEVO TEATRO AFRICANO
nión de la Unesco o de la Redacción de la revista. En
cambio, los títulos y los pies de fotos son de la incum¬ por Demás Nwoko
bencia exclusiva de esta última.

Redacción y Administración :
30 EL CINE EN AFRICA
Unesco, Place de Fontenoy, 75700 París

Descolonizar la imagen
Jefe de Redacción :
por Francis Bebey
René Caloz

Subjefe de Redacción :
34 LATITUDES Y LONGITUDES
Olga Ródel

Redactores Principales :
Español : Francisco Fernández-Santos 2 TESOROS DEL ARTE MUNDIAL
Francés : Jane Albert Hesse
Inglés : CANADA : El gemelo de los ojos abiertos
Ruso : Victor Goliachkov
Alemán : Werner Merkli (Berna)
Arabe : Abdel Moneim El Sawi (El Cairo)
Japonés : Kazuo Akao (Tokio)
Italiano : Maria Remiddi (Roma)
Hindi : H. L Sharma (Delhi)
Tamul : M. Mohammed Mustafa (Madras)
Hebreo : Alexander Broido (Tel Aviv) Nuestra portada
Persa : Fereydun Ardalan (Teherán)
Portugués : Benedicto Silva (Río de Janeiro) La ya antiquísima cultura africana,
Neerlandés : Paul Morren (Amberes)
tan profundamente original y tan
Turco : Mefra Arkin (Estambul)
variada, alcanza justamente su pleno
Urdu : Hakim Mohammed Said (Karachi)
florecimiento en nuestro siglo. Y es que,
a pesar de todos sus males,
Redactores : la colonización no logró anularla
completamente, ni siquiera de modo
Español : Jorge Enrique Adoum
grave. Por el contrario, gracias a su
Francés : Philippe Ouannès
vigor y a su autenticidad, ha influido
Inglés': Roy Malkin
en el mundo moderno, aportando por
Documentación : Christiane Boucher
ejemplo un impulso renovador a las
artes plásticas, la música y la danza.
Composición gráfica : Robert Jacquemin Tratar de fijar la « imagen » auténtica
de esa Africa renaciente en sus más
variados aspectos es lo que se propone
este número de El Correo de la Unesco.

Foto Richard Saunders c USIS, Estados Unidos. Montaje


fotográfico de Augustin Dumage, París.
82
La correspondencia debe dirigirse
al Director de la revista.
Con este número El Correo de la Unesco ofrece a sus lectores un panorama de la vida cultural del
Africa negra en sus aspectos más significativos, destacando en particular lo que atañe a su rico,
variado y original fondo de tradiciones. La región a la que nos referimos aquí es esencialmente
el Africa tropical. En lo que respecta al Africa austral, donde aun son numerosos los pueblos
sometidos a la discriminación racial y a la política de apartheid, nuestra revista se ocupará de estos
problemas en uno de sus próximos números. Y, en cuanto a la zona septentrional del continente,
el número de diciembre próximo presentará un amplio panorama de las grandes culturas
islámicas que tan profunda huella han dejado en esa vasta región del mundo que va desde
el Magreb hasta el Oriente Medio.

Africa
en su

cultura
LOS pueblos africanos han sabido de la civilización tecnológica ni pro¬
elaborar sus propias visiones ceso de purificación enderezado a
del mundo y del hombre, forjary destruir los gérmenes de la « conta¬
jerarquizar sus valores propios según minación ideológica ». Por último, no
su genio peculiar. Tanto en el ámbito es expresión de un nacionalismo
de lo sagrado como de lo profano, exacerbado y chauvinista que haga
no hay cultura africana que no haya suyos el estilo y los métodos del
hecho suyos los grandes valores reli¬ imperialismo cultural de los antiguos
colonizadores.
giosos, morales.^ sociales, estéticos,
económicos, teóricos o técnicos Si la afirmación de la identidad cul¬
de la especie humana. tural en Africa se basara en factores

La afirmación de la identidad cul¬ de este tipo, es decir puramente


tural no responde en Africa a un deseo coyunturales, no sería viable. Y si se
de singularizarse. No es ni una simple inspirara en el odio y en el racismo y
proclamación del derecho a la dife¬ se nutriera de resentimiento, mere¬
cería incluso ser condenada.
rencia ni la señal de una crisis política
o de un malestar económico, como Pero, a decir verdad, las bases en
tampoco una reacción patológica al que se apoya son infinitamente más
traumatismo colonial. No es reacción auténticas y sanas, como podemos
de autodefensa frente a la agresión comprobar con sólo hacer un somero
análisis de los rasgos fundamentales
de la personalidad africana.
Abundan las pruebas sobre la inme¬
El estudio que publicamos en estas páginas morial circulación de ideas y de bienes
resume los temas e ¡deas esenciales en
culturales entre las culturas africanas
torno a los cuales giró la Conferencia
y entre Africa y otras partes del
intergubernamental sobre las políticas
culturales en Africa, según aparecen en
mundo. Esa circulación, que al prin¬
i-

el documento de la Unesco relativo a cipio se limitaba a las costas y a las o

esta reunión Problemas y perspectivas. La grandes vías naturales de comunica¬


Conferencia, organizada por la Unesco ción los ríos Senegal, Niger, Zam-
con la colaboración del gobierno ghaneano beze, Nilo, etc. se extendió después
y de la Organización de la Unidad Africana, en todas las direcciones.
se celebró en Accra (Ghana) del 27 de
octubre al 6 de noviembre de 1975 con El mismo Sahara, al que se consi¬
deraba como un obstáculo natural
asistencia de delegados de cuarenta países
africanos y de numerosos representantes para los intercambios, sirvió de i
y observadores del mundo entero. vínculo entre las distintas regiones, I
^como lo demuestran los magníficos vidad humana. En ella encuentra dades del colonizador, éste favo¬
grabados rupestres del Tassili o del cada africano las normas que rigen recía deliberadamente a determinadas
Teneré. El gran desierto representa la conducta individual y la vida colec¬ áreas culturales en detrimento de
un inmenso campo de investigaciones, tiva. La espiritualidad de la tradición otras, dando así lugar a graves dese¬
prácticamente intacto, cuya explora¬ engloba e impregna a los hombres, quilibrios sociales, económicos y polí¬
ción permitiría determinar con pre¬ las cosas y la naturaleza misma; es ticos. Con ello se ensanchaba cons¬
cisión los aportes recíprocos de las un código por cuya aplicació.n velan tantemente el foso entre las ciudades
culturas africanas árabobereberes los ancianos, los cuales desempeñan y el campo, entre la costa y las zonas
y negroafricanas cuya simbiosis además el papel de una auténtica interiores, entre las regiones « paci¬
constituye la base de la africanidad. biblioteca viviente que cualquiera ficadas » y las « rebeldes ».
Los rasgos distintivos de esta puede consultar en todo momento. Esta ruptura en el espacio se com¬
africanidad, esos factores que le Uno de los caracteres esenciales binaba con una ruptura en el tiempo :
confieren una especial fecundidad, se de la identidad africana tiene su el colonialismo se esforzaba por
manifiestan aun en toda su pureza origen en una serie de hechos y de destruir los lazos que unían al africano
entre las masas populares, en las circunstancias que se produjeron a con su pasado, sus tradiciones, su
comunidades rurales primigenias. comienzos del siglo pasado y que cultura. Tal intento trajo consigo el
afectaron simultáneamente y en cierre de las escuelas autóctonas, la
Dado que esas sociedades primi¬
genias permanecieron prácticamente idéntica forma a la mayoría de las destrucción de los lugares o de los
al margen de la colonización, sólo se sociedades africanas : se trata de la objetos del cultov la lucha contra los
hablan en ellas las lenguas vernáculas, ocupación y la explotación a que las educadores aborígenes. En el vacío
vehículo de una tradición oral tan rica sometió el colonialismo europeo. cultural así creado, había que formar
como variada. La familia es el soporte Como resultado de ello, las culturas a los africanos pero no mucho
fundamental de esas culturas y el africanas iban a vivir en adelante en una nueva lengua y en una nueva
custodio de la tradición, en cuya aisladas unas de otras. Una misma 'mentalidad. Es decir, la enseñanza
transmisión desempeña Lin papel colonial era ante todo un instrumento
zona cultural podía ser objeto de una
capital, por la simple razón de que división arbitraria cuya consecuen¬ de conquista, de sumisión y de alie¬
en su seno conviven varias genera¬ cia era no sólo la ruptura de vínculos nación.
ciones. seculares sino también la atomización Para salvar esos valores, restaurar
Desde siempre la tradición abarca y el derrumbamiento de las estruc¬ las lenguas originales y preservar la
en Africa todas las esferas de la acti turas autóctonas. Según las necesi identidad amenazada, se organizó
la resistencia y se emprendieron las su civilización, que podían ver en materiales de que aparentemente
luchas de liberación. Las culturas afri¬ torno suyo y que continuaban pro¬ gozan sus habitantes. Pero con ello
canas asumieron una función de auto- duciendo. Lo que ha cambiado es la se deja de lado la cuestión de las
recuperación, de restauración, de manera de enfocarlos. Hoy a esas desigualdades de todo tipo en que
edificación y de movilización nacio- obras se las considera portadoras de descansa el sistema : desigualdad
. nales. Particularmente significativo significaciones y productos de una en la enseñanza, la cultura, la salud,
resulta que la búsqueda de la libertad auténtica creación cultural. el trabajo, el tiempo libre, (ajusticia,
haya coincidido en toda Africa con Al redescubrir su propia civilización, la muerte... Se deja también de lado
la de la identidad cultural : para los los pueblos africanos cobran concien¬ el problema fundamental de la distri¬
africanos, afirmar la propia persona¬ cia de la relatividad de la civilización bución de la renta nacional entre
lidad es realizar un acto liberador.
occidental. Hoy saben que el desa¬ las varias categorías de la población
rrollo científico y técnico de una y, por consiguiente, el de la explota¬
Así, pues, la lucha por la indepen¬ ción de unos hombres por otros.
dencia no es sólo una reivindicación sociedad no le confiere superioridad
alguna en el terreno de la moral o de Y, sin embargo, la historia reciente
política sino también cultural. En
la estética. Descubren así que la
este sentido, constituye un redescu¬ de los países industrializados muestra
brimiento apasionado de la cultura historia no es un coto cerrado, que con elocuencia los límites de toda
no es sólo obra de Occidente sino
ancestral, una súbita revalorización estrategia puramente económica y
que también ellos participan en su de su racionalidad. Lo que antes se
del pasado, una impugnación de las
creación.
pretensiones del colonizador que consideraba como un sistema socio¬
intenta convertir su propia civilización Dicho de otro modo, el naciona¬ económico dotado de una solidez a
en modelo universal de toda posible lismo cultural es la reivindicación toda prueba muestra adolecer de
civilización. de una personalidad colectiva. Pero contradicciones, fisuras y disfun¬
el nacionalismo deberá evitar el error ciones, poniendo de manifiesto los
Al impugnar la supremacía cultural de empobrecer la herencia cultural límites de su perfectibilidad y las
de Occidente, los pueblos africanos que intenta justamente defender irreductibles desigualdades que le son
han redescubierto su propia civiliza¬ reduciéndola a una simple antítesis inherentes.
ción : Africa no era antes de la de la cultura extranjera. Con tal reduc¬
invasión colonial una tabla rasa sino ción quedarían las culturas africanas
Justamente en nombre^ de esa
racionalidad de tipo económico se
que ya había producido todo un privadas de su historia, de su riqueza,
cúmulo de saberes y de técnicas y de su evolución.
ha juzgado de manera negativa las
tradiciones culturales de Africa.
una serie de obras de gran valor en En la mayoría de los países de
el ámbito de la arquitectura, la Semejante interpretación ignora
Africa, el modelo de desarrollo occi¬
escultura, la música, la danza, la completamente la dinámica propia
dental ejerce una fascinación indiscu¬ de las sociedades africanas, su
poesía y la literatura oral. tible. Los africanos suelen relacionar
coherencia o su incoherencia
Los africanos no ignoraban la el éxito económico de los países interna, que responde a una lógica
existencia de esos testimonios de industrializados con las ventajas fundamentalmente diferente.

Pero esa interpretación ha influido


en la sociedad africana, la cual pro¬
pende a negar o a menospreciar sus
valores culturales tradicionales. Ello

es resultado de una extraversión que,


en el plano político, desemboca en
una referencia constante a ideologías
extranjeras y a la más sutil de las
alienaciones, la del espíritu. En el
plano económico, la subsistencia
misma de algunos países africanos
parece depender aún de sus antiguas
metrópolis. La transferencia masiva
y sin ningún control de productos
manufacturados y todo tipo de ma¬
nipulaciones de la opinión pública
han terminado imponiéndose a la
imaginación de los africanos y susci¬
tando en ellos necesidades artificiales.
Tal proceso no puede sino mantener
los mitos y las seducciones de la
sociedad de consumo y agravar los
fallos y las deficiencias provocados
por la dominación colonial. Por
último, la imitación de los modos
de vida extranjeros termina por
destruir el medio ambiente necesario

para el renacimiento y el desarrollo


En el presente de Africa se imbrican profundamente el ayer y el mañana. de las culturas africanas.
En las fotos, estudiantes de una escuela naval midiendo con un sextante
la altura del sol y pescador del lago Rodolfo ( Kenia) con su nasa tradicional. Así, la historia social y cultural de
Africa y de sus relaciones con Occi¬
dente muestra con cuánta cautela hay k
que acoger la idea de la interpene- 1

7
giración de las culturas, es decir, de
fecundación recíproca y positiva
de las diversas sociedades. Natural¬
mente, no se trata en modo alguno
de abogar por el aislacionismo
económico o cultural de Africa. Pero
abrirse al mundo no debe significarla
adopción incontrolada de una moder¬
nidad que aliene de su pasado a cada
pueblo y le haga perder su persona¬
lidad, ni la imitación de modelos de
crecimiento cuya vocación a la desi¬
gualdad choca profundamente con
las mejores tradiciones africanas.

