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Dios te ama y quiere lo mejor para ti

Aunque nos perdamos de vista de su presencia él cuida de nosotros cada día, aunque no lo
creas él está ahí cuidándote y amándote; aunque no creas en Jesús aún así Dios te ama y
espera que vuelvas a sus brazos y demostrarte cuanto amor tiene para ti, Dios cuida de su
creación y a él nada se le escapa, todo lo vigila, todo lo controla y todo lo puede. Hoy quiero
escribirte y darte un gran mensaje que llegó a mi y es que a pesar de las circunstancias, Dios
está ahí contigo, por mas solo/a que te sientas él está ahí contigo aunque muchas veces no lo
podamos ver. La misericordia de Dios es tan grande que aunque no tengas comunión con él,
Dios te cuida, cuida tus pasos, te protege de la maldad pero si no tienes comunión con el Padre
no pensarás que es él sino que es casualidad y no es así.

A pesar de las circunstancias ¿Qué padre no quiere lo mejor para su hijo?


Tratándose de Dios, él va a querer lo mejor para nosotros pero, ¿nosotros queremos eso que
Dios nos da? Medita un poco en eso y descubre si realmente estamos recibiendo de lleno todo
lo que Dios nos ofrece, aunque no creas Dios nos ofrece cosas maravillosas y permanentes
que quedarán en nuestras vidas por siempre, nos ofrece cosas valiosas pero que muchas
veces no sabemos agradecer; te nombraré el más importante:El regalo de la salvación (Efesios
2:8) Porque por gracia sois salvos… este regalo de la salvación es el mayor regalo de Dios el
cual nos da vida eterna, ése regalo algunos lo ven insignificante pero es muy valioso. Mi
intención es que veas que Dios se preocupa por nosotros y por nuestras vidas, por eso envió a
su Hijo Jesucristo para que él nos enseñara el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6)Jesús le
dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Si actualmente tienes comunión con Dios te invito a que le agradezcas de corazón ése regalo
tan grande que nos ha dado,animate y dile que lo amas.
Si aún no conoces de Jesús te invito a que lo hagas y lo aceptes en tu corazón y recibas ése
bello regalo que tiene para ti envuelto en frutos espirituales.
Si te has apartado de Dios por cualquier circunstancia te invito a que le pidas perdón por tus
pecados y te arrepientas, recuerda que otro bello regalo que nos da Dios es que somos sus
hijos y que él es amor y nos ama a pesar de todo y quiere lo mejor para nosotros.

Sin más nada que decir te invito a que hables con nuestro Padre y le digas en este preciso
instante “Padre te Amo, y gracias por tu infinito amor”
Sin más nada que decir espero que Dios te bendiga y puedas sentir su presencia cada día.
(1 Juan 1:9) Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros
pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Sentirse Inferior: por qué te sientes así y cómo evitarlo


Sentirse inferior a los demás
Te despiertas, abres los ojos y pensamientos negativos ya comienzan a bombardear tu
cabeza. “Otro día más en mi asquerosa existencia”. No sabes si gritar, llorar o ambas cosas. Te
levantas de la cama y empiezas por vestirte. La ropa que usas dista mucho de la que antes
usabas; prefieres colores oscuros, apagados, que pasen desapercibido para todos.

A nivel profesional has conseguido bastantes cosas en tu vida; de hechos considerablemente


interesantes y prometedores. Sin embargo, por algún motivo que no logras entender no las
valoras, no crees que sean dignas de admiración. A lo mejor es simplemente por el hecho de
que seas TÚ quien las haya logrado.

El problema no está en los demás; el problema tiene que ver contigo y tu mundo interior.
Sin embargo, aparentas estar alegre. Sonríes. Sonríes a tus compañeros, sonríes a tus
amigos; sonríes a la gente, incluso a la que no conoces, pero no a ti. No hay lugar para
una sonrisa para ti, no te la mereces. “Tú eres un deshecho humano que no merece ni el aire
que respira”.
Por fin en casa. Apagas la luz, te acuestas y te duermes con el pensamiento de que por fin ha
acabo el día. Por unas horas descansarás del ser feo, inútil e incompetente que estás hecho.

Desgraciadamente, esta es la historia de muchas personas. Sentirse Inferior es su pan


de cada día.

En este artículo intentaremos entender por qué y cómo evitarlo.


¿Por qué me siento inferior?

La auto-percepción que se tenga de uno mismo, el cómo te ves, es lo que determina la forma
en que procesamos la información del exterior. Es decir, la visión que tenemos de nosotros
mismos es lo que marcará la manera en que percibamos, procesemos, almacenemos y
recordemos las experiencias que nos ocurran.
Las personas que se Sienten Inferiores cuentan con una Autoestima por los suelos, no
consideran que sean merecedoras del cariño y aprecio de los demás ni del suyo propio.
Se ven bombardeadas por pensamientos negativos que no hacen otra cosa que retroalimentar
a la baja Autoestima, fomentando a la vez más pensamientos negativos que desembocan en
un estado de ánimo abatido que les impide ver la luz al final del túnel.
Sentirse Inferior con una intensidad y duración prolongada puede ser un aviso de padecer en
un futuro no lejano Depresión, por ello es de vital importancia incurrir en el problema desde
la base, trabajando la seguridad y confianza en ti mismo.
Consejos para no Sentirse Inferior
Ten muy presente que:
Todos somos seres humanos, y como tales contamos con virtudes, pero también con defectos.
Nadie, absolutamente nadie, es perfecto.
Los fracasos no son derrotas; simplemente son oportunidades para crecer.
Es absolutamente imposible que no tengas virtudes, búscalas…te llevarás una grata sorpresa.
Es bonito ser consciente que hay cosas que posiblemente no se nos den igual de bien que
otras, saquémosle partido a todas.
Los defectos (y también las virtudes) nos diferencian de los demás. Nos hacen especiales y
únicos.
Si no hubiera defectos no habría virtudes con qué compararlas.
La risa sana, aprende a reírte de ti mismo ¡ya verás cómo cambian los colores del lienzo con el
que pintas la vida!

