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METALES PESADOS EN SEDIMENTOS DE LA CUENCA BAJA DEL RÍO

MAGDALENA, COLOMBIA

Alejandra María Fontalvo Cañas

MAESTRÍA EN CIENCIAS AMBIENTALES SUE CARIBE


UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
BARRANQUILLA-COLOMBIA
2017
METALES PESADOS EN SEDIMENTOS DE LA CUENCA BAJA DEL RÍO
MAGDALENA, COLOMBIA

Alejandra María Fontalvo Cañas

Trabajo de grado presentado como


requisito para obtener el título de
Magister en Ciencias Ambientales

José Luis Marrugo Negrete, Ph.D

MAESTRÍA EN CIENCIAS AMBIENTALES SUE CARIBE


UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
BARRANQUILLA-COLOMBIA
2017
A tu memoria, papi,
tu mayor herencia
el estudio,
el gusto por conocer cada vez más
y aprender de todo un poco.
Aunque físicamente no estás en estos
momentos para compartir esta satisfacción,
lo estás en mi corazón
por siempre agradecido.

3
AGRADECIMIENTOS

A Dios, Padre Todopoderoso, infinitas gracias por tan benevolente Misericordia,


todos los logros alcanzados siempre de tu mano.

A mis padres, Cándida, la madre dedicada a su hogar, que tanto se ha


sacrificado por mí, infinitas gracias por tu acompañamiento incondicional en
mis tareas; a Sigifredo, gracias por aceptar el rol que Dios escogió para ti y
asumirlo con firmeza y responsabilidad. A mis hijos, Marialejandra y
Emmanuel, por ser el mayor regalo que me ha dado la vida.

Al profesor José Luis Marrugo, gracias por creer en mí y apostar a la


realización del proyecto, por su apoyo en todos las fases de la investigación,
me queda una gran satisfacción por haberlo conocido, es usted para mí una
gran bendición, indudablemente su ser ha dejado huellas de bien en mí desde
lo personal, profesional y laboral.

A mis compañeros de la maestría, tuvimos dos años para compartir, reir, llorar
y saber que contar con amigos que te escuchen y te animen no tiene precio.
Mis nuevas y grandes amigas, Bertilda e Hildegard, gracias por tan excelentes
ratos compartidos.

Al cuerpo de docentes de la maestría de Ciencias Ambientales, Universidad del


Atlántico, gracias por sus consejos y por compartir sus experiencias
académicas que de una u otra forma contribuyeron a la realización de este
trabajo.

Al equipo de trabajo del grupo GQAA: José Joaquín, Iván, Germán y Saudtih,
su asesoría en la toma y tratamiento de muestras en el laboratorio permitieron
el desarrollo del trabajo.

A la Universidad de Córdoba, por la financiación del proyecto y prestación de


sus instalaciones para el desarrollo de la misma; A la gobernación del Atlántico
y su dependencia, la Secretaría de Educación Departamental por haber
gestionado el programa de becas, dándole la oportunidad a los maestros del
Atlántico de cualificarse en su área de saber específica.

4
CONTENIDO

pág.
RESUMEN 10

INTRODUCCIÓN 12

1. MARCO TEORICO 14
1.1 CUENCA DEL RÍO MAGDALENA 14
1.2 DIVISIÓN DE LA CUENCA 14
1.2.1 Alto Magdalena 15
1.2.2 Medio Magdalena 15
1.2.3 Bajo Magdalena 16
1.3 CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS Y MORFOLÓGICAS 16
1.4 ASPECTOS DEMOGRÁFICOS Y ECONÓMICOS 17
1.4.1 Aspectos Demográficos 17
1.4.2 Aspectos Económicos 18
1.5 METALES PESADOS 19
1.5.1 Generalidades 19
1.5.2 Origen y fuentes de contaminación 20
1.5.3 Contaminación de la cuenca 21
1.5.4 Contaminación de ecosistemas acuáticos 23
1.5.5 Toxicidad de los metales pesados 24
1.5.6 Metales pesados en sedimentos 24
1.6 INDICADORES DE CONTAMINACIÓN 27
1.6.1 Factor de Contaminación 27
1.6.2 Factor de Enriquecimiento 27
1.6.3 Índice de Geoacumulación 28

2. ANTECEDENTES 29

3. OBJETIVOS 35
3.1 OBJETIVO GENERAL 35
3.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS 35

4. MATERIALES Y MÉTODOS 36
4.1 ÁREA DE ESTUDIO 36
4.2 RECOLECCIÓN DE MUESTRAS 38
4.2.1 Unidad de Análisis 38
4.2.2 Agua 39
4.2.3 Sedimentos 39
4.3 ANÁLISIS DE LAS MUESTRAS 39
4.3.1 Concentración de metales pesados en sedimentos 40
4.3.2 Materia orgánica en sedimentos 40
4.4 TRATAMIENTO DE RESULTADOS 40
4.5 EVALUACIÓN DE LA CONTAMINACIÓN EN SEDIMENTOS 41

5
5. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 42
5.1 CONCENTRACIÓN DE METALES EN SEDIMENTOS 42
5.1.1 Arsénico 46
5.1.2 Cadmio 46
5.1.3 Cobre 46
5.1.4 Cromo 47
5.1.5 Hierro 47
5.1.6 Manganeso 47
5.1.7 Mercurio 48
5.1.8 Níquel 48
5.1.9 Plomo 49
5.1.10 Zinc 49
5.2 PARÁMETROS FISICOQUÍMICOS EN AGUA Y SEDIMENTOS 49
5.3 ANÁLISIS DE CORRELACIÓN ENTRE LAS C0NCENTRACIONES
DE LOS METALES EN SEDIMENTOS Y PARÁMETROS
FISICOQUÍMICOS 52
5.4 ANÁLISIS DE COMPONENTES PRINCIPALES (ACP) 56
5.5 EVALUACIÓN DE LA CONTAMINACIÓN 59

6. CONCLUSIONES 63

7. RECOMENDACIONES 65

8. BIBLIOGRAFÍA 66

ANEXOS 72

6
LISTA DE FIGURAS

pág.

Figura 1. Perfil altitudinal del río Magdalena. 15

Figura 2. Ciclo biogeoquímico de los metales pesados. 26

Figura 3. Área de estudio cuenca baja del río Magdalena. 37

Figura 4. Componentes principales que influyen en la variación


geoquímica de los sedimentos de la cuenca baja del río Magdalena. 57

Figura 5. Componentes principales de la concentración de los


metales en los sedimentos de las estaciones de muestreo de la
cuenca baja del río Magdalena. 58

Figura 6. Diagrama de caja y bigotes de los Factores de Contaminación


de la cuenca baja del río Magdalena. 60

Figura 7. Diagrama de caja y bigotes del Índice de Geoacumulación


de la cuenca baja del río Magdalena. 61

7
LISTA DE TABLAS

pág.

Tabla 1. Metales pesados y su origen en actividades industriales. 21

Tabla 2. Escala Factores de Enriquecimiento. 27

Tabla 3. Estaciones de muestreo en el área de estudio. 39

Tabla 4. Valores de Fondo de algunos metales en el Caribe.. 41

Tabla 5. Resumen de la estadística descriptiva de la concentración


(mg/kg) de metales pesados por periodos de muestreo. 42

Tabla 6. Límites permisibles para metales en sedimentos establecidos


por la Guía de Calidad Ambiental Canadiense (CEQG) 43

Tabla 7. Concentración (mg/kg) promedio de metales por estación de


muestreo. 44

Tabla 8. Concentración (mg/kg) de los metales evaluados en sedimentos


de diferentes ríos. 45

Tabla 9. Variables fisicoquímicas por periodos de muestreo en la cuenca


baja del río Magdalena. (pH y ORP interfase agua-sedimento; %MO
sedimentos) 50

Tabla 10. Matriz de Correlación de metales pesados y variables


fisicoquímicas en la cuenca baja del río Magdalena (periodo seco) 53

Tabla 11. Matriz de Correlación de metales pesados y variables


fisicoquímicas en la cuenca baja del río Magdalena (periodo lluvioso) 53

Tabla 12. Matriz de Correlación de los promedios de los metales


pesados y variables fisicoquímicas en la cuenca baja del río Magdalena. 54

8
LISTA DE ANEXOS

pág.

Anexo A. Concentraciones (mg/kg) de los metales pesados en


sedimentos por periodos climáticos hallados en el área de estudio. 73

Anexo B. Variables fisicoquímicas medidas en el área de estudio. 74

Anexo C. Metales pesados tóxicos, concentración máxima


admisible y origen. 75

Anexo D. Factores de Contaminación de los metales pesados en los


sedimentos la cuenca baja del río Magdalena. 76

Anexo E. Índice de geoacumulación (Igeo) de los metales pesados


en los sedimentos la cuenca baja del río Magdalena. 77

9
RESUMEN

Los metales pesados son contaminantes altamente tóxicos, ya que aún en


niveles trazas, son capaces de generar graves problemas a la salud de la
población humana, tienden a bioacumularse y biomagnificarse en las redes
tróficas, haciéndose persistentes en los ecosistemas. Son incorporados a los
cuerpos de agua por origen natural y por el desarrollo de actividades
antrópicas. En este estudio se evaluó la concentración de As, Cd, Cr, Cu, Fe,
Hg, Mn, Ni, Pb y Zn en los sedimentos de la cuenca baja del río Magdalena,
Colombia, en el sector comprendido entre los municipios de Magangué,
Bolívar, y Soledad, Atlántico, para determinar el estatus de la contaminación
por estas especies químicas. Las muestras se tomaron en 22 estaciones de
muestreo, durante dos periodos climáticos, uno seco y otro lluvioso. Las
concentraciones de los metales se determinaron por Espectrofotometría de
Absorción Atómica. Los promedios de las concentraciones siguen la siguiente
secuencia jerárquica: Fe > Mn > Zn > Cr > Cu > Ni > Pb > As > Cd > Hg. Tres
metales (As, Cd y Cr) presentaron concentraciones por encima de los niveles
permisibles por la norma ambiental canadiense. Se observa correlación entre
los metales Cd, Pb, Zn, Cu, Cr, Ni, Fe y Hg sugiriendo un origen común. Se
aplicaron dos índices de contaminación: Factor de Contaminación (FC) e Índice
de geoacumulación (Igeo), los cuales evidencian contaminación antrópica al
presentar valores del FC por encima de 1; el Cr, Zn, Mn y Ni se ubicaron en la
máxima escala de contaminación, muy fuerte (>6). El Igeo también indica
existencia de contaminación, los valores de la escala oscilan entre 0 (no hay
contaminación) y 4 (fuertemente contaminado)

PALABRAS CLAVES: metales pesados, contaminación, sedimentos, cuenca,


factores de contaminación.

10
ABSTRACT

Heavy metals are highly toxic contaminants, because even at trace levels, they
are capable of generating serious health problems for humans, tend to
bioaccumulate and biomagnify in food chains, becoming persistent in
ecosystems. They are incorporated into bodies of water by natural origin and
the development of anthropic activities. This study evaluated the concentration
of As, Cd, Cr, Cu, Fe, Mn, Hg, Ni, Pb and Zn at sediments of the lower basin of
the Magdalena River, Colombia, in the sector between the municipalities of
Magangué, Bolívar, and Soledad, Atlántico, to determine the contamination
status of these chemical species. Samples were taken at 22 sampling stations,
during two climatic periods, one dry and one rainy. The concentrations of the
metals were determined by Atomic Absorption Spectrophotometry. The
concentration averages follow the following hierarchical sequence: Fe> Mn>
Zn> Cr> Cu> Ni> Pb> As> Cd> Hg. Three metals (As, Cd and Cr) had
concentrations above permissible levels by the Canadian environmental
standard. Correlation between the metals Cd, Pb, Zn, Cu, Cr, Ni, Fe and Hg
suggesting a common origin. Two contamination indexes were applied:
Contamination Factor (CF) and Geoaccumalation Index (Igeo), which evidenced
anthropic contamination when presenting (CF) values above 1; Cr, Zn, Mn and
Ni were located at the highest pollution scale, very strong (> 6). The Igeo also
indicates existence of contamination, the values of the scale oscillate between 0
(no pollution) and 4 (strongly contaminated)

KEYWORDS: heavy metals, pollution, sediment, basin, river Magdalena,


pollution factors.

11
INTRODUCCIÓN

La cuenca baja del río Magdalena comprende los departamentos del Atlántico,
Bolívar, Cesar y Magdalena, con un total de 57 municipios y un sinnúmero de
ciénagas que almacenan las aguas del río en el periodo lluvioso, regulando de
esta forma inundaciones por las crecientes; este ecosistema sirve de reservorio
de especies de fauna y flora, y permite el asentamiento de núcleos
poblacionales que derivan sus actividades económicas de los recursos
proporcionados por éstos (Cormagdalena, 2016)

A lo largo de su recorrido, el río Magdalena, recibe varios afluentes, como el río


Bogotá, Lebrija, Cauca, entre otros, que incorporan contaminantes orgánicos e
inorgánicos a su caudal e incrementan las tasas de sedimentación, generando
una problemática ambiental que va en aumento a medida que el río llega a su
cauce bajo y desembocadura. De igual forma, los asentamientos poblacionales
influyen en la problemática ambiental del río debido a las actividades
industriales que desarrollan, las producciones agrícolas y las actividades
mineras de los municipios ribereños, que en muchos casos, no cumplen con la
normatividad ambiental vigente. A todo esto se le suma que el 88% de los
municipios de la cuenca del río Magdalena se encuentran clasificados en la
categoría 6 del índice sintético de desarrollo humano y económico
(Cormagdalena, 2016), lo que incrementa la problemática ambiental por la falta
de servicios públicos y saneamiento básico, se ha evidenciado que muchos de
estos municipios vierten sus aguas servidas a los diferentes cuerpos de agua
sin tratamiento alguno. Toda esta situación conduce a la contaminación de las
aguas, suelos, pérdida de la prestación de bienes y servicios ambientales, y a
la disminución de la biodiversidad (Procuraduría Delegada para asuntos
ambientales, 2013), incrementando la vulnerabilidad de las comunidades
establecidas a lo largo de la cuenca, ya que impacta negativamente en las
actividades económicas de subsistencia, como la pesca.

La contaminación de la cuenca baja del río Magdalena es inminente, se


evidencian altas cantidades de materia orgánica y alteraciones de las variables
fisicoquímicas por el vertimiento de aguas residuales domiciliarias y la
influencia de las actividades industriales y mineras desarrolladas en las
cuencas alta y media del mismo. Estos factores son determinantes para inferir
la presencia de metales pesados en la columna de agua y sedimentos del río.
Este tipo de contaminantes, se caracterizan por su alta toxicidad, ya que aún
en niveles trazas, son capaces de generar graves problemas de salud al
hombre, tienden a bioacumularse y biomagnificarse en las redes tróficas, lo que
los hace persistentes en los ecosistemas.

12
Para la zona de estudio se desconocen los valores de las concentraciones en
las cuales se encuentran estos elementos químicos y cuáles son sus fuentes
preliminares, de ahí que haya surgido la necesidad de dar respuesta al
interrogante: ¿Cuál es el estatus de la contaminación por metales pesados en
los sedimentos de la cuenca baja del río Magdalena?, para ello se propuso e
implementó una metodología que permitió obtener datos de las
concentraciones de metales pesados en sedimentos, seleccionados por su
relación con las actividades generadas en el área de estudio y zona de
influencia; establecer su relación con las variables fisicoquímicas de los
cuerpos de agua analizados; y hallar los índices de contaminación de estos
metales en los sedimentos. Se escogen los sedimentos como compartimiento
para muestrear ya que son integradores temporales de la contaminación y sus
características les permiten actuar como medio receptor de contaminantes
(Lima–Carzola et al., 2005; Santos-Bermejo et al., 2003)

Esta información servirá de línea base para el conocimiento científico del área
de estudio y permitirá sustentar los niveles de contaminación por metales
pesados de la cuenca baja del río Magdalena, en el sector Magangué-Soledad;
iniciar programas de evaluación de riesgos ambientales e implementar planes
de gestión y manejo ambiental por parte de las autoridades gubernamentales y
de las Corporaciones Autónomas Regionales correspondientes al área de
influencia, lo cual está acorde con las metas establecidas por los Planes de
Desarrollo de algunos municipios ribereños, como es el caso de Soledad,
(2013-2015), el Plan de Acción Cuatrienal de la CRA (Corporación Autónoma
Regional del Atlántico), Atlántico frente al cambio climático (2016-2019) y el
reconocimiento que se le otorga al rol del río Magdalena en el desarrollo
económico y social de las poblaciones ribereñas, con el Plan Maestro de
Aprovechamiento del Río (PMA)(2009). En este sentido la CRA plantea como
línea estratégica la gestión integral del recurso hídrico y ordenamiento
ambiental y para ello propone la recuperación de los humedales de los
municipios de Soledad y Barranquilla.

13
1. MARCO TEÓRICO

1.1 CUENCA DEL RÍO MAGDALENA

La cuenca del río Magdalena está limitada al norte por el Mar Caribe, al Sur por
la estrella fluvial del Macizo Colombiano, al oriente por el filo de la cordillera
Oriental y al occidente con la cordillera Central. Es una región interandina en la
mayor parte de su extensión y caribeña en su parte baja (Atlas Cuenca del río
Magdalena, 2007). De acuerdo a la altitud, la cuenca se caracteriza por abarcar
diversas alturas, desde el nivel del mar hasta más de 5000 msnm,
encontrándose en ella todos los pisos térmicos del país.

Tiene una extensión de 199.294 Km2, es decir, ocupa un 17% de la extensión


continental del país, con influencia sobre 19 departamentos y 724 municipios,
se estima que el 80% de la población colombiana se encuentra asentada en
ella, aproximadamente 33,6 millones de habitantes. Cuenta con grandes e
importantes centro urbanos como: Bogotá, Tunja, Barranquilla, Cartagena,
Barrancabermeja y Neiva. Produce el 95% de la energía térmica del país y el
70% de la energía hidroeléctrica, y debido a las múltiples actividades
económicas que en ella se desarrollan a los grandes núcleos poblacionales que
alberga produce el 85% del Producto Interno Bruto (PIB) (Atlas Cuenca del río
Magdalena, 2007).

Su localización estratégica en el territorio nacional le confiere varias


características como por ejemplo: Variedad, debido a la cantidad de
condiciones climáticas y ambientales manifestándose en una gran
biodiversidad; Relevancia, ha sido y es el eje del país, pues gran parte de la
población se encuentra ubicada en su área de influencia favoreciendo el
desarrollo de múltiples actividades económicas; Intensidad de uso: su
capacidad de carga y regeneración ya se encuentra afectada precisamente por
la alta presión que sus recursos naturales han venido soportando a razón de
las actividades antropogénicas que en la gran mayoría de los casos se realizan
en ausencia de prácticas ambientales sostenibles.

1.2 DIVISIÓN DE LA CUENCA

El río Magdalena tiene una longitud equivalente a 1528 km, desde su


nacimiento, Macizo Colombiano, hasta su desembocadura en Bocas de
Cenizas en el Mar Caribe. Teniendo en cuenta su perfil altitudinal y su aptitud

14
para la navegación el curso del río Magdalena se ha dividido en tres zonas bien
diferenciadas (figura 1).

