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COLTÁN

El coltán es un término que no se utiliza en el lenguaje científico y que responde


a la contracción de dos minerales bien conocidos: la columbita, óxido de niobio
con hierro y manganeso (Fe, Mn), Nb2O6 y la tantalita, óxido de tántalo con
hierro y manganeso (Fe, Mn), Ta2.
El coltán es fundamental para el desarrollo de nuevas tecnologías: telefonía
móvil, fabricación de ordenadores, videojuegos, armas inteligentes, medicina
(implantes), industria aeroespacial, levitación magnética, etc. Esto es debido a
sus singulares propiedades, tales como superconductividad, carácter
ultrarrefractario, ser un capacitor alta resistencia a la corrosión y a la alteración
en general, que incluso le hacen idóneo como material privilegiado para su uso
extraterrestre en la Estación Espacial Internacional y en futuras plataformas y
bases espaciales, los principales productores mundiales son Australia, Brasil,
Canadá y algunos países africanos (República Popular del Congo, Ruanda y
Etiopía), aunque sus reservas base son prácticamente desconocidas para todos
ellos, aunque ha salido a la luz el problema socioeconómico, medioambiental y
político relacionado con la mala explotación y comercialización de esta materia
prima, la crisis ligada a su extracción todavía continúa, y los estudios científicos
sobre el coltán son aún insuficientes.

TANTALIO
El tantalio es un metal denso, pesado, dúctil, maleable, de alto punto de fusión, buen
conductor de la electricidad, del calor y muy duro, es muy resistente a los ácidos; se
disuelve empleando ácido fluorhídrico o mediante fusión alcalina tiene un parecido al
niobio y se suele extraer del mineral tantalita, que en la naturaleza aparece
generalmente formando mezclas isomorfas con la columbita que se conocen con el
nombre de coltán, a temperatura elevada absorbe hidrógeno y se combina con el
nitrógeno, el fósforo, el arsénico, el antimonio, el silicio, el carbono y el boro, el
tantalio forma también compuestos por reacción directa con el azufre, el selenio
y el telurio, a temperaturas elevadas.
Debido a estas cualidades se han encontrado muchas aplicaciones útiles a este
elemento, como su utilización en implantes quirúrgicos, en centrales nucleares,
en aparatos de diagnóstico médico no invasivos, en aleaciones con alto punto
de fusión, como las necesarias por ejemplo en la industria aeroespacial, pero su
uso más difundido actualmente, casi el 60 % de la producción, se da cuando es
convertido en tantalio metálico (polvo o filamento), ya que puede mantener altas
cargas eléctricas y por consiguiente es un elemento vital en la creación de
microprocesadores, baterías y condensadores de alta tecnología