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La escena revolucionaria y el obrero emancipado (1830-1848)

Author(s): Jacques Rancière and E. Verger


Source: Historia Social, No. 2 (Autumn, 1988), pp. 3-18
Published by: Fundacion Instituto de Historia Social
Stable URL: http://www.jstor.org/stable/40337009 .
Accessed: 02/10/2014 16:35

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Estudios
LA ESCENA REVOLUCIONARIA
Y EL OBRERO EMANCIPADO
(1830-1848)

Jacques Rancière

I. La escena

No hayprocesorevolutionary. Hay una escenarevolucionaria. Sin duda se presen-


tan toda clase de accionesy de encadenamientos de accionesa los que puede darse,
por ellos mismoso por su composition,el nombrede proceso:técnicasde tomadel
poder,formasespecificasde conflictos, formasde manifestation, tiposde rel^ciones
entrelos poderesy la calle, entreel centroy la periferia,etc. La Revolución,
justamente, consisteen primerlugaren eso: la proliferation de lo politico.Es el
riempo en el cual "todo es politica". Entendamos por elio no que todos los
comportamientos, todala vida,provienen de miradas o de decisiones politicas,sinoel
hecho de que la politicadesmultiplicahasta el infinitosus lugaresy formasde
representación. La evidenciade lo que liga a los coparticipesde la comunidad
politicase ve representada portodaspartes,en lo mas cercanoa cada miembro, bajò
su miradao por su palabra.La revoluciónes apertura:declarationde lo nuevo a
partirde lo cual se abre un espacio ampliado de visibilidadcon el que se va a
identificarlo politicopor un riempo.La revoluciónes en primerlugarla modifica-
tion de lo visibleligada a la interruption bruscade la distribution normalde los
poderesy los prestigios, de los derechosde miraday de palabray de las formasde
simbolizacióndel ejerciciode éstos.No es exactamente ese desgarrode lo simbòlico
que describeClaude Lefort,tampocoese ordonovussaeculorumcuyoenunciadoha
reemprendido Hanna Arendt.Es mas bienuna dispersion de los atributossimbólicos
del poder,de las representaciones del vinculo.Todas las formasdel deciry del hacer
ver,todaslas combinaciones de lo uno y de lo otro(desfile,banqueté,fiesta,teatro,
tribunal,etc.)se manifiestan en ella, se empleanen hacervisibleen cualquierlugary
en cualquiertemael esplendordel vinculo.La revoluciónno es el millenium. Es el
esplendor de la interruption en el
representado esplendor del vinculo.
El esplendores reinode la aparienciay fatalidadde la dispersion. Elio afligeal
menosa dos personajes:el politicoy el historiador, al menosen sus figurasmodernas.
Los dos planteanel mismopostulado:la revolución,o es un procesoo no es nada.
Para uno y otroel esplendor, superficial o enganoso,de lo nuevoy de la apariencia
debe cruzarseen dos direccionesque permiten establecerla consistencia del cambio.
Hay una direcciónespacial: encontrartras los acontecimientos espectaculares, los
discursosy las paradaslas fuerzasque los conducena lo visible,aquellas cuyopeso

Ponencia presentadaen el Seminario de Ciencias Sociales "Procesos revolucionariosFrancia-Espana,


1789-1939", celebrado en la Casa de Velazquez de Madrid del 25 al 27 de febrerode 1988. 3

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respectivo, cuyas composiciones y conflictos definen la situation revolucionaria:
fuerzasde clases, de grupos sociales definiblesen sus propiedades fundamentales,su
evolución, su situación, sus aspiraciones. Y hay una dirección temporal: tras la
rupturavisible que se opera en unas horas o unos dias de enfrentamiento callejero
(julio de 1830, febrerode 1848), determinarlas causas, la evolución de las situaciones
y de las relaciones de fuerza que la hacian necesaria y probable, que determinalos
rostrosque puede tornar,la posibilidad de conducirla para uno, de representarsu hilo
conductorpara el otro.
Nos encontramos con que esta empresa, recomendada tanto por el realismo
politico corno por la seriedad cientifica,conduce generalmentea una decepción en
que el politico y el historiadortan pronto acumulan corno intercambiansu resenti-
miento. El maleficio de esa revolution que dévora a sus hijos parece prolongarseen
la manera en que el entramado de las apariencias revolucionarias traiciona a sus
propios servidores. Tras el historiador micheletista que hacia ver la apariencia
revolucionaria corno la aparición de la patria republicana en persona, vino el
historiadorsocial. Este, advertidode las distincionesmarxistas-democracia formaiy
democracia real, revoluciónbuiguesa y revoluciónproletaria-,denuncia el unanimis-
mo del primero.Detrâs de los esplendoresy el aparato de los actores revolucionarios
nos invitaa encontrarlas fuerzasde clase aliadas o antagonistasque éstos representan.
Pero trasél llegó el historiadorrevisionistaque ha decidido hacer su propio juego, el
de la identificaciónde las clases. Pacientementeacumula los rasgos que refutanla
identificacióndel actor revolucionario(girondinos,sans-culotte,etc.) con tal o cual
clase o fracciónde clase (burguesiade negocios,pequena burguesia,proletariado...).Y
concluye que, en el terrenomismo en que el otro determinabalas causas y las fuerzas
del proceso real -el de las relaciones de producción y de propiedad-, no ha ocurrido
nada, o casi nada, que merezca el epiteto de revolucionario.Asi, el desmentidode la
realidad de la apariencia se ve de nuevo desmentido.En el limite,la manifestation
revolucionaria se reduce a un episodio, efecto óptico, aberración o bloqueo por
comparación con el encadenamiento de los procesos de transformationdel cuerpo
social.
Paradojas de la lògica de la desmistificación:la investigaciónde lo que verdade-
ramentepasó tiene corno limitesiempreproximo la afirmaciónde que en realidad no
pasó nada. En el momentomismo en que el historiadorpositivistahace de esta lògica
un arma de guerracontrala "ideologia" marxista,prosigueaün el mismo movimiento
por el cual entre los fundadoresmismos la realidad oculta tras la apariencia se
disuelve a su vez en apariencia. El modelo de elio viene dado por el anâlisis en
términosde clase de la Revolución de 1848 en Marx y Engels. El primerono hace el
anâlisis de clase de la revolución sino a costa de mostrara cada clase corno ausente a
la cita, incapaz de cumplir su tarea histórica,descompuesta o transformadaen su
propia caricaturahasta el punto en que pueden ser escamoteadas en bloque por un
titere.Y el segundo,que en 1848 veia enfrentarse a dos clases en persona en la calle,
resuelve en 1851: "Una revolución es un fenòmenopuramentenatural que obedece
mas a las leyes fîsicas que a las reglas que determinanen tiempos normales la
evolución de la sociedad". *
Digâmoslo de otro modo: la revolución es el fenòmeno que acaba con la
pretensioncientificade separar la apariencia y la realidad, la formay el contenido,la
causa y el efecto,la fuerzay la manifestation.La revoluciónes la apariencia que no se

