Sunteți pe pagina 1din 8

TRABAJO PRÁCTICO DE COMPARACIÓN

CÓDIGO PENAL DE LA NACION ARGENTINA


ANTEPROYECTO DEL CÓDIGO PENAL (D. 678/2012)
ANTEPROYECTO DEL CÓDIGO PENAL (D. 103/2017)

TEMAS:

- ABORTO

- HOMICIDIOS ATENUADOS

- HOMICIDIO Y LESIONES EN RIÑA


En el presente trabajo, realizamos la comparación de aquellos artículos presentes en nuestro actual código
penal acerca de las figuras del aborto, los homicidios atenuados, y el homicidio y lesiones en riña – todos
delitos contra la vida – con las figuras respectivas dentro de dos diferentes anteproyectos de reforma para el
código penal: el anteproyecto del decreto 678/2012, y el anteproyecto del decreto 103/2017. En cuanto al
anteproyecto del decreto 678/2012, fue encomendado por un decreto del poder ejecutivo, que desde año
2012, formó una comisión redactora para finalmente presentarlo en el año 2014. El actual Ministro de la
Corte Suprema de Justicia de la nación, Raúl Zaffaroni, fue quien presidió esta comisión.
Y, por otro lado, el anteproyecto del decreto 103/2017, fue elaborado a partir de la necesidad de lograr una
adecuada sistematización y ordenamiento de toda la normativa penal, abordando las modificaciones
necesarias. A tal fin, fue oportuna la creación de la “Comisión para la Reforma del Código Penal de la
Nación”, en la cual formaron parte funcionarios de la Administración Pública Nacional, integrantes del
Poder Judicial de la Nación y Provinciales, de los Ministerios Públicos y de la docencia universitaria,
vinculados con la práctica profesional y la problemática diaria del ejercicio del derecho penal.

HOMICIDIOS ATENUADOS

Actualmente, nuestro código penal contempla en el artículo 81, con su antecedente más próximo en el
artículo 105 del anteproyecto suizo de 1916, cuyo texto fue recibido por la Comisión de códigos del
Senado y adoptado como derecho vigente, los atenuantes para el delito de homicidio del art. 79.
Antiguamente en este artículo se contemplaba el delito de infanticidio, que fue derogado por la ley 24.410
respondiendo al hecho de que los cambios sociales operados no provocan la censura ni el repudio que
acarreaba la maternidad irregular.

ARTICULO 81. - 1º Se impondrá reclusión de tres a seis años, o prisión de uno a tres años:
a) Al que matare a otro, encontrándose en un estado de emoción violenta y que las circunstancias hicieren
excusable.
b) Al que, con el propósito de causar un daño en el cuerpo o en la salud, produjere la muerte de alguna
persona, cuando el medio empleado no debía razonablemente ocasionar la muerte.

El nuestro actual código, los atenuantes del delito de homicidio se encuentran establecidos en el artículo 81,
siendo estos el homicidio en estado de emoción violenta y el homicidio preterintencional. Al hablar de
atenuantes, nos referimos a las circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal que moderan la
pena señalizada para un delito.

En cuanto al homicidio cometido en estado de emoción violenta, es una figura atenuada de homicidio
caracterizada por la situación subjetiva por la que atraviesa el autor que lo determina actuar como actuó. Este
atenuante se ubica en el artículo 81, inciso primero, disposición a); planteando que el autor debe encontrarse
en un estado emocional de tal intensidad que su lado afectivo se encuentra perturbado, determinándolo a
producir la muerte de otra persona. En este artículo, se prevé una pena alternativa de reclusión de tres a seis
años, o prisión de uno a tres años.

