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MÚSCULO LISO

El músculo liso en general se presenta en forma de haces o láminas de células fusiformes alargadas con
finos extremos aguzados. Las células musculares lisas, también llamadas fibras, carecen del patrón
estriado que se encuentra en los músculos cardíaco y esquelético. Tienen una longitud desde 20 mm en
las paredes de los pequeños vasos sanguíneos hasta cerca de 200 mm en la pared del intestino; pueden
alcanzar los 500 mm en la pared del útero durante la gestación. Las células musculares lisas están
interconectadas por uniones de hendidura, que son las uniones de comunicación especializadas entre
las células. Las pequeñas moléculas o iones pueden pasar de una célula a otra a través de estas uniones
y provee vínculos de comunicación que regulan la contracción del haz o la lámina completa del músculo
liso. Debido a las concentraciones de actina y miosina que contiene, el citoplasma del músculo liso se
tiñe de manera bastante uniforme en las preparaciones de rutina coloreadas con H&E. Los núcleos en el
músculo liso se ubican en el centrode la célula y con frecuencia tienen un aspecto de tirabuzón en el
corte longitudinal. Esta característica se debe a la contracción de la célula durante la fijación y suele ser
útil para distinguir las células musculares lisas de los fibroblastos en los cortes histológicos de rutina. En
una célula no contraída, el núcleo aparece como una estructura alargada con bordes romos, ubicado en
el centro del eje celular. Cuando el núcleo queda incluido en un corte transversal de una fibra muscular
lisa, aparece como una silueta redondeada o circular sin importar que la célula esté contraída o
relajada. El MET muestra que la mayor parte de los orgánulos citoplasmáticos están concentrados en
cada extremo del núcleo. Éstos incluyen abundantes mitocondrias, algunas cisternas del RER,
ribosomas libres, gránulos de glucógeno y un pequeño aparato de Golgi.

Estructura del músculo liso

Las células musculares lisas poseen un aparato contráctil de filamentos delgados y gruesos y un
citoesqueleto de filamentos intermedios de desmina y vimentina.

El resto del sarcoplasma está repleto de filamentos delgados que forman una parte del aparato
contráctil. Los filamentos gruesos de miosina están dispersos por todo el sarcoplasma de la célula
muscular lisa. Son muy lábiles y tienden a desaparecer durante la preparación del tejido. Sin embargo,
se pueden utilizar técnicas especiales para retener la integridad estructural de los filamentos gruesos y,
así, identificarlos con el MET. Los filamentos delgados en una célula muscular lisa están adheridos a las
densidades citoplasmáticas o cuerpos densos que son visibles entre los filamentos (fig. 11-25).

Estas estructuras se distribuyen por todo el sarcoplasma en una red de filamentos intermedios de la
proteína desmina. Los filamentos intermedios son parte del citoesqueleto celular. Nótese que la célula
muscular lisa contiene filamentos de vimentina además de los filamentos de desmina.

Los componentes del aparato contráctil en las células musculares lisas son los siguientes.

• Filamentos delgados que contienen actina, la isoforma muscular lisa de la tropomiosina y dos
proteínas específicas de músculo liso, la caldesmona y la calponina. No hay troponina asociada con la
tropomiosina muscular lisa. La actina participa en la interacción generadora de fuerza con las moléculas
de miosina del músculo liso (SMM). La investigación señala que la posición de la tropomiosina en el
filamento de actina está regulada por la fosforilación de las cabezas de la miosina. La caldesmona (de
120 kDa a 150 kDa) y la calponina (34 kDa) son proteínas fijadoras de actina que bloquean el sitio de
unión para la miosina.
La acción de estas proteínas es dependiente del Ca2+ y

también está controlada por la fosforilación de las cabezas

de la miosina.

• Filamentos gruesos que contienen miosina del músculo

liso y difieren levemente de los que se encuentran en el

músculo esquelético. También están compuestos por dos

cadenas pesadas de polipéptidos y cuatro cadenas ligeras.

