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LA DENSIDAD DE LA CITY PORTEÑA

Juan Pablo Vacas


En la city de Buenos Aires, capa por capa se van sucediendo calles,
halles, galerías, oficinas, clubes privados, restaurantes, teatros y tesoros
de bancos, articulados de manera de permitir el fluir complementario de
los negocios y la sociabilidad. Desde hace un siglo y medio, el uso de
estos espacios tan diversos se ha ido transformando al ritmo de las nece-
sidades cambiantes de la actividad financiera.

Manifestación visible del poder económico, la city de Buenos Aires probablemente sea uno de
los distritos financieros más remarcables, comparable con Londres, Nueva York o San Pablo.
En ninguna otra ciudad latinoamericana es posible encontrar tal identificación del paisaje
urbano como cristalización de las transacciones económicas. Su densidad, variedad tipológica
y estilística reúne un conjunto de piezas urbanas de extraordinaria calidad, que permiten una
lectura ágil de la evolución de la arquitectura del último siglo y medio. Incluso desde los tiem- Graf Zeppelin, 1934, Buenos Aires
pos de la Independencia, el sector de la zona bancaria -entonces conocida como Barrio Inglés-
ya estaba condicionado por las cercanas presencias del puerto y del poder político.
Piezas fundamentales del mundo de los negocios, los edificios bancarios resultaron del asistida por lugares aún más específicos. A manera de concentrado Pall Mall financiero, los
intento de materialización del prestigio en la búsqueda de la confianza de los clientes. clubes ubicados en el seno de la c i t y respondían a la especificidad del programa de los nego-
Desplazándose por sus halles, el hombre metropolitano era protagonista de la cotidianeidad. cios. Simultáneamente, en los propios bancos las oficinas de los directores y las salas de reu-
Estos espacios no sólo respondían al esquema funcional de las transacciones, sino que eran la niones que precedían a la gran sala de juntas acostumbraban a sus usuarios a ámbitos más
culminación de la representación de solvencia y tradición. Presididos por grandes tableros de exclusivos.
cotización, los largos mostradores y sus innumerables ventanillas resolvían la relación con la En el contexto de una dinámica relación entre las tecnologías y la ciudad, las comuni-
entidad en un contexto donde el papel moneda y los documentos físicos tenían todavía un rol caciones y el manejo de la información jugaron un papel fundamental como infraestructu-
esencial. Otras oficinas privadas proporcionaban espacios de mayor intimidad, mientras que ras complementarias. El Palacio de Correos -primer gran edificio público signado por la tra-
circulaciones especiales y puertas secundarias servían a los clientes preferenciales. En los sub- dición beaux arts- era centro de una red de correo neumático que lo conectaba con otros
suelos las rejas anunciaban la presencia cercana del dinero y los tesoros. edificios del sector y otras sucursales en la ciudad. También las oficinas y salones de La
La sustancial presencia que los capitales extranjeros tenían en el mercado argentino deri- Prensa eran servidos por una red similar que lo unía con otros puntos del centro. Su majes-
vó en una competencia donde las referencias a la arquitectura de los países de origen jugaban tuoso edificio encarna la complejidad programática y de representación trasladada a estas
un rol fundamental, una suerte de Epcot’s World financiero. instituciones, que al igual que otros periódicos como La Nación y Crítica también tenían sus
Aunque herederos de las antiguas tipologías renacentistas, como las estaciones de ferrocarril, sedes en el centro.
los edificios bancarios constituyen una tipología propia de la Modernidad. Al igual que éstas, su El pasaje Roverano, con entrada directa desde el subterráneo, es un ejemplo de los edi-
arquitectura fue la primera en desarrollar conceptos de políticas de publicidad comercial e identi- ficios exclusivamente dedicados a escritorios para la renta que completaron los requeri-
dad corporativa para convencer acerca de su solidez financiera. Por lo cual, resulta paradójico que mientos operativos del sector.
finalmente resulten vulnerables a las sucesivas reformas en pos de los cambios de imagen. La calle Florida, caracterizada por las grandes tiendas y confiterías, marcaba la fronte-
Por otra parte, si bien los clubes de caballeros se ubicaban cercanos al sector –el Jockey Club ra de las finanzas y los clubes… del mundo masculino. Y si bien los halles de los bancos
o el Círculo de Armas- el entrenamiento y la diferenciación social de los hombres de negocios era cercanos fueron los grandes templos seculares, Gath & Chaves fue la apoteosis de los espa-

