Sunteți pe pagina 1din 4

Nombres: Carolina Pinzón Cód.: 902181366 & Sindy Johana Garzón Zapata Cód.

: 902181424

EL PODER QUE GENERÓ UN CAMBIO


BREAKING BORDERS

El grupo de arte y ciudad al comenzar la clase en el barrio Egipto de la ciudad de Bogotá tomo el

camino desde el chorro de Quevedo pasando por la universidad externado, para así dar paso al

barrio Egipto, uno de los más peligrosos y marginales de la ciudad donde ni la policía tenía acceso

por su alto grado de violencia. Los guías turísticos encargados del recorrido se llaman Breaking

borders los cuales hacen una apuesta nueva al turismo bogotano donde relatan historias detrás del

arte urbano, de igual forma buscan dar a conocer la violencia vivida en años pasados para así

concientizar a la sociedad, contando la historia por sus mismos actores principales.

Al llegar las 12 horas del día 22 de marzo el grupo inicio su recorrido junto a los jóvenes que

vivieron en carne propia estos sucesos y son habitantes de esta zona, iniciando la explicación

Calabazo y Andrés los líderes del recorrido dan una breve explicación de la historia de Bogotá y

cómo fue su formación, como eran sus fiestas, tradiciones y como era anteriormente su educación.

Andrés mencionó que tenían en el barrio una admiración por Jorge Eliecer Gaitán pues estaban de

acuerdo con su manera de pensar y con el apoyo que generaba no solo a las clases sociales altas

sino a las bajas, también tienen una inclinación religiosa alta pues para ellos la virgen de Guadalupe

es la protectora de los hombres pues se sentían protegidos al rezarle antes de salir a trabajar.

Siguiendo con el recorrido nos encontramos con una casa donde había antiguamente un jardín, el

padre tomó la iniciativa de repartir chocolate y pan a los jóvenes del sector, a consecuencia de un

problema, donde un menor de edad muere una organización del estado decide cerrar el jardín,

quedando sin escuela ni educación los niños entran a la delincuencia y drogadicción. Cuentan que

el juguete preferido para ellos era el changon un arma utilizada para cazar patos que al accionarla
genera un estruendo impactante, nos encontramos con una gran casa llamada el fortín donde

muchos de los niños permanecían sentados esperando señales que desde abajo otros le mandaban

con las manos, tenían su propio lenguaje de señas marginales.

En el fortín también se pueden ver plasmadas en pintura algunas imágenes donde ilustran su

historia y los objetos más representativos de ellos, por ejemplo, el soccer ya que es su deporte

favorito, también se encuentra el chirrinchi que representaba la bebida de los indígenas, otra imagen

representativa eran los gatos pues estos pueden ver en la noche y tienen la agilidad de estar atentos

ante cualquier ataque, entre otros, cabe resaltar que la fachada de la casa se ven los impactos de

bala ocasionados por las guerras entre pandillas y policías.

Los jóvenes que pertenecen a este proyecto mostraron varios grafitis donde relatan una breve

historia sobre el pasado oscuro que habían tenido y del cual estaban saliendo decían que les había

tocado cambiar para poder llevar el turismo a su zona y que después de que salió calabazo de la

cárcel les dijo que estaba cansado y les propuso “no robemos a los gringos ahora hay que

pasearlos”. Frase célebre que utilizaron en más de una ocasión del recorrido.
Siguiendo el recorrido, el grupo se acercó a un sendero que sirve como puente para ingresar al

barrio donde en la noche se hacían los habitantes de la zona, allí consumían marihuana, heroína,

alcohol y hasta como ellos le decían conseguían un trabajo. En este sendero por casualidad nos

encontramos con Doña Cecilia una anciana que sobrepasa la tercera edad la cual con una sonrisa

en su rostro nos comenta que está muy agradecida con este proyecto ya que ayuda mucho a los

jóvenes que están en este barrio enderezando su camino y sobre todo ayudándola a ella, pues a esta

edad tan avanzada la ayuda del gobierno es poca y su sustento se ve en apuros pues solo recibe

sesenta mil pesos mensuales para su sustento.

Al pasar el sendero nos encontramos con un camino donde hay casas muy humildes por lado y

lado, el propósito de ellos fue agregarle color a estas para cambiar la cara del barrio y así obtener

un mejor aspecto para atraer a los turistas, luego de esto llegamos a una cancha de futbol y nos

contaban la historia de la construcción de esta donde ellos sin ayuda del gobierno y con mucho

esfuerzo la construyeron nos contaban la importancia del deporte en la vida de un niño y la

entretención que estas generan, además de que ahora servía como símbolo de paz entre las pandillas

que allí se encuentran pues los hijos de los lideres empezaron a compartir generando así una paz

territorial, gracias a ello las personas del barrio consiguieron la formación de 52 grupos de fútbol

tanto en hombres como mujeres.

Finalmente culminamos el recorrido en una carpa donde está el grafiti más representativo del tour

el cual es una mano con una semilla, allí nos tomamos fotos para las redes sociales y de recuerdo,

también para tener presente que el cambio inicia en nosotros y por ello, es que debemos crear

oportunidades para que exista un cambio en esta sociedad. Cómo nos comentaba Calabazo nosotros

somos la mano para poner la semilla y recoger todo lo que se cosechó, terminan el recorrido con
un rap urbano creado por ellos contando historias reales y brindando conciencia de que toda acción

realizada tiene una reacción que puede ser positiva o negativa.

La ida a este barrio nos marcó de una manera extraordinaria pues es necesario estar en el lugar de

los hechos para saber ¿qué ocurre?, ¿qué está pasando?, ¿porque se forman estas pandillas? y que

tanto el gobierno como nosotros debe aportar una ayuda para acabar con tanta corrupción e

inseguridad ,pero también nos trajo una alegría inmensa pues ver un grupo de muchachos saliendo

de estos conflictos y querer tomar otro camino es de personas muy valientes y guerreras que a pesar

de tener una historia que los marca y los excluye de la sociedad le dan un giro poniendo esto a su

favor sacando provecho de la forma más apropiada posible.