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Ontogénesis del lenguaje

Sonidos, fonemas y prosodia.

El sexo, la posición respecto al conjunto de hermano, la experiencia lingüística, las


expectativas de los padres y el estado de salud, influyen en el desarrollo fonológico del
niño. El primer año de vida del niño es un periodo de suma importancia para el desarrollo
del lenguaje, adquieren la capacidad de interactuar intencionadamente con el adulto. La
comunicación del niño esta presente antes de que emita sus primeras palabras, desde el
momento de nacer el bebe está comunicando, son capaces de percibir estímulos
auditivos, pueden llorar, gemir, y producir un sonido, que equivalen manifestaciones de
sus deseos, expectativas y sensaciones. Durante el primer año de vida el niño pasa por
una fase denominada No especialización monolingüe , donde es capaz de discriminar y
producir una serie de sonidos casi ilimitados.

A nivel productivo el niño pasa del estado del balbuceo indiferenciado. Hacia los 6 y 8
meses el niño empiezan a tener un cierto control de la fonación y prosodia. Estos sonidos
(balbuceo) tienen un significado y en ese momento los niños comienzan con el balbuceo
reduplicad, es decir, producción de series de silabas consonante vocal (CV).
Entre los 9 y 10 meses el niño pasa progresivamente a la fase del balbuceo no
reduplicado, es decir, en vez de ser CV, las series incluirán “silabas vocal-consonante
vocal (VCV) y CVC.

Entre los 10 y 18 meses el niño dice sus primeras palabras. En el curso de su segundo
año de vida la articulación aún es imperfecta, ya que el habla del niño contiene omisiones,
sustituciones y distorsiones. En el tercer año el niño ya es comprendido por personas
cercanas como la familia y personas externa. Durante los 4 años ha mejorado de manera
ascendente la articulación, y a los 5 años los niños son capaces de producir
correctamente casi todos los sonidos de su lengua materna, aprendiendo los contorno de
la entonación y la prosodia de dicha lengua

¿Cómo adquiere el niño el repertorio del lenguaje?

Las primeras consonantes aparecen en el balbuceo antes de ser integradas en las


palabras, en un estudio hecho por Blake y Boysson, demuestra que entre los 9 y 14
meses los niños tienen una preferencia marcada por las consonantes oclusivas
/b,p,d,t,g,k/, ya que estas consonantes tienen una base fisiológica y más solida y son más
frecuentes que los otros tipos de consonantes.

Por lo que se respecta a las vocales, según Boysson y Cols, han demostrado que los
bebes tienen preferencia por las vocales que más dicen los adultos.

Los procesos de simplificación más comunes son las: sustituciones, asimilaciones,


supresiones de sonido o de grupos de sonidos y las reduplicaciones de silabas. Pueden
aplicarse más de un proceso de simplificación a una misma palabra
Estructura silábica

Tener noción sobre las silabas es importante, ya que las sustituciones y las asimilaciones
aparecen de forma variable. Por lo que respecta la asimilación, la sonorización de las
consonante varía según ubicación de la silaba, a nivel de armonía consonántica, los niños
muestran una limitación precoz en su producción y la asimilación vocálica y la
desnasalización implican un factor importante un segmento de una silaba no acentuada
es mas débil que una acentuada. La mayor parte de los niños se orientan hacia una
silaba de base CV

Preferencias Fonológicas:

Consisten en una preferencia del niño por un patrón articulatorio determinado, es decir,
por una clase particular de fonemas o por una estructura silábica concreta. Las
consonantes se pueden clasificarse en tres grupos según el lugar de articulación: labiales,
dentales y alveolopalatales. Los niños pueden tener preferencia por una localización del
sonido de la palabra , en las consonantes se clasifican en tres: inicial, media y final, en
donde puede variar el punto articulatorio según la preferencia del niño. Se debe tener en
cuenta que no todos los niños utilizan todos los procesos fonológicos a diferencia de
otros.

Desarrollo Léxico

Bases de la adquisición del léxico

El niño debe aprender a conectar secuencias de sonidos (significantes) utilizando las


representaciones mentales (significado), las construcciones de las representaciones
mentales es labor del niño, para lo cual debe descubrir las regularidades de la utilización
de los lexemas por parte del adulto, el niño debe también dominar otras dimensiones del
léxico tales como las relaciones de inclusión, las relaciones parte/todo, las
incompatibilidades léxicas, los diferentes significados de una palabra y las relaciones que
mantienen estos entre si, conocimiento sobre la morfología y las categorías gramaticales ,
estas categorías son importante para el conocimiento del léxico.