1 Engels a
Marx, 13 de febrerode 1851, CorrespondanceMarx-Engels, Editions sociales, Vol. II,
4 p. 143.

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deja separarde la realidad. Es una formanueva del aparecer. El "nuevo dia" o el "sol
naciente" que celebran las prosas del primerentusiasmo revolucionariono provie-
nen de la simple ingenuidadque crée llegado el reino de Dios. Registranuna efectiva
mutaciónde lo visible. En principio,la distanciaentrela "revolution" y la "revuelta"
consiste en eso: una operation brutal de deslegitimación ha afectado al nucleo
traditionalde los poderes y los prestigios,de las miradasy las palabras. Una luz nueva
organiza la escena de lo politico, la position de los actores, los usos del habla, la
distributionde los papeles: Esta óptica no es ni la manifestationni la ocultación de
una biologia subterranea.Tiene sus reglasy su historiapropias. Se pueden identificar
sin duda, detrâso a travésde la escena, diversosprocesos analizables en términosde
fuerzas o relaciones de fuerza. Pero la revolution no es el resultado, la suma, el
conjunto de esos procesos. Es la escena que los vuelve visibles en su co-pertenencia,
en la unidad de% un mismo sentido.
Las revoluciones de julio de 1830 y febrerode 1848 son, a este respecto,
ejemplares por très razones. Para empezar, estallan en un terrenoque no es el del
enfrentamiento de las fuerzassociales sino el del derecho de mirada y de palabra, del
ejercicio de la mirada y de la palabra (ordenanzas sobre la prensa de 1830, banquetes
de 1848). Y la holgura de su éxito "militar" tiene que ver con la pujanza de la
operation de deslegitimaciónque el enfrentamiento pone al desnudo. Unos soberanos
se encuentrandesarmadosel dia en que el golpe de fuerzaque intentabanpara definir
lo que puede decirse y verse se vuelve contra ellos. Descubren que la potencia
que creen ejercer legitimamenteno reside ya en el cuerpo de su soberania, que el
nucleo virtualde esa potencia no es ya el soberano sino el püblico y que la seguridad
misma de las fuerzas del mantenimientodel orden se ha vuelto dudosa por tal
divorcio. El soberano se derrumbaante la brutalidadde esta revelation: sin saberlo,
ha ejercido sobre el very el decir un poder que la mirada püblica ya no le ve,ya no le
reconoce. Sin duda los dictadores del porvenirsabrân prescindirde este reconoci-
miento. Pero la ciencia moderna de los medios de consolidation del poder y del
controlde las poblaciones esta todavia en su infancia.Y, sobre todo, un soberano no
gobiernapor lo que sabe, gobiernapor lo que es. No sobrevivea la manifestationde
que ya no lo es, al descubrimientode que esta desnudo.
La ejemplaridad de esta manifestationse relaciona con el segundo carâcter
definitoriode las revolucionesde julio y febrero:estas se sitüan en la pura oposición
de la repüblica y de la monarquia. No le imaginan a la repüblica mas fin que ella
misma. La repüblica no es el medio de hacer posible un contenido de la revolution
que excederia su forma.El acto de la revolutionesta todo él en la formarepublicana.
La formarepublicanano es en primerlugarun conjunto de disposicionesconstitucio-
nales. Es en primer lugar un dispositivo de visibilidad o de reconocimiento:una
manera, para los ciudadanos, de proclamar el acceso de todos a la luz, de mirarse
los unos a los otros y de considerar el vinculo de su comunidad. La cuestión del
"contenido" de la repüblica no es la de la relation entreel instrumentoy el fin,es la
de la extensionde la forma.òLa repüblica es simplementerepüblica? òEs repüblica
democratica?òRepublica democratica y social? Se tratade saber aquello a lo que la
formarepublicana comprometeo no compromete,lo que prescribela nueva manera
de mirara los coparticipesde la comunidad politica, hasta dónde se extiendela escena
republicana. Se trata, por ejemplo, de saber si, y en qué forma (organization del ■
trabajo, derecho al trabajo...), està comprendida la esfera del trabajo en el espacio ■
püblico republicano. Proclamar la repüblica democraticay social no es simplemente ■
decir que la repüblica debe servira los interesesde los trabajadores.Es plantear que ■
la representaciónde estos interesesno se distinguede esa presencia del pueblo ante si | 5

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mismo que es idènticaa la formamisma de la repüblica.No es proponerun contenido
suplementarioa esa forma,es establecerque esa formaes mas por si misma que la
Constitutiony el gobierno republicano,que ella es la permanenciade la revolution,
la permanencia de los principios de reconocimiento y de publicidad. Pedir la
organization del trabajo no es pedir su estabilización, sino su republicanización: su
sometimientoa la justicia de las reglaspüblicas, a unas convenciones que comporten
reconocimiento mutuo. La explotación del trabajo estaba ligada a su oscuridad:
oscuridad de un sistema de relaciones de trabajo que se sustraea la mirada püblica,
oscuridad de un trabajadordependienteunilateralmentede una mirada del amo que
ni siquiera lo ve. La emancipación del trabajo es entoncesla estrictaconsecuencia del
principio republicano que destituyetoda mirada soberana y todo poder secretopara
imponerla visibilidadigual de las relaciones reciprocasdel espacio püblico.
Naturalmente,esa "pureza" de la manifestaciónrevolucionaria no surge de la
creación ex nihilo.Tiene una historia.Pero esa historiatiene poco que ver con la de la
evolución de las condiciones económicas o las relacionessociales. La prehistoriade la
revoluciónde 1848 no es la crisiseconòmica, no son los tumultosde Buzançais o del
Faubourg Saint Antoine. Su prehistoriaes el rastro de otra revolución, de otra
apertura,la de julio de 1830, la cual es tambiénimpensable sin la revoluciónde 1789.
Tercer rasgo caracteristico: 1830 y 1848 son revoluciones de la repetición. No
entendamospor tal los simples efectosde parodia recensadospor Marx o Blanqui en
1848. Endendamos por tal que se sitüan en la historiade una apertura.Lo nuevo ha
ocurridoya. La repüblica que se manifiestaen las calles de julio de 1830 puede haber
estado confiscada en los lugares donde se ejercen las técnicas de traspaso y de
reproducción del poder, y no lo sigue estando menos su historia propia. Y si las
huelgas o los movimientossociales de los anos 30 y 40 preparan la revolución de
1848, no es tanto porque acumulen agravios,movilicenfuerzas,formencombatientes,
etc. Es asi en la medida en que incansablemente se piensan, se declaran, se
manifiestanen la claridad de los "dias de julio", esconden su repetición,improvisan
sobre su tema nuevas variaciones,inventanla linea de su porvenir.

