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A

ESPIRITUALIDAD
DESPUÉS DE LAS
RELIGIONES
Coordinador: NOGUES, Ramón Maria Autores: BEA, Josep • CORBI,
Mariá • ESCARRÁ, Alex • FONT, Jordi - GOMIS, Antoni • MELLONI,
Fernando • NOGUÉS, Ramón Maria • PATUEL, Jaume
LA
ESPIRITUALIDAD
DESPUÉS DE LAS
RELIGIONES
Coordinador; NOGUÉS, Ramón Marta Autores: BEÁ, Josep • CORBÍ,
María • ESCARRÁ, Alex • FONT, Jordi • GOMÍS, Antoni • MELLONJ,
Fernando - NOGUÉS, Ramón María - PATUEL, Jaume

Miembros del Seminario Interdisciplinar de Psicología de la Religión de la


Fundació Vidal i Barraquer, Barcelona:

Bayod, Ángeis • Beá, josep • Corbí, Mariá • Delgado, Lluís • Escarrá, Álex •
Font, Jordi • Gomis, Antoni • Melloni, Fernando • Nogués, Ramón Marta •
Palanques, Montserrat • Patuel, |aume • Torre De la, Francisco • Valls, Maite
Diseño de la cubierta: Jaume PATUEL

Las circunferencias, que son cuatro pudiendo ser muchas más, significan las distintas religiones, encerradas
en sí mismas y aisladas unas de otras.

Cuando las circunferencias, juntas o entrelazadas en actitud de sincera escucha del otro, dialogan entre si,
constatan que hay un núcleo común en todas ellas: La espiritualidad o mística o interioridad. La Esencia
Vital que es común en todas ellas.
ÍNDICE
Pero ese núcleo común a todas, espiritualidad, mística o interioridad, no es propiedad de ningún sistema
de creencias o religión sino autónomo, es decir, una dimensión inherente a la estructura mental misma del
ser humano, independiente de cualquier sistema de creencias fuese ese religioso o laico.

El ser humano es profunda interioridad.

PRESENTACIÓN 15

EL SILENCIO INTERIOR EN UNA SOCIEDAD LAICA Y GLOBAL 19

M . Corbí

Un camino sin creencias 19

El camino interior en una sociedad globalizada 22

Camino del vaciamiento del yo 23

La pretensión y la lógica no religiosa de las creencias 25

Los sistemas de valores colectivos y la vivencia de la experiencia

Primera edició: marc de 2007 religiosa 27

El recurso fundamental de nuestra especie: el silencio 30


Servéis editorials:
La Comarcal Edicions • C/ Dr. Samsó, 39 • 08310 Argentona • Tel. 93 756 07 20 El recurso básico de la especie para adaptarse a los cambios de

circunstancias es el silencio radical 34


Maquetació ¡ ¡mpressió: La Impremta d'Argentona
También la educación y el desarrollo humano han de pasar por el
Para pedidos de libros dirigirse a la Llibreria Robafaves:
silencio 35
Carrer Nou, 9 - 08302 MATARÓ
Tel. 93 790 55 82 - Fax 93 790 65 96 También se requiere la distancia y el silenciamiento para ser
c/e robafaves@robafaves.com
eficaces en al acción 35

Dipósit Legal: B-11421 -2007 Se requiere la distancia y el silenciamiento para cooperar con otros en
ISBN: 978-84-611-5419-7
sociedad 36
Queda expressament prohibida, sota les sancions establertes per la llei, la reproducció total o parcial Se requiere también la distancia y el silenciamiento para
d'aquesta obra sense l'autorització escrita deis titulars del copyright, tant si és feta per reprografia o per
tractament informátic com per qualsevol altre mitjá o procediment. diseñar futuros posibles 36
Queda igualment prohibida la distribució d'exemplars d'aquesta edició mitjancant lloguer o préstec públics.
Las otras dimensiones del silencio 37 d) Compatibilidades analítica y fe 85
Epílogo 89
Los Maestros de la otra dimensión del silencio 39
Bibliografía 97
La revelación en una sociedad laica y global 40
Clobalidad, ni sincretismo ni homogeneidad 43
V I V I R , A M A R Y CONFIAR A PESAR DE T O D O . PSICOANÁLISIS Y
¿El camino al silencia es un camino al ensimismamiento? 44
EVANGELIO 99
A n t o n i Gomis Liado
NEUROBIOLOCIA EVOLUTIVA Y EXPERIENCIA RELIGIOSA:
Introducción 99
UNA REVISIÓN 47
Razón, modernidad y pluralismo 100
R a m ó n M . Nogués
Preguntas de sentido vinculados al Universo y a la humanidad .... 100
Evolución de las actives culturales ante la experiencia religiosa 48
El pluralismo como exquisita variedad complementaria 103
Puntos de vista de la antropología evolutiva 53
Fe, razón y ciencia: arrogancia y humildad 105
Antropología evolutiva 53
Consistencia autónoma de la realidad. Nueva comprensión de
Valoración psicosocial 55
relación de Dios con el m u n d o 107
Raíces genéticas 57
Autonomía de las realidades terrestres 107
El desembarco de los neurólogos 58
Un nuevo concepto de creación 109
Integración entre razón y emoción 58
Diálogo entre fe y psicoanálisis 111
Estructuras mitógenas 61
Freud y el Psicoanálisis 111
Una anécdota significativa: la epilepsia "rehabilitada" 63
Freud, la Ilustración y la representación mental de Dios 111
El enfoque neurológico específico de la experiencia religiosa 64
Las relaciones humanas-relaciones de objeto, en Psicoanálisis 114
Áreas de asociación implicadas 65
Las relaciones de objeto fundamento de nuestra identidad 114
Sistemas de alerta y quiescencia 66
Necesidad primaria del objeto frente a la búsqueda del placer . . 115
Los operadores cognitivos o algoritmos mentales 66
El pasado y el presente. El inconsciente 117
La compulsión mitógena y ritual 67
La relación de objeto según Winnicott 118
Balances 68
Dios como objeto de amor. Dios como objeto transicional 119
Bibliografía 69
Freud y la religión: Dios como una representación de objeto 119
La relación de objeto en el centro de la evangelización 122
PSICOANÁLISIS Y FE: ¿SON COMPATIBLES? 73
Confianza básica y representación de Dios 123
Josep Beá
A pesar de todo, confiar: Conflicto psicológico radical del ser
Preámbulo 73
humano 125
Introducción 73
El pesimismo de Freud 125
Temática 77
Las dificultades de S. Pablo a pesar de confiar en Jesucristo .... 126
a) Relaciones asociativas referidas a esta temática 77
Espacio y objetos transicionales: encuentro con uno mismo y con
b) Referencias autobiográficas 79
la alteridad 127
c) Importancia de los vínculos relaciónales 83
Dios en cuanto vivencia psíquica: objeto transicional 128 Capítulo 2

Dios como representación de objeto 129 La experiencia religiosa mística 160

Complejidad de la representación de Dios 129 La neuropsicología y el fenómeno místico 161

La ilusión y el juego con la realidad 130 Fenomenología 163

Interacción con la realidad externa 131 Desarrollo psicológico 164

Concepto filosófico-teológico de Dios y representación objetal Desarrollo religioso 165

de Dios 1 32 Hacia la experiencia mística 166

Condiciones psicológicas necesarias para poder creer 133 La mística ¿es una experiencia psicopatológica? 168
Capítulo 3
Un camino de madurez 1 34
De la psicología a la psicopatologia en la experiencia religiosa 168
Universalidad de la representación de Dios 1 36
Psicolpatología de las experiencias religiosas 169
ídolos e iconos de Dios 1 36
Criterios cuantitativos según la gravedad del transtorno 169
A m o d o de epílogo y de aplicaciones 139
Psicopatologías severas 169
Nuestro momento histórico existencial 139
Psicopatologías medianas 1 70
La leyes psicológicas, vivencia de Dios y humanidad de jesús 140
Psicopatologías leves 170
Dinamismos psicológicos y fe. Transmitir la fe 140
Criterios cualitativos. Algunas modalidades de psicopatologías de la
jesús, manifestación y símbolo de Dios 142
experiencia religiosa 171
Un diálogo posible: "Vivir, amar y confiar, a pesar de t o d o " 143
Transtornos esquizoides 171
Bibliografía 149
Transtornos paranoides 172
Defensas maníacas 173
PSICOLOGÍA Y PSICOPATOLOGIA DE LAS EXPERIENCIAS RELIGIOSAS
Psicopatologia depresiva 173
Y DE LA EXPERIENCIA MÍSTICA 151
La depresión sana 1 74
Jordi Font i Rodon
Depresiones de grado leve o moderado 174
Introducción 151
Depresiones graves, melancólicas 175
Resumen 152
Psicopatologías del estado límite 175
Capítulo 1
Transtornos obsesivos 1 76
Psicología de la experiencia religiosa 152
Trastornos histéricos y organización narcisista de la personalidad . . . 178
Relaciones personales mentales. Objetos mentales 153
Bibliografía 180
Dinamismo del objeto mental interno 155
El objeto mental interno Dios 156
PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL 181
La experiencia religiosa según el objeto mental interno Dios.
Fernando M e l l o n !
Nuestro punto de vista 157
Prólogo 181
Algunas concepciones sobre el desarrollo de la experiencia
Lo transpersonal en el Ser y el psicoanálisis. Introducción 181
psicológica religiosa (Winnicott, Bion, Washburn) 158
Breve perspectiva histórica y cambio de paradigma 183
La psicología transpersonal 189 Conclusiones 238

Una nueva cosmovisión para el nuevo paradigma 190 Bibliografía 240

El patrimonio místico de la humanidad 194


Incidencias de la dimensión trascendente de la existencia en el DIALOGANDO CON FREUD DESDE EL D I V Á N . EL PSICOANÁLISIS

psicoanálisis y en la psiquiatría tradicional 197 C O M O BIOGRAFÍA O UNA FUNDAMENTACIÓN EPISTÉMICO 241

Resistencias a aceptar el cambio de paradigma 204 Jaume Patuel i Puig

Casos clínicos 207 Presentación 241

Bibliografía 211 Introducción 245


Primera parte: La memoria vivencial histórica 246

EVOLUCIÓN PERSONAL Y VIVENCIA RELIGIOSA: RAÍCES Y Primer momento: Mi defensa ante el mundo de la Psicología o la
autosuficiencia (1963) y el primer contacto con el Mundo "psi"
RAMIFICACIONES 213
Al ex Escarrá (1968) 246
Segundo momento: Entrada en el diagnóstico psicológico (1970) . . 249
Periplo humano y religioso de un trotamundos 213
Tercer momento: Inicio del cabalgamiento entre teología y
El despertar de la "vocación" (1958) 214
psicoanálisis 250
Inicios de la vida apostólica 216
Cuarto m o m e n t o : La primera entrevista con Freud (8/1970) 251
Búsqueda de formas de ayuda (1976) 218
Quinto m o m e n t o : M o m e n t o prepsicoanalítico de
Comienzo de cambios personales relevantes (1985) 219
comprensión del espíritu de don Bosco (1961-1962) y momento
Cambios en la simbología teológica de algunos católicos, desde la
postpsicoanalítico de comprensión del espíritu de Freud (1993) ... 257
Segunda Guerra Mundial hasta hoy 221
Sexto momento: Psicoanálisis de aspectos vivenciales teológicos . . . 259
Paradigmas de la historia del cristianismo 223
Séptimo momento: La importancia del m u n d o pulsional
El paradigma católico medieval 224
y el psicoanálisis como ascesis y purificación 262
El paradigma evangélico-protestante de la reforma 225
Octavo momento: Dios como Abba 264
El paradigma racionalista y progresista de la modernidad 226
Noveno m o m e n t o : ¿Psicoanálisis y teología? 265
El paradigma de la transmodernidad 227
Décimo momento: Despedida a Freud 268
Cambios teológicos significativos desde mediados del S. XX 227
Elementos dinamizadores de la evolución mental 230 Síntesis 269

Toma de conciencia de la propia capacidad transgresora 230 Segunda parte: correspondencia con Oskar Pfister 271
Apéndice por el psicoanalista del autor 273
Las vicisitudes del instinto de conocimiento 231
Fanatismo y "destrucción simbólica" como consecuencias de las
fuerzas anti-emoción ("-K") en el ámbito religioso 234
Principales resultados de quienes han asumido su trasgresion ("K"):
una "vida autónoma, solidaria y gozosa" 235
PRESENTACIÓN

Nuestra época asiste, desde el punto de vista de la observación de la


cultura, a una espectacular sacudida de los cimientos de la civilización. La afir-
mación puede sustentarse en parámetros objetivos que se pueden identificar
en expresiones como "explosión demográfica", "velocidad de comunicación",
"avances científico-técnicos", "movilidad acelerada", "interculturalidad cre-
ciente", etc.
En esta situación resulta imprescindible volver a reflexionar sobre los
grandes temas que dan razón de la matriz externa que realiza la exterogesta-
ción de la humanidad, y que llamamos cultura. Los pilares en los que se asien-
tan las culturas son relativamente comunes en sus puntos centrales, pero apa-
recen particularidades dependientes de las áreas geográficas y de los niveles
de desarrollo histórico. Estos pilares son los que hoy se tambalean, tal como
recordaba hace ya algunos años Tillich.
Uno de estos pilares, probablemente el fundamental, es el que define
la identidad cultural a la que cada grupo humano se refiere para situarse den-
tro de lo que hoy denominamos aldea global. Cada uno de estos pilares se ha
configurado al socaire de venerables tradiciones culturales cuyas raíces son his-
tóricamente religiosas o asimilables a la religión, aunque no respondan for-
malmente a una definición académica de lo religioso (caso, por ejemplo, del
budismo). Estos pilares que hoy tiemblan son los que hay que resituar y vol-
ver a cimentar, quizás a partir de nuevos presupuestos, a fin de preservar la
memoria de la que viven las culturas.
PRESENTACIÓN
PRESENTACIÓN

En su aspecto religioso, las piezas centrales de las culturas están hoy El ensayo en su conjunto aspira a ofrecer a las personas de esta singu-
sometidas a dura controversia. Los análisis filosóficos y sociopolíticos son con- lar especie que es la humana que, entre pasiones, razonamientos y espasmos
trapuestos y poco matizados. Los integrismos fundamentalistas y las descalifi- evolutivos, trata de ubicarse constantemente en los horizontes, siempre incier-
caciones radicales se llevan la parte del león en la controversia establecida. En tos, pero sugerentes, de la aventura de gran calado que protagonizamos, más
el presente ensayo se recogen las reflexiones de un grupo de trabajo interdis- allá, pero no en contra de la modesta navegación del quehacer diario.
ciplinario y situado en la demarcación antropológica y psicológica, que refle-
xiona sobre la actual crisis de la religiosidad y la espiritualidad, partiendo de la
convicción de que se trata de dimensiones centrales del devenir humano (con-
vicción avalada por la historia universal), pero que hay que recomponer de
forma radical a la vista de las sacudidas culturales que vivimos.
Se analiza así la experiencia religiosa o espiritual a la luz de la herme-
néutica de las tradiciones religiosas, examinando los condicionamientos socio-
culturales de la formulación de las creencias, y apuntando hacia los funda-
mentos más profundos de la religiosidad y la espiritualidad intuidos y estable-
cidos ya por místicos de muchas tradiciones. También se ofrece una pincela-
da a partir de la reflexión antropológica y neuropsicológica, que trata de esta-
blecer las posibles bases neurales de lo que llamamos religiosidad. Estas pin-
celadas intentan interpretar, tanto la persistencia evolutiva del hecho religio-
so, como su posible inevitabilidad causada en estructuras constitutivas del
encéfalo humano.
Desde el punto de vista de la psicología el grupo ha enfocado un tema
puesto en evidencia ante la luz de la crítica en la moderna cultura europea,
cual puede ser el papel potencialmente tóxico de la religiosidad. En su plan-
teamiento más serio esta cuestión hay que referirla a Freud. Tres ensayos pre-
sentan, por una parte la compatibilidad de los desarrollos postfreudianos con
experiencias religiosas adecuadamente analíticas, y por otra parte una visión
panorámica de los aspectos psicopatológicos relacionables con la experiencia
religiosa (como cualquiera otras expresiones humanas como la política, pon-
gamos por caso).
Se presenta también un ejercicio, que no rehuye el riesgo, de aproxi-
mación a la visión de la psicología transpersonal, tratando de valorar las expre-
siones que plantea esta corriente de pensamiento.
Por último, un par de ensayos biográficos apuntan a las formas concre-
tas de reconstrucción positiva de la experiencia religiosa, ejercicio en el que se
ven implicados hoy muchísimos creyentes que entre Scylla y Caribdis intentan
resituar los importantísimos valores religiosos depurados de las gangas que la
historia ha acumulado en ellos.
EL SILENCIO INTERIOR EN UNA SOCIEDAD LAICA
Y GLOBAL

