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República Bolivariana de Venezuela

Universidad de Carabobo
Facultad de Odontología
Segundo Año, Sección #06

“Iniciación a la Práctica Integral Odontológica”

Alumna, Sección 06: Profesora:


Alianny Morillo Angie Rodríguez

9 de Febrero del 2019


La siguiente síntesis fue realizada sobre un artículo que llamó mucho mi atención,
llamado “La guía para la desinfección, esterilización y para la buena práctica en la
prevención” ha sido elaborado gracias a La Consejería de Sanidad de la
comunidad de Madrid, realizada en colaboración con los profesionales del Colegio
Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región.
En Odontología, es muy importante el uso correcto de desinfectantes y de
métodos eficaces de esterilización, ya que son medidas higienisticas protectoras
que aplicadas de una manera correcta pueden ayudar a prevenir cientos de
enfermedades que afectan tanto al odontólogo como al paciente.
Con el pasar de los años la odontología va evolucionando, habiendo nuevos
materiales y nuevas técnicas, de manera que hay que diseñar nuevos
procedimientos para prevenir la aparición de infecciones que puedan ser
transmitidas por los nuevos procedimientos, por este motivo es necesario conocer
siempre información útil y actualizada.
Es de suma importancia cumplir las normas de asepsia y antisepsia, desinfectar y
esterilizar cada instrumental que se va utilizar en cada paciente, ya que cada
individuo puede ser fuente de infección para otro, principalmente por las
enfermedades transmitidas por los fluidos orgánicos.
Los profesionales sanitarios deben de considerar a todos los pacientes como
personas de riesgo y adoptar medidas de prevención. Hay que tomar en cuenta
que la sangre y todos los fluidos orgánicos se encuentran potencialmente
infectados. Se recomienda considerar a la saliva como potencialmente transmisora
del VIH, ya que la sangre está frecuentemente implicada en ella. Por tal motivo se
debe de utilizar barreras protectoras, como guantes y tapa bocas, en caso de
contacto con mucosas o sangre lavar con abundante agua corriente o suero, y si
se tiene alguna lesión o erosión en la piel, cubrirla.
El profesional debe de lavarse las manos antes y después de atender a un
paciente, es recomendable utilizar jabones antisépticos.
Junto con el lavado de manos, los guantes constituyen la barrera más importante
para luchar contra la infección. Está demostrado que un pinchazo a través de un
guante reduce el volumen de sangre transferido al menos en un 50 %.
Se recomienda protección facial, siempre que se sospeche que puede producirse
salpicadura de materia orgánica. Por ejemplo, cuando se hace la preparación de
una unidad dentaria con instrumento rotatorio, también el trabajador sanitario debe
manejar con mucho cuidado todo el material punzante y cortante durante su uso y
limpieza.
Después de cada paciente si hay restos de saliva o sangre en la superficie, hay que
lavar con agua y jabón. Las superficies no metálicas, se desinfectan con un paño
húmedo en solución de agua hipoclorito sódico (lejía 1/10) y para las metálicas,
después del lavado, pasar un paño con alcohol de 70º.
Estrictamente cada instrumental debe de ser desinfectado o esterilizado. El
instrumental se lavará con agua, jabón y cepillo si se necesita y se aclarará con
abundante agua, secar y meter al autoclave o en dilución de glutaraldehído 2%
para su desinfección.
Aunque una correcta limpieza manual es suficiente, actualmente se considera más
eficaz la limpieza mecánica por ultrasonido.
También hay que tomar en cuenta que cada instrumental necesita un tipo de
descontaminación dependiendo de la utilización y el uso en la clínica.
Se clasifican en objetos críticos, semicriticos y no críticos.
Los objetos críticos son objetos que penetran los tejidos entrando en contacto con
sangre o mucosas no intactas, por tanto, se usara siempre estéril.
Los objetos semicriticos son los que están en contacto con mucosa intacta no
penetran en tejido, no contacto con sangre. Este material debe desinfectarse
previa limpieza con agua y jabón, sumergiendo posteriormente los objetos
glutaraldehído al 2% durante 20 minutos (mínimo 10 minutos).
Los objetos no críticos son los que no están en contacto con la mucosa de la boca.
En estos casos solamente se necesita la limpieza de superficies.
En conclusión, todo esto nos muestra que con una buena y adecuada desinfección
y esterilización se puede proteger tanto el odontólogo como el paciente de un
sinfín de enfermedades e infecciones no deseadas.
Prevenir es mejor que lamentar.