Sin embargo, la estructura de los filamentos gruesos

en el músculo liso es diferente de la de aquellos que están

en el músculo esquelético. En lugar de tener una disposición

bipolar, las moléculas de SMM están orientadas en

una dirección en un lado del filamento y en una dirección

opuesta en el otro lado. En esta distribución, las moléculas

de miosina están escalonadas en paralelo entre dos

vecinas inmediatas y también están unidas a una compañera

antiparalela mediante una superposición breve en el

extremo distal de sus colas (fig. 11-26). La polaridad de

las cabezas de la miosina es la misma en toda la longitud

de un lado del filamento y la opuesta en el otro lado. Este

filamento de miosina polar lateral tampoco tiene una

“región desnuda” sino que, en cambio, tiene extremos desnudos

aguzados asimétricos. Esta organización maximiza

la interacción entre los filamentos gruesos y delgados, lo

que permite que los filamentos delgados superpuestos sean

arrastrados en toda la longitud de los filamentos gruesos.

Varias proteínas más se asocian con el aparato contráctil y

son indispensables para el inicio o regulación de las contracciones

del músculo liso.

• Cinasa de las cadenas ligeras de la miosina (MLCK) es


una enzima de 130 kDa a 150 kDa que es importante en

el mecanismo de contracción en el músculo liso. Inicia

el ciclo de la contracción después de su activación por el

complejo de Ca21-calmodulina. La MLCK activa forforila

una de las cadenas ligeras reguladoras de la miosina para

permitirle formar un enlace cruzado con los filamentos de

actina.

• Calmodulina, una proteína fijadora de Ca21 de 17 kDa

relacionada con la TnC del músculo esquelético, que regula

la concentración intracelular de Ca21. Un complejo

Ca2+-calmodulina se fija a la MLCK para activar esta enzima.

Junto con la caldesmona, también regularía su fosforilación

y su separación de la actina F.

• a-actinina, una proteína de 31 kDa, que forma el componente

estructural de los cuerpos densos.

Los cuerpos densos proveen un sitio de fijación para los

filamentos delgados y los filamentos intermedios.

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CAPÍTULO 11 Tejido muscular MÚSCULO LISO

Los cuerpos densos contienen una variedad de proteínas de

placa de adhesión, incluida la a-actinina, que fijan filamentos

tanto delgados como intermedios al sarcolema, en forma

directa o indirecta. Cumplen un papel importante en la transmisión

de fuerzas contráctiles generadas dentro de la célula

hacia la superficie celular, lo que altera la forma de la célula

(fig. 11-27). Los cuerpos densos son análogos intracelulares

de las líneas Z del músculo estriado. Sustenta este concepto

el hallazgo de que los cuerpos densos, si bien con frecuencia


se ven como pequeños cuerpos electrodensos irregulares y

aislados, también pueden aparecer como estructuras lineales

irregulares. En cortes fortuitos, exhiben una configuración

ramificada consistente con una red anastomótica tridimensional,

que se extiende desde el sarcolema hacia el interior de

la célula (v. fig. 11-25).

La contracción en los músculos lisos se inicia por una variedad

de impulsos que incluyen estímulos mecánicos, eléctricos

y químicos.

Los mecanismos que causan la contracción de las células de

músculo liso son muy diferentes de los de las células del músculo

estriado. El músculo liso tiene diversos mecanismos de

transducción de señales que inician y modulan la contracción

de sus células. Todos ellos conducen a la elevación de la concentración

intracelular de Ca2+, que es la responsable directa

de la contracción muscular. Por lo tanto, la contracción muscular

puede desencadenarse por lo siguiente.

• Impulsos mecánicos, como el estiramiento pasivo del

musculo liso vascular. Los impulsos mecánicos activan los

conductos iónicos mecanosensibles que conducen al inicio

de la contracción muscular espontánea (reflejo miógeno).

• Despolarizaciones eléctricas como las que ocurren durante

la estimulación nerviosa del músculo liso. La liberación

de los neurotransmisores acetilcolina y noradrenalina

desde sus terminaciones nerviosas sinápticas, estimulan los

receptores ubicados en la membrana plasmática neuronal

y cambian el potencial de la membrana. Esto causa la apertura

de los conductos de Ca2+ sensibles al voltaje (v. más

adelante).
• Estímulos químicos, como los producidos por la angiotensina

II, la vasopresina o el tromboxano A2, que actúan

sobre receptores de membrana celular específicos y conducen

a la contracción muscular. Estas sustancias utilizan

mecanismos de segundo mensajero que no requieren la

generación de un potencial de acción y la despolarización

celular para desencadenar la contracción. Los mecanismos

de segundo mensajero más comúnmente utilizados por el

músculo liso son los mecanismos del inositol 1,4,5-trifosfato

(IP3), los acoplados a la proteína G, y el del óxido

nítrico (NO)-cGMP.