M. Corbí

Un camino sin creencias

Empezaremos por un enunciado:


En una sociedad de innovación y cambio continuo (en las ciencias, en las
tecnologías, en las formas de trabajar y en las organizaciones, en los sistemas
de cohesión colectiva y en las finalidades) y globalizada, el camino espiritual, lo
que hasta ahora se ha llamado "la religión", no puede pasar por las creencias.
La propuesta de las tradiciones religiosas, a una sociedad que se articu-
la sobre la iniciativa, la creatividad, la innovación y el cambio continuo en
todos los niveles de la vida, no puede tener que pasar por "religar"; pasará por
la confianza y la aceptación de una oferta, fundamentada en el reconoci-
miento de la calidad de los Maestros y de los grandes textos; oferta que pro-
voca la libre adhesión, no a fórmulas sino a una calidad y un espíritu que gene-
ra certeza sin por ello someter a formas fijadas de pensar, sentir, actuar y vivir.
En estas circunstancias culturales, lo que, hasta ahora, hemos llamado
religión y que, a falta de término mejor, llamaremos camino interior o vía del
silencio, no puede ofrecer creencias a las nuevas sociedades. Ofrezca lo que
ofrezca, si lo envuelve en creencias, no podrá ser aceptado.
Para no generar equívocos, habrá que distinguir con claridad entre dos
nociones, la de "creencia" y la de "fe", que en las sociedades del pasado han
ido unidas y que en las nuevas circunstancias culturales tendrán que diferen-
ciarse claramente.
San Juan de la Cruz dice en la Subida al monte Carmelo: "Las cuales tres
virtudes (teologales) todas hacen, como habernos dicho, vado en las potencias: la
fe en el entendimiento, vacío y oscuridad de entender; la esperanza hace en la
memoria vacío de toda posesión; y la caridad, vacío en la voluntad y desnudez de
todo afecto y gozo de todo lo que no es DiosS
...la fe es sustancia de las cosas que se esperan. Y aunque el entendimien-
to con firmeza y certeza consiente en ellas, no son cosas que al entendimiento se
le descubren,...

1. S. |uan de la Cruz: Subida al monte Carmelo, 2, 6, 2

.19-
M. Corbí
a SILENCIO INTERIOR EN UNA SOCIEDAD LAICA Y GLOBAL

La cual (fe), aunque le hace cierto al entendimiento, no le hace claro, sino No es el logro de ninguna estrategia o método humano.
oscuro.2 Se sabe que se está en contacto con la verdad, aunque sea una verdad
La fe es un hecho de conocimiento, pero es don divino, noticia no con- clllerente de las otras verdades ligadas a formas. Por eso es como un rayo de
ceptual ni simbólica sino, como dice el Maestro Eckhart, "de esencia a esen- lu/ tenebrosa, porque es luz y es oscura. Y la oscuridad no le viene de que se
cia". Es un rayo de luz, que para nuestros hábitos de conocimiento, es oscu- contraponga a la razón sino de que es una verdad, cierta y sin forma, aunque
ro. El Pseudodionisio el Areopagita le llama "rayo de tinieblas". Ciibalgue en formas en su viaje de boca a oídos.
Hablando de las visiones, revelaciones, locuciones, suave olor, sabor o La creencia es adhesión incondicional a formas y formulaciones que se
deleite espiritual etc., dice Juan de la Cruz: consideran reveladas por Dios mismo. Ese prestigio absoluto las hace intoca-
"De éstas, pues, también como de las demás aprensiones corporales ima- bles. La creencia no es en sí misma ningún hecho religioso. Las creencias per-
ginarias hicimos, nos conviene desembarazar aquí el entendimiento, encaminán- tenecen al aparato de programación colectiva de las sociedades que vivían de
dole y enderezándole por ellas en la "noche espiritual de la fe" a la divina y subs- hacer siempre fundamentalmente lo mismo, como eran todas las preindus-
tancial unión de Dios;...3 triales y que, por consiguiente, debían excluir y bloquear el cambio.
Porque, en alguna manera, esta noticia oscura amorosa, que es la fe, sirve Existe un principio básico de la evolución de las culturas: tos hechos, las
en vida para la divina unión, como la lumbre de gloria sirve en la otra de medio experiencias y las iniciaciones religiosas se vierten siempre en los cuadros y siste-
para la clara visión de Dios." mas de programación y cultura vigentes en las colectividades. No existe otra posi-
bilidad.
La fe es un conocimiento no conceptual ni simbólico. Es un conocer
vacío de representación, de esencia a esencia. Es una noticia oscura que gene- De este principio se deduce que en las sociedades estáticas, que duran-
ra certeza. Una certeza que resulta oscura porque no es según los patrones de te largos espacios de tiempo, que duran milenios, viven de hacer fundamen-
nuestro conocer cotidiano en los que la noticia y la certeza están siempre uni- talmente lo mismo, y que deben bloquear el cambio, la religión sólo se puede
das a la representación. presentar en forma de creencias. Esta es la razón por la que durante tanto tiem-
po la fe y la creencia han tenido que ir unidas. Cuando las sociedades tienen
En la fe se da noticia y certeza, pero no representación. La noticia es
que vivir de la innovación y el cambio continuo, esa asociación es inviable.
potente y genera una certeza inconmovible, pero vacía. Por eso es justa la
expresión "de esencia a esencia". En las nuevas circunstancias culturales, los grupos sociales han de vivir
La fe es noticia de Dios, de Eso, del Absoluto. Aunque nos llegue en una del cambio continuo, por tanto, no pueden fundamentarse en creencias, que
formulación, no es la formulación la que engendra la certeza sino el "toque", son intocables; tendrán que apoyarse sólo en postulados y proyectos. Las gran-
en expresión de S. Juan de la Cruz, que no es de cosa particular, porque es de des tradiciones no pueden ofrecer a estas sociedades cuadros de creencias sino
Dios mismo. Ese "toque" penetra en la sustancia del alma y sabe a esencia que tendrán que ofrecer otro tipo de realidad, que consistirá en otra forma de
divina y a vida eterna. Renueva el espíritu, lo limpia porque lo aleja de la fuen- acceso de nuestras facultades a la realidad de nuestra vida cotidiana.
te de toda impureza, la egocentración. Afecta directamente a la mente pero Ofrecer a las facultades humanas otro tipo de acceso a la realidad com-
repercute en el sentido. Es íntimo pero fortalece. Aunque sea de esencia a porta invitar a un proceso de transformación y refinamiento de esas mismas
esencia, repercute en los sensores de un viviente como nosotros. facultades para hacerlas aptas para un nuevo conocer, sentir, percibir y actuar.
El tipo de proceso al que invitan las tradiciones religiosas se asemeja mucho al
Dicen los sabios que se trata de una noticia oscura y cierta que vale más
que hay que hacer para llegar a comprender y vivir la música, la poesía, la pin-
que mil saberes y sentires.
tura y las bellas artes en general.
El proceso al que invitan las tradiciones religiosas es un camino.
2. Ibídem, 2,6, 2. ¿En qué consiste ese camino según las enseñanzas?
3. Ibídem, 2, 23, 4. Consiste en pasar de leer, ponderar y tratar la realidad desde la necesi-
4. Ibídem. 2, 24, 4.

.27.
•20-
M, Corbf
EL SILENCIO INTERIOR EN UNA SOCIEDAD LAICA Y GLOBAL

dad propia de un viviente a leerla, ponderarla y tratarla desde el silencio de la y excluyentes. Esa razón poderosa e inevitable es la sociedad globalizada.
necesidad. En ese silencio se presenta el Único. En una sociedad en la que confluyen todas las grandes tradiciones reli-
El camino que proponen las tradiciones, la vía, es un proceso de silen- giosas de la humanidad, el camino interior no puede pasar por el religamien-
ciamiento. ¿De qué? De las interpretaciones, valoraciones y usos de la realidad to exclusivo a unas creencias, unas formas, unas estructuras, aunque esas for-
desde la necesidad. El silenciamiento conduce a la condición de testigo lúcido mas y creencias hayan vehiculado en el pasado, durante miles de años, el
y desinteresado. camino al Absoluto.
El silenciamiento de la necesidad y la adquisición de la condición de tes- Si unas formas y creencias son "la vía", las otras no lo son. O son puro
tigo equivale al paso de una visión y sentir dual de la realidad a la unidad. error, así se sostuvo en el pasado, o son sólo aproximación a la verdadera vía,
así se sostiene todavía en la mayoría de los ámbitos religiosos.
La necesidad precisa hacer una lectura de la realidad que la escinde en
dos grandes bloques: el sujeto de necesidades (todo viviente lo es) que tiene Si para cada tradición las otras son error o sólo aproximación a la ver-
que reconocerse como un núcleo de carencias y un actor autónomo y un dad, aunque esa aproximación sea grande y meritoria, quedarán tres posibili-
campo (el mundo del viviente), el resto de las realidades, donde satisfará sus dades: o atacarlas e intentar, con buenas o malas maneras, hacerlas desapare-
carencias. cer de la faz de la tierra, o reconducirlas a la verdad completa, o ignorarlas.
Cada tradición puede pensar: ¿qué pueden aportarnos las demás tradiciones
Esta dualidad sujeto de necesidades / campo donde satisfacer las necesi-
que ya no tengamos? Si se las escucha y se las estudia será sólo por condes-
dades, lo construye el viviente para poder vivir.
cendencia, por caridad y, en definitiva, para conducirlas a la verdad que cada
Dicen los maestros religiosos que eso no es lo que hay, sino lo que cada
tradición pretende tener.
sujeto viviente, hombres y animales, precisa ver.
Una postura religiosa de este estilo es incompatible con una sociedad
Quien calla la necesidad, silencia la dualidad. Quien silencia la dualidad,
global porque crea enemistad, menosprecio o condescendencia desde arriba
permite el acceso de sus facultades a una realidad que es no-dual, en la que
de unas tradiciones religiosas con las otras. La religión así entendida es una
no hay sujetos de necesidad y depredación ni objetos que depredar. Ni hay
enemiga declarada de una globalización pacífica.
sujetos cazadores ni campos de caza.
En una sociedad global, las tradiciones religiosas no pueden generar
El tránsito de un estadio al otro es la vía, el camino, el itinerario del
enfrentamientos, desencuentros, menosprecios mutuos. Si las religiones, para
silencio, la gran transformación, el camino a la unidad.
hacer su ofrecimiento a las sociedades, han de pasar por ahí, más vale que
En las sociedades preindustriales, que eran estáticas, y en las sociedades
dejen de existir.
de la primera revolución industrial, que eran mixtas (preindustriales e indus-
Esta actitud conflictiva la generan las creencias que empujan al desco-
triales a la vez) y que, a pesar de su movimiento, continuaban interpretándo-
nocimiento mutuo.
se como estáticas, la vía se articulaba y se vivía desde las creencias. No podía
ser de otra forma, de lo contrario, la sociedad se hubiera visto atacada por las
enseñanzas de las Maestros. En la nueva situación cultural, el de las socieda-
des de conocimiento, de innovación y cambio continuo, el camino tendrá que Camino del vaciamiento del yo
hacerse sin creencias.
Por otra parte, hemos caracterizado el proceso interior como el camino
del silenciamiento, como el camino a la unidad. Ese itinerario, como enseñan
todas las tradiciones, sin excepción, pasa necesariamente por el anonada-
El camino interior en una sociedad globalizada
miento del yo, por la muerte a sí mismo, por el morir antes de morir, por la
experiencia del vacío. Ese camino de radical humildad no puede tener que
Una segunda y poderosa razón hace inviable la religión como religar y
pasar forzosamente por creerse poseedor exclusivo de la verdad; por creer que
someter a fórmulas que, porque se consideran reveladas, se hacen exclusivas

'23-
•22.
EL SILENCIO INTERIOR EN UNA SOCIEDAD LAICA Y GLOBAL

tiene que atacar a otros para salvaguardar la verdad única; no puede tener que Esa no es la verdad que reside en formas
pasar por el menosprecio de otras tradiciones; por la ignorancia consciente de pero que no se liga a ellas.
la sabiduría de los otros.
El camino al silenciamiento que es el camino a la unidad y, por tanto, al Por tanto, en la nueva sociedad global, la religión, el camino, no puede
amor y a la caridad, no puede tener que pasar por el enfrentamiento, el menos- tener que pasar por creencias que se proclaman exclusivas poseedoras de la
precio o la ignorancia del prójimo y de lo ese prójimo más ama y respeta. verdad y que excluyen a las otras verdades. Los otros caminos han de ser teni-
dos como tan válido y respetable como el propio.
La verdad que condena, no es verdad. Cada una de las tradiciones podrá utilizar sus expresiones, formulacio-
La verdad sólo libera. nes, signos y rituales, con humildad, sin ponerlos por encima de los de las
otras tradiciones. Cada una de las tradiciones puede ser plenamente verdad
La verdad que somete, no es verdad. sin que, por ello, tenga que creerse la verdad única y exclusiva.
La verdad sólo suelta cadenas. Habrá que evitar, con el mismo empeño y amor con el que se sigue a
la verdad, la agresión a otras tradiciones, no sólo física sino mental y de cora-
La verdad que excluye, no es verdad. zón; habrá que huir, como del error, de todo menosprecio, de todo intento de
La verdad sólo reúne. reconducirles a donde yo estoy; habrá que huir de la pretensión de despresti-
giarlas, callarlas, hacerlas desaparecer; con igual empeño habrá que apartar la
tentación de ponerlas por debajo de la propia tradición; y será preciso, tam-
La verdad que se pone por encima, no es verdad.
bién, alejarse de la peor de las tentaciones, ignorarlas. Ignorar lo que para
La verdad sólo sirve.
otros es la suma verdad y lo más sagrado y querido, es ofensa y desprecio.
La verdad que desconoce la verdad de otros, no es verdad. En conclusión: tanto desde la sociedad de conocimiento y cambio con-
La verdad es sólo reconocimiento. tinuo, como desde la sociedad globalizada, como desde las mismas exigencias
del camino interior, la vía no puede pasar por la religación y las creencias.
La verdad que no mira a los ojos a otras verdades, no es verdad.
La verdad es sólo acogimiento sin temor.
La pretensión y la lógica no religiosa de las creencias
La verdad que engendra dureza, no es verdad.
La verdad es sólo amabilidad y ternura. En otras épocas, no lejanas, cuando las sociedades se edificaban sobre
creencias inmutables porque tenían que bloquear el cambio; cuando las cul-
La verdad que desune, no es verdad. turas de los hombres se organizaban en provincias, en bloques territoriales,
La verdad sólo unifica. frecuentemente opuestos los unos a los otros, y siempre ignorándose en pro-
fundidad, las religiones tenían que plegarse a aquellas condiciones expresarse
La verdad que se liga a fórmulas, por escuetas que sean, no es verdad. y vivirse en ellas. Otra cosa no era ni concebible ni posible.
La verdad es sólo libre de formas. Las sociedades que no vivían de innovar sino de repetir el pasado, tení-
an que sacralizar sus modos de pensar, sentir, actuar y organizarse. Tenían que
Si la verdad se liga a fórmulas, sacralizar el pasado de tal forma que bloqueara eficazmente todo posible cam-
tiene que condenar, excluir, desunir, bio de importancia y toda posible alternativa. Esa es la estructura de la creen-
cia. Se decía que las normas del pasado eran intocables porque procedían de
tiene que ponerse por encima,
dar por falsas otras verdades.

