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La distancia en figuras o formas sobre la percepción visual de los

niños y jóvenes.

Justificación.

Dentro de lo que se espera que, en esta investigación, por medio de los índices estadísticos
de la previa investigación llevada a cabo en el Centro de Psicología y psicopatología de la
Edad Evolutiva de la Universidad Nacional de Buenos Aires, con subsidio del Consejo
Internacional de Investigaciones Científicas, que demuestra que en distintas pruebas visuales,
los niños son más propensos a fallar en un 100% de los caos, estos niños oscilan en la edad
de 3 a 6 años, entre los 7 a los 10 aprox., el índice de fallo se reduce en un 10 – 15% dejando
con un 85 – 90% aun de fallos, al entrar en los 11 a los 15 aprox., ese índice vuelve a bajar
ahora en un 30 – 50% dejando aun con 70 – 50% de equivocación, y al entrar a los 16 – 19
años aprox. Estos índices de equivocación se reducen nuevamente, pero en una pequeña
cantidad, siendo estos, un 70 – 80%, dejando un 30 – 20% de equivocación, aun en jóvenes
ya más capacitados, para resolver este tipo de cuestiones, demostrando que los niños de 3 y
7 años están determinados por la centración, por la primacía de las proximidades, o sea, la
pobreza para extender activamente la mirada y explorar. Así no pueden remitirse a sistemas
de referencia perceptivos que los favorecerían espacialmente. A los 11 y superiores años
cuando los sujetos son capaces de exploraciones perceptivas, de descentraciones, de
desligarse de los datos de las visuales inmediatos y someterlos al análisis, el error, la ilusión,
disminuye.

En el estudio relacionado con jóvenes y niños en el país de México, se estima que al igual
que los datos arrojados previamente por los datos internacionales, sugieren que, en el caso
de los mexicanos, que los niños al igual que en la edades previas, fallan la percepción de una
imagen dada al 100%, los jóvenes de edades más avanzadas en este caso, de los 15 superiores,
señala que tiene una reducción de al menos un 50 – 70% en sus evaluaciones al igual que
como se dijo con anterioridad ya que estos presentan un mayor nivel de análisis en este tipo
de cosas y no solo se limita a observar y decir lo que se ve apenas un momento, como es el
caso de las líneas de distancia dibujadas, donde la percepción también varía de la educación
que tienen los sujetos de pruebas, demostrando que entre una mayor educación en algunas
actividades, puede el niño comenzar a criticar estas imágenes, sin equivocación, datos dados
por Secretaria de Educación Publica, SEP de México.

Esta investigación es relevante para observar cómo es que la percepción de distintos objetos,
o en este caso imágenes, logran darle un sentido de interpretación de los sujetos y como es
que ellos los perciben, en el caso psicológico, en otros para poder determinar el nivel analítico
que algunas personas tienen y como esto, podría ayudarles a realizar distintas tareas, donde
se verían aventajados sobre otros, que no tienen ese nivel de percepción analítica, en la cual
ellos solo se expresaran de lo primero que perciban sin importar si están equivocados o no.

Esto podría ser beneficioso, en el sentido en el que, se podría corregir a los niños desde
temprana a edad, para que tengan un nivel de lucidez y pensamiento mas analítico, y puedan
someter más situaciones en la vida de los ellos mismos, en consiguiente, podrán escudriñar
más al fondo de situaciones.

Las cuales las cifras en las distintas evaluaciones internacional y nacional, no varía en los
diferentes escalas y estimaciones de edad y los porcentajes, dados por ambos casos. Así que
se estima que, en la mayoría de lugares, los niños son los que presentan una menos
percepción, que los adultos o jóvenes.

Planteamiento del Problema.

El primer estudio experimental lo realizan, según nuestros conocimientos, Brunswick y


Cruikshank en 1937. Comparan las respuestas de niños de 3 a 8 meses en tres situaciones
diferentes: a) se presenta un sonajero a 25-30 cm. de distancia del niño; b) el mismo estimulo
se sitúa tres veces más lejos que en la situación primera, y c) el mismo objeto, de igual color
y forma, pero tres veces mayor que el anterior, se muestra a la misma distancia que en b).
Los resultados apuntan que hacia los 4 a 5 meses aparece un ligero grado de constancia, que
se consolida hacia los 6 meses, ya que, a esta edad, las respuestas de los niños son diferentes
en las situaciones experimentales (a) y (c), y parecidas en (b) y (c).

