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UNIVERSIDAD NACIONAL

“SANTIAGO ANTÚNEZ DE MAYOLO”

FACULTAD DE CIENCIAS DEL AMBIENTE


ESCUELA ACADÉMICA PROFESIONAL DE INGENIERÍA
AMBIENTAL

Tema: INFORME DE CONTROL DEL CRECIMIENTO MICROBIANO


Docente: MANDUJANO AYLAS IRMA NORMA
Asignatura: MICROBIOLOGÍA
Integrantes:
 ARAGON VALDERRAMA INDIRA
 ARANDA LAZARO GRECIA
 HUAYNATE GAMARRA DARWIN
 JARAMILLO EVARISTO KEVIN
 RAMOS MORIBE FLANKLIN

HUARAZ- PERÚ
2018
INTRODUCCION

En esta oportunidad consideraremos al microorganismo desde otra perspectiva.


Nos ocuparemos de las relaciones de los microorganismos con el hombre.
Empezaremos señalando los agentes y métodos para el control del crecimiento
microbiano.

El control puede efectuarse limitando el crecimiento de los microorganismos,


procesos llamados inhibición; o destruyendo los organismos por esterilización,
muerte o eliminación de todos los organismos viables de un medio de cultivo.

Las medidas de control de los microorganismos son la descontaminación, la


desinfección y la esterilización. (Madigan, Martinko, & Parker, 1978)

Aunque muchos microorganismos son beneficiosos y necesarios para el bienestar


humano, las actividades microbianas pueden tener consecuencias indeseables,
como la putrefacción de los alimentos y el desarrollo de enfermedades. En
consecuencia, es fundamental poder destruir los microorganismos o inhibir su
crecimiento para minimizar sus efectos destructivos. (Prescott, Harley, & Klein,
2002)
OBJETIVOS

 Evaluar la eficiencia de algunos desinfectantes y antibióticos.


 Evaluar el proceso de desinfección solar y la variación en la población
microbiana.
MARCO TEORICO

La esterilización es el proceso por el que todas las células vivas, esporas viables,
virus y viroides son destruidos o eliminados de un objeto o hábitat. Cuando se
realiza la esterilización con un agente químico, el agente se denomina esterilizante.
Por el contrario, la desinfección consiste en la destrucción, inhibición o eliminación
de, al menos, los microorganismos que pueden causar enfermedad. El principal
objetivo es destruir patógenos potenciales, aunque la desinfección también reduce
significativamente la población microbiana total.

El saneamiento tiene una relación próxima con la desinfección. Con este sistema,
la población microbiana se reduce a niveles que se consideran seguros según las
normas de salud pública. Normalmente, es necesario controlar los microorganismos
sobre tejidos vivos con agentes químicos. La antisepsia es la prevención de una
infección o sepsis, y se realiza con antisépticos. Son agentes químicos que se
aplican sobre los tejidos para prevenir una infección, destruyendo o inhibiendo el
crecimiento de agentes patógenos; también reducen la carga microbiana en
general.

Cuando el agente destruye organismos, se dice que tiene efecto un germicida


destruye agentes patógenos y muchos no patógenos, pero no necesariamente
endosporas. (Brooks, Carroll, Butel, More, & Mietner, 1998)

Cinética de Muerte Microbiana

Una población microbiana no se destruye instantáneamente cuando se expone a un


agente letal. La muerte de una población, al igual que su crecimiento, es
generalmente exponencial o logarítmica, es decir, la población se reduce en niveles
iguales a intervalos constantes (Tabla 1). Si se representa el logaritmo del número
de microorganismos que permanece viable frente al tiempo de exposición del
agente, se obtiene una línea recta. Cuando la población se ha reducido
notablemente la velocidad de destrucción puede disminuir debido a la supervivencia
de algunas variantes más resistentes de los microorganismos expuestos. Para
estudiar la eficacia de un agente letal, hay que saber cuándo están muertos los
microorganismos, tarea no tan fácil como en el caso de organismos de mayor
tamaño (no se puede tomar el pulso a una bacteria). Una bacteria se considera
muerta si no crece ni se multiplica cuando se inocula en un medio de cultivo
adecuado para su crecimiento. Análogamente, consideraremos que un virus está
inactivo cuando no es capaz de multiplicarse en un huésped apropiado. (Prescott,
Harley, & Klein, 2002)