Por otro lado, en el apartado b), hablamos de homicidio preterintencional, donde se supone una combinación
entre el dolo y la culpa, ya que en su aspecto objetivo requiere una agresión con medios que no son letales,
y que a pesar de ello, ocasiona la muerte de la víctima; y en su aspecto subjetivo, exige que el autor ha obrado
con un dolo, es decir, que haya querido agredir, que no incluya la muerte del otro cómo resultado querido o
aceptado. La finalidad en el tipo objetivo tiene que orientarse a la causación de una lesión, pero nunca de la
muerte; el propósito perseguido debe ser causar un daño en el cuerpo o en la salud de la otra persona, la
acción está dirigida a ese resultado, hablando de esta manera de dolo de lesión: el autor debe haber querido
directamente afrontando el riesgo, lesionar a la víctima.
La esencia de este homicidio preterintencional es que se cause la muerte de la víctima, resultado causalmente
conectado con la acción pero no buscado por el sujeto activo.
Como vimos, en el artículo 81 de nuestro actual código penal, se plasman aquellos atenuantes previsto para
el delito de homicidio simple del artículo 79. En este caso, la pena establecida en tal artículo (refiriéndonos
al 79) se fija entre ocho a veinticinco años de reclusión o prisión; mientras que el artículo 81, siempre y
cuando se den las situaciones establecidas en el inciso primero (ambos apartados), la pena será menor, siendo
así de reclusión de tres a seis años, o prisión de uno a tres años. Es decir, en el caso de darse las situaciones
previstas en artículo 81, la pena para el delito de homicidio será menor.

Por ultimo, en cuanto al delito de infanticidio, que estaba establecido en el inciso segundo del artículo 81,
fue derogado en el año 1994 por la ley 24.410. Por lo tanto, no existe legislación actual acerca del tal delito.

ANTECEDENTES  ANTEPROYECTO DEL CÓDIGO PENAL DE LA NACIÓN –


DECRETO 678/2012

ARTÍCULO 78.- Homicidio en emoción violenta.- Se impondrá prisión de UNO (1) a SEIS (6) años, al
que matare a otro, encontrándose en un estado de emoción violenta y que las circunstancias hicieren
excusable. 

Cuando concurrieren las circunstancias del artículo 77o, inciso 1o, apartado a), la pena será de TRES (3) a
QUINCE (15) años de prisión. 


ARTÍCULO 79.- Homicidio preterintencional.- Se impondrá prisión de UNO (1) a OCHO (8) años, al
que con el propósito de causar un daño en el cuerpo o en la salud, produjere la muerte de alguna persona,
cuando el medio empleado no debía razonablemente ocasionarla.

ARTÍCULO 80.- Infanticidio.- Se impondrá prisión de UNO (1) a CUATRO (4) años, a la madre que
matare a su hijo durante el nacimiento o bajo la influencia del estado puerperal.

Al hablar de los delitos contra la vida, el anteproyecto los organiza en el Título II, Capítulo I, de la parte
especial; luego de desarrollados los nuevos delitos contra la humanidad. Estos delitos están ubicados entre
los artículos 76 y 87, estando a su vez establecidos los atenuantes para el delito de homicidio entre los
artículos 78, 79 y 80. Es evidente que una de las principales reformas es la separación de las situaciones
atenuantes del homicidio en distintos artículos, no de igual manera que el actual código, donde estos se
encuentran ubicados dentro de un mismo artículo.

De igual manera, se modifica la actual pena única para los diferentes casos, estableciendo así penas diferentes
para cada una de las situaciones atenuantes. Es decir, que en el artículo 81 del código penal actual, se
establece una pena de reclusión de tres a seis años, o de uno a tres años, siempre que se de cualquiera de las
circunstancias establecidas en ambos apartados del inciso primero; mientras que en este anteproyecto, se
establecen penas diferentes para cada situación atenuante de homicidio (en el caso del artículo 78, prisión de
UNO a SEIS años; mientras que en el caso del artículo 79, será de prisión de UNO a OCHO años).
Asimismo, podemos ver que la aplicación de la pena ya no será alternativa entre reclusión o prisión, sino
que se establece un solo tipo de pena con sus respectivas escalas, según el caso: la pena de prisión.

Por lo que respecta al delito de HOMICIDIO EN ESTADO DE EMOCIÓN VIOLENTA, la única


modificación que puede destacarse a primera vista, es la disposición de la pena establecida para tal delito: se
modifica su máximo a seis años de prisión, aumentando el máximo previsto en el actual código de 3 (TRES)
años de prisión. De igual forma, hablando de el establecimiento de la pena, en el anteproyecto no está previsto
para este delito la pena de reclusión, la cual estaba presente en el artículo 81.
Por último, con relación a este delito atenuado, el texto del anteproyecto se agrega un segundo párrafo
referido a las circunstancias del artículo 77, inciso primero, apartado a); el cual se refiere a los homicidios
agravados, especialmente el inciso 1, apartado a), a aquellos homicidios agravados por el vínculo. Así,
cuando concurra la situación establecida en el artículo 77 inciso primero apartado A) junto con la emoción
violenta, la pena establecida para el artículo 77 (que será de 15 (QUINCE) a 30 (TREINTA) años de prisión)
quedará reducida a un mínimo de 3 (TRES) años de prisión y un máximo de 15 (QUINCE) años de prisión.