Sin embargo, sus resultados han de tomarse también con cierta precaución ya que no solo
utiliza estímulos demasiado pequeños, que generalmente provocan una disminución del
número de respuestas emitidas, sino que, además, emplea como variable dependiente la
conducta de alcance, que, como hemos indicado, responde mejor a la distancia del objeto que
al tamaño del mismo. Incluso podría ocurrir que el niño extendiera su brazo hacia el objeto
por razones distintas a la de coger dicho objeto, como apunta Bower (1974, p. 107).

Más recientemente y con técnicas más sofisticadas, Bower (1965), gran estudioso de la
psicología del niño pequeño, investiga la constancia visual del tamaño en niños de 6 a 12
semanas de edad, Se espera que 10s niños actúen condicionadamente en tres nuevas
situaciones: la primera (I) consiste en un cubo de 30 cm. de lado, situado a 3 m. de distancia
del ojos del observador; en la segunda (II), se presenta un cubo de 90 cm. de lado a 1 m. de
distancia; y la tercera situación (111) muestra un cubo de 90 cm. de lado, ubicado a 3 m.

El primer estudio experimental en adultos y niños lo lleva a cabo Frank, en 1925, con 30
niños de edad comprendida entre 11 meses y 7 años. Los sujetos, después de un periodo de
entrenamiento, son invitados a escoger la caja mayor de las dos presentadas por el
experimentador. Los resultados muestran que, incluso cuando la imagen retiniana de la caja
mayor es más pequeña que la de la caja menor, los niños prefieren el objeto mayor con gran
regularidad. Y al ser este resultado común a todas las edades, Frank sostiene que la constancia
visual del tamaño no evoluciona en función de la edad.

Beyrl (1926) experimenta con 55 niños de 2 a 10 años y con un grupo de adultos. Utiliza el
método de 10s estímulos constantes, presentando como variables cubos y discos. El objeto
patrón se sitúa siempre a 1 m. de distancia con respecto a los observadores, mientras que las
variables cambian de 2 m. a 11 m. de distancia. Los resultados manifiestan con los dos tipos
de estímulos una evolución clara en función de la edad, ya que, si todos los sujetos se
comportan como conservadores del tamaño en las distancias próximas, a medida que los
objetos se alejan, se da una tendencia a la subestimación del tamaño, sobre todo en los niños
pequeños.

Siguiendo de cerca el modelo boringiano (Halway y Boring, 19411, Zeigler y Leibowitz


(1957) realizan un experimento para verificar si la constancia del tamaño es función de la
distancia. Los objetos-estímulos son varitas de madera, ubicadas a 10, 30, 60, 80 y 100 pies
de los observadores, permaneciendo constante el ángulo visual. Hacen de sujetos 8 niños de
7 a 9 años y 5 adultos de 18 a 24 años. Los resultados experimentales muestran, por una parte,
que este fenómeno perceptivo está menos desarrollado en los niños que en los adultos; de
modo que los Últimos siguen la línea teórica correspondiente a la ley de la constancia,
mientras que las respuestas de los niños concuerdan, más bien, con la ley del Angulo visual.
Los autores concluyen su trabajo diciendo que los resultados apoyan la tesis de la evolución
de la constancia en función de la edad.

Cohen, Hershkowitz y Chodack (1958) experimentan con 6 niños de 5 años, 12 niños de 7


años, 12 de 12 años y 12 sujetos de 17 años de edad. Tres cartulinas negras y cuadradas de
5, 6 y 7 cm. de lado respectivamente, situadas a 2 y 6 m. de distancia con respecto a los
observadores, hacen de estímulos patrones. Las variables de comparación consisten en una
serie de 13 cuadrados de 3 a 9 cm. de lado, situados a 8 m. de distancia. Los sujetos ven un
solo estimulo de comparación a la vez, que, además, se ubica siempre más lejos que el
estímulo patrón. Los resultados obtenidos ponen de manifiesto que los jóvenes adultos
presentan mejor constancia del tamaño que los niños, cuando la distancia existente entre los
dos estímulos (patrón y de comparación) es relativamente grande (6 m.); mientras que estas
diferencias evolutivas desaparecen, cuando se reduce esta distancia.

 Objetivos.

Escoger que tipo de experimento y objetos podrían ser utilizados.

Crear el entorno donde puedan ser contextualizados estos experimentos.

Evaluar en que edades son más susceptible los sujetos de percibir una mejor visión de
distintas formas y figuras.