Las células musculares lisas carecen de un sistema T.

Un aspecto característico de las células musculares lisas es la

presencia de gran cantidad de invaginaciones de la membrana

celular que parecen cavéolas (v. fig. 11-24). Bajo la membrana

plasmática y con frecuencia cercanas a las pocas cisternas

del REL, se encuentran vesículas citoplasmáticas. Se cree

que las invaginaciones de la membrana celular y las vesículas

subyacentes junto con el REL funcionan de una manera análoga

al sistema T del músculo estriado para entregar Ca2+ al

citoplasma. Las concentraciones intracelulares de Ca21 son

muy importantes en la regulación de la contracción del músculo

liso.

Una elevación en las concentraciones intracelulares de

Ca21 en el músculo liso, se logra por la despolarización de la

membrana celular con la ulterior activación de los conductos

de Ca2+ sensibles al voltaje o por la activación directa de los

conductos con compuerta para la liberación de Ca2+ (receptores

de rianodina modificados) en el REL por una molécula


de segundo mensajero, en general IP3. El receptor IP3

se localiza en la membrana del REL y tiene propiedades similares

a las de los conductos con compuerta para la liberación

de Ca21. En una célula no contraída, la cantidad de Ca21 que

entra a la célula después de la activación de los conductos de

Ca21 sensibles al voltaje, suele ser insuficiente para iniciar la

contracción del músculo liso y necesita ser complementada

con la liberación de Ca21 desde el REL. Luego, el Ca21 se une

a la calmodulina, la que activa la fosforilación de la cinasa de

las cadenas ligeras de la miosina para iniciar la contracción.

Después de que comienza el ciclo de contracción, el Ca21 es

retirado del sarcoplasma por las bombas de calcio dependientes

de ATP y se vuelve a secuestrar en el REL o se envía

al entorno extracelular.

La contracción del músculo liso se inicia por un cambio

mediado por Ca2+ en los filamentos gruesos que utiliza el

sistema calmodulina-cinasa de las cadenas ligeras de la

miosina.

Una versión modificada del modelo de deslizamiento de los

filamentos puede explicar la contracción tanto en el músculo

estriado como en el liso (v. fig. 11-27). Como en el músculo

estriado, la contracción se inicia por un incremento en

la concentración de Ca21 en el citosol, pero la contracción

no ocurre a través de un complejo troponina – tropomiosina

sobre el filamento delgado. En realidad, en el músculo liso, un

incremento en la concentración de Ca21 estimula una cinasa

de las cadenas ligeras de la miosina (MLCK) para fosforilar

una de las dos cadenas ligeras reguladoras de la molécula

de miosina del músculo liso. El Ca21 se fija a la calmodulina


para formar el complejo Ca2+-calmodulina, el que a su vez se

fija a la MLCK para activar la reacción de fosforilación de la

cadena ligera reguladora de la miosina (fig. 11-28). Cuando la

cadena ligera es fosforilada, el SMM cambia su conformación

de una configuración inactiva (plegada) a una activa (desplegada)

que puede adherirse a los filamentos de miosina

polares laterales. La fosforilación también activa el sitio de

fijación para la actina en la cabeza de la miosina, lo que permite

la adhesión al filamento de actina. En presencia de ATP,

la cabeza de la miosina se flexiona y produce la contracción.

Cuando se desfosforila, la cabeza de la miosina se disocia de

la actina. Esta fosforilación ocurre lentamente y con frecuencia

toma hasta un segundo alcanzar la contracción máxima.

Además, la desfosforilación promueve el desarmado de los filamentos

de miosina y el regreso de la miosina a su estado de

plegado inactivo (v. fig. 11-28). El SMM hidroliza el ATP en

cerca del 10 % de la proporción que le corresponde al músculo

esquelético, lo que produce un ciclo lento de formación

de puentes cruzados cuyo resultado es una concentración

lenta de estas células. Por consiguiente, las células musculares

lisas y las células no musculares que se contraen mediante el

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CAPÍTULO 11 Tejido muscular MÚSCULO LISO

mismo mecanismo, son capaces de tener contracciones sostenidas

durante lapsos prolongados con el uso de sólo el 10 %

del ATP que utilizaría una célula muscular estriada para realizar

el mismo trabajo.