Hay quienes afirman que, si los


países en vías de desarrollo no consi¬
guen su «despegue » económico, ello
es esencialmente a causa de factores
culturales. Según tales personas, las
resistencias al cambio se deben espe¬
cialmente al carácter no competi¬
tivo de las sociedades tradicionales,
lidad distinta de la racionalidad eco¬ Buscar la autenticidad es perca¬
a una organización social basada en
nómica occidental. tarse de la inautenticidad presente,
la solidaridad y a determinadas reglas
Por otro lado, en las sociedades del menoscabo de que hoy sufre la
religiosas. Es probable que la compe¬
tición, tal como se entiende y se africanas tradicionales no existe personalidad africana. Cabe, pues,
valora en Occidente, no exista en las prácticamente la noción de pro¬ preguntarse si la autenticidad es un
piedad alienable. De ahí la negativa problema para los que nunca se han
sociedades tradicionales. Pero ¿no
visto aislados de la cultura viva de
sería más justo considerarla, no a ceder tierras de propiedad colectiva.
su comunidad. Indudablemente la
como una causa del desarrollo o del Tal particularidad sociocultural cons¬
subdesarrollo, sino como una carac¬ tituye un factor positivo para una palabra no tiene el mismo sentido
terística propia del sistema económico para el campesino y para el intelec¬
eventual reforma agraria, más bien
occidental ? tual africano. Quizá para el primero
que un freno para el desarrollo.
no tenga ninguno.
Én efecto, el individualismo, resul¬ La economía tradicional garantiza
tado de la concurrencia, no aparece la subsistencia de todos los miembros Tomemos . como ejemplo una
en aquellas sociedades cuyas estruc¬ de una colectividad. En contraste con forma cultural y social tan genera¬
las normas de la sociedad de con¬ lizada en Africa como la oralidad.
turas eliminan las fuerzas centrífugas
e imponen la cohesión y la solidaridad, sumo, uno de los principios comunes Pues bien, hay que reconocer que no
que son factores de igualdad. De a las sociedades tradicionales es que tiene el mismo sentido para el inte¬
ahí el papel de las afinidades étnicas sólo deben producirse los objetos lectual que domina el lenguaje escrito
o religiosas, más importante que el de necesarios para satisfacer las necesi¬ y para el campesino que no ha visto
la pertenencia a otros grupos sociales. dades vitales. Las lecciones que esas nunca una transcripción de su lengua.
Porque la dinámica de la sociedad afri¬ sociedades dan a Occidente son de ¿Dónde radica la diferencia ?
cana se funda en el florecimiento de índole filosófica : la naturaleza no
Apenas si hemos empezado a
la personalidad colectiva y no en el es ni una reserva a la que se puede entrever las prodigiosas riquezas de
éxito individual y el beneficio, de saquear indefinida e impunemente la oralidad, la cual no es en modo
igual modo que es propio de las ni un conjunto de bienes materiales alguno unsíntoma de arcaísmo social.
culturas africanas el ser populares y de los que basta tomar posesión. La aparición de la escritura no supone
democráticas. Destruir el equilibrio general equivale necesariamente el paso a un nivel
a destruirse a sí mismo.
Otro tipo de resistencias al frenesí «superior» de cultura. La tradición
del desarrollo puramente económico Para que el desarrollo no signifique oral, medio de expresión de una civi¬
radica en la relación que esas socie¬ traicionar la propia personalidad y lización, se halla siempre integrada
dades guardan con la tierra. En efecto, no dé lugar a nuevas formas de a los diferentes aspectos de la vida
la importancia máxima concedida a la alienación, deberá fomentar el flore¬ social, desempeñando múltiples
naturaleza puede entrañar a veces cimiento de los más auténticos funciones de memorización, de enten¬
el rechazo de determinadas técnicas. valores africanos y, en primer lugar, dimiento colectivo, de normación
Pero esta actitud refleja, más que una las tradiciones orales y las lenguas ética y de expresión estética. Pro¬
supuesta irracionalidad, una raciona vernáculas. fundamente arraigada en la sociedad.

8
Del curandero al médico
Este retrato en madera de ébano policromada es
el de un curandero de Mozambique. Gran conocedor
de plantas medicinales y fino observador, el curandero
es un personaje venerado que a veces desempeña
también funciones sacerdotales. En la página de la
izquierda, dos jóvenes médicos analizan la distribución
de las proteínas de la sangre de las moscas tsetse
en un laboratorio biológico del University College
de Nairobi.

explica el mundo, la historia, los memoria individual mediatiza la me¬ social, al que se presenta bajo una
ritos, el contorno natural, la organiza¬ moria colectiva, la actualiza, la enri¬ falsa apariencia de permanencia. El
ción social, las técnicas, las relaciones quece en cada generación gracias a alfabeto introduce una forma de uni¬
sociales y las relaciones con las un proceso constante de interpreta¬ versalidad que transciende el clan, la
etnias vecinas. ción y de asimilación de elementos tribu, la nación, pero que implica tam¬
nuevos. La memoria es efectivamente bién un mayor rigor e incluso a veces
Dicho de otro modo, la tradición
conocimiento, pero conocimiento un cierto rigorismo. Por otro lado, la
oral es una verdadera enseñanza que
en perpetua transformación; en ella escritura introduce una estratifica¬
se transmite de generación en genera¬
no existe ningún punto fijo, si bien ción social, una separación entre dos
ción y que, lejos de ser propia de una grupos principales : la minoría ins¬
familia o de una aldea, es común a hay determinados medios que facili¬
una etnia y, a menudo, a varias. Se tan grandemente su permanencia. truida y el pueblo analfabeto. A este^
trata de una enseñanza sobre el pa¬
respecto, y puesto que estamos aquí
El primero y tal vez el más eficaz de hablando de autenticidad cultural,
sado que sitúa al individuo en su esos medios consiste en la relación
debería quizá subrayarse que, por
sociedad y en el mundo, y de una particular del conjunto de signos hu¬ nefasto que sea en otros aspectos, el
enseñanza sobre el presente que manos con los del medio ecológico. analfabetismo en las sociedades tra¬
inculca al niño los comportamientos, Se ha observado que la destrucción, dicionales no ha sido nunca sinónimo
las actitudes y las creencjas que le o la pérdida, de ese medio particu¬
de pobreza cultural, pero que, como
corresponden,^ proporcionándole las larmente con ocasión del traslado de
resultado de su formación, la minoría
normas, los cánones y las costumbres tribus africanas a América por el
e incitándole a desarrollar derecha¬ ¡lustrada se ve separada de sus raíces
colonialismo priva al individuo de
mente su personalidad. Es, pues, tam¬
y de sus tradiciones. Todos los siste¬
una fuente de enseñanzas cuya ausen¬ mas de educación deberían sacar
bién un factor de integración social. cia provoca una importante atrofia
partido de esta constatación.
En la oralidad las relaciones entre de la memoria y del conocimiento. El
segundo factor de permanencia es la Por último, la literatura oral afri¬
el individuo y su lengua son más
directas y se actualizan más fácil¬ institucionalización del saber. En cana es también un arte de lo imagi¬
mente; con ello el individuo, por un numerosas sociedades la transmisión nario tanto por su forma como por su
efecto de retroacción, está más socia¬ del patrimonio cultural relatos his¬ contenido. Arte total, basado en la

lizado. Sabida es la importancia del tóricos o legendarios es obra de participación efectiva de todos en que
carácter coercitivo de la palabra. Una personajes especializados como los al mensaje verbal se mezclan los
de la características principales de la griots, o simplemente los ancianos de mensajes gestual, musical y rítmico,
sociedad oral radica en los estrechos la aldea, que son verdaderos expertos con una libertad de expresión y de
lazos que existen entre la lengua y la en genealogía. El tercer medio de improvisación que permite a la histo¬
práctica social y de que da fe la permanencia es la palabra ritmada, ria contada conservar su frescura y
extraordinaria riqueza del léxico. el lenguaje recitativo. su significación-
El contenido de la tradición está Uno de los peligros de la escritura Trátese de relatos legendarios, his-w
presente en la memoria social. La consiste en la reifícación del orden toncos o de : iniciación, de cuentos*
Foto O Monique Maneval, París

Arquitectura tradicional
de Africa

En el vasto continente africano las


diversas formas arquitectónicas,
aunque plenamente diferenciadas
entre sí, presentan un rasgo común :
todas son perfectamente funcionales
gracias a su adaptación al clima, al
modo de vida, al trabajo cotidiano
y a la economía. A la derecha, dos
profesores de la Universidad Áhmadu
Bello (Nigeria) examinan la maqueta
de una vivienda haussa (pueblo de
agricultores y artesanos) provista de
todas las comodidades modernas.

Arriba, los techos de la mezquita


de Djenné (Malí), construcción de
tierra apisonada que data de 1905.
Djenné, antigua capital del imperio
songhai, era ya en el siglo XIII uno
de los principales mercados
del mundo musulmán. Arriba a la
derecha, barrio de Abidjan (Costa
de Marfil), gran puerto moderno por
el que pasa la variada producción
agrícola del interior del país.

10
Foto S Fulvio Roiter, Italia

cuyos personajes son héroes míticos, puente, soporte y vehículo del pensa¬ social, en la información política, en
hombres o animales, trátese de poe¬ miento y de las culturas del continente las actividades culturales y artísticas.
sía o de canto, de refranes o de acer¬ y como instrumento de comunicación Algunas de esas lenguas serven de
tijos, la inmensa riqueza de la tradi¬ social para la inmensa mayoría de la instrumento de comunicación entre
ción oral ofrece un campo valiosísimo población. De ahí que todo renaci¬ comunidades lingüísticas diferentes,
a la investigación científica. De ello miento cultural en Africa, como toda sobre todo en un marco regional;
dan fe los innumerables trabajos empresa de preservación de la auten¬ otras se utilizan para el intercambio
realizados en el continente africano, ticidad cultural, exija el fomento de entre regiones.
así como el plan decenal elaborado las lenguas nacionales. Sólo la exacta comprensión del pa¬
por la Unesco para el estudio de la pel fundamental de las lenguas verná¬
tradición oral y para el fomento de las La política colonial no podía conce¬
culas africanas en los procesos psi¬
lenguas africanas como vehículos de bir que las lenguas africanas fueran
verdaderas lenguas, es decir, vehí¬
cológicos, cognoscitivos y sociales
cultura e instrumentos de educación
permitirá reducir las resistencias de
culos del saber y de la cultura. Por el
permanente y de investigación que todo tipo que se oponen a la utiliza¬
vienen realizándose con vistas a la contrario, las consideraba lenguas
ción de esas lenguas en la enseñanza
preparación y publicación de una «primitivas» correspondientes a una
y la formación.
« Historia General de Africa ». fase de la evolución ya superada por
las lenguas europeas y, por ello Ello obliga a revisar radicalmente
La literatura oral ofrece también
mismo, incapaces de expresar el pen¬ los sistemas educativos heredados
un terreno privilegiado para la crea¬ samiento científico. y a reconvertirlos de acuerdo con
ción artística y para la difusión cultu¬ nuevos modelos que respondan a la
ral. Debe de todos modos tenerse Hoy se trata de revalorizar esas len¬
realidad sociocultural de Africa, soli¬
presente que la literatura oral, ele¬ guas africanas, no con fines de reha¬
citen la participación activa de la
mento de un conjunto creado por la bilitación ideológica sino para facilitar
comunidad y satisfagan las necesi¬
sociedad, sólo puede comprenderse af través de ellas el acceso de la mayo¬ dades y las aspiraciones de la mayo¬
ría a los más modernos saberes. Se
inmersa en su propio medio ambiente. ría.
Aislarla, separarla de sus raíces equi¬ trata de considerar a las lenguas na¬
vale a reducir a la nada su alcance cionales como medios de comunica¬
social. ción privilegiados, insustituibles por
su eficacia en el medio africano.
Esto nos lleva a poner de relieve el
papel eminente e insustituible que las Las lenguas africanas se utilizan
lenguas africanas desempeñan como cada vez más en la comunicación

11
de estilos y de formas que constituyen

Un arte de la el arte africano.

Por su ambiente y por su moti¬


vación, este arte no se parece a nin¬
gún otro. Las formas del arte africano

esencia oculta persiguen rara vez la finalidad de


divertir. Aunque a veces entrañan
una parte de diversión no es éste su
aspecto más importante. En las cere¬
monias en que se utilizan máscaras,
El escultor africano lo esencial es el carácter ritual de la
representación. Esto no impide que
la propia danza, o a veces la perse¬
interpreta una visión cución simulada de los espectadores
por personajes enmascarados, en¬
colectiva del mundo trañe un elemento recreativo. Sin
embargo, la danza no se suele prac¬
ticar con este fin de pura diversión
tivo sino que surge en ciertas fiestas
por Ola Balogun o en la celebración de ciertos ritos.

Análogamente, los elementos dra¬


máticos de las ceremonias rituales

LAS formas del arte africano no no se presentan nunca independien¬


temente del contexto con el que están
se caracterizan en modo alguno
relacionados y cuyo objeto principal
por una unidad de estilo, y sería
no consiste ciertamente en divertir.
erróneo pensar que todas ellas tienen
un alcance y una orientación idén¬
La única excepción notable a esta
OLA BALOGUN, ¡oven cineasta y escritor de ticos. Toda cultura es resultado de regla corresponde quizás al arte de
Nigeria, ha sido experto de la Unesco en los narradores o al de los cantores
múltiples corrientes, a veces incluso
materia de formación de personal cinemato¬ ambulantes, que persiguen manifies¬
aparentemente contradictorias, y
gráfico. Ha dirigido numerosas películas y tamente el objetivo de distraer al
documentales, como Vivir (1975) y Muzik
Africa no es una excepción a tal regla.
público a cambio de una remunera¬
Man (1976) y ha formado parte del jurado ción. Pero, incluso en este caso,
Ahora bien, aunque no existe una
del Festival del Film Panafricano de Cartago
(Túnez). Autor asimismo de varias obras de
forma de arte único que quepa de¬ lejos de ser puras distracciones, los
finir como estrictamente africano con cuentos o las epopeyas suelen tratar
teatro (Shango, El rey-elefante), ha escrito
para la Unesco varios estudios sobre el exclusión de todos los demás, sí sobre todo de exponer principios
cine, el arte y la cultura de Africa. existe en cambio un amplio conjunto morales o relatar hechos importantes.

El arte africano, tanto profano


como sagrado, da muestras
siempre de un gran refinamiento.
El escultor sabe prestar al objeto
doméstico, a la herramienta de
uso cotidiano la misma nobleza,
la misma gracia que a la estatua
ritual o al motivo de relicario.
Ejemplo de ello es esta orejera
de estilo luba (sur de Zaire) cuyo
soporte está formado por un .
hombre y una mujer que se
acarician con pudor y ternura.
De la misma maestría dafe el
grupo esculpido talismán de
fecundidad que se reproduce
en la página de la derecha y en
el que un hombre y una mujer
sentados se ofrecen mutuamente
una niña. Con esta escultura,
también de arte luba, se intenta
invocar la fuerza vital que
incrementa la familia.

