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UNIVERSIDAD INTERCONTINENTAL

Licenciatura en Psicología
Epistemología general
Profesor: Hugo Cansino Morales
Alumno: Raúl Gallardo Vidales
Matricula: 516522230
Actividad 1.3 Resumen. Definiciones de creencia, saber y
conocimiento
10 de Abril del 2016
Definición de creencia, saber y conocimiento
Una creencia es un estado disposicional adquirido, que causa un conjunto coherente de
respuestas y que está determinado por un objeto o situación objetiva aprehendidos.
Si el saber es una especie de creencia, podrá verse como un estado disposicional adquirido
que orienta la práctica del sujeto ante el mundo; sólo que, en el saber, el objeto o situación
objetiva aprehendidos, que determina ese estado, han de acompañarse de la garantía de
su existencia real; implica, por lo tanto, la seguridad de que su práctica será acertada.
Saber es tener una opinión verdadera pero fundamentada en razones objetivamente
suficientes para poder concluir que es verdadera. Razones objetivamente suficientes son
las que garantizan que la creencia está efectivamente determinada por la realidad y no por
motivos subjetivos de quienes creen.
Llamamos “razones objetivamente suficientes” o “justificación objetiva”, a lo que asegura
para cualquier sujeto, que el objeto de su creencia, no solo tiene existencia para él, sino
también tiene existencia real, independiente de su propio juicio. Las razones objetivamente
suficientes bastan, por lo tanto, para que un sujeto pueda aseverar que su creencia es
verdadera y que sabe; son pues, criterio de verdad.
Saber es poder dar garantía de la verdad.
Entendemos por razón todo aquello que justifica para un sujeto la verdad o la probabilidad
de su creencia.
¿Cuándo las razones son suficientes para creer?
1. Las razones son suficientes para el sujeto cuando considera que de ellas puede
inferir, con determinado grado de probabilidad, su creencia. Una primera condición
de que sean suficientes para creer es que el sujeto las considere concluyentes.
2. Que la razones sean coherentes con el resto de sus creencias conscientes.
3. Que el sujeto considere completas las razones que dispone para inferir de ellas, con
menor o mayor probabilidad, su creencia.
Para establecer que una razón es suficiente para creer en ella se necesita encontrar un
criterio y ese criterio puede ser: que no haya ninguna razón que invalide las que doy.
¿Hay saberes definitivos? Para el escéptico el conocimiento no es más que un límite de
creencias razonables, rectificables.
Si las razones no bastan para explicar las creencias, requerimos otra explicación; entonces
postulamos motivos para explicar una creencia o decimos que algún motivo está oculto
debajo de sus razones.
Son los motivos, no las razones, los que determinan el grado de justificación con que nos
contentamos para aseverar que sabemos.
“Saber” solemos aplicarlo de manera impropia a creencias razonables, cuando éstas
cumplen nuestro fin de orientarnos en un comportamiento determinado.
Una ideología es un conjunto de creencias compartidas por un grupo social, es un
pensamiento con un razonamiento distorsionado por intereses particulares, como puede
ser el poder.
Conocer un objeto implica saber algo acerca de él. Para conocer algo es preciso tener o
haber tenido una experiencia personal y directa, haber estado en contacto, estar
familiarizado con ello. Saber sobre un objeto no es garantía de que haya experimentado
sus propiedades. Conocer no consiste en un solo acto sino en muchas experiencias
variadas, capaces de ser integradas en una unidad; por ello el conocimiento puede ser más
o menos complejo, más o menos rico.
Mientras que el saber es necesariamente parcial, el conocimiento aspira a captar una
totalidad.
El saber se justifica en razones objetivamente suficientes, el conocer, en experiencias
directas; para conocer sólo puedo aducir un tipo de razones: experiencias personales. Es
por eso que el saber es directamente transmisible porque se funda en razones compartibles
por cualquiera mientras que el conocimiento, no es directamente transmisible.
La ciencia consiste en un conjunto de saberes compartibles por una comunidad epistémica
determinada: teorías, enunciados de observación comprobables intersubjetivamente; todo
ello constituye un cuerpo de proposiciones fundadas en razones objetivamente suficientes.
El conocer cobra mayor importancia cuanto más aplicada y menos teórica sea una ciencia,
porque la ciencia es un cuerpo de saberes; antes que un conocer, le importa la objetividad.
La ciencia es, ante todo, un saber impersonal.

Referencia:
Villoro, L. (2002). Creer, saber, conocer. 15th ed. México D.F.: Siglo XXI editores.