Analizar si la distancia de los objetos, figuras o formas es un impedimento en la


experimentación.

Determinar en qué edad la percepción de la distancia y los objetos, ponen más en un estado
analítico de los sujetos.

Estimar la distancia donde la percepción visual en los sujetos cambia.

Argumentar si los sujetos cambian su percepción en la presencia de otros sujetos.

Diseñar un método donde se pueda diferenciar lo que se busca.

Analizar el comportamiento de sujetos al ponerse a medir cosas.


 Marco Teórico.

La percepción (del latín perceptio) consiste en recibir, a través de los sentidos, las imágenes,
sonidos, impresiones o sensaciones externas. Se trata de una función psíquica que permite al
organismo captar, elaborar e interpretar la información que llega desde el entorno.

Es importante diferenciar entre el estímulo, que pertenece al mundo exterior y genera el


primer efecto en la cadena del conocimiento, y la percepción, que es un proceso psicológico
y pertenece al mundo interior. Podría decirse que el estímulo es la energía física, mecánica,
térmica, química o electromagnética que excita o activa a un receptor sensorial.

La percepción visual es aquella sensación interior de conocimiento aparente, resultante de un


estímulo o impresión luminosa registrada por los ojos. Por lo general, este acto óptico-físico
funciona de modo similar en todas las personas, ya que las diferencias fisiológicas de los
órganos visuales apenas afectan al resultado de la percepción.

En principio, es necesario detallar una serie de conceptos que representan aquéllos signos
que el cerebro toma en cuenta para entender lo que captan los ojos:

* superposición: cuando un objeto o individuo se ubica delante de otro, nuestra mente


interpreta inmediatamente que el primero se encuentra más cerca de nosotros que el segundo;

* puntos de fuga o perspectiva: según la investigación de Leonardo Da Vinci, se refiere a


calcular las distancias entre las diferentes cosas o seres que percibimos, o bien entre ellos y
nosotros, basándonos en nuestro punto de vista y una serie de mediciones que realizamos a
nivel inconsciente, como el análisis de la disminución de los objetos cuanto más lejos se
encuentran;
* objetos cuyo tamaño conozcamos: de forma similar al punto anterior, el conocimiento
previo del tamaño de una cosa o de las dimensiones de un ser vivo nos permite entender a
qué distancia de nosotros se sitúa;

* estereopsis: término que viene del griego y que se puede traducir como visión o imagen
sólida, y que se refiere a un fenómeno mediante el cual nuestro cerebro toma la imagen
captada por cada ojo y las une, creando una representación voluminosa de nuestro entorno.

En base a estos conceptos se puede deducir que la percepción de la profundidad depende


principalmente de una serie de procesos cerebrales, de análisis de las imágenes captadas por
nuestros ojos. En el caso del entretenimiento en tres dimensiones, gran parte del trabajo antes
detallado lo realizan las cámaras y demás dispositivos; nos ofrecen una imagen “falsa”, más
aún que la que se proyecta en una pantalla 2D, pero irónicamente más fácil de entender para
nuestro cerebro. (Julián Pérez Porto y Ana Gardey.:2008)

Percibir es interpretar la información que nos aportan nuestros sentidos acerca del entorno.
De hecho, la interpretación que hagamos depende de nuestros procesos cognitivos y de
nuestros conocimientos previos. La percepción visual se puede definir como la capacidad
para interpretar la información que la luz del espectro visible hace llegar hasta nuestros ojos.
El resultado de la interpretación que nuestro cerebro hace acerca de esta información es lo
que conocemos como percepción visual, vista o visión. De este modo, la percepción visual
es un proceso que empieza en nuestros ojos:

Foto recepción: Los rayos de luz entran por nuestras pupilas y excitan unas células receptoras
que se encuentran en nuestras retinas.

Transmisión y procesamiento básico: Las señales que producen estas células se transmiten
por el nervio óptico hacia el cerebro. Primero pasa por el quiasma óptico (donde la
información del campo visual derecho irá al hemisferio izquierdo, mientras que la
información del campo visual izquierdo irá al hemisferio derecho) y después la información
hace relevo en el núcleo geniculado lateral del tálamo.
Elaboración de la información y percepción: Finalmente, la información visual captada por
nuestros ojos es enviada a las cortezas visuales del lóbulo occipital. En estas estructuras
cerebrales, la información es elaborada y enviada al resto del cerebro para permitirnos
interactuar con ella. (CogniFit © 2017)

El latín distantia, la distancia es el trayecto espacial o el periodo temporal que separa dos
acontecimientos o cosas. Se trata de la proximidad o lejanía que existe entre objetos o
eventos. Por ejemplo: “La casa de Marta queda a cuatro cuadras de distancia”, “No te
preocupes, vamos a estar separados por una distancia muy corta”, “La próxima estación de
servicio está a una distancia de más de cincuenta kilómetros”.