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cios comerciales porteños y su demolido interior sólo podría compararse con los ricos ejemplos tity in a context where paper money and physical newspaper sought to project.
europeos. Con la construcción de su anexo, duplicándose al espejar la configuración de la documents were still crucial. Private offices provid- With an entrance to the subway, Pasaje Roverano
fachada, la tienda se transformó en urbanista. ed greater intimacy, and special passageways and is an example of an office building which comple-
doors were used by important clients. The bars in mented the needs of the city.
La crisis financiera argentina que desembocó en los conflictos sociales de fines de 2001
the basement announced the nearness of money and Florida Street, with its large stores and coffee
modificó dramáticamente la relación entre de las entidades bancarias y sus usuarios. Hordas vaults. shops, marked the boundary between the finan-
de clientes manifestándose ruidosamente por las calles de la city de Buenos Aires involunta- The considerable presence of foreign capitals in cial district and the clubs… of the masculine
riamente la reconocieron una vez más como el resultado de la superposición de procesos eco- the Argentine market led to a sort of pageant rich in world, that is. And although the lobbies of the
nómicos y flujos de capital. Así, los edificios del distrito sufrieron una forzada resignificación references to architecture from a number of the coun- nearby banks were great secular temples, Gath &
que restituyó sus olvidados roles simbólicos. tries; it was a sort of financial Epcot. Chaves was the height of Buenos Aires shopping
Integrando sus interiores al paisaje, el capital y las finanzas hicieron un característico uso Though heirs to Renaissance typologies such as and its interior, though now ruined, rivaled
del tejido de la ciudad, donde los espacios públicos y privados perdieron la definición propia the railway station, the typology of the bank build- European shops. When the store’ s annex was built
ings is Modern. These buildings’ solid architecture across the street, doubling the size of the store,
de los límites. Ordenando de algún modo el caos capitalista, pero garantizando su vitalidad, la
was an early means of developing a sort of advertis- it became a key part of the urban landscape.
trama resultó organizadora de la compleja superposición. ing and corporate identity that emphasized financial In late 2001, the Argentine financial crisis and
Buscamos una representación que describa la experiencia de moverse en la ciudad, más soundness. Hence, it’s paradoxical that these build- its attendant social conflicts dramatically changed
allá de la distinción entre construido y no construido. Una visión única de la city, un mosaico ings were, ultimately, vulnerable to successive ren- the relationship between banking entities and their
de bordes definidos no sólo por calles sino también por espacios públicos interiores de propie- ovations in the name of changing corporate images. users. Protesting noisily on the streets of Buenos
dad privada. Una interpretación de las tensas relaciones entre forma y economía a la manera Although the gentlemen’s clubs such as the Aires’s c i t y, hordes of customers involuntarily saw it,
de Giambattista Nolli. Proponemos una nueva lectura de la superposición de halles de bancos, Jockey Club and the Círculo de Armas were located once again, as a manifestation of layered economic
galerías y otros espacios de intercambio social y económico en el marco de una cultura espe- near the c i t y, businessmen’s entertainment and priv- processes and capital flows. Thus, the buildings in
cíficamente urbana. ileged social status entailed even more specific this district were forcibly endowed with a new mean-
places. Like a dense financial Pall Mall, the clubs ing that restituted their forgotten symbolic roles.
at the heart of the city were crucial to doing busi- Integrating the buildings’ interiors into their set-
El presente trabajo comenzó a desarrollarse en el marco del Programa de Preservación y Restauración del Patrimonio ness. Meanwhile, banks’ executive offices and small- tings, capital and finance made characteristic use
del Centro de Estudios de Arquitectura Contemporánea de la Universidad Torcuato Di Tella | Taller de Preservación del er rooms adjoining the larger boardrooms provided of the city’s fabric, blurring the line between public
Patrimonio en áreas urbanas centrales. their users with a more exc lusive environment. and private spaces. Somehow ordering capitalist
Fuentes: Biblioteca Alejandro Christophersen S.C.A. | CeDIAP | Instituto de Historia Argentina y Americana “Dr. Emilio
In the dynamic relationship between technolo- chaos while guaranteeing its vitality, the urban grid
Ravignani”
gies and the city, communicatio n and information served to organize this complex layering.
management were key and complementary infrastruc- Beyond the distinction between the construct-
tures. The Palacio de Correos (Central Post Office) ed and the non-constructed, what representation
–the first major public building in the beaux arts tra- might describe the experience of moving through
dition- was the center of a pneumatic postal network the city? A unique vision of the city, a mosaic of
THE DENSITY OF THE BUENOS AIRES CITY (1)
that connected it to other buildings in the area as clear boundaries defined not only by streets but
Juan Pablo Vacas well as other branches throughout Buenos Aires. The also by public spaces within private property. An
La Prensa newspaper offices enjoyed a similar net- interpretation of the tense relations between forms
The financial district of Buenos Aires, called “the city,” contains layer upon layer of streets, work that connected them to other sites in the down- and economy a la Giambattista Nolli. We propose
lobbies, galleries, offices, private clubs, restaurants, theaters and bank vaults, all joined town area. Like other newspapers with headquarters here a new reading of the complex layering of bank
together so that business and sociability can flow harmonically. For the last century and a downtown (La Nación and Crítica, for example), La lobbies, shopping arcades and other spaces for so-
Prensa’s majestic building embodied the complexi- cial and economic exchange in the framework of
half, the use of these diverse spaces has changed according to the shifting needs of finance. ty of its architectural program and the images the a specifically urban culture.

A visible manifestation of economic power, the that time, as the English neighborhood- was marked
Buenos Aires city is probably one of the most extraor- by its proximity to the docks and political power.
dinary financial districts in the world, comparable to Crucial to the world of business, the bank build-
London, New York and San Pablo. In no other Latin ings sought to materialize prestige and thus win the
American city is the urban landscape such a crystal- trust of clients. Walking through the banks’ lobbies, (1) T.N. Like in London, the English word “city” is used to refer Buenos Aires’s financial district.
lization of economic transactions. Its density, typo- the metropolitan man was the protagonist of daily
This essay was begun in the framework of the Programa de Preservación y Restauración del Patrimonio del Centro de
logical and stylistic variety brings together a group life. These spaces not only facilitated transactions;
Estudios de Arquitectura Contemporánea de la Universidad Torcuato Di Tella -Taller de Preservación del Patrimonio en
of outstanding urban pieces, which make possible they were also the crowning representation of sol- Areas Urbanas Centrales. (Universidad Torcuato Di Tella Center for Contemporary Architecture’s Program for the
an agile reading of the evolution of architecture over vency and tradition. Under large quotation boards, Preservation and Restoration of Patrimony in Urban Centers)
the last century and a half. Even in the Independence long counters and innumerable windows were the Sources: Biblioteca Alejandro Christophersen S.C.A., CeDIAP, Instituto de Historia Argentina y Americana “Dr. Emilio
era, the banking section of Buenos Aires –known, at sites of an individual’s relationship to a financial en- Ravignani”.

