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Análisis de la organización de la administración de justicia en el

Perú

El sistema de administración de justicia en su conjunto debe proporcionar a los


ciudadanos: seguridad jurídica y justicia pronta. Dentro de esta propuesta de valor
se encierra una serie de actividades para lograrlas.
El Poder Judicial es eficiente y confiable en la medida que viabiliza positivamente la
participación de todos; los Jueces, desarrollando su vocación, con especialización
e inamovilidad, para permitir que se genere una Jurisprudencia basada en
resoluciones debidamente motivadas. Los otros Poderes del Estado, reformando
las leyes en todo lo que sea necesario para lograr un desempeño eficiente del
Sistema.
El Minjus (2017) mediante el Acuerdo Nacional por la Justicia, que es un espacio de
coordinación, concluye que la Reforma Judicial técnicamente bien encaminada
debe estar orientada fundamentalmente a brindar resultados: para producir
resoluciones de calidad que generen Justicia y paz social. A eso apunta lo
administrativo y esa es la meta de lo jurisdiccional. Siendo además lo relevante
cumplir con el fin de la Reforma, que es restablecer la confianza ciudadana en la
Administración de Justicia en el Perú, establecido en el mandato constitucional del
artículo 138 que señala "La potestad de Administrar Justicia emana del pueblo" y
éste usa como intermediario para Administrar Justicia al Poder Judicial.
Asimismo, según el análisis de este tema relacionado con la Organización en la
Administración de Justicia en nuestro país considero prioritario el acceso a la
justicia en toda política de reforma del Poder Judicial.
En el 2017, según informe del Acuerdo Nacional, el 74% de la ciudadanía opina que
la corrupción es un problema que se puede dar en cualquier gobierno,
independientemente de su tendencia ideológica. Además, el 71% de ciudadanos
considera que todos los políticos o candidatos son corruptos y difícilmente habrá un
cambio al respecto
Asimismo, la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) la corrupción es el segundo
problema que afecta al país, registrándose los mayores porcentajes con esa
percepción en los departamentos de Cusco (61,3%), Pasco (52,1%), Madre de Dios
(52,0%), Lambayeque (51,9%). Las estimaciones de corrupción genera pérdidas
de aproximadamente diez mil millones de soles anualmente, lo cual equivale al 2%
del PBI.

La lucha contra la corrupción será más efectiva si enfrenta tanto al interior de las
instituciones de justicia como fuera de ella. En el primer caso, un tema central es la
coordinación entre las instancias que ejercen el control (bajo un esquema de control
disciplinario mixto), pero también impulsar estrategias para reforzar la legitimidad
de las instituciones de justicia. En el segundo, se requiere un fortalecimiento del
subsistema de lucha contra la corrupción, para enfrentarlo de manera permanente
y eficaz.
Autores como Vega, en su tema Acceso a la Justicia en el Perú precisa que “deberá
también enfrentarse la mentalidad conservadora de algunos magistrados ante las
normas, que ha generado la percepción que no es posible modificarlas,
especialmente entre quienes consideran que las normas no deben cuestionarse,
sino simplemente aplicarse”. Toda norma puede ser modificada, buscando siempre
encontrar la verdad última, promoviendo la voluntad política para ello.

Es por ello, que la ciudadanía valora el esfuerzo y el profesionalismo delos


operadores del derecho que muestran su honestidad y probidad en sus
resoluciones. Y que frente a casos aislados de inconducta funcional, aprueban la
separación de quienes infringen la ley, precisamente para que la mayoría no cargue
con las deshonras individuales que afectan a las instituciones.