Figura 1. Perfil altitudinal del río Magdalena


Fuente: CORMAGDALENA. Caracterización física, demográfica, social y
económica de los municipios ribereños de la jurisdicción de la Corporación
Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena. 2013. p. 22

1.2.1 Alto Magdalena. Corresponde al área que abarca desde el nacimiento


del río en la Laguna de La Magdalena, Páramo de Las Papas en el Macizo
Colombiano a 3685 msnm, hasta los rápidos del municipio de Honda,
departamento del Tolima, situados a 229 msnm. Tiene una longitud de 565
Km, y en su recorrido se destacan los centros urbanos como Honda, Neiva y
Girardot. Posee ecosistemas pertenecientes al páramo húmedo y al bosque
seco tropical, bastante intervenido por las actividades agropecuarias lo cual ha
provocado prácticamente su desaparición. Esta zona cuenta con 47 municipios
ribereños de la jurisdicción de los departamentos de Huila, Tolima y
Cundinamarca, cuenta con una densidad poblacional de 67,4 ha/km 2,
constituyéndose en la segunda más alta de la cuenca y muy por encima del
promedio nacional de 48,6 ha/Km2 (Cormagdalena, 2013).

1.2.2 Medio Magdalena. Comienza en el municipio de Honda hasta El


Banco, departamento del Magdalena, en la desembocadura del río Cesar a 33
msnm. Tiene una longitud de 1100 Km y comprende importantes municipios
como Puerto Salgar, La Dorada, Puerto Wilches, Barrancabermeja, Puerto
Berrío y Gamarra. Se caracteriza por ser el sector más húmedo de la cuenca,
dominando el bosque húmedo tropical, que también se encuentra altamente
intervenido por la expansión de la frontera agrícola y ganadera. En esta zona el
caudal del río aumenta al recibir como afluentes a los ríos La Miel, Opón,

15
Sogamoso, Lebrija y Cesar. Posee 24 municipios ribereños pertenecientes a
los departamentos de Caldas, Antioquia, Bolívar, Cesar y Santander, con una
densidad poblacional de 32,3 ha/Km2.

1.2.3 Bajo Magdalena. Inicia desde el municipio de El Banco hasta la


desembocadura del río Magdalena en Bocas de Ceniza, Barranquilla, y en
Cartagena a través del Canal del Dique. Tiene una longitud de 428 km. La
bifurcación artificial del Canal del Dique comienza en el municipio de Calamar,
departamento de Bolívar, y termina en la bahía de Cartagena, con una
distancia de 115 Km. Su cauce corre por la llanura del Caribe Colombiano con
una suave pendiente y adquiere un carácter fluvio-lacustre ya que forma gran
cantidad de ciénagas cuya función es regular las crecientes y almacenar agua
en los periodos de lluvias abundantes y devolverlas al río en los de sequía. Los
humedales que conforman a la cuenca baja del río constituyen un complejo
extenso que se extiende desde La Ciénaga Grande de Santa Marta hasta el
Canal del Dique y la Depresión Momposina, la cual forma un delta interior
donde confluyen los ríos Cauca, Cesar y San Jorge. Predomina el bosque seco
tropical, con la misma problemática que tiene en toda la cuenca, las llanuras
herbáceas y la vegetación acuática. Cuenta con 57 municipios ribereños
correspondientes a los departamentos de Bolívar, Magdalena, Atlántico y
Cesar, con una densidad poblacional de 166,7 ha/Km2 triplicando la media
nacional.

1.3 CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS Y GEOMORFOLÓGICAS

La cuenca del río Magdalena es el resultado de una gran variedad de eventos


geológicos, geomorfológicos y de formación de suelos, como por ejemplo,
levantamientos por presión tectónica, fallas y plegamientos, sedimentación y
erosión (Atlas Cuenca del río Magdalena, 2007). Sus orígenes son recientes,
iniciándose hace 60 millones de años con el levantamiento de lo que hoy en día
es la cordillera Central. Está conformada por rocas ígneas y metamórficas,
producto de las intrusiones magmáticas, las actividades volcánicas, el calor y la
presión generados por la actividad ígnea.

El proceso de su formación se llevó a cabo entre el periodo Precámbrico y el


Terciario de la era Cenozoica, que formaron rocas y que en el Cuaternario
constituyeron depósitos inconsolidados, que cubren el valle del río y la parte
norte de la cuenca y son de origen aluvial (Atlas Cuenca del río Magdalena,
2007).

La cuenca baja se caracteriza por tener sedimentación marina lo que permite


dividirla en dos zonas: a) Depresión inundable del río Magdalena, la cual se
originó por la acción de fallas que produjeron el movimiento de bloques y por la

16
formación de zonas de subsidencia y hundimiento donde se alojó una mezcla
de depósitos aluviales del terciario, fluviolacustres, ígneos y metamórficos de
las estribaciones de la cordillera Central; y b) Zona deltaica (lugar de
confluencia del río Cauca y del Magdalena) que está conformada por rocas
sedimentarias de origen aluvial y marinas del Cuaternario y por rocas ígneas y
metamórficas aunque en menor proporción (Atlas Cuenca del río Magdalena,
2007).

La geomorfología de la cuenca del río Magdalena está determinada por


factores litológicos, estructuras geológicas, procesos naturales morfogénicos,
elementos bioclimáticos y la acción antrópica. Tomando como referente el
relieve en la cuenca se encuentran grandes diferencias de altura que van
desde el nivel del mar hasta más de 5300 msnm, lo cual influye en su variedad
climática y ecosistémica. El valle plano del río se halla influenciado por la
dinámica fluvial del mismo, en este punto toma mayor importancia la
acumulación de los sedimentos para atribuir la forma y contornos de los
mismos. Los sedimentos corresponden al material fino arrastrados por
corrientes de baja velocidad. La geomorfología más compleja se encuentra en
el litoral del Caribe, específicamente en el delta del río Magdalena y se debe a
la interacción de varios factores como la fuerte acción antrópica, los cambios
en el nivel del mar, las condiciones climáticas, la alta disponibilidad de
sedimentos y la interfase mar-tierra (Atlas Cuenca del río Magdalena, 2007).

1.4 ASPECTOS DEMOGRÁFICOS Y ECONÓMICOS

1.4.1 Aspectos demográficos. La cuenca del río Magdalena cuenta con 128
municipios ribereños de la jurisdicción de los departamentos de Huila, Tolima,
Cundinamarca (cuenca alta); Caldas, Antioquia, Bolívar, Cesar y Santander
(cuenca media); y Magdalena, Atlántico, nuevamente Cesar y Bolívar (cuenca
baja). Se estima que en un área de 69762 Km2 correspondiente al 35% del área
total de la cuenca habiten 6,2 millones de personas, es decir, el 13,3% de la
población total colombiana (Cormagdalena, 2013). La densidad poblacional
promedio es de 88,8 ha/Km2, el cual supera la media nacional; la cuenca baja
presenta la mayor densidad poblacional de toda la cuenca del río.

De acuerdo a los resultados obtenidos del índice sintético de desarrollo


humano y económico realizado por Cormagdalena (2013), el cual mide el
progreso de los municipios de acuerdo a parámetros relacionados con salud,
educación, pobreza, convivencia, economía e infraestructura, el 88% de los
municipios ribereños que conforman la cuenca del río Magdalena se
encuentran en la categoría 6, siendo éste el valor más alto, lo que muestra un
déficit en la prestación de servicios educativos, médicos y en el saneamiento
de las necesidades básicas de los habitantes de estos lugares, lo cual se
atribuye a la poca disponibilidad de información confiable que permita

17
diagnosticar las problemáticas presentadas, la implementación de planes de
gestión conducentes a la disminución de las debilidades detectadas o solución
de problemas, el seguimiento de planes, la falta de voluntad política y de
compromiso de los gobernantes con su pueblo.

1.4.2 Aspectos económicos. La economía de la cuenca del río Magdalena se


fundamenta en cinco renglones: La industria, la explotación minera, las
actividades agropecuarias y la pesca.

La actividad industrial se posiciona en las grandes urbes de influencia de la


cuenca en ciudades como Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cartagena y sus
áreas metropolitanas, se encuentran focalizadas las actividades económicas
atendiendo a las características del mercado comercial. Las principales
industrias nacionales son las alimenticias, ocupando el 27% de la actividad; la
metalmecánica, 17%; la industria textil y de confecciones, 5%; aseo, 4,23%; y
la farmacéutica, 3,4%.

En la cuenca, incluyendo a la del río Cauca, toma un significativo auge la


explotación minera de metales como el níquel, oro y plata, así como también de
aluminio, zinc y plomo, estos dos últimos obtenidos como subproducto de la
minería de oro de filón. Esta actividad se desarrolla en todas las escalas:
pequeña, mediana y grande, lo cual ha generado graves deterioros
ambientales cuya consecuencia es la contaminación de cuerpos de agua por el
inadecuado manejo de las prácticas que acompañan la explotación, como el
caso del uso del mercurio para su extracción.

Con respecto a las actividades agropecuarias, éstas se hallan representadas


en la agricultura tradicional, agroindustrial y comercial, destacándose el cultivo
de especies propias de las subregiones. En cuanto a la ganadería se evidencia
la cría de especies menores y mayores en tres formas diferentes: la intensiva,
que implica el uso de pastos mejorados, propia de los departamentos de
Atlántico y Magdalena; la semiintensiva que desarrolla el manejo de pastos y
técnicas de adecuación y rotación de potreros; y por último, la extensiva la cual
no contempla ningún tipo de práctica agronómica.

Por último, aparece la pesca, como actividad fundamental de los pueblos


ribereños ya que constituye la base de su alimentación y economía. La cuenca
se caracteriza por tener más de 100 especies ícticas, sin embargo las malas
prácticas pesqueras, el uso indiscriminado del recurso, el desconocimiento de
las características del mismo y las actividades asociadas a la desecación,
deforestación de la cuenca y la contaminación de la misma han llevado a que
esta actividad venga mostrando una marcada disminución con los años; por

18
ello hoy en día se apoya en la acuicultura, la cual se presenta como una
alternativa de abastecimiento local y regional.

1.5 METALES PESADOS

1.5.1 Generalidades. Los metales pesados constituyen el 75% de los


elementos conocidos, se caracterizan por tener un elevado peso atómico, ser
buenos conductores del calor y la electricidad, tener una alta densidad y
encontrarse en estado sólido a temperaturas normales, excepto el mercurio,
que se encuentra en estado líquido (Rojas, 2011). Pueden formar aleaciones
entre sí y son ampliamente utilizados en diferentes procesos industriales.

Adoptan diferentes formas químicas, como: Metales en forma de iones


intercambiables, ligados a carbonatos, asociados a los óxidos de hierro y
manganeso, ligados a la materia orgánica y en fase litogénica o residual,
aquellos que se encuentran ligados a minerales.

Son especies contaminantes muy importantes por su alta toxicidad, aún en


mínimas concentraciones, su difícil eliminación y su capacidad para
acumularse y biomagnificarse, lo que los convierte en excelentes indicadores
de la calidad ecológica de las aguas. Granada & Escobar (2012) comentan que
los metales pesados son uno de los contaminantes más peligrosos del medio
ambiente porque no presentan ningún tipo de degradación biológica o química
y porque pueden bioacumularse en diversas formas y permanecer en los
organismos por largos periodos.

Tienden a asociarse con sustancias minerales como carbonatos y sulfatos, y en


mayor proporción con sustancias orgánicas por fenómenos de intercambio
iónico, adsorción, quelación y combinaciones químicas. De acuerdo a su forma
de asociación son susceptibles o no de solubizarse durante las modificaciones
fisicoquímicas estacionales: estiajes y crecidas (Rosas, 2005), de ahí la
importancia de tener registros de sus concentraciones en diferentes periodos
climáticos.

Arce-García (2000) clasifica a los metales pesados en dos grupos:


a. Oligoelementos o micronutrientes, requeridos en pequeñas cantidades por
los organismos vivos para cumplir su ciclo vital. Como por ejemplo: B, Co,
Cr, Cu, Mo, Mn, Ni, Se y Zn. En altas concentraciones se convierten en
tóxicos y son perjudiciales para la salud humana.

19
b. Metales pesados sin función biológica: generan efectos perjudiciales en la
salud humana, son altamente tóxicos y tienen la capacidad de
bioacumularse. Entre éstos se encuentran Cd, Hg, As, Pb, Ni, Sb.

Los metales trazas están presentes en el agua en diferentes formas químicas:


iones libres, complejos orgánicos e inorgánicos, adsorbidos sobre material
particulado e incorporados a los mismos.

Los fenómenos de adsorción y desorción de los metales pesados están


influenciados por la oxidación de las partículas orgánicas que los contienen, la
tasa de dilución, los cambios de la turbidez, cambios del pH, la formación de
hidróxidos de hierro y magnesio, y el porcentaje de materia orgánica.

1.5.2 Origen y fuentes de contaminación. Adriano (1986) citado por Rojas


(2011 pág.19) explica que los metales pesados tienen diferentes orígenes,
pueden ser naturales o antropogénicos, la primera depende de la cantidad de
elementos que se encuentran constituyendo a la roca madre y a sus procesos
erosivos. El origen antropogénico está determinado por las diversas actividades
que han venido desarrollándose de la mano de los procesos tecnológicos,
incrementos de los desechos poblacionales, actividades domésticas y
agropecuarias.

La industria agrícola aporta a esta problemática ambiental ya que utiliza en sus


procesos de fumigación y fertilización elementos como el cloro, fósforo, cobre,
zinc, mercurio y arsénico, los últimos muy reconocidos por su capacidad de
acumulación en las cadenas tróficas y sus características recalcitrantes, ya que
por acción microbiana no son eliminados de los ecosistemas, poniendo en
riesgo a la vida animal y humana. Otras actividades industriales como la del
papel, petroquímica, fertilizante, refinería, automotriz, aeronáutica, textil y
curtiembre emplean metales pesados en sus procesos. En la tabla 1 se
muestra la relación entre algunas actividades industriales y los metales
pesados.

La lixiviación de los terrenos de cultivo en las que se han utilizado fertilizantes y


desechos orgánicos como abono son el principal foco de contaminación difusa
de los suelos, la cual por escorrentía superficial o subterránea alcanza a los
cuerpos de agua (Rojas, 2011).

Pueden encontrarse en mayores cantidades en los extractos profundos de los


ríos y en menor proporción en la superficie, los mantos acuíferos no
contaminados pueden contener cantidades muy pequeñas (Arce-García, 2000).

20
Una de las principales fuentes de metales pesados en los ecosistemas
acuáticos son las aguas residuales procedentes de las industrias que utilizan
los cauces fluviales como vertederos, a menudo no son gestionados y no se
someten a procesos de depuración o su tratamiento es inadecuado (Rosas,
2001).

Tabla 1. Metales pesados y su origen en actividades industriales (Compilado


varios autores)

Origen Sb As Cd Cu Cr Hg Ni Pb Zn
Baterías eléctrica x x x x
Cementos x
Curtidos x x
Eléctrica x x x x x x
Farmacéuticos x x x x
Fertilizantes x x x x x x x x
Fundiciones x x x x x x x
Galvanizado x x x x x x x x x
Minería x x x x x x x x x
Motores de vehículos x x x x
Municiones y explosiones x x x
Papeleras x x x x x
Pesticidas x x x x x x
Pinturas x x x x x x x
Plástico x x x x
Químicos x x x x x x x x x
Textiles x x x x

1.5.3 Contaminación de la cuenca

Los metales pesados se presentan en los cuerpos de agua por procesos


naturales de origen litogénico o geoquímico y antropogénico como resultado de
actividades mineras, industriales y residuos domésticos. De igual forma, ambos
generan concentraciones importantes capaces de producir efectos en los
ecosistemas acuáticos y en su biota, lo que debe resaltarse es que estos
elementos se han incrementado en el medio por las actividades humanas.

21
El transporte de sedimentos y metales del medio terrestre al sistema fluvial se
ve fuertemente afectado por los procesos hidrológicos, los cuales son
influenciados por características de la cuenca, tales como geología, topografía,
drenaje, uso de la tierra, distribución del uso del suelo, condiciones climáticas y
conectividad del área fuente con el río (Palleiro, 2016).
El comportamiento de los metales pesados en los ecosistemas acuáticos
depende de su distribución, meteorización y lixiviación en el área de la cuenca
(Rizzo et al., 2010). Así como también de la naturaleza química de cada uno,
como su solubilidad, la capacidad de asociación a partículas sólidas;
condiciones redox, reacciones de adsorción-desorción, precipitación-disolución.
Esto quiere decir que no existe un comportamiento único para cada metal ni
para los sedimentos, sino que dependerá de cada sistema (Palleiro, 2016).

Durante el verano, se produce una desoxigenación de las capas profundas de


los cuerpos de agua lo cual disminuye las concentraciones de óxidos en la fase
sólida y favorece la solubilización de metales adsorbidos en el sedimento y su
liberación a la columna de agua haciéndose biodisponibles. Otros compuestos
químicos contaminantes como tensoactivos y blanqueadores presentes en los
detergentes que llegan por vertimientos de aguas residuales domésticas
facilitan la movilización de los metales pesados. Situación que merece atención
especial para el área de estudio, ya que se hacen vertimientos directos de
sistemas de alcantarillados de los núcleos poblacionales sin ningún sistema de
tratamiento. La investigación de la presencia de metales pesados en
determinadas aguas, permite conocer las rutas de contaminantes y su
interacción con otras sustancias presentes en estos sistemas (Contreras, et al.,
2004).

Los ecosistemas dulceacuícolas colombianos están siendo alterados


fuertemente por descargas de desecho de todo tipo. Esta situación demanda
realizar esfuerzos para determinar la calidad ambiental de éstos
prioritariamente los alterados y por otro lado efectuar un monitoreo para
desarrollar indicadores de calidad que permitan contribuir al ordenamiento
territorial e implementar proyectos de manejo y gestión ambiental (Marrugo,
2011).

El estudio de los metales pesados en los cuerpos de agua ha venido


desarrollándose en el país desde la década del 40 a razón de su toxicidad e
influencia directa sobre la calidad de los cuerpos de agua y el aprovechamiento
de sus recursos por las poblaciones aledañas, como para el consumo, riego,
cultivos, abrevaderos de animales y alimentación (peces). En Colombia, una de
las zonas donde más se ha evaluado la contaminación por metales pesados y
su incidencia en la salud pública es la región de La Mojana, sur de Bolívar, la
cual presenta una alta actividad de minería aurífera, siendo el mercurio el metal

22
más estudiado. Varios de estos estudios de metales pesados se basan en el
análisis de las especies ícticas, por su capacidad de bioacumular y
biomagnificar el contaminante (Mancera & Álvarez, 2006).

Ramos et al., (2000) manifiestan que en el país se han realizado estudios por
parte de la Universidad de los Andes, durante los años 1996, 1998 y 2000 que
definen completamente el comportamiento del mercurio y evidencian la gran
contaminación que causan haciendo necesario el estudio de la dinámica de las
formas mercuriales bioacumulables y tóxicas para los seres vivos como el
metilmercurio.

1.5.4 Contaminación de ecosistemas acuáticos por metales pesados. La


contaminación de los ecosistemas acuáticos se debe a la adición de sustancias
alóctonas que disminuyen su calidad, la cual se refiere a la aptitud del agua
para usos beneficiosos, como consumo humano, riego y recreación (Roldán,
2008) perjudicando la salud del hombre o animales si la consumen. La
contaminación de origen antrópico está poniendo en riesgo a las comunidades
de organismos vivos que las habitan, se registran excesos de carga orgánica
que agotan el oxígeno, altera los niveles de pH y los comportamientos de
especies químicas haciéndolas más tóxicas y biodisponibles.

