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TORTUGAS

Hábitat de las tortugas


Tortugas terrestres
Las tortugas son animales que se adaptan muy bien
a las condiciones climáticas de sus entornos, esta es
una de las razones por las cuales son el animal más
antiguo sobre la tierra.

Las tortugas terrestres pueden habitar


desde bosques, selvas, islas e inclusos hay ejemplares
que pueden vivir en los desiertos.
Su anatomía se adaptará al ambiente y se condicionará para la obtención de los
alimentos.

Por ejemplo, la tortuga Galápagos (tortuga más grande que existe), cuenta con un cuello
largo para obtener alimento de arbustos.

Tortugas marinas
En cuanto a las tortugas marinas, prefieren nadar en mares profundo y emigrara a través de
las corrientes marinas.

Se pueden encontrar en casi todos os océanos del mundo, bien sea el pacífico, el
atlántico, el indico y ene le mar Mediterráneo.

Comportamiento de las tortugas


Su caparazón duro y su aspecto rocoso ya nos
dan una idea de lo resistentes que pueden ser
las tortugas. Estos reptiles de movimientos lentos
son verdaderos supervivientes, ya que no solo
son capaces de vivir muchos años, sino que han
sobrevivido a los peligros de la extinción y viven
en la Tierra desde hace decenas de millones de
años.
Y aunque muchos de nosotros las tenemos y las
apreciamos como animales domésticos, la verdad es que éstas son perfectamente capaces
de sobrevivir en la naturaleza sin ningún tipo de influencia humana. Esta falta de necesidad
hace que la propia comunicación entre el ser humano y la tortuga sea muy difícil.
Pero a pesar de nuestras grandes diferencias, compartimos varios tipos de comportamientos.
En las siguientes líneas identificaremos esos comportamientos comunes para aprender a
interpretarlos y mejorar, de alguna forma, nuestra relación y comunicación con las tortugas.
Voz de las tortugas
La gran mayoría de los animales domésticos "hablan". Generalmente lo hacen para mostrar
su estado de ánimo, sus necesidades o incluso para intentar explicarnos lo que piensan. Las
tortugas sí pueden emitir sonidos por la boca, pero por otras razones, no para mostrarnos sus
necesidades.
Las tortugas emiten sonidos cuando, por ejemplo, presentan una infección respiratoria. En
este caso escucharemos un sonido que emite al respirar. También durante la temporada de
apareamiento podremos oír sus gemidos agudos (son muy sonoros, la verdad)es algo muy
audible, a decir verdad ). No obstante más que oír a las tortugas tenemos que prestar
atención a su comportamiento para saber como están y reconocer si necesitan algo.
Esconderse dentro del caparazón
Éste es, probablemente, el comportamiento más característico de las tortugas,
comportamiento que usan para ocultarse y defenderse de cualquier peligro que detecten.
Cuando se esconden introducen dentro de su caparazón las únicas partas del cuerpo que
siempre tienen visibles: cabeza, extremidades y cola.
Esta acción es principalmente una reacción defensiva, pero no siempre. Muchas veces la
tortuga se oculta en su caparazón para no ser molestada.
Nadar contra las paredes
Este comportamiento puede significar dos cosas. En la primera etapa en un acuario nuevo la
tortuga explorará los límites de éste. Una vez ya está familiarizada, si sigue haciéndolo, no está
indicando que no se siente cómoda en su acuario o simplemente que quiere salir de él. Si la
situación se repite muchas veces es momento de comprar un nuevo acuario.
Estar quieta con las extremidades
Éste es un comportamiento muy positivo, ya que significa que la tortuga se siente segura y no
tiene miedo de ser atrapada. Además ésta es la forma en la que la tortuga toma baños de
sol para sentirlo en todo su cuerpo.
Cuello estirado
Cuando veamos a nuestras tortugas con el cuello es señal de que éstas tratan de analizar y
entender lo que está sucediendo a su alrededor. Si escucha ruidos extraños o, simplemente,
si nuestra presencia despierta su curiosidad, estirará su cuello para ver y oír mejor.
Si se sienten amenazados, inicialmente también estirarán el cuello para percibir lo que está
sucediendo. Si detectan algo, se contraerán para protegerse.
Agresividad
Éste es un comportamiento común cuando convive con otras tortugas. Normalmente las
tortugas prefieren vivir aisladas. La falta de espacio debido a la presencia de otros individuos
puede causar comportamientos agresivos.
No obstante podemos apreciar comportamientos agresivos en la temporada de
apareamiento, ya que este proceso es de por sí agresivo, pudiendo incluso dejar marcas en
el caparazón.
Excavaciones
Este comportamiento varía dependiendo del sexo de la tortuga. Si lo apreciamos en una
tortuga macho por lo general significa que se está preparando para hibernar. En el caso de
las hembras, si es en invierno puede ser un signo de que la tortuga quiere crear un nido para
poner sus huevos.

