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BIBLIOTECA ROMÁNICA HISPÁNICA CHARLES E.

KANY
F U N D A D A POR D Á M A S O ALONSO

II. ESTUDIOS Y E N S A Y O S , 136


SINTAXIS
HISPANOAMERICANA
VERSIÓN E S P A Ñ O L A D E
MARTÍN BLANCO ÁLVAREZ

ñ
BIBLIOTECA

EDITORIAL
ROMÁNICA

GREDOS
HISPÁNICA

MADRID
© Copyright, 1945, 1951, T H E UNIVERSITY OF CHICAGO. All rights reserved. INTRODUCCIÓN

© EDITORIAL GREDOS, S. A., Sánchez Pacheco, 81, Madrid, 1994, para la


versión española.
Es propósito de este libro agrupar las tendencias más destaca-
Título original: AMERICAN-SPANISH SYNTAX.
das de la sintaxis hispanoamericana, haciendo especial hincapié
en su expresión popular, o sea ofrecer un compendio de las prin-
cipales peculiaridades o fenómenos sintácticos que difieren del uso
actualmente reconocido como consagrado * en España (en donde
muchos de ellos, sin duda, no son desconocidos localmente o en
PRIMERA EDICIÓN, 1970. el habla popular). La primera en aparecer entre las obras de su
2. A REIMPRESIÓN. género, quiere ésta constituir para los estudiantes y jóvenes maes-
tros, ejercitados sólo en la práctica castellana y súbitamente en-
frentados a la variada y nueva riqueza de la fraseología hispano-
americana, un punto de referencia o un libro de texto que les sirva
de guía en las dudas, por lo general no explicadas en otros lugares,
ya que los problemas relativos a las variaciones sintácticas han
sido hasta el presente muy descuidados.
Esta tarea, que por mucho tiempo constituyó un desiderátum,
hoy es una necesidad, debido sobre todo al rumbo definido de las
letras hispanoamericanas en las tres o cuatro últimas décadas: el
nacionalismo americano (criollismo o nativismo) fue brotando es-
porádicamente ya a mediados del siglo xix, mas sólo a comienzos
del xx abandonaron del todo los novelistas y dramaturgos el pre-
Depósito Legal: M. 11611-1994.
* E l autor de la presente obra hace uso frecuente del término standard
ISBN 84-249-0387-0. aplicado al castellano que se habla en España como español tipo, sancio-
nado y consagrado por el uso. En esta traducción, diversas expresiones tra-
Impreso en España. Printed in Spain. tan de transmitir el contenido de aquella palabra. He aquí las más comunes:
Gráficas Cóndor, S. A . , Sánchez Pacheco, 81, Madrid, 1994. — 6667. español tipo, peninsular, consagrado, normal, castizo, culto. A veces, cuando
el texto lo permite, eliminamos su traducción. (N. del T.).
El "voseo' 81
mayor parte de Méjico, Cuba y Perú, en partes de Bolivia, norte
de Colombia y de Venezuela (costa atlántica), región occidental
de Ecuador, la mayor parte de Panamá (incluyendo la capital y
Colón), Santo Domingo y Puerto Rico.

EVOLUCIÓN PRIMITIVA DE "VOS"