H. LOS HOMBRES DE LA LUZ

"Ciudadanos, hermanos y companeros, por bastante tiempo hemos vivido en el


olvido, por bastantetiempo nuestrospensamientoshan permanecidoignorados,nues-
tros sentimientosdesatendidos,nuestrasquejas sin eco. Desde el origende los siglos,
nuestrasgeneracionespasan y se suceden sin dejar mas rastroque los monumentos
salidos de nuestrasmanos laboriosas. La historia,tan pronta en ilustrarlos nombres
de los conquistadores devastadores,es muda para los trabajadoresque reparan los
males causados por la espada. En vano hemos sometidoa los elementos,multiplicado
los descubrimientos,acumulado los prodigiospara bienestary gloria de la sociedad
humana, el mundo no nos conoce. iHa acogido el frutode nuestrosesfuerzos,se ha
engrandecidogracias a nuestroconcurso,iluminado al contacto con nosotros,alimen-
tado de toda nuestravida; y no ha querido conocernos y ha dejado que se consumase
sin esplendor,en nuestrosflancos desgarrados,el misteriodoloroso de la production!
Si, desde hace apenas veinte anos, los productorescomienzan a salir de esta
oscuridad secular, es porque algunos trabajadores han tornado por si mismos la
palabra en favorde sus companeros ignorados."2

6 2 Texto citado por Rémi Gossez, Les Ouvriersde Paris, La Roche s/Yon, 1967, p. 357.

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Es difïcil,al leer los términosde esta "Llamada a los trabàjadores"publicada en
1851 por los asociados de la Presse du Travail, dejar de evocar este texto de uno de
los fundadoresde la republica americana comentado por Hannah Arendten el Essai
sur la révolution:"La conciencia del pobre es clara: sin embargo,tiene vergüenza...
esta en la noche corno lo estaria en un graneròo en un sótano. No se le desaprueba,
no se le reprochanada; simplemente,no se le ve...."3 Hannah Arendtdice que cita
estas lineas de John Adams por su caracterexcepcional. "Esa convicción de que la
oscuridad,mas que la necesidad,es el flagelode la pobreza està extremadamentepoco
extendidoen la literaturamoderna", asegura,explicando que sólo un hombrepolitico
y un pensador, a salvo de la miseria él mismo, podia alcanzar esa comprensión,la
cual "no podia de ningün modo ser compartida por los pobres mismos" y, asi,
dificilmentepodia "ejerceralguna influenciaen la tradiciónrevolucionaria".4
Es bien visible en que se funda la seguridadde Hannah Arendten cuanto a la
rareza de ese "saber privilegiado"y la imposibilidadpara los pobres mismos de tener
acceso a él. Sólo a ese precio se mantienela clara distinciónde la acciôn de la obra y
de la vida, el fragilmito politico de una aristocracia de los iguales fundada en la
estrictarelegaciónde las necesidades de la vida en la oscuridad del espacio domèstico
y amenazada por la irrupciónde los hombresde la necesidad apareciendo corno tales
sobre la escena reservadaal esplendorde las acciones y las palabras. Ahora bien, esa
"Llamada a los trabàjadores"introduceun desordeninextricableen ese bello edificio.
En el lugar de la alternativa(la conciencia de la necesidad o la de la oscuridad)
aparece una consecuencia que situa en el lugar decisivo el terminosupuestamente
"ausente": el abandono de los trabajadores en la estrechez de la necesidad es
consecuencia de un no reconocimiento,de una relegación a la oscuridad. Y es bien
cierto que la denuncia de esa oscuridad se presta a una doble interpretation:òes
simplementeal trabajadora quien hay que sacar a la luz de la cosa publica? LO es la
production lo que se trata de poner en el lugar del rey? Pero, por una parte, esa
duplicidad es exactamentesimétricaa la duplicidad del pensamieto arendtiano que
domina la relegación a la oscuridad de las necesidades de la "vida", y por otra, el
privilegiode una u otra interpretationes justamentela consecuencia de los aconteci-
mientosde la escena revolucionaria.En principio,al menos, una cosa es segura: la
salida del abandono se ha hecho posible previamentepor la conducta de aquellos que
han sabido arrancarsede la esferade la necesidad, volverse por su propio esfuerzo
hacia la luz. Esta singularconversionde individuos que, cambiando el nucleo de sus
propias miras,inventanun nuevo porvenirde la comunidad, lleva un nombreque es,
en el sigio xix, la palabra clave de la esperanza obrera y revolucionaria.Esa palabra
es: emancipation. El obrero emancipado es quien, en el intervaloentredos interrup-
ciones, se convierte en el testigo privilegiado de la claridad y en el portador del
porvenir.
Estudiara este obreroemancipado en su escenario,en su tiempo,exige renunciar
a un cierto numero de esquemas sociológicos o etnológicos que harian de él el
portador de una cultura de grupo o la expresión de un ambiente. El obrero
emancipado no representa a un grupo o a un ambiente. Se separa de él para
proponerleotro porvenir.No es un obrero de vanguardia,un trabajadorcualificado,
un artesano de élite. Todos los intentosde fundar la conciencia militanteen una
cultura obrera,enraizada en la prâctica de trabajadorescualificados y orgullososde

3 JohnAdams, Discourses on Davila, citado por Hannah Arendt, Essai sur la Révolution,Gallimard,
p. 97.
4 Hannah Arendt, op. cit.,p. 98. 7

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Obrerosparisiensesleyendolosperiódicos. de 1849
Daguerrotipo

serio,aplicaninferenciasa priori(un obreroes un hombrecuyopensamiento siguea


la mano,cuyavisiondel mundorefleja su practicaprofesional) a realidadessometidas
forzadamente a talesprejuicios:al comprobarel predominiode los obrerossastresy
zapaterosen los movimientos ideológicos,hay quien ha concluidoen serioque su
8I particularcualificación
y oigulloprofesionallos ponia a la vanguardiadel artesanado