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01 Banca Nazionale del Lavoro 23 Edificio Schaffhausen (1931)
(1988-89) M. Botta y H. F. Gianotti | Reconquista 336
Uluhogian | Florida 40 24 Nuevo Banco Italiano (1927-
02 Tienda Gath & Chaves (1908) 32) E. De Lorenzini, J. Otaola y A.
F. Fleury-Tronquoy | Florida 198 Rocca | Reconquista 2
03 Anexo Tienda Gath & Chaves 25 Banco Alemán Transatlántico
(1925) E. L. Conder, S. Follet y J. (1926) E. Sakmann | Reconquista
Farmer | Florida 202 y B. Mitre
04 Banco Ciudad de Buenos Aires 26 Banco Español (1911) C.
(1968) F. Manteola, I. Petchersky, J. Agote | Tte. Gral. J. D. Perón y
Sánchez Gómez, J. Solsona, R. Viñoly Reconquista (demolido)
| Florida 302 27 Edificio SAFICO (1934) W.
05 First National Bank of Boston Möll | Av. Corrientes 456
(1925-29) E. York y P. Sawyer, P. 28 Banco de la Nación Argentina
Chambers y L. Thomas | Florida 99 (1937-55) A. Bustillo | Rivadavia
06 Banco El Hogar Argentino 326
(1926) A. Virasoro | B. Mitre 575 29 Banco de Londres y el América
07 Galería General Güemes (1915) del Sur (1959-66) SEPRA & C.
F. Gianotti | Florida 165 Testa | Reconquista 105
08 Anexo Banco Popular Argentino 30 Banco de Córdoba (1973-78)
(1962-68) M. R. Alvarez y Asoc. | M. A. Roca | B. Mitre 357
Florida 183 31 Banco Francés del Río de la
09 Banco Popular Argentino Plata (1926) J. Bunge |
(1931) A. U. Vilar y C. Vilar | Reconquista 165
Florida 201 32 Iglesia de la Merced (1911 -
10 Pasaje Roverano (1912-19) E. Reforma) A. Buschiazzo | Tte. Gral.
Gantner | Av. de Mayo 560 J. D. Perón y Reconquista
11 Diario La Prensa (1896-1898) 33 Compañía Naviera Dodero
C. Agote y A. de Gainza | Av. de (1942-45) SEPRA | Av. Corrientes
Mayo 657 389
12 Cabildo de Buenos Aires 34 Casa de Gobierno (1865-1910)
(1725-1751) A. Blanqui (1940 - E. Aberg y C. Kihlberg - F.
Restauración) M. Buschiazzo | Tamburini | Balcarce 50
Bolívar 65 35 Banco Holandés Unido (1936)
13 Municipalidad de la Ciudad de A. U. Vilar | 25 de Mayo y B. Mitre
Buenos Aires (1891) J. Cagnoni | 36 The Chase Manhattan Bank
Av. de Mayo 501 (1983 - Remodelación) Skidmore,
14 Banco Argentino Uruguayo Owings & Merrill | 25 de Mayo
(1926) E. Le Monnier | Av. Pte. 140
Roque Sáenz Peña 501 37 Banco Germánico de la América
15 The National City Bank of New del Sud (1928) E. Sakmann | 25
York (1929) L. Aberastain Oro y L. de Mayo 145-59
Dudley | B. Mitre 502 38 Banco Nacional de Desarrollo
16 Edificio Tornquist (1927) A. (1979) C. Testa, J. Genoud y H.
Bustillo | B. Mitre 523 Lacarra | 25 de Mayo 165
17 Bank of America (1966-68) M. 39 Compañía Argentina de
R. Alvarez, J. Aslan y H. Ezcurra | Navegación a Vapor Nicolás
San Martín 202 Mihanovich, Ltda. (1912) J.
18 Antigua Bolsa de Comercio Markovich | 25 de Mayo 195
(1862) H. Hunt y H. Schroeder | 40 Palace Hotel y Administración
San Martín 216 de la Compañía Mihanovich
19 Catedral Metropolitana (1775 - (1905) C. Morra | 25 de Mayo 221
Proyecto) A. Masella (1822 - 41 Banco Hipotecario Nacional
Pórtico) P. Catelin | Rivadavia 437 (1916) A. Prins | 25 de Mayo 263
20 Casa Central Banco de la 42 Iglesia Anglicana de San Juan
Provincia de Buenos Aires (1940- Bautista (1830-31) R. Adams | 25
42) G. Sánchez, E. Lagos y L. M. de Mayo 252
de la Torre | San Martín 137 43 Bolsa de Comercio de Buenos
21 Banco Francés e Italiano Aires (1914-16) A. Christophersen |
(1920) M. Palanti | San Martín Sarmiento 299
195 44 Edificio COMEGA (1931-1932)
22 Banco Central de la República A. Joselevich y E. Douillet | Av.
Argentina (1872) H. Hunt y H. Corrientes 222
Schroeder (1921) L. Broggi (1930) 45 Palacio de Correos (1908-28) N.
E. Lanús y F. Woodgate (2001) J. Di Maillart | Sarmiento 151
Tata y M. Romero | San Martín 216
La imagen del Estado Déjà vu urbano en la city,
una particular operación
donde la configuración del
22. Banco Central
de la República
Argentina
…fue deseo personal del rey Leopoldo, bajo cuyo patrocinio se producía aquel progreso aparen - frente original fue duplica-
temente inexorable, utilizar aquel dinero del que se disponía en abundancia para construir edi - da sobre Reconquista. 1872
ficios públicos, que debían dar renombre mundial a su floreciente Estado. (1)
Henry Hunt y
W. G. Sebald Hans Schroeder

