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Análisis

Luis Felipe Jarquín Romero

¿Qué somos? ¿Por qué hacemos lo que hacemos?, dos preguntas con las que puedo unir
fácilmente las tres películas, al menos es más fácil unirlas que sentirlas; pero el cómo se planteen
darán una concepción o una visión de mundo, podremos talvez comenzar una revolución o apoyar
un movimiento, talvez podríamos rastrear la enfermedad de una Europa demasiado vieja o talvez
podríamos lamentarnos con la destrucción que el hombre ha provocado por el alejamiento de los
dioses.

Ser pensados, ser hablados, no importa si aquello que sale de una enferma garganta es una
pregunta por el ente o la nada, o es una pregunta por el marcador del partido de ayer. Es tan grato
y acogedor permitir que nos piensen, pues solo basta con adornar las palabras o cambiar el
contexto desde el cual somos hablados. Y podremos pasarnos la vida así, siendo hablados por un
noticiero mañanero, una estación de radio, un Platón, un Kant, o un Hegel, un Hitler o un Stalin.

¿Se podrá decir lo que se piensa, si aquello que se piensa siempre estará guiado bajo el juicio de
otro? Desde un movimiento popular, desde la academia o desde un grupo de amigos, parece
haber lugares establecidos, posicionamientos desde el cual podemos decir y hablar, ¿Cómo luchar
contra la actitud o la posición en la que caemos diariamente? Las formas, las posiciones están
dadas, y no parece haber diferencia en un líder que cree dirigir las masas a una persona gritando
por el discurso del dirigente; no parece haber diferencia entre el alumno que solo se sienta a
escuchar hermosos versos, hermosos poemas o a grandes pensadores, a un profesor que piensa
tener la tutela del pupilo, cuidando en exceso las rosas impidiendo que germinen ¿Por qué
preocuparse tanto por la caída de los pétalos? Los dos están en su posición, la posición que les fue
establecida, es tan cómodo no salirse de las formas, es tan cómodo no estar emancipado, y solo
gritar que lo hemos conseguido, porque podríamos morir antes de aceptarnos también que hemos
nacido para el yugo.

¿Quién dice que se ha salido de una forma?, es algo que puede decidirse tras una conversación a
las 3 de la mañana, se puede decidir después de unas tazas de café en un rincón de un parque o
talvez en una clase después de una pregunta inocente, acaso ¿alguien decide?