Tabla 1. Experimento Teórico de Destrucción Térmica Microbiana

Condiciones que Influyen sobre la Eficacia de la Actividad de un agente


Antimicrobiano

La destrucción de los microorganismos y la inhibición de su crecimiento no son


asuntos sencillos porque la eficacia de un agente antimicrobiano (agente que
destruye microorganismos o inhibe su crecimiento) depende de al menos seis
factores. (Prescott, Harley, & Klein, 2002)

1. Tamaño de la población. En cada intervalo de tiempo se destruye una


fracción igual de población microbiana, por tanto, una población mayor
necesitará más tiempo para morir que una más pequeña.
2. Composición de la población. La eficacia de un agente varía
considerablemente con la naturaleza de los organismos que se van a tratar
porque éstos difieren sustancialmente en cuanto a susceptibilidad.
3. Concentración o intensidad de un agente antimicrobiano. A menudo, pero no
siempre, cuanto más concentrado esté un agente químico o más intenso sea
uno físico, más rápidamente se destruyen los microorganismos.
4. Duración de la exposición. Cuanto más tiempo se exponga una población a
un agente microbicida, más organismos se destruirán.
5. Temperatura. La actividad de los agentes químicos aumenta con la
temperatura. Con frecuencia, concentraciones bajas de un desinfectante
pueden ser eficaces a temperaturas más altas.
6. Ambiente local. La población microbiana que debe ser controlada no está
aislada, sino en el contexto de una serie de factores ambientales que pueden
ofrecerle protección o facilitar su destrucción.

Control Microbiano por Métodos Físicos

El calor y otros agentes físicos se suelen utilizar para esterilizar objetos, como lo
demuestra el uso que todavía tiene la autoclave en todos los laboratorios de
microbiología. Los cuatro agentes empleados con más frecuencia como agentes
físicos son: calor, bajas temperaturas, filtración y radiación. (Prescott, Harley, &
Klein, 2002)

Los métodos físicos se usan a menudo para lograr la descontaminación microbiana,


la desinfección y esterilización. El calor, la radiación y la filtración son métodos
estándar que emplean para destruir o eliminar microorganismos no deseables.
(Madigan, Martinko, & Parker, 1978)

Calor

Imagen 1. Efecto de la temperatura en la viabilidad de una bacteria mesofílica.


El fuego y el agua en ebullición
se han utilizado para
esterilizar y desinfectar desde
la época de los griegos, siendo
el calor aún uno de los
métodos más comunes para
destruir microorganismos. Se
puede aplicar húmedo o seco.
(Prescott, Harley, & Klein,
2002)

Para todos los microorganismos existen una temperatura máxima de crecimiento


por encima de la cual mueren. A temperaturas muy altas, casi todas las moléculas
pierden su estructura y función, por el proceso denominado desnaturalización.
(Madigan, Martinko, & Parker, 1978)

La esterilización con vapor se realiza en un Autoclave aparato similar a una olla a


presión. El desarrollo de la autoclave por Chamberland, en 1884, estimuló
enormemente el progreso de la microbiología. Se hierve agua para producir vapor,
que pasa a través de una cubierta al interior de la cámara de la autoclave. Se
expulsa el aire que inicialmente se encuentra en la cámara hasta que ésta queda
llena de vapor saturado y se cierran las salidas. El vapor saturado y caliente
continúa entrando en la cámara hasta que se alcanza la temperatura y presión
deseadas, normalmente, 121 °C y 6.8 kg de presión. A esta temperatura, el vapor
saturado puede destruir en 10-12 minutos todas las células vegetativas y
endosporas presentes en un volumen pequeño de muestra. El tratamiento se
continúa durante 15 minutos para conseguir un margen de seguridad.
Evidentemente, grandes contenedores o recipientes de muestras líquidas
requerirán tratamientos más prolongados. (Prescott, Harley, & Klein, 2002)

Muchos objetos se esterilizan mejor en ausencia de agua mediante esterilización


por calor seco. Los objetos que se van a esterilizar se colocan en una estufa a una
temperatura de 160 a 170 °C durante 2 a 3 horas. La destrucción microbiana se
produce aparentemente como consecuencia de la oxidación de los constituyentes
celulares y la desnaturalización de las proteínas. Aunque el calor del aire seco es
menos eficaz que el húmedo. El calor seco no corroe utensilios de cristal ni
metálicos, como lo hace el calor húmedo y puede emplearse para esterilizar polvo,
aceite y otros materiales diversos. La mayoría de los laboratorios esterilizan el
material de vidrio con calor seco. A pesar de estas ventajas, la esterilización por
calor seco es lenta e inapropiada para materiales termosensibles, corrió muchos
objetos de plástico y goma. (Prescott, Harley, & Klein, 2002).