.24' '25'
EL SILENCIO INTERIOR EN UNA SOCIEDAD LAICA Y GLOBAL

Dios mismo y de los antepasados sacralizados. Este tipo de afirmaciones esta- Los sistemas de valores colectivos y la vivencia de
ban en función de la programación de sociedades que debían excluir el cam- la experiencia religiosa
bio, eran un recurso del software.
Los pueblos cuyas creencias diferían, tenían que combatirse o ignorar- Existe una relación importante y necesaria entre los sistemas de valores
se lo más profundamente posible, porque las creencias de los unos amenaza- colectivos como procedimientos de programación del grupo, la experiencia y
ban la sacralidad e inviolabilidad de las creencias de los otros. Esta era una expresión religiosa.
consecuencia inevitable de la estructura misma de la creencia. Los sistemas de valores de las colectividades no son sólo cuestiones éti-
A esta dificultad estructural de comprensión mutua, se añadía el hecho cas o de compromiso social, ni sólo cuestiones sensitivas, afectivas, pondera-
de que las grandes tradiciones religiosas estaban geográficamente distancia- doras de la realidad, estimuladoras y cohesionadoras de los grupos; son tam-
das, lo cual complicaba los contactos. Sin embargo, cuando esos contactos se bién y fundamentalmente una interpretación de la realidad, pero no cualquier
producían, por causas económicas o militares, las sociedades buscaban las interpretación sino sólo aquella que es capaz de desencadenar una estimula-
ción sensitiva para un viviente.
maneras de anular las posibles consecuencias de esos contactos en los siste-
mas de creencias. Los sistemas de valores de los grupos humanos son una valoración de
Ocurría con frecuencia, que sociedades pertenecientes a troncos cultu- la realidad que comporta e implica una interpretación de la realidad.
rales diferentes vivieran de maneras fundamentalmente coincidentes. Este fue Por tanto, los sistemas de valoración son sistemas de interpretación y
el caso de varias de las principales culturas agrario-autoritarias de la antigüe- por serlo son, a la vez, procedimiento de análisis de las situaciones.
dad: las sociedades de la Mesopotamia de los grandes imperios antiguos, el Lo que caracteriza a los sistemas de interpretación implicados en los sis-
temas de valores es que son interpretaciones que van dirigidos al correcto fun-
Egipto clásico, la sociedad imperial China, las grandes monarquías helenísticas.
cionamiento de los colectivos en la satisfacción de necesidades, en unas cir-
Los cuadros de creencias de estas sociedades eran superficialmente dife-
cunstancias concretas.
rentes, pero las estructuras profundas coincidían. Los grandes mitos de estos
pueblos tenían estructuras superficiales divergentes y estructuras profundas Durante muchos milenios, el único sistema de interpretación de las rea-
lidades era el que venía implicado en los sistemas de valores implantado a tra-
convergentes. Como que los pueblos no hacen análisis míticos, pueblos con
vés de las mitologías con las que se programaban las colectividades.
raíces mitológicas coincidentes e idénticas se oponían, porque las creencias
Todos los sistemas de valores comportan un sistema de interpretación
tenían diferentes formas exteriores.
y de análisis, pero no todos los sistemas de interpretación y análisis compor-
Hoy, las nuevas sociedades deben programar la innovación y el movi-
tan un sistema de valores; las ciencias son interpretaciones y análisis, pero no
miento, por consiguiente, deben excluir todo lo que fija, sea en el nivel que
valoración.
sea. Además, las comunicaciones han anulado las distancias geográficas; es
imposible evitar los contactos de las diversas tradiciones o anular las conse- Las interpretaciones de la realidad que hacen las ciencias no están al
servicio directo de las necesidades; están al servicio, a lo sumo, de una opera-
cuencias de esos contactos. Es imposible poner diques a los flujos de unas tra-
tividad en sí neutra con respecto a las necesidades.
diciones en los terrenos que habían sido coto exclusivo de las otras. Por tanto,
todas las tradiciones se encuentran y, se quiera o no, tienen que conocerse. La función de los mitos preindustriales y de los posteriores sistemas de
valores es autoprogramar a los grupos para suplir, en las diversas circunstan-
Si no queremos que las tradiciones religiosas se conviertan en un peli-
cias culturales, la indeterminación genética de nuestra especie.
gro para la convivencia pacífica y armoniosa de los pueblos, habrá que hacer,
La interpretación de la realidad que las ciencias proporcionan no basta
de cada una de ellas, una lectura nueva desde las nuevas condiciones científi-
para que un animal viva, porque las ciencias no son capaces de programar la
cas, tecnológicas, laborales, sociales, axiológicas y globales de las sociedades
estimulación y la cohesión de un grupo de vivientes.
desarrolladas. Cada tradición religiosa tendrá que hacer esa nueva lectura de
sí misma desde dentro.

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'26'
M. Corbf
EL SILENCIO INTERIOR FN UNA SOCIEDAD LAICA Y GLOBAL

En una época en la que las ciencias invaden todos los ámbitos de la vida sociedad mixta en los países en que consiguió imponerse y, después de una
humana, es importante tematizar esto con claridad porque, con facilidad, se época de conflictos, después de la segunda guerra mundial, pactó con el sec-
tiende a caer en el error de pensar que basta con las ciencias. tor preindustrial de la sociedad, con su mitología y con su religión. En la paz
de ese pacto hemos vivido en Occidente hasta bien entrados los años 80 del
Esta es la situación: las creencias expresan los sistemas de valores, que
pasado siglo.
son a la vez sistemas de interpretación y de análisis de las situaciones, propios
de las sociedades que viven de repetir un pasado que se ha sacralizado por- A partir de esa fecha ocurren dos hechos importantes:
que después de tanteos, que pueden haber durado miles de años, se ha mos- -la generalización de la industrialización en Occidente hasta dejar a los
trado eficaz y verificado para mantener vivo y próspero a un grupo de vivien- sistemas preindustriales de vida en un puro residuo sin incidencia social ni eco-
tes. La vida no corre riesgos sin necesidad. Mientras no sea absolutamente nómica;
imprescindible, se decide construir el presente y el futuro como se construyó -la aparición de la segunda revolución industrial que conduce a las
el pasado. Sólo se cambiará cuando no haya otra posibilidad a mano. Mientras sociedades de innovación continua o de conocimiento.
no sea totalmente inevitable, se bloqueará todo cambio. Este doble hecho destroza el equilibrio de la situación anterior porque
desacredita, margina e invalida los restos de los sistemas de programación
Las tradiciones religiosas no tuvieron otra posibilidad que expresarse y
preindustrial y porque critica y tiende a invalidar los sistemas ideológicos de
vivirse desde esos cuadros intocables que bloqueaban el cambio. Eso fueron
programación. El nuevo motor de la sociedad no es ni preindustrial ni indus-
las creencias religiosas. En ellas se juntaban indisolublemente los patrones de
trial sino postindustrial.
programación colectiva, sagrados, intocables y que bloqueaban el cambio y la
expresión del "toque" de la fe y las maneras de iniciar a ella, fomentarla y de- Los cambios continuos en las ciencias, las tecnologías, los modos de tra-
sarrollarla. bajar, organizarse y producir nos han conducido a una mutación del sistema
económico. Se trata de una mutación grave que podría expresarse escueta-
Los cambios de todo tipo sufridos en nuestras sociedades han hecho
mente diciendo que en la nueva sociedad la clave del éxito económico es la
que tengamos que abandonar los sistemas de valores, y por tanto de inter-
innovación. Eso conduce a una sociedad de creación continua de conocimien-
pretación de la realidad y de análisis, que venían implicados en las creencias
tos, tecnologías, que suponen cambios continuos en las maneras de trabajar,
de las viejas religiones. Esos sistemas y esas creencias eran válidas para socie-
en las formas de organización, de motivación y cohesión de los colectivos.
dades preindustriales, agrícolas, autoritarias, patriarcales, locales, exclusivistas
y estáticas. Para la viabilidad de una sociedad así, que ha de vivir y prosperar por
la continua innovación y el cambio, hay que abandonar las creencias porque
No podemos tomar elementos valórales, interpretativos y de análisis de
las creencias estructuran el presente y el futuro según los cánones del pasado.
aquellas épocas y trasladarlos a la nuestra, por razones de sistema. Todos los
La nueva sociedad no puede repetir el pasado sino que tiene que prospectar
elementos de una estructura sólo tienen sentido en el seno de su propia
y proyectar el futuro para decidir el presente.
estructura.
Las sociedades que nos precedieron se estructuraron y apoyaron en cre-
La única posibilidad que nos queda es aprender del espíritu de aquellas
encias porque para repetir el pasado, bloqueaban los cambios. Las nuevas
épocas; teniendo siempre en cuenta que el espíritu no es un sistema, ni lo sus-
sociedades no pueden repetir el pasado, han de promover y motivar el cambio
tituye.
continuo, por tanto, han de construir el presente desde un proyecto de futuro.
Nos vemos pues forzados a separar la fe de la creencia, la vía, de los sis-
En la nueva situación nos vemos forzados a reconocer que los dioses no
temas de creencias.
nos proporcionan un proyecto de vida y un sistema de programación colecti-
Desde la segunda guerra mundial hemos vivido en sociedades mixtas:
va divinamente acreditado e inviolable. Tampoco las ciencias o las ideologías
una mayoría preindustrial, con programación mítica y religión apoyada en
nos suministran un proyecto colectivo que sea dado por la naturaleza misma
creencias, y una influyente minoría industrial, con programación ideológica
de las cosas, acreditado e inviolable.
llena de creencias laicas. La minoría industrial fue la punta de lanza de esa

-28- .29'
M. Corbí
EL SILENCIO INTERIOR EN UNA SOCIEDAD LAICA Y GLOBAL

No recibimos programas ni proyectos colectivos de nada ni de nadie. bien en relación al correcto funcionamiento de las sociedades laicas.
Los tenemos que construir nosotros mismos, continuamente y a nuestro ries- La distancia y el silencio está en el mismo seno de nuestra estructura de
go, sin garantía externa. vivientes culturales.
El invento biológico del habla crea una mediación, la de la lengua, en
Todavía estamos recibiendo el impacto de esta imponente y nueva ver-
nuestro acceso a la realidad. Los humanos nos relacionamos con el entorno,
dad para nuestra especie. Todavía no hemos reaccionado colectivamente para
hablando entre nosotros. Al hablar entre nosotros de las realidades, hacemos
plantearnos la grave tarea de construirnos un programa colectivo para la
circular con palabras entre los sujetos hablantes el significado que las cosas tie-
nueva situación.
nen para nosotros, vivientes necesitados. El artificio de la lengua para lograr
Llegados aquí, surgen las preguntas ¿cómo se construyen esos progra-
que circule entre los sujetos el significado de los objetos consiste en unir ese
mas colectivos que son a la vez sistemas de interpretación, sistemas de valo-
significado a un soporte acústico, fonológico.
ración y análisis? ¿cómo se construyeron en el pasado? ¿cuáles son las leyes y
principios de la construcción? Lo que para los restantes vivientes era el significado de los objetos esta-
ba adherido a las realidades físicas; el habla consigue que ese significado de los
Esta es una tarea urgente que tienen que realizar las sociedades de
objetos se desplace del soporte físico al soporte acústico, fonológico. El sopor-
conocimiento y que ya ha empezado a plantearse en las organizaciones eco-
te acústico es el significante y la carga axiológica de las realidades es el signifi-
nómicas punteras, tanto a nivel teórico como práctico.
cado; el paquete de significante y significado hacen referencia a las realidades
Todas estas mutaciones imponen tener que separar la riqueza que ofre-
a las que se refiere el significado.
cen las tradiciones religiosas, de los cuadros de creencias en las que venían
Esta estructura y el uso del habla crea la experiencia mental y sensitiva
vehiculadas. Si no se realiza esa tarea, el vino de las grandes tradiciones será
de que hay una distancia entre
arrinconado con las vasijas que lo contienen, que ya no están en uso. Si eso
ocurre las nuevas sociedades se verán privadas de los viejos y venerables cal- -lo que el objeto significa para mí,
dos de nuestros antepasados. -y lo que es el objeto en sí, aunque no pueda saber qué sea ese objeto.
Por consiguiente, el uso de la lengua escinde la significación y el valor
Cuando se abandona a los estantes de la historia las creencias que vehi-
de las realidades a las que se refiere el habla en dos:
cularon durante miles de años a las tradiciones, lo que queda es la otra dimen-
-las realidades en cuanto son significativas para mí,
sión de la realidad, a la que se accede por un proceso de silenciamiento; que-
-las realidades en cuanto está ahí, independientes de la significación
dan las grandes expresiones de la experiencia que se muestra en el gran silen-
que puedan tener para mí, en cuanto son en sí indiferentes respecto
cio de los maestros y de las escrituras; quedan las incitaciones, los métodos y
procedimientos para llegar a esa experiencia de cada una de las grandes tra- de mí.
diciones religiosas de la humanidad.
Así, cada realidad, por la mediación de la lengua, y por la distancia
objetiva que le es concomitante, tiene esta doble significación y valor: el esti-
mulativo, pragmático y el gratuito. De cada realidad puedo advertir su utili-
El recurso fundamental de nuestra especie: el silencio
dad para mí y su existencia en sí, su propio esplendor.
Hay pues dos momentos en la estructura de nuestra relación con la reali-
Supuesta la importancia del silencio en la nueva situación, estudiare-
dad: uno regido por la necesidad y el deseo y otro desde la distancia de la necesi-
mos la naturaleza y la función del silencio en nuestra especie y en nuestra
dad y el deseo, es decir desde el silencio de la necesidad y del deseo.
sociedad.
Ya las Upanishad reconocieron este doble efecto de la significación y lo
En las nuevas sociedades llamadas de innovación continua, de conoci-
expresaron en una figura desde entonces memorable.
miento o inteligentes, el interés por la comprensión de la función y práctica
del silencio ha crecido mucho, no sólo en relación al camino interior sino tarri-