ACUMULACIÓN San Martín 216


Reconquista 266
La acumulación de capas, de ampliaciones y modificaciones dentro de una misma manzana
durante más de ciento treinta años convierten al Banco Central de la República Argentina en una
pieza fundamental del sistema de espacios públicos y semi-públicos de la c i t y. Se transforma así
en ejemplo concentrado de la evolución de la arquitectura bancaria en la ciudad. Su núcleo ori-
ginal ocupa el edificio construido por los arquitectos Hunt y Schroeder para el Banco Hipotecario
de la Provincia, una típica reinterpretación británica del Renacimiento Italiano. Al edificio ban-
cario más antiguo de la city posteriormente se le anexó el de la “Compañía La Inmobiliaria” de
El B.N.A. sintetiza la bús- 28. Banco de la
1921. La ampliación de 1930 permitió al banco una salida a la calle Reconquista con un hall queda de A. Bustillo de una Nación Argentina
de líneas art déco. Verdadero laberinto, el resultado es un complejo de vestíbulos, halles, galerí- “arquitectura monumental
as y pasillos que permiten un recorrido en el espacio y tiempo que va desde la arquitectura vic- argentina” inspirada en el 1937-55
toriana a las anónimas arquitecturas de curtain wall de los noventas. espíritu helénico. En la
práctica la base sería nue- Alejandro Bustillo
El recorrido por el interior de las manzanas podría continuarse casi hasta el río. El claustro de la vamente la arquitectura
Iglesia de la Merced se une ecuménicamente con la Iglesia Anglicana a través de un pasaje lateral. francesa anterior a la Rivadavia 326
Frente a ella, el extrañamente esbelto hall del Banco Hipotecario Nacional balconea sobre el bajo. Revolución.

BANCO TOTAL
El proyecto de Alejandro Bustillo para el Banco de la Nación Argentina hizo tabula rasa del
complejo de edificios preexistentes –entre ellos, el primitivo Teatro Colón– en pos de erigir una
pieza que se transformó en la cristalización de su posición estratégica entre la Plaza de Mayo La repetitiva reencarnación 20. Casa Central
y la city. El visitante comprende que se mueve dentro del abstracto resultado de las relaciones resulta del juego sin par, en Banco de la Provincia
entre los poderes político y económico. La tipología forzada a su máxima expresión: el patio el cual las simples líneas de de Buenos Aires
una arquitectura austera-
interior no sólo ilumina las oficinas de los pisos superiores, sino que además provee luz ceni- mente colonial devienen a r t 1940 - 42
tal al gigantesco hall, lo que permite el uso total del lote ¡F.O.S. total! El edificio se convierte d é c o, pasando antes por una
en manzana: su interior lleva la constante tipológica al límite de lo estructuralmente posible, reinterpretación victoriana Gregorio Sánchez,
de ascendencia paladiana. Ernesto Lagos y Luis
donde la falta de referencias inmediatas de escala genera un efecto inquietante.
María de la Torre

MÁSCARA San Martín 137


En el marco del fenómeno general de metropolización, la Casa Central del Banco de la Provincia
El corte original nos mues-
de Buenos Aires estaba llamada a reinventarse en pos de su reposicionamiento en la c i t y. Del con- tra el truco: casi no hay ofi-
curso de 1936 resultó seleccionado el anteproyecto de Sánchez, Lagos y De la Torre, quienes debí- cinas tras los muros, todo
an resolver las aspiraciones de una entidad por entonces ya centenaria en el mismo solar. el edificio es ese mismo
aire y sus patios de ilumi-
Como una máscara monumental, la nueva fachada permite la lectura del espesor histórico del lote.
nación. El cometido está
Su configuración se basa en una simplificación de los lineamientos del frente preexistente, obra de cumplido: la operación de
Hunt y Schroeder, quienes a su vez habían exaltado el del antiguo edificio del Real Consulado. la fachada en busca de las
Adentro, la expectativa también debía cumplirse. Tras subir las escalinatas, el visitante cruza un alto referencias históricas y un
inmenso volumen vacío en
pero poco profundo atrio antes de ingresar al edificio; una vez dentro, quizás se sienta abrumado por medio de la densidad,
la profusión del vestíbulo de distribución, por la policromía de sus ricos mármoles y bronces. Luego, refieren al prestigio de la
el hall de operaciones lo volverá a asombrar, pero ahora no por la abundancia de detalles, sino por entidad bancaria más anti-
su escala y sencillez geométrica, particularizadas por el manejo de la luz… gua del país.