Martínez (2002) comenta que la contaminación por metales pesados es un


problema digno a tomarse en cuenta ya que el uso intensivo, la degradación
creciente, el deterioro de los acuíferos, la disminución de las fuentes de
abastecimiento de agua potable están en función de su utilización y está
definida por numerosos parámetros cualitativos y cuantitativos.

Las actividades antrópicas han generado modificaciones de las que por mucho
tiempo se ha ignorado su efecto. Los productos de la ciencia y la industria
constituyen una cadena de aciertos y errores que la sociedad padece o disfruta
sin mayor conciencia de ello (Rojas, 2011). Tulonen et al., (2006) citado por
Rizzo et al., (2010) mencionan que las actividades humanas pueden
incrementar la carga de los metales pesados en los ecosistemas acuáticos o
afectan sus ciclos naturales al producir concentraciones en algún tipo de
compartimento. Las liberaciones antropogénicas contribuyen en el aumento en
los niveles de metales en el medio ambiente por su producción a partir de otras
sustancias químicas (Marrugo, 2011).

Rosas (2001) manifiesta que en los sistemas acuáticos continentales la


contaminación por metales pesados se produce por la presencia de
compuestos o elementos que normalmente no estarían sin la acción del
hombre, o por un descenso o aumento de la concentración normal de las
sustancias ya existentes debido a la acción humana.

23
Rosas (2005) enuncia tres vías por las cuales los metales pesados ingresan a
los ecosistemas acuáticos:
a. Vía atmosférica: consiste en la sedimentación de partículas emitidas a la
atmósfera por procedimientos naturales o antropogénicos (combustión de
combustibles fósiles y fundición)
b. Vía terrestre: como producto de filtraciones y escorrentías superficiales de
terrenos contaminados.
c. Vía directa: por vertimientos directos de aguas residuales industriales y
domiciliarias.

1.5.5 Toxicidad de los metales pesados. Rojas (2011) atribuye el grado de


toxicidad potencial y disponibilidad de los metales pesados presentes en un
ambiente a una serie de factores abióticos y bióticos que se interrelacionan
entre sí. Entre los factores abióticos se encuentran:

pH: Afecta la especiación química y la movilidad de muchos metales pesados,


un cambio de este factor incrementa la toxicidad. Los medios ácidos favorecen
la disponibilidad de los metales y su precipitación como hidróxidos; los medios
alcalinos permiten que vuelvan a pasar a la solución como hidroxicomplejos.

Potencial redox: Determina el estado de óxido-reducción del metal. Los


sedimentos están sometidos a unas condiciones redox determinadas que
pueden afectar el estado de algunos elementos como níquel, azufre, hierro,
cromo, mercurio y plomo. El potencial redox puede influir en los procesos de
adsorción incluso al propio contaminante (Arce-García, 2000).

Materia orgánica: Altera la distribución de los metales pesados, produciendo


una disminución de los niveles disueltos y un incremento de las
concentraciones en la forma coloidal y en suspensión así como en los
sedimentos. Los exudados orgánicos de ciertos organismos, los quelantes
naturales (succinato, citrato y aspartato), los ácidos fúlvicos y húmicos retienen
temporalmente metales.

Los factores bióticos intervienen en la solubilización e insolubilización de


elementos inorgánicos, alteración de minerales y formación de depósitos
(Martínez, 2002). Su toxicidad está condicionada por el grado de
bioasimilación, los mecanismos de defensa del organismo y la acción de la
biota sobre su especiación química.

24
1.5.6 Metales pesados en sedimentos. El sedimento es un reservorio
importante de metales pesados (Hernández-García et al., 2008); son los
sumideros de los contaminantes, y cuando las condiciones ambientales
cambian se convierten en fuentes importantes de metales pesados que pueden
incorporarse a la biota (Ahumada & Contreras, 2002; Ambrosetti et al., 2003;
Cifuentes et al., 2004).

Una vez ingresan al cuerpo de agua, por vía natural o antrópica, los metales
pesados tienden a ser retenidos en los sedimentos de éstas, por ello es de
gran importancia valorar sus concentraciones en este compartimiento con el fin
de tener un registro de las fracciones disponibles en la masa de agua después
de ser influenciadas por variables fisicoquímicas estacionales. Los sedimentos
constituyen una fuente de contaminación por sí mismos, se convierten en
portadores de los metales, que se mantienen adheridos a éstos hasta que la
incidencia de algún factor fisicoquímico los libere en la columna de agua.

Para determinar el grado de contaminación en un cuerpo de agua es


fundamental analizar sus concentraciones en los sedimentos, para ello se
puede medir la concentración total de los metales pesados con el fin de evaluar
el nivel de contaminación de la zona o analizar las diferentes formas químicas
de los mismos para determinar la disponibilidad de éstas. Los sedimentos
pueden incorporar o acumular los metales que llegan a los cuerpos de agua,
pero también los puede liberar o removilizar a la columna de agua al cambiar
los parámetros fisicoquímicos (Attindag & Yigit, 2005; Harikumar et al., 2009
citado por Rizzo et al., 2010 pág., 156).

Los sedimentos son afectados por procesos físicos y químicos que hacen
variar la concentración entre temporadas climáticas (Aguilar et al., 2009). Las
características de los sedimentos son fundamentales en la presencia y
toxicidad de los metales, la cual no solo radica en su concentración sino
también en su movilidad y reactividad en otros componentes del ecosistema
(Abollino et al., 2002).

La investigación de la presencia de los metales pesados en determinadas


zonas, permite conocer las rutas de los contaminantes y su interacción con
otras sustancias presentes (Griet, 2006). El aporte de este tipo de información
contribuye al diagnóstico de cada cuenca y a facilitar la toma de decisiones en
proyectos posteriores, sobre todo en aquellos de carácter gubernamental
(Rosas, 2005).

Los metales pesados en los sedimentos no solo dependen de las fuentes


antropogénicas y litogénicas, sino también de las características texturales, del
contenido de materia orgánica, de la composición mineralógica y del ambiente

25
deposicional de los sedimentos (Rosas, 2001). La figura 2 esquematiza la
circulación de los metales pesados en las diferentes capas de la Tierra.

Figura 2. Ciclo biogeoquímico de los metales pesados.


Fuente: Rosas, H. 2005. Contaminación de sedimentos del río Anoia por
metales pesados (Barcelona, España). UPB. Investigación y Desarrollo N°
5:75-89. p. 78

Los metales pesados son más disponibles en el medio acuático atendiendo a


factores físico-químicos y factores inherentes al metal. Entre los primeros se
encuentran: el pH, potencial redox, sustancias orgánicas, minerales de arcilla,
hidróxidos de hierro y manganeso, temperatura y oxígeno disuelto. Los factores
inherentes del metal que influyen son el estado molecular, su naturaleza (no
críticos, tóxicos pero insolubles, muy tóxicos y biodisponibles; como Hg, Pb,
Co, Cu, Zn) y el tiempo de residencia.

El tamaño de las partículas juega un papel fundamental en la sedimentación de


los metales pesados, partículas mayores a 63 µm favorecen las asociaciones
de éstos, se ha encontrado que fracciones limosas y finas con tamaños
menores presentan menores concentraciones de los metales. Rosas, (2005)
reporta la recomendación de Forstner y Wittmann (1981) sobre analizar
porciones de sedimentos con tamaños mayores a 63 µm porque:

 Los metales de origen antropogénico se hayan asociados a éstas.

 Existe una alta relación entre los contenidos de elementos determinados a


esta fracción y los que están en suspensión.

26
 La técnica de tamizado no altera las concentraciones del metal.

 Hay numerosos estudios de metales pesados en esta fracción lo que facilita


la comparación de resultados.
1.6. INDICADORES DE CONTAMINACIÓN

1.6.1 Factor de contaminación. El factor de contaminación es la relación


entre la concentración del contaminante en el sedimento (Cn) y la
concentración background (Bn) antes de producirse la contaminación, niveles
de fondo. Está dada por la siguiente ecuación (1.1):

𝐶𝑛
𝐹𝐶 =
𝐶𝐵𝑛

Los niveles de contaminación se clasifican de acuerdo a su intensidad en una


escala de 1 a 6, donde 0= no hay contaminación; 1= de ninguna a media; 2=
moderada; 3= de moderada a fuerte; 4= fuertemente contaminada; 5= de fuerte
a muy fuerte; 6= muy fuerte (Muller, 1969 citado por Marrugo et al, 2017 pág.,
381).

1.6.2 Factor de Enriquecimiento. El factor de enriquecimiento para cada


metal se calcula dividiendo la normalización de los metales medidos por los
metales de referencia, considerados conservativos, ya que se afectan poco por
procesos como la meteorización, a través de la siguiente ecuación (1.2):

(𝑚𝑒𝑡𝑎𝑙/𝐴𝑙)𝑚𝑢𝑒𝑠𝑡𝑟𝑎
𝐹𝐸 =
(𝑚𝑒𝑡𝑎𝑙/𝐴𝑙) 𝐵𝑛

Este indicador permite determinar si existe o no una influencia antropogénica


en el metal evaluado. Valores menores a 1 establecen que no hay influencia
antrópica, sugiriendo movilizaciones o agotamiento del metal (Zsefer et al.,
1996 citado por Marrugo et al.,, 2017 pág., 381).

La tabla 2 muestra una escala de factores de enriquecimiento que oscila desde


valores menores a 1 hasta 50.

Tabla 2. Escala Factores de Enriquecimiento.


VALORES CATEGORIZACIÓN
EF < 1 No hay enriquecimiento
EF = 1 - < 3 Enriquecimiento menor
EF= 3 - < 5 Enriquecimiento moderado
EF = 5 - < 10 Enriquecimiento moderadamente severo

27
EF = 10 - < 25 Enriquecimiento severo
EF = 25 - < 50 Enriquecimiento muy severo
1.6.3
EF > 50 Enriquecimiento extremadamente severo

Índice de Geoacumulación. El índice de geoacumulación (Igeo) se


determinan usando la ecuación de Muller (1979) citada por Marrugo et al., 2017
(Ecuación 1.3)

𝐶𝑛
𝐼𝑔𝑒𝑜 = 𝑙𝑜𝑔2
1,5 𝐵𝑛

Cn es la concentración del metal examinado y Bn el nivel de fondo, el factor 1,5


es un factor de corrección de la matriz de fondo por las variaciones litológicas.
Este índice clasifica la contaminación en siete grados o clases así:

Clase 0: Igeo ≤ 0, no hay contaminación; Clase 1: 0< Igeo ≤ 1, de no


contaminado a moderadamente contaminado; Clase 2: 1 < Igeo < 2,
moderadamente contaminado; Clase 3: 2 Igeo < 3, de moderadamente a
fuertemente contaminado; Clase 4: 3< Igeo < 4, fuertemente contaminado;
Clase 5: 4 < Igeo < 5, de fuertemente a extremadamente contaminado; Clase 6:
5 < Igeo, esta clase es abierta y comprende los valores del índice más altos
que la clase 5.

28
2. ANTECEDENTES

Recientemente se han desarrollado evaluaciones de la contaminación por


metales pesados en ecosistemas acuáticos y terrestres a nivel nacional e
internacional, entre ellos se encuentran los trabajos de:

Marrugo et al., (2017), evaluaron la contaminación por metales pesados,


distribución y origen de suelos agrícolas a lo largo de la cuenca del río Sinú,
Colombia. Combinaron cuatro índices para determinar la contaminación de
suelos. Este trabajo aporta las bases conceptuales para la aplicación de los
índices de factor de contaminación, factor de enriquecimiento y de
geoacumulación en la metodología propuesta para estimar el estatus de
contaminación por metales pesados en los sedimentos de la cuenca baja del
río Magdalena.

Márquez et al. (2016), estudiaron la especiación de metales en sedimentos del


río Cuchivero en Venezuela. Aplicaron índices de contaminación para estimar
el nivel de ésta en los sedimentos de su área de estudio. Los resultados
permiten comparar los niveles de contaminación en las cuencas de ambos ríos,
Cuchivero y Magdalena.

Palleiro (2016), estudió la influencia de la escorrentía rural sobre el aporte de


los metales pesados y sedimentos al sistema fluvial, para ello abordó la
respuesta sedimentaria y el flujo de metales (Al, Fe, Mn, Cu y Zn) particulados
y disueltos a diferentes escalas temporales así como la comprensión de los
factores que regulan las concentraciones, cargas y distribución de metales
entre la fase disuelta y la particulada en las aguas de la cabecera del río Mero,
en la provincia de A Coruña. Constató una importante variabilidad en la
exportación de sólidos en suspensión y metales particulados a la generación de
escorrentía. Halló que una fracción sustancial de los metales estudiados se
asoció con los sedimentos, sugiriendo que la sedimentación puede ser una
práctica de manejo adecuada para reducir la carga metálica del río.

Laino-Guanes et al., (2015), evaluaron la concentración de metales en agua y


sedimentos de la cuenca alta del río Grijalva, frontera México-Guatemala.
Hallaron que las concentraciones de mercurio rebasaron los límites máximos

29
permisibles establecidos por las normas mexicanas y canadienses, sugiriendo
que los resultados se hayan influenciados por las descargas de aguas
residuales de la ciudad ribereña. Las concentraciones para los demás metales
(As, Cd, Cr, Cu, Ni, Pb y Zn) fueron mínimas y no sobrepasaron los límites
permisibles. El estudio permite obtener valores de referencia sobre la
contaminación por metales en cuencas fluviales.

Espitia (2014), determinó los metales pesados en sedimentos superficiales en


cuerpos de agua del Canal del Dique en las poblaciones de Gambote y
Soplaviento (Bolívar). Analizó las concentraciones de mercurio, cadmio, plomo,
cobre, níquel y hierro por el método de digestión suave. Halló niveles normales
de estos elementos, a pesar de tener aportes del río Magdalena e influencia
minera. La autora relacionó los valores obtenidos con las muestras tomadas en
la Ciénaga de Lorica empleada como punto de control. El trabajo presenta
datos de concentraciones de metales pesados de la zona de estudio, los cuales
servirán como punto de referencia para el análisis de los resultados obtenidos
en el presente estudio. De igual forma brinda datos de un área que no tiene
influencia de agentes contaminantes con los cuales se pueden establecer
valores de referencia de línea base dentro del área de estudio.

Gómez & Rojas (2014), evaluaron la afectación ambiental de la calidad del


agua de la quebrada Cascajal por la explotación minera artesanal en el
municipio de Marmato (Caldas). Hicieron recomendaciones sobre la
importancia de la recuperabilidad de la calidad del agua a través del
establecimiento de medidas de manejo ambiental en las etapas de explotación
minera en los cuerpos de agua.

Herrera-Núñez et al., (2013), desarrollaron el trabajo: Evaluación de metales


pesados en los sedimentos del río Pirro. Los autores evaluaron la
concentración de los metales pesados de los sedimentos superficiales del
sector medio del río Pirro (Heredia, Costa Rica) y su relación con los
parámetros fisicoquímicos (Humedad, textura y pH), tomando como punto de
referencia tres zonas de muestreos y analizando las muestras por medio de la
Espectrofotometría de Absorción Atómica. Encontraron concentraciones muy
elevadas para la mayoría de las sustancias analizadas en todos los puntos de
muestreo. Su distribución no fue homogénea ni presentó un patrón geográfico
marcadamente definido. Proponen de manera preliminar las fuentes naturales y
antropogénicas que pueden contribuir a la presencia de metales pesados en
los sedimentos superficiales, como el vertido de las aguas residuales sin tratar,
infiltración de aguas negras y desarrollo de actividades agrícolas,
metalmecánicas y metalúrgicas.

Mello (2013), estudió la distribución espacial de los metales pesados de la


cuenca del arroyo Carrasco, Uruguay y su relación con los usos de la cuenca
asociada. Aplicó Factores de Enriquecimiento y el Índice geoquímico de

30
contaminación para estimar el nivel de contaminación por metales pesados en
la cuenca.

Zarazúa et al., (2013), presentaron el estudio: Evaluación de los metales


pesados Cr, Mn, Fe, Cu, Zn, y Pb en sombrerillo de agua (Hydrocotyle
ranunculoides) del curso alto del río Lerma, México. Evaluaron los factores de
bioacumulación (FBA) de los metales Cr, Mn, Fe, Cu, Zn, y Pb en las partes
aéreas y sumergidas del sombrerillo de agua del curso alto del río Lerma. Las
muestras de H. ranunculoides fueron analizadas por espectrometría de emisión
óptica de plasma (ICP-OES). Encontraron que el zinc y el hierro presentaron
los FBA más altos en las estructuras sumergidas de las plantas, seguido de Cu,
Mn, Cr y Pb, demostrando de esta manera la baja movilidad de los metales
analizados. Concluyen que H. ranunculoides es un buen indicador de la
contaminación por metales pesados en cuerpos de agua.

García-Aragón et al., (2013), desarrollaron el modelo de transporte y


deposición de Fe y Mn en el curso alto del río Lerma entre la carretera México-
Toluca y el embalse José Antonio Negrete. Para alimentar el modelo numérico
de transporte midieron las secciones hidráulicas del río Lerma en un tramo de
27.9 Km y desarrollaron una ecuación de balance de masa, considerando
mezcla completa en cada tramo, para tramos seleccionados del río Lerma, la
cual se resolvió por el método de diferencias finitas. Simultáneamente
muestrearon las concentraciones de los metales en mención en agua y
sedimentos, tanto en suspensión como depositados. Concluyeron que en
zonas fluviales de deposición de sedimentos, durante los eventos hidrológicos
extremos, para efectos del modelado del transporte de metales no se pueden
considerar constantes los coeficientes de partición, lo cual se acostumbra en
numerosos modelos.

Mancilla-Villa et al., (2012), determinaron la calidad del agua en Puebla y


Veracruz, con el estudio titulado: Metales pesados y arsénico en el agua para
riego de Puebla y Veracruz, México. Partieron del análisis de pH, conductividad
eléctrica, arsénico y metales pesados totales por ICP (Inductively Coupled
plasma) haciendo comparaciones con los criterios de la NOM-001-Ecol-1996,
de EPA (1986), de SEDUE (1989) y la modificación de la NOM-127-SSA1-
1994. Encontraron valores bajos en la concentración de metales pesados en
agua para riego agrícola y uso urbano, pero no para consumo humano.

Granada & Escobar (2012), analizaron y cuantificaron los metales pesados (Pb,
Cd, Ni y Hg) en agua, sedimentos y bioacumulación en la especie Rhandia
wagne (barbudo) del río Cauca, en el municipio de La Virginia. Hallan
diferencias entre los métodos de análisis empleados para determinar las
concentraciones de metales pesados, obteniendo mejores resultados con la
Espectrofotometría de Absorción Atómica por llama. En las muestras

31
analizadas en agua no hallaron los metales pesados esperados, en las
muestras de tejidos de la especie de pez, la concentración hallada de Cd fue
de: músculo 0.18 mg/kg, branquias 0.45 mg/kg y en el hígado 0.75 mg/kg. En el
sedimento encontraron la presencia de los tres metales estudiados.

Marrugo (2011), realizó la ¨Evaluación de metales pesados en la Ciénaga La


Soledad y Bahía de Cispatá, en la cuenca del bajo Sinú, departamento de
Córdoba¨. La investigación consistió en la determinación de metales pesados
en la columna de agua, sedimentos y peces de interés comercial, permitió
obtener información sobre la presencia y distribución espacial de estos
elementos como consecuencia de los procesos geoquímicos que ocurren en
los suelos inundados, vertimientos de aguas servidas de núcleos poblacionales
y de las actividades primarias, agroindustriales e industriales que se desarrollan
en los alrededores del área de estudio.