Un abuelo se encuentra escribiendo un cuento, y su nieto le pregunta: ¿Estás escribiendo un


cuento acerca de mí? El abuelo le contesta: Posiblemente, pero más importante que el cuento,
es el lápiz con el que lo escribo, y quiero que vivas tu vida como este lápiz. El lápiz no tiene
nada especial pero tiene cinco cosas que debes aprender. Primero, aunque parece solo un
pedazo de madera, lo que le da su valor como lápiz es el carbón que se encuentra dentro; así
que, el exterior no es tan importante como el interior.
Segundo, para mostrar el carbón, hay que cortar la madera, lo externo; cuando suceda, habrá
dolor, pero mientras más te corten, mejor afilado estarás. Esto sucederá con cada proceso de
vida que, aunque doloroso, sacará lo mejor de ti y utilizarás lo aprendido para escribir algo
nuevo en tu vida. Cuando desaparezca ese carbón, tendrás que ser cortado nuevamente para
exponer una vez más tu punta afilada y continuar escribiendo.
Tercero, no siempre escribirás de forma correcta, pero la borra te dará la oportunidad de borrar
para volver a escribir. Cuarto, entiende que, ya sea con el carbón o con la borra, siempre harás
una marca; así que, antes de dejar al mundo, procura hacer una marca. Por último y sobre
todas las cosas, debes recordar que un lápiz, sin una mano que lo dirija, que le guíe, es nada.
Finalmente, el abuelito dijo: Yo quiero que entiendas que, al igual que este lápiz, tú sin la mano
de Dios que te dirija, eres absolutamente nada.
La grandeza de tu vida no está en ti mismo, ni en encontrar el gran potencial que tú puedes
tener. Tu grandeza se encuentra en Dios, que controla cada trazo que se dé con tu vida. Él
quiere darte una vida abundante, llevarte a hacer cosas más grandes de las que jamás habías
pensado. Él comenzó ese deseo que está en ti, y solo se puede completar cuando tú aprendes
a dejarte dirigir por la mano de Dios.
“El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y
para que la tengan en abundancia.” Juan 10:10
Jesús, en Juan 10:10, se compara con un ladrón, con algo negativo, para hacer entender quien
es él y que él vino a hacer todo lo contrario de lo que hace un ladrón. Se compara con aquel
que te quita, que te roba, para que puedas identificar y entender que él vino a hacer todo lo
contrario.
Para dejarte dirigir por la mano de Dios, tú necesitas entender quién es Dios para tu vida;
entonces, entenderás que su mano está siempre obrando a tu favor. El día que entiendes
quién es Dios, podrás entender quién eres, por tu relación con Él. La gente sabe quién eres
por la calidad de tus relaciones, como padre, como madre, esposo, esposa, como pastor, como
maestro; pero, en ninguna de ellas podrías dar tu máximo, si no conoces que eres hijo de Dios.

Porque eres hijo de Dios, eres padre, madre; porque eres hijo de Dios, eres pastor, eres
maestro. Eres el conglomerado de todas esas cosas que han influenciado en tu vida, pero lo
más que tiene que influenciar es tu conciencia de quién eres, y saber quién es Dios para ti.
Cuando sabes quién eres y quién es Dios para ti, entonces, tu vida cambia, tu forma de
caminar, de comportarte como esposo cambia. Tú forma de comportarte como hijo, como
pastor cambia, cuando entiendes que Dios es el dueño de todo; cuando entiendes que la
congregación son ovejas suyas, tu manera de comportarte, cambia. Cuando sabes quién es
Dios, sabes quién eres, y sabes cómo conducirte en todas las áreas de tu vida.
Cuando sabes quién eres en Dios, sabes identificar a los que están a tu lado, quiénes son tus
amigos, tus enemigos, quiénes pueden contigo y quienes no pueden contra ti. Empiezas a
definir con quién es que debes andar, y no eres manipulado fácilmente porque, ahora, pones
en duda lo que te dice la gente, no lo que Dios ha dicho. Tu relación con Dios debe poner en
duda a todo el mundo. Cuando Dios dice que te va a prosperar y otros comienzan a
cuestionarlo, piensa: ¿Será que ellos no quieren que yo prospere? No tengas miedo de poner
en perspectiva quién es cada persona a tu lado, porque mayor es quien está contigo. No
tengas miedo, porque Él es quien maneja el lápiz de tu vida.
Cuando una persona define quién es Dios, su vida cambia; ahora, sabe quién es. Cuando
sabes quién es Dios en tu vida, ahora tu autoestima no viene de lo que piensan los demás, sino
de Aquel que escribe tu vida. Él es quien maneja tu vida, quien saca lo mejor de ti, quien
escribe tu historia. Ahora sabes quién eres, sabes quiénes son los que te rodean, y ahora
conoces que ninguna circunstancia puede detenerte de alcanzar aquello que Dios ha
predestinado para tu vida.