Antes de examinar los distintos tipos de voseo y su difusión


general, bueno será presentar un breve panorama del desarrollo
histórico del pronombre de segunda persona y de su uso.
Vos fue originalmente una forma plural (como tal sobrevivió
hasta el principio del siglo xvi). Pronto se añadió otros a nos y a
vos, y las formas amalgamadas pasaron* a convertirse definitiva-
mente en plural fácilmente distinguible de nos y de vos, que desde
el'principio se habían usado también como formas singulares de
respeto, si bien siempre acompañadas con verbo en segunda per-
sona del plural.
En el Poema del Cid (1140) se usa vos como fórmula respetuosa
de tratamiento entre el rey y los nobles, entre marido y mujer,
entre nobles {vos tomades, tomedes, veedes, sodes, seredes, finca-
redes, llegastes, fostes, etc.); por el contrario, tú se usa para diri-
girse a personas de categoría inferior: el Cid a Muño Gustioz, su
servidor y vasallo; los paladines del Cid a los Infantes de Carrión
cuando los retan a duelo; el Cid al rey moro Búcar; los moros
cuando se dirigen a los cristianos, y, por lo general, en las ora-
ciones al dirigirse a Dios (tú callas, dizes, eres, veerte as, dirás,
fizist, mintist, etc.). Pero incluso en este documento primitivo se
usan ocasionalmente tanto la forma singular tú como la plural vos
para dirigirse a la misma persona, mas no en la misma frase: el
rey dirígese primero a Muño Gustioz con tú (vv. 2954-67) y
luego usa imperativos plurales, dizidle (v. 2968), saludádmelos
(v. 2972), etc. Mucho más frecuente era en el siglo xv este inter-
cambio de vos y tú; la d de las formas verbales de la segunda
persona del plural fue desapareciendo (yayaes por vayades, soes
por sodes, etc.), frecuentemente con una fusión de la e contigua en
los verbos de la segunda conjugación (irés < irees < iredes;
SINT. HISPANOAMERICANA. — 6
82 Sintaxis hispanoamericana El "voseo" 83
aves < avees < avedes; debes < debees < debedes). Probable-, sonajes usaban tú como forma regular de tratamiento", y en "dis-
mente, formas como debes dieron nacimiento a las formas analó- cursos fingidos". Por otra parte, vos, con la forma verbal en plu-
gicas sepas (< sepaes < sepades), sos (< soes < sodes), partís ral, era la forma interpelativa habitual con "los iguales en la
(< parties < partides), etc. Por otro lado, los grupos ae y oe fácil- conversación formal", para dirigirse "respetuosamente a un supe-
mente se diptongaron en ai y oi (andáis, sois), y tales diptongos rior" y "a un inferior con respetuosa consideración"; usado con
favorecieron el desarrollo de ei desde ee (avees > aveis; debees > una persona a la cual de ordinario se trataba de tú, constituía
debéis). Hacia la mitad del siglo xv, todas estas formas se usan "evidente seriedad airada".
con gran promiscuidad \ muchas de las actuales formas del voseo Creo que podemos presumir sin temor a equivocarnos que
americano derivan de aquella confusión. semejante uso no refleja exactamente el estilo conversacional de
También en el siglo xv la forma culta de tratamiento llegó a la vida diaria, el cual a fines del siglo se fue divorciando más y
ser vuestra merced, vuessa merced, con forma verbal en tercera más del estilo literario. Y , por su parte, la práctica literaria del
persona del singular, y en el siglo XVII, usted. siglo xvn cada vez estuvo más lejos de ser un índice relevante del
En el siglo xvi, las formas más ampliamente empleadas fueron uso coloquial. A l paso que todos los personajes de las obras tea-
vos tomáis, tomaréis, toméis, tomábades , tomaríades, tomas-
5 trales de la primera parte del siglo xvi (igual que a todo lo largo
tes , etc.; coméis (a veces, comes), comeréis, comáis, comíades,
s de la Celestina) convencionalmente usaban tú —con esporádicas
comeríades, comistes, etc.; decís, diréis, digáis, decíades, diríades, excepciones—, en el xvii adquirió preponderancia el vos, igual-
dixistes, etc. E l intercambio de vos y tú se mantuvo en boga, pero mente de manera convencional. Pero ahora alterna con tú hasta
perdiendo vos gradualmente su valor de respeto. Y a en el primer el punto de que a veces se usa sin discriminación en una misma