Descubre cómo se reproducen las tortugas


Hablar con exactitud de cómo se reproducen las tortugas es bastante complicado. Existen
diferentes tipos de tortugas: de tierra, de mar y de agua dulce. Y de todas ellas hay diferentes
especies ¡que se pueden reproducir de distintas formas!
En este artículo te hablaremos en términos generales sobre la reproducción de las
tortugas. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!

Cómo se reproducen las tortugas

La tortuga es un reptil que, a diferencia de otros, cuenta


con un caparazón que le cubre y protege el cuerpo. El
inicio de la reproducción de las tortugas empieza con la
cópula, pero se trata de un acto un poco violento: las
tortugas terrestres macho, en el proceso de cortejo,
muerden las patas de la hembra y la golpean con su
caparazón.

Se trata de un proceso bastante brutal y traumático para la hembra, pero por suerte no
necesita practicarlo a menudo. Son capaces de mantener útil el semen de una tortuga macho
durante 3 años. ¡Así que sólo se aparean una vez cada mucho tiempo!

Reproducción de las tortugas de tierra domésticas

¿Cómo se reproducen las tortugas cuando llevan una vida de


mascota? Estas tortugas alcanzan la fertilidad a los 9 años
de vida en las hembras y 7 años en el caso de los machos.
Emparejar a dos tortugas cuando ninguna de ellas o sólo una
es fértil, es completamente inútil.

Tras la cópula, la hembra deposita los huevos fertilizados


en un hoyo cavado especialmente para esto. Suelen poner
entre 5 y 7 huevos y el tiempo de gestación no es exacto,
ya que depende de diferentes factores, como por ejemplo la temper atura. Al nacer, las
tortuguitas salen por sí solas a la superficie. ¡Apenas miden 4 cm!

Cómo se reproducen las tortugas de agua dulce

Las tortugas de agua dulce, o tortugas anfibias, tienen


un ritual de apareamiento diferente y alcanzan la
madurez sexual algo antes, a los 5 años. En este caso,
el macho se coloca por delante de la hembra e intenta
acariciar su cara con sus patas; posteriormente nadan en
círculos rozando sus caparazones. En este ritual, ¡los
machos también pueden llegar a ser muy violentos! Si la hembra no colabora, el macho puede
llegar a intentar ahogarla hundiendo su cabeza en el agua.

Si la hembra sobrevive a la cópula, la gestación de los huevos d ura unos 2 meses dentro de
ella. Después, los deposita en tierra firme, en zonas arenosas. Una vez cubiertos de arena, las
tortuguitas tardan aproximadamente 3 meses en nacer. ¡Puede poner hasta 20 huevos!

Cómo se reproducen las tortugas marinas

Las tortugas de agua salada alcanzan su madurez sexual


alrededor de los 6 años de vida, ¡y pueden vivir más de
100! Imagínate cuánto pueden llegar a procrear a lo largo de
su vida.

Estas se aparean dentro del agua, con un periodo de


gestación de 2 – 3 semanas y suelen depositar los huevos
durante la noche. ¡Escogen muy bien el lugar! Escondido,
lejos de depredadores y de las olas del mar,hacen el hoyo
y sueltan hasta un centenar de huevos; los entierran y los dejan terminar la gestación, que
dura entre 40 y 70 días más.

Al nacer, las tortuguitas esperan a que todas sus hermanas salgan del cascarón para
abandonar el nido juntas. Durante la noche, cuando no hay peligro de depredadores, cruzan
en manada la playa para entrar en el mar.