Bajas temperaturas

Aunque hasta ahora se están discutiendo los sistemas para la destrucción de


microorganismos, a menudo, la técnica de control más conveniente es inhibir su
multiplicación mediante el empleo de la refrigeración o congelación. Este enfoque
es particularmente importante en microbiología de los alimentos. Una de las causas
por la que, en general, los micoorganismos no se multiplican a las temperaturas de
congelación es la ausencia de agua líquida libre. (Brooks, Carroll, Butel, More, &
Mietner, 1998)

Filtración

La filtración es un método excelente para reducir, incluso esterilizar, la población


microbiana en soluciones termosensibles. Más que destruir directamente los
microorganismos contaminantes, el filtro simplemente los retira. Existen dos tipos
de filtros. Los filtros de profundidad consisten en materiales fibrosos o granulosos
que forman una capa gruesa rellena de canales retorcidos de un diámetro pequeño.
La solución que contiene los microorganismos se aspira a través de esta capa,
quedando las células microbianas retenidas, adsorbidas, en el filtro. Los filtros de
profundidad se pueden fabricar con tierra de diatomeas (filtros de Berkefield),
porcelana no vidriada (filtros de Chamberlain), asbestos o materiales similares.
(Madigan, Martinko, & Parker, 1978)
Radiación

Los tipos de radiación y las formas en que daña o destruye a los microorganismos
se han discutido ya previamente. Las aplicaciones de las radiaciones ultravioleta e
ionizante para esterilizar objetos se describen brevemente a continuación.
Radiación y sus efectos sobre los microorganismos (pp. 137-139). La radiación
ultravioleta (UV) de aproximadamente 260 nm es bastante letal, pero no atraviesa
eficazmente el cristal, las películas de suciedad, el agua ni otras sustancias. Debido
a este inconveniente, la radiación UV se emplea como agente esterilizante en muy
pocas situaciones. Las lámparas UV se colocan a veces en los techos de las
habitaciones o en cabinas de seguridad biológica para esterilizar el aire y cualquier
superficie expuesta. Como la radiación UV quema la piel y lesiona los ojos, las
personas que trabajan en estas zonas deben asegurarse de que estas lámparas
estén apagadas cuando trabajen allí. Hay disponibles unidades de luz UV
comerciales para el tratamiento del agua. Los agentes patógenos y otros
microorganismos mueren al pasar una capa delgada del agua contaminada bajo las
lámparas.

La radiación ionizante es un agente esterilizante excelente y penetra en los objetos.


Destruirá endosporas bacterianas y células vegetativas, tanto procariotas como
eucariotas; sin embargo, la radiación ionizante no es siempre tan efectiva frente a
virus. La radiación gamma procedente de una fuente de cobalto 60 se utiliza para
esterilizar en frío: antibióticos, hormonas, suturas y suministros desechables de
plástico, como jeringas. La radiación gamma se ha empleado también para
esterilizar y «pasteurizar» carne y otros alimentos. (Brooks, Carroll, Butel, More, &
Mietner, 1998)

Control Microbiano por Agentes Químicos

Aunque los objetos se desinfectan a veces con agentes físicos, las sustancias
químicas se utilizan con más frecuencia para la desinfección y la antisepsia. Muchos
factores influyen en la eficacia de los desinfectantes y antisépticos químicos, como
ya se ha expuesto anteriormente. Hay que tener en cuenta factores como la clase
de microorganismos potencialmente presentes, la concentración y naturaleza del
desinfectante que se emplee y la duración del tratamiento. Las superficies sucias
deben limpiarse antes de aplicar un desinfectante o antiséptico. Un uso apropiado
de los agentes químicos es esencial para la seguridad en los laboratorios y
hospitales. (Brooks, Carroll, Butel, More, & Mietner, 1998)

Alcoholes

Los alcoholes se encuentran entre los desinfectantes y antisépticos más utilizados.