tercio del siglo xvi, el uso de vos con frecuencia "implicaba, si no escena, e incluso en un mismo diálogo, implicando a veces fami-
un insulto, al menos familiaridad íntima o rango social superior liaridad, a veces respetuosa consideración. Este caótico estado pre-
por parte del hablante". Con testimonios de aquella época se ha 6 domina en casi todas las obras teatrales de la época. Por ejemplo,
demostrado ampliamente que tal era el caso. en Peribáñez, de Lope de Vega, la labradora Casilda se dirige
El uso literario, de acuerdo con Keniston (págs. 42-44), era al Comendador dieciséis veces con vos y catorce con tú; el Comen-
como sigue: se usaba tú para dirigirse a "una persona de con- dador se dirige a Casilda diecisiete veces con vos y once con tú;
dición humilde y de rango inferior", para dirigirse a "los de igual el Comendador se dirige a sus lacayos Lujan y Leonardo única-
condición en tono de intimidad familiar", "en estilo literario ele- mente con tú, y ambos lacayos responden a su amo solamente con
vado", como en cartas y oraciones, por "convención en las obras tú. E l Condestable emplea tú al dirigirse al rey, pero el rey usa
teatrales de la primera mitad del siglo xvi, en que todos los per- vos al dirigirse al Condestable. E l pintor trata de vos al campesino
Peribáñez, pero de tú al Comendador, etc.
* Para ejemplos, véase Cuervo, "Las segundas personas de plural en Tal revoltijo significaba una ventaja para el poeta dramático,
la conjugación castellana", Romanía, XXII (1893), 71-86, y Obras inéditas
(Bogotá, 1944). el cual, mientras pudo recurrir convencionalmente a una u otra
5 La d en formas como tomábades, tomaríades, tomássedes, tomárades, forma, pudo igualmente optar por la forma que mejor se acomo-
tomáredes, etc., se fue perdiendo a lo largo del siglo xvn, mientras que los daba a la medida del verso. E l uso conversacional de la época nos
tiempos perfectos, como tomastes, comistes, etc., se fueron convirtiendo, lo aclara grandemente otro testimonio contemporáneo, tal como
por analogía con los tiempos presentes, en tomasteis, comisteis, etc. Cf. tam- lo cita Cuervo (§ 332): Covarrubias —en 1611— nos dice que el
bién Y . Malkiel en Hispanic Review, XVII (1949), 159-65.
6 Cuervo, § 332; J. Pía Cárceles, "La evolución del tratamiento de vues-
vos no siempre es bien recibido; Ambrosio de Salazar —1622—
tra merced", RFE, X (1923), 245-80; Arturo Capdevila, págs. 77 ss., etc. afirma que vos se considera como "afrenta muy grande"; Correas
84 Sintaxis hispanoamericana El "voseo' 85
—1626— declara que merced se usa en tratamiento respetuoso; airaban, cambiaban el tú por el vos. Con las varias formas fundi-
él se mantiene entre el más elevado merced y el familiar vos. Vos das en el habla coloquial ocurrió lo siguiente: tú y ti se desgasta-
se usaba en el tratamiento de criados y campesinos o entre amigos ron (ahora resultan desagradables al bajo pueblo) y fueron reem-
íntimos, e incluso para dirigirse al rey "con debido respeto y uso plazadas por el vos; te se mantuvo como caso complemento directo
antiguo", es decir que su uso era convencional, igual que tú lo mientras se perdía os; vos se usaba generalmente con las arcaicas
había sido en la literatura del siglo xvi. E l gramático Juan de formas verbales de segunda persona del plural en presente y en
Luna observa (1619): " E l primero [título] y más bajo es tú, que indefinido, como amas (= amáis), tenes (= tenéis), amastes
se da a los niños o a las personas que queremos mostrar grande (= amasteis), tuvistes (= tuvisteis), y el imperativo fue ama
familiaridad o amor. Vos se dice a los criados y vasallos". En el (= amad), tené (= tened), vení (= venid). En otros tiempos se
Buscón, por ejemplo, mientras que la madre usa tú con su hijo y empleaba la forma verbal de la segunda persona del singular (por
vos con su marido, el maestro emplea vos con el niño. Lazarillo analogía con las formas arcaicas amas, amastes, etc.): vos amabas,
trata al escudero como vuestra merced, pero emplea vos con el tenías, etc.
ciego, el cual, a su vez, usa tú cuando se dirige a Lazarillo. En Cualesquiera que sean las formas de voseo generalmente adop-
N