12
Las formas.de arte más corrientes todo fundamento, a saber, que en su una manifestación que exige para
en Africa son la escultura (madera, evolución la humanidad ha pasado producirse la participación de los
hierro, piedra, bronce, barro cocido, por una fase de arte « tosco » antes hombres. Un ejecutante (que es a
etc.), la arquitectura, la música, la de llegar por fin a la perfección for¬ menudo el enmascarado) desempeña
danza, los ritos de carácter dramᬠmal del arte grecolatino. la función de vehículo. Durante la
tico, la literatura oral, etc. Son, pues, Este razonamiento es evidente¬
ceremonia, ese ejecutante deja de ser
mucho más diversas y numerosas de hombre para convertirse en un avatar
mente falso. En primer lugar, los
lo que suele suponerse. Son también criterios estéticos no entrañan obli¬
de la divinidad o del antepasado cuya
más complejas y más diversificadas presencia se invoca. Debe pues dis¬
gatoriamente la idea de la imitación
de lo que se desprende en general tinguirse de los demás seres humanos
de las formas naturales. En segundo
de los estudios etnológicos. El ejem¬ por un signo o un conjunto de signos.
lugar, únicamente una visión etno-
plo de las máscaras, por un lado, y Uno de los principales elementos
céntrica del mundo permitiría afirmar
el de la danza y de los ritos de carác¬ de tal transformación es la máscara.
que la inexistencia de una concepción
ter dramático, por otro, pueden ayu¬ Sólo si se ha calado bien la función
estética análoga a la surgida en
darnos a comprender su significación. esencial de la máscara (y del traje en
Europa occidental significa una falta
La escultura (en madera o en otros de perfección formal. general), que consiste en sugerir y en
materiales) es uno de los pilares del demostrar la presencia de lo sobre¬
El juicio estético que cabe formular natural, puede comprenderse el marco
arte africano, al mismo tiempo que
con respecto a las máscaras debe teórico en el que trabaja el escultor.
el medio que más lo ha divulgado en
correr parejas con una perfecta com¬ Los artistas de Europa occidental en
el extranjero. Las esculturas de ma¬
prensión de su finalidad. Conviene, los que ha influido el arte africano no
dera más notables son las máscaras
pues, analizar el carácter de las cere¬ parecen haber visto en él sino el
que se llevan en las ceremonias.
monias africanas cuyos participantes intento de representar formas natu¬
Estas esculturas han sido objeto llevan máscaras y el clima general rales de un modo abstracto, abstrac¬
de muchas interpretaciones erróneas, en que se desarrollan. ción que el cubismo y otros movi¬
sobre todo porque se ha pretendido mientos han llevado al extremo.
Estas ceremonias obedecen en
juzgarlas aplicando los criterios esté¬
general a un ritual destinado a Ahora bien, se^ trataba de un error
ticos de Europa occidental. de interpretación, que obedecía a
invocar a los dioses o a establecer
un desconocimiento del contexto
El mejor ejemplo de esta confusión una comunicación entre ellos y la
es el de quienes afirman que el arte colectividad y al mismo tiempo pre¬ intelectual propio del escultor de
máscaras en Africa.
africano es « primitivo », basándose tenden recordar a sus miembros los
en la teoría de que si los escultores vínculos que les unen con las fuerzas Incluso cuando existe una forma
africanos no intentan en general no humanas del Universo. De ahí convencional, lo que aspira a alcan¬
realizar una copia exacta de las for¬ que se^ las considere como la mani¬ zar el escultor es una esencia oculta,
mas naturales, al estilo grecolatino festación material de una fuerza no una apariencia exterior. El estilo
clásico, ello se debe a que son inca¬ inaccessible, como una encarnación del escultor de máscaras tiene sus
paces de hacerlo. De ahí se deduce temporal de algo que rebasa los orígenes en una cierta concepción, k
un corolario que carece también de límites humanos. Pero se trata de que le viene del sistema de creencias F

13
y del ámbito conceptual en el que
vive y trabaja.
En el marco muy general de las
creencias y convenciones de la comu¬
nidad, hay pues siempre un ampíio
margen de libertad y de improvisa¬
ción. Si la divinidad cuya máscara
va a permitir invocar su presencia es
espantable, no se exigirá al artista
que copie fielmente las máscaras c'on
arreglo a las cuales ha sido represen¬
tada ya esa divinidad sino que evoque
la ¡dea de una presencia temible y
que la sugiera con su obra. Por consi¬
guiente, a menudo podrá represen¬
tar libremente cómo entiende él esa
presencia temible, a la vez que se
mantiene fiel a las reglas y conven¬
ciones artísticas locales.

En muchos sentidos, las máscaras


africanas ponen de manifiesto un
dominio perfecto y largamente estu¬
diado de las técnicas de la creación.
Uno de los aspectos más notables
de este arte es quizás la capacidad
de realizar asombrosas simplifica¬
ciones plásticas a. partir de formas
naturales. ;
Ante la mayoría de las máscaras,
tenemos la impresión de que el escul¬
tor ha querido rebasar la simple apa¬
riencia exterior de las formas naturales

para aprehender su esencia y que, a


partir de esa aprehensión, ha creado
nuevas estructuras. Si tomamos
como ejemplo esas obras maestras
que son las máscaras bambaras cono¬
cidas con el nombre de tyiwara, las
cuales se inspiran en la forma y en
la gracia del antílope, observamos
que lo que queda de este animal,
como forma visible, se reduce a
una mera sugerencia de sus atribu¬
tos esenciales: sus líneas lisas y su
aspecto grácil, a los que se suman
algunos elementos decorativos. Con¬
templando una de estas esculturas,
transcendemos la forma exterior para
calar en el ser del animal mítico,
simbolizado, en su esencia, por la
forma del antílope.
La simplificación de los motivos
naturales percibidos incita a menudo
al escultor a elaborar una concepción
geométrica del objeto que constituye
la fuente de su inspiración. En tal
caso, los ojos se convierten en cír¬
culos o en cuadrados perfectos, o en
simples líneas oblicuas, y estas for¬
mas quedan equilibradas, en el espa¬
cio, con otros rasgos concebidos de
la misma forma.

Las célebres máscaras basongues,


originarias de la cuenca del Congo,
ofrecen a este respecto un ejemplo
notable. No solamente se disponen
las facciones alrededor de un con¬
junto geométrico constituido por
Por qué se retiró el cielo cuadrados (que son los ojos), sino
que además toda una serie de líneas
Una niña senufo de Costa de Marfil maja el mijo en un pilón o gran curvas y en relieve surcan la super¬
mortero de madera. Es éste un accesorio muy familiar de la vida ficie de la máscara y acentúan su
cotidiana en gran parte de Africa. Sin embargo, pese a esa carácter.
banalidad, una leyenda de Dahomey cuenta que el pilón modificó
Este modo de manejar las formas
la faz del mundo. Efectivamente, en el alba de los tiempos el cielo
se extendía hasta ras de tierra. Pero los hombres, poco geométricas lleva a introducir ele¬
respetuosos, comenzaron a protestar contra el invasor, hasta mentos rítmicos en el campo de la
que un día un ama de casa le dejó tuerto de un golpe de majador. plástica, gracias a los efectos de
Encolerizado, el cielo se retiró... al cielo. simetría y de asimetría obtenidos

14
mediante la disposición de los diver¬ dientes del personaje mítico pueden que vienen a añadirse a la escultura
sos elementos. Enmuchas máscaras percibirse como la parte más impor¬ original. En último caso una cara hu¬
congoleñas y gabonesas, la repetición tante cuando se lo mira de frente, y mana podrá aparecer coronada, por
de curvas regulares en las líneas que las orejas y los cuernos cuando es ejemplo, por un pájaro o por_ cual¬
representan ciertos rasgos de la cara contemplado de perfil. Mirándolo quier otro elemento ajeno, añadido
como, por ejemplo, las cejas, los ojos desde arriba, el morro y los dientes con una finalidad puramente deco¬
y los labios, crea una serie de ritmos desaparecen del todo, y sólo quedan rativa.

que recuerdan los ritmos musicales. visibles las formas geométricas cons¬ En el campo de la plástica es difícil
truidas en torno a los rasgos de la superar la audacia de ciertas másca¬
Más sorprendente^ todavía es la
cara. ras africanas. En una máscara bacha-
concepción arquitectónica de muchas
máscaras esculpidas. Incluso cuando Las características de las dos for¬ mán (Camerún), que representa en
se la ha concebido para llevarla vertí- mas la máscara de cara y la más¬ forma muy estilizada un rostro hu¬
cálmente delante de la cara, la más¬ cara de cabeza pueden estar aso¬ mano, los pómulos son estructuras
cara consiste rara vez en una super¬ ciadas (la máscaras geledes de los cónicas sobresalientes cuya parte
ficie plana. En la mayoría de los casos yorubas de Nigeria meridional suelen superior, ligeramente redondeada,
va mucho más allá de sugerir formas cubrir simultáneamente la cara y la sirve de soporte a los ojos, que se
de dos dimensiones y, en realidad, cabeza). La cara de la máscara puede sitúan en un plano horizontal. Debajo
intenta encajar en un espacio tridi¬ representar el rostro humano, mien¬ de las cejas, las órbitas quedan trans¬
mensional. formadas en superficies verticales
tras que la cabeza y la corona lleva¬
El espacio de tres dimensiones rán personajes o animales esculpidos alargadas que dominan los ojos como
puede utilizarse plenamente en el en relieve y representados en distintas la parte superior de una concha de
caso de la máscara para la cabeza, actividades : leopardos, guerreros, ostra en la que estuvieran apoyadas.
que se lleva horizontalmente sobre caballos o soberanos sentados sobre
Un tratamiento tan audaz de las
ésta. Tal es el caso de la máscara su trono. En ciertas versiones re¬
superficies (el movimiento cubista se
bambara (tyi-wara) o de ciertas cientes aparecen incluso automóviles desarrolló precisamente bajo la in¬
máscaras baúles, senufos, (Costa y aviones. fluencia directa de este estilo) sería
de Marfil) e iyos (Nigeria meridio¬
Lo más corriente es que, una vez inimaginable sin una concepción muy
nal). Las primeras representan espí¬ esculpidas las partes principales, la evolucionada y sin un dominio total
ritus de búfalo, y las demás espíritus máscara sea decorada con motivos de los factores espaciales y plásticos.
del agua. Durante la danza, el bai¬ En cierto sentido, la máscara es un
ornamentales, que pueden ir^ desde
larín la presenta a los espectadores
el dibujo más sencillo y más sutil instante de eternidad petrificado, pero
(según el lugar que ocupen) desde
los diversos ángulos, lo cual produce,
hasta la exuberancia barroca. los movimientos de la danza^ le darán
nueva vida y la sumergirán en el
en cada posición, un efecto visual El escultor africano procura deleitar ritmo de la existencia humana.
diferente. Y, efectivamente, el aspec¬ la vista del espectador sobre todo
to de la máscara contemplada de con esos añadidos ornamentales. Los Por una extraña paradoja, el artista
frente es totalmente distinto del que elementos decorativos que utiliza consigue una libertad completa en su
presenta cuando se mira de perfil y, al más a menudo consisten en formas modo de tratar las formas precisa¬
bajar la cabeza el bailarín, se observa geométricas o en pequeños motivos mente porque sus propias preocupa¬
que también la cimera está concebida repetidos un cierto número de veces, ciones estéticas ceden el paso a la
de un modo distinto. El morro y los y a veces en temas distintos y nuevos función que desempeña la máscara.
SIGUE EN IA PAG. 20

Los dogón,
agricultores
instalados junto a
los acantilados de
Bandiagara (Malí),
han heredado
seculares tradiciones
culturales que
reconstituyen el
universo de la vida
cotidiana en un nivel
sutil de símbolos y
de mitos. El genio
plástico de los dogón
se expresa sobre todo
en la escultura. A la
izquierda, máscara
zoomórfica, el « mono
negro », típica de la
espiritualidad dogón;
con ella se quiere
recordar la alianza
íntima del hombre
y del animal en
tiempos remotísimos.
En la foto de la

derecha, granero de
mijo dogon
construido sobre
pilares de piedra para
evitar la humedad

y los roedores.

Foto 'O Museo del Hombre, París Foto 'O Monique Maneval. París

15
20 máscaras

GABON. Máscara fang que evoca un ZAIRE. Máscara bifaz « kwamé »


rostro femenino
Foto O W. Hugentobler, Museo de Etnografía de
Foto <Q Claude Sauvageot, Museo del Hombre, París Neuchâtel, Suiza

16
.. 20 países
Presentamos en estas páginas a nuestros lectores veinte
obras maestras del arte africano de la máscara. Este arte,
que tan destacado papel ha desempeñado en la vida
cotidiana y ritual del africano, ha hecho una eminente
aportación al patrimonio cultural de la humanidad.

REP. POP. DEL CONGO.


Máscara kwelé, región
de Sembé
Foto O U.D.F. La Photothèque-
Museo de Hist. Nat.,
La Rochelle, Francia

COSTA DE MARFIL.

Máscara yeré, decorada


con pelos de mono
Foto O Rapho. París

GHANA. Máscara de oro de los ashantis


Foto O Fine art engravers Ltd., reproducida con la amable autorización de la
col. de sir Richard Wallace

SUDAN. Máscara que representa un leopardo


Foto © Dominique Darbois. París, Museum fur Volkenkunde. Berlín

IMPERIO
CENTROAFRICANO.
Máscara de caza, de
madera
Foto Col. Museo del
Hombre, París

SIERRA LEONA.

Máscara yelmo de los


mende

Foto O Archivos Hélène y


Henri Kamer, Nueva York,
Col. part.