Con referencia al HOMICIDIO PRETERINTENCIONAL, de igual manera que con el homicidio en


estado emoción violenta, la principal modificación que se realiza en el anteproyecto, es la ubicación en el
artículo 79 y el establecimiento de su pena. El actual código penal, el homicidio pretende intencional es un
homicidio atenuado establecido en el artículo 81 inciso 1, apartado B), mientras que en el proyecto presente
se ubica en el artículo 79. En cuanto a la pena, se establece un mínimo de un año y un máximo de ocho años
de prisión, modificando el texto del actual código, que establece una pena de 3 (TRES) a 6 (SEIS) años de
prisión. Por lo que se refiere al texto, el legislador no realiza ningún cambio en la redacción del tipo, sino
que mantiene la misma estructura para el atenuante del homicidio.

Finalmente, una de las mayores modificaciones que realiza este anteproyecto, en cuanto a los atenuantes de
el homicidio, se plasma en la reincorporación en el código penal del DELITO DE INFANTICIDIO. Es
delito queda establecido en el artículo 80 de este proyecto, estableciendo una pena de prisión con un mínimo
de 1 (UNO) a 4 (CUATRO) años; a la madre que matare a su hijo durante el nacimiento o bajo la influencia
del estado puerperal. Se restablece esta figura, eliminada del código penal en el año 1994, que es un atenuante
universalmente reconocido, y para su reincorporación, se tuvo en cuenta las circunstancias en que estos
delitos se cometen y el desamparo de la mujer; en este nuevo texto si adopta un criterio mediante el cual si
atenúa el delito de homicidio en estas circunstancias por la capacidad psíquica disminuida de la mujer, siendo
así un atenuante que solamente puede beneficiar a la mujer.

En el texto original del código penal de 1863, se establecía junto con el primer inciso, un segundo inciso
referido al delito de infanticidio. Este inciso, actualmente derogado, indicaba que se cometía el delito de
infanticidio cuando:
‘’1) la madre que, para ocultar su deshonra, mataba a su hijo durante el nacimiento o mientras se encontraba
bajo la influencia del estado puerperal;
2) los padres, hermanos, marido e hijos que, para ocultar la deshonra de su hija, hermana, esposa o madre,
cometían el mismo delito las circunstancias indicadas en el inciso 1, a). (estado de emoción violenta).’’

El texto del anteproyecto elimina el apartado b) del antiguo inciso segundo del art. 81, estableciendo
únicamente como atenuante del delito de homicidio, el apartado a), donde el infanticidio es una circunstancia
atenuante sólo cuando sea cometido por la madre, y se elimina la original aclaración de que el móvil o motivo
por el cual se lo comete es para ocultar su deshonra.
De igual manera, se modifica la pena en un mínimo de 1 (UN) año y un máximo de 4 (CUATRO) años de
prisión.

ANTEPROYECTO DEL CÓDIGO PENAL DE LA NACIÓN – DECRETO 103/2017

La redacción de este anteproyecto tuvo como principal objetivo llegar al consenso de todos los integrantes
de la comisión redactora, de los sectores académicos, actores del sistema penal y autoridades públicas.
A diferencia del anterior anteproyecto redactado entre los años 2012 y 2014, en cuanto a los atenuantes para
el delito de homicidio, el nuevo Anteproyecto los ubica de manera unificada – al igual que el actual código-
en un mismo artículo, previendo para todos los apartados la misma pena.
Por otro lado, la principal diferencia que destacamos es el aumento del mínimo de pena de prisión de 1 (UN)
año a 3 (TRES) y su mínimo de 3 (TRES) a 6 (SEIS) años. También agregamos que en cuanto a la pena, el
anteproyecto no prevé para las atenuantes del delito de homicidio la pena de reclusión de manera alternativa
con la pena de prisión, sino que solo se limita a imponer una sola pena de privación de la libertad: la prisión.

Se incorporan dentro de este artículo, los homicidios a petición y el infanticidio.