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cualificado y consciente,en menoscabo de la realidad de las condiciones de ejercicio
de esos oficios, de los trayectossociales en que se inscribian,de las motivacionesde
sus actofes, de su consideration real en la escala de los valores y de la tradición
multisecularque hace de la zapateria el oficio mas innoble de todos.
He propuesto en otra parte otras explicaciones de estos predominios.5 Pero, en
cualquier caso, el pensamiento de la emancipation no deriva de una historia del
trabajo, deriva de una historia de la mirada. Emacipación significaconjuntamente
promotion a la visibilidad y promotion a la integralidadde los poderes del ser que
habla. Hay obreros emancipados en todos los oficios y en todos los grados de
cualificación y de fortuna.Un obrero emancipado es un obrero que ha descubierto
que él no era sólo un ser de trabajo y de necesidad, no sólo una fracciónde una masa
considerada por su numero y su peso, sino un ser intelectual, un individuo que
reflexionasobre lo que hace y comunica a otros esa reflexion.Esta comunicación
puede tornarvarias formas,a menudo combinadas: propaganda politica, escritura
poètica, predication apostòlica, ciencia social, invención de mâquinas y de procedi-
mientos,medicina paralela... Una de estas "competencias" raramentese da sin una o
dos mas. Todas participan en una misma empresa de rehabilitaciónintelectual.La
vispera de 1830, dos teóricosque seguian senderosdistintosde los oficiales fijaronel
sentidode esa rehabilitación,el sentido de la emancipación intelectual.Ballanche, el
visionario,el emancipado es el plebeyo que sale de la oscuridadanònima, adquiere un
nombre,reconoce en si mismo el signode la inteligenciay obliga al patricioa hablarle
y a tratarcon él. Jacotot,el pedagogo antipedagogo:emancipado es aquel hombreque
toma conciencia de lo que hace y de lo que es en el orden social, que reconoce la
identidaddel poder intelectualen la diversidadde sus manifestations y se compro-
mete en la interminablelabor de verificación de la igualdad de las inteligencias.6
El obrero emancipado es un obrero que "ha visto la luz". Hay dos experiencias
ejemplaresde esta iluminación.Es, en primerlugar,la iluminaciónindividuai,el azar
del encuentro-el iniciado presenteen el taller,el libro medio roto en la parada de
lance, una puerta abierta por ver,algunas palabras oidas o descifradasde paso...- que
da acceso al habla elevada: la de los poetas, los filósofoso los sacerdotesde alguna
religion antigua o nueva, revelancjo al joven trabajador todo cuanto pueden las
palabras para hacer compartira los hombresla comunidad de los pensamientosy de
las emociones y descubriéndolela parteque él puede teneren ese poder. Es, también,
la iluminación colectiva: el sol de esos dias de julio en que los hombresdel pueblo
tuvieronen comün la experiencia de su comunidad, hicieronexistiral pueblo no ya
corno aglomeración furiosa de las miserias y las relaciones sino corno poder de la
comunidad que ya no conoce la division de las castas.
El emancipado es aquel que vive en la coincidencia de esas dos claridades,en el
esfuerzopor hacer coincidir-para él y para todos- el descubrimientosingularde la
emancipación intelectualy la experiencia fugaz de los grandesdias de la emancipa-
ción colectiva, la luz en la noche de cada cual y el sol de julio. Es el hombre que
intentavivira la altura de esa luz y de llevar a sus hermanoshasta esa altura en que
se puede conocer la luz y gozar de ella. La emancipación es el acto singular que
correspondea la apertura püblica de la revolution, que la prolonga y la prepara.
Tampoco ella conoce la separation entre medio y fin. Es ella su propio fin. El

5 J. Rancière, "The Myth of the Artisan", en Work in France


(éd. Steven L. Kaplan y Cynthia
Koepp), Cornell UniversityPress, 1986.
6 J.
Rancière, Le Maître ignorant,Fayard, 1987. 9

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emancipadono es antesque nada alguienque militaporuna causa,es antesque nada
alguienque cambiasu manerade ser,que operauna estilizaciónde su conducta.La
emancipaciónno conoce,portanto,la separaciónde lo individualy lo colectivo.La
luz no se divide.El podermismoresideen el esfuerzoindividualpor avanzaren el
conocimiento, en el ardoren propagarlas ideas emancipadoras, en la entregapor
dirigiruna huelgau organizaruna asociación.Y no permiteal emancipadorecogerse
en el merogocede la luz descubierta abandonandoa los que se contentan con la vida
materiala la suerteque merecen.La mismaluz iluminay quema, el goce de la
emancipaciónobligaal dolordel sacrificio.
Lo cual equivalea decirque el pensamiento de la emancipaciónobligaa resituar
las idease imâgenessimplesde que se componenlos conceptoscanónicosde tomade
concienciay de luchade clases. La emancipaciónno es la tomade concienciade la
situaciónsobrevenida al trabajadorexplotado,el conocimiento adquiridodel meca-
nismode esta explotación.No es la tomade concienciade una evoluciónhistórica
que comportaun nuevo mundoindustriaiy social. No es el reconocimiento de los
mediosidóneosparapasarde la situaciónpresente a la que se avecina.No hayningun
secretoen el principiodel sufrimiento obrero.Los mecanismos de la explotacióny de
la plusvaliaestânexpuestosen los folietosy periódicosobrerossin necesidadni de
esperarel advenimiento de la cienciani de clamarpor el genioprecursor. Esas cosas
sonbienconocidas.Lo que, en cambio,no es evidentey debeconocersees que no son
la unica realidad.Son la leydel mundomaterial,de los intereses materiales.Toda la
cuestiónse cifraen la invocaciónque los periódicosde los obrerosemancipados
dirigencontinuamente a sus hermanos:òSois solamenteseresmateriales?òQueréis
solamentevivirla vida embrutecedora de los intereses materiales en la que la simple
satisfacción egoistade las necesidadesse sometefatalmente a la ley egoistade la
explotación?òO, por el contrario, os reconocéisotrodestino-el de los seresdotados
de la facultadintelectualy moral- y otro lugar-la Repüblicade los iguafes?La
adhesionparticular a tal o cual sistemade reorganización social,la féindiferenciada
en el progresoSalvador,presuponen estereconocimiento primariode si y de los otros
cornollamadosa un destinoque no es el del egoismoy la explotación.
La emancipaciónes la facultaden acto de la igualdadde los seresintelectuales.
No es ni puedeserla facultadde una clase,adecuadaa sus propiedades constitutivaso
a las caracteristicasde su lucha con otra clase. Toda clase perteneceal pasado,
perteneceal tiempode la dominación.Una clase es una casta, un conjuntode
hombresestacionadoen el interior de una ciertadesignación, de una ciertamirada.
Estacionamiento que se materializaen el rincori dondelos obrerospintoresparisinos
esperanque alguienvengaa contratarlos o en ìajaula dondelosjefesde tallerlioneses
esperandurantehoras trabajoo su paga, tratanteso corredoresde los que estân
separadospor rejas. Proclamarla lucha de clases es reconocersecornouna clase,
denegarseel titulode igualdad.Incansablemente, el discursodel obreroemancipado
proclama,a la inversa:no hayclases,su proclamación es el actode la dominaciónque
hay que refutar. El periódicode los tejedoreslionesesque protestacontrala jaula y
abreun concursopara reemplazarel nombreridiculode canutmartilleaesterechazo:
"La sociedadestadivididaen dos clases,los proletarios y los hombresde la propiedad,
he aqui lo que se repitesin cesarhoyen dia. Nosotroslo hemosdichopor servirnos
de los términosusuales; pero no era tal nuestraconvicción[...] Nuestrasteyes
condenanese error,y,puestoque todoslos ciudadanosson igualesanteellas,el pobre
y el ricono formandos clasesen el mismopueblo".7

10 I 7 L'Echo de la Fabrique,n.° 27, 6 de


mayode 1832.