Adquisición del léxico: primeras palabras del vocabulario adulto

Entre los 10n y 13 meses el niño dice sus primeras palabras, la expansión del léxico al
comienzo es bastante lento (de 50 a 100 palabras hacia los 18 meses) y a medida del
tiempo esto se acelera progresivamente: 200 palabras hacia los 20 meses, de 400 a 600
a los dos años y 1.500 hacia los 3 años. Entre los 2 y 5 años, el niño aprende una palabra
por cada hora de vigilia, dando un total de 3.500 palabras nuevas cada año.
A partir de los 10 años, se calcula que adquiere 10.000 palabras nuevas por año, y se ha
estimado que es de suma importancia la lectura de libros, ya que los niños de 9 a 15 años
incrementan nuevas palabras. Este aumento de adquisición se debe que los niños deben
entender la funcionalidad de las producciones verbales de los adultos y también deben
comprender las dimensiones de la realidad a la que hace referencia el lenguaje.
El ritmo de adquisición de las primeras palabras puede variar de un niño a otro.
¿A qué se refiere las primeras palabras del niño?

El niño habla de categorías ya sea de prendas de ropa, animales, alimentos, partes del
cuerpo, juguetes u objetos que se encuentren en la casa, pero también de la localización
en el espacio y de ciertas rutinas. Las primeras acciones a las que se refieren suelen ser
acciones generales (hacer, ir o tener) pero esto se va restringiendo a medida que van
aprendiendo términos más precisos.
La referencia de los lexemas utilizados por el niño puede ser diferente de la de los
adultos, ya que permiten la evolución de los significados que los niños dan a los lexemas,
se describen cinco tipos de relaciones posibles entre la extensión de un lexema en el
adulto y la de este mismo lexema en el niño. Estas posibles relaciones son la
sobreextensión, la subextensión, el recubrimiento, la identidad y la discordancia.

En los casos de sobreextensión, el niño aplica un lexema a los miembros de una


categoría que el adulto designa con esa palabra, pero lo utiliza igual para los miembros de
otra categoría.

La subextensíon, el niño utiliza un lexema en un subconjunto de las situaciones para las


que el adulto utiliza la misma palabra

La subextensión es más común en lo que respecta en los ítems menos representativo de


una categoría; de manera que los niños no utilizarían correctamente una palabra más que
para los ejemplos más típicos para una categoría.
La identidad designa el uso de un término conforme al uso que de el hace el adulto,
mientras que la discordancia, se refiere a una utilización de un término sin ninguna
relación con la del adulto.
Por recubrimiento, se entiende la utilización de una palabra sólo para una parte de las
entidades que se designa en su uso adulto y , además, para otras entidades de otra
categoría.

Dificultades para la adquisición del léxico

Los problemas fundamentales que presenta el niño al momento que adquiere al léxico es
la ambigüedad referencial de los lexemas.
Tal como señala Markman, el niño que oye pronunciar una palabra en un contexto dado,
debe deducir, a partir del análisis del contexto, cuales son las características del entorno a
la que se aplica el término, deducir según el contexto, cuáles son las características de su
entorno en donde se aplicará aquel término, haciendo una hipótesis sobre la estructura
del léxico y guían el aprendizaje y la generalización de las nuevas palabras. A raíz de
esto, los autores han denominado la dificultad taxonómica, el principio de exclusión mutua
y la dificultad del objeto total

- Dificultades taxonómicas: toda nueva palabra, una vez aprendida, ha de ser


generalizada a otras entidades nuevas, la generalización puede efectuarse sobre
una base temática ( relación espacio temporal contextual que une objetos o
sucesos) o sobre una base taxonómica (unen entidades que pertenece a la misma
categoría)
- Principio de exclusión mutua: según Markman refiere, que el niño parte de la
hipótesis de que una nueva palabra se aplica a un objeto que ignora el nombre por
sobre uno que ya conoce.
Clark ha propuesto un principio similar, según el cual el menor partiría de la
hipótesis de que todo lexema nuevo tiene un significado distinto al de todos los
que conoce y que al momento de oír palabras nuevas los niño designaran a otras
categorías y buscan nuevos contrastes conceptuales susceptibles de justificar la
utilización de un nuevo término y permite construir nuevos significados.

- Dificultad total del objeto: Consiste en que el menor al igual que el adulto
aplican un nuevo término más bien al objeto completo que a una de sus
propiedades, los niños tienden a interpretar innatamente las palabras nuevas
como objetos nuevos, sin embargo esto ha sido objeto de críticas de acuerdo con
sus distractores, si los niños siguieran serian incapaces de aprender palabras que
no fueran que designan objetos.

