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República Bolivariana de Venezuela.

Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz.

Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria Ciencia y Tecnología.

Universidad Nacional Experimental de la Seguridad.

Academia Nacional del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y


Criminalísticas.

VIII Cohorte de Investigación Penal.

Centro de Formación-Dtto.Capital Cefo- Catia.

Aula #15 - Físico #28

Transformación social en el uso de la tecnología enfocada en la investigación


penal.

La innovación tecnológica apoyada en la informática y en las redes de


comunicaciones mundial, así como su expansión como en las últimas décadas,
han derivado en un nuevo paradigma sociológico nominados sociedad de la
información o del conocimiento, basada en la información, que se puede procesar,
almacenar, recuperar, y comunicar de forma ilimitada e independiente. El sistema
depende directa e intensamente de tecnología avanzada en la información,
basada primordialmente en la automatización y en la digitalización; con todo, su
aplicación no solo tiene lugar en entorno socioeconómico sino en el ámbito
cotidiano incluso doméstico, lo que permite augurar que los impactos también
repercuten, aunque lógicamente con grados y modos diversos en casi todas las
formas delictivas y en casi todas las instancia y mecanismo del control del delito.

Dentro de las nuevas diligencias, desempeña un papel destacado, por su


relevancia en la instrucción de las causas por delito, el registro y la incautación de
la información almacenada en los equipos informáticos (Los tradicionales Disco
Duros de los ordenadores) y demás unidades de almacenamiento masivo de
información, que se ha convertido en una práctica imprescindible, cuando se lleva
a cabo un registro con el fin de encontrar evidencias digitales del delito
investigado.

Es relevante como medio de obtención de información, pero también como fuente


de prueba.

Cualquier hecho delictivo por muy tradicional que sea como un delito de
rapto/secuestro, agresión sexual, homicidios, siempre podrá beneficiarse las
autoridades de esas capacidades que le otorga la tecnología de localizar algún
rastro digital del sospechoso, sus movimientos, comunicaciones. La tecnología es
necesaria para la investigación criminal.

La tecnología se puede aplicar a todo tipo de delito cometido ya que, desde el


momento en que utilizamos la tecnología las 24 horas del día cualquier hecho
delictivo se puede investigar utilizando herramientas científicas y herramientas
informáticas.

La educación constante dela ciencia en el ámbito de las telecomunicaciones hace


que la búsqueda de un adecuado equilibrio entre seguridad y privacidad en la
investigación penal del delito constituya un reto permanente que exige un
renovado entendimiento de las exigencias habitantes de todo acto de injerencia en
la privacidad de los ciudadanos. Solo así podríamos seguir avanzando en la
búsqueda de técnicas de investigación que abran nuevas posibilidades en la
investigación criminal, como medio necesario para hacer frente a los nuevos
desafíos de la criminalidad organizada y del terrorismo dentro respeto a los
principios básicos del Derecho Penal y del proceso debido.

Una de las consecuencias derivadas de esta transformación social ha sido la


producción de daños a bienes jurídicos protegidos por el ordenamiento penal. Han
entrado en escena nuevas conductas delictivas cuya perpetración solo es posible
en realidades de uso tecnológicos; es por ello que el recurso a la tecnología por
parte del Estado cumple en la actualidad un doble papel en relación con el
proceso penal.
1. Permiten el perfeccionamiento de los medios de análisis para investigación
y prueba ofreciendo resultado más fiable.
2. Permite la persecución de aquellos delitos conectados directamente con la
tecnología cada vez más numerosos.

Cabe decir que los cifrados métodos de investigación del delito junto con el resto
de los que la evolución tecnológica actual está dando lugar, resultan tan eficaces
como necesarios que se muestran potencialmente lesivos para derechos
fundamentales como la intimidad y autodeterminación informativa.

También la delincuencia organizada ha aprovechado los progresos de la ciencia


en el ámbito de las telecomunicaciones para ampliar su infraestructura y potenciar
la consecución de sus fines ilícitos.
Para poder dar respuesta a las formas de delincuencia ligadas al uso de las
nuevas tecnologías, junto a los actos de instrucción «clásicos», han aparecido
otros que exigen buscar un adecuado equilibrio entre seguridad y privacidad.
De un lado, la capacidad del Estado para hacer frente a esta fenomenología
criminal de nuevo cuño.
Se establecen unas disposiciones comunes para todas estas medidas de
investigación tecnológica que deben satisfacer los principios de especialidad,
idoneidad, excepcionalidad, necesidad y proporcionalidad, cuya concurrencia debe
encontrarse suficientemente justificada en la resolución judicial habilitadora, donde
el juez determinará la naturaleza y extensión de la medida en relación con la
investigación concreta y con los resultados esperados