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En el espacio püblico que existe entredos revoluciones,la labor de la emancipa-
tion es probar incansablemente, mediante la palabra y mediante la action, la
inanidad de todo discursoy de toda prâcticafundadosen la divisionde las clases. Para
ser ejemplar,para inscribirseen la aperturade julio, todo movimientodebe constituir-
se corno una prueba. Detener la labor, obstaculizar a los que querrian continuarlao
reemprenderla,puede ser necesario. Pero eso no prueba nada. Eso todavia no es mas
que fuerzamaterialcontra fuerzamaterial,un conflictodel trabajo,no un momento
de la emancipation. Para probar, primero hay que dar las propias razones y las
propias cifras,refutarlas de los otros, establecer que las propias estân fundadas en
derecho y en los hechos. Hay que encaminar el movimientoprobando que es el de
una sociedad de hombres que actüan por adhesion individual, discusión püblica y
disciplina colectiva. Hay que acompanarlo de una atención al discurso del otro que
reveletodo lo que en ese discursopueda demostrarseque es falso (en las cuentas o en
el enunciado de los hechos) y, mas aün, todo aquello que contravengalas reglasde la
discusión razonable y los principiosde igualdad ciudadana. En su momento hay que
demostrarque las reglasde igualdad a las que se obedece pueden ponerse tambiénen
prâctica en el terrenomismo de la production. El taller nacional o el restauranteen
cooperativa fundadosen ocasión de tal o cual huelga no son embrionesde "autoges-
tion" o de "poder obrero". Son la demostraciónde que el taller y la vida econòmica
provienen,también ellos, del imperio de la ciudadania, de que la potestad de la
igualdad puede convertirseasi en potestad del trabajo y que, en consecuencia, se les
debe a los trabajadoresesas "relaciones de independenciay de igualdad con los amos"
reclamadas en 1833 por los empleados de sastreriaparisinos.8
Pedir la igualdad con los amos equivale a plantearel carâcterdoble de la relation
amos/obreros.La dependencia del obrero en relation con el amo que proporciona el
trabajo es una cosa. Pero, junto a esta relación desigual, o, mejor dicho, mas acâ de
ella, esta la relación igualitaria,la declaration republicana cuya traza sigue la Carta
monârquica de la revolution confiscada de julio: todos los francesesson ciudadanos
librese iguales ante la ley. Al sistema de relaciones sociales que se engendraa partir
de la dependencia puede y debe oponerse otro sistemade relaciones sociales que es la
actualization del principiorepublicano:unas reglasde négociation que desemboquen
en una objetivación de las prestacionesentreel que es propietariode su capital y el
que lo es de su trabajo sobre la base de un reconocimientomutuo, unas reglas de
comportamientocotidiano que rindan deber por deber y homenaje por homenaje
corno correspondeen una sociedad civilizada de hombresiguales. El movimientode
emancipation no es la lucha de una clase contraotra,es la lucha de la igualdad contra
la desigualdad.Por su mismo origenesta lucha adopta una estrategiaclâsica: imponer
su terrenoal enemigo,convocar al desigualitarioal terrenode la igualdad,demostrarle
que sus modos de hablar y de hacer, al contradecirla igualdad inseritaen el pacto
comunitario,se equivocan de tiempo y de lugar,presuponenun espacio monârquico
que ha perdido toda fuentede legitimidad.Naturalmente,probar la propia razón no
ha obligado nunca al otro a reconocerlay el adversariosiemprepuede escabullirsede
alii donde ha sido convocado y llevarse la victoriacon otras armas. Pero una huelga
perdida es una cosa en la historiadel trabajo,y un proceso en que la parte adversa se
ha escabullido es otra en la historiade la emancipation.
Esto es decir que la prâctica de la emancipación se situa también mâs acâ de las

8 Sobreestosaspectosde la huelgade los sastresparisinosde 1833,cf.los opüsculosde Grignony


en A. Faure y J.Rancière,La Paroleouvrière,
Bannet,reproducidos UGE, 1976. 11

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divisiones entre lo politico y lo social. Estas son siempre secundarias, son la
interpretaciónde una decepción. La igualdad social por la que trabaja el obrero
emancipado no se opone a la igualdadjuridico-politicacorno lo real a lo formai.Es la
extensionde la relación republicana,el trabajo por hacerla efectivaen el conjunto de
las relaciones del espacio püblico corno trabajo o vida cotidiana, alii donde, en unas
maneras de decir,de ver y de hacer, se da una relación que puede ser o bien igual o
bien desigual. Esto no quiere decir que el obreroemancipado no esté constantemente
dividido por las polarizaciones del terrenoen que se situa su actividad, el de la
opinion publica progresista:por un lado, los meros republicanosquieren circunscribir
la repüblicaen las formasdel gobiernorepresentativo y la acción emancipadoraen las
técnicas comprobadas -suaves o violentas, parlamentariaso insurreccionales-de la
toma y el ejercicio del poder. Por el otro,los meros teóricosdel socialismo dicen que
es secundaria la formade gobiernoy que sólo es importanteel contenidode la acción
social, la aplicación de la unica ciencia capaz de transformar en sòlida realidad los
suenos del obreroemancipado. El obreroemancipado debe respondera las solicitacio-
nes en ese terreno: afirmar con el saint-simoniano o el furieristaque ninguna
transformación social se ha de esperarde un manotazo feliz,pero afirmarenseguida
contra él que no se ha de esperar mas de una ciencia social que se propusiese otra
cosa que la realización de los trèsprincipiosrepublicanos.La historiade las complejas
relacionesentreobrerosemancipados y jefes de escuela utopistaslo pone de manifies-
to: para los primeros,la repüblica es la verdadera utopia, el lugar donde todo es
posible, la formainfinitade su propia trascendencia.Y saben por necesidad obligara
sus jefes, segün el conocido adagio, a seguira sus tropas en ese terreno."Siempre he
dicho que repüblica y comunismo eran absolutamentelo mismo",9 proclama Cabet
en el entusiasmo de la primavera de 1848. Corno es bien evidente, el jefe de los
icarianos no profiriójamâs semejante herejia. Pero es puesto ahi por unos oyentes
para los que esta herejia fue siempre la fé verdadera. El divorcio entre repüblica y
comunismo, entre lo politico y lo social, vendra mas tarde, cuando el obrero
emancipado haya atravesado la experiericiamas dolorosa: la del desdoblamientode
esa repüblica que reunia los contrarios,desdoblamiento materializado cuando el
enfrentamiento entreuna y otra parte de las barricadasde junio de 1848 plantearâal
obrero emancipado la cuestión de su pasión: òhay qué tornarlas armas contra el
gobiernorepublicano o defenderlojunto a los enemigosde la repüblica?