ARTÍCULO 81.- Se impondrá prisión de TRES (3) a SEIS (6) años:



1°) Al que matare a otro, encontrándose en un estado de emoción violenta y que las circunstancias hicieren
excusable.
2°) Al que, con el propósito de causar un daño en el cuerpo o en la salud, produjere la muerte de alguna
persona, si el medio empleado no debiese razonablemente ocasionar la muerte.

3°) A la madre que matare a su hijo durante el nacimiento o inmediatamente después, en circunstancias
extraordinarias de atenuación.
4°) Al que, por sentimientos de piedad y por un pedido serio, expreso e inequívoco de quien esté sufriendo
una enfermedad incurable o terminal, causare la muerte del enfermo. La misma pena se impondrá aun si
mediare vínculo de parentesco, conyugal o de convivencia.


No se destacan grandes diferencias en cuanto a la redacción del artículo en sus incisos 1 y 2, los cuales tratan
el delito de homicidio cometido en estado de emoción violenta y el homicidio preterintencional,
relativamente. Lo que es de destacar, es que se corrige el hecho de que en el actual código hay un inciso 1,
donde se encuentran estos atenuantes como apartados a) y b); quedando mejor ordenado en este anteproyecto
por separar los distintos supuestos en incisos.

En cuanto al infanticidio, esta figura vuelve a establecerse como una atenuante para el delito de homicidio.
Esta figura estaba originalmente en el código penal de 1863, formando parte del inciso 2 del art. 81. Pero,
como ya vimos, desde el año 1994, con la ley 24.410, este inciso fue suprimido. Vemos nuevamente, que en
este anteproyecto, la comisión redactora lo vuelve a incluir en el Código como una atenuante para el
homicidio, pero solo en el caso de que sea cometido por la madre, y no por el padre, hermano, hijo o marido
de ésta, como preveía el art. 81 inciso 2 actualmente derogado.
Se trataba de un delito distinto del parricidio y del homicidio: consistía en el atentado contra la vida humana
que, cometido por la madre o por terceros, presentado como característica especial frente a aquellos delitos
el propósito que guiaba al autor, ocultar la deshonra de la esposa, hermana, hija o madre.
En el año 1994, con la ley 24.410, se deroga este el Inciso segundo, en el cual estaba contemplado el delito
de infanticidio; y así, aquel ascendiente de la criatura que lo asesine, cometerá el delito de homicidio agravado
por el vínculo, contemplado en el artículo 80 inciso primero de nuestro código penal; saldo de la situación
hubiera colocado al sujeto activo en un estado de emoción violenta excusable por las circunstancias o
concurran circunstancias extraordinarias atenuación (expuestas en el artículo 80, último párrafo).

Se modifica también la redacción del texto original, aclarando que este delito debe ser cometido durante el
nacimiento, o inmediatamente después en circunstancias extraordinarias de atenuación. Al hablar de
circunstancias extraordinarias de atenuación, nos referimos a aquella situación en la cual el umbral de
autodeterminación del sujeto se reduce, lo cual debe ser considerado para devaluar el reproche.

HOMICIDIOS Y LESIONES EN RIÑA

La riña es una figura que proviene al derecho italiano y esta vinculada con la complicidad relativa, siendo su
característica principal el desconocimiento del autor, la imposibilidad de individualizarlo por el tumulto. Esta
incógnita acerca del autor del resultado dañoso, por las circunstancias en las que se da el delito, provoca una
pena especial, y menor comparada con el homicidio simple.

ARTICULO 95. - Cuando en riña o agresión en que tomaren parte más de dos personas, resultare muerte o lesiones de
las determinadas en los artículos 90 y 91, sin que constare quiénes las causaron, se tendrá por autores a todos
los que ejercieron violencia sobre la persona del ofendido y se aplicará reclusión o prisión de dos a seis años en
caso de muerte y de uno a cuatro en caso de lesión.
ARTICULO 96. - Si las lesiones fueren las previstas en el artículo 89, la pena aplicable será de cuatro a ciento
veinte días de prisión.

La riña, según la Real Academia Española, es la disputa o pendencia; mientras que la riña tumultuaria es
aquella en la que intervienen varias personas, de manera que no se pueden identificar los actos de cada
persona que interviene, con el requisito de que haya como mínimo 3 personas, siendo una reciprocidad de
violencia o de actos violentos. Lo importante es lo tumultuario y recíproco. Diferente de esta es la agresión,
en donde no hay reciprocidad, es decir, una de las partes no opone resistencia.
El bien jurídico protegido por el ordenamiento jurídico en el caso de este delito es la vida humana y la
integridad física y psíquica, se trata de un delito contra las personas.