17
20 máscaras ...20 países

ALTO VOLTA.
Máscara de los
bobo, con una
antepasada en
lo alto

Foto <C Dominique


Darbois, París

SENEGAL. Tocado de la máscara de la


batalla, utilizado en la fiesta de iniciación
de los muchachos
Foto © Col. Museo del Hombre, París

REP. POP.
DE BENIN.
Máscara de baile
de la sociedad
« yelede » de los
yorubas
Foto 'C Col. Museo
del Hombre, Paris

LIBERIA. Máscara dan TANZANIA. Máscara de los makondé MOZAMBIQUE. Máscara yao
Foto © Dominique Darbois, París Foto © Pitt Rivers Museum, Oxford, Reino Unido Foto © Lindon Museum, Stuttgart, Rep. Fed. de Alemania

18
i ' mm

c*>
I

GUINEA. Máscara lisa de los toma NIGERIA. Máscara bini pintada con caolín MALI. Máscara de los marka, recubierta
Foto © Bernard Mallet, Museo de Angulema, Francia Foto © David Nidzgorski, Col. part. de metal
Foto Ô Rapho, París

ZAMBIA. Máscara rotsé


Foto 0 Dominique Darbois, París

19
1 2

(viene de la pág. 15)


En efecto, la finalidad de su trabajo ejecutada torpemente, o que se aparte Dos continentes,
consiste muy a menudo en sugerir demasiado de los cánones tradicio¬
el mismo rostro
formas y materiales, y no en copiar nales del estilo propio de la tribu o
directamente la naturaleza. del grupo de tribus en el que ha sido
creada, no será admitida.
El arte de la decoración se mani¬
(1) Tres personajes, obra de
fiesta de modo aun más evidente en La escultura, con sus caracterís¬ Alexander Calder, pintor y escultor
los objetos puramente decorativos ticas propias, está pues estrecha¬ norteamericano (1898-1976).
de uso doméstico. Muchos pequeños mente relacionada con todo el con¬ (2) Máscara baluba (o luba) de dibujo
objetos del mobiliario llevan elemen¬ texto sociocultural. Por esta razón, curvilíneo formando una semiesfera
tos decorativos, que van desde for¬ intentar fomentar la producción co¬ perfecta. La esfera es esencial en la
mas geométricas abstractas hasta mercial de obras de arte de este tipo, escultura de los balubas (Zaire), de
personajes u otros añadidos orna¬ pensando que se van a poder conser¬ tan fino acabado, como puede
mentales, a veces de tamaño natural. var simplemente las apariencias también comprobarse en este
A semejanza' de las máscaras, la exteriores que les confiere su estilo pequeño mortero para cáñamo (3),
mayoría de los objetos esculpidos propio, sería un fracaso seguro. de unos 13 cm de altura.
africanos son de madera. No se trata Las características estilísticas de
de objetos concebidos con fines esté¬ la escultura sacra y las soluciones
ticos y para ser presentados como técnicas que esas características
tales. La mayor parte de esas escul¬ aportan a los problemas y preocu¬
turas africanas son objetos mágicos paciones puramente artísticos no
o representaciones simbólicas de ante¬ son sino los elementos de un amplio
pasados o de dioses y, por consi¬ conjunto que engloba un sistema de
guiente, su finalidad esencial consiste creencias que transciende al artista
en desempeñar tal función. El escul¬ como individuo.
tor procura ante todo adaptar a ella Este tipo de escultura es obra
su estilo, ajustándose a la vez a las colectiva de toda una civilización, y
tradiciones artísticas que ha here¬ el cometido del artista consiste en
dado. Así, no intentará casi nunca servir de intermediario, encargado de
reproducir facciones naturales y crear materializar la visión y las creencias
una obra realista. De ahí que sea raro colectivas.
encontrar estatuas de tamaño natural
Hay que tener bien presente que el
o incluso estatuillas que respeten las
escultor no se contenta con reproducir
proporciones de los seres vivos reales.
detalladamente las formas que im¬
Precisamente porque el escultor pone la tradición a esas estatuillas
no ha concebido su obra con la única
sino que utiliza el modelo tradicional-
finalidad de crear formas agradables mente admitido como una fuente de
a la vista, llegan a ser tan impresio¬ inspiración a partir de la cual puede
nantes sus esculturas, lo cual puede
dar rienda suelta a su capacidad
parecer paradójico a un occidental. creadora. Las copias ejecutadas ma-
Entre los tipos de esculturas más quinalmente con fines puramente
conocidos cabe citar las estatuillas comerciales y para satisfacción de los
conmemorativas de antepasados y turistas carecen de vida y son estériles
las estatuillas rituales de dioses, desde el punto de vista artístico,
colocadas en relicarios y que repre¬ mientras que las obras actuales que
sentan divinidades o fieles de los hunden sus raíces en el respeto de las
dioses a los que están dedicados tradiciones socioculturales resultan
tales relicarios. Esas esculturas son
tan vigorosas como las obras de arte
ante todo «objetos dotados de un del pasado.
poder », y su eficacia en el plano
religioso depende tanto de la destreza Ola Balogun
del escultor como de los ritos con
los que están relacionadas. Una obra

20
Más allá

de la apariencia
por Paul Ahyi

EN el arte negro de la uosta del Benin no hay nada que


parezca propio para satisfacer el gusto o el placer de un
momento. Profundamente arraigado en lo humano, el arte de
esta región del mundo es como una necesidad gracias a la cual el
negro restablece el equilibrio entre lo que le es inherente y los
fenómenos exteriores a su naturaleza de ser humano.

Tratar de conocer la significación del arte y de la obra artís¬


tica es allí "tratar de penetrar en su cálido centro y en su
principio más intimo, más delicado, más secreto".

Ahora bien, lo que con harta frecuencia se busca en la obra


de arte negra es el realismo, el pintoresquismo o un exotismo de
pacotilla más bien que la esencia creadora del hombre en comu¬
nión con el universo. Y es precisamente gracias a la transpo¬
sición de las formas, a la serena gravedad de los movimientos y
las actitudes como la obra de arte negra recobra a través del
espacio y del tiempo el poder evocador del arte egipcio, asirio y
precolombino. Porque la obra significa el hombre frente a la
naturaleza, es la respuesta del hombre a los fenómenos exte-
tiores, es al mismo tiempo ciencia, presciencia, adivinación y
magia.

Para el negro estas obras cuyas formas y proporciones no


respetan en modo alguno la visión natural de las cosas son un
respaldo moral e intelectual, un medio de conocimiento para uso
del pueblo. En ellas se expresan también los problemas que plan¬
tea el universo y las respuestas que el negro da en una fase de
su historia. "Vehículos del pensamiento, esas obras transmiten a
los hombres las leyes sociales y cósmicas que regían el mundo
en el momento de su creación. Durante siglos, durante milenios,
mientras subsistan, seguirán cargadas de esa significación." Si
el artista negro disocia o asocia los elementos naturales según
otras leyes no naturales es porque intenta eternizar y realzar, en
el ser vivo, lo permanente frente a lo accidental, la vida frente a
la apariencia, lo constante frente a lo efímero. Se trata de presen¬
tar en cierto modo al espíritu la realidad del ser y no su visión.
En el Africa ecuatorial, entre los bantúes, cuando muere un
hombre un artista esculpe su estatua en madera u otro material,
y esa estatua hecha a su imagen y no a su semejanza es el
soporte que viene a sustituir al cuerpo privado de su fuerza
vital, retornada a la tierra. Es el doble imperecedero en el que se Esta cabeza de bronce fundida en cera, del
alojará en adelante el "soplo vital". Y si el escultor da a este siglo XIII, es un ejemplo acabado del arte de Ifó
soplo que vuelve una forma diferente de la que primitivamente (Nigeria). Gracias a su desarrollo político y
animaba es porque, dada su mentalidad mística, el artista negro religioso la ciudad de Ifé llegó a ser un importante
es incapaz de obligar al soplo a que vuelva a animar la forma centro cultural yoruba. Pero hasta 1910 no pudo
descubrir el mundo maravillado las esculturas de
que había abandonado por fatiga y por incomodidad. Para dis¬
bronce del llamado periodo clásico (siglos XII al
pensar una buena acogida al soplo hay que crear algo comple¬
XV). Hoy Ifé es uno de los grandes santuarios del
tamente nuevo.
arte universal.

Cuenta una leyenda, que es seguramente verdad, relativa a


Picasso, que un día un explorador, amigo del gran maestro del tomando un papel y un lápiz, se puso a hacer el retrato del
arte moderno, le dijo que en Africa "tuvo la curiosidad de averi¬ oficial. Dibujó la cabeza, el cuerpo, las piernas y los brazos a la
guar la reacción de los negros ante una fotografía. Para ello, les manera de los ídolos negros y tendió luego la imagen a su
enseñó su propia foto, en uniforme de oficial de marina. Un modelo. Pero, cambiando de idea, recuperó el dibujo : había
negro la cogió, la dio un sinfín de vueltas y acabó por devol¬ olvidado los brillantes botones del uniforme. Así pues, se aplicó
vérsela sin comprender. El explorador intentó explicarle que a añadir los botones a su dibujo. Sólo que, en lugar de colocarlos
aquella foto era su imagen. El negro, incrédulo, se echó a reír y. en su sitio, los dispuso en torno a la cabeza."

Se trata de una simple anécdota, pero que expresa con


PAUL AHYI, escritor togoleño, es profesor de artes plásticas en el toda claridad la actitud del negro ante el "ser", poniendo vigoro¬
liceo de Tokoin, Lome. El texto que aquí publicamos recoge las partes
samente de relieve la libertad de expresión y de ejecución de que .
esenciales de un estudio realizado a petición de la Unesco sobre la
éste hace gala en el proceso de la creación. Para él, en efecto,
Significación actual de las artes de creación en Africa y fuera de Africa,
documento de trabajo destinado al Coloquio sobre la civilización negra el ser no es sólo lo que aparece a la vista sino lo que es ante la
y la educación que se celebró en el marco del segundo Festival Mun¬ mirada del espíritu. Los botones dorados que añade a su dibujo
dial de Artes Negroafricanas (Lagos, Nigeria, 15 de enero - 12 de simbolizan todo el oropel y el artificio de la vida que sólo
febrero de 1977). mantiene una remota relación con el verdadero valor del ser.
Son ornamentos incorporados a la vida y no elementos de vida.

21
por
Tanoe-Aká

Jules Semitiani
La escuela
Yousouf Fofana

Goze Tapa
y Paul N'Da

ESTUDIAR la educación tradi¬ Para ¡lustrar en parte esos princi¬


cional basada en los prover¬ pios tradicionales vamos a tomar
bios a través de los cuales como ejemplo algunos proverbios que
se expresan el orden establecido provienen del grupo étnico de los
y la autoridad de los antepasados, n'zemas (etnia del sur de la Costa de
garantía de la verdad de lo que se Marfil : Gran Lahú, Abidjan, Gran
afirma nos lleva a analizar la rela¬ Basam), que en su mayor Darte pre¬
ción que existe entre los principios sentan una estrecha analogía con los
característicos de^ esa educación proverbios de los ashantis (Ghana) y,
y los de la educación moderna. especialmente, con los de los agnis
En efecto, ambas coinciden en lo y los baúles (Costa de Marfil).
tocante a ciertas normas tradicionales. De su análisis se desprende clara¬
Gracias a esa coincidencia los niños mente que los grandes principios de
no deberían experimentar conflicto la acción educativa conciernen, por
alguno al salir de su medio para ir a una parte a los adultos y a los padres
la escuela o al volver de la escuela encargados de la educación de sus
a la aldea. hijos y, por otra, a los propios niños.
TANOE-AKA, JULES SEMITIANI, YOU¬
SOUF FOFANA, GOZE TAPA Y PAUL Pero, en lo que respecta a otros He aquí algunos de esos prin¬
N'DA son profesores de psicopedagogia en cipios.
principios, surgen divergencias fun¬
la Escuela Normal Superior de Abidjan (Costa damentales entre la acción educativa Los padres deben tener conciencia
de Marfil). En el articulo aquí publicado se
tradicional y la educación moderna, de que los niños se forman a su
recoge lo esencial de un estudio realizado
cuyo análisis nos va a permitir com¬ imagen y semejanza y recordar, consi¬
para la Unesco sobre el tema «Civilización
negra y educación » y presentado durante el prender las contradicciones y proble¬ guientemente, que « el pájaro no da
segundo Festival Mundial de Artes Negro- mas que plantea el paso de un sis¬ a luz un ratón » y que « por donde
africanas de Lagos (Nigeria). tema educativo a otro. pasa la aguja pasa el hilo ».

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de los refranes

Tampoco deben rehuir su respon¬ El respeto que los padres sientan otro proverbio : « Cuando el aceite se
sabilidad, ni siquiera cuando se trata por su hijo le asegurará el respeto de . derrama es cuando uno " advierte

de niños « difíciles », ya que, como los demás : « Si das de puntapiés a tu dónde habría debido tenerlo ».
dice el proverbio, « si te rascas la perro, otros le darán de palos ». Hay que cooperar con el niño en
rodilla no puedes decir que no se Pese a ello, la disciplina se impone ciertas experiencias que quiere em¬
trata de tu cuerpo ». puesto que « no se cría al gallo para prender a toda costa y, en general,
Afortunadamente, no todos los dejarle que se pose en tu cabeza garantizar a todos el derecho a la
niños son arrapiezos malcriados: cuando quiere cantar», aunque es experiencia personal. A este respecto
también los hay que son una bendi¬ preciso adaptar los medios a los el proverbio es explícito : « Si el niño
fines : « Para comer un huevo no hace llora para pedir la flecha que le han
ción del cielo y sabido es que «para
una buena comida no hacen falta la falta un cuchillo », « Cuando el camino quitado de las manos por temor a que
cebolla ni el tomate ». es largo no hay que echarse a dormir se hiera, hay que aguzarla aun más
en él » y, aun más, « Si cavas el y devolvérsela ».
Ciertamente, el niño no es un agujero del grillo con una maza, lo
adulto ni es tan listo ni tan capaz de que haces es obstruirlo ». En todo caso, ayudar al niño no
comprender y reflexionar como a supone tratar de substituirlo. Un
Permitir que el niño adquiera sus
veces aparenta. En efecto, « el niño proverbio dice : « Se ha raspado (lim¬
propias experiencias es proporcionarle
sabe correr pero no sabe esconderse » piado) la porción de ñame asado que
el mejor medio para que se eduque
y a menudo cae en su propia trampa : corresponde al niño. Que se la coma
a sí mismo y aprenda lo que debe
« Si el niño no quiere que su madre o no es cuestión suya. En todo caso
saber. Nada puede compararse con la
se duerma, tampoco duerme él ». nadie puede comérsela en su lugar ».
experiencia vivida : « Lo dulce se apre¬
No hay que olvidar que el niño cia con la boca ». Incluso habría que El niño debe respetar las insti¬
crece y cambia : « Mientras la comida aventurarse a dejarle al niño experi¬ tuciones y el orden establecido. Per¬
no está cocida, no se la saca del mentar por su propia cuenta y riesgo. manecer junto a su familia y dentro
fuego para comer» y «sólo cuando « El camino no dice nada a nadie », de la sociedad le será benéfico : « El
los racimos están maduros se separan o sea que no da cuenta a los que polluelo que sigue a su madre es el
los cocos », dicen dos proverbios. En pasan por él de lo que sufrieron que se come la pata de la cucaracha ».
todo caso cabe recordar que « el cielo quienes les precedieron y deja que En cambio, el distanciamiento de la
no conserva indefinidamente el coco cada uno haga el aprendizaje de su familia y de la vida social es peligroso, k
seco » : llegará el día en que, seco y vida. La misma idea se encuentra en Hay proverbios que advierten : « El r
maduro, caerá por sí solo al suelo.