La fuerza de la contracción del músculo liso puede mantenerse


durante lapsos prolongados en un “estado trabado”.

Además de la fosforilación normal de las cadenas ligeras reguladoras

de la miosina, las células musculares lisas poseen

un mecanismo secundario que les permite mantener una

contracción prolongada con un gasto mínimo de ATP. Este

mecanismo se detecta, por ejemplo, en los músculos lisos vasculares

y se utiliza para mantener la fuerza de la contracción

(tono de los vasos sanguíneos) durante un largo tiempo. Este

llamado estado trabado de la contracción del músculo liso

ocurre después de la fosforilación inicial de la miosina dependiente

de Ca21. La cabeza de la miosina adherida a la molécula

de actina se desfosforila, lo que causa una disminución

de su actividad ATPasa. Como consecuencia de la reducción

de la actividad del ATP, la cabeza de la miosina pierde la capacidad

de desprenderse del filamento de actina, lo que mantiene

el estado contraído. El estado trabado puede compararse

en muchos aspectos con la rigidez cadavérica en el músculo

estriado.

Aspectos funcionales del músculo liso

El músculo liso está especializado para la contracción lenta

y prolongada.

Como ya se mencionó, las células musculares lisas pueden

entrar en el estado trabado y permanecer contraídas durante

lapsos prolongados sin fatigarse. Se pueden contraer a modo

de onda y producir movimientos peristálticos como los del

tubo digestivo y la vía espermática del varón o la contracción

puede ocurrir en todo el músculo al mismo tiempo para producir

movimientos expulsivos (p. ej., los movimientos de la

vejiga urinaria, de la vesícula biliar y del útero). El músculo


liso exhibe una actividad contráctil espontánea en ausencia

de estímulos nerviosos.

La contracción del musculo liso suele estar regulada por

neuronas posganglionares del sistema nervioso autónomo

(SNA); la mayor parte del músculo liso está inervado en

forma directa por los nervios simpáticos y parasimpáticos. En

el tubo digestivo, el tercer componente del SNA, la división

entérica, es la fuente primaria de nervios para las capas musculares.

Si bien el Ca21 ingresa al citoplasma durante la despolarización

a través de los conductos de Ca21 activados por voltaje, algunos

conductos de Ca21, denominados conductos de Ca2+

activados por ligando, son activados por hormonas mediante

sus mecanismos de segundo mensajero (v. fig. 11-28). Por consiguiente,

la contracción del músculo liso también puede ser iniciada

por ciertas hormonas secretadas desde la glándula pituitaria

posterior (neurohipófisis) como la oxitocina y, en menor medida,

la hormona antidiurética (ADH). Además, las células musculares

lisas pueden ser estimuladas o inhibidas mediante hormonas

secretadas por la médula suprarrenal (p. ej., adrenalina y noradrenalina).

La oxitocina también es un estimulador potente de

la contracción muscular lisa y su liberación desde la neurohipófisis

desempeña un papel esencial en la contracción uterina durante

el parto. Con frecuencia es utilizada para inducir o mejorar

el trabajo de parto. Muchas secreciones peptídicas de células enteroendocrinas

también estimulan o inhiben la contracción del

músculo liso, en particular, en el tubo digestivo y sus órganos

asociados.

Las terminales nerviosas en el músculo liso sólo se observan

en el tejido conjuntivo adyacente a las células musculares.


Las fibras nerviosas transcurren a través del tejido conjuntivo

dentro de los haces de células musculares lisas; los engrosamientos

en la fibra nerviosa que se está atravesando, o bouton

en passant (v. pág. 392), ocurren contiguos a las células

musculares que son inervadas. Los engrosamientos contienen

vesículas sinápticas con transmisores neuromusculares. No

obstante, el sitio neuromuscular no es comparable con la

unión neuromuscular del músculo estriado. Por el contrario,

la terminal nerviosa puede estar separada del músculo liso por

una distancia considerable, a menudo de 10 mm a 20 mm (en

algunos sitios, hasta de 200 mm). El neurotransmisor liberado

por la terminal nerviosa tiene que difundirse a través de esta

distancia para alcanzar el músculo.