III. La repüblica desdoblada

"La revoluciónnos ha cogido desprevenidosy a todo lo mas que tenemostiempo


es a oirnos y conocernos para asegurarel triunfode la democracia en las próximas
elecciones."10
Asi es cornolos delegados obrerosen la Comisión de Luxemburgose dingen a sus
representadosen plena batalla electoral, en el momento en que estos hombres,
delegados por las corporaciones obreras en una comisión encargada de estudiar las
"cuestiones del trabajo", se dan cuenta de que la representaciónde los "interesesdel
trabajo" pende, de hecho, de una representaciónpolitica del pueblo cuyo éxito
depende de un "conocimiento de si" para el que el pueblo no tiene tiempo.

9 Cabet, Discours à la Société


fraternellecentrale,8.a sesión, 10 de abril de 1848.
12 10 "Les
Délégués du Luxembourgà leurs commettants",en R. Gossez, op. cit.,p. 250.

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"Nos ha cogidodesprevenidos... apenassi tenemostiempo..."Esta declarationes
antesque nada una constatation practicallos que antesde febrero de 1848 no tenian
ni calidadde electoresni posibilidadde reunirse y de asociarseson arrojadosantelos
privilegiados que hace ya muchoque tienen,con los mediosde "conocerse",el arte
de "hacer"elecciones.Pero ese simpleretrasoremitea un problemamas fundamen-
tal: òen que medida,de que modo el obreroemancipadoes el contemporaneo de la
revolution?Sin duda él ha interiorizado las propiedadesde la luz revolucionaria, ha
sidoel portador de su permanencia. El tiempode la emancipationes la prolongation,
la dilatationde las propiedadesdel dia revolucionario. Peroòcómopuedeestrecharse
de nuevo,hacersecontemporaneo de la brusquedadde la revolutionreciente?Este
problemade coincidenciaes tambiénel del sujetode la revolution.El actorde la
revolution, aquél anteel cual se derrumbael poderdeslegitimado, el que realizaen
un dia el largosuenodel obreroemancipado,es el pueblo.El puebloes el realizador
de la oberturapor la que advienela luz y se abre el infinitode la apertura.òCómo
mantener esa presenciadel pueblo?òCómogarantizar que esa presenciasigasiendola
de la nuevaluz,que el pueblopermanezcasemejantea si mismo,a la alturade su acto
inaugurai?Trèscoincidencias se muestran asi problemâticas: la del obreroemancipa-
do con el pueblo,la del pueblo consigomismoy la del tiempode la emancipación
con el tiempode la revolución.òCómoes posibleesta triplecoincidencia?òY còrno
puede ella, a su vez, coincidircon los câlculosa corto,medioy largoplazo, con los
avancesy las estabilizaciones, las esperasy las decisionesdel artepolitico?òHayuna
politica de la emancipación?
La cuestiónpuede resumirse en 1848 en tornoa la representación del pueblo.
Antes incluso que toda cuestiónteòricasobre el hecho de saber si el pueblo es
representable, hay que partirde este hecho: el sufragiouniversales una novedad
absoluta,el puebloes convocadoporprimeravez a representarse. Lo que generalmen-
te se representa son interesesy, por definición,el pueblo es la supresiónde tales
intereses,la supresiónde las castas y de las multitudesparticulares.Las grandes
jornadasen que el pueblo se hace reconocerson aquellas en que se presentaen
persona:el pueblo,en las luchasde julio de 1830 o de febrero de 1848,se impone
cornola existencia inmediata de su propioconcepto: es la supresiónde las castas,la
supresióntambién de la distancia entre los dos modos en que el puebloes nombrado
ordinariamente, corno concepto del detentador de la soberania o cornoimagende la
población laboriosa y doliente. Es el la
conceptopresente, multiplicidad realefectiva-
mentedevueltaa la unidad,la multitud disciplinadapor una regia,una virtudque le
es inmanente.En ese pueblo el obrero emancipadopuede reconoceral actor
victorioso de su largalucha,puedefundirse en él cornoen su elemento,su suelonatal
y su tierra prometida por fin reconciliados. Peroel problemasurgeen seguida:còrno
mantener en el ejerciciodel sufragio universal, en el ejerciciode la representación, esa
presencia indivisible por la que hay pueblo. Lejos de esa presencia perpetuada, la
gloriosa abstraction se separa de nuevo de la presencia laboriosa y doliente, el pueblo
de las barricadasse disuelveen individuosy en multitudes particulares que vuelvena
sus antiguosegoismosy a sus antiguosvinculosde dependenciay dejanel cuidadode
su representación a aquéllosque, desdesiempre,se oyeny se conocen-inclusoa costa
de algunasquerellasde partidos:los que saben al mismotiemporepresentar unos
intereses y encarnarunosatributos colectivos;los que tienen,juntoso porseparado,el I
hàbitode hacertrabajara los obrerosen su provecho,el de hablarleso hablaren I
nombrede ellos, el de ocuparsede sus sufrimientos y de sus quejas individuates o I
colectivas,en pocas palabras: el de patrocinarlos, en los diversos sentidos de la ■
palabra. ■ 13

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Combateen SaintAntoineel 28 dejulio de 1830.(Carnavalet-
Chärmet)

òEs a esos hombres,preguntanen marzo y abril de 1848 los periódicos de los


obrerosemancipados, a quienes un pueblo descompuesto de nuevo en multitudva a
confiar su representation?òEs a ellos a quienes va a reconfirmar,a rebautizar su
privilegio?Respuesta ejemplar del editorial del primer numero de La République,
"òrgano de los intereses del pueblo" publicadö en Lyón: "iOh! no, el pueblo
encargarâ para representarloa aquéllos que, viviendo su misma vida, sufriendosus
dolores,sepan comprender,porque las sientancornoél, las necesidades de todas clases
que, se quiera o no, habrâ que satisfacer.
Pero para eso es necesario que el pueblo se conozca, y lo aprenderâfrecuentândo-
se a si mismo en los clubs que quiere y que va a fundar".n
La respuestaes ejemplar de entrada por el nudo singularque establece entreuna
relación transitivafâcil de expresar y una relación reflexiva enigmatica. Relación
transitiva simple: el pueblo debe elegir corno representantea aquéllos obreros
instruidosque salen de sus filas, que al mismo tiempo conocen sus sufrimientosy
sabrân expresar adecuadamente sus quejas y sus pretensiones.Pero, para que esa
relación simple se cumpla, es necesario que el pueblo "se conozca", que "se
frecuente"en los clubs que "quiere" fundar.òNo se podria invitarmas sencillamente
al pueblo a acudir a los clubs que los obrerosemancipados fundano a los que éstos se
asocian, a escucharlosy agruparseen tornoa su candidatura?El periodistaobrero,sin
embargo,no hace simples floriturasretóricas.De hecho, la simple relación transitiva
pasa por el rodeo de un "conocimiento de si mismo" del pueblo en que lo abstracto
se mezcla con lo concreto,el tiempo de la emancipación con el de la revolución,las
razones del pueblo fundador con las del pueblo doliente, y la relación entre el
emancipado y el pueblo con la relación del pueblo consigo mismo.