Educar es también individualizar la


educación. En efecto, « no se ata a
todos los animales por el cuello »y no HHH taM
todos los niños . tienen , la misma
manera de ser o de reaccionar. A

este respecto, « el escarabajo bolero


afirma que hay muchas maneras de
cargar un peso » : hay quienes lo
llevan sobre la cabeza, otros a la i
espalda; por su parte, el escarabajo V

lo hace rodar caminando a reculones.


>

Hay que confiar en el niño, parti¬


cularmente si es decidido, recordando
t
que «un niño que quiere tender su
trampa en una roca, sabe donde ha tí
de clavar la percha », y sin perder
jamás la esperanza puesta en él,
porque «si un racimo cae de la pal¬
mera y el niño no recoge los cocos,
recogerá las hojas secas ». ^^-itîj^-** * * ï - _^^

En esta tapadera de madera


woyo (desembocadura del
Congo), la esposa sirve al
En una aldea de las orillas del Niger, en Malí, marido plátanos cocidos,
unas niñas peúles se dedican alegremente a sus con lo que quiere advertirle
juegos. Los peúles, o fulbés, forman una etnia de que está harta de cocinar.
de más de cinco millones de personas, dispersas
por toda la zona sudanesa, desde el Senegal
hasta el este del lago Chad. Son tradicionalmente
pastores y nómadas, pero una parte de ellos
se han convertido en agricultores sedentarios.
Según parece, las famosas pinturas rupestres
de Tassili, en el Sahara, son obras
peúles de la prehistoria.

23
El oro de la experiencia

Las pequeñas figuras ornamentales aquí


reproducidas son pesas metálicas que
antiguamente utilizaban para pesar el polvo
y las pepitas de oro los pueblos de Ghana
meridional y de algunas zonas de la Costa de
Marfil. La mayoría son de latón, algunas de
oro. La variedad de sus formas es muy grande :
figuras humanas, animales, instrumentos
musicales, armas... A veces encierran a
manera de proverbio una lección de
la experiencia secular.

O)
Isl^
o
0
1/1

podrá tocar la trompeta, pero no


aventará la paja del mortero ». Hay
que aprender el orden natural de las
cosas. Así, « el niño no rompe el
caparazón de la tortuga pero quiebra
la concha del caracol » (y puesto que
no puede hacer lo primero, nadie le
pedirá que lo haga).
Los miembros de la comunidad
deben ser solidarios entre sí y pres¬
tarse ayuda mutua, ya que « la mano
derecha lava la izquierda y la mano
izquierda lava la derecha» y. «es la
oreja la que recibe la buena nueva
del remedio que cura, pero es la
mano la que lo alcanza ». La soli¬
daridad y la ayuda mutua deben
existir no solamente entre los niños
sino también entre padres e hijos y
entre jóvenes y ancianos. El proverbio
dice que « si la mano del viejo no pasa
por el estrecho cuello de la vasija,
Siluro que pierde a su padre se queda sin la mano del niño no alcanza la parte
protección »; « El niño que no logra superior del secador de alimentos ».
Esta pesa de latón de la vivir con su madre termina su vida
Costa de Marfil representa a en una piel de mono negro » (es decir, Pero no hay que seguir tontamente
un siluro, pez de agua dulce en el abandono y sin sepultura); «Si a los demás. Es menester ser listo y
provisto de barbas. no escuchas los consejos de tu padre estar alerta para saber alejarse opor¬
tunamente : « Si la carne cruda es
y de tu madre, los troncos del camino
te los darán » (en otras palabras, las tabú para ti, no hagas amistad con la
peripecias de la vida enseñan a vivir). pantera ».

Otro proverbio se refiere al niño que El hombre es responsable de sus


ha aceptado la sociedad y sus normas actos y no puede eludir su responsa¬
y al que los adultos aceptan en reci¬ bilidad con la excusa de que es víc¬
procidad : « El niño que sabe lavarse tima de un determinismo absoluto
las manos come con los mayores ». fijado por la herencia o el día del
Importa tener siempre presente nacimiento. « Asuán pretende que no
que la sociedad, al igual que la tiene éxito porque nació de noche ».
madre, sólo puede querer el bien de El éxito depende del trabajo y del
sus miembros, incluso cuando ejerce trabajo personal, como afirma el pro¬
coerción sobre ellos. Un ejemplo : verbio que dice : « La sal mendigada
« La pata de la gallina no aplasta a su no basta para sazonar bien una
cría ». comida ». Además, gracias al trabajo
personal se evita la dependencia que
Hay pues que respetar las institu¬
ciones, las normas de la sociedad, ata y obliga. El hombre que depende
de otro se asemeja a un ciego y « el
el orden de las cosas, la jerarquía
ciego no puede enfadarse en plena
social. Varios proverbios lo enseñan :
selva ».
« La gallina percibe la aurora, pero es
el gallo el que canta »; « Mientras la Para perseverar sin temer dema¬
cabeza está sobre el cuello, la rodilla siado los riesgos y los contratiempos,
no lleva sombrero »; «Aunque el pollo el proverbio aconseja : « Mientras
engorde no deja de ser un ave »; quien te persigue no diga que está
«Aunque el niño sople con fuerza, cansado, tú no dirás que lo estás ».

24
Tucanes

Pesa agni de latón (Costa de Marfil). Cuatro


tucanes beben en el mismo charco. El motivo
quiere decir que no hay que menospreciar
nunca al compañero y tenerse por ave rara.

Cocodrilos

Dos cocodrilos salen


del mismo vientre :
motivo de otra pesa
de la Costa de Marfil.

Foto O Georges Niangioran Bouah

Hay que reflexionar, conocer las


propias posibilidades y limitaciones y
actuar consecuentemente : « Cuando
los animales se congregan para partir,
la tortuga ya se les ha adelantado ».

Como puede verse, estos princi¬


pios educativos están enraizados en la
vida y la organización social, las
cuales parecen incluso desempeñar debe cultivar, ei precepto no está en
un papel en la teoría del conoci¬ conflicto con las normas que la
miento. Pero ¿cuál es el objeto del educación tradicional ha inculcado
conocimiento ? . - ya al niño. -
Naturalmente la acción educativa
Su objeto último son los hombres
en sus relaciones con sus semejantes, escolar es sistemática, mientras que
en la sociedad tradicional es a
en sus relaciones con la naturaleza y
con todo cuanto se refiere al hombre, menudo más bien difusa. Teórica¬

que es el valor supremo : « El hombre mente, pues, el que ha ido a la escuela


dice el proverbio vale más que debe distinguirse del que no ha estado
el oro ». en ella por un saber más coherente y
por unos conocimientos más precisos
La fuente del conocimiento es la y sistematizados.
experiencia, ella es la que le presta Pero cuando en la sociedad tradi¬
validez. Si el niño jamás iguala al
cional los padres descubren que sus
adulto en cuanto al saber es preci¬
hijos a quienes han inculcado
samente porque le falta experiencia
siempre el respeto debido a los
(« sabe correr pero no sabe escon¬
ancianos, la aceptación del orden
derse »). Si pretende que sabe, hay
natural de las cosas y de las creen¬
que ponerle en su sitio : « Cuando
cias unánimemente compartidas
naciste no habías visto cómo atavia¬
han asimilado en la escuela modelos
Escorpión ron a tu madre para conducirla a la
de comportamiento que los inducen a
casa de su marido ».
Pesa de latón de la Costa poner en tela de juicio los valores
de Marfil con la figura del Es en la vida real donde hay que establecidos, no pueden menos de
escorpión. El mensaje oculto buscar la concordancia entre el sentirse decepcionados de su
en la pieza es : desconfía.
empleo de los proverbios y los prin¬ conducta y estimar que la escuela
cipios educativos. La educación se los ha corrompido.
imparte en cada situación concreta; Sucede, por otro lado, que los
y no incluye cursos de moral o de niños, al ver que sus padres siguen
civismo. Las acciones y los compor¬ fieles a su sistema de valores, los
tamientos erróneos se corrigen a consideran retrógrados y se muestran
medida que se manifiestan. En medio reacios a seguir su ejemplo.
de sus compañeros de juego o en
El conflicto al que han de hacer
contacto con los adultos, el niño
frente la mayor parte de los niños
debe demostrar que ha comprendido
y jóvenes escolarizados se debe
lo que le enseña la vida y que está
esencialmente a una contradicción
realmente impregnado de los ideales
de la colectividad.
entre el respeto de las instituciones
y del orden que exige la estabilidad
Al nivel de algunos principios puede social y el espíritu crítico y la consi¬
decirse, pues, que la educación mo¬ guiente revisión de los valores indis¬
derna no ha hecho sino redescubrir, pensables en una sociedad que se
a bombo y platillos, lo que las socie¬ halla en mutación constante.
dades tradicionales venían realizando
discretamente. Tanoe-Aka, J. Semitiani, Y. Fofana,
G. Tape y P. N'Da
Por ejemplo, cuando la escuela
propone al niño de las sociedades
tradicionales que actúe por iniciativa
propia, no le está pidiendo nada que
se halle en contradición con lo que
sus padres han exigido de él. Y
cuando la escuela le enseña que
la cooperación es una virtud que

25
por
Solomon Mbabi-Katana
Una música

para

acompañar
la vida

SOLOMON MBABI-KATANA, musicólogo


ugandés, dirige la sección de música del de¬
partamento de música, danza y teatro de la
Universidad Makere, Kampala (Uganda). Ha Danza de la pantera entre los senufos (Costa de Marfil). Se baila en los funerales de un
sido miembro de la Comisión nacional Ugan- dignatario del Poro, sociedad cuyos miembros desempeñaban antaño en la comunidad
desa para la Unesco. un Importante papel religioso. Los tambores acompañan al danzarín enmascarado.

26
PARA los africanos la música no Por su parte, la música africana vidades tradicionales. La música está
es un lujo sino una manera de presenta toda una serie de asociacio¬ presente en cada etapa de las labores
vivir. Con ella expresan su feli¬ nes de índole social y cultural y no agrícolas del año, desde la tala que
cidad y su júbilo en las bodas y en las puede ser abstraída de su contexto. precede al laboreo y a la siembra hasta
fiestas, su orgullo y refinamiento en Es pues difícil disociar la repercusión la recolección, la trilla y el transporte
las ceremonias, su devoción y su sen¬ del sonido musical de los efectos que de la cosecha. Actividades deportivas
timiento de soledad en los rituales esas asociaciones producen en la o laborales tales como la caza y la
religiosos, su impetuosidad en el emoción. pesca, la ganadería y el cultivo de la
amor, su vigor en el trabajo, su sen¬ Tuve la oportunidad de hacer escu¬ tierra, se realizan frecuentemente con
cillez y su humildad en el hogar y su acompañamiento de música.
char a un grupo de basongoras hamí-
valor en la guerra.
ticos que viven junto a los En Africa hay también una música
De ahí que la música popular afri¬ lagos de Uganda occidental una para cada etapa de la vida humana :
cana sea un viviente ejemplo del patri¬ grabación -de sus canciones y recita¬ para el nacimiento, para la infancia y
monio cultural del continente negro. ciones épicas sobre uno de sus héroes la pubertad, para la edad adulta y el
Habiendo madurado en un proceso legendarios. Sólo dos oyentes se sin¬ matrimonio, para los funerales y para
milenario, se basa en creencias y cos¬ tieron conmovidos hasta las lágrimas ; la sucesión tras la muerte. Por medio
tumbres antiquísimas. Aunque en los demás permanecieron indiferentes de la música y la danza se transmiten
general no se expresan oralmente en simplemente porque oían la música las tradiciones relativas al nacimiento
palabras, esas creencias son perfecta¬ fuera de su contexto ritual. del niño, las cuales comienzan antes
mente conocidas y comprendidas en La música africana utiliza sonidos de que la madre dé a luz, cuando se
el área cultural a que pertenece el pide al adivino el anuncio de un parto
rigurosamente modulados para expre¬
artista. feliz.
sar las ideas o los sentimientos que
Por desgracia, aunque la música se suscita una determinada ceremonia, Por ejemplo, los banyoros, de
halla estrechamente unida a la vida transformando así la experiencia que Uganda, celebran un ritual especial
social y espiritual de Africa, su alcan¬ tenemos de ella y elevando nuestro dedicado a Rubanga, dios de los
ce y su importancia se han compren¬ placer y nuestra comprensión. mellizos. El ritual comprende tres par¬
dido hasta ahora sólo vagamente. tes y por medio de él se expresa el
Como invocación de los espíritus
Al contrario que. sus colegas africa¬ regocijo del nacimiento con canciones k
ancestrales la música constituye un
nos, los músicos occidentales han y bailes. t
vínculo entre los vivos y los muertos,
heredado una larga tradición de edu¬ pero se utiliza también para acompa¬
cación musical. Ellos son capaces de ñar el relato oral de la historia, los
enjuciar su arte con distanciamiento y cuentos, los discursos y diversas for¬
objetividad, separando la música de mas de recitación poética. Genealo¬
su contexto y tratándola como algo gías, proverbios y leyendas se expre¬
que existe por sí mismo. san también mediante la música, la
La idea occidental de que el sonido cual contribuye así a la preservación
musical suscita emoción tiene su ori¬ y difusión de los conocimientos y,
gen en esta ya vieja educación. De consiguientemente, de la educación.
ahí que ideas como la de que el modo La importancia que la música tiene
menor es "triste" sean nociones per¬ en la vida cotidiana de Africa destaca
manentes de la estética musical de aun más si examinamos el papel que
Occidente. desempeña en las ocupaciones y acti-

Discos Unesco
de música africana

Con el fin de darlos a conocer en todo el

mundo, la Unesco se dedica desde hace ya


bastante tiempo a grabar los aspectos más
significativos del arte musical en las más
diversas culturas. Han aparecido ya en esta
colección más de un centenar de discos, que
edita el Instituto Internacional de Estudios
Comparados de la Música para el Consejo
Internacional de la Música. He aquí los
correspondientes a la música africana.