La ciencia tiene distintas formas de considerar la noción de distancia. Para la matemática, la


distancia existente entre dos puntos de un plano bidimensional es equivalente a la longitud
del segmento de la recta por la cual están unidos. En un espacio más complejo (no
euclidiano), la distancia es el camino más corto que puede hallarse entre ambos puntos.
(Julián Pérez Porto y Ana Gardey.: 2010)

 Hipótesis.

El resultado de dicho experimento, se espera que:

A menor edad menor será la percepción de las formas y los objetos puestos a la distancia o
cerca de ellos.

A mayor edad mayor será la percepción de las formas y los objetos puestos a la distancia o
cerca de ellos.

Lo que no se espera encontrar es que:

A menor edad la percepción será mayor que los jóvenes de edad avanzada, en la distinción
de los objetos y las formas puestos a la distancia y cerca de ellos.

 Alcances y limitaciones.

Los alcances que se pueden tener es útil, para darnos cuenta el cómo es que la percepción de
los mismos niños se va incrementando, conforme estos crecen de edad, quizá porque crecen
de pensamientos y expandan más su realidad a solo lo que los padres les puedan mostrar, así
es como forman su criterio y así es como estos mismos pueden ver otras cosas que cuando
son apenas unos niños no pueden percibir.

Las limitaciones quizá estarían llevadas al hecho de que esta investigación es llevada a un
número reducido de participantes, se recomienda que, para futuras investigaciones, esta sea
llevada a un número más grande de participantes; a parte de un control mejor de las variables
extrañas.

 Población de estudio.

En esta investigación se pretende estudiar niños entre la edad de 5 a 10 años, donde estén
cursando el kínder y la primaria, con calificaciones regulares entre 8 y 9, sin importar el
género de estos niños. En el segundo grupo se espera la participación de jóvenes de entre los
10 a los 16 años, con calificaciones normales de entre los 8 y 9, sin importar el género de los
mismos, en este caso estos dos serán comparados en sus percepciones y podrá verse cuál de
las hipótesis planteadas se podrá corroborar.

 Instrumentos utilizados.

En esta experimentación se utilizarán varios objetos:

Un blog de notas para escribir los resultados de los mismos.


2 pelotas de plástico
Un área grande, como un parque
2 hojas de papel, donde se dibujarán 2 figuras en las cuales las formas serán distintas,
pero medirán lo mismo
 Procedimiento.

Se pretende que, con estos 2 grupos, se pongan a realizar actividades, la cuáles serán las
siguientes:

1. Se colocarán 2 pelotas, pero a diferente distancia una de la otra, simulando que son
de distintos tamaños, cuando en realidad es la misma, así los participantes tendrán
que decir si son diferentes o no.
2. Se presentarán 2 dibujos en los cuales al verlos por 30 segundos tendrán que decir si
hay diferencia en la figura respecto a la distancia de la misma.
 Resultados.

Respecto a los resultados se logró corroborar la hipótesis alternativa, los jóvenes tienen mejor
percepción que los niños, sus mentes son más reflexivas al tardar en pensar sus respuestas y
no solo decir lo primero que sus mentes viene hacia ellos.

Los resultados fueron que el 100% de los jóvenes tuvo sus respuestas correctas conforme el
test, pensaron un poco más sus respuestas y no solo dijeron cosas al azar, vieron
detenidamente todo y lograron ver todo de mejor manera, en cambio, los niños solo 1 pudo
tener las respuestas correctas o sea, un 20% de la población de 5 que se pudo conseguir.

Referencias:

https://www.cognifit.com/es/habilidad-cognitiva/percepcion-visual

https://definicion.de/distancia/

http://www.itson.mx/servicios/innovacion/documents/taxonomia_verbos_2.pdf

http://www.raco.cat/index.php/anuariopsicologia/article/viewFile/64486/88257

http://www.acmor.org.mx/sites/default/files/219.pdf

http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/art_revistas/pr.875/pr.875.pdf

file:///C:/Users/Jhossvan%20D.VileBlood/Downloads/31555-69426-1-PB.pdf