¡Esta no es la única curiosidad sobre estas tortugas! ¿Sabías que la temperatura determina su
sexo? Cuanto más calor reciban los huevos, mayor número de hembras nacen; si les da
mucho calor, incluso pueden ser hembras todas. Además, aunque no siempre ocurre, es
habitual que las tortugas desoven en la misma playa en la que nacieron.
La alimentación de las tortugas
En este artículo intentaremos
responder a una de las consultas
más repetida: ¿Qué comen las
tortugas de tierra?
La mayoría de tortugas terrestres
son vegetarianas aunque
algunas especies son omnívoras
(complementan su dieta con
insectos, moluscos y otros
invertebrados). Es imposible
emular al 100% la dieta natural
de una tortuga pero deberemos
aproximarnos al máximo. Desgraciadamente, la dieta que se
les suele dar a las tortugas terrestres no es la adecuada
(muchas están alimentadas exclusivamente con lechuga y
tomate). Y es muy frecuente que las tortugas caigan enfermas
por desequilibrios nutricionales.
En libertad, las tortugas aprovechan las plantas que les ofrece
su hábitat, como gramíneas, leguminosas, diente de león, chumberas, juncos, etc. Esas
plantas es difícil poderlas ofrecer en cautividad, a no ser que la tortuga viva libre en una
finca. Por lo tanto, deberemos ajustar su dieta, pero siempre siguiendo unos parámetros que
veremos a continuación:
 Los alimentos deben tener una alta proporción calcio/fósforo (concretamente una
proporción 2:1)
 La gama de alimentos de origen vegetal ofrecido a las tortugas debe ser lo más
amplio posible
 La proteína animal no debe formar parte de la dieta habitual de la mayoría de
tortugas terrestres, solo debe ser ofrecida de forma ocasional.
La gama de alimentos ofrecidos siempre dependerá del género al que pertenezca nuestra
tortuga. Así pues:
 Testudo/Agrionemys: 70% verduras de hoja verde, 10% de otros tipos de verdura y 20%
de frutas/flores.
 Geochelone: 90% verduras de hoja verde fibrosas, 10% de otros tipos de verdura, fruta
(muy escasa) y flores.
 Especies omnívoras (como Terrapene): 70% alimentos vegetales (verduras de hoja y
otros tipos de verdura) y 30% alimentos proteicos de origen animal.
Las verduras y las frutas que podemos usar en las dietas de las tortugas terrestres son las
siguientes:
 Alimentos bien tolerados y muy recomendables: apio, col, judías verdes, berros,
endibias, melón y sandía, fresas, melocotón (pobre en calcio), tomate (pobre en
calcio), pepino (pobre en calcio)
 Alimentos con buena relación calcio/fósforo (la necesidad de las tortugas en
calcio/fosforo es igual o superior a 2:1): brócoli, col rizada, higos chumbos, manzana,
pera, y papaya
 Alimentos especialmente ricos en proteína vegetal: chirimoya, aguacate (rico en
grasa), lentejas (hervidas o germinadas), soja (hojas hervidas, también son ricas en
grasa), habas (hervidas), habichuelas (hervidas). Estos alimentos son útiles en caso de
tortugas débiles o en periodo de recuperación de una enfermedad o incorrecta
hibernación.
 Alimentos con factores antinutricionales (vigilar si se ofrecen ya que pueden
ocasionar problemas de higado): espinacas, zanahoria cruda, uvas y plátano
Alimentos no recomendados: guisante, batata, patata, calabacín, champiñones y otros
tipos de hongo, maíz dulce, bambú, espárragos, remolacha, pimiento, albaricoque,
melocotón, nectarina, kiwi, granada y dátiles
A las especies omnívoras, le podemos ofrecer una fuente de proteína animal en forma de:
moluscos (mejillones, tellinas, caracoles), pescado entero (peces de tamaño adecuado a la
tortuga), insectos comerciales (zozobas, cucarachas, gusanos de la harina, etc.), carne
picada sin aditivos, jamón de york natural, y pienso para perros o gatos de buena calidad
reblandecido.
Los piensos comerciales para tortugas de tierra no son muy específicos y pueden usarse
como complemento. Pero jamás supondrán el 100% de la dieta de una tortuga, solo en
casos puntuales como las vacaciones.

Es importante variarle al máximo el tipo y numero de vegetales y frutas ofrecidos, ya que en


su vida natural comen de diversas plantas durante un mismo día. Es aconsejable renovarle
el alimento al menos 2-3 veces al día.