Costa de Marfil Música de los dan Pigmeos ba-benzelé


Musicaphon BM 30L 2301 Musicaphon BM 30L 2303
Costa de Marfil Música vocal baulé Música de los pigmeos aka
Odeon CO 6417 842 Philips 6586 018 Además de músico, el griot africano es
Costa de Marfil Música de los senufo Música de Ruanda narrador, trovador y genealogista.
Musicaphon BM 30L 2308 Musicaphon BM 30L 2302 Depositario de las tradiciones de su
Chad Kanem Etiopia I Música de la Iglesia copta pueblo, las conoce de memoria y ha
Musicaphon BM 30L 2309 Musicaphon BM 30L 2304 asimilado su humor y su sabia moral.
Imperio Centroafricano Etiopía II Música de los kushitas Ciertamente, el griot no representa toda
Musicaphon BM 30L 2310 del sudoeste la música africana, pero cuando canta
Nigeria I Música haussa Musicaphon BM 30L 2305 "hasta el sol se detiene para escucharle",
Musicaphon BM 30L 2307 Polifonías banda afirma un dicho. En la foto, grabación de
Nigeria II Música haussa Philips-Phonogram 6586 032 música tradicional en el Camerún

Musicaphon BM 30L 2307 septentrional. El griot toca un "pluriarco",


Peul Música tradicional NOTA : Estos discos pueden pedirse en uno de los más antiguos instrumentos
Odeon-Emi CO 6418 121 cualquier tienda especializada. La Unesco no africanos. Las cuerdas se tienden con
Música de ceremonias del Norte de Benin podrá atender ningún pedido que se le dirija arcos de madera ensamblados en una caja
Philips 6586 022 directamente. de resonancia.

27
y La infancia del africano está llena
de canciones para bailar y para jugar,
de historias cantadas y de diversiones
musicales de toda índole. Antes del
advenimiento de la escuela moderna
solía dejarse a los niños que apren¬
dieran en gran parte por su cuenta ;
esos pasatiempos musicales entraña¬
ban entonces valores educativos y
suscitaban el espíritu de creación.
Gracias a canciones como las de los
niños banyakoles, los pequeños apren¬
dían no solamente a contar sino tam¬
bién a adiestrar su oído en la percep¬
ción de la modulación de los sonidos
musicales.

Entre numerosos grupos étnicos de


Africa la pubertad es una ocasión
solemne que se celebra con música
para la circuncisión, danzas especiales
y expresiones plásticas como las más¬
caras y la pintura del cuerpo. Los ri¬
tos de la iniciación que tienen lugar
durante la pubertad proporcionan al
adolescente una instrucción sistema¬
tizada que le ayuda a pasar de la
infancia a la edad adulta y le transmite
las costumbres y los ideales que se
consideran importantes para el bie¬
nestar permanente de su comunidad.
En algunos grupos étnicos del Africa
oriental, las ceremonias nupciales tie¬
nen un carácter ritual y constituyen
verdaderas óperas populares de enor¬
me variedad, de gran intensidad dra¬
mática y de alta calidad musical.
Entre los bahayas de len¬
gua bantú de Tanzania la ceremonia
nupcial típica es una representación
delicadamente elaborada. Comienza
con los consejos que la novia recibe
de su madre, en un estilo de ópera en
el que alternan arias y recitativos ; con que otros pueblos del continente Este grupo de mujeres
celebran la sucesión del heredero. saxofonistas se divierten
luego se elogia la belleza de la novia,
manifiestamente tocando
su traje de boda y la institución misma En una de estas ceremonia, que una pieza de jazz. Las
del matrimonio. El espectáculo está practican los bagandas ugandeses, a "Amazonas" es el
intercalado con recitaciones en torno
la música triste y contemplativa del nombre del grupo siguen
a la genealogía de la recién casada. ritual conocido con el nombre de la cadencia de la música

Okabya Olumbe (literalmente, la "des¬ bailando.


La ceremonia termina con una pro¬
cesión triunfal en la que varios hom¬ trucción de la muerte") sucede un
bres, enviados por los padres del jubiloso acto para dar la bienvenida al
novio, conducen a la joven a su nuevo heredero. Un redoble de tambores,
hogar. Es el momento culminante de como música de fondo, sirve para
la celebración : la música y la danza identificar el clan de que se trata y
alcanzan su apogeo, mientras en la simbolizar su continuidad en el
casa de la nueva pareja se recitan tiempo.
poemas de amor acompañados con En resumen, la música popular está
suave música de cítara.
presente en la vida del africano, desde
La música de los ritos funerarios la cuna hasta el sepulcro, como parte
africanos es de una tristeza conmove¬ viva de una cultura que trasciende y
dora, que contrasta con la alegría que transforma la experiencia cotidiana.
anima la música y las danzas rituales Solomon Mbabi-Katana

28
de cada tribu. Ello se debía, natural¬

En busca mente, a la escasez de comunica¬


ciones. A través de un largo periodo
cada tribu fue elaborando una expre¬
sión teatral típica, hasta el punto de
que los estudiosos tendían a consi¬

de un
derar esas particularidades como
diferencias culturales entre las diver¬
sas tribus. Los propios africanos suelen
asombrarse cuando una persona
perteneciente a una tribu diferente
ejecuta con corrección una danza

nuevo teatro propia de su clan.


En general se estima que las expre¬
siones artísticas tribales se originan
en las costumbres y la filosofía de la

africano
tribu y que adquieren a menudo una
connotación religiosa en el proceso
de su evolución. Una vez terminado
este proceso, se considera a ese arte
como exclusivo de la tribu y se supo¬
por Demás Nwoko ne que ningún extraño, es decir nin¬
guna persona ajena al clan, puede
comprenderlo fácilmente.
Pero la nueva sociedad africana ha

UN accidente de la historia ha Los artistas africanos de hoy recla¬ dejado de ser tribal. Hoy es naciona¬
hecho de nosotros, los africa¬ man la libertad de crear su arte y su lista y llegará con el tiempo a ser
nos, un pueblo peculiar. Nues¬ cultura propios, de adoptar los ele¬ panafricana cuando se logre la unidad
tra educación oficial comienza con el mentos que deseen de otras culturas, política.
aprendizaje de elementos extraños a cualquiera que sea su origen, y hacer La expresión artística de una tribu
nuestra cultura en todas las ramas de con ellos lo que les plazca ; reclaman, no puede satisfacer las necesidades
la formación profesional (medicina, ante todo, la libertad de ser únicos estéticas de nuestra sociedad pluri-
agricultura, historia, geografía, len¬ jueces de la validez y de la vitalidad tribal. Tiene que producirse una fusión
gua) e incluso en oficios artesa na les de su cultura. de las diversas tradiciones artísticas,
como la cerámica, la forja y el tejido. La formación de los jóvenes artistas y esa fusión se opera de modo natural
Esta situación suscita en los jóvenes africanos debería basarse en la en¬ al compartir la sociedad las mismas
artistas africanos confusión y, como señanza de las formas artísticas tradi¬ religiones, el mismo trabajo y los
resultado, un sentimiento de inferio¬ cionales del continente. Una vez que mismos juegos. El deber de los artis¬
ridad. tas de esa sociedad nueva será el de
se hayan nutrido de su propia cultura,
En las modernas escuelas africanas elegirán en cualquier rincón del planeta crear un arte que exprese la vida y las
de teatro se enseña historia del teatro, las influencias que estimen oportunas: aspiraciones de la "supertribu".
literatura dramática, dicción, movi¬ Tal es, a mi juicio, el único punto de
Por su propia estructura, la nueva
mientos, danza, decoración y dirección partida válido para el teatro africano. sociedad africana fun¬
escénica. Los estudiantes se encuen¬
A fin de alcanzar este objetivo, damentalmente por hábitos sociales
tran frente a obras de teatro escritas
nuestras escuelas de arte y teatro que no son privativos de una clase
por autores que van desde los clásicos deberían convertise en "talleres" determinada ofrece grandes posibi¬
griegos hasta los dramaturgos moder¬ profesionales prácticos y escuelas de lidades para el desarrollo de un teatro
nos como Ionesco, Pinter o Beckett. interpretación al margen de las uni¬ popular. Mas, para lograrlo, los dra¬
En los centros de danza y de deco¬ versidades. maturgos deberán tener siempre en
ración y dirección escénicas se dan Yo preconizaría incluso el retorno al cuenta al pueblo cuando escriban sus
cursos prácticos que son importantes antiguo sistema de aprendizaje : los obras.

para Ja formación del artista, pero la actores y demás artistas deberían Habrá que evitar toda actitud que
enseñanza de esos aspectos del arte aprender su oficio en "talleres teatra¬ tienda a poner de relieve las diferen¬
teatral se imparte fundamentalmente les" bajo la orientación de directores cias de condición social o a formar un
a base de libros que tienden a abordar de escena.
gusto "elitista" en los espectáculos
tales asignaturas de una manera más teatrales. En el marco de la sociedad
Son muchos los que se han esfor¬
académica que práctica.
zado, y siguen esforzándose, por ela¬ actual, todo cuanto sea expresión del
. Esos centros de formación están alma popular será realmente africano
borar un lenguaje teatral anténtica-
llenos de libros y en ellos se concede mente africano. Y aunque todavía no y podrá alcanzar una gran popularidad.
demasiada importancia a los exáme¬ se ha propuesto una teoría al respecto, Suele afirmarse, erróneamente, que
nes escritos, de modo que los estu¬ todos estamos convencidos de que el arte popular es vulgar y que el arte
diantes pierden interés por los aspectos es imprescindible que nuestro arte culto es siempre "elitista". Con las
prácticos del aprendizaje. El estudio y refleje una verdadera identidad afri¬ artes africanas tradicionales se ha
la comprensión de los textos exigen cana. Es también opinión común que comprobado que todo ser humano,
de los alumnos tanta dedicación que este arte nuevo no debe ser una
ya sea rey o esclavo, amo o sirviente,
la frustración y la fatiga les privan de imitación del arte europeo ni una es capaz de apreciar y gozar el arte
toda iniciativa para la creación espon¬ simple copia del arte africano tradicional. culto.
tánea, lo que era de esperar si se
Cuando me refiero a un teatro afri¬
piensa que la creación depende más A fin de preservar esta tradición,
cano moderno, creo que hay que no cabe respaldar con el patrocinio
de la intuición que de los conoci¬
pensar en una cultura propia de la
mientos. oficial a ningún artista que ponga
nueva sociedad africana concentrada
voluntariamente su talento al servicio
principalmente en las ciudades y las de un solo sector de nuestra sociedad,
aldeas.
DEMÁS NWOKO, hombre de teatro y en¬ puesto que la clase que lo apoya
sayista nigeriano, ha escrito numerosos estu¬ Desde un punto de vista artístico, puede dejar su impronta en él. En
dios sobre la función del teatro moderno en la sociedad africana tradicional se otras palabras, aunque las localidades
la vida y la cultura de los pueblos africanos. desarrollaba prácticamente en el marco más caras de un teatro no estén al
SIGUE EN LA PAG. 33

29
El cine en Africa

Descolonizar

la imagen
por Francis Bebey

DE todos los aportes culturales blico que asiste a la función. Pero a La mayor parte de las salas de cine
de Occidente, el cine es quizá menudo la sala oscura es un simple están en manos de personas ajenas al
el más apreciado por el público cercado al aire libre provisto de una continente o forman parte de los cir¬
del Africa negra. De Niger a Bots¬ gradería de cemento. La pantalla, a cuitos de distribución creados por
wana y de Angola a Tanzania, es no¬ causa de la intemperie, no está siem¬ empresas europeas o norteamericanas.
toria la pasión de los africanos por el pre en condiciones para una buena Durante varios decenios dos compa¬
séptimo arte y no hay un solo país proyección. El proyector es un viejo ñías francesas de distribución de

que no cuente con numerosas salas aparato un poco ruidoso, y la película, películas poseían y administraban más
de cine, particularmente en las ciuda¬ un "western" de dudosa calidad. En de 300 salas en los países de lengua
des, a las que acuden infinidad de cuanto al público, sorprende la extra¬ francesa.

espectadores. ordinaria espontaneidad con que par¬ Desde luego, la situación no es


ticipa en el espectáculo. exactamente la misma. Ya en enero
Puede afirmarse incluso que su exis¬
tencia contribuye en cierta medida a Pero debe señalarse que en las de 1972, Tahar Cheriaa, especialista
grandes ciudades africanas, como tunecino en materia de cine, al hacer
que permanezcan en las ciudades afri¬
Dakar, Nairobi, Lagos o Bukavu, el repertorio de las salas existentes en
canas numerosas personas que por
diversas razones han abandonado las existen salas de cine con aire acondi¬ el Africa negra, señalaba en un estu¬
regiones rurales donde solían vivir. cionado, tan cómodas como las de dio publicado por el semanario Algé-
Europa o Estados Unidos y dotadas ria-Actualité que 33 de esas salas
De ahí que el cine, que en cuanto a del equipo técnico más moderno. habían sido nacionalizadas, tras la
popularidad no tiene otro rival que el Acude a ellas un público que dispone proclamación de la independencia,
fútbol, constituya un factor social de los medios necesarios para llevar por organismos estatales, que 83 eran
importante que puede afectar singu¬ una vida relativamente holgada y al de propiedad privada africana, aunque
larmente la vida económica de un los programas fueran establecidos por
cual se le proponen en general pro¬
país : piénsese que fomenta, de ma¬ gramas de un nivel intelectual, cultural empresas ajenas al continente, y que
nera más o menos directa, el éxodo y artístico aceptable. unas 200 seguían siendo propiedad de
rural y que en muchos casos la eco¬ éstas últimas.
nomía nacional es fundamentalmente La "sala" al aire libre, que encon¬
tramos sobre todo en numerosos paí¬ Pero la situación actual, aunque no
agrícola.
ses de la llanura o sabana, e incluso es la misma que la de hace quince
A menudo he preguntado a los jó¬ en ciertas ciudades de la zona forestal años, no parece haber evolucionado
venes africanos cuáles son los moti¬ del continente, se construye a bajo en el sentido de que los gobiernos
vos por los que se obstinan en que¬ africanos asuman verdaderamente el
precio y su mantenimiento no cuesta
darse en una ciudad donde vegetan, control de los circuitos de cine. En los
prácticamente nada mientras se la
en lugar de volver a la aldea donde se explota. Evidentemente, no ofrece a países de lengua inglesa, los circuitos
sentirían mucho más felices. En nu¬ los espectadores "ordinarios" ninguna establecidos por los británicos y la
merosos casos el cine aparecía como comodidad ; pero generalmente tiene, introducción de empresas norteame¬
uno de los atractivos de la ciudad de en la parte de atrás, tres o cuatro ricanas en el marcado africano siguen
que no podían prescindir. gradas bien conservadas, bajo cubier¬ constituyendo una preocupación para
ta, destinadas a los espectadores afri¬ las autoridades y para los responsa¬
Sin embargo, cuando se habla de bles oficiales del cine.
canos de importancia o a los europeos
cine en el Africa negra, no es inútil
que, por casualidad, van a esos "cines . En efecto, esas empresas, que siem¬
precisar la realidad que entraña esta
para africanos". Al mismo tiempo, pre han monopolizado la distribución
palabra. Desde luego, en lo esencial,
ese tipo de sala resulta ventajosa para de películas en el Africa negra, son
el cine es en Africa la misma cosa que
muchos adolescentes e incluso adul¬ las responsables de la situación catas¬
en los países occidentales : una sala
tos sin dinero, especialmente cuando trófica en que se encuentra actual¬
oscura, una pantalla, un proyector,
ha sido construida en un lugar rodea¬ mente la cinematografía del conti¬
una película que se proyecta y un pú-
do de árboles : en efecto, nada es nente. Esas compañías son soberanas
más fácil que encaramarse a una sóli¬ en cuanto a la decisión del tipo de
da rama, instalarse convenientemente películas que van a ofrecerse al públi¬
FRANCIS BEBEY, músico, poeta y escritor en ella y ver la película. co. De esta manera, los espectadores
camerunés, dirige una colección de discos africanos están condenados a ver
creada por él para Africa, Ozileka. Compositor Así pues, en el Africa negra el cine
todos los bodrios del cine europeo,
y guitarrista, da recitales de sus obras en nu¬ tiene un público estratificado que po¬
merosos países y ha grabado varios discos. dría constituir, por sí solo, el tema de algunos "western" norteamericanos
Es autor de un libro de iniciación a la música de mala calidad y filmes egipcios e
un interesante estudio sociológico.
tradicional de Africa, Musique de l'Afrique
Según el tipo de sala y según el sec¬ indios de tan poco valor que no han
(Horizons de France,- París). Su novela Le Fils
tor de la ciudad, el precio de las loca¬ podido exhibirse en Estados Unidos
de Agatha Moudio obtuvo en 1968 el Premio ni en Europa.
lidades varía entre el equivalente de
Literario de Africa Negra. Durante más de diez
años dirigió en la Unesco el programa para el 25 céntimos de dólar y el de seis dóla¬ Esta distribución generalizada de
desarrollo de la radiodifusión en Africa y, pos¬ res, tanto en los países de lengua productos cinematográficos . mediocres k
teriormente, el programa relativo a la música. francesa como en los angloparlanr.es. ha tenido por lo menos dos conse-r