Suárez-Algarín (2011), estudió la concentración total y biodisponible de metales


pesados en los sedimentos de la región de La Mojana, Reporta que las
concentraciones totales de metales pesados superan los niveles establecidos
para sedimentos no contaminados.

Feria et al. (2010), evaluaron las concentraciones de metales pesados en los


sedimentos en el río Sinú, cuantificaron los factores de enriquecimiento y
determinaron los grados de contaminación en la cuenca del río y sus orígenes.
A partir del hallazgo de los valores de fondo para los metales evaluados en la
cuenca del río Sinú encontraron que todos los elementos evaluados tienen
concentraciones enriquecidas de metales pesados en los sedimentos. Este
trabajo se toma como punto de referencia para aplicar las ecuaciones
correspondientes a los índices de contaminación, ya que aporta los niveles de
fondo y para comparar los resultados.

Rizzo et al., (2010), determinaron las concentraciones de los metales pesados


en distintos compartimentos (testigos sedimentarios, sedimentos suspendidos,
agua, plancton, macroinvertebrados y músculo e hígado de peces) de lagos
andinos de Patagonia Norte. Hallaron que los niveles de metales pesados en
los distintos compartimentos fueron similares a los valores medidos en otros
ambientes de agua dulce. La excepción la constituyen el mercurio y la plata,
que presentan enriquecimientos superiores a los niveles de línea de base de la
zona en las últimas décadas. En el caso de la plata fueron observadas mayores
concentraciones en sitios cercanos a los asentamientos humanos, y en algunos
casos alcanzaron valores correspondientes a situaciones de contaminación
moderada. En ningún caso, la acumulación de metales en músculo de peces
superó los límites considerados para el consumo humano. Esta revisión
permite identificar niveles de referencia y evaluar la tendencia del impacto

32
antrópico, aportando información de base para futuros monitoreos de los
ambientes lacustres de la región.

Aguilar-Ucán et al., (2009), determinaron los metales pesados del arroyo “La
Caleta” de la ciudad del Carmen, Campeche, México. Analizaron los contenidos
de metales pesados de Cd, Cu, Zn y Fe por Absorción Atómica de Flama. Sus
resultados demuestran que no existen diferencias significativas con relación al
tiempo y sitio de muestreo, así como tampoco hallaron una correlación
significativa entre la relación metal-metal y metal-materia orgánica.

Hernández-García et al., (2008), evaluaron la contaminación por metales


pesados y arsénico en sedimento en embalses del estado de Chihuahua,
México. Encontraron que las concentraciones de los metales evaluados (As,
Cu, y Zn) se encontraron por debajo de los límites permisibles, mientras que la
de Pb alcanzó valores superiores. Concluyen que el sedimento es un reservorio
importante de metales pesados.

Buenfil-Rojas & Flóres-Cuevas (2007), presentaron el estudio: Determinación


de metales pesados (As, Cd, Hg y Pb) presentes en el río Hondo, Quintana
Roo. Los autores muestrearon cinco puntos a nivel del epilimnio para
determinar los metales pesados utilizando la técnica de espectrometría de
absorción atómica con llama de acuerdo a la norma ISO- 11047, 1998.
Encontraron que en la desembocadura del río Hondo se presentó mayor
incidencia de cadmio, arsénico y mercurio, con valores mucho más altos que
los permisibles por la EPA (Enviromental Protection Agency). Evaluaron la
concentración de metales pesados a través de los cambios que experimentan
la temperatura, el pH, la conductividad y el oxígeno disuelto en el epilimnio en
la columna de agua.

Rosas-Rodríguez (2005), estudió la Contaminación de Sedimentos del río


Anoia por metales pesados (Barcelona, España), en el cual realiza un
monitoreo ambiental para evaluar el grado de contaminación y determinar un
sistema de tratamiento eficiente para su potabilización. Logra describir el área
de estudio con las estaciones de muestreo en tres zonas y definir sus
características con base a los niveles de contaminación encontrados.

Contreras et al. (2003), en su estudio determinación de metales pesados en


aguas y sedimentos del río Haina¨, consistió en investigar los niveles de
concentraciones de metales pesados (Cu, Ni, Fe, Pb, As, Cr, Cd y Zn) en las
aguas y sedimentos del citado río, en las proximidades de la ciudad de Santo
Domingo. Se tomaron muestras tanto de las aguas como de sedimentos en
nueve puntos diferentes comprendidos entre la localidad de Muroguayabo y la
desembocadura del río en Haina. Encuentran diferencias significativas entre las

33
concentraciones de los metales en la columna de agua y los sedimentos y
entre periodos climáticos.

El Instituto de Investigaciones Marinas, INVEMAR, ha realizado desde el año


2001 el diagnóstico y evaluación de la calidad ambiental marina en el Caribe y
Pacífico colombiano, monitoreando variables físico-químicas y contaminantes
orgánicos e inorgánicos con el fin de determinar la influencia del río Magdalena
en los ecosistemas marinos.

34
3. OBJETIVOS

3.1 OBJETIVO GENERAL

Evaluar las concentraciones de metales pesados (As, Cd, Cr, Cu, Fe, Hg, Mn,
Ni, Pb y Zn) en la cuenca baja del río Magdalena entre el municipio de
Magangué (Bolívar) y el de Soledad (Atlántico) para conocer el estatus de
contaminación del ecosistema a través de los sedimentos.

4.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS

 Determinar las concentraciones de metales pesados en sedimentos


superficiales de la cuenca baja del río Magdalena entre los municipios de
Magangué y Soledad.

 Correlacionar las concentraciones de los metales pesados en los


sedimentos con las variables fisicoquímicas en aguas y sedimentos del área
de estudio.

 Determinar los factores de contaminación y el índice de geoacumulación de


los metales en los sedimentos de la cuenca baja del río Magdalena.

35
4. MATERIALES Y MÉTODOS

4.1 ÁREA DE ESTUDIO

El río Magdalena es la principal arteria fluvial de Colombia, se caracteriza por


su caudal, extensión y trayectoria, recorre el territorio colombiano de sur a
norte, en las coordenadas 2º42´42´´ N y 75º 25´50´´ O. Tiene una superficie de
199.294 Km2, correspondiente al 17% del territorio nacional. Desde su
nacimiento en la laguna del Magdalena, Páramo de Las Papas, ubicado en el
Macizo Colombiano, hasta su desembocadura en Bocas de Ceniza, en el Mar
Caribe, recorre 1528 Km.

El estudio se llevó a cabo en la cuenca baja del río Magdalena, en el sector


comprendido entre el municipio de Magangué, departamento de Bolívar, hasta
el municipio de Soledad, departamento del Atlántico (figura 3). En el tramo
Magangué-Calamar, el comportamiento del río es sinuoso en una longitud de
174 Km y el ancho varía entre 250 a 1500 m, en el tramo Calamar- Bocas de
Ceniza, correspondiente a una distancia de 150 Km la sinuosidad aumenta.
Este cambio en el patrón de alineamiento del río se puede explicar en función
de la carga y el tipo de sedimentos transportados. Aguas abajo de Calamar, el
río ha dejado gran parte de su carga en la depresión Momposina y gana
capacidad de transporte de fondo, arrastrando sedimentos más gruesos que
finalmente se depositan lo que obliga al cauce a divagar. En la depresión
Momposina el arrastre de fondo es prácticamente nulo y por lo tanto la
sinuosidad es menor.

La zona de vida a la cual corresponde el área de estudio es de tipo bosque


seco tropical; la vegetación adyacente está determinada por especies
arbustivas y arbóreas original o introducida. Se destaca la presencia de:
guásimo (Guazuma ulmifolia), matarratón (Gliricidia sepium), ceiba (Ceiba sp),
camajón (Sterculia apetala), vara santa (Triplaris sp), guayacán de bola
(Bulnesia arbórea), caoba (Swietenia macrophyla), coca de mica (Lecythis
minor), algarrobo (Hyemea courbaril), ceiba tolúa (Bombacopsis quinata), uvero
(Cocoloba sp), caimito (Chrysophylum caimito). La vegetación herbácea está
dominada por Cyperaceas y Gramíneas diferentes, tanto nativas como
cultivadas, adaptadas a las condiciones edáficas y disponibilidad de agua
freática. En el área de las ciénagas y caños predominan las plantas acuáticas
flotantes como taruya (Eichornia crassipes) y enea (Typha latifolia). La fauna se
encuentra disminuida por la alta carga de contaminantes, aunque se pueden
observar especies de mamíferos como zorro perros (Cerdocyon thous); garzas
(familia Ardeidae), pollas de agua (Jacana jacana) y algunas cantoras propias
de la zona.

36
Figura 3. Área de estudio cuenca baja del río Magdalena
Fuente: Google Maps (2016)

37
Se caracteriza por tener un clima semihúmedo, con un promedio de
precipitación anual de 800 a 1200 mm, una temperatura media anual entre 27 y
28ºC presentando el valor mínimo de 24ºC y uno máximo de 33ºC. Tiene dos
periodos definidos, uno seco desde finales de diciembre a principios de abril, y
uno lluvioso desde finales de abril hasta principios de diciembre, disminuyendo
la intensidad de lluvias en los meses de junio y julio, e incrementándose en el
mes de octubre.

El área de muestreo incluye varios municipios ribereños como Magangué, el


cual está situado en la confluencia de los ríos Magdalena, Cauca y San Jorge
frente a la isla de Mompox cuya extensión aproximada es de 2.930 km 2; esta
enorme isla fluvial se configura gracias a la bifurcación del Río en el municipio
del Banco donde forma dos brazos, Loba al occidente y Mompox al oriente, que
se unen luego en la Boca de Tacaloa al norte de la cabecera municipal. Tiene
una extensión de 119.700 has, de las cuales el 60% aproximadamente
configuran un ecosistema estratégico de humedales, conformado por caños,
ciénagas y diques naturales.

El último punto de referencia es el municipio de Soledad, también de carácter


ribereño, con un único cuerpo colector, la Ciénaga de La Bahía o también
conocida como Mesolandia. Debido a su creciente actividad económica y
cercanía al distrito de Barranquilla, a sus alrededores hay una gran variedad de
asentamientos urbanos y una importante actividad industrial, representadas en
la industria de papel (Papeles del Norte), alimenticias (Puro Pollo),
aeronáuticos (Aeropuerto y Aéreo servicios), matadero, caballerizas y
aserraderos, para el caso del municipio de Soledad, con influencia del Parque
Industrial de Malambo con actividad metalúrgica, de aserradero, baterías y
alimentaria.

4.2 RECOLECCIÓN DE MUESTRAS

Las muestras fueron tomadas durante dos periodos climáticos, uno seco en el
mes de enero de 2016 y otro lluvioso en el mes de octubre del mismo año. Se
escogieron 22 estaciones de muestreo, teniendo como criterio de selección los
afluentes, la acción antrópica y los puntos colectores. Cada estación fue
georeferenciada por medio de un GPS-Garmin etrex. La tabla 3 muestra las
estaciones de muestreo con los puntos de georeferenciación. En cada una de
las estaciones se tomaron muestras de sedimentos para metales pesados y
variables fisicoquímicas del agua in situ.

4.2.1 Unidad de análisis. Corresponde a todas las muestras de sedimentos y


variables fisicoquímicas tomadas en el área de estudio, desde la estación 1
(Magangué, Bolívar) a la estación 22 (después compuerta ciénaga La Bahía,

38
Atlántico) en los dos periodos climáticos de la región, seco (enero de 2016) y
lluvioso (octubre de 2016).
Tabla 3. Estaciones de muestreo en el área de estudio
COORDENADAS
ESTACIÓN UBICACIÓN LAT LONG
E1 Magangué (Mgg) 9°14'00.7" 74°44'20.1"
E2 Después del Ferri (DF) 9°17'05.3" 74°42'55.6"
E3 Antes del Brazo de Mompox (ABM) 9°21'37.3" 74°43'28.4"
E4 Brazo de Mompox (BM) 9°25'16.2" 74°44'12.3"
E5 Después Brazo de Mompox (DBM) 9°26'34.1" 74°44'17.4"
E6 Boca Ciénaga Zambrano (BCZ) 9°43'38.5" 74°48'50.5"
E7 Ciénaga Zambrano (CZ) 9°46'47.9" 74°49'00.1"
E8 Puente Plato Magdalena (PPM) 9°47'22.0" 74°48'43.8"
E9 Antes de Tenerife (AT) 9°51'08.6" 74°51'13.6"
E10 Después de Tenerife (DT) 9°55'23.6" 74°52'31.7"
E11 Frente a la Candelaria (FC) 9°57'48.9" 74°49'10.1"
E12 Enea Robles (ER) 10°06'13.1" 74°54'15.9"
E13 Frente a Ciénaga La Morena (FCM) 10°10'13.5" 74°55'51.1"
E14 Antes de Calamar (AC) 10°14'21.8" 74°54'33.1"
E15 Después del Canal del Dique (DCD) 10°15'39.2" 74°54'35.8"
E16 Canal del Dique (CD) 10°15'45.8" 74°54'59.0"
E17 Caño Soledad (CS) 10°55'29.8" 74°44'45.1"
E18 R. M. Después Caño Soledad (RMDCS) 0°55'45.2" 74°44'56.7"
E19 R. M. Antes Caño Soledad (RMACS) 10°55'40.1" 74°44'46.0"
E20 Ciénaga Mesolandia (CM) 10°53'17.0" 74°45'45.8"
E21 Compuerta Ciénaga (CC) 10°52'25.1" 74°44'21.7"
E22 Después Compuerta Ciénaga (DCC) 10°52'25.8" 74°44'21.0"

4.2.2 Agua. Se tomaron las muestras y se midieron in situ en la interfase


agua-sedimento las variables fisicoquímicas (pH, temperatura, oxígeno
disuelto, potencial redox y conductividad eléctrica) con equipo multiparámetro
YSI Pro-DSS con las sondas para los electrodos, en todas las estaciones de
muestreo siguiendo los lineamientos del Standard Methods establecidos para
cada uno de los parámetros a evaluar.

4.2.3 Sedimentos. Las muestras de sedimentos se tomaron en los primeros 5


cm de capa superficial con una draga tipo Van Veen lanzada desde un bote, de
la cual se colectó sólo la parte central de la muestra de sedimento para evitar
una posible contaminación con las paredes de la draga (Feria et al., 2010) . Las
muestras se transportaron al laboratorio en recipientes plásticos previamente
rotulados y lavados; luego fueron secadas a temperatura ambiente en bandejas
plásticas y tamizadas por una malla de nylon de 63 μm para ser analizadas
(Marrugo, 2011).

39
4.3 ANÁLISIS DE LAS MUESTRAS

En el sedimento se determinó la materia orgánica y las concentraciones de los


metales: arsénico, cadmio, cobre, cromo, hierro, manganeso, mercurio, níquel,
plomo y zinc. El pH, potencial redox y la conductividad fueron medidos in situ
con un equipo multiparámetro YSI Pro-DSS con las sondas para los electrodos,
debidamente calibrado.

4.3.1 Concentración de metales pesados en los sedimentos. Los


contenidos de metales pesados fueron determinados por Espectrofotometría de
Absorción Atómica con llama de aire-acetileno (Cd, Fe, Cr, Cu, Mn, Ni, Pb, Zn)
y el As por generación de hidruros. Para la determinación de las
concentraciones totales de los metales en sedimentos, se tomó una muestra de
un gramo (peso seco) y se le adicionó 10 mL de ácido nítrico concentrado para
destruir la materia orgánica, dejando solo el material inerte; para ello se empleó
un horno microondas utilizando el método EPA 3051 para sedimentos.
Posteriormente las muestras fueron filtradas y se llevaron al equipo de
Espectrofotometría de Absorción Atómica, Thermo Scientific iCE 3000, para su
lectura. Para los análisis de mercurio, se empleó un analizador directo de
mercurio DMA-80 (Direct Mercury Analyzer) bajo el método 7473 de la EPA.
Control de calidad: todos los métodos de análisis para la determinación de los
metales han sido validados previamente en el laboratorio de Toxicología y
Gestión Ambiental de la Universidad de Córdoba, tanto los límites de detección,
exactitud y precisión de los métodos han sido reportados en diferentes
publicaciones (Marrugo et al., 2017, 2010; Marrugo, 2011; Feria et al., 2010;
Marrugo y Lans, 2006).

4.3.2 Materia orgánica en sedimentos. La materia orgánica (%MO) se


determinó mediante la pérdida de peso por ignición que tuvo la muestra. Para
ello se requirió de una mufla, crisol de porcelana y una balanza de precisión.
Se pesó un gramo de sedimento en un crisol de porcelana previamente
pesado y luego se colocó en un horno de calcinación a 450ºC durante 4 horas
(Coquery & Welbourn, 1995; Marrugo et al., 2010).

4.4 TRATAMIENTO DE RESULTADOS

Los resultados de los análisis se presentan como la media de las


determinaciones por triplicado ± desviación estándar. Para evaluar la existencia
de diferencias significativas entre las concentraciones medias de metales de
las estaciones de muestreo, o en la misma estación para diferentes muestreos,
se aplicó un Análisis de Varianza (ANOVA) y la prueba de Tukey al encontrar

40
diferencias significativas entre las medias analizadas. Adicionalmente, para
encontrar la dependencia entre dos variables, se utilizó el coeficiente de
correlación de Pearson y con el fin esclarecer la dinámica de metales pesados
en los sedimentos, se realizó el análisis multivariado de componentes
principales (ACP) usando la matriz de correlación. Para todos los análisis
estadísticos el criterio de significancia fue p≤0.05.

4.5 EVALUACIÓN DE LA CONTAMINACIÓN EN SEDIMENTOS

Dado que los niveles de contaminación para metales pesados en sedimentos


varían entre países e instituciones de protección ambiental, se consideraron los
cálculos de los Factores de Contaminación (FC) y el Índice de geoacumulación
(Igeo) de los sedimentos de la cuenca baja del río Magdalena para evaluar su
grado de contaminación.

Los niveles de fondo utilizados para calcular los índices de contaminación


fueron los encontrados por Feria et al., (2010) en la cuenca del río Sinú. (Tabla
4), esta área de estudio se caracteriza por carecer de terrenos mineros y tener
contribuciones continuas litogénicas de sedimentos. Los valores fueron
obtenidos a partir de una muestra colectada por un núcleo entre la estación 7 y
8 del área de muestreo empleando un tubo de PVC de 40 cm de largo por 7 cm
de diámetro.

Tabla 4. Valores de fondo (Background) de algunos metales en el Caribe.


Metal Concentración
Al (%) 0,70 ± 0,06
Fe (%) 1,63 ± 0,08
Mn (mg/kg) 49,6 ± 3,27
Cu (mg/kg) 16,6 ± 1,58
Zn (mg/kg) 14,1 ± 0,67
Ni (mg/kg) 3,94 ± 0,40
Cr (mg/kg) 2,61 ± 0,31
Hg (mg/kg) 0,05 ± 0,004
Pb (µg/kg) 9,0 ± 1,20
Cd (µg/kg) 0,30 ± 0,00
Fuente: Feria et al., 2010. Heavy metals in Sinú river, department of Córdoba,
Colombia, South América. Rev. Fac. Ing. Univ. Antioquia N° 55. P.42.