el Quijote, I, 51, leemos: "Finalmente, con una no vista arrogan- tadas por el habla vulgar y rústica de un país determinado, las
cia llamaba de vos a sus iguales". Suárez de Figueroa (El pasajero personas cultas y semicultas de los centros urbanos tratan con
[1617], Alivio II) declara: "En breve se convirtió en tigre la que frecuencia de evitar o al menos de elevar un poco el sabor bajo
al principio pareció cordera. Voséame sin ocasión a cada paso, del voseo sustituyendo la forma verbal correcta, la de la segunda
hace que la sirva de rodillas". Hurtado de Mendoza (en carta al persona del singular, por la forma verbal correspondiente a la
Cardenal Espinosa fechada en 1579) escribía: " E l secretario An- segunda persona del plural acompañada de vos (la sustitución de
tonio de Eraso llamó de vos a Gutierre López, estando en el Con- tú sería pomposa y pedante): vos tomas, comes, vives, tomaste,
sejo, y por esto se acuchillaron". tomarás, etc. Así se oye en algunas ciudades (Quito, L a Paz, Bo-
En el curso del siglo xvn, vos quedó prácticamente reemplaza- gotá, Tucumán, Salta, etc.), pero nunca en labios de los campesi-
do por tú en el tratamiento familiar, al igual que vuessa merced nos. Tal ocurre en Quito, por ejemplo, donde se han establecido
lo fue por usted en el tratamiento culto . Pero el vos ha sobre-
7 dos tipos de uso en la conversación familiar (se estudian más ade-
vivido vigorosamente hasta el día de hoy en Hispanoamérica, posi- lante): el común o corriente —vos tomas, etc.—, y el vulgar —vos
blemente, como explica Cuervo, en razón de que los conquistado- tomas, etc.—. Asimismo, los grupos hipersensibles y puristas usan
res, oriundos en su mayoría de una clase social humilde, emplea- el tú con las correspondientes formas verbales correctas con di-
ban el vos entre sí; a los indios y mestizos los trataban de vos, versos grados de éxito. Los usuarios habituales del voseo emplean
asumiendo así un aire de superioridad. E l tú se usó igualmente generalmente las mismas formas familiares en oraciones impro-
entre iguales por la gente común, así como confidencialmente entre visadas, especialmente cuando éstas van dirigidas a los santos y
criados y amos, con la salvedad de que, cuando estos últimos se a la Virgen María, pero, por lo común, las aprendidas de memoria
las rezan de acuerdo con la forma correcta del texto, ya emplee
7 Existen ciertas pruebas de la supervivencia del vos en España aún a éste el tú o el vos, todo lo cual conduce a un amasijo caótico
fines del siglo xvm: "del pronombre vos nos servimos hablando con infe- rayano con la anarquía. Más adelante se citan para cada país los
riores y de ordinario con alguna suerte de enojo", dice Gregorio Garcés en
usos y variantes regionales.
1791 (Fundamento del vigor y elegancia de la lengua castellana), segün cita
de Pía Cárceles, RFE, X , 247. E n España quedan huellas de él en secto- Esta confusión se remedió en España (salvo en lo referente a
res rurales (Oviedo, Salamanca, etc.). algunos restos dialectales aún corrientes; cf. Tiscornia, La lengua,
86 Sintaxis hispanoamericana El "voseo 1
87
pág. 290) por medio del uso correcto del tú con las formas verba- "capaz por sí solo de desorientar a cualquier extranjero hasta
les de la segunda persona del singular y del usted con las formas creerlo un dialecto especial". En Colombia fue anatematizado por
verbales de la tercera persona del singular para el tratamiento cul- Cuervo, que en las ediciones primeras de sus Apuntaciones le en-
to. Pero en dos tercios de Hispanoamérica se mantuvo el vos de dilgó la etiqueta de "repugnante", calificando el revoltijo de los
las masas en regiones libres de ciertas consideraciones sociales de pronombres de "menjurge que encalabrina los sesos". En sus edi-
clase. E l tercio restante lo constituyeron en sentido amplio los dos ciones posteriores ([1914, 1939], § 332) corrigió su expresión, limi-