'3U
co*
— —— M. Corbf
EL SILENCIO INTERIOR EN UNA SOCIEDAD LAICA Y GLOBAL

Dos pájaros, siempre amigos y con igual nombre, subidos en el mismo cha la ventaja de nuestra especie y nos aproximamos a la condición de los res-
árbol. Uno de los dos toma el fruto de diferentes sabores. tantes animales.
El otro observa sin comer.5 Incluso la actuación cotidiana regida por la necesidad y el deseo, es
diferente si se hace atrapados en una relación sin salida o si se hace teniendo
El árbol simboliza a la individualidad de cada hombre, los dos pájaros, siempre una puerta a la espalda para distanciarse e incluso salirse mental y
los dos tipos posibles de conciencia en nuestra especie: la implicada en las sensitivamente del círculo de hierro de la necesidad.
necesidades y los deseos y la que está distanciada, silenciosa y es sólo testigo. Hemos dicho que la experiencia del segundo ámbito de la significación
Esta es nuestra estructura como vivientes culturales. es equivalente a la experiencia del silencio, es decir, a la experiencia del aca-
Si no existiera la distancia entre la significación de la realidad y la reali- llamiento de los reclamos de las carencias y de las interpretaciones y valora-
dad misma, como no se da en los animales, no sería posible cambiar los modos ciones que ellas desencadenan.
de vida ni serían posibles las mutaciones culturales. Estaríamos tan fijados como En cualquier estadio cultural se requiere esa experiencia y su cultivo;
los restantes animales. pero cuando las sociedades se movían poco, no era tan urgente el cultivo de
Se requiere pues, un grado u otro de experiencia de la distancia obje- la flexibilidad y la capacidad de cambio. Las sociedades de conocimiento e
innovación continua requieren un peculiar cultivo de esa dimensión, porque
tiva de la realidad, que es también distancia de la inmediatez de la necesidad
requieren una flexibilidad y una aptitud para el cambio semejante a la que se
y el deseo, para la supervivencia de la especie humana como especie cultural.
precisa para la investigación básica de las ciencias. Se precisa la capacidad de
Gracias al ámbito segundo de la significación pueden existir los cam-
distanciamiento de los mismísimos fundamentos y patrones centrales de nues-
bios culturales, incluso radicales, y puede existir la ciencia, la filosofía que se
tras construcciones mentales y modos de hacer.
pregunta por el misterio del existir, el arte y la religión.
Somos animales culturales; esta afirmación es equivalente a sostener Las nuevas sociedades y los individuos de esas nuevas sociedades han
de autoconducirse y gestionarse en organizaciones de cambio continuo. Y tie-
que la cultura tiene una función biológica. Pero la biología, en el hombre,
nen que gestionarse sin disponer de un nivel de certezas apoyado en formas
tiene un doble nivel en su relación con las cosas, el regido por la estimulación,
intocables, porque las sociedades de innovación no pueden repetir el pasado,
la necesidad y el deseo y el que aparece con la distancia objetiva que com-
sino que tendrán que apoyarse en un ámbito de sí mismos y de la realidad que
porta el silenciamiento del punto de mira de la necesidad.
no está ligado a formas y que las trasciende porque puede cambiarlas cuando
De esta estructura humana se deduce que un cierto cultivo de la
conviene, porque sabe que las formas no son de las cosas mismas sino de la
dimensión de la distancia, que equivale al silencio, es necesario para el buen
vista que tengo de ellas cuando las miro desde la necesidad.
funcionamiento de la cultura y para que se de la capacidad y la posibilidad de
responder adecuadamente al cambio de circunstancias. En las sociedades de cambio continuo hay una peculiar exigencia de la
calidad netamente humana, la que permite conducirse sin hacer pie en formas
Gracias a la experiencia mental y sensitiva de la distancia, que es silen-
fijadas sino en una dimensión de la realidad y de la vida que es libre de todas
ciamiento de la necesidad, puedo alejarme de las formas que atribuyo a las
las formas porque puede cambiarlas cuando conviene. Esa cualidad habrá que
cosas y de la relación que con ellas he establecido según esa forma atribuida.
cultivarla con especial intensidad. En eso consiste el cultivo laico del silencio con
Ese alejamiento crea un ámbito de libertad y una peculiar calidad en la rela-
intención pragmática.
ción con las realidades, que es neta y exclusivamente humana. Los restantes
Toda gran calidad humana siempre ha ido unida a la capacidad de dis-
animales no puede tener esa calidad de relación.
tanciarse de formas concretas. No hay gran arte sin libertad de formas y liber-
Si no se da convenientemente la experiencia de distancia y de silencio,
tad para la ruptura cuando conviene. Tampoco hay gran ciencia sin la capaci-
se daña la libertad, la flexibilidad y la calidad humana. Con eso se desaprove-
dad de distanciarse de patrones y paradigmas de hacer ciencia para crear
otros nuevos cuando convenga. Lo mismo hay que decir, y con más razón de
5. Mu. Up. 111,1; Sv. Up. IV, 7, 23.

•33.
.32.
— M. Corbf
EL SILENCIO INTERIOR EN UNA SOCIEDAD LAICA Y GLOBAL

la calidad religiosa. El sabio es el que es capaz de distanciarse de las formas, a las mutaciones de especie, cambios culturales radicales.
sin que eso debilite su certeza; por el contrario, la libertad de las formas acre- En las sociedades del pasado se utilizó ampliamente ese recurso huma-
cienta la certeza. no básico, pero sin ser conscientes de ello, porque se utilizó poco frecuente-
mente y porque, en general, los cambios fueron lentos. En las sociedades de
conocimiento es necesario tematizary utilizar explícitamente ese recurso.
El recurso básico de la especie para adaptarse a Los hombres de las nuevas sociedades de innovación y cambio conti-
los cambios de circunstancias es el silencio radical nuo tendrán que aprender a cultivar el silencio laico, tanto individualmente
como en grupo. Sin esa capacidad se dificultaría ese tipo de sociedad.
Hemos afirmado que el uso de la lengua conlleva la distancia objetiva La pretensión del invento, la pretensión de ese recurso básico no es reli-
que es la capacidad de distanciarse de los estímulos y, por tanto, la capacidad giosa, es una pretensión de eficacia propia de un viviente.
de distancia del propio sistema de necesidades y de las interpretaciones, valo-
raciones y de los modos de vida que las necesidades generan.
Esa capacidad es, por su estructura, la posibilidad de silenciamiento También la educación y el desarrollo humano han de
radical. Esa posibilidad y esa capacidad es el recurso esencial de la especie pasar por el silencio
humana. Con ese recurso podemos hacer cambios menores en los sistemas de
supervivencia y cambios mayores que son equivalentes a los cambios de espe- Para crecer humana y psicológicamente hay que hacerse capaz de dis-
cie en los animales. tanciarse de la satisfacción de los deseos inmediatos y silenciarlos. Sin la dis-
tancia y el silenciamiento de los deseos inmediatos no se pueden reconocer
La vida inventó dos procedimientos de transformación y adaptación al
medio; uno lento que requiere millones de años para producirse, el genético; como bienes los que pertenecen a un nivel superior de evolución.
y otro que puede cambiar a la velocidad que convenga, en miles de años, en Para pasar de los deseos de un niño a los de un hombre, o de los deseos
centenares, en décadas, en lustros y en menos si es preciso. de un momento de desarrollo de un grupo humano a otro superior, hay que
pasar inevitablemente por la distancia y el silencio de los deseos más inme-
La capacidad de distancia y silencio radical que abre el invento del
diatos y patentes para poder acceder a otros bienes que se juzgan superiores
habla es el instrumento fundamental de la especie para adaptarse a las cir-
y que, por ello, tendrán siempre un menor nivel de inmediatez y de claridad.
cunstancias, para modificar el medio, si conviene, y para crear nuevas formas
de vida humana. Ese recurso básico es la raíz del éxito de nuestra especie. Se dice que una persona está infantilizada cuando sus deseos no han
sido evaluados críticamente o, lo que es lo mismo, cuando está atrapado por
Podríamos formular el siguiente principio: La capacidad de silenciar radi-
unos deseos que no llevan en su proceso de desarrollo momento alguno de
calmente las necesidades reales y urgentes es el instrumento de nuestra especie
para satisfacer, con mayor eficacia que las restantes especies, las necesidades rea- distancia y de silencio.
les y urgentes en situaciones de cambio. Podemos formular el siguiente principio: El paso por la distancia y el
silenciamiento es la ley del crecimiento de la calidad de individuos y grupos.
Los animales no pueden silenciarse, por eso están prisioneros de su rela-
ción con el entorno. En el hombre, la vida descubrió que la capacidad de silen-
ciar la necesidad y todo lo que ella comporta, es un potente instrumento de
adaptación rápida y profunda.
También se requiere la distancia y el silenciamiento para
La eficacia del invento reside en que la capacidad de silenciamiento
ser eficaces en la acción
sea total, radical; si no lo fuera, sólo podría practicar el reformismo, porque
También para ser eficientes en la consecución de fines hay que distan-
arrastraría las estructuras fundamentales del pasado. En ese caso la flexibili-
dad estaría muy limitada, porque no podrían realizarse cambios equivalentes ciarse y callar la satisfacción inmediata de los deseos, aunque sea por un corto

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EL SILENCIO INTERIOR EN UNA SOCIEDAD LAICA Y GLOBAL

espacio de tiempo. Para ser eficaz y práctico hay, pues, que aprender a sepa- POR CONSIGUIENTE, el silencio, incluso el silencio radical, está en el cen-
rarse, en una medida importante, de los deseos, especialmente de los más pri- tro de nuestra estructura antropológica:
migenios y de los más urgentes y de las interpretaciones que comportan. Está en la distancia objetiva que genera el uso del habla.
En un momento dado pueden confluir varias necesidades; entonces Es nuestro recurso fundamental para afrontar los cambios culturales,
será preciso evaluar qué será mejor hacer y por dónde empezar. La capacidad tanto las grandes mutaciones equivalentes a un cambio de especie (cambio radi-
de evaluar necesidades lleva implícito el distanciamiento; y no hay distancia- cal de la relación con el medio provocado por las mutaciones de nuestros ins-
trumentos para incidir en lo que nos rodea, cambios de nuestras tecnologías,
miento sin silenciamiento. El silenciamiento abarca tanto al deseo como a la
transformaciones de nuestras ciencias, nuestras organizaciones, nuestros pro-
valoración y la interpretación que desde él se hace de la realidad. Sólo una
yectos, fines y sistemas de cohesión colectiva) como en los cambios menores.
razón que es capaz de evaluar es práctica y puede decidir correctamente qué
Es también nuestro recurso básico para el aprendizaje y el crecimiento
es mejor hacer en un momento determinado.
personal.
Todo hombre adulto ha de hacerse un razonador práctico para poder
Es imprescindible para la colaboración en sociedad.
reconocer que pueden haber razones para actuar que no las dicten las nece-
Se requiere para la eficacia en la acción.
sidades más inmediatas. Podrá hacerlo si las necesidades no le dominan. Le
Se requiere también para la adquisición de la calidad humana.
dominarán si no puede distanciarse de ellas, callándolas. Sin el silencio no se
Ese recurso -la capacidad de silenciamiento radical- que está en el cen-
puede ser un razonador práctico e independiente capaz de evaluar los moti-
tro de nuestra estructura de vivientes, es el gran invento central de la vida para
vos para actuar.
la respuesta rápida a los cambios del medio.

Se requiere la distancia y el silenciamiento para cooperar


con otros en sociedad Las otras dimensiones del silencio

Pero ocurre que ese recurso, aunque su pretensión es biológica, abre,


Para vivir en sociedad, que es cooperar con otros, también se requiere
además, dimensiones insospechadas para un viviente: las de los grandes espa-
la calidad de razonador práctico e independiente, calidad que se logra pasan-
cios de la gratuidad, es decir, la religión, la belleza, el saber que se maravilla
do por la distancia y el silenciamiento de los deseos inmediatos. La coopera-
por la existencia, el amor desinteresado por personas y cosas.
ción con otros siempre supone un aplazamiento en la satisfacción de los
deseos. Ese recurso abre un gran portalón que trasciende la mirada depreda-
dora propia de todo viviente. Esa puerta es una segunda posibilidad de uso de
todas nuestras facultades: el que se puede hacer desde el silencio. Los espa-
cios que el silencio abre vale la pena cultivarlos por sí mismos; y así lo ha
Se requiere también la distancia y el silenciamiento para
hecho la humanidad a lo largo de su historia.
diseñar futuros posibles
El recurso básico de nuestra especie tiene pues, dos posibles utilizacio-
nes: uno pragmático, como instrumento básico de la supervivencia, de la
Un individuo autónomo, práctico y racional, será capaz de imaginar
adaptación, del crecimiento y de la colaboración, y otro sin funcionalidad
diversos futuros posibles y escoger entre ellos. Quien carece de la distancia que
práctica, pero que abre de par en par caminos y dimensiones de la realidad
proporciona el silencio, no puede diseñar y evaluar futuros alternativos porque
válidos por sí mismos.
no es capaz de separarse de la inmediatez de la necesidad y del deseo.6
Cuando las sociedades se estructuraban sobre creencias, porque debí-
an fijar como intocables sus patrones de vida para bloquear el cambio y las
6. Cfr. Alasdair Maclntyre: Animales racionales y dependientes. Barcelona, Piados, 2001. Pgs. 81-97.

•37-
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_ • M. Corbí
EL SILENCIO INTERIOR EN UNA SOCIEDAD LAICA Y GLOBAL

alternativas posibles, la religión también tenía que vivirse desde las creencias. Los Maestros de la otra dimensión del silencio
En esa larga etapa el silencio era el gran marginado porque el silencio tiende
a liberar de las creencias, aunque pueda utilizarlas. Los hombres de las socie- Supuesta la importancia central del silencio, tanto en el ámbito de la
dades de creencias fueron hombres enmarcados y sometidos a un orden into- necesidad como, especialmente en el ámbito de la gratuidad, habrá que vol-
cable de la mente, del sentir, de la actuación y de la organización. Los hom- verse a los Maestros del silencio, se den donde se den.
bres silenciosos son libres, aunque se sometan. Eso era peligrosos para cultu- Los Maestros afirman que quien calla la necesidad, silencia la dualidad
ras que debían someterse a patrones intocables. que ella genera: sujeto de necesidad / campo donde satisfacer esa necesidad.
Las sociedades que nos han precedido, autoritarias, patriarcales, estáti- Quien calla la dualidad, calla las formas y tiene acceso a "Eso no dual" que
cas, exclusivistas y excluyentes, primaban las creencias y por ello evitaban el es "Sin forma" porque no tiene ninguna de las formas que se le pueden atribuir.
silencio todo lo que podían, sin ser completamente infieles a la tradición de
los grandes maestros religiosos. De esa regla común sólo se escapaban los Declarar que el Absoluto no tiene forma es el propósito principal de las
grandes hombres religiosos, esos a los que en Occidente se les llama místicos; enseñanzas de las Upanishad.'
pero debían pagar un precio alto por su libertad: la marginación o incluso la
persecución. Aquél es infinito, donde nada se ve, nada se oye y nada se sabe*
Las sociedades de cambio continuo, las llamadas sociedades de cono-
cimiento, (porque el conocimiento es el instrumento primario y principal para Sin embargo se le conoce, se le percibe y se le siente en toda forma.
sobrevivir con éxito), precisan, por el contrario, descubrir el silencio.
En las nuevas sociedades, el cultivo del silencio es laico porque no puede Se tornó la contraforma de toda forma;
estar ligado a cuerpos de creencias; y si no puede ligarse a sistemas de creen- ésa es su forma perceptible.9
cias, tampoco puede atarse a Iglesias, jerarquías o pertenencias que supongan
sometimiento o exclusivismo o exclusiones. Cuando la dualidad desaparece, hay conocer, percibir y sentir, pero ya
no existe ni el que conocer, percibe y siente, ni lo conocido, percibido y sen-
El silencio laico permite desarrollarse convenientemente en las nuevas
circunstancias que imponen los cambios continuos en todos los niveles de la tido; sólo queda el Testigo, luz solitaria en el océano infinito, él mismo océa-
vida; y permite, también, que las sociedades laicas y sin creencias puedan cul- no de luz.
tivar y vivir las grandes dimensiones que abre el silencio, que en el pasado esta-
ban controladas por las llamadas religiones y de las que hablan los Maestros Se convierte en el veedor único y sin segundo en medio del océano, es el
religiosos de todas las tradiciones y de todos los tiempos. mundo de Brahmán, o rey. Así lo instruyó Yájñavalkya. Es su suprema meta, su
En las nuevas circunstancias culturales, las puertas del silencio se abren supremo éxito, su supremo mundo, su suprema felicidad. Y es sólo con una partí-
desde la razón, no desde las creencias. Quienes se empeñen en abrir las vías cula de esta felicidad que viven los otros seres.™
del silencio a las sociedades de conocimiento desde las creencias, las cierran.
Nuestras sociedades no pueden vivir de creencias porque fijan a un pasado Como la obra de arte hace patente directa e inmediatamente la belle-
que no se puede ni se debe repetir. Las sociedades de innovación han de vivir za, de una forma parecida la persona del Maestro hace directa e inmediata-
no de creencias sino de postulados y proyectos de futuro.