Estas concentraciones de metales pesados en sedimentos aportados por el


estudio en el río Sinú se encuentran ubicados en el rango de los valores de
fondo registrados por la NOOA (Administración Oceanográfica y Atmosférica
de los Estados Unidos de América) de la tabla de referencia (Screening Quick
Reference Table for Inorganics in Freshwater Sediment)

41
5. RESULTADOS Y DISCUSIÓN

5.1 CONCENTRACIÓN DE METALES EN SEDIMENTOS

Los resultados de las concentraciones de los metales pesados en los


sedimentos de la cuenca baja del río Magdalena son presentados como los
promedios de las concentraciones en mg/kg obtenidas en las estaciones de
muestreos durante los dos periodos climáticos (anexo 1).

En la tabla 5, se muestra la estadística descriptiva de las concentraciones de


los metales halladas en las 22 estaciones de muestreo durante el periodo seco
y el lluvioso.

Tabla 5. Estadística descriptiva de la concentración (mg/kg) de metales


pesados por periodo de muestreo.

As Cd Cr Cu Fe Hg Mn Ni Pb Zn
S
6,74 0,79 40,93 33,20 29384,19 0,13 370,16 26,43 8,92 115,83
SD ±2,48 ±0,34 ±9,09 ±10,23 ±4837,23 ±0,047 ±123,15 ±5.65 ±4.21 ±30,10
Min. 1,62 0,25 12,91 7,59 21732,08 0,05 141,13 15,05 2,10 24,30
Max. 11,89 1,55 57,15 53,30 41896,14 0,22 559,40 36,69 19,43 200,10

Ll
8,01 1,74 41,27 24,24 29512,55 0,12 314,57 25,88 11,07 97,65
SD ±2,03 ±0,76 ±10,78 ±7,16 ±4966,61 ±0,052 ±151.71 ±5,12 ±6,95 ±23,57
Min. 4,71 0,52 21,03 12,22 20048,57 0,05 24,89 18,24 4,39 69,02
Max 12,31 3,20 62,31 41,29 41568,50 0,25 694,50 38,48 28,64 180,68
S: seco Ll: lluvioso

Las concentraciones medias de los metales en los sedimentos de la cuenca en


el periodo seco sigue la siguiente secuencia jerárquica en orden decreciente:
Fe > Mn > Zn > Cr > Cu > Ni > Pb > As > Cd > Hg; y en el periodo lluvioso Fe >
Mn > Zn > Cr > Ni > Cu > Pb > As > Cd > Hg, difiere de la anterior en un
cambio de posicionamiento entre el Ni y el Cu.

Se hallaron diferencias significativas en las concentraciones de los metales


analizados a excepción de Cd, Cu y Mn (p<0.05) entre estaciones de muestreo,
comportamiento también encontrado por Feria, et al., (2010) en la cuenca del
río Sinú.

42
La variación de las concentraciones por estaciones puede explicarse como
resultado de cambios en las características hidrológicas de los puntos de
muestreo, flujo del agua y fuentes de contaminación. No existe un
comportamiento único para cada metal ni para los sedimentos, sino que
dependerá de cada sistema (Palleiro, 2016).

De los metales estudiados, sólo tres de ellos (As, Cd y Cr) sobrepasaron los
límites permisibles (LP) como seguros para riesgo ecológico (ISQG) para
metales en sedimentos establecidos por las Guías de Calidad Ambiental
Canadiense (CEQG) compiladas en la tabla 6 para los metales analizados.

Tabla 6. Límites permisibles para metales en sedimentos establecidos por las


Guías de Calidad Ambiental Canadiense (CEQG).

NORMA As Cd Cr Cu Hg Ni Pb Zn
mg/kg
ISQG 5,9 0,6 37,3 35,7 0,17 - 35 123
PEL 17 3,5 90 197 0,486 35,9 91,3 31,5
ISQG: Guía Provisional de Calidad del Sedimento (Interim Sediment Quality
Guidelines)
PEL: Nivel de Efecto Probable (Probable Effect Level)
Fuente: Laino-Guanes et al., 2015. Concentración de metales en agua y
sedimentos de la cuenca alta del río Grijalva, frontera México-Guatemala. p.67

Se evidencia que por estaciones, algunos metales, como Hg, Cu, Zn


sobrepasan los límites de la ISQG de la norma ambiental canadiense (tabla 7),
por lo que se hace necesario monitorear estos puntos e implementar planes de
mitigación en las mismas. Los puntos de muestreo E3 antes del brazo de
Mompox, E5 después del brazo de Mompox, E7 ciénaga de Zambrano y E14
antes del Canal del Dique, se caracterizan por presentar sólo un metal (Cd) con
valores por encima de los permisibles y las concentraciones más bajas para los
demás metales evaluados en el área de estudio, lo cual puede indicar que la
presencia de este contaminante se debe a un efecto colector del río por el uso
del recurso en las partes altas, asociado a actividades industriales y aportes
agrícolas. No obstante, las características de los municipios aledaños a estos
puntos de muestreo sugieren incidencia en los niveles de metales registrados
después de ellos. Estos municipios presentan deficiencias en sus sistemas de
saneamiento, aportan aguas residuales con altos contenidos de excrementos,
sustancias tensoactivas, sustancias químicas productos de metabolismos,
entre otras; además cuentan con actividades agrícolas de pancoger
principalmente, las cuales impactan en la cuenca promoviendo procesos de
sedimentación, remoción y transporte de fertilizantes y pesticidas. Estas
características pueden estar incidiendo en la estación ciénaga de Zambrano
que a pesar de no mostrar altas concentraciones de metales en sus
sedimentos presenta porcentajes representativos de materia orgánica y

43
potenciales de óxido reducción muy bajos, lo cual indica condiciones
reductoras y anóxicas que favorecen la solubilidad de estas especies químicas
y su disponibilidad en la columna de agua, será necesario ampliar en esta
estación los estudios de las concentraciones de los metales en este
compartimiento, teniendo en cuenta que esta área tiene actividad pesquera y
sus condiciones pueden poner en riesgo la salud de los pobladores que utilizan
el recurso.

Tabla 7. Concentraciones (mg/kg) media de metales por estaciones.


As Cd Cr Cu Fe Hg Mn Ni Pb Zn
E1 8,86 1,48 43,02 26,59 28560,28 0,13 373,11 28,37 8,57 116,39
±2,12 ±0,55 ±6,42 ±9,53 ±1405,10 ±0,001 ±54,73 ±3,47 ±0,54 ±20,88
E2 7,84 1,03 44,31 31,93 28148,7 0,15 376,56 26,06 8,94 100,54
±0,10 ±0,36 ±4,39 ±8,08 ±4083,91 ±0,01 ±92,04 ±3,12 ±1,15 ±29,66
E3 5,87 0,49 34,65 22,68 24514,83 0,05 277,37 21,66 4,83 96,19
±1,80 ±0,04 ±3,94 ±4,84 ±1660,93 ±0,0003 ±82,75 ±0,96 ±1,85 ±9,98
E4 8,80 1,98 30,78 26,44 24134,12 0,08 351,89 27,74 10,02 131,98
±1,85 ±0,79 ±3,27 ±7,08 ±3397,04 ±0,008 ±37,71 ±5,81 ±3,85 ±16,00
E5 5,30 0,97 24,40 15,60 21669,22 0,06 239,03 17,93 4,44 98,06
±0,08 ±0,22 ±4,76 ±4,39 ±2291,95 ±0,02 ±78,01 ±0,44 ±0,61 ±5,85
E6 9,44 1,19 51,23 33,23 32094,47 0,24 249,97 28,59 16,65 111,18
±2,44 ±0,75 ±0,14 ±4,40 ±807,65 ±0,02 318,32 ±0,52 ±3,72 ±13,19
E7 3,24 0,84 26,98 15,41 27396,27 0,07 178,42 19,65 3,50 46,66
±2,28 ±0,003 ±19,90 ±11,06 ±3977,55 ±0,001 ±24,40 ±3,23 ±1,98 ±31,62
E8 10,04 0,86 34,85 29,68 32424,08 0,19 212,08 26,88 9,25 97,92
±2,62 ±0,18 ±7,87 ±19,43 ±13395,51 ±0,02 ±26,54 ±10,22 ±5,63 ±40,19
E9 10,11 1,74 41,55 36,85 33198,03 0,16 239,03 31,32 11,83 113,19
±1,72 ±0,27 ±3,54 ±13,94 ±3494,66 ±0,02 ±76,40 ±5,88 ±0,19 ±23,86
E10 7,45 1,38 48,51 32,60 31958,88 0,08 435,86 29,61 7,47 110,54
±2,41 ±0,74 ±0,16 ±4,46 ±1726,83 ±0,009 ±0,95 ±1,92 ±0,10 ±13,58
E11 10,82 1,56 47,77 ±38,55 32967,71 0,13 320,97 34,46 14,68 117,07
±0,39 ±0,34 ±5,29 ±9,23 ±2205,31 ±0,008 ±254,33 ±3,15 ±7,93 ±9,31
E12 7,81 0,55 50,95 33,93 33930,27 0,08 514,13 33,58 8,22 106,87
±0,94 ±0,16 ±14,77 ±5,65 ±4907,19 ±0,01 ±54,49 ±1,85 ±0,02 ±0,52
E13 7,62 1,25 35,88 29,71 29915,28 0,12 384,70 26,58 7,34 96,81
±0,72 ±0,38 ±2,40 ±13,38 ±1916,48 ±0,09 ±196,65 ±5,63 ±2,42 ±17,44
E14 5,17 0,75 34,99 20,95 24431,22 0,14 289,86 22,12 4,69 83,54
±0,40 ±0,71 ±12,10 ±12,35 ±2434,28 ±0,01 ±155,33 ±2,93 ±0,33 ±19,23
E15 6,59 1,06 33,61 19,46 24719,19 0,10 286,57 20,12 5,76 83,83
±3,46 ±0,75 ±3,59 ±4,34 4195,24 ±0,006 ±98,82 ±7,17 ±4,01 ±10,13
E16 7,55 1,51 39,34 25,34 27505,38 0,08 375,5 24,62 10,50 103,94
±2,57 ±1,76 ±3,52 ±0,78 ±2005,40 ±0,03 ±44,70 ±3,39 ±6,03 ±8,32
E17 6,28 0,96 56,83 47,29 33015,86 0,14 236,53 27,03 24,04 190,39
±1,14 ±0,56 ±0,45 ±8,49 ±811,86 ±0,009 ±49,32 ±2,12 ±6,51 ±13,73
E18 5,64 1,71 47,82 29,59 30230,65 0,15 304,13 26,96 12,21 107,25
±0,46 ±1,50 ±3,16 ±8,75 ±630,04 ±0,06 ±92,49 ±1,15 ±4,87 ±15.65
E19 9,41 2,09 55,33 37,35 39052,15 0,17 532,80 33,24 18,85 121,28
±4,10 ±1,56 ±9,87 ±0,43 ±3558,65 ±0,06 ±78,00 ±7,40 ±12,02 ±3,67
E20 6,08 1,90 41,34 31,02 32648,87 0,19 626,95 23,15 13,33 119,89
±1,80 ±1,31 ±4,25 ±8,19 ±1224,79 ±0,02 ±95,53 ±0,7 ±2,48 ±20,46
E21 4,62 0,71 38,30 21,35 26234,33 0,09 288,58 21,68 5,74 99,74
±0,11 ±0,47 ±4,18 ±8,33 ±278,93 ±0,015 ±106,67 ±1,06 ±1,91 ±38,39
E22 7,67 1,85 41,71 26,13 29114,28 0,15 437,91 24,02 9,07 94,96
±0,54 ±1,29 ±4,10 ±4,43 ±577,63 ±0,02 ±144,14 ±0,66 ±0,68 ±11,92

En las estaciones E1 Magangué, E2 después del ferri, E4 brazo de Mompox,


E8 puente de Plato Magdalena, E9 antes de Tenerife, E10 después de
Tenerife, E16 Canal del Dique y E22 después de la compuerta ciénaga de
Mesolandia, se registraron concentraciones por encima de los LMP en tres y
cuatro metales (As, Cd, Cr y Hg). Las primeras tienen incidencia del delta del

44
río Magdalena en donde convergen las aguas del río Cauca y San Jorge que
aportan cargas de metales (Granada & Escobar, 2012; Marrugo & Lans, 2006).

En las estaciones E17 Caño de Soledad, E19 río Magdalena antes del Caño de
Soledad y E20 ciénaga de Mesolandia, se presentaron los valores más altos de
cinco y seis metales pesados, así como la mayor concentración de plomo, en
E17. Esta área está fuertemente influenciada por actividades industriales
asociada a productos alimenticios, galvanoplastia y metalurgia en los cuales se
emplean insumos y se producen desechos que son vertidos en los cuerpos
colectores mencionados. El área también cuenta con actividades militares, en
el municipio de Malambo, que también juegan un papel fundamental en el
aporte de metales a las matrices ambientales. Las estaciones mencionadas
son impactadas además por un núcleo poblacional grande, que aporta
cantidades representativas de vertimientos de aguas residuales provenientes
de un deficiente sistema de alcantarillado que no cuenta con sistemas de
tratamiento y cuyos cuerpos de agua colectores son el Caño de Soledad, la
ciénaga de Mesolandia y el arroyo el Platanal que tributa al Caño San Isidro y
éste al río Magdalena (Agenda Ambiental, 2013). Todos estos factores
conllevan al deterioro de la calidad de los ecosistemas asociados a esta parte
del área de estudio, a la afectación de las variables fisicoquímicas y a la
disminución de la capacidad autodepuradora de los sistemas naturales.

Las concentraciones de los metales evaluados se comparan con valores


obtenidos en otros sistemas fluviales a nivel regional y global (Tabla 8).

Tabla 8. Concentraciones de metales pesados (mg/kg) en sedimentos de


diferentes ríos.
As Cd Cr Cu Fe
Anoia 28,4-34 0,21-0,58 33,6-1145,5 26,3-60,9 -
(España)
Pirro 833 <0,5 - >100 -
(Costa Rica)
Almendares - 1,0-4,8 - 32,9-420,8 -
(Cuba)
Grijalva 0,37-1,31 <1,73 5,62-32,58 21,96-29,68 -
(México-Guatemala)
Sinú - 1,07-3,92 0,32-40,06 10,5-112,0 36-53%
(Colombia)
San Jorge - ND - - -
(Colombia)

Tabla 8. Continuación
Hg Mn Ni Pb Zn
Anoia 0,12-3,83 - 48,7-64,4 18,0-44,2 56-196,7
(España)
Pirro 194-307 425 - 19-44 147
(Costa Rica)
Almendares - - - 38,7-217,5 70-708,8
(Cuba)
Grijalva 0,25-1,3 - 6,73-9,36 <0,2 2,25-4,67
(México-Guatemala)
Sinú 0,10-0,31 101-735,5 3,6-53,14 10,10-28,08 17,5-118

45
(Colombia)
San Jorge 0,16-1,36 - 3,128-43,45 . -
(Colombia)

Se realizó un análisis de las concentraciones de los metales en los sedimentos


de la cuenca baja del río Magdalena, teniendo en cuenta los valores mínimos y
máximos por periodo climático y estación de muestreo donde, intentando
explicar las posibles fuentes de contaminación de los mismos.

5.1.1 Arsénico. Los niveles de As registrados en la tabla 5 muestran que en


el periodo seco la E15 después del Canal del Dique tuvo los valores más bajos
(1,62 mg/kg) y la E8 puente Plato Magdalena el más alto (11,89 mg/kg); para el
periodo lluvioso las concentraciones mínimas y máximas aumentaron desde
4,71 mg/kg en la E21 después del brazo de Mompox a 12,31 mg/kg en la E19
río Magdalena antes del Caño de Soledad). Los valores hallados en el área de
estudio se encuentran por debajo de los encontrados por Rosas (2005) en el
río Anoia y Herrera-Núñez et al., (2012) en el río Pirro. Se evidencia que las
medias de las concentraciones (6,74 mg/kg periodo seco y 8,01 mg/kg periodo
lluvioso) sobrepasan los LP para metales en sedimentos establecidos por la
CEQG. La presencia del metal se puede atribuir a las actividades agrícolas
desarrolladas en la cuenca, debido al uso de compuestos orgánicos
(plaguicidas) que la alcanzan a través de escorrentías y la carga aportada por
las cuencas alta y media, lo cual se evidencia en las estaciones que
presentaron las concentraciones más altas. Otra fuente de contaminación de
este metal, puede ser la minería aurífera que se desarrolla en el sur del
departamento de Bolívar, ya que se ha demostrado que las minas en esa zona
tiene arsenopirita, un mineral que libera el arsénico durante el beneficio minero
(Alonso et al., 2014).

5.1.2 Cadmio. Las concentraciones promedios de este metal por estaciones


de muestreo no presentaron diferencias significativas. Los niveles de Cd
encontrados en el periodo seco varían desde 0,25 a 1,55 mg/kg
correspondiente a E4 antes de Calamar y E9 AT antes de Tenerife
respectivamente; para el periodo lluvioso oscilaron entre 0,52 en E3 antes del
Brazo de Mompox y 3,20 mg/kg en E19 río Magdalena antes del Caño de
Soledad estos valores se encuentran por encima de los promedios encontrados
por Granada y Escobar (2012) en el río Cauca, quienes reportan valores de
0,68 mg/kg, Herrera-Núñez et al., (2012) en el río Pirro; Rosas (2005) en el río
Anoia; pero son similares a los hallados en el río Sinú (Feria et al., 2010). Los
valores obtenidos en el área de estudio (0,79 mg/kg periodo seco y 1,74 mg/kg
periodo lluvioso) superan los LMP de la CEQG, lo cual puede ser explicado por
los aportes de varias actividades antrópicas agrícolas e industriales asociadas
a la cuenca del río, a los residuos urbanos y la quema de combustibles fósiles y
basuras.

46
5.1.3 Cobre. La concentración promedio del Cu no varió significativamente de
una estación a otra; los valores oscilaron entre 7,59 mg/kg E7 ciénaga de
Zambrano y 53,30 mg/kg en la E17 Caño de Soledad durante el periodo seco; y
12,22 mg/Kg E14 antes de Calamar a 41,29 mg/kg nuevamente en la E17.

En la estación seca se observan las concentraciones más altas de Cu


(media=33,20 mg/Kg), sobrepasando los LMP en 11 de ellas. Esto puede
atribuirse al aporte de compuestos orgánicos de uso agrícola (fertilizantes y
fungicidas), así como, al arrastre de las aguas provenientes de municipios
ribereños de diferentes cuencas del mismo río. Los valores obtenidos se
encuentran por debajo de los reportados por Herrera-Núñez et al., (2012) en el
río Pirro, esta diferencia puede deberse al origen geológico de éste, el cual es
de tipo volcánico.

5.1.4 Cromo. Existen diferencias significativas entre las estaciones de


muestreo (p<0,05), las estaciones que presentan variación en los promedios de
las concentraciones son E17 Caño de Soledad con la E5 después del brazo de
Mompox y la E9 antes de Tenerife; y entre la E19 río Magdalena antes del
Caño de Soledad con la E5 después del brazo de Mompox. Los valores se
encuentran entre 12,91 mg/kg en la E7 ciénaga de Zambrano, y 57,15 mg/kg
en la E17 Caño de Soledad para el periodo seco; y desde 21,03 mg/kg en la E5
después del brazo de Mompox a 62,31 mg/kg en la E19 río Magdalena antes
del Caño de Soledad para el periodo lluvioso. Las concentraciones varían con
respecto a los hallados en otros sitios (Tabla 8). En la mayoría de las
estaciones las concentraciones de Cr exceden los LMP de la norma
canadiense (40,93mg/kg periodo seco y 41,27 mg/kg periodo lluvioso). La
presencia del metal se relaciona con descargas de aguas residuales a los
cuerpos de agua, actividad industrial metalúrgica, combustibles fósiles,
gasolineras y aportes de rellenos sanitarios.

