Sunteți pe pagina 1din 2

Universidad Santo Tomás

Facultad de Filosofía y Letras


Las Palabras y las Cosas
Michelle Rodríguez

Foucault, Michel. (2010) “Prefacio, La prosa del mundo y Representar” En: Las palabras y las
cosas. México: Siglo XXI

La presente relatoría tiene como propósito exponer los primeros capítulos del libro Las palabras y las
cosas escrito por Michelle Foucault en 1966, época en la cual se le inscribe como estructuralista,
movimiento que grosso modo parte de la idea de que la estructura gramatical del lenguaje refleja la
estructura lógica del pensamiento; tiene como punto de partida el estudio estático de la lengua hecho
por Ferdinand Saussure para quien el lenguaje es una estructura o sistema de signos, en el que los
elementos son definidos por sus relaciones con otras unidades, así la estructura es una totalidad
cerrada de relaciones internas. Frente a esta comprensión del lenguaje, en la que el sujeto se ve
inmerso, Foucault propone un análisis y estudio del problema del lenguaje desde una perspectiva
diferente, a saber nos dice Joseph Rassam, bajo unos presupuestos filosóficos que no contemplan al
sujeto, por el contrario el individuo desaparece en las totalidades objetivas de la lengua, el rechazo del
progreso histórico y del triunfalismo de la razón, la propuesta de la arqueología como el método de
análisis de los cambios en los ordenes de la cultura occidental. Por otra parte Philippe Sabot se refiere a
las palabras y las cosas como la obra en la que Foucault se dedica a desentrañar las continuidades entre
los discursos con la misma facilidad que rehace el vinculo entre los enunciados manifiestamente
heterogéneos. Los problemas generales de la obra son el lenguaje, el hombre, el inconsciente y la
representación.

Prefacio

La obra dice Foucault surge de la risa que sacude todo lo familiar a nuestro pensamiento, al que tiene
nuestra edad y geografía. (lo Mismo y lo Otro). Lo exótico de otro pensamiento es la inquietud por los
limites de nuestro pensamiento, la imposibilidad de pensar esto.

¿Qué es imposible y de que imposibilidad se trata? … si no se deslizara en todo espacio vacío, todo
intersticio blanco que separa unos seres de otros. Lo imposible es la escasa distancia en que se
yuxtaponen. La separación se camufla como hilo conductor (a, b, c, d) como continuidad, estructura que
posee sentido en nuestro pensamiento.

Eustenes, lugar común (saliva) “Si la extrañeza se hace evidente es sobre el fondo de ese y, de ese en,
de ese sobre” garantía de la yuxtaposición.

Borges: El espacio común se encuentra en ruinas “En qué lugar podrían encontrarse, a no ser en la voz
inmaterial que pronuncia su enumeración, a no ser en la página que le transcribe? ¿Dónde podrían
yuxtaponerse a no ser en el no lugar del lenguaje” Borges sustrae el emplazamiento el suelo sonde los
seres pueden yuxtaponerse. El (a, b, c, d) es la máscara, la mesa de disección desaparece: “Mesa en dos
sentidos superpuestos: (el objeto en que las cosas se encuentran) y el cuadro que le permite al
pensamiento llevar a cabo un ordenamiento de los seres, la repartición en clases, un agrupamiento
nominal (..) allí donde, desde el fondo de los tiempos, el lenguaje se entrecruza con el espacio”

Risa y malestar produce un desorden que es distinto a la incongruencia, desorden que se refiere más
bien al numero de posibles ordenes en la dimensión. “las cosas están ahí acostadas, puestas, dispersas,
en sitios diferentes que cuesta definirlas mas allá de unas y de otras en un lugar común” Utopías y
heterotopías, las cuales impiden nombrar esto y aquello, arruinan la sintaxis, aquella que hace
mantenerse juntas las palabras y las cosas.

Afasia, atopía: incapacidad o dificultad en comunicarse mediante el habla, la escritura o la mímica,


incapaz de producir o comprender el lenguaje. Foucault utiliza esta imagen para ilustrar el malestar de
aquellos cuyo lenguaje está arruinado: se ha perdido lo común del lugar y el nombre. Foucault
contempla otra dirección en el relato de Borges: situar la incongruencia en china, lugar que a los ojos de
occidente parece privilegiado y sordo a los sucesos temporales, en el que se da el desarrollo puro de la
extensión, de un pensamiento sin espacio.

Instauración del orden de las cosas: “no existe, ni aún para la más ingenua de las experiencias, ninguna
semejanza, ninguna distinción que no sea resultado de una operación precisa y de la aplicación de un
criterio previo” sistema de los elementos. Foucault define el orden como lo que se da en las cosas
como su ley interior, una red secreta que está ahí, esperando ser enunciada.

Los códifos de una cultura fijan ordenes empíricos, sin embargo la cultura se libra las rejas lingüísticas
y aplica una segunda reja que deja las anteriores frente al ser en bruto del orden. Hay entonces entre a
mirada codificada o los códigos ordenadores y el conocimiento reflexivo o las reflexiones sobre el
orden, una región media en la que se manifiestan los modos de ser del orden.

El objeto de estudio en la presente obra es entonces esa experiencia desnuda del orden y sus modos de
ser, estudio que revela dos discontinuidades en la cultura occidental