Sunteți pe pagina 1din 5

ATENTADOS CONTRA HUMANIDAD

SHAIEL SILED MATAMOROS QUINTERO

TRABAJO ENSAYO DE LEA

ASESORA:

MARTHA INÉS LÓPEZ TRUJILLO

DIRECTORA CURSO BÁSICO DE NIVELACIÓN PRE-UNIVERSITARIO

UNIVERSIDAD EL BOSQUE

FACULTAD DE MEDICINA

BOGOTÁ

2018
Todas las personas somos, primeramente, humanos, es decir, universos, somos

multidimensionales, lo cual implica, a su vez, que debemos ser tratados como tal, es

por esto que, a pesar de haber delineado hace varios siglos el globo, estableciendo

reglas y diferenciaciones, y creando culturas, creando guerras innecesarias, por

diferencias ideológicas, llamadas “culturales”, como excusa; hemos creado

organizaciones mundiales, que nos ayudan a crear paz… no, no nos ayudan a crear

paz, nos dan unas reglas que debemos seguir, y unos derechos para protegernos.

Pero estas siguen un modelo creado por Thomas Hobbes, en el cual describe al

hombre como un animal que no solo se deja llevar por su curiosidad, característica

propia de él, pero también, por el resto de deseos que tendría cualquier otro animal,

deseo de comida y placer, dominancia y lujuria, que a su vez, vendrá dado por el

deseo de saber, el deseo de conocimiento. Así, Hobbes concluye que “homo homini

lupus” ​el hombre es un lobo para el hombre​ (Thomas H., The Leviathan, 1660).

Razón por la cual, es necesaria la implementación de un gobierno, una autoridad

que limite el poder individual, que establezcan unas reglas básicas, reglas que

debemos seguir para poder considerarnos dignos de la sociedad, o mejor dicho,

dignos de vivir.

Al crear estas reglas, e instituciones, creamos divisiones en la sociedad, teniendo en

cuenta la clasificación de poderes que poseerá cada cual; de la misma manera que

seguimos inventando maneras de encasillar a las personas. A pesar de esto, esta

declaración de derechos humanos crea una posibilidad para las minorías, para

todos los grupos vulnerados, de poder escucharse; así, en su artículo 7 dice “Todos

son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley.
Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta

Declaración y contra toda provocación a tal discriminación”(1).

Esto crea ahora, el concepto de ciudadano global, sin embargo, y a pesar de esto,

no todos los países, y por tanto, personas, siguen todo lo que se ha pactado en los

tratados internacionales. Un ejemplo clave es el de este país, país que puede definir

a su población, Colombianos, como entes de injusticia, puesto que ya están

acostumbrados a la angustia social, la desigualdad, y el inconformismo; personas

que están ya tan acostumbradas a vivir con temor, a no poder vivir en paz, a saber

que todos los días gente muere, debido al peor error que pudo haber cometido,

estar en medio de una guerra que parece no tener fin, a una guerra que a nadie

debió afectar en primer lugar… a una guerra que nunca debió estar. Es esta llamada

“Colombianidad” a la que nos enfrentamos, ¿Cómo podemos pretender entonces

que nada malo está pasando en Colombia? ¿Que ya hay paz?... Que todo estará

bien.

El problema así mismo, radica en nuestra llamada “cultura”, la que parece

obligarnos a seguir en guerra, a responder a la violencia con más violencia, como si

estuviera en el ADN de todos los Colombianos esa respuesta, violencia, guerra.

Cuando un Colombiano viaja al exterior, lo que le preguntan es por la guerra, por el

constante caos que nos rodea, o por esas historias que nos hacen famosos, con las

que nos criamos, donde se retrata al hombre como quien tiene el poder, y a la

mujer, como nada menos que un objeto sexual, complaciente. Entonces, ¿Será que

algo viene mal con nosotros desde que nacemos, desde que nos criamos aquí?

¿Será que nunca podremos cambiarlo?


Pues no, como ciudadana Colombiana, me niego a que esta sea mi realidad, me

niego a continuar viviendo en una sociedad que me discrimina por mi sexo, mis

gustos, mis decisiones, (incluidas las que no puedo tomar, como ser nacer acá).

Es por esto que exijo el cumplimiento de todas las leyes y decretos que existen para

protegerme, a mi familia, a mi pueblo; porque es hora de un cambio profundo de esa

mentalidad que nos corroe. Porque las cosas no tienen porqué ser así.

Existe un plan decenal de Salud Pública en el cual se expresan todas las leyes y

exigencias del pueblo, para el pueblo. En estas se incluyen cómo crear “igualdad”

para todos los ciudadanos en cuanto a uno de los derechos fundamentales, la salud.

Independizando a la persona de los factores en cuanto a contexto social, e histórico

que propone estrategias intersectoriales, identificando al hombre como un ser

multidimensional (2). Y en este mismo país, también existe la ley 100 de 1993, bajo

la cual, en teoría, se generan los ingresos suficientes para que toda la población

tenga acceso al sistema de salud (3), pero que a su vez, se presta para corrupción,

lo que ha causado un desmoronamiento en pagos del sistema de salud.

Sin embargo, es notable en este país que no se cumplen dichas leyes, que siguen

habiendo injusticias, que se siguen cometiendo atentados contra la salud de grupos

minoritarios, como las muerte de niños con cáncer por condescendencia de las EPS

(4), a pesar del componente 8.7.5.4., de atención integral y diferencial de las niñas,

niños, y adolescentes en el entorno de los servicios de salud. O la falta de

demandas al sistema de salud Colombiano en cuanto a las poblaciones indígenas, y

la falta de ayuda ofrecida en cuanto a su situación de víctimas del conflicto armado,

“amparados” por la ley, pero al parecer, desamparados por Dios (5).


Finalmente, a pesar de todas estas injusticias cometidas por nosotros y el sistema

que nos rige, aún podemos cambiarla, podemos reescribir la historia y empezar con

una nueva, una de paz, de amor, que podemos escribir todo. Es importante recordar

que todo depende de nosotros, sobretodo de los jóvenes, encargados del futuro.

Piensa en un futuro mejor, y actúa para cambiarlo.

(1) Barreiro Barreiro C. Derechos humanos; Colección Salvat Temas Clave ; 1984.

(2) Colombia. Ministerio de Salud y Protección Social. Plan Decenal de Salud

Pública PDSP, 2012-2021 : la salud en Colombia la construyes tú. 2013.

(3) Colombia., Patiño Restrepo JF, ed., Academia Nacional de Medicina. Ley 100 de

(4) Tiempo CEE. Los niños con cáncer que no reciben atención de las EPS. 2016;

Available at:

https://www.eltiempo.com/vida/salud/ninos-con-cancer-no-reciben-atencion-de-las-e

ps-50865. Accessed Nov 15, 2018.1993 : reforma y crisis de la salud, parte II :

impacto de la reforma de la seguridad social en salud sobre la medicina como

profesión y como ciencia; Leyes, etc. 2002.

(5) Revista Nova et Vetera. ISSN: 2422-2216. Volumen 2 - Nº 17 Julio 2016.