Son bactericidas y fungicidas, pero no esporicidas; destruyen también algunos virus
con envoltura lipídica. Los dos alcoholes germicidas más comunes son el etanol y
el isopropanol, empleados normalmente en una concentración del 70 a 80 %.
Actúan desnaturalizando las proteínas y, quizás, disolviendo los lípidos de
membrana. Se requiere una inmersión en estos alcoholes durante 10 a 15 minutos
para desinfectar termómetros y otros instrumentos.

Halógenos

Los halógenos pertenecen al grupo VIIA de la tabla periódica (flúor, cloro, bromo,
yodo y astatino). Existen en forma de moléculas diatómicas en estado libre, y forman
sales con sodio y la mayoría del resto de los metales. Yodo y cloro son agentes
antimicrobianos importantes. El yodo se utiliza como antiséptico cutáneo, y destruye
los microorganismos al oxidar los constituyentes celulares y formar compuestos de
yodo con las proteínas celulares. En concentraciones elevadas, puede incluso
destruir algunas esporas. A menudo se aplica yodo como tintura de yodo al 2 % o
más en una solución de agua y etanol de yoduro potásico. Aunque es un antiséptico
eficaz, puede lesionar la piel, deja manchas y se pueden desarrollar alergias al yodo.
Más recientemente, se ha combinado el yodo con un adyuvante orgánico para
formar un yodóforo. Puede aplicarse como cloro gas, hipoclorito sódico o hipoclorito
calcico, todos ellos producen ácido hipocloroso (HC1O) y, luego, oxígeno atómico.
El resultado es la oxidación de materiales celulares y la destrucción de bacterias
vegetativas y hongos, aunque no de esporas.

Aldehídos
Los dos aldehídos más utilizados, el formaldehído y el glutaraldehído, son moléculas
muy reactivas que se combinan con ácidos nucleicos y proteínas, inactivándolos,
probablemente al formar puentes cruzados y mediante alquilación. Son esporicidas
y pueden emplearse como esterilizantes químicos. El formaldehído se disuelve
normalmente en agua o alcohol, antes de su uso. Una solución tamponada al 2 %
de glutaraldehído es un desinfectante eficaz. Es menos irritante que el formaldehído
y se utiliza para desinfectar material en hospitales y laboratorios. El glutaraldehído
desinfecta normalmente objetos en 10 minutos, pero requiere hasta 12 horas para
destruir todas las esporas.
PROCEDIMIENTO EXPERIMENTAL:

Agente Físico

- Acción de la temperatura
1. Inoculamos en tubos con caldo de cultivo la muestra bacteriana indicada.
2. Sometimos la a los tubos en diferentes temperaturas de incubación.
- Presencia de oxigeno
1. Inoculamos en tubos con caldo de cultivo la muestra bacteriana indicada.
2. Sellamos uno de los tubos con parafina liquida evitando así el ingreso de
oxigeno (anaeróbico) mientras que el otro tubo queda libre (aeróbico).
Ambos llevamos a incubar a 37°C por 24hrs.
3. Evaluar e interpretar los resultados por la presencia de turbidez en los
tubos.

Agente Químico

- Acción del pH
1. Añadimos a un tubito con caldo nutritivo con 2 gotas de Ácido Sulfúrico y
a otro 2 gotas de Hidróxido de Sodio, alterando de esta manera el pH
normal del medio de cultivo; para comparar se tendrá un tercer tubo con
un pH neutro.
2. Inoculamos en tubos antes mencionados la muestra bacteriana indicada
y llevar a incubar a 37°C por 24hrs.
3. Evaluar e interpretar los resultados por la presencia de turbidez en los
tubos.

- Acción de desinfectantes
1. Se humedeció un hisopo con la solución bacteriana indicada e
inoculamos en la placa de agar recuento, dispersándolo sobre toda la
superficie con la ayuda del hisopo y dejar secar por 5 minutos.
2. Se colocó los discos desinfectantes en forma cruzada con la ayuda de
una pinza y se llevó a incubar a 37°C por 24hrs.
3. Evaluar e interpretar los resultados por la presencia de zonas claras o
halos que aparecen alrededor de cada disco, midiendo el diámetro de
cada uno y explicando cual tuvo mayor efecto.
RESULTADOS:

CUESTIONARIO:

1. ¿Cuáles son los efectos químicos y físicos que ocurren sobre el


crecimiento microbiano?