5.1.5 Hierro. Los análisis estadísticos mostraron diferencias significativas por


estaciones de muestreo con respecto a la media de las concentraciones del
metal. Las diferencias se encuentran entre la E19 río Magdalena antes del
Caño de Soledad y la E5 después del brazo de Mompox. Los rangos hallados
oscilan para el periodo seco desde 21732,08 mg/kg en la E4 puente de Plato
Magdalena a 41896,14 mg/kg en la E8 brazo de Mompox), y para el periodo
lluvioso entre 20048,57 mg/kg en la E5 después del brazo de Mompox y
41568,50 E19 río Magdalena antes del Caño de Soledad. Los valores hallados
se encuentran por encima de los reportados por Feria et al., (2010) en la
cuenca del río Sinú. Estos valores altos de Fe pueden atribuirse a origen
litogénico y al aporte que le hacen los tributarios al río Magdalena con residuos
de actividades industriales, nótese que el último punto tomado en el caudal del
río es donde se encuentra el mayor valor de este metal.

47
5.1.6 Manganeso. Las concentraciones halladas no mostraron diferencias
significativas para este metal (p<0,05) entre estaciones de muestreo. Los
valores se encuentran desde 141,13 mg/kg en la E11 antes de Tenerife hasta
559,40 E20 ciénaga de Mesolandia para el periodo seco; y en el periodo
lluvioso el rango se amplía desde 24,89 mg/kg en la E6 boca ciénaga de
Zambrano hasta 694,50 mg/kg nuevamente en la E20. Los rangos son
similares a los hallados por Herrera-López (2012) en el río Pirro y Feria et al.,
(2010) en la cuenca del río Sinú. Normalmente este metal tiene origen natural,
no obstante las actividades agrícolas pueden aportar a los cuerpos de agua
concentraciones considerables por el uso de abonos que los contengan, de
este modo alcanzan las aguas superficiales por escorrentía y por procesos
asociados a la adsorción y precipitación depositándose en los sedimentos.

5.1.7 Mercurio. Se encontraron diferencias significativas entre las estaciones


de muestreo (p<0,05). La variación se evidencia entre la E6 con las estaciones
E3, E4, E5, E7, E10, E12 y E15; y entre la E8 con la E3 y E5. El valor mínimo
para el periodo seco 0,05 mg/kg se encontró en la E16 Canal del Dique y E3
antes del brazo de Mompox y el máximo 0,22 mg/kg en la E6 boca ciénaga de
Zambrano. Para el periodo lluvioso fue de 0,05 mg/kg en E5 después del brazo
de Mompox y E13 frente a la ciénaga La Morena y 0,25 mg/kg en E6. Se
evidencia que en la estación boca ciénaga de Zambrano se presentan las
concentraciones más altas del metal. Este punto de muestreo es reservorio de
residuos sólidos y muestra niveles de oxígeno disuelto muy bajos, lo cual indica
descomposición de materia orgánica que favorece los procesos de adsorción y
complejación de los metales. Con relación a los LP de la norma canadiense las
estaciones E6, E8, E9, E19 y E20 sobrepasan los niveles permisibles,
constituyéndose en un factor de riesgo para los habitantes de las regiones
aledañas, teniendo en cuenta las características toxicológicas del metal en
mención y las actividades económicas de los habitantes de la zona. Los valores
reportados son inferiores a los hallados en los ríos Anoia y Pirro (Tabla 8) y
similares a los encontrados en la cuenca del río Sinú por Feria (2010). La
presencia del metal se le atribuye a fuentes naturales y antropogénicas, no
obstante, Marrugo (2006) manifiesta que dos tercios de la contaminación
mundial por mercurio en agua y sedimentos se deben a contaminación
antropogénica. El mercurio es incorporado a los cuerpos de agua por el uso de
este metal desde las actividades de beneficio de oro en el sur de Bolívar, que
alcanzan las cuencas a través de escorrentías superficiales (Marrugo el at.,
2010). Además, el uso de fertilizantes y fungicidas, la inadecuada disposición
de residuos sólidos en terrenos aledaños a la cuenca, el vertimiento de aguas
residuales, y principalmente a las actividades relacionadas con la minería de
oro, son las principales fuentes de contaminación con Hg en Colombia
(Marrugo et al., 2010).

5.1.8 Níquel. Los análisis estadísticos indican que existen diferencias


significativas entre los promedios de las concentraciones por estación. Los
rangos se encuentran entre 15,05 mg/kg en la E15 después del Canal del

48
Dique y 36,69 mg/Kg en E11 frente a La Candelaria para el periodo seco; 18,24
mg/kg en la E5 después del brazo de Mompox y 38,48 mg/kg E19 río
Magdalena antes del Caño de Soledad para el periodo lluvioso. Los valores son
similares a los reportados por Feria et al., (2010) en el río Sinú y Marrugo
(2006) en el río San Jorge; y por encima de los hallados por Laino-Guanes
(2015) en el río Grijalva. La presencia de este metal puede deberse a un origen
litogénico, se observa una tendencia a la disminución de las concentraciones
en los puntos de muestreo al final del curso del río, pero también puede tener
una fuente antropogénica asociada al uso de fertilizantes fosforados que tienen
altas concentraciones de Cr, Cu, Ni, Pb y Zn (Feria et al., 2010).

Los valores más altos se encuentran en el último punto de muestreo


correspondiente al curso del río Magdalena en el periodo lluvioso, indicando
que puede existir un proceso acumulativo de transporte del metal a lo largo de
toda la cuenca y aportes puntuales por actividades industriales aledañas a esta
estación.

5.1.9 Plomo. Presenta diferencias significativas entre estaciones (p<0,05).


Las concentraciones oscilan entre 2,10 mg/kg en E7 ciénaga de Zambrano y
19,43 mg/kg en E17 Caño de Soledad en el periodo seco, y entre 4,39 mg/kg
en E-21 compuerta Ciénaga de Mesolandia y 28,64 mg/kg en la E-17. Los
valores encontrados se hallan por debajo de los reportados por Herrera-López
(2012) en el río Pirro; Lima-Carzola (2005) en el río Almendares y Rosas (2005)
en el río Anoia. En ninguna estación de muestreo se sobrepasan los LMP de la
norma canadiense. El mayor valor hallado de plomo en la estación 17 se puede
atribuir a las actividades industriales del municipio de Malambo y Soledad, a las
descargas domésticas a lo largo de toda la cuenca, así como, a las
escorrentías que aportan aguas con residuos de combustibles fósiles en el área
de estudio y sus alrededores.

5.1.10 Zinc. Existen diferencias significativas en las concentraciones halladas


de Zn (p<0,05). Las variaciones se encontraron entre las estaciones E17 Caño
de Soledad con la E5, E7, E18 y E21; la estación 7 con la E14; y la estación 15
con la E21. El rango de concentraciones va desde 24,30 mg/kg en la E7
ciénaga de Zambrano hasta 200,10 mg/kg E17 en el periodo seco; 69,02 mg/kg
E7 a 180,68 mg/kg E17. Los valores se sitúan por encima de los reportados por
Laino-Guanes (2015) en el río Grijalva, y entre los rangos reportados por Lima-
Carzola (2005) en el río Almendares. Sólo la estación 17 en ambos periodos
sobrepasa los LMP de la norma canadiense. La fuente probable de este metal
son los vertimientos de aguas residuales domésticas e industriales y las
actividades ganaderas sin saneamiento.

5.2 PARÁMETROS FISICOQUÍMICOS EN AGUA Y SEDIMENTOS

49
Los metales están influenciados por diferentes factores abióticos que
determinan su comportamiento en los ecosistemas acuáticos. En el anexo 2 se
presentan las variables fisicoquímicas medidas en el área de estudio teniendo
en cuenta que son factores que afectan la dinámica de los metales en el
ambiente.

Los valores obtenidos de pH, potencial redox y materia orgánica se resumen en


la tabla 9. Se muestra que los valores de pH oscilan entre 6,85 y 7,74 para el
periodo seco; y entre 7,19 y 8,86 en el periodo lluvioso. Los valores de pH no
muestran diferencias significativas entre estaciones (p<0,05). El pH es
ligeramente alcalino, los valores explican la presencia de metales en los
sedimentos, ya que pH alcalinos mantienen a los metales asociados a este
compartimiento, mientras que pH ácidos promueven la solubilización de los
mismos. Este parámetro debe ser monitoreado para determinar riesgos
inminentes en la población al utilizar los recursos que la cuenca provee.

Tabla 9. Variables fisicoquímicas por periodos de muestreo en la cuenca baja


del río Magdalena. (pH y ORP interfase agua-sedimento; %MO sedimentos)

pH ORP %MO
1 2 1 2 1 2
E1 7.35 7.36 132.7 119.5 6,96 6,76
E2 6.85 7.40 117.1 110.8 6,56 6,11
E3 7.09 7.61 104.5 117.9 4,13 5,08
E4 7.04 8.21 96.9 165.0 6,68 8,36
E5 7.36 8.06 57.0 160.8 4,23 5,06
E6 6.98 7.65 82.4 218.0 6,68 7,76
E7 7.40 7.19 76.4 -135.8 8,02 8,65
E8 7.74 7.60 30.9 157.9 4,96 4,04
E9 7.19 7.71 51.6 187.1 7,28 6,00
E10 7.20 7.53 97.6 156.8 8,53 10,48
E11 7.15 7.47 81.3 199.2 6,62 7,38
E12 7.36 7.69 90.8 164.5 8,78 10,51
E13 7.17 7.48 79.7 83.4 4,76 4,06
E14 7.34 7.69 76.5 176.0 3,12 3,29
E15 7.31 7.66 97.5 188.0 6,08 5,84
E16 7.17 7.81 74.8 171.8 5,47 5,78
E17 6.88 7.45 -193.1 -234,4 13,79 14,04
E18 7.24 7.30 23.4 21.3 5,99 6,09
E19 7.13 7.72 19.9 25.8 7,64 7,70
E20 7.24 8.86 6.8 -44.9 15,79 16,54
E21 6.98 7.84 102.3 35.3 3,90 4,19
E22 7.15 8.11 90.0 88.6 6,92 6,64

Los valores del potencial redox (ORP) oscilan entre -193,1 mV a 132,7 mV en
el periodo seco y entre -234,4 mV a 218 mV en el periodo lluvioso. Se observa

50
una tendencia general en la cuenca de bajos valores del ORP, y a tener los
niveles más bajos en el periodo seco, asociado a procesos de desoxigenación
por la época. Estos valores muestran un panorama preocupante para la
cuenca, ya que en algunas estaciones estaría predominando el ambiente
anaeróbico, lo cual genera cambios en el estado de los nutrientes y de las
especies químicas objeto de estudio de la investigación, así como la
producción de ácido sulfhídrico y gas metano, conllevando a la pérdida del
valor ecológico del área y de la prestación de bienes y servicios.
El ORP es un parámetro de afectación de la transferencia de los metales
pesados de un compartimiento a otro. Condiciones reductoras favorecerán la
liberación de los óxidos e hidróxidos de hierro y manganeso, y por ende los
metales asociados a ellos, como el cobre y plomo ampliamente y en menor
proporción zinc, cromo y cobalto. Rosas (2001) comenta que los sedimentos
están sometidos a condiciones redox determinadas que pueden afectar el
estado de algunos elementos. Este parámetro muestra diferencias
significativas entre estaciones, la estación E17 Caño de Soledad difiere de los
demás puntos de muestreo al presentar los valores más críticos,
relacionándose con las condiciones de deterioro ambiental en el que se
encuentra debido a los impactos que tiene (CRA, 2016).

La materia orgánica muestra diferencias significativas entre estaciones


(p<0,05). Los porcentajes de materia orgánica oscilan entre 3,12% a 15,8% en
el periodo seco, y entre 3,29% a 16,5% en el periodo lluvioso. La presencia de
materia orgánica indica la existencia de aportes a la cuenca de aguas
residuales domésticas sin tratamiento, cargadas de compuestos que favorecen
la producción vegetal, disminución del oxígeno disuelto y el deterioro de los
ecosistemas. Los valores más altos corresponden a la estación de la Ciénaga
de Mesolandia y al Caño de Soledad, en donde se evidencian procesos
marcados de eutrofización y condiciones críticas. Alean-Vera (2009), analizó la
capacidad de carga de la ciénaga de Mesolandia y reporta altos contenidos de
materia orgánica asociada a los vertimientos de las aguas residuales de los
municipios de Malambo y Soledad lo cual incide en la disminución de la
capacidad de carga del cuerpo de agua.

Las ciénagas, como sistemas lénticos, se caracterizan por favorecer procesos


de sedimentación, bajos potenciales de reoxigenación e inducir reacciones
reductoras con emisión de gases como el metano y el sulfhídrico. Los altos
contenidos de materia orgánica explican las altas concentraciones de metales
pesados hallados en este ecosistema, ya que estas sustancias tienden a
formar complejos por adsorción. De igual forma se convierte en un peligro
potencial para los habitantes del área que aprovechan el recurso agua porque
estos metales estarán biodisponibles a otros compartimientos y alcanzarán las
cadenas tróficas generando diversas complicaciones de salud (anexo 3).

51
5.3 ANÁLISIS DE CORRELACIÓN ENTRE LAS CONCENTRACIONES DE
LOS METALES EN SEDIMENTOS Y LOS PARÁMETROS FÍSICO-QUÍMICOS

El análisis de correlación lineal de Pearson en los sedimentos de la cuenca


baja del río Magdalena se realizó con el fin de determinar la asociación entre
las variables analizadas. En este estudio se consideró el número total de las
muestras estudiadas en los dos periodos climáticos, seco y lluvioso, los 10
metales pesados (As, Cd, Cr, Cu, Fe, Hg, Mn, Ni, Pb y Zn) y los parámetros
fisicoquímicos materia orgánica, pH y ORP.

Las correlaciones entre las concentraciones de los metales determinados en


los sedimentos y las variables físico-químicas se muestran en la tabla 10
(periodo seco), 11 (periodo lluvioso) y 12 (promedio de ambos periodos). Los
valores resaltados en negrita indican la existencia de correlaciones positivas
entre las variables analizadas. Se utilizaron valores de probabilidad menores a
0,05 y 0,01 para demostrar la correlación entre dos variables con niveles de
confianza del 95 y 99% respectivamente.

Se observó que para ambos periodos, seco y lluvioso, se presenta una fuerte
correlación positiva (R > 0,6; p<0,01) entre el Cd con Cu (0,8) y Cr (0,87); Pb
con Cu (0,77) y Ni (0,62); Cu con Cr (0,84); Zn con Fe (0,66); y Fe con Mn
(0,65). De igual forma, se evidencia correlación lineal moderada entre Cd con
Pb; As con Fe y Ni; y Pb con Hg con un nivel de significancia p<0,01. Estas
correlaciones entre metales indican un origen común, la presencia de uno
conlleva a la de otro por la fuente de enriquecimiento del metal.

Wakida et al., (2008), reportaron que es frecuente encontrar correlaciones


significativas entre metales pesados debido a que generalmente tienen la
misma fuente de generación y transporte. Se observa que el Mn presenta una
correlación leve con los demás metales estudiados, lo que sugiere disminución
de adsorción de los metales con los óxidos de manganeso; situación contraria
se evidencia con el Fe.

Para el periodo seco se evidenció una fuerte correlación entre Cu y Zn (0,81);


con Ni (0,81); Cr (0,80) y Fe (0,74). De igual forma se correlaciona el Pb y Cu
(0,81); con el Zn (0.82); As con Ni (0,86); Zn con Cr (0,75) con un nivel de
significancia de p<0,01. También se observó una correlación moderada entre
Pb, Cr, Hg, y Fe; Ni con Fe; así como As con Cu; Cu y Hg; Cr con Fe y Hg con
un nivel de significación p<0,01. El Ni con el Cd; y el Fe con el As se
correlacionan linealmente (R=0,5; p<0,05). En este periodo los metales se
correlacionan positivamente con la materia orgánica a excepción del As, y la
mayoría muestra correlación negativa con el ORP y el pH.

52
Tabla 10. Matriz de Correlación de metales pesados y variables fisicoquímicas en la cuenca baja del río Magdalena (periodo
seco)
pH OPR % M.O Cd As Pb Cu Zn Ni Cr Fe Mn Hg
pH 1
OPR 0,152 1
% MO -0,180 -0,599 1
Cd -0,034 0,069 0,212 1
As 0,069 0,069 -0,114 0,591* 1
Pb -0,313 0,632** 0,619** 0,314 0,494* 1
Cu -0,239 -0,481* 0,366 0,309 0,660** 0,808** 1
Zn -0,434* 0,569** 0,402 0,169 0,441* 0,821** 0,810** 1
Ni -0,029 -0,033 0,049 0,507* 0,859** 0,547** 0,806** 0,472* 1
Cr -0,454* -0,417 0,298 -0,041 0,311 0,665** 0,805** 0,753** 0,476* 1
Fe 0,166 -0,389 0,321 0,208 0,518* 0,622** 0,739** 0,406 0,629** 0,581** 1
Mn -0,214 0,156 0,203 -0,150 -0,102 0,186 0,108 0,122 0,034 0,333 0,056 1
Hg 0,042 -0,221 0,223 0,228 0,413 0,603** 0,545** 0,293 0,421 0,524* 0,659** 0,264 1
*p<0,05; **p<0.01
Tabla 11. Matriz de Correlación de metales pesados y variables fisicoquímicas en la cuenca baja del río Magdalena (periodo
lluvioso)
%MO pH ORP Cd As Pb Cu Zn Ni Cr Fe Mn Hg
*p<0 %MO 1
,05; pH 0,361 1
**p< ORP -0,528 0,068 1
Cd 0,247 0,398 -0,022 1
0.01 As 0,137 -0,069 0,380 0,419* 1
Pb 0,422 -0,098 -0,324 0,470* 0,563 1
Cu 0,629* -0,160 -0,338 0,319 0,584 0,843** 1
Zn 0,644* 0,074 -0,395 0,294 0,338 0,778** 0,757** 1
Ni 0,358 -0,226 0,041 0,365 0,779** 0,666** 0,785** 0,536* 1
Cr 0,495* -0,315 -0,250 0,227 0,605* 0,718** 0,867** 0,557** 0,914** 1
Fe 0,535* -0,099 -0,239 0,404 0,611* 0,673** 0,836** 0,526* 0,889** 0,901** 1
Mn 0,503* 0,443* -0,010 0,527* 0,428* 0,247 0,383 0,255 0,509* 0,380 0,537* 1
Hg 0,230 0,114 -0,025 0,380 0,565* 0,610** 0,426* 0,233 0,340 0,390 0,347 0,091 1
Tabl

53
a 12. Matriz de Correlación de los promedio de metales pesados y variables fisicoquímicas en la cuenca baja del río
Magdalena.

