Sunteți pe pagina 1din 3

LA ECONOMÍA EN EL PERÚ

La economía del Perú es la quinta mayor economía de América Latina en


términos de producto bruto interno (PBI) nominal y tradicionalmente ha sido un
reflejo de su variada y compleja geografía.

Según lo muestran los datos del Fondo Monetario Internacional, hasta el


año 2018 la economía total de Perúasciende a los 231.567 millones de dólares.
Dividiendo este Producto Interno Bruto por la cantidad de población que
tiene Perú (más de 31 millones de habitantes), muestran el resultado de que el
país posee una PIB per cápita de 7.198 dólares (en nominal) y un PIB per
cápita de 13.993 dólares (en PPA).232425

Hasta los años noventa la economía peruana, estaba basada en la explotación,


procesamiento y exportación de recursos naturales, principalmente mineros,
agrícolas y pesqueros. 2627282425 Todo esto trajo consigo graves consecuencias,
partiendo de las políticas de industrialización llevadas a cabo en los años
1950, 60 y 70.

A finales de los ochenta se originó una fuerte crisis económica, además de


la hiperinflación sufrida durante el primer gobierno Aprista 1985-1990 y el primer
año del primer gobierno de Alberto Fujimori. 1990-1995

En el plano comercial, el gobierno liberalizó el comercio exterior y desregularizó


el mercado interno. La reforma del comercio exterior conllevó, entre otras
medidas, a la reducción drástica de los aranceles a las importaciones, la
eliminación de las prohibiciones y restricciones cuantitativas a las importaciones,
la simplificación administrativa tanto para las importaciones como para
las exportaciones y la eliminación de los impuestos a las exportaciones. Aquí
también merece mencionar que el gobierno dispuso que el tipo de cambio lo
determine libremente el mercado cambiario y no el BCRP.

En síntesis, diríamos que a partir de agosto de 1990, luego del shock económico,
el Perú reorienta su estrategia de desarrollo, dejando la estrategia hacia dentro de
las tres décadas anteriores por una estrategia liberal, basada en la economía de
mercado, la propiedad privada de los medios de producción y poca injerencia del
Estado en los asuntos económicos.

Balanza Comercial

Si bien el Perú había obtenido saldos positivos en su balanza comercial en los


años 1989 y 1990, estos resultados fueron obtenidos por una fuerte contracción de
la demanda (producción) nacional y una mayor protección del mercado interno, los
que incidieron fuertemente en la recesión e hiperinflación, este último había sido
alimentada por las expectativas inflacionarias crecientes de los agentes
económicos.

Como una medida para contrarrestar las expectativas inflacionarias crecientes, el


gobierno aplicó el shock económico en agosto de 1990 y seguidamente liberalizó
las importaciones, con la que se inundó de bienes importados y a
menores precios en el mercado interno. Esta medida motivó para que las
importaciones aumenten rápidamente a partir del año 1991.

Es así que, a partir de 1991, el déficit de la balanza comercial peruana ha ido


incrementándose años tras año, debido principalmente al rápido incremento
del valor de las importaciones, que evidentemente ha sido mayor que el
incremento del valor de las exportaciones. En el cuadro 1, observamos que en
1991 el déficit de la balanza comercial apenas fue 4.1% del valor de las
exportaciones, luego se ha ido incrementándose, hasta llegar a ser 43% en 1998;
esto significa casi la mitad del valor de las exportaciones, que para una economía
como el Perú es muy peligroso.

Lo antes mencionado se fundamenta claramente con las cifras del cuadro 2,


donde observamos que en el periodo 1990 - 1998. Las exportaciones aumentaron
a una tasa promedia anual de 7.4% y las importaciones a una tasa anual de
13.9%, con lo cual la balanza comercial se ha deteriorado a una tasa anual de -
6.5%.

Sin embargo, no solamente debe culparse a la liberalización de las importaciones


el incremento del déficit de la balanza comercial, sino también al incremento de
las inversiones realizadas en estos últimos 7 años; ya que la pacificación del país,
las reformas estructurales aplicadas con éxito y la reinserción en el sistema
financiero internacional crearon un clima favorable para las inversiones
principalmente extranjeras. Por lo que este incremento de las inversiones también
influyó en el incremento de las importaciones de insumos y bienes de capital,
puesto que la estructura productiva peruana aún es fuertemente dependiente de
insumos y bines de capital importados.