50 / (Conversar) UR UR (Conversar) / 51
Las fachadas de la Iglesia
La secularización de las basílicas de la Merced y del Banco
Español en un juego de
32. Iglesia de la
Merced
Una basílica es fundamentalmente una gran sala rectangular, una nave central rodeada de referencias mutuas a través 1911
naves laterales menores. Desde los tiempos romanos éstas tuvieron dos usos: como mercados del espacio del atrio.
o lugares de transacciones financieras, y otros de carácter religioso. Reforma Antonio
Buschiazzo

ILUMINACIÓN Tte. Gral. J.D. Perón


La fachada de la Basílica de Nuestra Señora de la Merced fue remodelada por Juan Antonio y Reconquista
Buschiazzo contemporáneamente a la construcción del Banco Español del Río de la Plata. Éste
era el gran ejemplo secular de dicha tipología, sin embargo su interior iluminado por la enor-
me claraboya sacralizaba las operaciones financieras. 26. Banco Español
(demolido)

TRANSPARENCIA 1911
Sobre la calle Bartolomé Mitre la verdad parecía revelarse francamente. El portal de acceso del
Banco El Hogar Argentino se proyecta como una gran vidriera del movimiento interior, integran- Carlos Agote
do a su vez el paisaje de la calle. Tras él, un atrio cubierto por una pirámide vidriada sirve de
Tte. Gral. J.D. Perón
vestíbulo revelando la altura total del edificio. El cliente se mueve como en una catedral de las y Reconquista
finanzas: la única nave alberga casi todas las actividades. Hacia ella balconean las dos gran-
des galerías laterales que suspendidas permiten la libertad de la planta baja. Un pasaje conec-
taba el fondo del hall con la calle Florida, permitiendo al público cortar camino a través de él.
Complejizado funcionalmente, el banco se torna recorrido.

Virasoro oracular. La integra- 6. Banco El Hogar


ción espacial del banco
La batalla de los estilos parece predecir un esquema
que sería “inventado” cua-
Argentino

1926
En la década del veinte y en especial durante la presidencia de Marcelo T. de Alvear el des - renta años más tarde en
empeño económico y las posibilidades de la Argentina fomentaron una oleada de inversiones clave brutalista Alejandro Virasoro
y negocios provenientes de distintos países. (...) Dentro de la batalla por la confianza, el pres -
Bartolomé Mitre 575
tigio de una importante sede jugaba un rol fundamental. Todos participaban de otra batalla, la
de los estilos, que tenía como armas los lenguajes de moda como el neocolonial y el art déco
o las referencias a la arquitectura de los países de origen. (2)
Fabio Grementieri

LA PRESENCIA ALEMANA
La luz dorada, combinada 37. Banco
De alemana severidad, el Banco Germánico de la América del Sud es ejemplo del desarrollo con la riqueza de los már- Germánico de la
de la tipología de entidad bancaria con escritorios para la renta. Fuertemente condicionado por moles y bronces, potencia América del Sud
la trama, un terreno pasante, y por la topografía, la presencia del bajo, Ernesto Sakmann ubicó una severa atmósfera ger-
la entrada principal sobre el nivel de la calle 25 de Mayo. Esto permite acceder directamente mánica con aire art déco. 1928
al hall del banco, un bel étage sobre la avenida, donde el edificio tiene un amplio frente. Un
Ernesto Sakmann
pórtico bajo de acceso resuelve la transición con la calle y también con el vestíbulo de ascen-
sores hacia los escritorios de los pisos superiores. Su presencia en el frente de la city provocó 25 de Mayo 145
una pequeña variación. Conectado a través de dos ascensores privados el último piso era ocu-
pado por una vivienda para el personal de la entidad.
Teniendo en cuenta su buen estado de conservación, su interior es particularmente importante debi-
do a las similitudes con el contemporáneo Banco Alemán Transatlántico, también obra de Sakmann,
ubicado en Bartolomé Mitre y Reconquista, del cual el hoy sólo quedan sus fachadas.

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LA CASA DE FRANCIA Rodeado por columnas apareadas de 31. Banco Francés
La publicitaria presencia de la cúpula del Banco Francés del Río de la Plata es hito en la c i t y. Fruto mármol, el hall está cubierto por una del Río de la Plata
de un concurso privado de anteproyectos, la propuesta del arquitecto Jorge Bunge respondía al espe- cúpula de hormigón en la cual los
tradicionales casetones son reempla- 1926
cífico programa y a la búsqueda de una imagen en relación al origen francés de la institución. Bunge
zados por vidrios que permitían su
señaló “la idea que inspiró este proyecto fue la de erigir la Casa de Francia dentro de los elementos iluminación cenital. Jorge Bunge
clásicos de los estilos franceses del siglo XVIII. No se buscó crear nada nuevo, sino adaptar las for-
mas ya consagradas y mantenerse estrictamente dentro de los cánones de la época”. Mientras que Reconquista 165
los escritorios para renta estaban en los pisos superiores, la sucursal bancaria se aloja en los pisos
inferiores. El ocasional visitante intuía el prestigio de la entidad al acceder al hall central de planta
circular, donde la tradición francesa parece condensarse de manera moderna.

EL AMIGO AMERICANO
El estilo Renacimiento español, típico de la arquitectura norteamericana del período de entre
guerras, es reforzado por la “escala americana” de Diagonal Norte. Pieza fundamental de la
fuertemente caracterizada esquina, el First National Bank of Boston es obra de los arquitectos
Chambers y Thomas, asociados al estudio norteamericano York & Sawyer, autores del contem- Resultante de la simplificación de 24. Nuevo Banco
una propuesta anterior, la fachada Italiano
poráneo Federal Reserve Bank of New York. A la sencillez de los muros se contrapone la pro- del Nuevo Banco Italiano reproduce
fusión de detalles de las cornisas y la entrada principal, cuya exuberancia acompañaba al el estilo florentino de las primeras 1927-32
público hasta el hall del edificio. entidades financieras del viejo con-
tinente. Ésta acompaña un progra- Ermete De Lorenzini,
ma funcional que comenzaba a Julio Otaola y Aníbal
complejizarse. Rocca

