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ESCUCHEMOS Y PONGAMOS EN PRACTICA LA PALABRA DE DIOS

Imagine Ud. Se encuentra en este momento en la plaza Grau y observa


que un automóvil conducido por un joven y acompañantes ingresan a la
vía y al llegar al primer puente altura del estadio nacional observan
colgados unos letreros donde indican la máxima velocidad (80)
kilómetros luego va avanzando y aumenta la velocidad mas y mas pasa
los 130 k/h. luego llega a 150 k/h. aun avanzan y pasa los 180 k/h. al
llegar a la altura de Miraflores esta unidad móvil pierde el control y sufre
un accidente de tránsito (volcadura) llegan los bomberos, llega la policía
los sacan a los heridos y son conducidos a un hospital, que creen
hermanos los médicos de emergencia de dicho nosocomio diagnostican
que las personas llegaron cadáver, y la policía busca los documentos del
vehículo y la identificación de los que viajaban en esta unidad móvil,
toman la licencia de conducir logran sacar la dirección de su domicilio y
se dirigen a la casa de uno de ellos; al llegar a su casa tocan la puerta y
salen los papas que cree que hace el efectivo policial, saca la llave del
vehículo y su licencia de conducir y los muestra a la pareja y pregunta
¿conocen de quien es esta llave de carro y la licencia de conducir? Y la
reacción de ellos fue primero preguntar que donde se encontraba su hijo
y les dice que acaba de fallecer y se encuentra en el nosocomio.
Entonces queridos hermanos notamos que este aviso que se encuentra
en el primer puente colgado con un anuncio de 80 k/h. este conductor
respetaba cree que hubiera tenido esta tragedia. De seguro que no por
eso esta ilustración nos enseña como el nombre del discurso es
ESCUCHEMOS Y PONGAMOS EN PRACTICA LA PALABRA DE DIOS
Si eso hacemos no sufriremos este tipo de tragedias.

Como todos sabemos el oído el tacto el olfato la vista el gusto son los
cinco sentidos básicos que nos ha creado nuestro padre Jehová; ahora
bien cuál de estos sentidos nos puede servir para alcanzar el premio de
la vida. Verdad que el OIDO es interesante que a través de la historia las
iglesias de babilonia la grande, han dado más importancia no al oído sino
a la vista o incluso al tacto, las personas ven una imagen de su dios y
hasta la tocan o la besan, pero Jehová siempre le ha dado más
importancia al Oido. oye o Israel presten oído y escuchen. con órdenes
como estas. se convocaba al pueblo de Israel, para escuchar la lectura, y
la explicación de las palabras de Jehová del mismo modo hoy tenemos
muchas oportunidades para escuchar y comprender lo que Jehová nos
dice, pero preguntémonos ¿será suficiente con solo oír el sonido de las
palabras de Jehová?

¿Qué es mejor oír o escuchar?


Por una parte, oír es un fenómeno que pertenece al orden fisiológico, incluido en
el mundo de las sensaciones. Nuestro sentido auditivo nos permite percibir los
sonidos en mayor y menor medida. Oír es percibir las vibraciones del sonido.
...Escuchar es deducir, comprender y dar sentido a lo que se oye.

EL QUE TIENE OIDOS ESCUCHE

En la parábola del sembrador Jesús nos enseña que la semilla es la palabra de


dios y que existen diferentes tipos de terrenos algunos ni la escuchan otros
escuchan pero no llegan a transformarse sea porque no son perseverantes o
porque no resisten a las presiones o tentaciones, otros si la escuchan con o mayor
intensidad Jehová dios espera que tú seas de aquellos que oye la palabra y la
practicas en tu vida, si tienes oídos para dios demuestra practicando las
enseñanzas de cristo no permitas que este sistema de cosas te absorba y te haga
sordo.

“El que tiene oídos, escuche”. (Mateo 13:1-9.) La mayoría de los presentes oyeron, pero
no ‘escucharon’. No tenían motivación ni verdadero interés en saber cómo la semilla
plantada en diversidad de condiciones era comparable al Reino de los cielos. Volvieron a la
cotidianidad de la vida en sus hogares, pensando quizás que las ilustraciones de Jesús eran
simplemente historias bonitas que encerraban una moraleja. ¡Cuánta riqueza de
entendimiento y cuántos privilegios y oportunidades excepcionales desaprovecharon a
causa de su corazón indiferente!
EL AMOR POR JEHOVA Y POR TODO LO QUE NOS ENSEÑA NOS MOTIVA A
CAMBIAR Isaías 48:17, 18

A pesar de estas dificultades, millones de personas que aman la justicia están


aprendiendo a vivir en paz y concordia con sus semejantes. ¿De qué manera? Al
aceptar la invitación que recoge la Biblia en Isaías 48:17, 18: (“Yo, Jehová, soy tu
Dios, Aquel que te enseña para que te beneficies a ti mismo, Aquel que te hace
pisar en el camino en que debes andar. ¡Oh, si realmente prestaras atención a mis
mandamientos! Entonces tu paz llegaría a ser justamente como un río, y tu justicia
como las olas del mar”).
Cuando aceptamos esta exhortación, Jehová pasa a ser, en cierto sentido, nuestro
Benefactor, y nos enseña a “andar” en verdadera paz y armonía. Claro, siempre
queda la opción de adoptar las teorías y filosofías de los hombres imperfectos,
pero sería una auténtica locura. La historia ha confirmado vez tras vez la verdad
fundamental que enuncia Jeremías 10:23: “Al hombre terrestre no le pertenece su
camino. No pertenece al hombre que está andando siquiera dirigir su paso”.
En otras palabras, carecemos de las aptitudes necesarias para gobernarnos y
formular un código moral adecuado que tenga validez universal. Quien sí
es competente para hacerlo es Dios (Isaías 33:22).