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República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular Para la Educación Universitaria, Ciencia y tecnología


Universidad Bicentenaria de Aragua
Bicerrectorado Académico
Escuela de psicología

Facilitador: Bachiller:
Abdiaz Perez Luis Rodríguez

CI: 23.647.351

San Joaquin de Turmero, octubre de 2018


La siguiente analogía data del siglo pasado y su creador fue una persona muy influyente en
su época. Matemático, filósofo y ganador del premio nobel en literatura, sin duda un
erudito. Su nombre era Bertrans Russell. En 1952 realizó un escrito en donde expresa una
metáfora que a nuestros días sigue siendo producto de estudio o discusión, tanto para el
ramo científico como para el religioso. A pesar de existir distintos puntos de vista que
avalan o desestiman sus palabras una aseveración queda al descubierto, Bertrans no era
muy adepto a la religiosidad o espiritualidad. Es posible que no llegase a considerarse así
mismo un ateo, adornando su propia categorización con otro denotativo, pero ciertamente
no era creyente de la existencia de aquel que la biblia llama, Dios.

La hipótesis que Rusbell planteó para la revista Illustrate Magazine, la cual nunca salió en
dicha revista, fue la siguiente:

Si tuviera que sugerir que entre la Tierra y Marte existe una tetera china
girando alrededor del sol en una órbita elíptica, nadie sería capaz de
rechazar mi afirmación si hubiera tenido la precaución de añadir que la
tetera es demasiado pequeña para ser observada incluso por nuestros
telescopios más potentes. Pero si yo dijera que, dado que mi afirmación no
puede ser rechazada, es intolerable la presunción por parte de la razón
humana dudar de ella, se pensaría que estoy diciendo tonterías. Sí, sin
embargo, la existencia de dicha tetera estuviera afirmada en libros antiguos,
se enseñara como sagrada verdad cada domingo y se inculcara en las mentes
de los niños en la escuela, la vacilación para creer en su existencia sería
signo de excentricidad, y quien dudara merecería la atención de un psiquiatra
en un tiempo ilustrado o de un inquisidor en tiempos anteriores.

En esta analogía se puede observar como el Sr. Bertrans explica que cualquier creencia
puede ser fundada en las mentes de las personas si se imparte su enseñanza desde muy
pequeños, si llegase a ocurrir de tal manera, dudar de la credibilidad de dicho credo sería
digno de análisis psicológico, de considerarlo algo patológico. Además, también considera
que si su teoría fuese exaltada por sí mismo a un punto que no habría cabida para su
contradicción, allí sus palabras dejarían de tomarse en serio y sedería espacio a la duda por
parte del colectivo. Por otro lado, si su argumentación se basaba en una explicación más
lógica, utilizando en su basamento la instrumentación de comprobación cósmica, como lo
son los telescopios, su teoría solo sería puesta a experimentación y consecutivamente sería
catalogada como cierta o falsa, según sea el caso.

En definitiva, a mi juicio, el filósofo deja entender con su mensaje que Dios es una
contraposición cultural impuesta para combatir los actos pecaminosos, impuros o que vayan
en contra del bien de la sociedad en general. Si alguien desobedece las normas de Dios, no
podrá entrar al cielo, sino que irá al infierno, o sea que será castigado. Pero, carece de
objetividad al no poder existir un medio de cuantificación o cualificación visible, acorde
para la medición de su existencia. Por lo tanto, cualquier persona pudiese decir que habló
con dios, pero ¿cómo se comprueba que sus palabras son verdaderas si no existe un medio
de contacto directo con dicha deidad? a dicha pregunta solo cabría una respuesta, tener fe
en que lo que esa persona dice es cierto, así no más, sin una previa comprobación de su
hipótesis, conceptualización o certidumbre. Es en esto que se basa el método de
experimentación divino.

Solo las personas que son capaces de sentir una verdadera cercanía con Dios y a parte lo
expresan en su comportamiento y modo de vida, son las que pueden decir que realmente
“conversan” con dios. Esta conversación pudiese ser unilateral en palabras, siendo dichas
por la persona, pero respondidas por su interlocutor todo poderoso, con la materialización
de las suplicas que aquella persona pide por medio de la oración. Aunque ciertamente es un
tema controvertido, hay que aceptar que la relación con Dios tiene un basamento
completamente metafísico, lo cual se quedó formando parte de la filosofía naturalista y por
lo tanto, dando inicio al estudio de las ciencias naturales como la biología, la química o la
cosmología, pero aunque formó parte del inicio de todo, hoy en día es difícil de agregar
dentro de esta familia de estudios que defienden a capa y espada el método científico. La
iglesia católica está creando alianzas con institutos universitarios en donde miembros del
clero pueden realizar estudios avanzados en física, química y matemáticas para buscar el
origen y el presente de ese ser que la biblia nos lo presenta como una entidad omnipotente y
omnipresente.
Bibliografía

 La tetera de Russell y la piedra de Fernando:


http://www.lahojadearena.com/la-tetera-de-russell-y-la-piedra-de-fernando/

 La tetera de Russell: ¿Cómo pensamos en la existencia de Dios?:


https://psicologiaymente.com/cultura/tetera-de-russell

 ¿La tetera atea voladora de Russell? El filósofo Platinga, que la


desmonta, premio Templeton 2017:
https://www.religionenlibertad.com/ciencia_y_fe/56417/tetera-atea-voladora-
russell-filosofo-plantinga-que-.html