30
A la derecha, Emitai, dios
del trueno entre los diolas de
Casamance (Senegal). Se
trata de un fotograma de la
película del mismo nombre,
realizada por el gran director
de cine senegalés Ousmane
Sembene en 1971 y que el
mismo año obtuvo un

premio en el Festival de
Moscú. El tema de la obra es

la resistencia que oponen los


agricultores a las requisas de
las tropas colonialistas. '

Escena de la película de
Ousmane Sembene La negra
de..., rodada en 1966, en la que
so cuenta el trágico fracaso de
la transplantación de una
africana a Francia.
cuencias nefastas : crear y fomentar el tipo de película que nos presenta as¬ negra. Sus películas se basan en la
mal gusto del público y cerrar el cami¬ pectos archisabidos de nuestra vida realidad africana este caso, la de
no a la creación cinematográfica afri¬ cotidiana?". Senegal mostrando al espectador
cana, potencial o actual, de buena Después de todo, es fácil compren¬ su encanto y su poesía, al mismo
calidad. Por otra parte induce a error der que los espectadores africanos, tiempo que proponen temas a través
a todo un público que generalmente sedientos de exotismo como todos de los cuales el autor hace gala de la
se deja influir por la ficción cinemato¬ sus semejantes del mundo entero, no profundidad de su reflexión sobre la
gráfica hasta el punto de tomarla por se interesen por los sucesos locales. condición humana en el continente
la realidad y de considerar válido todo Pero el mal es más profundo : desde negro. Numerosos premios jalonan la
cuanto se le ofrece en la pantalla. hace demasiado tiempo se ha ense¬ carrera de este cineasta que ofrece,
ñado al espectador africano a no re¬ en muchos aspectos, un ejemplo para
flexionar sobre los problemas de su sus contemporáneos.
propia existencia. Tal enseñanza, que Han contribuido también a esta eclo¬
EL público de las salas populares, forma parte de la política misma del sión del cine africano el mauritano Med
las de los barrios miserables a colonialismo, no ha desaparecido del Ondo, particularmente con su película
todo tras la consecución de la inde¬ El sol O ; Paulin Soumanou Vieyra,
las que asisten el mayor núme¬
ro de espectadores africanos, se halla pendencia. verdadero pionero del cine senegalés ;
tan dominado por el cine, del que Mahama Traoré, más conocido con el
Poco se ha hecho por acabar con
acepta todo, que es fácil prever el nombre de Johnson Traoré (autor de
el monopolio de los circuitos extran¬
peligro que entraña una programación Diegue-bi, Njdjangan), también de
jeros de distribución cinematográfica
sin probidad, como la que imponen Senegal, Babacar Samb-Makharam,
o por crear otros nuevos, o por dar
los actuales circuitos de distribución. otro senegalés, realizador de Kodou,
una amplia difusión a películas capa¬
y muchos otros.
Como la participación del público ces de ayudar a los africanos a inde¬
africano no se basa en una reflexión pendizarse en el plano intelectual, Costa de Marfil está representada
profunda, muy a menudo sucede que cultural y moral. Podría uno incluso por Désiré Ecaré (Concierto para un
la "lección" aprendida en la pantalla preguntarse hasta qué punto esta uti¬ exilio, A nous deux, France), Bassori
encuentra aplicaciones en la vida dia¬ lización tan errónea del cine no es Timíté (La duna de la soledad, La
ria. En algunas ciudades del conti¬ responsable, por lo menos en parte, mujer del cuchillo) y Henri Duparc
nente se observa, de tiempo en tiem¬ de los males que sufre actualmente el (Mouna o el sueño de un artista). Pero,
po, una inquietante proliferación de Africa negra. contrariamente a lo que sucede en
delincuentes cuando, poco antes, han Senegal, donde puede hablarse de
estado de moda las películas en las Pese a todo, desde hace unos quince una verdadera "escuela cinematográ¬
que se exalta y glorifica a los bandidos. años, una producción cinematogrᬠfica nacional" dado el número relati¬
fica africana digna de tal nombre ha vamente importante de realizadores,
Lo peor del caso es que ese tipo de
comenzado a despertar el interés del en Costa de Marfil se trata de crea¬
películas representan casi la totalidad
mundo ; se la ha llegado incluso a dores aislados.
del cine que Occidente envía al Africa
considerar como una nueva forma de
negra (las grandes producciones cine¬ Con Mustapha Alassane (El retorno
la literatura africana moderna. Se trata
matográficas constituyen una excep¬ del aventurero. El telefonista) y Ouma-
de películas cuyos temas son funda¬ rou Ganda (Cabascabo), ambos de
ción). Aunque en determinadas regio¬
mentalmente la condena del colonialis¬
nes el personaje de Chariot es por lo Niger, Daniel Kamwa (Cochecito de
mo, la lucha contra el neocolonialismo,
menos tan conocido como el de Tar¬ mano. Boubou-cravate) y Dikongué
los errores cometidos en los primeros
zan, la verdad es que, pese a los Pipa (Moun'a Moto), los dos de Ca¬
momentos de la independencia, el lu¬
escasos progresos obtenidos en ma¬ merún, termina, aunque sin quedar
gar que ocupa la mujer en la sociedad
teria de programación cinematográfica completa, la lista de los cineastas afri¬
africana y eso que Guy Hennebelle
durante los últimos años, al público canos de lengua francesa más en
llama la "nueva trata de negros" en
africano se le sigue intoxicando con boga en los últimos años.
su libro Les cinémas africains en 1972
películas sin interés alguno en el plano En los países de lengua inglesa no
(Société africaine d'édition, Dakar,
artístico y francamente nocivas desde cabe hablar aun de un verdadero flo¬
1972). Gracias a esa producción de
el punto de vista moral. recimiento del cine africano, aunque
los últimos años ha podido organi¬
La producción africana propiamen¬ zarse una Federación Panafricana de deban destacarse las realizaciones de

te dicha ha aumentado en los Cine (FEPACI), el cine africano parti¬ Bernard Odidja, de Ghana (Haciendo
quince años últimos no se enfrenta cipa en diversos festivales, como las lo de ellos), de su compatriota Egbert
solamente con los problemas de la Jornadas Cinematográficas de Cartago, Adjesu (Se lo digo así) y, muy parti¬
escasez de recursos financieros y de la cularmente, del nigeriano Ola Balogun
y se ha creado el festival de Uagadugu.
obstrucción por parte de los circuitos (Alfa, Aj'ani Ogun). (Véase su artículo
de distribución, sino además con la Es larga la lista de películas reali¬ de la página 12).
actitud del público, formado para el zadas en torno a esos temas, y aun Ola Balogun es, al mismo tiempo
mal gusto y no para la reflexión. Cuan¬ siguen surgiendo nuevos nombres y que realizador, un teórico del cine.
do el realizador Ousmane Sembene obras. Ousmane Sembene, escritor y Hablando de las posibilidades de
propone un momento de reflexión cineasta senegalés, es sin duda alguna desarrollo del cine africano, admite
sobre un hecho social tal es la el representante más conocido del que en ciertos países el número de
intención de sus películas El giro y actual cine africano. Con La negra espectadores es demasiado pequeño
La negra de... no está seguro de de.... El giro, Taw, Emitai, Xa/a, para que las recaudaciones de taquilla
contar con el público africano. Unos excelentes películas tanto desde el permitan financiar una industria cine¬
se dicen : "¿Qué es este tipo de pelí¬ punto de vista ético y estético como matográfica de tipo "tradicional".
cula que no nos presenta a nuestros técnico, Sembene ha hecho que el Pero añade : "Sin embargo, el pro¬
atléticos héroes favoritos?" Mientras cine senegalés se ponga a la vanguar¬ blema económico es más aparente
otros se preguntan : « ¿Qué es este dia del de todos los paises del Africa que real, ya que podría resolverse

32
En busca
de un nuevo teatro africano
viene de la página 29

alcance de todos, todos deberían ración y la utilización del espacio de


tener la oportunidad de disfrutar de modo que pueda decidir sobre el ves¬
gracias a una reorganización de las una obra dramática, obteniendo así tuario y sobre los bastidores y deco¬
una satisfacción estética común basa¬ rados a fin de lograr su máxima
estructuras y a una planificación in¬
teligente". da en una común filosofía de la vida. eficacia.

Según Balogun, podría encontrarse Aunque no tenga forzosamente


Lo más importante en la escena
una solución para el desarrollo de la que escribir sus obras, debe' elegir
debe ser el hombre y no los aconte¬
producción cinematográfica en el Africa únicamente poemas u otros textos
cimientos que protagoniza ; los obje¬
negra en la cooperación de los propios que concuerden con su estilo, ya que
tos y decorados que le rodean y los
Estados africanos, particularmente en en este tipo de teatro es más impor¬
recursos técnicos del teatro moderno
la contribución de medios finan¬ tante el aspecto visual que el auditivo.
no deben distraer la atención que
cieros y técnicos, y en la adopción Y el verdadero autor dramático afri¬
prestamos al actor.
por parte de los cineastas de nuevos cano se irá formando en contacto con
tipos de aparatos y en especial de un El realismo, tal como lo concibe el el teatro africano, trabajando directa¬
material técnico ligero. Por ejemplo, teatro de Occidente, resulta vulgar mente para un director o con un estilo
si se sustituyeran las cámaras de 35 mm para el público africano, el cual reac¬ que se hayan impuesto por su calidad.
por las de 16, el número de miembros ciona con la risa, no la risa de una
Respecto de la cuestión, siempre
de los equipos de producción se redu¬ persona que se divierte sino la de un actual, relativa a la síntesis de las
ciría al mínimo, con la consiguiente adulto que se burla de una fútil juga¬ culturas de África y de Occidente,
disminución del costo de realización rreta infantil.
debemos reconocer que muchos valo¬
de las películas. res occidentales se han convertido en
Ese público podría muy bien pre¬
Esta opinión de un realizador que valores permanentes. Nosotros ten¬
guntar : ¿Por qué gritáis en escena si
conoce a fondo los problemas de su dremos siempre muchos más elemen¬
nosotros sabemos que no estais heri¬
oficio en el continente donde trabaja, tos de la cultura europea (particular¬
deberían examinarla atentamente to¬
dos ni lastimados? ¿Por qué matar a
alguien a puñaladas cuando nosotros mente con los programas de. educa¬
das aquellas personas que se interesan ción masiva que aplicamos) que los
sabemos que su vida no corre peligro?
por el desarrollo del cine africano : que los europeos llegarán a tener
¿Por qué os besáis y acariciáis en el
los productores de películas, en pri¬ jamás de la nuestra.
escenario si no os amáis? Y el público
mer lugar, pero también los gerentes
africano no puede evitar reír cuando Algunos de nosotros quizá parezcan
y administradores de las salas de cine,
un personaje "muerto" se levanta, sentirse a gusto en ambas culturas ;
los ministerios de cultura y de arte, el
una vez caído el telón, para agradecer hay que desengañarse : la realidad es
personal docente, etc.
los aplausos de la concurrencia. que somos excelentes actores y mi¬
mos, y ello no pasa de ser una diver¬
Mientras el europeo está preparado sión superficial. Mas bajo esa aparente
para considerar como "real" lo que facilidad de adaptación existe una sola
ALGO de lo que no cabe duda es sucede en escena, el africano prefiere personalidad, la del africano que debe
que hoy día, cuando los paí¬ ver en una función teatral una mani¬
ser salvado en esta encrucijada cultural.
ses ricos abandonan ciertos festación artística. De ahí que, para
alcanzar la pureza deseada, en Africa Aunque la religión africana cedió
métodos y técnicas por considerarlos
ante la iqlesia cristiana v el islamismo,
anticuados, cuando en Hollywood se se representen de manera sumamente
el arte ha corrido mejor suerte y ha
abandonan los estudios para filmar al estilizada aquellas expresiones estéti¬
llegado a constituir para nosotros un
aire libre con equipos de rodaje cada camente desagradables, como una
motivo de orgullo en el mundo con¬
vez más reducidos, a los cineastas riña, que entrañan un lenguaje injurio¬
temporáneo. Parecería, pues, que
africanos les convendría concebir su so, enfrenta mientos violentos y asesi¬
incumbe al artista la tarea de resta¬
arte y la producción de sus películas natos u otras formas de homicidio.
blecer la personalidad total del afri¬
con más realismo que en el pasado.
Las mismas leyes que rigen la inter¬ cano actual, haciendo que su cultura
A mi juicio, el único tipo de cine pretación se aplican a los decorados. gobierne su vida material.
que corresponde realmente a las posi¬ El africano no espera ver una casa en
La cultura africana no es incompa¬
bilidades económicas de los países el escenario, ni un automóvil de ver¬
tible con los aspectos materiales, téc¬
africanos no es el de 35 mm, ni siquiera dad, ni la corona de un rey, ni siquiera nicos y económicos de la civilización
el de 16 mm, sino lisa y llanamente el un auténtico uniforme de agente de occidental. En efecto, esa cultura
menos costoso de todos, el de 8 mm. policía. Todo lo que espera es una
puede utilizar la tecnología moderna
Aunque desdeñado actualmente por representación teatral de esos objetos. para realizarse y difundirse eficazmente
la mayor parte de los cineastas "que
El teatro es ante todo una expre¬ en la escala que le exige el mundo
se respetan", es sin embargo el úni¬
actual, sin deshumanizar sus valores.
co que puede poner la cinematografía sión visual que utiliza el sonido (música,
al servicio de la educación para el de¬ canciones, lenguaje), el movimiento El arte occidental de nuestros días
sarrollo del Africa negra. (marcha, baile), el decorado (colores no sólo se ha deshumanizado comple¬
y formas en dos o tres dimensiones, tamente sino que está concebido para
Francis Bebey estáticos o dinámicos) y un texto. El glorificar los productos de la industria,
teatro verdadero puede existir sin lo que indica que el hombre se ha
necesidad de un texto, pero éste, si alienado a sus máquinas. Nosotros no
carece de una expresión visual, sólo tenemos todavía máquinas a las cua¬
puede ser considerado como literatura les vender nuestra alma y creo que
y jamás como teatro. sería un tanto indecoroso que nos
esclavizáramos a las máquinas de
De ahí que en el nuevo teatro afri¬ otros. Construyamos primero nuestra
cano el director deba ser un buen civilización moderna y humana, y ya
bailarín y coreógrafo y, al mismo llegará la decadencia, cuando deba
tiempo, "tener oído", para la música. llegar.
Ha de estar familiarizado con la deco Demás Nwoko

