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YESO

La utilización del yeso para inmovilización fue utilizada por primera vez en 1851
por Antonio Mathijsen, médico militar Holandés y se mantiene hasta nuestros
días con el mismo fundamento aunque mejores técnicas.

El vendaje de yeso consiste en una:

Venda de gasa endurecida por un almidón e impregnada con sulfato da calcio


semihidratado.

TÉCNICAS INSTRUMENTAL Y MATERIAL

TECNICAS

Enyesado.-

Se requiere protección con malla, estoquinete, algodón, huata .

Vendas de yeso de 5, 7, 10, 15 y 20 cm.

Modo de Empleo:

1. Agua tibia entre 25º- 35º

2. Inmersión : 3-5 segundos hasta que cese el burbujeo

3. Sujetando la venda

4. Exprima suavemente hacia el centro

5. Fragua: 4-5 minutos

Miembro Superior.

Braquiopalmar:
Distal: Pliegue distal palmar y las cabezas de los metacarpianos
Proximal: Borde inferior de la axila

Tecnica: Muñeca en ligera flexión dorsal y en pronosupinación neutra, dejando


libre el pulgar. Codo en flexión de 90º. Acolchar bien codo y muñeca.

Indicaciones: Fracturas diafisiarias de antebrazo y muñeca, Supracondilea de


humero, Luxaciones etc..
Antebraquiopalmar:

Distal: distalmente termina por encima de las articulaciones metacarpo-falángicas y a nivel del pliegue de
flexión palmar
Proximal: Por detrás 2cm por debajo del pico del olécranon. Por delante 3cm por
debajo del pliegue de flexión.

Tecnica:Muñeca en ligera flexión dorsal y en rotación neutra, dejando libre el


pulgar.

Indicaciones: Fx. en rodete, tallo verde, colles.

Antebraquiopalmodigital :
Distal: Pliegue distal palmar y las cabezas de los primeros metacarpiano
Proximal: Por detrás 2cm por debajo del pico del olécranon. Por delante 3cm por
debajo del pliegue de flexión.

Técnica :Muñeca en ligera flexión dorsal 30 grados Pulgar en posición moderada


dedos en Semiflexión.Yeso de zancolli

Indicacion:
Fractura de Falange Fractura de Escafoides Fractura Metacarpianas

Cruropedio o Inguinopedico:
Distal: Cara dorsal del pie, hasta la raíz de las falanges y en la Cara plantar hasta 1
a 2 cm más allá de la punta de las falanges
Proximal: región troncantereana pliegue subglúteo

Tecnica: Rodilla en discreta flexion 10-20º

Indicacion:
Fractura de Rodilla y pierna

Calza de yeso o Inguinomaleolar

Distal: 2cm Por Encima de los Maléolos Proximal: zona de la ingle.

Tecnica: Discreta flexión de rodilla de 5 a 15grados.


Moldear bien la rotula (Evitar desplazamiento de rotula) y diáfisis tibial y acolchar
bien los maléolos.

Indicacion: Luxación de rótula, lesión de los ligamentos, fracturas de rótula.

Bota corta o Suropedico


. Distal: incluye todo el pie hasta la base de las falanges y se prolonga por plantar
hasta bajo de las falanges. Proximal:TAT por delante y por detrás dejar espacio a
los relieves de los tendones isquiosurales

Tecnica:Tobillo 90º grados.

Indicacion: Inmovilizacion de lesiones del tobillo y retropié


Procedimientos para la colocación de un
yeso
1. Tener preparadas las férulas y las vendas
antes de colocar el yeso
2. Agua fría (o templada si se requiere
moldear), nunca caliente
3. No deben caer gotas de agua sobre las
férulas o vendas
4. Almohadillar con gasa, algodón o papel,
sin apretar
5. Colocar la extremidad en posición
funcional o de reducción de la fractura
6. Mojar la férula o la venda sujetándola por
los extremos y escurrir sin apretar ni
retorcer
7. Colocar la venda sobre la extremidad
superponiendo 1/3 en cada vuelta sin
torcerla
8. En cada vuelta pasar la mano sobre el
yeso para unir las capas mediante el yeso
que se expulsa
9. Recortar el yeso para dejar libre las
articulaciones que no se inmovilizan
10. Limpiar la piel del yeso que haya caído y
poder ver la coloración de los dedos

Control y Cuidado del Enfermo Enyesado

Aspectos que deben ser vigilados:


• Buena circulación del miembro
enyesado.
• Correcto grado de sensibilidad.
• Ausencia de edema.
• Dolor tenaz, inexplicable, persistente,
especialmente si es referido a un sector
fijo del miembro enyesado; más aún si se
corresponde a un zona de prominencia
ósea.
• Buena movilidad de los dedos.
• Ausencia de molestia o dolor en relación
a los bordes proximal o distal del yeso.