7. Brahma Sútras. III, 1, 4.


8. Ch. Up. Vil, 24, 1.
9. Br. Up. II, 5, 19.
10. Br. Up. IV, 3, 32.

'39-
'38'
EL SILENCIO INTERIOR EN UNA SOCIEDAD LAICA Y CIORAI — M. Corbí

mente patente lo que supone el conocer, sentir y percibir desde el silencio. Si Su persona es la revelación, es la verdad, pero una verdad que no es
los Maestros no nos pusieran delante de los ojos lo que es el conocer y sentir una formulación sino una presencia que es también el camino.
desde el completo silencio, no tendríamos idea de que tal cosa pueda existir Los maestros son como copas que dan a gustar el vino de la vida. Sin
para nosotros. la forma de su persona, no podríamos llevamos a la boca el vino sin forma.
El Maestro, en su persona, muestra "Eso no-dual y sin forma" que todo Somos vivientes y tenemos noticia de las cosas a través de los sentidos. El ros-
es y que yo mismo soy. tro de los Maestros pone al Absoluto al alcance de nuestros sentidos.
El camino que enseñan los Maestros, que es el camino al silencio, es un
Oh, hermano mío, anhela mi corazón aquel verdadero Maestro "no-camino" porque el camino al "Sin forma" no tiene forma. Se va al silen-
que llena la copa del amor auténtico; cio por el silencio. Los caminos que los maestros dibujan en el suelo de las for-
bebe de ella y luego me la ofrece. mas con sus recomendaciones y sus métodos, sólo tienen la finalidad de invi-
Es él quien aparta el velo de mis ojos tarnos a "atinar a caminar" por la vía sin forma del silenciamiento completo.
y permite la verdadera visión de Brahmán. La vía que enseñan los Maestros no pasa por la sumisión a doctrinas.
Es Él quien revela los mundos que en su Ser existen, No predican sumisiones a formas sino el silenciamiento de toda forma que
y me conduce al deleite de la divina armonía. conduce al Absoluto. Los Maestros caminan por donde no se puede dejar hue-
llas. Las vías que recorrieron son como las estelas en el mar.
El verdadero maestro La vía del silencio requiere la máxima iniciativa; es una indagación per-
es aquel que puede revelar a nuestra visión sonalizada. Una indagación que ha de ir creando personalmente cada pedazo
la forma de lo Informe." de tierra donde poner los pies. Esa tierra que paso a paso va creando es sufi-
ciente únicamente para su propio pie. Nadie jamás podrá poner el pie en ese
Los grandes textos religiosos son la prolongación, en el tiempo, de la lugar. Los caminos que hay que recorrer son irrecuperables, no se pueden
persona de los maestros; son su espíritu vivo. recorrer una segunda vez.
El camino que hay que andar va de la egocentración en el conocer, per-
cibir, sentir y actuar, al completo silenciamiento de ese uso egocentrado de las
La revelación en una sociedad laica y global facultades. Es un camino que para cada persona es único y exclusivo y que hay
que construir desde dentro.
Desde esta perspectiva interior y desde una sociedad laica, sin creencias Los Maestros del silencio son sólo los incitadores y los guías de la inda-
y global ¿qué se entendería por revelación? gación y creación libre. Jamás son guías al sometimiento. El único sometimien-
Hay revelación cuando una forma, siempre construida desde la necesi- to al que incitan es el sometimiento a la guía interior.
dad, da expresión, hace patente y presente al "Sin forma". Tanto los Maestros como los grandes textos son el espejo donde se
Viendo a la persona y la actuación del Maestro, veo, directa e inmedia- puede reconocer la propia naturaleza original.
tamente a "Eso no-dual, sin forma". Lo mismo vale de los grandes textos. Muestran desde fuera lo que hay que reconocer dentro.
Revelando "Eso no-dual, sin forma" que es la Unidad, revelan el cami- Son la gran masa de agua que hace evidente y clara la naturaleza de
no a seguir, que es, a la vez, el fin a conseguir; revelan el silenciamiento com- la gota de agua.
pleto en plena alerta y cómo recorrerlo. Abren desde fuera el gran libro interior de la guía que hay dentro.
Sus inmensas dimensiones desvelan nuestras dimensiones originales.
Quien reconoce al Maestro, se conoce a sí mismo; y dice una tradición
1 1 . Kabir. Cien poemas.
musulmana que se atribuye a Mahoma, que quien se conoce a sí mismo, conoce
a su Señor.

'40' •4U
M. Corbí
EL SILENCIO INTERIOR EN UNA SOCIEDAD LAICA Y GLOBAL

Los Maestros son los guías y consejeros del camino. Proponen métodos Lo que nos dice la historia es que el fuego que encendieron los Maes-
y procedimientos de silenciamiento, de alejamiento de la egocentración, de tros parece apagarse durante largos períodos de tiempo y luego reemprende,
acción gratuita y compasiva; pero esos métodos y procedimientos son sólo sin que se pueda señalar una clara línea de sucesión de Maestro-discípulo.
ayudas para el intento, ayudas para la alerta, para la concentración y la medi- Cuando la religión se identifica con cuadros de creencias, parece haber más
continuidad; cuando se comprende la religión como camino interior y vía que
tación, para el refinamiento y sutilización de la mente y del sentir para hacer-
conduce al conocer, sentir y vivir desde la profundidad del silencio, los fuegos
se capaces de saltar al "no-camino".
arden, parecen apagarse y prenden de nuevo en los lugares y en las personas
Ellos y sus textos nos indican qué se puede hacer, cómo hay que pre-
que menos se espera.
parase, qué hay que abandonar y qué hay que llevar consigo, con qué estado
Los Maestros y los grandes textos piden fe para ser comprendidos, es
de ánimo hay que caminar, qué se debe evitar, qué riesgos hay que obviar,
decir, apertura de mente y sensibilidad, confianza y entrega. No piden creen-
qué ayudas hay que buscar.
cias ¿Para qué servirían las creencias cuando el camino se adentra en la des-
Ellos se adentraron más allá de las fronteras del silencio y volvieron para
nudez del silenciamiento que conduce al Absoluto, a "Eso no-dual, sin forma"?
transmitirnos un mensaje:
Quienes les ven, ven la misericordia y la ternura de la inmensidad.
Aquel otro mundo,
más allá de las fronteras del silencio,
es el mundo original,
Globalidad, ni sincretismo ni homogeneidad
el mundo primigenio.
En las sociedades de conocimiento, globales, la práctica de la vía no
Y ese mundo original y primigenio,
será ni sincrética ni homogénea.
es este mismo mundo.
Cuando los poetas y los músicos aprenden a hacer poesía y música,
estudian todos los maestros del pasado y aprenden de todos ellos, aunque no
Ninguna generación de hombres ha sido más dichosa y rica que la
pueden repetir ni su música ni su poesía, porque si repitieran lo que hicieron
nuestra. Todos los Maestros religiosos de la historia y todos los textos sagra-
los grandes que nos precedieron, el resultado no sería ni música ni poesía.
dos de todas las tradiciones están a nuestra disposición. Todos se dirigen a
Tampoco podrán hacer una obra tomando elementos de unos autores y de
nosotros directamente, nos hablan y si les preguntamos, nos contestan.
otros. Las obras que construyan podrán tener muchas influencias pero no
Para comprender la revelación del "Sin forma" en los Maestros o en los
podrán ser sincréticas.
grandes textos no se requiere la explicación del Maestro, menos se requerirá
Con el camino interior, en las sociedades de conocimiento, ocurrirá lo
la explicación del discípulo del Maestro. Los Maestros y los grandes textos,
mismo. Es un camino profundamente personal e individual.
como los poemas, se explican directa e inmediatamente por sí mismos. Los
Sin embargo, el camino se hace en comunicación con otros. En primer
discípulos de los Maestros ayudan a acercarse directa y correctamente al
lugar, en comunicación con los Maestros, y en segundo lugar, en comunica-
Maestro.
ción con quienes hacen el mismo intento. No se camina en solitario; pero aun-
La tradición oral cuenta mucho en todas las escuelas. Aunque en la
que se formen grupos, los grupos no serán homogéneos, porque no se
mayoría de las grandes tradiciones orales están ya escritas. Sin embargo, la
podrán fundamentar en unas creencias que les den homogeneidad. Sólo las
transmisión de boca a oreja es importante. Pero esa importancia difiere; una
creencias y la sumisión crean homogeneidad. Los grupos estallarán, pues, en
es la importancia de la tradición oral cuando la vehiculación de la tradición
diversidad. Habrá escuelas y parentescos, pero no homogeneidad.
de los Maestros viene dada sobre el soporte de las creencias, y otra es la
Las diversas tradiciones no se oponen, se complementan y hacen cada
importancia de la tradición oral cuando no viene vehiculada por medio de las
una de ellas don de sí misma, sin exclusivismo y sin exclusión. Se aproximan
creencias.

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M. Corbf
EL SILENCIO INTERIOR EN UNA SOCIEDAD LAICA Y GLOBAL

La triple descendencia de Prajápati, los dioses, los hombres y los asuras viví-
unas a otras sin sincretismo porque cada forma tiene su lógica simbólica y
an, en calidad de estudiantes, donde su padre Prajápati.
expresiva que no puede mezclarse. Todas las tradiciones ofrecen el camino a
Mientras vivían donde él en calidad de estudiantes, los dioses le dijeron:
la Sabiduría, que es el camino al Absoluto que trasciende y libera de la sumi-
Instruyenos, señor.
sión a toda forma, aunque se diga en una gran diversidad de formas.
Y él pronunció la sílaba DA y les preguntó: ¿Habéis comprendido?
Todas las tradiciones ofrecen sus riquezas y todas las tradiciones con-
Ellos contestaron: Hemos comprendido. Nos has dicho: Controlaos, (dam-
fluyen.
yala).
Sí, les dijo, habéis comprendido.
Hay muchos caminos de búsqueda, pero la búsqueda es siempre la
misma."
Los hombres le dijeron: Instruyenos, señor.
Y él pronunció la sílaba DA y les preguntó ¿Habéis comprendido?
Quien queda atrapado por una adoración particular ignora necesariamen-
Ellos contestaron: Hemos comprendido. Nos has dicho: Dad (datta).
te (la verdad intrínseca de otras creencias), por lo mismo, su creencia implica la
Sí, les dijo, habéis comprendido.
negación de otras formas de creencia. Si conociera el sentido de las palabras de
lunayd: "el color del agua es el color de su recipiente", admitiría la validez de
todas las creencias, y conocería a Dios en toda forma y en todo objeto de fe. No Y los asuras le dijeron: Instruyenos, señor.
tiene el conocimiento de Dios y se funda únicamente sobre la opinión de la que Y él pronunció la sílaba DA y les preguntó: ¿Habéis comprendido?
habla la palabra divina: "me adapto a la opinión que mi servidor se hace de mí", Ellos contestaron: Hemos comprendido. Nos has dicho: Tened compasión
que quiere decir "no me manifiesto a mi adorador más que en la forma de su cre- (dayadhvan)
encia; que generalice si quiere o que determine". La divinidad conforme a la cre- Sí, les dijo, habéis comprendido.
encia es la que puede ser definida, y es el Dios que el corazón puede contener
(según la palabra divina "ni mis cielos ni mi tierra pueden contenerme, pero el Yes eso lo que repite la voz divina, el trueno: DA, DA, DA, controlaos, dad,
corazón de mi fiel servidor me contiene") Pues la divinidad absoluta no puede ser tened compasión. Y éstas son las tres cosas que el hombre debe practicar: el auto-
contenida por ninguna cosa, porque ella es la esencia misma de las cosas y su pro- dominio, la limosna y la compasión.™
pia esencia.^1
Si se quiere ver el Absoluto en toda realidad, dice el texto que hay que
dar tres pasos: Primero, controlar las propias apetencias y deseos para no acer-
carse a las cosas como un depredador. Cuando se consigue eso, viene el segun-
¿El camino al silencio es un camino al ensimismamiento?
do paso: dar y darse a todo, así me aproximo desinteresadamente a las cosas.
Cuando uno se ha dado sin reserva a todo, viene el tercer paso: la compasión.
Cuando se expone el camino como una vía al silenciamiento interior,
hay que salir al paso de una dificultad frecuente. ¿No es la vía del silencio un Quien refrena su egoísmo y, actuando en contra de él, entrega todos lo que
itinerario que conduce al ensimismamiento que aleja del interés y amor por las posee y su ser, por el bien de las cosas y las personas, está en condiciones de
personas y a las cosas? Para responder a esta objeción aduciré tres textos, uno aproximarse a ellas y sentirlas en su propio sentir, puede sentir con su sentir. Eso
de las Upanishad y dos de la tradición budista, a la que más se le suele acusar dice la palabra "compasión". Quien es capaz de sentir con el sentir de lo que le
de ensimismada. rodea, existe con su existir. Ese tiene un acceso silencioso a las personas y las

12. Rumi, Le Livre du dedans. París. 1975.


14. Br. Up. V, 2, 1-3.
13. Ibn ul-'Arabí: La sagesse des Prophétes. París. 1974

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EL SILENCIO INTERIOR EN UNA SOCIEDAD LAICA Y GLOBAL
NEUROBIOLOGÍA EVOLUTIVA I EXPERIENCIAS
RELIGIOSAS: UNA REVISIÓN
cosas, ese está en condición de ver al Absoluto en cada uno de los rostros que
le rodean y en cada una de las cosas con las que vive. Ramón M. Nogués

En un sufra está escrito: todos los seres sensibles son mis hijos. Todas las
personas mayores son mi padre y mi madre. Todos los hombres y mujeres de mi
edad son mis hermanos y mis hermanas. Todos los niños son mis hijos y mis El presente escrito trata de aproximarse al análisis de la experiencia reli-
hijas." giosa desde el campo de la antropología evolutiva y de la neurobiología. Se
entiende en él por experiencia religiosa, en un sentido muy amplio, aquellas
Me gustaría vivir solo en una ermita pequeña con el techo de paja, cons- actividades mentales en las que el sujeto se siente impulsado a considerar
truida a la sombra del bosque de pinos. Viviendo en esta cabana, si un niño caye- aspectos de la realidad que trascienden su experiencia más inmediata acerca
ra enfermo en el este, iría a curarlo. Si una madre estuviera fatigada en el oeste, de las cosas y las conductas de supervivencia y de relación con sus semejan-
iría a ayudarle y a darle masajes en los hombros. Si hubiera un moribundo en el tes. Estas experiencias se expresan de formas muy diversas ya sea a través del
sur, iría a decirle que no se preocupara, que no tuviera miedo de la muerte. Pero simbolismo, de actividades mentales relacionadas con la concentración, de
si muriese, lloraría con una profunda compasión por él y por su familia. Si en el acciones rituales, de conductas de entrega a los demás, y frecuentemente lle-
norte hubiera una querella, iría a detenerla y diría: No pelearse. Combatir no sirve gan a concretarse en la figura de un ser trascendente más o menos personali-
de nada. Aunque algunos me criticasen y me tratasen de estúpido, no me entris- zado que es la expresión de la esencia inefable de la última realidad.
tecería. Aunque otros me admirasen como a una buena persona no me alegraría. La experiencia religiosa o trascendente puede ser relacionada con aspec-
Espero ser así algún día}6 tos significativos del funcionamiento del cerebro, de su constitución y de su
evolución. Hay que señalar desde el principio que existe la explícita convicción
de que la aproximación a las experiencias religiosas es de momento más agra-
decida y precisa desde las ciencias psicológicas o desde la descripción, que no
desde las ciencias neurobiológicas. Conviene tener en cuenta sin embargo, que
toda experiencia humana implica actividad neurológica y psicológica, y que
ninguno de estos dos campos de análisis puede pretender hoy por hoy agotar
la posibilidad de dar con explicaciones satisfactorias de las correspondientes
experiencias. Se trata, como dicen, de dos intentos de horadar un túnel a tra-
vés de un macizo montañoso empezando en cada caso por uno de los dos
lados opuestos, con el ánimo de encontrarse. Por el momento el encuentro no
se produce, y simplemente se oyen ruidos de una parte a la otra.
Hay que recordar que el análisis de las experiencias religiosas ha sido
tratado en los últimos decenios de la cultura crítica europea desde aproxima-
ciones filosóficas y psicológicas muy lastradas con frecuencia por la servitud de
las ideologías, estableciéndose conclusiones a partir de apriorismos como el
que supone que la religión es por su naturaleza una actividad ilusoria o enfer-
miza. El recurso al análisis neurobiológico y evolutivo, hasta donde sea posi-
ble, puede matizar esta descalificación apriorística y poco científica, intentan-
15. Deshimaru, T. La práctica de la concentración. Pg. 136. do partir de una actitud analítica y descriptiva de las causas y consecuencias
16. Deshimaru, T. La práctica de la concentración. Pg. 247.