En el caso del artículo 95, trata sobre los homicidios y lesiones ocasionadas en caso de riña o agresión,
penando a todos los partícipes, entendidos por la ley penal como autores, a todos aquellos que ejercieren
violencia sobre la víctima, asegurándonos que hayan tenido una intervención directa en la riña o agresión;
siempre que no pueda ser identificada aquella persona que causó la muerte o las lesiones. Se excluye en este
delito la violencia moral o la intimidación.
La acción típica se basa en ejercer física sobre otra persona, entendida como víctima de lesión o muerte.
En cuanto a los sujetos activo y pasivo, pueden ser cualquier persona, no requiere una característica especial
o específica, sin importar que sean inimputables o no. La participación en una riña, sin que se ocasionen los
resultados típicos, no configura un delito; no se admite la tentativa por ser un delito de resultado, como
tampoco la participación, por entenderse a todos aquellos que intervienen como autores; siempre y cuando
no pueda identificarse su autor material. Por otro lado, en el Código comentado de Dalessio y Divito, se
admite la participación, dando el ejemplo de aquellas personas que colaboran con elementos que serán
empleados para ejercer la violencia.
Este delito es solamente punible cuando de el resultan la muerte o lesiones. Además, debe haber una
idoneidad causal general de resultado con la violencia empleada en el ofendido, quedando fuera del tipo las
consecuencias que nacen en acontecimientos por fuera de la riña o agresión, de igual manera que las
producidas con motivo u ocasión de la riña, pero sin relación con las violencias que se desplegaron en ella.

En nuestra opinión, se trata de un dolo directo en cuanto a la intervención en la riña o agresión, es decir,
reconocemos una intervención dolosa en la riña; y también cabe la posibilidad de configurarse un delito de
homicidio preterintencional (atenuante del homicidio), ya que, según el fallo Antiñir, Omar M., ‘’la conducta
realizada representa un riesgo previsible y serio para la vida y la integridad física del agredido’’.

Con referencia al art. 96, entendemos que es un atenuante por lesiones leves establecidas en el art. 95, por la
cual establece que el resultado debe ser una lesión leve en la víctima. Entonces, la pena es proporcional al
tipo injusto. La pena atenuada establecida en este artículo se fija de 4 (CUATRO) a 120 (CIENTO VEINTE)
días de prisión. Por lesiones leves nos referimos, en base al art. 89 del código penal, a aquellos daños que se
causan a otro en el cuerpo o la salud, siempre y cuando este daño no este previsto en otra figura de este
código.

ANTECEDENTES  ANTEPROYECTO DEL CÓDIGO PENAL DE LA NACIÓN –


DECRETO 678/2012

ARTÍCULO 97.- Participación en riña


1. El que participare en riña tumultuaria o agresión plural de la que resultare la muerte de una o más personas,
será penado con prisión de DOS (2) a SEIS (6) años. 

2. Si resultaren lesiones de las determinadas en los artículos 92 y 93, será penado con prisión de UNO (1) a CUATRO
(4) años. 

3. Si las lesiones fueren las previstas en el artículo 91, se le aplicará la pena de DIEZ (10) a CIEN (100) días de
multa. 


En primer lugar, la estructura del delito presentado en este anteproyecto, es claramente modificada en
relación con la del código vigente. Esta figura se encuentra redactada en un único artículo, dividido en tres
incisos, cada uno de los cuales presenta una pena determinada para cada caso.

La primer cuestión que se plantea en esta figura típica, es la inconstitucionalidad: algunos la consideran en
tanto que la tipicidad se hace valer cuando no se puede identificar al causante de la muerte y lesiones; sería
una punición residual para todos los partícipes. Por otro lado, si la consideramos constitucional, partimos de
que lo típico es la participación misma en la riña. En nuestra opinión, no basta solo con la participación en
la riña para que un sujeto sea considerado autor, sino que para ello dicho sujeto debe haber ejercido violencia
en el contexto de la riña; ya que no se admite participación en esta figura típica.
También se plantea el peligro para la vida de quienes intervienen en dicha riña, puestos en evidencia al
considerarse los resultados que pueden ocasionarse con motivo de la riña (muerte o lesiones). En conclusión,
se quiere presentar un tipo penal de peligro concreto, que se verifica por el resultado para alguno o algunos
de los agredidos o partícipes (hablando de sujeto pasivo), además de una escala penal amplia para
individualizar la pena conforme a los criterios mencionados.