En conclusión, las dificultades léxicas que se han presentado contribuyen a guiar el


desarrollo léxico. Sin embargo estas dificultades de forma aislada no explican la
totalidad del desarrollo.
Por último, la expresión de estas dificultades interactúan probablemente con los
contextos en los que se presentan las nuevas palabras.

En síntesis todas estas dificultades que se presentan en la adquisición del léxico, si se


analizarán individualmente no serían un motivo de desarrollo, por ende es necesario
estudiar más cómo interactúan cada una de ellas y así poder relacionarlas al
funcionamiento cognitivo.

Respecto a las relaciones semánticas y el desarrollo morfosintáctico, el poder expresivo


del sistema lingüístico se aumenta considerablemente al tener la capacidad de combinar
varias palabras en el mismo enunciado, al momento de realizar mensajes verbales se
fortalece el valor informativo de los enunciados sobre todo si se forman por varias
palabras, por ende un niño de 20 a 24 meses al lograr comprender el lenguaje
combinatorio significa una fase de máxima importancia en el desarrollo lingüístico. Este
periodo viene precedido de una etapa intermedia entre que el niño utiliza enunciados
combinados o de una sola palabra, en el lenguaje combinado utiliza palabras cuya
relación semántica resulta fácil a la interpretación del observador. A partir de esto existe la
posibilidad de expresar más claramente toda una serie de relaciones semánticas, a los 30
meses aproximadamente la mayoría de los enunciados el niño aparecen correctamente
ordenados, sin embargo, el conocimiento del individuo que lo llevo a comprender los
enunciados sirviéndose del orden de las palabras y a posicionarlas de manera correcta
con las reglas de la lengua se desconocen.

En cuanto a la forma la diferencia que existe entre los enunciados de los niños y adultos
es que de los primeros son de dos y tres palabras y en los adultos existen dos tipos (
simplificar las palabras gramaticales y marcaje morfológico de inflexión) siendo estos
ausentes en el lenguaje del niño.
Existe ya la posibilidad de expresar toda una seria de relaciones semánticas.

Fillmore y chale defienden que la base del lenguaje sin duda es de naturaleza semántica,
apuntan a materializar esta base semántica en enunciados a través de léxico y reglas
morfosintácticas, la utilización de enunciados en un contexto funcional y social esto sería
el dominio de la pragmática.

La materialización lleva a posicionar y a marcar los elementos que constituyen el


enunciado

El orden de las palabras y los marcadores morfológicos de inflexión son esenciales para
traducir las relaciones de significado que quiere expresar, además permiten codificar las
relaciones de sentidos adicionales.

La utilización combinada en los enunciados del orden de las palabras y de los marcadores
de inflexión permite la expresión explicita de informaciones semánticas.

A partir de los 30 meses, aparecen la mayoría de los enunciados correctamente


ordenados. Se desconoce la manera exacta en como el niño aprende a comprender y
ordena los enunciados.

Las principales diferencias entre los enunciados de 2 o 3 palabras del niño y el adulto son
dos, una para simplificar palabras gramaticales y el en marcaje morfológico de inflexión,
estos elementos están ausentes en el lenguaje del niño, lo cual lo llamaremos lenguaje
telegrafico, otra diferencia que encontraremos es el marcaje sintáctico que nos hablan de
las modalidades del discurso que en el niño se verá fuertemente reducido en algunos
casos inexistente.

ONTOGENESIS DE LA FRASE

Frase es una unidad gramatical que contiene como mínimo un sintagma nominal sujeto y
un sintagma verbal.

El sintagma nominal estará formado por uno o varios artículos, adjetivos, preposiciones,
adverbios y los nombres que componen al núcleo.

Un pronombre puede reemplazar al nombre.

El artículo sirve para marcar género, el numero.

La arbitrariedad del género gramatical los obliga a aprender de memoria el género de


muchas palabras, esto se debe a que el niño aprende su lengua de personas mayores en
donde a escuchado que las palabras las asocian directamente con un articulo o adjetivo
que especifica el género.

Los artículos se utilizan de forma correcta en cuanto al número y su especificación de


carácter definido o no definido del sustantivo, debido a la alta complejidad que presenta el
niño lo adquiere de manera tardía.
Articulo indefinido se usa si el nombre al que acompaña designa a un representante sin
más especificación

Articulo definido se usa si el referente es conocido por el receptor.