14 11La République,
n.° 1,2 de marzode 1848.

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Intentemosdesenredaralgunos hilos de la madeja:
1. Propiamente, el pueblo no es ni doliente ni trabajador. El pueblo es la
colçctividad,la instanciade la soberania que no es tal sino ignorandolas necesidades
y los sufrimientosparticulares,las divisiones y las castas. Pero esta simplicidad se
encuentraen 1848 doblementedesplazada. Por una parte-y elio gracias a la labor de
simbolización efectuadapor los obreros emancipados-, la presencia del pueblo "en
persona" se hace ver corno jamâs lo habia hecho aün, corno aparición a la luz de
aquéllos cuya oscuridad mantenia los sufrimientos;por otra, la instauración del
sufragiouniversalhace aparecer una escisión entreese pueblo y los especialistasde la
representationde los intereses,los "especialistas" de los interesesy de la representa-
tion. La representaciónpropia del pueblo viene a identificarseentonces con la
representationespecifica de esos oscuros que, desde siempre, han dado su trabajo
para provecho de los otros.
2. Esta multituddebe pues prestarsu oido y dar su voz a quienes, participando
de sus sufrimientos, sabran representarla.El razonamientoes simple pero especioso.
Sufrirno da ningün derecho. Lo que cualifica a los obreros emancipados para
representara sus hermanoses que ellos han salido por su cuenta del circulo oscuro del
sufrimientoy de la reclamación,que han adquirido conciencia de si mismos corno
seresintelectuales,y elegido la labor del estudio y el riesgodel apostolado. Lo que les
cualifica es que son diferentesde la multituddoliente,que no sufrencorno ella. Lo
que les cualifica es que han representadoal pueblo en ausencia de este, que han
portado solos el principio que las nuevas jornadas del pueblo han hecho triunfar.
Verdad imposible de decir al pueblo, no por astucia ni cobardia, sino porque
precisamentela obra del emancipado y la obra del pueblo no son contemporàneas,
porque ambos actoresnunca estân exactamenteel uno ante el otro,porque cuando el
emancipado se pone a hablar al pueblo es que ya, en cierto modo, el pueblo se ha
retirado,ha comenzado a disolverse.Ante el obrero emancipado que escribe en La
République y toma la palabra en los clubs lioneses, hay una multidudvirtualmente
descompuesta en que los obreros emancipados son absorbidos por la masa de esos
trabajadoresarrastradospor la fiebrede febrero,que son "republicanos de corazón"
pero todavia no "de cabeza", que no han accedido individualmentea la luz de la
emancipación intelectual.Por eso estân siemprebajo la amenaza de actuar de nuevo a
la manera antigua,de descenderde su propia altura para conceder su confianza a los
aristócratasadornados con las nuevas insigniasdel pueblo y de la repüblica. Lo que
hay que establecer es la confianza del pueblo en sus représentantesnaturales, los
obreros emancipados, lo que equivale a decir confianza del pueblo en si mismo:
confianza en la capacidad intelectual de todo hombre del pueblo que ha tornado
conciencia de lo que hace y de lo que puede adquirir,en la capacidad de los hombres
iguales.
3. Forma privilegiadade la presencia a si mismo, de la confianza en si mismo
del pueblo, el club es, pues, dos cosas a la vez. Por una parte, es el escenario
permanentede la apertura,la permanenciadel pueblo que ha hecho la revolution,la
negativaa dejar que se disperseen multiplicidadesde nuevo sometidas.Pero también,
lejos del dia de su enfrentamiento singularcon el principio monârquico, el pueblo,
por numeroso que sea, no es mas que una colección de hombres del pueblo, de
hombresque todavia no han accedido individualmentea la facultadque han ejercido ■
colectivamente.No es ya el pueblo que era en la instantâneade su acción, ni todavia I
el que debe llegar a ser: una agrupación de hombres emancipados, capaces de I
confianza mutua y de disciplina colectiva en la medida misma de su emancipación I
individuai. En pocas palabras, hay que refundarel pueblo, y esa refundaciónes una I 15

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obra de instruction.Escena de la presenciamantenidade lo que fue el pueblo, el club
es la escuela adonde vienen a sentarsepara ser instruidos,elevados individualmentea
su propia altura colectiva, los hombresde un pueblo que sera. La revolutiones a la
vez la instantânea,que hay que mantenersiempre,de la rupturay el tiempo infinito
de una education.
Escena ideal en cuyo lugar lo que se propone en la primavera de 1848 a la
manifestationde la presenciadel pueblo y a su instructionpor los obrerosemancipa-
dos es una pluralidad de lugaresatravesadospor otrastantaslineas de disociación, de
separation del pueblo consigo mismo, que componen en esa dispersionotras tantas
figurasparticularesde un pueblo atrapado en tal o cual formade captation politica.
Los clubs en que el pueblo debia aprendera conocerse y a elegira los obreros"probos
e inteligentes"aptos para representarloestân atravesados por todas las escisiones y
proscripciones politicasi Nacional contra Reforma, Barbes contra Blanqui... La
Comisión del Luxembourgdonde la "joven emancipation de los trabajadores"debe
fortificarse"arrimândosea un centrode luz [...] creado y mantenidopor ellos"12 esta
ella misma presa entrelas luchas de clanes gubernamentalesque la han puesto alii y
la multiplicidadde los gruposcorporativosque debe representar:gruposcorporativos
en que los trabajadoresno estân présentesen persona y organizadosrepublicanamente
sino a costa de pulverizarla permanenciadel pueblo en una infinidadde microrrepü-
blicas prontas a presentar,cada una de ellas, su representantea la lista de los
candidatos que han de representarno la suma de los cuatrocientosoficios de Paris
sino la unidad del pueblo obrero. Las concentracionescallejeras son continuamente
denunciadas corno el teatro,real o fantasmagòrico,de la actividad de "pretendientes"
que lanzan el oro a punados para levantar contra la repüblica los ejércitos del
tumulto. El Banqueté del Pueblo, gran proyectode agrupación fraternaldel pueblo
parisino alrededor de una comida a veinticinco reales, es objeto de una infatigable
polèmica denunciando la provocación a la que, consciente o inconscientemente,
expone al pueblo republicano. Asi se multiplican por doquier desdoblamientos y
divisiones que, de la decepción electoral (un solo elegido de la lista de los veinte
candidatos obrerosparisinos),conducen a la tragediade junio, a la division en dos de
la repüblica de febrero.
Situado en el centro,en el cruce de todas estas disociaciones,el obreroemancipa-
do esta entregadoa la pasión de una educación del pueblo cuya necesidad cada vez
mas demostradase da de la mano con la vanidad cada vez mas duramenteexperimen-
tada: el pueblo no tiene confianza mas que en los que lo traicionan,esos "sostenedo-
res de la monarquia" que conocen los "hilos dorados con los que se hace funcionarla
mâquina":13 bellas palabras, fraternizationde teatro,plantaciones de ârboles de la
libertad...En vano parece dirigirselela invocation del luchador siempreen la brecha
que, por elio mismo, se da siemprepor vencido: "Escutila a quienes sólo quieren ser
tus hermanos[...] nosotros,pobres demócratas,que hemos envejecido en las cârceles,
que hemos sido heridosen las barricadasy que, todos los dias, olvidamos a menudo
lo necesario para recorrerdia y noche las plazas püblicas, los clubs, para hablar,para
escribir,a fin de sostenera los espiritusvacilantes y para acosar al veneno que la
aristocraciainfiltraen los espiritusdébiles". I4
óCómo convencer,pues, a este pueblo de que no hay "ningünotro remedioa sus