 Dentro de los efectos físicos se encuentran los cambios de


temperatura y de oxígeno (aerobios y anaerobios)
 Mientras que en los químicos se encuentran los cambios de pH,
acción de desinfectantes, antibióticos y radiaciones, estas últimas
divididas en ionizantes y no ionizantes.

2. Explique ¿de qué manera afectan el oxígeno y la temperatura en el


crecimiento microbiano?
 Temperatura: Cada microorganismo tiene una temperatura de
crecimiento adecuada. Si consideramos la variación de la velocidad
de crecimiento en función de la temperatura de cultivo, se puede
observar una temperatura mínima por debajo de la cual no hay
crecimiento; a temperaturas mayores se produce un incremento lineal
de la velocidad de crecimiento con la temperatura de cultivo hasta que
se alcanza la temperatura óptima a la que la velocidad es máxima. Por
encima de esta temperatura óptima, la velocidad de crecimiento decae
bruscamente y se produce la muerte celular. El aumento de la
velocidad de crecimiento con la temperatura se debe al incremento
generalizado de la velocidad de las reacciones enzimáticas con la
temperatura.
En términos generales, la velocidad de las reacciones bioquímicas
suele aumentar entre 1.5 y 2.5 veces al aumentar 10ºC la temperatura
a la que tienen lugar. La falta de crecimiento a temperaturas bajas se
debe a la reducción de estas mismas y al cambio de estado de los
lípidos de la membrana celular que pasan de ser fluidos a cristalinos
impidiendo el funcionamiento de la membrana celular. La muerte
celular a altas temperaturas se debe a la desnaturalización de
proteínas y a las alteraciones producidas en las membranas lipídicas
a esas temperaturas. Es importante tener en cuenta que a
temperaturas bajas, el metabolismo celular es lento y las células paran
de crecer; aunque suelen morir. Sin embargo, cuando la temperatura
es superior a la óptima, se produce la muerte celular rápidamente y
las bacterias no pueden recuperar su capacidad de división si baja
posteriormente la temperatura.

 O2: Hay microorganismos que requieren ambientes oxidantes para


crecer, mientras que otros necesitan ambientes reductores. El
metabolismo de ambos tipos de microorganismos presenta diferencias
notables. El requerimiento de condiciones oxidantes o reductoras no
debe confundirse con la necesidad de presencia o ausenciade
oxígeno para que se produzca el crecimiento. En general, cuando un
microorganismo requiere un ambiente oxidante se dice que desarrolla
un metabolismo oxidativo (o aerobio) mientras que los
microorganismos que requieren ambientes reductores (o menos
oxidantes) realizan un metabolismo fermentativo (anaerobio). Hay
microorganismos que, aunque viven en presencia de oxígeno, no son
capaces de utilizarlo como aceptor final de electrones y deben
desarrollar un metabolismo fermentativo (los estreptococos, por
ejemplo).Por otra parte, hay microorganismos que pueden desarrollar
ambos tipos de metabolismo. Esto es: en presencia de oxígeno
desarrollan un metabolismo oxidativo yen su ausencia, fermentativo.
(Brock, 2004)

3. Frente a la acción de antibióticos ¿a qué nivel actúan estos para evitar el


crecimiento de una bacteria?

 Un Antibiótico es una sustancia química producida por un


microorganismo, que desarrolla una actividad antimicrobiana. Su
origen puede ser:
-Natural o biológico: Se obtiene de cultivos de microorganismos que
pueden ser hongos o bacterias.
-Semisintético. A partir de un núcleo básico de un agente obtenido de
forma natural, se modifican algunas de sus características químicas,
para mejorar sus propiedades, por ejemplo, aumentar su actividad,
ampliar su espectro de acción, facilitar su administración o disminuir
los efectos indeseables. Estos antibióticos como bactericidas
producen la muerte de los microorganismos responsables del proceso
infeccioso.
Actualmente, existen tres categorías de antimicrobianos:
-Los que producen una acción bactericida poco relacionada con la
concentración, como es el caso de los β-lactámicos y los
aminoglucósidos, con los que se obtiene la máxima acción bactericida.
-Los que se comportan como bacteriostáticos: macrólidos,
tetraciclinas y cloranfenicol, entre otros.
Los mecanismos por los que los antibióticos alteran la biología de los
microorganismos son: Inhibición de la síntesis de la pared celular,
desorganización de la membrana citoplasmática, inhibición de la
síntesis de proteínas, bloqueo de la síntesis de ácido fólico.
(García, 1990)
4. La alteración de pH ¿Qué efecto ocasiona en la bacteria?