Complicaciones locales
• Síndrome de compresión.
El síndrome compartimental se define como la presencia de signos y síntomas
relacionados con el incremento de la presión dentro de un compartimiento defi
nido, lo cual lleva a la reducción o eliminación de la perfusión vascular y, por
ende, a la isquemia de los tejidos en el compartimento afectado.

• Escara de decúbito.
• Edema de Ventana.

Es una inflamación localizada en una zona del cuerpo que se ha vendado y en la
que se han dejado áreas de piel sin cubrir. Es en estas zonas descubiertas donde
aparece el edema ya que no hay tejido externo que lo comprima.
Síndrome de compresión
Sin discusión, es la más grave de
todas las complicaciones del
enyesado. Puede manifestarse sólo
como una simple compresión, propia
de un «yeso apretado»; pero
descuidada, no advertida, o no tratada
puede llegar a la gangrena de los
dedos de la mano o del pie.
Las causas de compresión de un
miembro enyesado son:

Yeso colocado apretado por una mala
técnica. Es una causal excepcional.

Yeso colocado en un miembro que ha sufrido
una lesión reciente. El edema post-traumático
sorprende al miembro dentro de un yeso
inextensible, y se produce la compresión.

Yeso post-operatorio inmediato y, por la
misma razón, edema post-quirúrgico.

Una o varias vueltas de yeso, por error de
técnica, fueron colocadas más apretadas que
las otras.

Compresión por infección tardía en una
herida traumática o quirúrgica, dentro de un
yeso. El cuadro de compresión puede ser
tardío pero muy rápido en su desarrollo y
adquirir gran magnitud, cuando la vigilancia
ya fue abandonada.
Todo enfermo sometido a un vendaje
enyesado por cualquier causa, obliga
a un control permanente. En un
principio a las 12 ó 24 horas. Luego, si
no hay signos de compresión o de otra
complicación, se continúa el control
una o dos veces por semana hasta el
fin del tratamiento. Si existe, por
cualquier causa, riesgo de edema, el
control debe ser riguroso; quizás a
veces vale la pena hospitalizar al
enfermo para detectar desde el
principio los signos de compresión
(fractura de Colles, antebrazo,
supracondílea, pierna, tobillo, etc.).
Los signos son:

Dedos levemente cianóticos.

Discreto edema que borra los pliegues
digitales.

Sensación de «dedos dormidos».

Hipoestesia.

Palidez discreta.

Dedos fríos.
Basta cualquiera de los signos
descritos para realizar un control
permanente cada 15 a 30 minutos. Es
un error grave enviar a este enfermo a
su casa, o dejar el control para el día
siguiente. Si los signos no ceden, la
obligación de proceder de inmediato
es imperativa.
Dedos color morado, fríos, insensibles,
edematosos, no son signos de
compresión, son signos de gangrena.
El desastre ya está producido, el
cuadro es irreversible y el diagnóstico
debió haberse hecho antes.
La conducta a seguir es la siguiente:

Abrir el yeso de un extremo al otro.

Entreabrir el yeso cortado.

Verificar con la vista y con el pulpejo del dedo
(la vista engaña) que todas las vueltas del
yeso fueron seccionadas.

Colocar algodón en la abertura del yeso, para
evitar el edema de ventana.

Elevar el miembro enyesado.
Terminado el procedimiento el
enfermo debiera sentir alivio
inmediato.
La sensación de compresión se
recupera rápidamente, el color normal
de la piel y desaparece la sensación
de «adormecimientos» de los dedos.
Pero el tratamiento no ha terminado.
El enfermo debe seguir siendo
controlado cada 15 minutos por una a
dos horas más. Si los signos de
compresión desaparecen, el problema
ha quedado resuelto.
Si a pesar de todo lo realizado, los
signos de compresión persisten, o
peor, se agravan, pueden estar
ocurriendo dos cosas:

Los vasos venosos o arteriales están
comprometidos por compresión, trombosis,
espasmo, etc.