%MO pH ORP Cd As Pb Cu Zn Ni Cr Fe Mn Hg
%MO 1
pH -0,279 1
ORP -0,538 -0,195 1
Cd -0,136 0,872** -0,163 1
As -0,007 -0,296 0,469* -0,064 1
Pb 0,365 0,417* -0,536 0,549** 0,239** 1
Cu 0,017 0,835** -0,344 0,804** 0,053 0,774** 1
Zn 0,565** -0,592 -0,242 -0,413 0,420** 0,340 -0,156 1
Ni 0,032 0,375 0,053 0,490* 0,575** 0,623** 0,716** 0,104 1
Cr -0,281 1,000** -0,196 0,871** -0,295 0,419* 0,837** -0,591 0,378 1
Fe 0,459* -0,842 0,021 -0,646 0,512** -0,016 -0,468 0,659** 0,071 -0,841 1
Mn 0,513* -0,543 0,144 -0,288 0,283 -0,107 -0,342 0,433** 0,052 -0,546 0,646** 1
Hg 0,264 0,052 -0,144 0,228* 0,450* 0,581** 0,328 0,177 0,350 0,052 0,296 0,085 1
*p<0,05; **p<0.01

54
En el periodo lluvioso se presentó una fuerte correlación entre el Ni y Cr (0,91);
Cr y Fe (0,9); Ni y Fe (0,89); Cu con Cr (0,87), Fe (0,84) y Ni (0,78); Pb con Cu
(0,84), Zn (0,78) y Cr (0,72); As y Ni (0,78) con un nivel de significancia p<0,01.
Para este periodo climático se correlacionan moderadamente Pb con Ni, Fe y
Hg; Zn y Cr con un p<0,01. De igual forma se evidencia correlación moderada
entre Cd y Mn; As con Cr, Fe y Hg; Zn con Ni y Fe; Ni y Mn con un nivel de
significancia de p<0,05. La materia orgánica se correlaciona significativamente
(p<0,05) con el Zn, Cu, Fe, Cr y Mn. En este periodo los porcentajes de la
materia orgánica aumentaron con relación al periodo seco, así como los de pH
mostrando el área de estudio una tendencia alcalina que favorece la
complejación de metales al sedimento. El ORP y el pH mantienen correlación
negativa con la mayoría de metales, excepto As y Ni, y Cd, Mn y Hg,
respectivamente.

Los resultados coinciden con los reportados por Feria et al. (2010) en el río
Sinú, los autores encontraron altas correlaciones entre Mn, Cu, Ni, Cr y Zn;
comentan que las altas correlaciones entre metales pueden deberse a los
orígenes de los metales, contribuciones litológicas o a patrones similares de
éstos. Rosas (2001) reporta correlaciones significativas entre varios metales
en los ríos Anoia, Llobregat y Cardener (España). En cuanto a la correlación de
las concentraciones promedio de los metales en los dos periodos de muestreo,
los resultados hallados en el área de estudio coinciden con los de Rosas en el
río Anoia, quien también encontró correlaciones entre Cd, Cu, Cr, Pb, Hg y Zn.
En el río Cardener, además se reportan correlaciones entre As y Ni; Cd y Pb;
Pb y Hg; Cu y Cr; Cd y Cu. De igual forma, Mello (2013) encontró fuertes
correlaciones entre los metales Cd, Cu, Ni, Pb y Zn en la cuenca del arroyo
Carrasco, atribuyéndola a que estos elementos se fijan en condiciones
reductoras.

Numerosos autores (Ansari, et al., 1999; Tsai, 1998; Vaithiyanathan, et al.,


1993 citados por Rosas, 2001) plantean que las correlaciones positivas entre
metales indican que hay una fuente de contaminación u origen de procedencia
común.

Con relación a los parámetros fisicoquímicos se evidencia la existencia de una


correlación positiva entre la materia orgánica y el Zn (R= 0,56; p< 0,01);
mientras que con el Mn y Fe se correlaciona con un nivel de significancia p<
0,05. Los resultados concuerdan con los reportados por Rosas (2001; 2005)
que encontró correlaciones significativas entre la materia orgánica y el Zn,
además de otros elementos, en los ríos Anoia y Llobregat, sugiriendo la
adherencia de formas metálicas a este componente. En la matriz de correlación
se muestra una relación inversa entre el As y el Cr con esta variable. El pH
mostró fuerte correlación con el Cd, Cu y Cr con un nivel de significancia p<
0.01; mientras que para As, Zn, Fe y Mn las correlaciones fueron negativas. El
potencial redox mostró correlación negativa para los metales evaluados,

55
excepto para el Ni, Fe, Mn y As. Marrugo (2006) también encontró
correlaciones negativas entre estas variables en la Bahía de Cispatá y la
ciénaga La Soledad. La correlación entre el ORP y el pH confirma que los
cambios en estas variables favorecen la disolución o complejación de los
metales a los sedimentos, de ahí la importancia de monitorear dichas variables
en el área de estudio.

Este resultado corrobora que los metales pesados se unen a la materia


orgánica de los sedimentos por procesos de adsorción y que ésta tiene un
papel importante en la presencia y distribución de los mismos. (Hernández-
García et al., 2008). La materia orgánica incorpora a los metales a su
estructura mediante fenómenos de atracción y generación de compuestos
organometálicos, limitando la biodisponibilidad de los mismos, arrastrándolos y
depositándolos en los sedimentos. Las correlaciones negativas entre el pH y
los metales son coherentes con el aumento de la biodisponibilidad de los
metales a medida que disminuye el pH (Marrugo, 2006). Se evidencia una
mayor concentración de metales pesados en las estaciones que tuvieron los
porcentajes más altos de materia orgánica lo cual puede deberse a las
condiciones en las que se encuentran estos sitios, bajo contenido de oxígeno
disuelto y ambientes reductores que promueven la formación de nuevas
sustancias químicas, la liberación y biodisponibilidad de los metales (Poot, A. et
al citado por Feria et al., 2010, p. 42).

5.4 ANÁLISIS DE LOS COMPONENTES PRINCIPALES (ACP)

Para una mayor evaluación del grado de contaminación por metales pesados
en los sedimentos de la cuenca baja del río Magdalena y con el fin de
identificar la fuente de la misma se empleó el ACP. Esta técnica permite
simplificar una matriz multivariada de datos a través de un nuevo grupo
altamente correlacionado. Por medio de este análisis se identificaron los
patrones de comportamiento de la variabilidad de los parámetros escogidas
para analizar los metales pesados en el área de estudio. Los resultados del
ACP de los contenidos de los metales pesados y puntos de muestreo se
encuentran en la figura 4 y 5 respectivamente.

Se extrajeron dos componentes principales que explican el 55,9% de la


variación de los datos en el área de estudio. En la figura 4 se muestra que el
Ni, As, Zn, Cr, Fe, Mn, Cd, Hg y ORP están implicados en el CP1, mientras que
el CP2 incluye al Cu, Pb, pH y MO. El CP1 tiene la mayor carga de metales y
representa el 32,99% de la varianza. Este componente puede ser explicado
como una fuente antropogénica relacionada con las actividades agrícolas y
mineras desarrolladas en el área de estudio y zonas de influencia.

56
El Cr y Ni se relacionan con la aplicación de fertilizantes fosfatados y, el
arsénico con el uso de pesticidas. En los procesos de lavados de los suelos
agrícolas estos elementos metálicos alcanzan el sistema fluvial acoplándose
con sus compartimientos. La acumulación de Cr también puede estar
relacionada con las descargas de aguas residuales domésticas que alcanzan la
columna de agua del río sin tratamiento alguno.

Los contenidos de Zn pueden relacionarse con las descargas de aguas


residuales domésticas. El Cd se relaciona con las actividades industriales y los
residuos de las poblaciones aledañas a la cuenca baja del río Magdalena.

El Hg puede explicarse como fuente de origen antropogénico diferentes a las


relacionadas con las actividades agrícolas. La acumulación de mercurio,
disuelto o asociado a partículas en los sedimentos, puede presentarse por
transporte fluvial desde los puntos específicos en la cuenca donde se trabaja
una minería aurífera.

La acumulación de Fe y Mn puede deberse a un origen litogénico e


influenciado por la MO para facilitar los procesos de formación de hidróxidos y
óxidos de hierro y manganeso.

Figura 4. Componentes principales que influyen en la variación geoquímica de


los sedimentos de la cuenca baja del río Magdalena.

Varios autores (Rosas, 2001; Feria et al., 2010; Mello, 2013; Laino-Guanes,
2015) atribuyen la contaminación por los metales Cr, Cu, Cd, Fe, Hg, Pb, Ni y
Zn a actividades antrópicas relacionadas con el vertimiento de aguas
residuales domésticas sin previo tratamiento, uso de fertilizantes, lodos de

57
aguas servidas, diversas actividades industriales y mineras, y derivados del
petróleo que alcanzan los cuerpos de agua de forma puntual o difusas.

El Pb tendrá fuente antropogénica diferente a la del CP1, la cual posiblemente


está relacionada con la actividad industrial y a los residuos de la actividad
minera en la cuenca por efector colector de la misma.

En la figura 5 muestra el ACP de las concentraciones de los metales y las


estaciones de muestreo, en éste se puede observar las agrupaciones de las
estaciones de muestreo por el comportamiento de los metales en sus
sedimentos. De acuerdo a las relaciones establecidas entre los metales y las
estaciones se formaron seis grupos.

Figura 5. Componentes principales de la concentración de los metales en los


sedimentos de las estaciones de muestreo de la cuenca baja del río
Magdalena.

Grupo 1: Está formado por las estaciones E3, E5, E14, E15 y E21, se
caracterizan por presentar bajas concentraciones de los metales estudiados
con influencia del ORP.

Grupo 2: Lo conforman las estaciones E1, E2, E4, E8, E10, E12 y E16. Estas
estaciones presentan similitudes en cuanto al comportamiento de las
concentraciones de los metales como Zn, Cr y Cu. Presenta valores altos del
%MO y tendencia al incremento del ORP.

58
Grupo 3: Se ubican las estaciones E9, E11 y E6. Presenta tendencia al
incremento de las concentraciones de Hg y Pb, valores altos de Cr y As. Se
evidencia influencia de la materia orgánica y una relación negativa con el ORP.

Grupo 4: Está conformado por las estaciones E18 y E22 se presentan altas
concentraciones de Fe y Mn, e intermedias de Cd. Existe influencia inversa del
%MO.

Grupo 5: En este grupo se ubicaron las estaciones E19 y E20, presentan


niveles altos de Cd, Fe y Mn, así como los valores máximos de Hg. Estas
estaciones presentaron porcentajes elevados de MO y bajos ORP.

Grupo 6: Ubica dos estaciones con comportamientos opuestos entre sí con


relación a las concentraciones de metales presentes en sus sedimentos. Se
ubica la estación E17, este punto de muestreo presentó altas concentraciones
de todos los metales evaluados con influencia positiva de la materia orgánica.
Mostró los niveles máximos de Pb, Zn, Cr y Cu. Mientras que la E7 presentó
los niveles más bajos de los mismos.

Mello (2013) afirma que las características naturales de cada punto muestreado
y las diferentes actividades llevadas a cabo en la cuenca le confieren a cada
estación de muestreo atributos únicos pero que se mantienen similares entre
periodos de muestreos. Esta afirmación se confirma en el área de estudio de la
cuenca baja del río Magdalena, de las 22 estaciones muestreadas cada una de
ellas tiene unas características particulares y son influenciadas por factores
puntuales de la zona y comunes a la cuenca, por lo que mantienen
particularidades que a la vez permiten agruparlas entre sí.

5.5 EVALUACIÓN DE LA CONTAMINACIÓN

Los resultados de los FC y el Igeo se resumen en la figura 6 y 7, y en el anexo


5 y 6 se encuentran los datos obtenidos. El rango de los factores de
contaminación para los diferentes metales analizados fue 1,65-6,97 (Cd); 9,35-
21,77 (Cr); 0,93-2,85 (Cu); 1- 4,7 (Hg); 3,60 -12,64 (Mn); 4,55 - 8,75 (Ni); 0,39 -
2,67 (Pb); 3,31-13,50 (Zn). Los resultados se muestran en la figura 7, los
promedios de los factores de contaminación muestran el siguiente orden
decreciente Cr (16) > Zn (8) > Mn (7) > Ni (6) > Cd (5) > Hg (2) > Cu (1) = Pb
(1). El promedio de los FC para todos los metales indica contaminación por
fuentes antrópicas (FC>1); el Cr, Zn, Mn y Ni presentan contaminación muy
fuerte (>6); el Cd de fuerte a moderada (5); el Hg moderada (2); el Cu y Pb de
ninguna a media (1).

59
Figura 6. Diagrama de caja y bigotes Factores de Contaminación de la cuenca
baja del río Magdalena.

De acuerdo al indicador Factor de Contaminación los sedimentos de la Cuenca


baja del río Magdalena se ubican en la escala fuertemente contaminados para
el Cr y Zn (≥6) a excepción de la E7 donde el Zn tiene un valor de 3
(moderadamente contaminado). Un comportamiento similar se observa con el
Ni y Mn cuyo FC se ubica entre la escala 5 y 6, contaminación fuerte a muy
fuerte.

Para el caso del Hg, se encontraron siete estaciones que presentan


contaminación moderadamente fuerte, dos de ellas con tendencia a
fuertemente contaminada (FC=4,7 y 3,9) E6 y E20 respectivamente.
Reconociendo las características de la toxicidad de este metal, estas zonas del
área de estudio se convierten en puntos críticos por el asentamiento de densos
núcleos poblacionales que hacen uso del recurso.

Las estaciones E5, E6, E7, E8, E9, E10, E11, E12, E13, E17, E18, E19, E20,
E21 y E22 presentaron contaminación moderadamente fuerte a muy fuerte de
Cd, Cr, Hg, Mn, Ni y Zn. Además la E7 y E17 presentó contaminación
moderadamente fuerte de Pb.

El Igeo calculado para cada uno de los metales estudiados se muestra en la


figura 7. El índice se utilizó como referencia para estimar el grado de
contaminación de los metales en el área de estudio. Los valores del Igeo son
coherentes con los obtenidos en el Factor de Contaminación. Se indica

60
existencia de contaminación, los valores de la escala oscilan entre la Clase 0:
Igeo ≤ 0, no hay contaminación a la Clase 4: 3< Igeo < 4, fuertemente
contaminado. Los promedios del Igeo indican el siguiente orden decreciente: Cr
(3,36±0,04) > Zn (2,30±0,21) > Ni (2,12±0,17) >Mn (2,08±0,16) > Cd
(1,79±0,39) > Hg (0,62±0,25) > Cu (0,15±0,25) > Pb (-0,60±0,06)

En todas las estaciones de muestreo el Ni se ubica en la clase 2


(moderadamente contaminado), el Mn y el Zn muestran un comportamiento
similar para algunas estaciones, mientras que otras como la E19 y 20 estos
metales se ubican en la clase 3 (moderado a fuertemente contaminado),
observado también para el Mn en las estaciones E10, E12 y E22; y para el Zn
en la E4 y E17. Para el Cd, las estaciones ubicadas en la clase 3 son E4, E16,
E18, E19, E20 y E22. Todas las estaciones se clasifican en la clase 3 y 4
(fuertemente contaminado) con relación al Cr. Las estaciones que presentan
los mayores valores de la escala del Igeo son E19, E20 y E22.

Figura 7. Índice de geoacumulación de metales pesados en los sedimentos de


la cuenca baja del río Magdalena.

En otros estudios se ha evaluado la contaminación por metales pesados en los


sedimentos de cuerpos de agua lóticos, Feria et al., (2010) empleó el Factor de
Enriquecimiento (FE) en los sedimentos del río Sinú y concluye que los metales
altamente enriquecidos son el Cd, Mn y Ni; y los simplemente enriquecidos son
Cr, Cu, Hg, Pb y Zn, atribuye el enriquecimiento a fuentes antropogénicas
como erosión, uso de fertilizantes agroquímicos e influencia de la represa de
Urra 1. Al igual que en la cuenca baja del río Magdalena existe una influencia
antropogénica de los metales evaluados. Mello (2013) también aplicó los FE en
los sedimentos de la cuenca del Arroyo Carrasco, Uruguay, encontrando

61
valores entre 1,3 a 12,58 en los metales Cr, Ni, Cu, Zn y Pb lo cual los clasifica
de moderadamente enriquecido (Ni, Zn y Pb) a altamente enriquecido (Cr y
Cu). De igual forma, Mello (2013) aplicó el Igeo y definió el siguiente orden
decreciente Cr>Zn>Cu>Ni>Pb>As clasificándolos desde la Clase 1: 0< Igeo ≤
1, de no contaminado a moderadamente contaminado hasta la Clase 4: 3< Igeo
< 4, fuertemente contaminado. Los resultados concuerdan con los obtenidos en
el área de estudio del río Magdalena teniendo en cuenta que en ambas
regiones hay influencia de actividades industriales, mineras y vertimientos de
residuos domiciliarios a los cuerpos de agua sin tratamiento.

A diferencia de lo reportado por Márquez et al., (2016) en los sedimentos del


río Cuchivero, Venezuela; los autores concluyen que tras aplicar el Igeo, Índice
Potencial de Contaminación (CP) y el Índice de Capacidad de Carga (ICC) la
fuente de los metales es principalmente la roca madre y que no existe
enriquecimiento por metal ni por contaminación.

Los resultados obtenidos de la aplicación de los indicadores de contaminación:


Factor de Contaminación e Índice de Geoacumulación reflejan las condiciones
de los sedimentos de la cuenca baja del río Magdalena y ponen en evidencia la
necesidad de implementar acciones que permitan controlar el estado de
contaminación, las fuentes de emisión y los efectos que pueden ocasionar en
los pobladores y en el ecosistema. Sustentan la existencia de descargas de
aguas residuales sin tratamiento a los cuerpos de agua de la cuenca, así como
los aportes de las escorrentías provenientes de actividades agrícolas e
industriales de manera puntual y como sistema colector de estas mismas
prácticas en la cuenca alta y media, así como de los tributarios del río. La
situación presentada debe ser atendida oportunamente con estrategias que
generen la disminución de vertimientos de aguas domiciliarias de las
poblaciones ribereñas ya que se puede crear un efecto mayor que pondría en
riesgo a toda la población, al ecosistema y a la dinámica socio-económica de la
región.

La información aportada sirve de línea base para iniciar planes de monitoreo


del comportamiento de los metales pesados en la cuenca baja del río, justificar
la implementación de acciones sustentables contempladas en los Planes de
Mejoramiento Municipales y de las Corporaciones Autónomas Regionales con
jurisdicción en la cuenca; así como, reajustar el uso del recurso, suelo y agua
de la región, de lo contrario se visualiza la tendencia a la pérdida de los bienes
y servicios que aporta el río Grande de La Magdalena al desarrollo del país.
Aznar-Jiménez et al., (2000) explica que la presencia de metales pesados Cd,
Cr, Hg y Pb se deben a vertidos industriales y debido a su gran toxicidad y a la
interferencia en los procesos de biodegradación se hace necesaria su
eliminación.

62
6. CONCLUSIONES

El estudio de la contaminación por metales pesados en los sedimentos de la


cuenca baja del río Magdalena mostró que este sistema constituye un
reservorio potencial de los elementos químicos en mención. Se encontraron
concentraciones de tres elementos, As, Cd y Cu, que sobrepasan los niveles
máximos permisibles de la norma ambiental canadiense en el compartimiento
objeto de estudio, no obstante, se registran valores superiores a la norma, de
otros metales por estaciones de muestreo, lo cual es de gran importancia dado
que permite focalizar cuáles áreas de la cuenca se encuentran en mayor riesgo
de contaminación por metales e implementar estrategias de gestión del uso del
recurso con el fin de mitigar los impactos de las fuentes directas de los mismos.