Reconquista 2

Sociabilidad y Negocios
De las instituciones que se podía considerar una era el club y la otra era el paseo a pie. (…) Los
clubes de la mitad del siglo XVIII estaban basados en la idea de que el discurso daba mucho más
placer cuando se seleccionaba la audiencia. En ese sentido los clubes eran privados. La privaci -
dad significaba que el discurso era agradable y permisible sólo cuando uno controlaba a quién le
05. First National
estaba hablando. (3)
Bank of Boston
Richard Sennett
1925-29
CLUB INC.
Edward York & Philip
La sede central del National City Bank of New York es uno de los primeros casos de sistematiza- Sawyer · Paul
ción de la imagen corporativa. Ejemplo de ello son sus similitudes con la sucursal de Canal stre - Chambers y Louis
et y Broadway concebida contemporáneamente a otras sucursales menores en Buenos Aires. A Thomas
pesar de su pequeño tamaño la experiencia del visitante estaba asegurada por un estudiado uso
Florida 99
de las escalas. En la ochava una pequeña puerta giratoria de bronce, custodiada desde lo alto del
pórtico por dos águilas, nos conduce hasta el vestíbulo donde una exagerada escalera es protago-
nista. Más allá el primer nivel es ocupado por el hall principal de operaciones, mientras que un
hall menor, a manera de cripta, sirve de acceso al tesoro. Sólo un piso de oficinas servía al banco. El predominante 15. The National
estilo art déco de City Bank
Pero el programa fue complejizando. A la manera de sus antepasados británicos los caballeros de of New York
las fachadas se
la colonia norteamericana tenían en el tercer piso el Club Americano, lugar de socialización y fun- repite en el hall
damentalmente negocios. Dos ascensores directos desde un vestíbulo secundario permitían el de operaciones 1929
acceso a su primer nivel, donde estaba el comedor, los comedores privados y dependencias de ser- que ocupa un gran
volumen dentro Luis Aberastain Oro
vicio. En el piso superior: el living, la sala de billares y el infaltable bar; mientras que una sala de y Lyman Dudley
del edificio.
teléfonos evidenciaba el carácter operativo del club. En el último piso pequeños dormitorios con
baños privados y el gimnasio servían a los socios. Y en la terraza, un faro para aviones. Bartolomé Mitre 502

54 / (Conversar) UR UR (Conversar) / 55
MICROCOSMOS MASCULINO En el primer subsuelo, el restaurant 16. Edificio
Trocadero tenía un acceso directo
En el marco de una envolvente clásica, la complejidad volumétrica de la fachada del Tornquist
desde el hall de entrada y a través de
Edificio Tornquist resuelve magistralmente la diversidad del moderno programa con la asis- la rampa de automóviles, contaba ade-
1927
tencia de no pocos recursos eduardianos, la usual libertad británica en la interpretación de más con un moderno bar y servicios
formas continentales. Tres accesos independientes anunciaban la multiplicidad interior: la independientes. También la peluquería
Alejandro Bustillo
de caballeros, con vestuarios y baños
entrada principal al edificio y la rampa para automóviles en los macizos laterales y el acce- turcos se ubicaba en este nivel.
so de la entidad bancaria al centro. Dentro, los primeros pisos estaban ocupados por el Bartolomé Mitre 523
Banco. Un primer hall de acceso en triple altura con galerías laterales precedía al hall de ope-
raciones con un techo vidriado, y las oficinas ocupaban el fondo del lote, alrededor de uno de
los dos grandes patios.
Fiel a la tradición beaux arts, el edificio tiene un alto grado de articulación entre sus compo-
nentes. Salteando el primer subsuelo, a través de varias circulaciones privadas, el banco se El living-room con su hogar eran
comunicaba con el segundo subsuelo donde se ubicaba el tesoro. También allí estaban los ser- necesarios en pos de la ineludible
atmósfera británica. El bar y la sala
vicios generales del edificio y el estacionamiento de automóviles. Dos pequeños ascensores de lectura contigua completaban los
servían exclusivamente a los Tornquist, conectando la entrada de automóviles con las oficinas espacios imprescindibles para la con-
jerárquicas de la compañía en los pisos superiores. Nueve pisos más se destinaban a escrito- versación de los hombres de finanzas.
rios para la renta, todos servidos por las últimas tecnologías disponibles: teléfonos, aire acon- En el último nivel del edificio, el City
Club tenía una amplia terraza para
dicionado, correo neumático y cinco ascensores de alta velocidad. fiestas al aire libre con una galería de
Completando este masculino microcosmos, en el piso once se encontraba el City Club. Tras el sorpresivo estilo morisco.
vestíbulo de ascensores, un despojado hall de recibo introducía al caballero en el sistema de
espacios pensados para el discreto protocolo de los negocios. El comedor principal sobre el
frente, era un espacio en doble altura. Pero eran los necesarios comedores reservados adyacen-
tes –con accesos independientes directamente desde el hall– los que discretamente resguar-
daban tratos más privados de las miradas del salón principal. Las cocinas se conectaban direc-
tamente con la circulación de servicio del edificio, cercanos al sector de habitaciones para el Las inigualables vistas de la ciudad y 07. Galería General
personal del club. el río que permitían sus boxes en bay- Güemes
window y el palco de orquesta, le
daban cierta atmósfera náutica, un 1915
PAISAJE SOCIAL
paquebot varado en el noveno piso.
En la misma manzana, la Galería General Güemes evidencia la desarticulación escondida bajo Francisco Gianotti
un lenguaje modernista. Fruto de un concurso privado, su construcción resultó de la iniciativa
de los propietarios del terreno sobre Florida y de la gestión del arquitecto Francisco Gianotti Florida 165
con el Banco Supervielle, dueño del terreno sobre San Martín.
A través de dos grandes halles en el propio pasaje, iluminados por cúpulas vidriadas, el público acce-
día a los catorce ascensores “de alta velocidad” hacia los diferentes cuerpos donde se encontraban
los escritorios, viviendas y hasta un pequeño hotel. En la planta baja se encontraba la sucursal del
Banco, y más arriba los hombres de la city contaban con un establecimiento de baños turcos con
terraza para baños al aire libre. Sobre Florida el edificio rodea un patio de iluminación y como rema- El pasaje comercial de triple altura
te, un faro para vistas panorámicas. Calibrado como ninguna otra pieza urbana, el servicio para el –iluminado cenitalmente- que une las
caballero incluía pequeñas “viviendas para solteros” que ocupaban los pisos superiores de este ala. dos calles implicó un aprobación
municipal especial, justificada en pos
Por otra parte, en el piso trece había un amplio restaurant a manera de puente sobre el patio.
del tránsito de peatones.
No sólo sus características programáticas y su rol simbólico hicieron de esta obra uno de los prime-
ros “rascacielos” de la ciudad sino también sus novedosas características tecnológicas en materia de
confort y seguridad.
Probablemente la falta de una lectura clara de las jerarquías sociales en su configuración y la
presencia democrática de la galería peatonal funcionando como acceso a todo el heterogéneo
programa –a diferencia del aristocrático edificio Tornquist- aceleraron el proceso de despresti-
gio del edificio.