Se está desarrollando un «síndrome de
compartimento».
En uno u otro caso, el problema debe
ser resuelto por el especialista en
forma urgentísima y, generalmente,
con un procedimiento quirúrgico.
Escaras de decúbito
Las úlceras de decúbito también se denominan escaras de decúbito y se pueden formar
cuando los músculos y el tejido blando presionan contra una superficie como una silla o
una cama. Esta presión corta el suministro de sangre a esa zona y esto puede llevar a que
el tejido cutáneo allí muera. Cuando esto sucede, se puede formar una úlcera de decúbito.
Se pueden producir por:

La compresión de una superficie o pliegue
duro y cortante del yeso contra la piel.
Un repliegue del yeso, una venda que formó
un relieve acordonado, los dedos del
ayudante que sujetan el yeso sin el apoyo de
toda la palma de la mano, o el yeso a nivel
del talón que es sostenido con fuerza y
compresión, son buenos ejemplos para
explicar el mecanismo de esta complicación.

Defectuoso modelado del yeso sobre y en
torno a las prominencias óseas. La superficie
profunda del yeso no moldeado, comprime la
piel contra la prominencia ósea subyacente.
Además permite el roce del yeso contra la
piel. La escara es inevitable.

El yeso fraguó comprimido contra una
prominencia ósea. Es el caso de la
compresión que, por ejemplo se ejerce
inadecuadamente a nivel de los maleolos
tibial y peroneal en la reducción de una
diástasis de la mortaja del tobillo. Otro caso
frecuente se produce cuando el yeso, aún
blando (en una bota corta por ejemplo), se
deposita sobre la superficie dura de la mesa
de enyesado. El yeso se comprime contra la
superficie del talón.

El movimiento de flexión (a nivel de
articulación de la rodilla) o de extensión
dorsal (a nivel del tobillo) cuando el yeso está
en proceso de fragüe, determina la formación
de un pliegue duro y cortante, que comprime
las partes blandas a nivel del hueco poplíteo
en el primer ejemplo, o de la cara anterior de
la articulación del tobillo, en el segundo
ejemplo.

Falta de protección con un adecuado
acolchado, sobre las prominencias óseas,
especialmente cuando se trata de enfermos
enflaquecidos, delgados, ancianos, etc.
Las consecuencias pueden llegar a constituirse en
desastres. Desde una superficial ampolla hasta la
escara que compromete piel, celular, tendones y
hueso.
Síntomas

El enfermo se queja que, en una determinada
zona, tiene sensación de compresión.
Generalmente corresponde a sitios de
prominencias óseas: maleolos, codo, talón,
dorso del tobillo, espinas ilíacas, sacro, etc.

Si no se le atiende en su queja (cosa muy
frecuente) el síntoma cambia de aspecto.
Ahora hay sensación de «ardor» como
quemadura, persistente cuando trata de
mover el miembro dentro del yeso, al
caminar, etc. Después el enfermo se queja de
dolor quemante.
Es muy frecuente que el médico desestime estas
quejas. En no pocas ocasiones las interpreta como
«quejumbres» de un enfermo «odioso» o como
pretextos creados por el enfermo que pretende que
le retiren el yeso. Generalmente ello es falso.
Posteriormente las molestias referidas desaparecen
y el médico se afirma en su mala sospecha.
Posteriormente el yeso aumenta la temperatura
sobre la zona del dolor, aparece una mancha
amarilla o café (secreción y hemorragia) y por último
fluye pus por debajo del borde del yeso.
El desastre está producido.
El médico debe atender de inmediato cualquier
queja del enfermo, procediendo a abrir una pequeña
ventana en la zona referida del dolor.
Puede no encontrar nada, la piel está intacta, quizás
un poco enrojecida. No rete al enfermo, felicítese por
haber llegado a tiempo como para evitar el desastre.
Puede encontrar una ampolla, una pequeña erosión
o una escara. Amplíe la ventana, realice una
curación con gasa vaselinada (o tul-gras); cubra con
apósito suavemente compresivo para evitar el
edema de ventana y, en la mayoría de los casos, el
problema queda resuelto satisfactoriamente.
Edema de ventana
Se produce en los siguientes casos:

Yesos antebraquio-palmar o botas que
quedaron cortas en su extremo distal. El yeso
cubrió hasta la mitad del dorso del pie o de la
mano. El segmento distal, libre de yeso, se
edematiza. Con frecuencia ha sido el propio
enfermo quien va recortando el borde libre del
yeso, creyendo aliviar la situación.
Es un error, ya que el edema se acrecienta
mientras más aumenta la superficie
descubierta.