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NEUROBIOLOCÍA EVOLUTIVA I EXPERIENCIAS RELIGIOSAS: UNA REVISIÓN Ramón M. Nogués

de la experiencia religiosa, prescindiendo de juicios teológicos sobre la even- alón de la miseria real y, por otra, la protesta contra la miseria real. La religión
tual existencia de seres superiores (dioses), cuestión en la que, por definición, es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón, así
la ciencia no es competente. En todo caso se trata pues de referirse a la reli- como es el espíritu de una situación carente de espíritu. Es el opio del pueblo"
gión (experiencias humanas de trascendencia) y no a la teología (reflexiones (Marx. K. 1844). F. Engels por su parte constataba el triunfo práctico del ateís-
sobre la existencia de Dios). mo: "Hasta se puede decir de los obreros socialdemócratas alemanes que el
El escrito pues, a partir de estas posturas epistemológicas, se refiere a «Ueísmo ya ha superado para ellos su período natural de vida: esta palabra pura-
una hipótesis inicial que podría expresarse así: a cualquier conducta humana mente negativa ya no tiene aplicación por lo que a ellos respecta, puesto que
hay que suponerle una base neurobiológica; esto significa que existen estruc- su oposición a la fe en Dios no es ahora teórica sino práctica. Han terminado
turas o programaciones cerebrales y del sistema nervioso en general que dan lisa y llanamente con Dios; viven y piensan en un mundo de realidad, y por lo
cuenta de alguna forma de estas conductas. Este principio se deriva de una tanto son materialistas" (Engels. F. 1874). Personajes políticos como Lenin o
visión unitaria de la experiencia humana que incluye todos los aspectos, y por Mao se ocuparían de traducir este tipo de reflexión a la praxis social. Lenin p.
consiguiente tanto los substratos neurológicos como los aspectos más direc- ej. daba orientaciones sobre cómo la religión debía ser arrojada definitivamen-
tamente mentales. Esta doctrina que reclama una consideración unitaria de la te al desván de los trastos viejos: "He aquí porque no proclamamos ni debemos
realidad del individuo humano ha sido formulada por ejemplo por Zubiri y proclamar nuestro ateísmo en nuestro programa; he ahí porque no prohibimos
Ellacuría y retomada ampliamente por Laín Entralgo (Laín Entralgo. P. 1989, ni debemos prohibir el acercamiento a nuestro partido a los proletarios que
1991, 1996). Desde la neurología, Damasio (Damasio. A.1996), ha insistido conservan todavía unos u otros vestigios de los viejos prejuicios. Propagaremos
en la unión de lo cerebral, lo corporal y lo mental, de una forma muy técnica siempre nuestra concepción científica del mundo, necesitamos luchar contra la
y sugerente. En virtud de esta consideración hay que postular que las con- inconsecuencia de unos u otros cristianos; pero esto no significa en modo algu-
ductas que orientan hacia el simbolismo y la trascendencia se manifiestan de no que debamos colocar el problema religioso en un primer plano que no le
una forma generalizada en toda la historia de los humanos, y por tanto puede corresponde, ni mucho menos; que debamos admitir la división de las fuerzas
suponerse que responden a programaciones neurobiológicas que tienen un de la lucha verdaderamente revolucionaria, económica y política en aras de
determinado papel evolutivo. Desde este punto de vista la religión no tiene opiniones o desvarios de tercer orden, que pierden rápidamente toda impor-
por qué ser considerada como fruto de un funcionamieno deficiente de la tancia política y son arrojados con no menos rapidez al desván de los trastos
mente (aunque pueda implicarlo en ocasiones), sino de una adaptación evo- viejos por la propia marcha del desarrollo económico" (Lenin. V. I. 1905). Estos
lutiva positiva. El tema de Dios queda al margen de este análisis. En las pági- análisis filosóficos y sociopolíticos podrían hoy provocar algunas sonrisas ante
nas que siguen se consideran algunos aspectos de este planteamiento. el panorama que se presenta a principios del S. XXI, observando las graves con-
frontaciones internacionales en medio de constantes alusiones desde todas par-
tes al hecho religioso, o simplemente tomando nota de la estadística sobre la
población rusa que, a principios del 2002 daba cuenta de un 60-70% de per-
Evolución de las actitudes culturales ante la experiencia sonas que afirmaban ser religiosas. Parece que análisis más matizados como el
religiosa que el revolucionario Régis Debray realizó (Debray. R. 2001 y 2003 ) destacan-
do el dinamismo, la audacia y la vitalidad a veces sorprendente que manifesta-
Nuestro pasado cultural inmediato ha estado presidido en lo que se ron y siguen manifestando personajes religiosos de todo tipo, serían más ade-
refiere al análisis del hecho religioso por la durísima crítica que grandes pensa- cuados y fieles a la realidad, que no las condenas y desprecios "de oficio" que
dores del s. XIX y XX han realizado de la religión. Baste evocar a título de ilus- se dieron de la experiencia religiosa desde consideraciones sociopolíticas.
tración algunas de las más celebradas valoraciones realizadas por esta crítica.
Más estricto y serio es el análisis de Freud. Considera el eminente médi-
En el caso de Marx el texto emblemático sería, en lo que a celebridad se refie-
co vienes la religión como la parte más importante del inventario psíquico de
re, la conocida frase de 1844: "La miseria religiosa es, por una parte, la expre-

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Ramón M. Nogués
NEUROBIOLOGIA EVOLUTIVA I EXPERIENCIAS RELIGIOSAS: UNA REVISIÓN

una civilización, el centro de sus ilusiones, y como tal, menos fácil de barrer humana ante la total comprensón de la realidad, al decir: " Nosotros y nues-
del panorama cultural que lo que habían supuesto Marx o Lenín. El pesimis- tros modelos somos parte del Universo que describimos. Quizás no sea posi-
mo de Freud comprendió mejor la naturaleza humana que los análisis de ble formular una teoría del Universo con un número finito de proposiciones.
Engels o Marx, y no anunció próximas liberaciones de la miseria social, y en Si esto es así, podemos despedirnos de una teoría del todo".
"El porvenir de una ilusión" después de recordar la triple tarea de los dioses Esta situación significa un cambio de actitud en la postura de las cien-
(exorcisar las fuerzas da la naturaleza, reconciliarnos con la crueldad del desti- cias actuales ante los sesgos ideológicos del análisis del hecho religioso. Como
no y compensarnos de las privaciones que nos impone la vida en común), bien dice Galanter, estamos ante un cambio de paradigma en el sentido en el
explica cómo la religión sirve de válvula de escape ilusoria pero eficaz para las que lo plantea Kuhn; no se trata de preguntar "is it right?", sino "does it
frustraciones y crueldades a las que nos somete la vida. Este conjunto de jus- work?" (Galanter, M. 2005). Esta nueva actitud se concreta:
tificaciones al desconcierto que la contingencia nos impone, el pueblo elegi- a) en la observación de la religión como un hecho cultural de primer
do lo acabó formulando en una relación paterno-filial, considerándose hijo orden y absolutamente generalizado. Ello conlleva la necesidad de considerar
único de un padre amoroso (Freud. S. 1971). como no interesantes propuestas como las de Lenin cuando invitaba simple-
mente a arrojar la religión al desván de los trastos viejos. Parece que la situa-
Este vendaval crítico, que ha animado el análisis de la religión, ha ser-
ción es mucho más compleja.
vido ciertamente para descualificar de forma justificada los aspectos degrada-
dos, opresores o patológicos de la experiencia religiosa. Existen sin embargo b) en el intento de realizar un análisis objetivo bajo la presunción gene-
reflexiones y hechos que limitan el alcance pretendidamente universal de la ral de que, como todas las experiencias humanas axiales, la religión debe pre-
negación del valor humano de la religión. En primer lugar, la religión sigue sentar aspectos interesantes y aspectos degradados. Tanto unos como otros
existiendo, y lo hace más allá de la superación de aquellas condiciones que deben tener como referencia alguna estructura o programación adquirida a
deberían haber significado su desaparición. Existe además la religión en la lo largo del proceso evolutivo, característica de la especie, y de la cual proba-
experiencia de personas que comparten lúcidamente las críticas realizadas y blemente puedan percibirse algunos aspectos en el análisis de la neurobiolo-
las modificaciones impuestas a la religión por el cambio de hermenéuticas y gía. Estos análisis pueden resultar de interés como elemento complementario
lenguajes, sin llegar a las conclusiones a las que parecía que era inevitable lle- de otros análisis sobre la experiencia y conducta religiosas. La referencia neu-
gar. Finalmente, por exigencias metodológicas, el científico verdadero opta robiológica, e incluso la genética, en el estudio de las conductas cada vez van
por observar desde todos los puntos posibles lo que es observable, haciéndo- a tener más peso, sin que ello signifique en absoluto una opción en pro del
lo al margen de prejuicios ideológicos, y absteniéndose de emitir juicios sobre geneticismo o del neurobiologismo. Simplemente, la genética o la neurobio-
lo no observable, es decir, sobre Dios. logía darán progresivamente más referencias que habrá que tener seriamente
presentes a la hora de la interpretación necesariamente plurifactorial de las
Frente a una postura ideologizante o despreciativa por sistema y con
bases de la conducta humana. También el estudio del hecho religioso se ha
argumentos tomados de la ciencia del hecho religioso, eminentes científicos
orientado hacia el análisis, no muy satisfactorio de la religión, como un
han señalado, como una infraestructura mental capaz de interpretar el hecho
"meme" contagioso, aunque esta aproximación resulte un tanto simplista
religioso, la capacidad humana de sorprenderse ante el "misterio", dada la
(Dennett, D.C, 2006).
complejidad de la naturaleza y las limitaciones de nuetro cerebro, fruto de un
determinado momento evolutivo. Así Einstein cuando repetía: "La ciencia sin Valgan algunas citas anecdóticas pero sugerentes para ilustrar la aten-
religión es ciega, y la religión sin ciencia es coja", recordando que "hay per- ción que progresivamente merecerán los datos neurobiológicos como refe-
sonas que en su agresividad contra el tradicional "opio del pueblo" acaban sin rencia de actitudes mentales. En octubre del 2001, la revista Nature publicaba
poder captar la música de las esferas" (Jammer. M. 1999). En una línea seme- un estudio de un grupo de Oxford, resultado del análisis genético de 29
jante, S. Hawking, el eminente cosmólogo, reconocía en Davis en el 2003 y miembros de una familia, 14 de los cuales estaban afectados a lo largo de 3
volviendo atrás de algunas propuestas anteriores, la presumible limitación generaciones de defectos lingüísticos mayores (no distinción de fonemas,

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-SU
Ramón M. Noques
NEUROBIOLOGIA EVOLUTIVA I EXPERIENCIAS RELIGIOSAS: UNA REVISIÓN

existencia de estructura (circuitos cerebrales por ejemplo condicionados gené-


incapacidad de generar inflexiones a partir de una raíz, incompetencia sintác-
lk límente), y que expliquen por qué las experiencias religiosas (como las esté-
tica). Los otros 15 tienen normales las competencias gramáticas. Todos pre-
lidis o la capacidad simbólica) están universalmente extendidas, aunque no
sentan, por lo demás, capacidad mental normal (Cecilia. S. et al. 2001). Pues
l.is tengan que presentar todos los humanos. En el aspecto estético, algunos
bien, los 14 afectados tienen alterado un gen (FOXP2) que en los 15 norma-
estudios ya ofrecen interesantes datos acerca del tema (Aharon. I. et al. 2001),
les aparece sin deficiencias. La correlación es total. Se trata de un déficit gené-
apuntando a circuitos del nucleus accumbens como protagonistas. S. Zekir,
tico que afecta de forma directa, grave y selectiva una de las capacidades
uno de los mejores especialistas actuales en córtex visual, ha publicado suge-
mentales más características de la humanidad. Como se puede suponer, estos
rentes análisis de las relaciones entre el arte visual y el cerebro. (Zekir. S. 1999).
datos avalan la propuesta de Chomsky sobre el carácter innato de las capaci-
Naturalmente resulta obvio preguntarse por qué la experiencia religiosa no
dades sintácticas.
dispondría también de una base neurobiológica, y es desde esta perspectiva
Otro dato se refiere a otra capacidad intelectual sofisticada: el cálcu-
que se aborda el tema.
lo. La acalculia o incapacidad de calcular y comprender los números, y la dis-
calculia de desarrollo, se sitúa en la región parietal inferior desde el nacimien-
to y en todas las culturas, lo que sugiere la existencia de estructuras genéticas
específicas para esta capacidad. Puntos de vista de la Antropología evolutiva
Una tercera cita puede traerse a colación. Se trata de cómo las con-
ductas pueden reestructurar metabólica y morfológicamente el cerebro, La Antropología evolutiva analiza los factores que pueden explicar el
dando lugar así a una interesante y a la vez inquietante sospecha sobre la pre- paso, en el mundo de los Primates, desde las formas más ancestrales hasta el
cisa capacidad de automodulación psíquica y morfológica que tenemos sobre género humano a lo largo de los últimos millones de años, y a través de las
nosotros mismos, lo que apunta a interesantes aspectos acerca de cómo las diversas especies de homínidos que han existido. La función del análisis antro-
aficiones, las tendencias e incluso creencias en un sentido amplio, pueden pológico es la valoración del papel que en este camino han desepeñado fac-
condicionar tanto positivamente como negativamente, llegando a poder plan- tores de todo orden que han favorecido y acompañado al proceso y progreso
tear hasta qué punto una creencia o una increencia pueden constituir una que a todas luces representa la aparición de la conciencia. En este itinerario
adicción (Holden. C. 2001; Helmut. L.2001). destaca como uno de los datos significativos que la mente humana haya
emergido concomitantemente con la aparición del simbolismo y la trascen-
Puede citarse también al respecto la publicación de un sugestivo estu-
dencia, y que en estas experiencias hayan acompañado y sigan acompañan-
dio sobre la heredabilidad de la materia gris en gemelos homozigóticos, lo
do la gran mayoría de los humanos en todo tipo de situaciones culturales.
que indica un condicionamiento genético importante en el desarrollo de áreas
específicas destinadas a funciones mentales superiores (Thompson. P. M. et al.
2001). Este estudio muestra la concordancia en gemelos homocigóticos del Antropología evolutiva
volument específico de materia gris (cuerpos neuronales) en las áreas de
Wernicke y Broca (lenguaje), y en las regiones frontales (coordinación de fun- Estudios recientes realizados en Sudáfrica (Douglas. K. 2001) muestran
ciones superiores). que ya en épocas anteriores a los 70.000 años antes de nuestra era, los huma-
nos decoraban su cuerpo con tierras ocres con un afán ritual y simbólico orien-
Estos ejemplos sugieren de forma muy intensa que capacidades men-
tado a señalar su originalidad en el cosmos. Cosmética y cosmos mantendrí-
tales altamente intelectualizadas responden al menos de forma parcial pero
an así una relación de palabras y contenidos. En Biombos Cave (Suráfrica) se
muy significativa a estructuras innatas genéticas y neurobiológicas. Estos
han encontrado restos que permiten hablar de una revolución cultural hace
ejemplos y otros orientan a muchos investigadores hacia la idea que otras
experiencia de igual o similar calibre (como la simbólica, la estética o la reli- unos 50.000 años, que dará lugar a la aparición del arte representacional. Hoy
giosa) probablemente respondan también, al menos de forma parcial, a la ya se habla de restos que pueden interpretarse como inicio de producción