Las tortugas jóvenes siguen la misma dieta que las adultas, pero tal vez sus necesidades de
vitaminas y calcio son mayores y precisan de suplementación. También variará la
presentación, que se deberá adecuar a su tamaño de boca.
Características de las Tortugas
Las tortugas (Testudines) son reptiles
caracterizados por tener un tronco ancho y
corto, protegido por un caparazón formado,
generalmente, por placas óseas revestidas de
placas córneas, y a veces sólo por placas
córneas. Del caparazón salen, por delante, la
cabeza y las patas anteriores, y por detrás, las
patas posteriores y la cola. Hay tortugas que lo
tienen dividido en dos partes, una dorsal o
superior y otra ventral, unidas entre sí.

La característica más importante del esqueleto


de las tortugas es que la columna vertebral está
soldada a la parte dorsal del caparazón. El esqueleto hace que la respiración sea imposible
por movimiento de la caja torácica y se lleva a cabo, principalmente, por la acción de las
extremidades.

El cráneo presenta características de un gran primitivismo. No tienen dientes, pero sí una


mandíbula afilada, parecida a un pico.

La reproducción es ovípara y la incubación se realiza por irradiación solar(sol).

Es increíble la extrema longevidad de las tortugas. Diversas especies pueden llegar a vivir 150
años o más.

Hay tortugas de hábitat terrestre, acuático, marino y de agua dulce. También existen gran
cantidad de especies con hábitats semi-acuáticos: pasan una parte del tiempo en tierra
firme y otra parte en agua dulce. Las de hábitat terrestre presentan dedos libres, mientras que
las de los hábitats acuáticos tienen las extremidades transformadas en aletas o bien los dedos
unidos por una membrana.
EL ORIGEN DE LAS TORTUGAS
Macroinstantes

Las tortugas no se parecen a ningún otro animal. Se


las clasifica entre los reptiles, pero lo cierto es que no
se parecen a ningún otro reptil. Las tortugas son
tortugas. Sin duda, la característica que a nadie
pasa desapercibida es su caparazón. El caparazón
de las tortugas está formado por dos partes, una
dorsal o espaldar y otra ventral, llamada peto o
plastrón. Aunque en los dibujos animados hemos
visto con frecuencia cómo las tortugas salen de su
caparazón como si fuera una armadura de quita y
pon, la realidad es bien distinta, y tanto las costillas
como la columna vertebral se encuentran fusionadas con el caparazón.

¿Cómo adquirieron las tortugas su caparazón? Hay dos teorías principales. Una sostiene que
esta protección se desarrolló en los antepasados de las tortugas a partir de placas dérmicas
osificadas que terminaron fusionándose con el esqueleto interno. Algunos fósiles de tortugas
muy primitivas datados del Triásico, como Chinlechelys, parecen presentar este tipo de
osificaciones dérmicas, lo que apoyaría esta hipótesis del origen dual del caparazón
(esqueleto + placas dérmicas).

Sin embargo, en el año 2008 se encontró en el suroeste de China un fósil datado de hace
220 millones de años de lo que parece ser algún tipo de pre-tortuga. Los científicos lo
bautizaron Odontochelys semitestacea, y presenta algunas características muy notables
que lo convierten en firme candidato a fósil transicional hacia el linaje de las tortugas
modernas. Para empezar posee dientes, de ahí el ’Odonto’ en el género, mientras que
todas las tortugas actuales carecen de ellos. Pero sin duda lo más llamativo es que posee
un plastrón, la mitad ventral del caparazón, pero ¡no tiene la parte de la espalda!.
Presenta, eso sí, las costillas ensanchadas, lo que parece apoyar la otra hipótesis, la de que
el caparazón de las tortugas actuales se desarrolló completamente a partir del
endoesqueleto. Hay que decir aquí, que el desarrollo embrionario de las tortugas actuales
sigue este mismo patrón, recordando la ontogenia a la filogenia como defendía Haeckel, y
apoyando la hipótesis del origen único del caparazón a partir del esqueleto oseo interno.

En cualquier caso, el hallazgo de este fósil deja claro que el linaje de las tortugas es
antiquísimo, y que su armadura es una protección lo suficientemente efectiva como para
haberles permitido llegar hasta nuestros días.

De hecho los adultos de Testudo graeca carecen prácticamente de depredadores, pese a


ser animales extremadamente lentos y carecer de armas ofensivas (las tortugas Testudo
raramente muerden) y basar toda su defensa en la protección pasiva que les ofrece su
caparazón. Los juveniles en cambio poseen un caparazón más frágil que normalmente no
soporta la presión de las mandíbulas de un perro o de un jabalí.