virreinatos de Perú y Méjico, centros de la cultura colonial, con tando su denuncia a estas palabras: "Inútil es decir que a quien
sus universidades, sus poetas y literatos, en que la clase inte- esté acostumbrado al modo de expresarse culto y literario, todo
lectual culta pudo ejercer una gran influencia en materia de pure- esto le suena a barbarismo". En Ecuador, además de Barbarismos
za lingüística. Estos países, considerados globalmente, siguieron el fonéticos, de Lemos, encontramos un poco conocido artículo de
uso español al rechazar el vos ofensivo en beneficio del tú. E l con- Francisco Javier Salazar ("La pronunciación del castellano en el
cepto de forma culturalmente superior en favor del tú prevalece Ecuador", Revista Ecuatoriana, I [1889], 209-16), en el cual sostie-
en la actualidad incluso en países del más intenso voseo, en los ne que las formas verbales irregulares, junto con otros "provincia-
cuales los más altos círculos intelectuales lo prefieren antes que el lismos y barbarismos", con el tiempo han de crear "varios dialec-
plebeyo vos. tos del castellano más o menos bárbaros, y tan diferentes entre sí
Los puristas de cada país en que se halla vigente se han des-
8
como el árabe que se habla en Argel comparado con el de Egipto
atado en invectivas en contra del voseo, mas ninguno tan violen- o de la Siria". En Costa Rica, Gagini (pág. 244) observa que se-
tamente como el argentino Arturo Capdevila, el cual, en su Babel mejantes mescolanzas de formas "ponen los pelos de punta a los
y el castellano (págs. 87 ss.), manifestó que el Perú y Méjico deben peninsulares que las oyen". Añade luego un comentario —más cu-
su actual forma tú a sus orígenes culturalmente superiores. Capde- rioso que necesariamente cierto— en el sentido de que los aven-
vila se torna extremadamente cáustico en su denuncia del voseo tureros españoles que fueron a América usaban el voseo en la espe-
en su tierra natal. Le llama "sucio mal, negra cosa, horrendo ranza de ocultar de aquel modo su humilde cuna y pasar por no-
voseo", y así por el estilo. Empero, parece hallarse demasiado pro- bles a los ojos de los criollos.
fundamente enraizado para que se le pueda exterminar de Argen- De esta forma, las sentencias condenatorias se hacen más o
tina. La diatriba de Capdevila encuentra eco en América Central menos rigurosas, probablemente, conforme al arraigo mayor o me-
en el gramático guatemalteco Bonilla Ruano (III, 11-13), que ha- nor que haya alcanzado el voseo en la lengua local. Los comenta-
bla de "craso barbarismo", "repugnante vos", "el denigrante vo- ristas más científicos muestran mayor serenidad, y, dentro del es-
seo", "infamante vos". Previamente había sido censurado su uso píritu último de Cuervo, se conforman —como hay que hacer—
en Chile por Bello (Advertencias [1834]) y por Román (I, 397), con registrar las formas sin caer en denuncias apasionadas. Así, el
el cual dice que el sistema popular de conjugar los verbos es gramático costarricense Quesada (pág. 397) dice sencilla y atina-
damente: "En el tratamiento corriente, hasta entre las personas de
8 Como se verá más adelante, se equivoca Américo Castro cuando afirma distinción social, es desconocido el tú; se emplea el vos acordado
que "... no existe[n] en Centro América ... críticas acerbas del voseo ... a con formas arcaicas o vulgares de la segunda persona del plural".
nadie le calienta la pluma ni la cabeza el que hablen de vos en Honduras Tal vez la forma menos complicada de tratar el voseo consista
o Guatemala" (La peculiaridad lingüística rioplatense, pág. 75). Nadie que
hubiese oído una vez al desaparecido escritor hondureno Froylán Turcios en hacerlo por países y regiones.
lanzar sus andanadas contra el voseo centroamericano habría hecho seme-
jante afirmación.
88 Sintaxis hispanoamericana El "voseo' 89