Hasta los 6 años el niño será capaz de que el articulo indefinido sea la mayoría de veces
utilizado donde correspondería que fuera un articulo definido, antes de esas edad es
incapaz de apreciar este conocimiento

Los pronombres personales de tercera persona se incorporan después que los


pronombres personales sujeto y objeto de primera y segunda persona

La adquisición de pronombres posesivos se lleva a cabo de manera muy parecida que la


de los pronombres personales pero en una edad más avanzada

Las preposiciones de lugar aparecen alrededor de los 3 años, al igual que las
preposiciones de tiempo.

Aspecto seria el conjunto de características que conciernen el significado expresado por


el verbo.

Desde los 5 años el menor utiliza las mismas formas verbales que el adulto

Hasta alrededor de los 6 años el niño recurre mas a los adverbios y conjunciones de
tiempo.

Tipos de frases no locutivas

Entre los 12 y los 18 meses el niño recurre a la entonación para expresar una orden, una
declaración o una simple pregunta.

Las frases imperativas se diferencian de las afirmativas por la ausencia de sintagma


nominal del sujeto

Las preguntas las formula por media de la entonación utilizando una partícula
interrogativa

A partir de los 4 años las modalidades discursivas comienzan a ser cada vez más
formales.

Coordinación y subordinación

Conoceremos la parataxis como la prevalencia de la coordinación que tendrá el discurso


complejo el cual va a estar presenta hasta los 4 años de edad. Luego de esto se
desarrolla la hipotaxis la cual consiste en la introducción formal de la subordinación en los
enunciados.

A los 3 años las frases subordinadas viene precedida de falsas frases en donde no existe
ningún tipo de subordinación, solo la colocación de un pronombre.
Más tarde aparecen las oraciones relativas y completivas correctamente construidas.
Estas oraciones relativas se construyen de manera exclusiva proporcionales al sintagma
verbal.

Interviene otro factor conocido como reversibilidad semántica influye en la comprensión


de las oraciones haciéndolas más difíciles.

Las oraciones subordínales circunstanciales se dividen en dos:

Oraciones o dimensiones de causas y de tiempo se confunden desde el punto de vista


conceptual y las estructuras temporales del lenguaje se utilizan de manera que exprese
las relaciones temporocausales.

Las nociones cognitivas requieren de mucho tiempo para evolucionar en el desarrollo.

Después de los 8 años los niños empiezan a comprender que el orden de las oraciones y
el orden de los acontecimientos son independientes. Nos es hasta los 9 o 10 años que el
niño puede comprender de forma correcta los medios formales que encontramos en el
lenguaje para expresar estas relaciones temporales, es capaz de integrarlos en un
sistema coherente.

Formación de la voz pasiva

Implica la intervención del auxiliar ser y del participio pasado.

Encontramos también que se distinguen dos tipos la frases pasivas denominadas


invertibles y las no invertibles, en donde la comprensión de las invertibles se da recién a la
edad de 9 a 10 años, en cambio las no invertibles se comprenden y producen antes que
las invertibles

El niño recién a los 7 u 8 años es capaz de recién de recurrir a las frases formuladas en
voz pasiva

EL lenguaje mas alla de la palabra y el enunciado: comprensión y producción de


discursos adaptados.

De forma muy rápida el niño adquiere las estructuras básicas de su lengua materna. A los
5 años su vocabulario le permite reaccionar y responder frente a situaciones cotidianas,
además de que sus enunciados ya presentan la mayor parte de las construcciones
sintácticas. El discurso en el niño indica que las conoce y que puede ejecutarlas
fonológicamente.
La puesta en práctica del lenguaje va más allá de producir o comprender palabras
aisladas incluso si son correctos, implica saber combinar los enunciados en su discurso
coherente, utilizar el lenguaje con fines sociales

En conclusión el vocabulario, la morfología gramatical y la sintaxis de los enunciados


después de adolecente tiene que aprender las dimensiones discursivas y mejorar los
aspectos pragmáticos del lenguaje.

Producción de discurso coherente

-Saber utilizar el lenguaje de manera descontextualizada

-saber marcar relaciones entre enunciados sucesivos

La producción de un discurso necesita un buen manejo de la coherencia y la cohesión, en


donde la primera designa la necesidad de que las informaciones aportadas permitan al
interlocutor construirse una representación cognitiva

Los enunciados sucesivos no deben contener informaciones que entren en conflicto entre
si, tampoco debe de carecer de un vinculo semántico.

La segunda dimensión designa que los enunciados comportan marcas lingüísticas las que
codifican el vinculo que relaciona la utilización de un pronombre personal para indicar l la
referencia a un nombre el cual le ha servido para introducir un personaje.

Un discurso puede presentar poca cohesión siendo coherente.