Si se abre una ventana en la continuidad del
yeso, y no se protege con un vendaje
compresivo, el edema es inevitable. También
es un error ampliar la ventana, ya que el
edema crece inexorablemente llenando la
ventana ahora más grande.
El cuadro se complica cuando, por la compresión
ejercida sobre la piel por el reborde de la ventana, se
produce una erosión o una úlcera. Estas se infectan
y se agrega el edema de la infección.
Conducta a seguir: deje al enfermo en reposo con el
miembro elevado y vendaje compresivo (venda
elástica) sobre la superficie del edema.
Cuando éste se haya reducido, cierre la ventana
protegiendo la piel con un apósito blando, o
prolongue el yeso hasta cubrir el dorso de la mano o
del pie.
En urgencias se realizan algún tipo más de yesos,
pero los más utilizados son estos.
Pasar por urgencias de traumatología me ha
otorgado unos conocimientos que en otro lugar es
imposible de adquirir, son técnicas muy específicas y
que me han ofrecido un aprendizaje importante en
este campo.
Tracciones
Aplicación de una fuerza longitudinal, que alinea y
estabiliza el foco de fractura si existiera. Además la
tracción
puede dominar la contractura muscular asociada a la
lesión ósea o articular y disminuir el edema si la
extremidad
traccionada se encuentra elevada.
La tracción se puede utilizar como tratamiento
provisional o definitivo.

Objetivo de la Tracción
 Recuperar la longitud y la alineación del hueso
normal.
• Reducir e inmovilizar la fractura.
• Disminuir o eliminar el espasmo muscular.
• Evitar la deformación por fractura.
• Minimizar el dolor.
• Proporcionar descanso a una extremidad.
• Impedir la aparición de contracturas o
mejorarlas.
• Tratar luxaciones.
• Permitir la colocación y alineamiento pre o
postoperatorio.

Clasificación de las tracciones


• Tracción manual – se aplica al miembro
colocando la mano distal al foco de la
fractura. (la fuerza longitudinal será aplicada
manualmente) Principalmente se utiliza en:
Fractura Cervical.
• Tracción cutánea – se aplica en forma
directa a la superficie cutánea e
indirectamente a las estructuras
esqueléticas. El mecanismo de tracción se
une a la piel mediante cinta adhesiva o
venda elástica. Ambos tipos se aplican
sobre tiras de tracción para distribuir la
tensión. y la aplicación de un peso.
Principalmente se utiliza:
Fracturas de fémur en población pediátrica (Tracción de
Bryant)
Fractura de cadera en ancianos.
Tracción esquelética –
La fuerza de tracción se aplica directamente al esqueleto,
por medio de clavos de Steinmann o agujas de
Kirschner. A dichos clavos o agujas se les aplica un estribo
al que se le carga el peso mediante una
cuerda y poleas, consiguiendo así la tracción deseada.
Se utiliza como:
Tratamiento definitivo de una fractura o luxación
Tratamiento temporal mientras se realiza un
tratamiento definitivo
Realizar la reducción de algunas lesiones a nivel de la
pelvis (luxaciones sacroilíacas, luxofracturas centrales del
acetábulo), luxaciones de cadera, Fracturas de fémur.
Fracturas de cadera.
Fracturas conminutas de articulaciones
Fracturas con edema marcado que no permite otros
métodos de inmovilización