En el primer inciso, se mantiene la misma escala penal que el actual código penal, es decir, de dos a seis años
de prisión. No así en el segundo inciso, donde se presenta una pena atenuada, de 1 (UNO) a 4 (CUATRO)
años de prisión, en caso de que como resultado de este delito, se provoquen sobre la víctima lesiones graves
o gravísimas, establecidas en los art. 92 y 93 de este anteproyecto. Y en cuanto al tercer inciso, se prevé que
si el resultado ocasionado sobre la víctima son únicamente lesiones leves, la pena será de 10 (DIEZ) a 100
(CIEN) días multa. Es decir, que en comparación con el código penal actual, los delitos de homicidio y
lesiones ocasionados en riñas o agresiones y su atenuante, el anteproyecto unifica estos casos en un mismo
artículo e introduce una nueva penalización para el caso de ocasionadas lesiones leves sobre la víctima.

ANTEPROYECTO DEL CÓDIGO PENAL DE LA NACIÓN – DECRETO 103/2017

Homicidio o lesiones en riña



ARTÍCULO 101.- Se impondrá prisión de DOS (2) a SEIS (6) años, al que tomare parte en un acometimiento recíproco y
tumultuario en el que intervinieren más de DOS (2) personas, si
resultare la muerte de algún participante.

ARTÍCULO 102.- Se aplicará de UNO (1) a DOCE (12) días-multa, al que, en los términos del artículo 101, causaré las
lesiones previstas en el artículo 89.
 Si las lesiones fueren las previstas en los artículos 90 y 91, la pena será
de UNO (1) a CUATRO (4) años de prisión.

ARTÍCULO 103.- No es punible quien haya tomado parte en la riña por razones que no le son reprochables.

Inicialmente, en el anteproyecto del decreto 103/2017, se realiza una reorganización nítida de los artículos
de homicidios y lesiones en riña, diferenciando los casos en 3 artículos por separado: el primero estableciendo
una pena para el supuesto de homicidio en ocasión de riña; el segundo dedicado exclusivamente a las lesiones
ocasionadas en ocasión de riña (tanto las leves, como las graves o gravísimas) estableciendo uan pena para
cada caso; y el tercero, que se redacta en relación a los motivos no reprochables.

En primer lugar, el artículo 101 está referido a acontecimientos recíprocos y tumultuarios en donde
intervienen mas de dos personas, si resultare la muerte de algún partícipe, imponiendo una pena de 2 a 6 años
de prisión.
Este nuevo anteproyecto mantiene la pena establecida para el caso en que resultare la muerte de una persona
durante un acontecimiento recíproco y tumultuario, siendo esta igualmente de 2 (DOS) a 6 (SEIS) años de
prisión. Primordialmente, podemos ver que en relación a la redacción del artículo, ya no se utiliza la
denominación de ‘’riña o agresión’’, sino que se refiere a esta al hablar de ‘’acontecimiento recíproco y
tumultuario en el que intervienen mas de dos personas.

En cuanto al artículo 102, el legislador dispone dos nuevas escalas penales: en caso de ocasionarse lesiones
leves sobre la víctima durante tal acontecimiento recíproco y tumultuario, la pena será de 1 (UNO) a 12
(DOCE) días-multa, es decir, ya no se prevé pena de prisión para el caso de producirse lesiones leves, como
sí lo hace nuestro actual código en el artículo 96 (disponiendo una pena de 4 a 120 días de prisión). De igual
manera, el artículo 102 impone una pena distinta para el caso de que en tales situaciones, se causen sobre la
víctima lesiones graves y gravísimas, pero en este caso el legislador no cambia la pena en relación a la actual:
en ambos artículos (actual artículo 95 y artículo 102 del anteproyecto) prevén una pena de 1 (UNO) a 4
(CUATRO) años de prisión.

Por último, en el artículo 103 se establece que no será penada aquella persona que intervenga en la riña por
razones que no le serán reprochables.