 El pH intracelular es ligeramente superior al del medio que rodea las


células ya que, en muchos casos, la obtención de energía metabólica
depende de la existencia de una diferencia en la concentración de
protones a ambos lados de la membrana citoplasmática. El pH interno
en la mayoría de los microorganismos está en el rango de 6,0 a 8,0.
La bajada del pH se puede deber a varios factores, uno de los cuales
es la liberación de ácidos orgánicos de cadena corta (fórmico, acético,
láctico) por ciertas bacterias. En este sentido, hay que tener en cuenta
que la acción bactericida de estos ácidos orgánicos de cadena corta
es más potente que la debida únicamente a la bajada del pH que
producen. Esto es, los ácidos orgánicos de cadena corta son tóxicos
para algunas bacterias por sí mismos.
El pH intracelular de las bacterias neutrófilas, por ejemplo, debe
permanecer próximo a la neutralidad para evitar la destrucción de las
macromoléculas celulares que son sensibles al acido o al alcalino. En
los acidofilicos o alcalófilos extremos el pH intracelular puede variar
algunas unidades respecto a la neutralidad, pero en la mayoría de los
microorganismos cuyo pH óptimo para el crecimiento está entre 6 y 8
(neutrofilios), el citoplasma o permanece neutro o muy próximo a la
neutralidad.
(Brock, 2004)
El pH en un medio afecta directamente a un microorganismo y a
enzimas e influye en la solubilidad de muchas moléculas que de
alguna manera indirecta ejercen alguna influencia sobre el
microorganismo: Solubilidad CO2, velocidad de fotosíntesis,
disponibilidad de nutrientes (NH4, PO4), movilidad de metales
pesados, velocidad de replicación. Funciones que si son alteradas
pueden causar muerte o inhibición del crecimiento de los
microorganismos.
(Prescott, Harley, & Klein, 1999)

5. Explique ¿qué factores inmediatos influyen en el desarrollo de la curva de


muerte de un microorganismo en una muestra de agua residual y en la
superficie de la tierra?

-En una muestra de agua residual: cambio de pH a ácido (para bacterias


alcalófilas y neutrófilas) y a básico (para acidófilas y neutrófilas); presencia
de detergentes, jabones, alcoholes y demás productos desinfectantes
que se encuentren contaminando el agua. Ausencia de O2: Letal para
bacterias aeróbicas estrictas.
-En la superficie de la tierra: también los cambios de pH dependiendo de si
es un suelo fértil con pH estable o son suelos contaminados; presencia de
O2 que no permite el crecimiento a bacterias anaeróbicas estrictas;
Temperaturas: que dependiendo de la ubicación varía mucho y puede dar
muerte a algunas bacterias mientras que otras se desarrollan normalmente:
(termófilas, sicrófilas, extremófilas, etc.) y las radiaciones no ionizantes
(rayos UV) que dependiendo del nivel de radiación alteran la curva de muerte.
CONCLUSIONES

 Determinamos que la bacteria estafilococos aureus , bacteria de pH básico,


sensible a lejía , jabón cristal violeta y poco sensible a alcohol
 Determinamos que la desinfección por UV es un proceso libre de sustancias
químicas, es decir no necesita reactivos para usarlo, es una forma de
esterilizar, pero con rango menor a la esterilización con autoclave, porque la
luz solo llega a la superficie y no en toda la colonia.
BIBLIOGRAFÍA

Brooks, G., Carroll, K., Butel, J., More, S., & Mietner, T. (1998). Microbiología Medica (6ta Edición
ed.). San Francisco: The McGraw Hill.

Madigan, M., Martinko, J., & Parker, J. (1978). Brock Biología de los Microorganismos (10a Edición
ed.). Mexico: PEARSON.

Prescott, L. M., Harley, J. P., & Klein, D. A. (2002). Microbiologia (Vol. 5ta Edición). Londres: The
McGraw Hill.