REGIÓN DEL RÍO DE LA PLATA (ARGENTINA, Imperativo


URUGUAY Y PARAGUAY)
toma toma
El presente de indicativo del verbo tomar en el habla coloquial come come
de la región del Río de la Plata es como sigue, frente al caste- viví vive
llano normal:
En todos los otros tiempos, la forma verbal es la de la segun-
Argentino Castellano
da persona del singular, cuyas terminaciones son en parte simila-
yo tomo yo tomo res a las del presente arcaico: -ás (por -ais), -és (por -éis), etc.
vos tomas tú tomas
él toma él toma
Así, el pretérito imperfecto de indicativo es:
nosotros tomamos nosotros tomamos vos tomabas, comías, vivías, etc.
ustedes toman vosotros tomáis
ellos toman ellos toman
El futuro de indicativo es:
Los dos conjuntos de formas son idénticos excepto en lo que vos tomarás, comerás, vivirás, etc.
se refiere a la segunda persona del singular y del plural. Dado
que la forma de la segunda persona del plural familiar es siempre El pretérito imperfecto de subjuntivo es:
ustedes + la forma verbal de la tercera persona del plural, pode- vos tomaras, comieras, vivieras, etc.
mos, por conveniencia y brevedad, omitir en lo que sigue sobre
el estudio del voseo todas las formas excepto la de la segunda La forma preposicional //, así como la forma de sujeto tú, han
persona del singular. cedido ante vos; la forma de complemento directo os ha cedido
ante la forma de complemento directo te; los posesivos son tu y
Presente de indicativo
tuyo. Así, se oye, pues, lo siguiente:
vos tomas tú tomas
vos comes tú comes vos te acostás por tú te acuestas
vos vivís tú vives acostáte por acuéstate
si vos te vas, iré con vos por si tú te vas, iré contigo
Presente de subjuntivo vos tenes tu libro, etc. por tú tienes tu libro, etc.

vos tomes tú tomes En la región del Río de la Plata, el voseo es característico no


vos comas tú comas
vos vivas tú vivas
sólo del habla rústica y popular, sino que asimismo se ha exten-

Pretérito indefinido
la forma tomastes en vos tomastes como la forma arcaica de plural, y el
vos tomaste o tomastes 9
tú tomaste tomastes en tú tomastes como una forma popular en singular, por analogía
vos comiste o comistes tú comiste con otras formas singulares con -Í final. Su retención como singular se vio
vos viviste o vivistes tú viviste reforzada cuando, en el siglo xvn, la forma normal de la segunda persona
del plural se convirtió en tomasteis, comisteis, etc.: -eis quedó definitiva-
9 Tomastes, comistes, etc., son asimismo formas populares de singular mente asociado al plural y -es quedó asociado al singular. A veces se halla
usadas con tu: tú tomastes, por tú tomaste, etc. Parece lógico considerar tomates, comités, vivites, por tomaste(s), comisteis), vivisteis).
90 Sintaxis hispanoamericana El "voseo" 91