De acuerdo a la naturaleza de los metales analizados, las concentraciones y


correlaciones halladas se evidencia que las fuentes de contaminación
provienen de actividades antrópicas como las agropecuarias, que emplean
variedad de sustancias químicas orgánicas, tales como fertilizantes y
pesticidas, que contienen metales como As, Ni, Cd, Cu, Cr y Zn en su procesos
de producción; las cuales alcanzan los cuerpos de agua por escorrentías
superficiales o por aportes colectores. Adicionalmente, las actividades mineras
pueden estar aportando Hg y Pb a la cuenca. De igual forma queda de
manifiesto que en la cuenca baja del río Magdalena una gran cantidad de
municipios ribereños no cuentan con servicios sanitarios básicos, por lo que
sus aguas residuales se vierten directamente en los cuerpos de agua
pertenecientes a ésta, aportando grandes cantidades de materia orgánica y
metales de diferente índole propios de actividades cotidianas. Otra
problemática se relaciona con la inadecuada disposición de residuos sólidos en
espacios o lotes baldíos aledaños a la cuenca y que por diferentes mecanismos
alcanzan la columna de agua. Todos estos factores sumados a las
deposiciones atmosféricas y las de origen natural contribuyen al
enriquecimiento de los sedimentos con metales pesados.

Las variables fisicoquímicas del agua y de los sedimentos participan en los


procesos de adsorción-desorción, precipitación y complejación de los metales
pesados, desempeñando un rol importante en la disponibilidad de estas
sustancias químicas al medio y a la biota. En varias estaciones de muestreo se
evidencia una marcada correlación de algunos metales con los parámetros
fisicoquímicos, como es el caso de la ciénaga de Mesolandia y el Caño de
Soledad, las cuales presentaron altos valores en las concentraciones de Cu,
Cr, Pb, Zn asociados a los altos porcentajes de materia orgánica y potenciales
redox negativos. Con relación a la materia orgánica se observa la tendencia a

63
incrementarse a medida que avanza el curso del río hasta dirigirse a su
desembocadura.

Las concentraciones promedio de los metales pesados de la cuenca muestran


el siguiente orden decreciente: Fe > Mn > Zn > Cr > Cu > Ni > Pb > As > Cd >
Hg. Se observó una fuerte correlación entre el Cd con Cr y Cu; Pb con Cu y Ni;
Cu con Cr; Zn y Fe; Fe y Mn; y así como correlaciones moderadas entre Cd y
Pb; As con Fe y Ni; y Pb con Hg con un nivel de significancia p<0,01. El
análisis de los componentes principales explicó con un 55,91% la varianza de
los parámetros a través de dos componentes. En el componente uno se
asocia a los metales Ni, As, Zn, Cr, Fe, Mn, Cd, Hg, y el ORP; el componente
dos está conformado por el Cu y Pb, y el pH y MO. De igual forma, el ACP,
permitió la agrupación de las estaciones de muestreo en seis grupos
atendiendo a las características exhibidas con relación a las concentraciones
de los metales contenidos en los sedimentos.

El Factor de Contaminación sugiere que los aportes metálicos de los


sedimentos son de tipo antrópico, al obtenerse valores mayores a la unidad.
Existen metales y zonas críticas como Cr, Zn, Mn y Ni que se encuentran en la
escala de contaminación muy fuerte (6). De igual forma el Índice de
Geoacumulación arrojó varios tipos de contaminación para los metales
evaluados: Fuertemente contaminado para el Cr, moderadamente contaminado
para Cd, Mn, Ni y Zn.

Los resultados de este estudio ponen de manifiesto una problemática ambiental


en la cuenca baja del río Magdalena a razón de la contaminación por metales
pesados procedentes de actividades antrópicas domésticas, agrícolas,
pecuarias e industriales. La situación merece atención ya que el ingreso de
estas sustancias químicas a los cuerpos de agua va generando su acumulación
en los sedimentos y su posterior disponibilidad por cambios en las variables
fisicoquímicas del agua y de los mismos, convirtiéndolos en sustancias
potencialmente tóxicas para la población en general. De allí la necesidad de
gestionar la implementación de planes de mejoramiento de la calidad y
dinámica ecológica de la cuenca con el fin de garantizar su sustentabilidad a un
futuro. Es necesario resaltar la importancia estratégica de este ecosistema al
constituirse como una reserva de diferentes especies de fauna y flora, así como
una fuente de recursos naturales básicos para los procesos de desarrollo
socio-económicos de la región.

64
7. RECOMENDACIONES

Para dar continuidad al estudio de los metales pesados en la cuenca baja del
río Magdalena y hacer más aportes significativos al estado del conocimiento de
la región se sugiere:

 Identificar las descargas agrícolas y domiciliarias de los municipios


ribereños de la cuenca y monitorear el aporte en cuanto a metales e
incidencia en las variaciones de los parámetros físico-químicos de la
columna de agua.

 Implementar sistemas de tratamientos de agua domésticas para disminuir


los aportes de metales y otras sustancias que puedan influir en el deterioro
de la calidad de la cuenca. Gestionar desde las instancias municipales
proyectos que mejoren las condiciones de saneamiento básico de la
comunidad.

 Analizar la especiación de los metales pesados con el propósito de


determinar si pueden liberarse en condiciones normales y/o controladas
bajo ciertos parámetros.

 Monitorear el comportamiento de estas especies químicas en organismos


acuáticos que puedan servir como bioindicadores, así como en los
habitantes de las poblaciones aledañas para determinar el estado de los
factores de riesgo.

 Identificar la influencia del caudal y cantidad de sedimentos aportados por


las cuencas restantes del río Magdalena.

65
8. BIBLIOGRAFÍA

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71
ANEXOS

72
Anexo A. Concentraciones (mg/kg) de los metales pesados en sedimentos por periodos climáticos hallados en el
área de estudio

As Cd Cr Cu Fe Hg Mn Ni Pb Zn
1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2
E1
7,34 10,35 1,08 1,87 38,48 47,56 33,33 19,85 27566,73 29553,84 0,12 0,13 411,81 334,41 25,92 30,83 8,20 8,95 131,16 101,63
E2
7,91 7,77 0,78 1,28 47,42 41,21 37,65 26,22 31036,46 25260,94 0,16 0,14 441,65 311,48 28,27 23,86 9,75 8,12 121,51 79,57
E3
4,59 7,14 0,47 0,52 37,44 31,86 26,11 19,26 25689,29 23340,38 0,05 0,05 335,88 218,86 22,34 20,98 3,52 6,14 103,25 89,13
E4
10,11 7,48 1,42 2,54 33,09 28,47 31,45 21,44 21732,08 26536,17 0,08 0,07 378,56 325,23 31,85 23,63 12,75 7,30 143,30 120,67
E5
5,36 5,24 0,82 1,12 27,77 21,03 18,71 12,50 23289,88 20048,57 0,07 0,05 294,20 183,87 17,62 18,24 4,01 4,87 102,20 93,92
E6
7,71 11,16 0,66 1,72 51,13 51,33 36,34 30,12 31523,38 32665,57 0,22 0,25 475,06 24,89 28,22 28,96 14,27 19,04 120,51 101,85
E7
1,62 4,85 0,84 0,84 12,91 41,05 7,59 23,23 24583,72 30208,83 0,08 0,07 195,68 161,17 17,37 21,94 2,10 4,91 24,30 69,02
E8
11,89 8,18 0,73 0,99 40,42 29,28 43,42 15,94 41896,14 22952,03 0,21 0,17 230,85 193,32 34,11 19,66 13,23 5,26 126,34 69,50
E9
11,33 8,89 1,55 1,93 44,06 39,05 46,71 26,99 35669,13 30726,93 0,18 0,15 185,01 293,06 35,48 27,17 11,69 11,96 130,06 96,32
E10
5,79 9,20 0,85 1,90 48,39 48,62 35,76 29,45 30737,83 33179,94 0,09 0,07 435,19 436,54 28,26 30,97 7,54 7,40 120,14 100,94
E11
10,54 11.09 1,32 1,80 44,04 51,52 45,08 32,02 31408,32 34527,10 0,12 0,13 141,13 500,81 36,69 32,23 9,07 20,28 123,66 110,49
E12
7,15 8,47 0,43 0,66 40,50 61,39 37,93 29,94 30460,36 37400,18 0,09 0.074 552,66 475,60 32,27 34,89 8,23 8,21 107,24 106,50
E13
8,12 7,11 0,98 1,52 37,57 34,18 39,17 20,25 28560,13 31270,44 0,18 0,05 523,76 245,65 30,56 22,60 9,05 5,63 109,15 84,48
E14
4,89 5,45 0,25 1,23 43,55 26,44 29,69 12,22 26152,52 22709,93 0,14 0,13 399,70 180,03 24,20 20,05 4,46 4,93 97,14 69,94
E15
4,14 9,04 0,53 1,59 31,07 36,14 16,39 22,53 21752,71 27685,67 0,09 0,11 216,70 356,45 15,05 25,19 2,92 8,60 76,67 90,99
E16
5,73 9,37 0,27 2,76 36,85 41,82 24,79 25,90 26087,35 28923,42 0,05 0,10 343,89 407,11 22,22 27,02 6,24 14,76 109,82 98,06
E17
5,47 7,09 0,57 1,36 57,15 56,51 53,30 41,29 32441,79 33589,94 0,13 0,15 271,41 201,66 25,53 28,53 19,43 28,64 200,10 180,68
E18
5,31 5,96 0,64 2,77 50,05 45,59 35,78 23,41 30676,16 29785,15 0,19 0,11 369,53 238,73 27,78 26,15 8,77 15,66 118,32 96,19
E19
6,51 12,31 0,98 3,20 48,36 62,31 37,66 37,05 36535,81 41568,50 0,13 0,21 477,65 587,96 28,01 38,48 10,35 27,35 118,69 123,88
E20
4,81 7,36 0,97 2,83 44,34 38,34 36,81 25,23 33514,93 31782,81 0,21 0,18 559,40 694,50 23,65 22,66 15,08 11,58 134,36 105,43
E21
4,55 4,71 0,39 1,05 41,26 35,35 27,24 15,46 26431,57 26037,10 0.11 0,08 364,01 213,16 22,43 20,93 7,09 4,39 126,89 72,60
E22
7,28 8,05 0,93 2,75 44,61 38,81 29,26 23,00 28705,84 29522,73 0,16 0.13 539,84 335,99 23,55 24,49 8,59 9,55 103,39 86,53

1. Periodo seco
2. Periodo lluvioso

73
Anexo B. Variables fisicoquímicas medidas en el área de estudio

T °C OD mg/L Cond. µS/cm Turbidez NTU NH4 N, mg/L NO3, mg/L


EST. 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2
1 27.9 30.4 6.44 6.27 131.1 200.7 221.7 149.3 0.20 0.22 0.49 0.47
2 28.8 30.2 5.21 6.23 128.0 199.9 444.3 298.4 0.14 0.23 0.54 0.52
3 29.3 30.3 5.63 6.41 137.6 203.1 317.1 136.1 0.13 0.12 0.71 0.66
4 30.3 31.0 4.63 6.54 151.5 261.9 190.0 51.6 0.15 0.27 0.57 0.58
5 29.4 30.7 5.81 6.50 135.7 233.5 233.6 101.1 0.13 0.18 0.74 0.55
6 29.6 30.6 4.28 6.44 165.9 196.2 106.3 131.2 0.23 0.17 1.25 0.76
7 29.7 29.4 3.81 1.29 3250 3518 80.4 36.0 3.53 6.32 1.77 2.34
8 29.8 30.7 5.60 6.34 130.3 196.2 218.5 94.0 0.17 0.15 1.15 0.87
9 29.9 31.2 5.00 6.55 129.6 200.6 263.0 98.3 0.12 0.20 1.05 0.88
10 29.9 30.9 5.61 6.29 129.0 198.6 216.9 158.6 0.15 0.18 1.09 0.57
11 30.0 31.0 4.97 6.45 129.1 199.2 350.9 143.5 0.14 0.24 0.98 0.50
12 30.2 31.0 5.58 6.38 130.6 201.7 212.5 135.9 0.14 0.28 0.96 0.64
13 30.3 31.2 5.08 6.41 131.4 201.8 214.1 150.9 0.15 0.16 0.87 0.97
14 30.3 31.2 5.56 6.46 131.3 200.9 204.9 129.4 0.15 0.20 0.97 0.80
15 30.3 31.1 5.57 6.47 131.5 200.5 153.4 127.0 0.15 0.22 1.55 1.07
16 30.3 31.1 5.03 6.49 131.9 200.6 285.8 99.6 0.17 0.19 1.37 0.77
17 29.0 27.0 0.21 0.12 755 780 18.9 87.9 4.63 41.24 5.99 2.63
18 30.5 30.0 5.33 6.46 132.6 192.8 118.3 79.6 0.20 0.44 2.25 1.93
19 30.7 30.6 4.99 6.92 132.9 192.4 188.6 65.4 0.19 0.31 1.65 2.08
20 30.1 28.9 2.67 7.39 1012 1693 17.7 28.5 0.91 3.18 1.33 5.16
21 29.9 28.7 1.87 2.44 789 1669 11.7 51.0 0.67 3.78 1.74 4.14
22 30.3 30.7 3.98 6.73 309.1 194.2 142.6 72.2 0.24 0.18 1.70 1.16

T: Temperatura
OD: Oxígeno disuelto
Cond: Conductividad

74
Anexo C. Metales pesados tóxicos, concentración máxima
admisible y origen

Metal Toxicidad Efectos sobre la Origen


mg/ind salud
Acumulativo en Industria de metalizado
Cd 9 hígado riñón y electrolítico. Pilas Ni/Cd.
páncreas. pigmentos cerámicos, células
fotoeléctricas,
Acumulativo. Tóxico Industria de cloro-sosa,
Hg 320 sistema nervioso catalizadores, pinturas,
central. Terágeno. lámparas.
Acumulativo. Elemento aleante, desoxidante
Ba 600 Alteraciones sistema del cobre. Lubricante para
nervioso. rotores.
Hipertensión
Acumulativo. Tóxico Desechos metalúrgicos.
Pb 1000 sistema nervioso Acumuladores de energía.
central, terágeno. Corrosión tuberías. Gasolinas.
Municiones.
Cu ---- No acumulativo Minería, metalurgia, corrosión
tuberías y calderas.
Corrosión intestinal. Industria de metalizado
Cr (VI) 500 Carcinógeno electrolítico, acero inoxidable,
industrias de curtido.
As 130 Carcinógeno y Minería, productos fitosanitarios,
mutagénico. combustión.

Fuente: Aznar-Jiménez, A & A. Alonso-Barba, 2000. Determinación de los


parámetros físico-químicos de calidad de las aguas. Gestión Ambiental. Vol. 2
(33)

75
Anexo D. Factores de Contaminación de los metales pesados en los
sedimentos la cuenca baja del río Magdalena

Factor de Contaminación
E Cd Cr Cu Hg Mn Ni Pb Zn
1 4,92 16,48 1,60 2,5 7,52 7,20 0,95 8,25
2 3,43 16,98 1,92 3 7,59 6,62 0,99 7,13
3 1,65 13,28 1,37 1 5,59 5,50 0,54 6,82
4 6,60 11,79 1,59 1,5 7,09 7,04 1,11 9,36
5 3,23 9,35 0,94 1,2 4,82 4,55 0,49 6,95
6 3,97 19,63 2,00 4,7 5,04 7,26 1,85 7,89
7 5,60 10,34 0,93 1,5 3,60 4,99 0,39 3,31
8 2,87 13,35 1,79 3,8 4,28 6,82 1,03 6,94
9 5,80 15,92 2,22 3,3 4,82 7,95 1,31 8,03
10 4,58 18,58 1,96 1,6 8,79 7,52 0,83 7,84
11 5,20 18,31 2,32 2,5 6,47 8,75 1,63 8,30
12 1,82 19,52 2,04 1,8 10,37 8,52 0,91 7,58
13 4,17 13,75 1,79 2,3 7,76 6,75 0,82 6,87
14 2,47 13,41 1,26 2,7 5,84 5,62 0,52 5,92
15 3,53 12,88 1,17 2 5,78 5,11 0,64 5,95
16 5,05 15,07 1,53 1,5 7,57 6,25 1,17 7,37
17 3,22 21,77 2,85 2,8 4,77 6,86 2,67 13,50
18 5,68 18,32 1,78 3 6,13 6,84 1,36 7,61
19 6,97 21,20 2,25 3,4 10,74 8,44 2,09 8,60
20 6,33 15,84 1,87 3,9 12,64 5,88 1,48 8,50
21 2,37 14,68 1,29 1,6 5,82 5,50 0,64 7,07
22 6,13 15,98 1,57 3,2 8,83 6,10 1,01 6,73
Media 4,35 15,75 1,73 2,49 6,90 6,64 1,11 7,57
SD ±0,86 ±0,35 ±0,02 ±0,49 ±0,93 ±0,78 ±0,04 ±1,07

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Anexo E. Índice de geoacumulación (Igeo) de los metales pesados en los
sedimentos la cuenca baja del río Magdalena

Igeo
E Cd Cr Cu Hg Mn Ni Pb Zn
1 2,06 3,46 0,09 0,74 2,33 2,26 -0,65 2,46
2 1,51 3,50 0,36 1,00 2,34 2,14 -0,60 2,25
3 0,21 3,15 -0,13 -0,58 0,87 1,87 -1,48 2,19
4 2,50 2,97 0,09 0,00 2,24 2,23 -0,43 2,64
5 1,32 2,64 -0,67 -0,32 1,68 1,60 -1,60 2,21
6 1,93 3,71 0,42 1,65 1,75 2,27 0,30 2,39
7 0,90 2,78 -0,69 0,00 1,26 1,73 -1,95 1,14
8 1,14 3,15 0,25 1,34 1,51 2,19 -0,55 2,21
9 2,10 3,41 0,57 1,14 1,68 2,41 -0,19 2,42
10 2,08 3,63 0,39 0,09 2,55 2,33 -0,85 2,39
11 2,00 3,61 0,63 0,74 2,11 2,54 0,12 2,47
12 0,55 3,70 0,45 0,26 2,79 2,51 -0,72 2,34
13 1,76 3,20 0,25 0,62 2,37 2,17 -0,88 2,19
14 1,45 3,16 -0,25 0,85 1,96 1,90 -1,52 1,98
15 1,82 3,10 -0,36 0,42 1,95 1,77 -1,23 1,99
16 2,62 3,33 0,03 0,00 2,34 2,06 -0,36 2,30
17 1,60 3,86 0,93 0,90 1,67 2,19 0,83 3,17
18 2,62 3,61 0,25 1,00 2,03 2,19 -0,14 2,34
19 2,83 3,82 0,59 1,18 2,84 2,49 0,48 2,52
20 2,65 3,40 0,32 1,38 3,07 1,97 -0,02 2,50
21 1,22 3,29 -0,22 0,09 1,96 1,88 -1,23 2,24
22 2,61 3,41 0,07 1,09 2,56 2,02 -0,57 2,17
Media 1,79 3,36 0,15 0,62 2,08 2,12 -0,60 2,30
SD ±0,39 ±0,04 ±0,01 ±0,25 ±0,16 ±0,17 ±0,06 ±0,21

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