12Textode la "comisiónencargadadel trabajo",citadoporR. Gossez, tit., 22.


op. p.
13 Fonteret, ciudadano del universo.Le Pain de l'âme dédié à mes frèresles oroducteurs.Lvon. 1849.
16 14Delente, "Au peuple",Le Tocsindes travailleurs,
19 de juniode 1848.

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malessino la instruction" mas que al terminode una instruction que llega siempre
demasiadotarde?Pero ese "siempredemasiacfotarde" de la instruction, òno es
justamenteel presentede la politica?La cuestiónera sabersi hayuna politicade la
emancipation, cuâl puedeserestapoliticaen la escenade los desdoblamientos, en la
escenade un pueblopresoentresu ya no y su no todavia.Ahorabien,una inquietante
respuestavienea dibujarse:si que hayuna politicade estosdesdoblamientos, peroes
justamente la politicade los otros:el artede instalarse en la distanciade si mismodel
pueblo,de enganchar al propiocarroa esa multitud bastarda-puebloya descompues-
to y agregadode individualidadestodavia no emancipadas-,de proponerlelos
simbolosy las insigniasde "su" poder para rebautizarcon el sello del pueblo el
ejerciciode la dominación.O masbienes la politicacornotal la que aparececornoel
artede los otros,el artede monarquizarla repüblicaactuandosobrelas divisionesy
agrupacionesque bloquean la confianzapopular,que impidenal pueblo que "se"
conozca la identidadde su potenciay de la potenciaemancipadora.Esto es lo que
resumeen Le Peuple del 20 de diciembrede 1848, al presentarsu dimisión,el
presidente del "ComitéCentralde los Obreros",superviviente de la Comisióndel
Luxembourg: "La politicano es en el presente mas que el arte de odiary de dividira
los hombres". 15
A la politicaél opone la asociación,que es "el artede unirlosy de hacerlos
felices".Entendamos bienel alcancede estapalabra:la asociaciónno es simplemente
la prâcticade la asociacióncorporativa o de la asociaciónde producción:es la nueva
escenaen que estaprâcticase piensa,el lugaral que se desplazala dobleexigenciade
la constantepresenciaantesi mismoy la largaeducation.Oponerla asociacióna la
politicano es ni descubrir la verdaderaescenade las relacionesde produccióny de la
organizationde clase opuesta a la ilusión de la repüblicaformal,ni olvidarlas
exigenciaspoliticasde la luchade clasespara replegarse a la escenasólo econòmicay
al pequenogrupoobrero. La asociación es la forma en que se desplazauna esperanza
republicanaque no ha sido la
decepcionadapor repüblicasino frustrada, confiscada
por las formas y las técnicas de la La
politica. proclamation del socialismo o de la
asociación-palabraséquivalentes,entonces-levantaacta del desdoblamiento de la
repüblica.Desviada, confiscada mediante el arte monârquico de la politica,la
repüblica ha de fundarse de nuevo. El principio de esa nueva fundación no puedeser
ya la unanimidad del pueblo haciendo caer las murallas de la fortaleza monârquica,
tieneque serla especificidad de los trabajadores inventandouna nueva civilization.
El pueblo no se conocerânunca,no puede ser el lugarde una reflexion sobre si
mismo, lo cual condena a su representation a ser siempre objeto de la captation
politica,formanueva del monarquismodifusoen el espacio republicano.Pero el
trabajadorpuede ser llamado a conocerse,a conocer en su rigory su riqueza
la ciencia,el artey la moralinmanentes a su acto,a separaresa potencia-individualy
colectiva-implicadaen el acto industrial de los vinculosde dependenciaen los que el
proletariose compiace incluso cuando mueve gresca democraticay se imagina
entablarla guerraa los burgueses. 16La repüblicadel pueblose fundade nuevocorno
repüblicade los trabajadores, nueva escena educativainstaladaahora en una tierra
propiade los trabajadores. concluyela "Llamada a los trabajadores"
Asi cuyoinicio
se ha analizado:

15CitadoporR. Gossez,p. 323.


16Sobreestetema,ct.muyparticularmente el textoimplacablede Froudhon, bourgeoisieetplebe
et dans l'Eglise,"Noteset éclaircissements",
en De la Justicedans la Révolution Bruselas,1870,t. VI, pp.
86-123. 17

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"Si, desde hace apenas veinte anos, los productorescomienzan a salir de esta
oscuridad secular, es porque algunos trabajadorestomaron por si mismos la palabra
en favorde sus companeros ignorados. Continuemos, amigos, lo que ellos empren-
dieron; pero, ilustradospor la experiencia que ellos tuvieron,evitemos los escollos
que los detuvieron.Levantemos una tribunaque sea de verdad la nuestra,de nosotros
los trabajadores.No olvidemos a aquellos cofradesnuestrosque inventaronla prensa.
Nosotros que hacemos funcionarcada dia ese admirable instrumentoen provecho de
ideas a menudo indignas de la luz que les da, sepamos servirnosde él para nuestro
uso. Mientrasotrosno encuentranen él mas que un poderoso medio para la mentiray
la division funestas,empleémoslo nosotros para gloria de la verdad: que sirva en
nuestrasmanos para extenderla luz sobre la vida del trabajador;que diga al mundo
sus méritosy sus defectos,sus sufrimientos y su esperanza, su genio y sus desventuras;
que todos sepan asi que en este tiempo de desorden material,moral e intelectuallas
ideas de organizacióny de justicia han prendidode nuevò en alguna parte,y que una
civilización superior a la que acaba de desaparecer germina en el seno de nuestras
nuevas Corporaciones."17
Sin duda, entrela inmediatezde la adhesion a si mismo del grupo trabajadory el
porvenirde una civilización de los trabajadores,individual y colectivamentecons-
cientes del principio de su prâctica, se perfila una nueva e infinitadistancia, en la
cual se instalarâotro personaje,una cara inéditadel poder: no ya el politico ejercitado
en la prâctica de la mentiraque divide sino el educador armado de la omnipotencia
congregantede la verdad.

de E. Verger
Traduction

18 17 R.
Gossez, op. cit.,p. 357.

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