Sin embargo, no todas las células musculares están expuestas

en forma directa al neurotransmisor. Como ya se comentó,

las células musculares lisas establecen contacto con las

células vecinas mediante uniones de hendidura. Como en el

músculo cardíaco, la contracción se propaga de una célula a

otra por medio de uniones de hendidura, con lo que se consigue

una actividad coordinada dentro de un haz o una capa de

músculo liso. La unión de hendidura entre dos células musculares

lisas originalmente se designó como nexo, un término

que continúa utilizándose.

Las células musculares lisas también secretan matriz de

tejido conjuntivo.

Las células musculares lisas tienen los orgánulos típicos de

las células secretoras. En la zona perinuclear se encuentra un

RER y un aparato de Golgi bien desarrollados. Las células

musculares lisas sintetizan tanto colágeno tipo IV (lámina


basal) como colágeno tipo III (reticular) además de elastina,

proteoglucanos y glucoproteínas multiadhesivas. Excepto a la

altura de las uniones de hendidura, las células musculares lisas

están rodeadas por una lámina externa. En algunos sitios,

como las paredes de los vasos sanguíneos y el útero, las células

musculares lisas secretan grandes cantidades de colágeno tipo

I y elastina.

Renovación, reparación y diferenciación

Las células musculares lisas tienen la capacidad de dividirse

para mantener o incrementar su cantidad.

Las células musculares lisas pueden responder ante una lesión

mediante mitosis. Además, el músculo liso contiene poblaciones

de células que se duplican con regularidad. El músculo

liso del útero prolifera durante el ciclo menstrual normal y

durante el embarazo; ambas actividades están bajo control

hormonal. Las células musculares lisas de los vasos sanguíneos

también se dividen con regularidad en el adulto, según se presume,

para reemplazar células seniles o dañadas; el músculo

liso de la túnica muscular externa del estómago y del colon se

replica regularmente y puede engrosarse poco a poco durante

toda la vida.

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CAPÍTULO 11 Tejido muscular MÚSCULO LISO

Se ha comprobado que la células musculares lisas nuevas se

originan de las células madre mesenquimatosas indiferenciadas

en la adventicia de los vasos sanguíneos. La diferenciación

de las células progenitoras musculares lisas está regulada

por una gran variedad de estímulos intracelulares y ambientales,


y los músculos en desarrollo exhiben un amplio espectro

de fenotipos diferentes en distintas etapas de su desarrollo.

Hasta la fecha, no se han identificado factores de transcripción

que sean característicos para el linaje de células musculares

lisas. Sin embargo, se ha demostrado que el factor de

respuesta sérico (RF), un miembro de la familia de transcripción

de cajas (box) MADS, regula la mayoría de los genes

marcadores de diferenciación del músculo liso. También se ha

comprobado que las células musculares lisas se desarrollan a

partir de la división y diferenciación de células endoteliales y

pericitos durante el proceso de reparación después de una lesión

vascular.

Los pericitos vasculares se localizan dentro de la lámina

basal de los capilares y las vénulas poscapilares. Funcionan

como células progenitoras mesenquimatosas multipotenciales.

En los capilares, su morfología citoplasmática es difícil

de distinguir de la célula endotelial. En las vénulas poscapilares

y las vénulas pericíticas, pueden formar un revestimiento

casi completo del vaso con células que se parecen a las células

musculares lisas (v. cap. 13, sistema cardiovascular).

Los fibroblastos en las heridas en proceso de curación, pueden

desarrollar características morfológicas y funcionales de

las células musculares lisas (miofibroblastos; v. pág. 195). Las

células epiteliales de varios sitios, en particular en las glándulas

sudoríparas, las glándulas mamarias, las glándulas salivales

y el iris del ojo, pueden adquirir las características de

las células musculares lisas (células mioepiteliales). Las células

mioides de los testículos tienen una función contráctil en

los túbulos seminíferos y las células del perineuro, una capa


concéntrica de tejido conjuntivo que rodea grupos de fibras

nerviosas y divide los nervios periféricos en fascículos bien definidos,

funcionan como células contráctiles y como células

de barrera de transporte.