56 / (Conversar) UR UR (Conversar) / 57
TEATRO DE VALORES Su alto grado de autosuficiencia, un transatlántico o 43. Bolsa de
La coordinación de funciones y su unidad como organismo en pos de los negocios transforma- nave nodriza de las actividades financieras de la city, Comercio de Buenos
permitía concentrar todo el circuito de los negocios: Aires
ron al edificio de la Bolsa de Comercio en parte fundamental del eje de las finanzas. La mate- desde albergar las propias oficinas de los hombres de
rialización de la apoteosis de las actividades económicas de la ciudad exigió cierta expresión negocios que cierran un trato en una comida o senta- 1914-16
de grandiosidad en el marco de una original solución tipológica. Inaugurado en 1916, y cons- dos lado a lado en la barbería hasta las operaciones
truido en tiempo récord durante el transcurso de la Gran Guerra, este edificio se ubica en un bursátiles propiamente dichas. Alejandro
Christophersen
importante terreno sobre el bajo. El acceso principal, en la calle 25 de Mayo y Sarmiento, arti-
cula dos fachadas con cierto grado de continuidad. Condicionado por el proyecto del Palacio Sarmiento 299
de Correos, la referencia para el frente sobre la Avenida Alem fue la Plaza de la Concordia.
Si bien contaba con una entrada independiente para los escritorios, a diferencia de las demás
piezas del área, otras circulaciones interiores unen todos los niveles del edificio, evidenciando
la fuerte interrelación funcional las oficinas privadas con la propia Bolsa, los negocios se mue-
ven por el mismo edificio. Inspirados en la arquitectura francesa del siglo XVIII, en el piso prin-
cipal el hall de operaciones, sus salones anexos y la gran escalera imperial parecen referir a La astuta solución para la gran cantidad de metros
cuadrados destinados a la renta permitió a Alejandro
los movimientos de la corte del Ancien Régime. En contraposición, de escala intimista sus
Christophersen ganar este concurso. El usual patio de
pequeños renfoncements para la conversación refieren a la discreción de los negocios. iluminación cenital es reemplazado; mediante una
Los despachos de la Bolsa se ubicaban en el primer piso, mientras que a nivel de la recova de la osada resolución estructural yuxtapuso un enorme blo-
Avenida Alem se encontraban locales para entidades bancarias, agencias de cambio y marítimas, que de escritorios sobre el hall de operaciones, gene-
rando alrededor un estrecho anillo de iluminación.
la infaltable peluquería y los accesos secundarios. Un pequeño vestíbulo sobre 25 de Mayo conec-
taba el bar con el restaurant que contaba con comedores privados. No sólo la decoración fue con-
cebida por Christophersen, sino también el amoblamiento, la loza del restaurant y hasta su menú.

Exhibicionismo En su búsqueda de la 09. Banco Popular


modernidad uno de Argentino
En el marco de la paulatina informatización de las operaciones bancarias, la inauguración del los padres del movi-
edificio de la Manufacturers Trust Company en Nueva York, en octubre de 1954, cambió la miento moderno 1931
forma de concebir los bancos para siempre. La esquina de la 5th y 43rd St. se presentaba como argentino en deuda
un cubo totalmente transparente que permitía observar todo lo que sucedía en el interior, inclu- con Felipe II por su Antonio U. Vilar y
monacal Escorial. Carlos Vilar
so el mismísimo tesoro. Trastocando como nunca las relaciones entre contenedor y contenido,
Skidmore, Owings & Merrill firman el acta de defunción de la monumentalidad de los bancos Florida 201
que ya no estarán condenados a caracterizarse tipológicamente como tales.