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Ramón M, Nogués
NEUROBIOLOGÍA EVOLUTIVA I EXPERIENCIAS RELIGIOSAS: UNA REVISIÓN

simbólica hace unos 135.000 años (Vanhaeren, M. et al. 2006) Las modifica- fiesta su convicción de que la religión ha jugado un papel fundamental en la
ciones sociales promovidas por la necesidad de cooperación en el interior del evolución humana (Hardy. A.1975).
grupo humano fueron las que dieron lugar a desarrollos artísticos y simbóli- Existen estudios más detallados y específicos sobre el papel de la reli-
cos relacionados con la estructura de la relación sexual. En estos contextos gión en la evolución humana, analizada no tanto desde la biología sino más
evolutivos de la cooperación social, así como en medio de los interrogantes bien desde la antropología sociocultural. Entre ellos cabe destacar p. ej. el
que el enigma de la muerte debió anclar en la experiencia humana, muchos documentadísimo análisis de R. A. Rappaport, profesor de la Universidad de
autores sitúan el origen del de la elaboración cultural del mundo simbólico y Michigan hasta su muerte en 1997, y presidente de la "American An-
religioso que probablemente ha sostenido mentalmente la experiencia huma- thropological Association" desde 1987 a 1989. En sus estudios analiza todos
na desde los primeros atisbos de la conciencia. (Tattersall. I. 2001). Es posible los aspectos de la religiosidad cultural y su papel central en el hecho evoluti-
que sin este acompañamiento simbólico la dureza de la experiencia humana vo (Rappaport. R. A. 2000). Como nota muy bien K. Hart en su introducción
quizás se hubiese sobrepuesto a cualquier otra consideración generando un a su libro, la tesis de Rappaport no sólo afirma que el papel de la religión ha
riesgo de suicidio colectivo del muíante humano surgido del terreno de los sido central en la evolución de la especie humana por su valor adaptativo, sino
primates. En este sentido la religión es una pieza central de la arqueología de que el mismo papel sigue siendo vigente cuando se mira al futuro. Natu-
la mente (Mithen. S. 1998), y de la evolución humana (Wilson. D. S. 2002). ralmente, como sucede en todas las grandes experiencias humanas (como la
política, la economía o las artes), el papel de la religión debe ser adecuada-
j.C. Avise, profesor de genética en Georgia, en un texto dedicado al
mente humanizado y enfocado hacia la liberación para que se eviten los ries-
análisis de la evolución humana observado desde la genética moderna, y des-
gos de una utilización alienante o perversa de esta importante experiencia.
pués de advertir que ciencia y religión pueden establecer inestimables cola-
Pero a nadie se le ocurriría condenar definitivamente la política por el hecho
boraciones, comenta el papel de la religión en la evolución humana: " Los dio-
de que continuamente haya sido usada por personajes sin escrúpulos para
ses honrados en muchas sociedades humanas parece que han ayudado a los
oprimir a los demás. El mismo Rappaport es el autor de una conocida obra
primates sociales capaces de inteligencia a asumir con éxito su vida... El com-
("Cerdos para los antepasados") en la que analiza las relaciones entre econo-
promiso con el teísmo ha reforzado sin duda el valor evolutivo medio de los
mía, ecología y religión en los Tsembaga-Maring de Nueva Guinea, demos-
individuos. Además las creencias compartidas y los ritos sagrados asociados
trando que la referencia religiosa constituye una pieza central de la organiza-
constituyen potentes fuerzas cohesivas entre los grupos fomentando los
ción de una economía social en equilibrio con el ambiente en este pueblo. Es
esfuerzos cooperativos y la unidad de objetivos que promueve el éxito en la
un interesante ejemplo de monografía del análisis de la motivación religiosa
turba o sociedad. E.O. Wilson sugiere que la predisposición hacia las creencias
como elemento vertebrador de toda la experiencia humana. Muchos estudios
religiosas es la más compleja y potente fuerza de la mente humana y consti-
antropológicos en pueblos africanos abundan en la misma idea. La viva reli-
tuye con toda probabilidad una inerradicable parte de la naturaleza humana"
giosidad africana se manifiesta como un elemento clave de los estudios antro-
(Avise. j . C . 1998).
pológicos capaz de presidir una síntesis entre elementos conflictivos, y articu-
Una postura parecida había ya defendido A. Hardy en algunos de sus lando la presencia del ser humano en el Universo y en la sociedad.
libros. Hardy, profesor de zoología en Oxford, en "La naturaleza espiritual del Consideraciones parecidas se han hecho desde la psicología evolucionista
hombre" escribe: "Soy un darwinista convencido. En realidad fue de la nece- (Bering, j . M. 2005).
sidad de reconciliar plenamente la doctrina darwinista de la selección natural
con la dimensión espiritual del hombre, la razón de que llegase por fin al
conocimiento de que ambos conceptos no son contradictorios "(Hardy. A. Valoración psicosocial
1979). Ya antes había publicado un estudio acerca del hombre como animal
religioso, en el que analiza el origen de la religión en paralelo con el origen de El eventual interés de lo religioso en la experiencia humana ha sido ana-
la conciencia y el lenguaje. Citando a E. Durkheim y W. James, Hardy mani- lizado de forma muy positiva por autores que han examinado la conducta

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humana en el juego de las relaciones sociales y en referencia al cerebro que de la religión, uno va a conseguir desarrollar cotas más altas de humanidad"
rige con sus programaciones el comportamiento. Uno de estos autores fue E. (Gómez de Liaño. I. 2001). E. Trías ya había apuntado en este mismo sentido
Frómm. En uno de sus textos, escrito como él mismo dice "para responder a (Trías. E. 1997), y más recientemete formula su convicción de que "si la religión
la situación de América en 1968" (Frómm. E. 1968), analiza el desafío que se ha dado pruebas de tal capacidad de pervivencia es en razón de que sabe res-
presenta a la humanidad en el cruce de caminos en el que nos encontramos. ponder a alguna demanda que ella, y sólo ella, puede satisfacer" (Trías. E.
El análisis, aunque hecho en 1968, es perfectamente aplicable a la situación 2001). Para este autor la religión aparece en el límite del vivir a través del sim-
convulsa en la que vive la humanidad al inicio de este tercer milenio cuajado bolismo, y comenta: "La religión es en relación a la magia, su más completo
de retos. En su texto, concretamente en el capítulo 4, se plantea Frómm la desmentido... La religión nace y surge como una forma anticipada de inteli-
pregunta acerca de "qué significa ser hombre", y en su 5 o punto analiza las gencia ilustrada que sabe poner límites a eso que Freud conceptuó como "om-
"experiencias humanas", designando como tales a las que considera " expe- nipotencia de las ideas". La religión nace justamente de la conciencia despier-
riencias específicamente humanas que no son ni intelectuales ni idénticas a las ta y lúcida de que ese Poder Mayor, que sobre todo la muerte testimonia, no
experiencias afectivas más o menos cercanas a las del animal". Imagina permite ser doblegado por ninguna incidencia expresiva por parte del ser
Frómm que estas experiencias son novedades evolutivas que responden a la humano". Quizás por este mismo cambio de la valoración social de lo religio-
aparición de conexiones particulares entre el gran neocórtex y el viejo cerebro so y aceptada culturalmente la no imposición de lo religioso sobre lo social,
animal. Entre estas experiencias enumera el amor, la ternura, la compasión y sociedades tan escrupulosamente laicas como la francesa se puedan plantear la
todos los afectos que no sirven directamente a la función de conservación, y conveniencia de la docencia cultural del hecho religioso en la escuela pública,
los cita como característicos de esta interacción entre neocórtex y cerebro corrigiendo deficiencias educativas obvias en este campo (Debray. R. 2002).
arcaico. Expresa también su confianza que algún día la neurofisiología podrá
decir algo acerca de estas experiencias y su raíz neural. Entre estas experien-
cias Frómm cita la trascendencia, y precisa que esta experiencia es el funda-
Raíces genéticas
mento del amor, la ternura, la compasión, el interés por los demás, la respon-
sabilidad y la identidad. Ser trascendente significa trascender el ego, y ello
Algunos autores han intentado escudriñar la posibilidad de que pueda
puede realizarse en versión teísta (lo que daría lugar a la experiencia religiosa
rastrearse en la misma constitución genética de los humanos algún atisbo de
propiamente dicha), o no teísta, entendiendo a Dios como un símbolo poético
la inclinación que los humanos presentan hacia la trascendencia. No se trata
que explica la evasión del ego para acceder a la libertad de la apertura y de la
evidentemente de buscar "el gen de Dios", aunque uno de los autores que
relación con el mundo. La naturaleza psicológica del proceso -dice Frómm- es
han investigado este tema haya utilizado esta expresión para titular su obra
la misma tanto en la versión teísta como en la no teísta. Corresponde a los teó-
(Hamer, D. 2004), sino de correlacionar algunas estructuras genéticas con las
logos establecer las capacidades humanas para precisar la noción de Dios como
tendencias hacia la espiritualidad, exactamente igual a cómo algunas se-
realidad y como símbolo, aspecto que escapa al análisis científico.
cuencias genéticas pueden relacionarse con aspectos neurológicos y con fun-
Probablemente por este interés psicosocial de lo religioso, las reflexiones ciones mentales, tal como más arriba se ha comentado. Hamer estudia la posi-
de la psicosociología religiosa no prevén en el futuro ninguna crisis especial de ble relación entre el gen VMAT2 y la tendencia a la trascendencia, siguiendo
las religiones (Woodhead. L. 2002), aunque se estén produciendo muchas cri- la pista del papel de las momoaminas como mediadoras de la emoción y la
sis importantes en las iglesias. También la reflexión filosófica está iniciando un percepción de valores. Evidentemente no hay que sobrevalorar o radicalizar lo
cambio de puntos de vista en relación con lo religioso. I. Gómez de Liaño por que son meras sugerencias, pero tampoco hay que menospreciar (frecuente-
ejemplo señala que la ignorancia de lo religioso es una pérdida de humanidad: mente desde la simple ignorancia del tema) que existen condicionamientos
"con esta situación se pierden realidades que representan los templos, las litur- genéticos en experiencias mentales. El papel de la noradrenalina y la serotoni-
gias, y que forman parte de la más alta cultura...No se crea que por liberarse na en las más elevadas experiencias mentales humanas, como la inhibición de

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NEUROBIOLOGÍA EVOLUTIVA I EXPERIENCIAS RELIGIOSAS: UNA REVISIÓN .
Ramón M , Noques

la respuesta o el aprendizaje probabilístico, constituyen hoy ya una forma de


!<•< onsidera el papel de las emociones con datos que ya no podrá parar el pre-
abordaje conocido en el mundo de las neurociencias, lo que constituye un para-
|IIK io ideológico del racionalismo ultrancista. Damasio y Le Doux pueden ser cita-
lelismo muy aceptable al del estudio de las experiencias de trascendencia
dos como autores muy significativos en este campo. A. Damasio publicó un ya
(Chamberlain, S. R. et al. 2006). Es probable que matices o sesgos de la tenden- i dobre libro titulado significativamente "El error de Descartes" (A. Damasio.
cia hacia la espiritualidad de muchos indiviuos humanos dependan de estructu- I ''96), en el que señalaba el papel central de las emociones en la vida mental y
ras neurológicas o de neurotransmisores, que a su vez, lógicamente puedan ser específicamente en el ejercicio del razonamiento, argumentando a partir de los
relacionados con estructuras genéticas. Resultaría necio negarlo a priori. estudios neurológicos. La tesis de Damasio afirma que el correcto funcionamien-
to de la razón en las decisiones vitales no se produce sin una adecuada impreg-
nación emocional de la mente. En una obra más reciente que la que se acaba de
El desembarco de los neurólogos c itar (A. Damasio. 2001 a), Damasio formula su tesis de la siguiente forma: "En los
últimos años tanto la neurociencia como la ciencia cognitiva han adoptado final-
La premonición de Frómm en los años 70 acerca de que algún día la mente las emociones. Hay una nueva generación de científicos que hacen de la
neurología iniciaría la investigación en campo propio de la experiencia religio- emoción su campo de estudios. Aún más, la supuesta oposición entre emoción y
sa comienza a ser realidad. De ahí que pueda empezar a hablarse de un "des- razón ya no se acepta sin ponerla en cuestión. Por ejemplo, algunos de mis tra-
embarco de los neurólogos" en el estudio del fenómeno religioso como hecho bajos de laboratorio han demostrado que la emoción es parte integral de los pro-
mental. Se trata de un paso todavía muy incipiente pero que ya comienza a cesos de razonamiento y de toma de decisiones, para lo bueno y para lo malo.
ofrecer datos de interés. Este "desembarco" es comparable al que se da de Puede que esto parezca un tanto intuitivo en un principio, pero hay pruebas que
forma paralela en otras áreas de la experiencia humana: así sucede por ejem- lo apoyan. Los descubrimientos provienen del estudio de algunos individuos que
plo con la "neuroeconomía" que estudia las estructuras neurales de la evalua- eran absolutamente racionales en el modo de administrar sus vidas hasta que,
ción y la decisión (Sugrue, L. P. et al. 2005), o la "neuroestétíca" que analiza la como resultado de un daño neurólogico en zonas específicas del cerebro, perdí-
experiencia simbolizadora (Zeki, S. 2004), o incluso la "neuroideología" que an determinado tipo de emociones y como resultado de un trascendental para-
analiza la construcción de las estructuras ideológicas (Wexler, B. E. 2006). lelismo perdían también la capacidad de tomar decisiones racionales. Esos indivi-
duos pueden seguir utilizando los instrumentos de su racionalidad y todavía pue-
Integración entre razón y emoción den apelar al conocimiento del mundo que los rodea. Siguen manteniendo intac-
ta su capacidad de plantear la lógica de cualquier situación. Y sin embargo, mu-
La neurología actual aporta datos de extraordinario interés acerca del chas de sus decisiones sociales y personales son irracionales, generalmente adver-
funcionamiento del cerebro en la relación entre dos aspectos centrales de la sas para ellos mismos y para los demás. Mi sugerencia es que el delicado meca-
mente humana, como son la razón y la emoción. Estas aportaciones permiten nismo del razonamiento ya no se ve influido, ni inconsciente ni a veces cons-
de alguna forma cerrar neurológicamente el paréntesis cultural que significó cientemente, por las señales que le llegan de la maquinaria neural que subyace a
la propuesta de Descartes en este punto. las emociones... Estos descubrimientos parecen indicar que la reducción selecti-
La importancia de la emoción en la mente humana había sido ya señala- va de la emoción es, como mínimo, tan perjudicial como la emoción excesiva.
da por muchos autores modernos. Darwin p. ej., W. James, y desde luego S. No parece ser verdad que la razón gane nada si funciona sin el contrapeso de las
Freud lo habían hecho de forma notoria, pero sus indicaciones no resistieron el emociones. Por el contrario, las emociones probablemente ayuden al razona-
rodillo ideológico que había impuesto el cartesianismo y la racionalización. La miento, sobre todo cuando se trata de asuntos personales y sociales que supo-
emoción era considerada un elemento del desván mental que solamente podía nen riesgos o conflictos. Mi sugerencia fue que un determinado grado de proce-
contaminar la razón. Así los racionalistas exclusivistas podían "descansar" tran- sado de emociones nos indica el sector del espacio de toma de decisiones en el
quilos en sus feudos pretendidamente "objetivos". Ahora es la neurología la que que nuestra razón puede funcionar con mayor eficacia"