33
C~2 ( '

LIBROS RECIBIDOS Jüla


El final de la guerra
por Luis Romero
Ariel, Barcelona, Caracas, México, Coloquio de la Unesco Contribución de Bulgaria
1976 sobre la información . al salvamento de la Acrópolis
(Cómo acabó la . guerra civil española
de 1936-1939)
Un centenar de periodistas de la En respuesta al llamamiento que en
« Poeta en ' Nueva York » : enero pasado hiciera el Sr. Amadou-
prensa escrita, de la radio y de las agen¬
Historia y problemas de un texto cias de noticias, así como representantes Mahtar M'Bow en favor dé una campaña
de Lorca de los servicios de información, se reunie¬ internacional para salvar la Acrópolis de
por Daniel Eisenberg ron en Florencia del 18 al 20 de abril Atenas, la República Popular de Bulgaria
Ariel, Barcelona. 1976 acaba de contribuir con el equivalente de
pasado, invitados por la Unesco para que
discutieran los problemas relativos a la 25.000 dólares al fondo destinado a di¬
Oficio de difuntos
difusión de la información en el mundo. cha empresa. Se ha creado un comité de
por Arturo Uslar-Pietri
Seix Barrai, Barcelona, 1977 Tras constatar que existe un desequilibrio especialistas búlgaros que prestará ayuda
en el intercambio de la información entre financiera y técnica a la campaña inter¬
Si te dicen que caí los países en desarrollo y los industriali¬ nacional.
por Juan Marsé zados, los participantes convinieron en
Seix Barrai, Barcelona,' 1977 que era preciso emprender un esfuerzo
El beso de la mujer araña considerable para poner remedio a tal
situación. Pese a la diversidad de los
por Manuel Puig Nueva donación de Estados
Seix Barrai, Barcelona. 1976 puntos de vista expresados en el colo¬
quio, hubo un consenso general en Unidos para salvar los templos
Obra poética cuanto a la gravedad del problema y la de Filae
de Miguel Otero Silva necesidad de establecer un intercambio
Seix Barrai. Barcelona, 1976 libre y equilibrado de la información con
Los Estados Unidos han decidido hacer
Prosa completa miras a fomentar la comprensión interna¬
una nueva contribución (un millón de
de Miguel Otero Silva cional, la paz, la justicia y el desarrollo
intelectual del ser humano. dólares) -a la campaña- internacional
Seix Barrai, Barcelona. 1976
Los participantes en el coloquio expre¬ auspiciada por la Unesco para salvar
Juan sin tierra
saron el deseo de que la Unesco te¬ los monumentos de la isla de Filae, en
por Juan Goytisolo niendo en cuenta las opiniones emitidas el río Nilo. Los templos de Filae sumer¬
Seix Barrai, Barcelona, 1977 gida permanentemente por las aguas de'
en la reunión de Florencia prosiga sus
esfuerzos y sus estudios a fin de obtener la presa de Asuán han sido desmonta¬
El éxodo. Pasión y muerte
de españoles en el exilio
resultados concretos. Eri su alocución dos y transportados a la cercana isla de
per Federica Montseny pronunciada en la sesión inaugural, el Agilkia donde están siendo erigidos de
Sr. Jacques Rigaud, Subdirector General nuevo. Hasta la fecha, la comunidad in¬
Galba Edicions, Barcelona, 1977
de la Unesco, recordó que al convocar ternacional ha hecho o prometido contri¬
Los próximos diez mil años a este debate la Organización no perse¬ buciones que ascienden a 12.375.000
por Adrian Berry guía otro objetivo que el de enriquecer y dólares para salvar dichos templos.
Alianza Editorial, Madrid. 1977 diversificar el esfuerzo de reflexión que ha
Cuentos fantásticos propuesto a los Estados Miembros sobre
de Rubén Darío' un problema del que dependen la paz y
En comprimidos...
Alianza Editorial, Madrid, 1977 el desarrollo, agregando que « a cada
país corresponde... definir su política
Antología poética en materia de comunicación de acuerdo La República de las Comores acaba
de Miguel de Unamuno con sus opciones, su situación y sus de suscribir en Londres la Constitución
Selección e introducción de necesidades. » de la Unesco, con lo cual el número de
José María Valverde Estados Miembros de la Organización
Alianza Editorial. Madrid, 1977 se eleva a 142.
El Correo de la Unesco
El sueño de los héroes
en lengua urdu Según la última edición del Anuario
por Adolfo Bioy Casares Estadístico de la Unesco, la publicación
Alianza-Emecé, Madrid, 1977 mundial de libros se elevó en 1974 a
571 000 títulos, pero la proporción de
Episodios nacionales
18. Un voluntario realista
obras publicadas varía grandemente se¬
19. Los apostólicos
gún las regiones: 48,3% en Europa;
16,8% en América del Norte; 14,5% en.
21. Zumalacárregui
Asia; 14% en la URSS; 3,5 % en América
por Benito Pérez Galdós \ \
Alianza Editorial, Madrid, 1977
del Sur; 1.9% en Africa; y 0,9%, en
Oceania.
Teoría económica de las
De un estudio de la Unesco sobre
decisiones empresariales
los recursos hídrícos en una zona de
por Bryan Carsberg
800.000 km1 situada entre el norte
Alianza Editorial, Madrid, 1977
de Argelia^ y Túnez, se desprende que en
Opiniones contundentes esa región hay agua suficiente para
por Vladimir Nabokov garantizar el desarrollo agrícola de
Taurus Ediciones. Madrid. 1977 50.000 a 100.000 hectáreas más de
las que se cultivan actualmente.
Terminología filosófica. II
por Theodor W. Adorno Para dotar de agua a las comunidades
Taurus Ediciones, Madrid. 1977 M»V s ' * ; rurales de Bengladesh, el Unicef participa
desde 1972 en un programa gracias al
Manuel Machado
cual se habrán perforado en 1980
, por Gordon Brotherston
En el mes de febrero pasado se inició 310.000 pozos.
Taurus Ediciones, Madrid, 1977
la publicación de El Correo de la Unesco
Según las primeras estimaciones de la
Poética musical en lengua urdu (en la fotografía la por¬
FAO, la producción agrícola mundial fue
por Igor Stravinsky tada del primer número: Payamí signi¬
en 1976 superior en un 3 % a la de 1975.
Taurus Ediciones, Madrid, 1977 fica «Correo»), editado por la Hamdard
National Foundation de Nazimbad, En una publicación reciente de las
Vicente Aleixandre
Karachi, Paquistán. Con ello, el número Naciones Unidas se señala que, tras
(El escritor y la critica) veinte años de esfuerzos por parte de los
Edición de José Luis Cano
de lenguas en que se publica nuestra
revista es ahora de 16 : español, inglés, ecólogos y de las autoridades locales de
Taurus Ediciones, Madrid, 1977
francés, ruso, alemán, árabe, japonés, los Estados Unidos, ha desaparecido la
italiano, hindi, tamul, hebreo, persa, amenaza de extinción que pesaba sobre
neerlandés, portugués, turco y urdu. los caimanes en ese país.

34
Acaba de aparecer

CULTURAS UNA GRAN REVISTA CULTURAL


santiana. UBSOO
«Amen« - ir 4/ 1976
DE LA UNESCO EN CASTELLANO

La revista Culturas, que desde hace tres años venía


publicando la Unesco en inglés y francés, ha comen¬
¡a sociedad zado a aparecer también en castellano.
economía
De una periodicidad trimestral. Culturas aborda en
mundo cada número un tema monográfico en un volumen
de más de 200 páginas, en el que intenta, aplicando
una óptica universal y acudiendo a autores de todo
el mundo, dar cuenta de la diversidad de la creación
cultural, del desarrollo de la creación artística y del
papel de las instituciones culturales.
El primer número ordinario que se publica en castellano
recoge las comunicaciones leídas con ocasión de la
Mesa redonda celebrada hace un año en la Unesco
sobre la cooperación cultural e intelectual y el nuevo
orden económico internacional. Entre los intervinientes
figuran nombres tan conocidos como los de Philip
Noël-Baker, Willy Brandt, Oswaldo Guayasamín, Peter
Brook, Vasarely, Xenakis, Samir Amin, Alfred Kastler,
etc. Antes había aparecido un número cero sobre
« Teatro y artesanías contemporáneas ».

Publican conjuntamente Culturas la Unesco, Santillana (Elfo,


32, Madrid-27) y Nutesa (calle Amores, 1431, Colonia
Precio de la Unesco : número suelto 22 frs
del Valle -, México 12 D.F.).
suscripción anual 75 frs Santillana tiene la exclusiva de venta en España, la Unesco
Precio de Santillana : número suelto 300 pts en Francia y Nutesa en México. En el resto del mundo, los
suscripción anual 1 000 pts tres coeditores.

Para renovar su suscripción


y pedir otras publicaciones de la Unesco
Pueden pedirse las publicaciones de Editorial Losada, calle 18 A Nos. 7-37, apartado de I'Unesco. 7-9, place de Fontenoy, 75700 Pan's
la Unesco en las librerías o directa¬ aéreo 5829, apartado nacional 931, Bogotá; y (C.C.P. Pan's 12.598-48). - GUATEMALA. Co¬
sucursales : Edificio La Ceiba. Oficina 804, Mede- misión Guatemalteca de Cooperación con la Unes¬
mente al agente general de la Organi¬
zación. Los nombres de los agentes lli'n; calle 37 Nos. 1 4-73, oficina 305, Bucaramanga: co. 6a. calle 9.27, Zona 1, apartado postal 244,
que no figuren en esta lista se Edificio Zaccour, oficina 736, Cali. COSTA Guatemala. HONDURAS. Librería Navarro,

comunicarán al que los pida por escri¬ RICA. Librería Trejos SA., apartado 1313, San Calle Real, Comayaguela, Tegucigalpa. JA¬
to. Los pagos pueden efectuarse en José. CUBA. Instituto Cubano del Libro, Centro MAICA. Sangster's Book Stores Ltd., P.O. Box
la moneda de cada país. de Importación, Obispo 461, La Habana. CHILE. 366; 101, Water Lane, Kingston. - MARRUE¬
Bibliocentro Ltda., Casilla 13731, Huérfanos 1160 COS. Librairie «Aux Belles Images», 281, avenue
of. 213, Santiago (21). - REPÚBLICA DOMINI¬ Mohammed-V, Rabat. « El Correo de la Unesco »

CANA. Librería Coloquio, S A., José Dolores para el personal docente : Comisión Marroquí
Alfonseca, 1-A, Santo Domingo. - ECUADOR. para la Unesco, 20, Zenkat Mourabitine, Rabat
Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del (C.C.P. 324-45). - MEXICO,. Unicamente para
ANTILLAS HOLANDESAS. C.G.T. Van Dorp & Guayas, Pedro Moncayo y 9 de Octubre, las publicaciones : OLA (Centra Interamericano
C°. (Ned. Ant.) N.V. Willemstad. Curaçao. - casilla de correo 3542, Guayaquil. RAID de de Libros Académicos), Sullivan 31 bis, México 4,
ARGENTINA. EDILYR. Belgrano 2786-88, Publicaciones, García 420 y 6 de Diciembre, D.F. : SABSA, Servicios a Bibliotecas, S.A., Insur¬
Buenos Aires. - REP. FED. DE ALEMANIA. casilla 3853, Quito - EL SALVADOR. Librería gentes Sur. Nos 1032-401, México 12, D.F. -
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(Prinz Ludwigshohe). Para «UNESCO KURIER» de Ediciones Iberoamericanas, S A., calle de Oñate r/c e Io andar. Maputo. PARAGUAY. Agencia
(edición alemana) únicamente : Colmantstrasse 15. Madrid 20: Librería Al-Andalus. Roldana, 1 y 3, de Diarios y Revistas, Sra. Nelly A. de Garcia
22, 5300 Bonn. - BOLIVIA. Los Amigos del Sevilla 4; Mundi-Prensa Libros, S.A. Castelló 37, Astillero, Pte. Franco 104, Asunción. PERU.
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BRASIL. Fundaçao Getúlio Vargas, Serviço - ESTADOS UNIDOS DE AMERICA. Unipub. drade Ltda., Livraria Portugal, rua do Carmo 70,
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BIA. Librería Buchholz Galería, avenida Jiménez tillana Publishing Company Inc., 575 Lexington Editorial Losada Uruguaya S.A. Librería Losada,
de Quesada 8-40, apartado aéreo 53-750, Bogotá: Avenue, New York, N.Y. 10022. - FILIPINAS. Maldonado 1092, Montevideo. - VENEZUELA.
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apartado nacional 83, Girardot, Cundinamarca; Box 632, Manila, D-404. - FRANCIA. Librairie 52-Ed¡fic¡o Galipán, apartado 60337, Caracas.

35
EL ROSTRO DE LO DIVINO

En la mayoría de las culturas africanas la máscara no constituye un disfraz


sino una representación de lo divino. Así el mito y la máscara están
indisolublemente unidos. Las que se reproducen en esta página
provienen de Costa de' Marfil.