MODERNIDADES ASOCIADAS
El edificio de la casa matriz del Banco Popular Argentino había resultado de un concurrido concur-
so de 1925. El planteo de los, por entonces jovencísimos, hermanos Vilar respondía al esquema de
banco, escritorios para renta y locales comerciales sobre la calle Florida. De “estilo Renacimiento
español modernizado”, esta pieza es fundamental para comprender la exploración en pos de un 08. Anexo Banco
“estilo argentino o sudamericano” durante aquel momento de transición hacia la modernidad. Popular Argentino
Frente a él, Mario Roberto Alvarez y Asociados construyeron su anexo. Fruto de una acertada 1962-68
lectura del contexto inmediato, la experiencia para el cliente era novedosa: tras el acceso de
la planta baja no había más que un puente, los dos grandes salones estaban en el primer piso Mario R. Alvarez y
y en el subsuelo. Abajo el hall del personal se conectaba con la casa matriz a través de un Asoc.
túnel, mientras que mediante un particular juego de espejos parecía continuarse bajo Florida. Florida 183
Arriba, la losa prolongaba el salón de operaciones hacia una agradable terraza ajardinada sobre
la calle Perón; como nunca antes el público dominaba el paisaje. Solución repetida en el piso
once, donde las salas de reuniones tienen vistas sobre las cúpulas vecinas.

58 / (Conversar) UR UR (Conversar) / 59
PIANO NOBILE Desde esa privilegiada posición el 17. Bank of America
Asociado con Aslan y Ezcurra, el estudio de Mario Roberto Alvarez resolvería otro banco. público tenía una visión panorámica
de los edificios adyacentes y en pri- 1966-68
Contrarrestando la verticalidad de la pequeña torre, un volumen en el primer piso aloja el hall mer plano el portal del Banco
de operaciones del Bank of America. Operación que todavía no planteaba una postura dema- Francés e Italiano del arquitecto del Mario R. Alvarez y
siado radicalizada sobre la densidad persistente pero sí un dominio sobre este paisaje. Esta Barolo. Asoc. Jorge Aslan y
resolución tipológica sería sistemáticamente repetida en otras obras como el Banco del Oeste. Héctor Ezcurra

San Martín 202


PEEP SHOW
En 1966 los arquitectos Manteola, Petchersky, Sánchez Gómez, Solsona y Viñoly remodelaron
una antigua tienda para la casa matriz del Banco Ciudad de Buenos Aires. Los grandes aventanamientos trans- 04. Banco Ciudad
forman la actividad bancaria en un de Buenos Aires
El programa fue reinterpretado; el salón de operaciones, tesoro y accesos fueron unificados cre-
espectáculo urbano donde el tesoro
ando una serie de niveles integrados a un espacio articulado común, configurando una caja de es el protagonista. 1968
vidrio donde los nuevos entrepisos quedan flotando. Una lúdica operación donde la continui-
dad material es protagonista y los espacios de trabajo se funden con el espacio público. Ahora Manteola,
Petchersky, Sánchez
la idea se sistematizará, nuevas piezas ocupando antiguas estructuras preexistentes se multi- Gómez, Solsona,
plicarán por toda la ciudad. Viñoly
Aunque más modesto, la remodelación de la antigua The Royal Mail Steam Packet Company para
el Banco Federal Argentino también se encuadra en el marco de este tipo de intervenciones. Florida 302

SCALA REGIA
Las losas escalonadas del edificio para el Banco de Córdoba pretendían establecer una suerte
de microcosmos urbano, etéreo, en el desfiladero dejado por las moles de los edificios banca-
rios como el Banco Nación cruzando la calle. Su fachada resulta reveladora de la unidad inte-
rior. El cliente entiende la moderna metáfora, las ágiles transacciones financieras en el marco
fuertemente densificado de la city, la percepción cinemática de entrepisos, pasarelas y esca-
leras eran sublimadas por la presencia de la luz.
La ascensión corporizada dentro 30. Banco de
de un vasto volumen con niveles Córdoba
CRIATURA de usos libres e indeterminados.
Con motivo de su centenario el Banco de Londres y América del Sur convocó a un concurso 1973-78
privado para su nueva sede en el terreno que ocupaba desde su fundación. Las bases hacían
especial hincapié en la flexibilidad y la imagen. El proyecto ganador correspondió al joven Miguel A. Roca
Clorindo Testa quien había sido invitado especialmente para este concurso por el experimen-
Bartolomé Mitre 357
tado estudio SEPRA. En esta obra los arquitectos hallarían ciertas formas que se transforma-
rán en paradigmas de su lenguaje inmediatamente posterior.
Consciente de su valor publicitario, la original idea responde a la flexibilidad buscada: un volu-
men virtual que alberga en su interior todas las actividades en un único espacio, cuyos verda-
deros límites son las fachadas de los edificios vecinos. Por primera vez el dinero desaparece
por completo, la solidez se transfigura en la fuerza de su ciclópea estructura y el tesoro des-
aparece en las profundidades sin recurrir a forzados espectáculos. Sólo la pequeña piazza y
tras ella el complejo hall para el público que integra espacialmente los demás pisos de ofici-
Un molusco sin caparazón, un 29. Banco de Londres
nas en una continua y metabólica interacción de partes. Como una síntesis de toda la evolu- organismo, como las ilustracio- y de América del Sur
ción de la city, el movimiento bancario finalmente se corporiza de cara al paisaje de la calle. nes del cuerpo humano de los tra-
tados y las enciclopedias donde 1959-66
se permite ver las vísceras. En él
nos movemos como dentro una SEPRA - Sánchez
cárcel de Piranesi. Elía, Peralta Ramos y
(1) W. G. Sebald, Austerlitz, Editorial Anagrama, Barcelona, 2002. Agostini - y C. Testa
(2) Fabio Grementieri, Días del Patrimonio de la Ciudad de Buenos Aires, Secretaría de Cultura, Buenos Aires, 2000.
(3) Richard Sennett, El declive del hombre público, Ediciones Península, Barcelona, 2002. Reconquista 105

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