dido a la clase media y alta. Precisamente es esta amplia difusión crito de ciertos autores en el diálogo supuestamente realista como
del voseo en todas las clases la característica más sobresaliente de indicativo del actual uso hablado. (Lo mismo vale para el drama
esta región de Hispanoamérica. Fuera de ella, su uso es conside- del Siglo de Oro). En la literatura argentina se usa el vos para
rablemente menor, excepto en las clases más bajas, o es exclusi- provocar un clima especial en la descripción de costumbres loca-
vamente rústico. En la región del Río de la Plata se emplea en el les, como en el drama y en la novela regionales. Por otra parte, el
tratamiento familiar entre iguales, pudiendo usarlo un superior con tú aparece en traducciones y en las novelas que tienden a idealizar
un inferior. En el último caso sirve para guardar la distancia, pero la vida argentina, reproduciendo así la realidad de manera muy
al mismo tiempo implica afecto. Lo usan los padres con sus hijos, inadecuada. L a mezcla del vos habitual (vos tomas) y del tú oca-
y en Buenos Aires también los hijos con sus padres, pero en las sional (tú tomas) conduce con frecuencia en la lengua de Buenos
provincias y en el habla rústica los hijos tratan a sus padres de Aires a cruces como tú tomas y vos tomas, tendencia tal vez ven-
usted. Éstos pueden alternar el vos y el usted al hablar a sus hijos, tajosa (cf. pág. 85).
adoptando el usted ya para expresar enojo o reproche, ya en el El uso del tú en Montevideo ha progresado más que en Bue-
caso de los niños más pequeños, para expresar afecto. Se usa vos, nos Aires. Américo Castro (págs. 74 ss.) se inclina a atribuir este
además, entre hermanos y parientes. Entre amigos, igual que entre fenómeno a una diferencia de "sutil psicología colectiva" entre los
amigas en Buenos Aires, vos se está extendiendo más que antes habitantes de ambas ciudades: " L a gente de Montevideo se mues-
al parecer, al paso que entre hombres y mujeres, aunque sean tra menos alardeante y desatada que la de Buenos Aires ... pro-
amigos, usted es lo más frecuente . 10
cura distinguirse espiritualmente, ya que no puede exceder en ri-
En la escuela, los profesores tratan de tú a los alumnos. Éstos quezas a su pujante rival". Inclínase este autor a achacar el insis-
hacen lo propio con sus compañeros mientras están en clase, mas tente y creciente uso del vos en Argentina a una general actitud
tan pronto como se hallan en el patio recurren al menos pomposo rebelde frente a influencias culturales y a una fanfarrona agresivi-
vos. En ocasiones, sin embargo, los alumnos continúan usando el dad contra el refinamiento en el habla, en la creencia por parte
tú fuera del colegio. E l tú se oye, por otra parte, en Buenos Aires de sus usuarios de que "el plebeyo vos es el colmo de la argen-
dentro de las familias españolas y en algunas familias argentinas. tinidad".
Tiscornia (La lengua, pág. 127) informa que los profesores de las
escuelas nocturnas para adultos invariablemente se dirigen a éstos Los niños paraguayos tratan a sus padres de usted más bien
con el vos. Frida Weber afirma (RFH, III, 107) que, en ocasiones, que de vos. Además, el presente de subjuntivo usa exclusivamente
ciertas personas que habitualmente emplean el vos, al entablar las formas singulares: vos tengas, dejes, etc., en lugar de vos ten-
amistad con una persona echarán mano a menudo del tú, a ma- gas, dejes, etc. Por lo general, se prefiere el guaraní en los casos
nera de intermediario o forma de transición entre el usted, más de mayor intimidad y cordialidad.
ceremonioso, y el vos, más íntimo. Los anteriores paradigmas argentinos son generales en la mayor
Por extraño que parezca, algunos usuarios del vos evitan poner parte del país, particularmente en las zonas orientales y bajas,
por escrito esta forma, aunque se trate de la carta más íntima. De incluyendo Buenos Aires. Se recordará que las formas que se oyen
ordinario la cambian por el tú, más literario, aun cuando, en ver- en el noroeste de Argentina son, por lo general, similares a las
dad, ocasionalmente vuelven a la forma verbal incorrecta (tú sos corrientes en Chile, y, por lo tanto, se mencionarán en el estudio
por tú eres), razón que aconseja cautela al juzgar el lenguaje es- del voseo chileno (pág. 95). Los ejemplos que se dan a continua-
. ción son, pues, característicos de casi todas las regiones del Río
1 0 Véase Frida Weber, "Fórmulas", RFH, III, 107. de la Plata, con excepción del noroeste argentino.