Tipos de tracciones
• Tracción Dunlop – el brazo se suspende
en dirección horizontal, mediante un
dispositivo que tira de la piel o del hueso.
• Tracción de Bryant se aplican cintas
adhesivas de tracción en las piernas del
niño y se aseguran con vendas elásticas
desde el pie hasta la ingle. Se flexionan
ambas caderas a 90˚ manteniendo las
rodillas en extensión y suspendiendo las
piernas mediante poleas y pesos.
• Extensión de Buck – constituye un tipo de
tracción cutánea en que las piernas
permanecen extendidas, difieren de la
tracción de Bryant en que no se flexionan
las caderas, se evita el riesgo de
hipotensión postural y permite la mayor
movilidad.
• Tracción de Russell – se emplea tracción
cutánea en la porción inferior de la pierna
y se coloca una almohadilla bajo la rodilla.
Se producen dos líneas de tracción, una
sigue el eje longitudinal de la porción
inferior de la pierna y la otra es
perpendicular a aquella. Esta combinación
de fuerzas permite realinear la extremidad
inferior e inmoviliza la cadera y la rodilla
en flexión.
• Tracción 90˚ - es la más utilizada. La
porción inferior de la pierna se introduce
en una bola de yeso, colocándose una
aguja de Steinman o Kirschner en el
fragmento distal del fémur.
• Tracción de suspensión en equilibrio – se
suspende la pierna en posición de flexión
elegida, para relajar la cadera y los
músculos sin ejercer tracción directamente
en ninguna parte del cuerpo.
• Tracción cervical – suele llevarse a cabo
mediante la inserción de tenazas de
Crutchfield o Barton, a través de orificios
realizados en el cráneo, uniendo pesas a
la cabeza en hiperextensión.

CONTRAINDICACIONES
Alergia a los componentes del yeso
Síndrome compartimental (para la colocación de férulas
y yesos)
COMPLICACIONES Y EFECTOS ADVERSOS
Síndrome compartimental
Maceración de los tejidos
Permiten algo de movilidad en los focos de fractura
Decúbito prolongado
Úlceras por presión
Enfermedad trombo-embolica
Atrofia muscular por desuso
Infección del trayecto del pin
Contracturas articulares
Mala unión de la fracturas en algunos casos
CONTROLES Y SEGUIMIENTO
Se recomienda en caso de fracturas abiertas realizar
revisiones continuas de la
herida y del estado de tejidos blandos para valorar a su
tiempo un síndrome
compartimental.
El punto de entrada del pin en la piel requiere un cuidado
diario para prevenir la
infección. Se debe realizar una limpieza diaria con algún
tipo de jabón no yodado o
con agua oxigenada. Sin embargo un alto porcentaje de
los trayectos de los pines
se infectan produciendo un foco de osteitis alrededor del
trayecto del pin alguna
ocasiones generando un foco de osteomielitis.

Recomendaciones de alta de paciente con


inmovilización.
1. Vigilar la aparición de signos y/o síntomas como:
- Frialdad, cambios en la coloración de los dedos. Este
signo nos indica un déficit circulatorio que puede ser
debido a una compresión excesiva del vendaje.
- Hormigueo, pérdida de sensibilidad, imposibilidad de
mover los dedos. Puede hacernos pensar en un problema
neurológico ocasionado por la compresión de un nervio.
- Inflamación del miembro inmovilizado por no
mantenerlo
en alto.
- Compresión, dolor o roce.
- Fiebre, señal de infección. Este signo puede aparecer si
existen heridas bajo el vendaje.
- Olor anormal o manchas húmedas en el vendaje. Por el
mismo motivo que el anterior
- En yesos completos, dolor a la extensión de los dedos,
puede ser indicativo de un síndrome compartimental
agudo.
En caso de que aparezca cualquiera de los síntomas
citados, consultar con un profesional sanitario.
2. Elevar el miembro inmovilizado para prevenir o
minimizar el edema.
3. Mover los dedos de la extremidad inmovilizada para
favorecer
el retorno venoso.
4. No mojar vendajes, férulas o yesos.
5. No apoyar férulas o yesos.
6. No introducir objetos punzantes en el yeso para evitar
la aparición de lesiones.
7. No recortar los yesos ya que puede provocar edema de
ventana.
8. Seguir el tratamiento prescrito.
9. Recomendar al paciente la necesidad de cambiar el
vendaje si
éste se afloja.
10. Informar sobre el tiempo que es necesario llevar el
vendaje.
11. Explicar que tras la retirada del yeso es normal
encontrar
abundante descamación de la piel, vello y cierta atrofia
de la extremidad, que es reversible.

https://www.slideshare.net/pedrovladimir/05-inmovilizaciones

https://es.slideshare.net/eduardo2312/expo-de-inmovilizacion-trauma-2013
http://cuidados20.san.gva.es/web/laboratorio-de-tutorias-2.0/antonio-pena-cortes1/-
/asset_publisher/SPb6/blog/id/141427