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NEUROBIOLOGÍA EVOLUTIVA I EXPERIENCIAS RELIGIOSAS: UNA REVISIÓN Ramón M. Noques

Las afirmaciones de Damasio, sobre las que a vuelto de nuevo (Da- Estructuras mitógenas
masio. A. 2003) se sustentan en un análisis neurológico muy serio realizado en
numerosos pacientes y con medios absolutamente experimentales en el Concretando más específicamente las referencias a lo religioso, varios
campo neurológico. Zonas como la corteza frontal ventromediana, el com- neurólogos se han atrevido a analizar las posibles estructuras del cerebro que
plejo somatosensorial del hemisferio derecho, la corteza angulada anterior y explicarían las experiencias religiosas. Uno de ellos es F. Rubia, antiguo cate-
la amígdala, son señalados por Damasio como específicamente significativos drático de las Universidades de Gottingen y Munich y hoy de la Complutense
en tanto que "sedes" de la conexión razón-emoción. Damasio ha intentado de Madrid. En una de sus obras (Rubia. F.). 2000), enfoca de forma muy explí-
una aproximación a un campo conductual fronterizo con las creencias que es cita el tema de la simbología, la mítica y la religión. En el c. 3 dedicado al
el de los valores morales. Moviéndose con precaución ante un tema tan sutil, mundo emocional apunta la ¡dea que "tanto el mito como la religión son sis-
el neurólogo portugués afincado en lowa apunta ¡a posibilidad de que ías temas simbólicos que, al aumentar la cooperación social entre los individuos,
lesiones en el córtex prefrontal comprometan la conducta moral precisamen- contribuirían a la supervivencia de la especie. Si esto es así, quedará explicado
te por el desorden que implican en las relaciones entre razón y emoción. por qué el proceso evolutivo seleccionó estos dispositivos que generan mani-
(Anderson. S. W. et. al. 1999). En una línea de investigación paralela J. D. festaciones simbólicas tales como las que ocurren en la mitología y en la reli-
Greene ha analizado con imágenes de resonancia magnética cómo reacciona gión". En el c. 8 enfoca "la capacidad creadora de mitos del cerebro" y seña-
el cerebro ante decisiones morales, evidenciando que la respuesta moral com- lando como la hipótesis principal de su obra "que la mitología es un reflejo del
promete áreas cerebrales relacionadas específicamente con la emoción desarrollo de la mente humana, del desarrollo de las estructuras cerebrales
(Greene. J. D. et al. 2001). Damasio ha realizado alguna propuesta cautelosa que la sustentan", y citando a R. W. Coan, sugiere que "la capacidad antici-
acerca de la investigación en neurología de las creencias, campo en el que se pativa demostrada en el animal y en el hombre, y que perdemos cuando el
situaría el análisis de la fe religiosa. Ha señalado posibles direcciones en la lóbulo frontal se lesiona, ha sido la que separada de la realidad inmedita ha
investigación de las relaciones entre memoria, construcción del self y creen- hecho posible la creación de una realidad imaginaria o simbólica, y, por lo
cias (Damasio. A. 2001b) tanto, la capacidad que ha creado los mitos y el ritual". Criticando a los que
desprecian la capacidad "mitógena" advierte Rubia: "La arrogancia o Hybris
En el mismo sentido rehabilitador de las íntimas relaciones entre razón
humana deja entrever un cierto desprecio por una forma de pensar que no es
y emoción, ha hecho aportaciones muy importantes Le Doux, especialmente
lógica, y, por tanto la considera preliterata, imperfecta, primitiva etc. Por las
acerca de la biología de la amígdala cerebral y su papel en las emociones rela-
mismas razones tendríamos que arrojar por la borda la poesía, la música y la
cionadas con el miedo (Le Doux. J. 1999). En una orientación similar el emi-
creatividad científica y artística en general". Finalmente, en el c. 9 se ocupa
nente neurólogo E. R. Kandel, premio Nobel, publicaba un llamativo artículo
del cerebro y la divinidad. Después de advertir lógicamente que la existencia
reclamando la reconciliación de la neurología y el psicoanálisis (Kandel. E. R.
de posibles estructuras cerebrales sede de la religiosidad no implica ni niega la
1999). La importancia del substato emocional en la vida racional ha dado tam-
existencia o inexistencia de Dios, afirma Rubia que "el hecho de encontrar
bién lugar a estudiar el papel de la religión desde el punto de vista de las cien-
prácticamente en todas las culturas el fenómeno religioso nos hace sospechar
cias cognitivas (Bulkeley, K. 2005).
que éste responde a estructuras comunes a todo ser humano", haciendo suya
Todo este trabajo de fondo acerca de la razón y la emoción constituye
la cita de E. O. Wilson ya citada anteriormente en el presente escrito: "la pre-
un campo de gran interés en orden a la comprensión de la naturaleza de las
disposición a las creencias religiosas es la fuerza más poderosa y compleja en
experiencias mentales en las que las dos dimensiones se entrelazan de una
la mente humana y, con toda probabilidad, una parte inextirpable de la natu-
forma muy íntima. Tal es el caso de la religión, definida desde hace ya muchos
raleza humana". En este mismo capítulo 9 de su libro se encara Rubia con el
siglos como "obsequium rationale" (asentimiento emocional-racional). En
tema de la localización cerebral de la numinosidad apuntando al lóbulo tem-
esta línea de análisis clásico se sigue naturalmente trabajando (Wynn, M. R.
poral derecho, y relacionándolo con los estudios de E. D'Aquilli, de los que se
2005).

•60. .67.
Ramón M, Noques
NEUROBIOLOGÍA EVOLUTIVA I EXPERIENCIAS RELIGIOSAS: UNA REVISIÓN —

habla más adelante. Estas estructuras actuarían "como filtros sensoriales, para acredita el significado "espiritual" que yo llamaría humano, de todo lo rela-
contrarrestar la ansiedad enorme que se produce cuando el hombre es cons- cionado con la religión, ni nos aleja de una concepción de Dios".
ciente de su propia muerte. Para contrarrestar esta ansiedad paralizante y
debilitadora, la naturaleza provee a la especie con la posibilidad de experi- Una anécdota significativa: la epilepsia "rehabilitada"
mentar sensaciones profundas y esperanzas de un futuro mejor". Así se adhie-
re Rubia a la tesis del valor adaptativo positivo de la experiencia religiosa, al Es conocida por todos la referencia a los fenómenos epilépticos para
margen de todo debate teológico sobre la existencia de Dios. Acaba este últi- explicar algunos de los más conocidos fenómenos de grandes personajes reli-
mo capítulo de su libro con la célebre frase del oráculo de Delfos que Jung giosos. Rubia en el libro anteriormente citado alude a la creatividad relaciona-
tenía grabado en la puerta de su casa: "Vocatus atque non vocatus deus adhe- da con la epilepsia en personajes como Petrarca, Tasso, Dickens, Haendel,
rit" ("Se le invoque o no, dios estará ahí"). Rubia ha insistido y sistematizado Paganini, Sócrates, Pascal, Julio César, Richelieu, Napoleón, Pitágoras, Newton,
estos temas (Rubia. F. J. 2003) Alejandro Magno, Moliere, Delacroix, Flaubert, Kierkegaard, Alian Poe, Jona-
F. Mora, catedrático en la Facultad de Medicina de Madrid y de lowa, se than Swift o Dostoievsky. Como se ve, la lista es gloriosa. Concretamente alude
ha ocupado también del tema del cerebro incluyendo la experiencia religiosa a la religiosidad del epiléptico temporal descrita desde 1838. Mora alude tam-
(Mora. F. 2001). Refiere Mora la experiencia religiosa a la conciencia emocio- bién a la posibilidad de que ciertas experiencias religiosas estén relacionadas
con algún tipo de aura epiléptica. Hasta aquí nada nuevo.
nal, citando a diversos autores que han tratado específicamente el tema (Saver.
j . L. y J. Rabin. J. 1997; o Barret. J. L. 2000) apuntando a todo el complejo lím- Sí en cambio ofrece cierta novedad el hecho de que la conexión epi-
bico como estructura de referencia neural característica para lo religioso. En léptica esté dejando de ser tratada únicamente como despreciativa para el
todo caso, señala Mora esta experiencia religiosa como una de las característi- hecho religioso. Es en este punto en el que puede situarse la anécdota signifi-
cas determinantes de la hominización al decir: "Características como son nues- cativa representada por el libro del Prof. J. Alvarez "Éxtasis sin fe" (Alvarez. J.
2000). Alvarez, profesor de psicopatología en la Universidad de León (España),
tra enorme capacidad de tener múltiples perspectivas de un solo problema; de
analiza lo que él llama "hiperia" y denomina "la otra cara de la epilepsia".
ser capaces de ver las cosas desde un punto de vista que se acerque a la pers-
Estudia Alvarez con detalle la experiencia de algunos grandes místicos de la
pectiva del otro y se distancie de la propia; de la enorme capacidad de empa-
tradición cristiana como Pablo de Tarso, Agustín, Hildegarde de Bingen,
tia del ser humano y de la comunicación simbólica con otros seres humanos
Angela de Foligno,Tauler, Suso, Ignacio de Loyola, Teresa de Jesús y Juan de la
(emoción y lenguaje), incluso con cosas y otros animales; de ver y participar y
Cruz. Avanza este autor la hipótesis de que ciertas formas de epilepsia parcial
transformar un mundo en marcha y vernos a nosotros como una pieza del
sean formas privilegiadas de conocimiento y las denomina "hiperia". Describe
mismo (ciencia y cultura); el tener un comportamiento ético genuinamente
así su hipótesis: "Lo que en la actulidad se viene englobando conjuntamente
humano, el trascender en nuestras mentes a nuestra propia biología con un senti-
dentro del ataque epiléptico habría que dividirlo, al menos, en dos partes dife-
miento de religiosidad que incluso puede determinar toda nuestra concepción del
rentes, que se corresponderían con dos actividades igualmente diferentes: un
mundo (el subrayado es nuestro), definitivamente conforma un cuerpo de evi-
primer momento en el que se produce el encendido hipersincrónico de un
dencia que nos define como humanos frente a cualquier otro ser vivo, al menos
grupo de neuronas y su propagación a través de determinados circuitos, lo
aquí, en nuestro planeta". Consecuente con esta rica y matizada visión del
que se traduce en una produccción psíquica de extraordinaria intensidad
cerebro y de la mente humana y de su plasticidad concluye Mora su libro
vivencial, de carácter paroxístico y completamente automática. Y un segundo
diciendo: "A m i n o me cabe duda alguna de que la experiencia religiosa, cual-
tiempo en el que se pondría en marcha otra modalidad de hipersincronía neu-
quier concepción religiosa, como toda actividad o experiencia humana, sea
ronal, la actividad convulsiva, que es distinta de la anterior, y probablemente
ésta la creación de un nuevo teorema matemático, una nueva sinfonía o un viene mediada por neurorreceptores también diferentes, y que sería la encar-
excelso juicio moral, tiene su asiento en el funcionamiento del cerebro. Y de gada de poner fin a una hiperia que se ha vuelto excesiva". Alvarez argumen-
nuevo hay que volver a poner de manifiesto que ello no elimina reduce o des-

tos.
.62'
^fjjonRini CICÍA EVOLUTIVA I EXPERIENCIAS RELIGIOSAS: UNA REVISIÓN . . Ramón M . Nogués

ta detalladamente la naturaleza del encendido epiléptico así como las diferen- es denominada en argot neurológico "the TPO junction" (por temporal, parie-
tes manifestaciones epileptiformes y sus relaciones con el aprendizaje, conclu- tal, occipital). Esta área "trabaja de forma inusual pero no de forma incorrec-
yendo con su propuesta de la noción de hiperia: "Función fisiológica del sis- ta en las experiencias espirituales" según Newberg, y a través de este tipo de
tema nervioso central, merced a la cual determinados circuitos neuronales de análisis creen los autores que se puede percibir la raíz biológica común de las
nuestro cerebro se encienden de forma hipersincrónica dando lugar a viven- experiencias religiosas. A continuación se detallan algunos de los principales
cias psíquicas paroxísticas tan extraordinariamente intensas que implican argumentos que se comentan en el libro citado.
siempre un cierto grado de alteración cualitativa de la conciencia". Propone
como ejemplo de reacción relativamente comparable con este fenómeno la Áreas de asociación implicadas
del orgasmo. Y establece la hiperia como una función cognitiva superior que
da acceso a vivencias psíquicas extraordinarias que procuran un conocimien- Cuatro áreas de asociación estarían implicadas de forma en la expe-
to intuitivo de la realidad muy peculiar. riencia religiosa más directa:
Sin entrar en un debate técnico para valorar la propuesta de Alvarez, se a) Área visual. Es el área que interpreta y da foma al conjunto de datos
trae aquí a colación como ejemplo característico en el campo de la neurolo- de la visión. Es una área (o mejor un conjunto de áreas), que juegan un papel
gía, de un intento de revalorizar y rehabilitar datos que podrían pasar de ser importante en la imaginería de lo religioso, aspecto relevante en la experien-
citados como experiencias religiosas patológicas, a ser considerados como cia de la religiosidad.
momentos privilegiados de formas superiores de conocimiento. b) Área asociativa de orientación. Corresponde a la parte posterior del
lóbulo temporal, y al decir de los autores, "el área de orientación izquierda es
responsable de la elaboración de la sensación mental de un cuerpo limitado y
El enfoque neurológico específico de la experiencia físicamente definido, mientras que el área de orientación derecha está asocia-
religiosa da con la generación del sentido de coordinación espacial que facilita la matriz
en la que el cuerpo se orienta. En términos sencillos, el área de orientación
Una referencia de este enfoque lo constituyen los estudios que recopi- izquierda crea el sentido cerebral espacial del self, mientras que el lado dere-
lan datos neurales sobre experiencias de meditación religiosa o no, como los cho crea el espacio físico en el que el self puede existir". Estas áreas serían de
relacionados con el Zen (Austin, J. H. 2006). Un episodio muy relevante del gran importancia en la generación del espacio, el tiempo y el self, nociones de
"desembarco de los neurólogos" en el análisis de la experiencia religiosa, lo gran importancia en la experiencia religiosa, y, desde luego, en cualquier
han protagonizado A. Newberg y E. d'Aquilli. Estos autores, en una de sus experiencia mental.
obras (Newberg. A. & d'Aquilli. E. 2001), enfocan desde la neurología el aná- c) El área asociativa de atención. Correspondería al córtex prefrontal y
lisis específico de la experiencia religiosa. Este análisis está realizado a partir de representa el substrato de la voluntad y el deseo, es decir, de la orientación de
experiencias religiosas de tipo contemplativo en personalidades religiosas de las conductas imprescindibles para llegar a poseer el objeto. Es una área espe-
larga experiencia en las tradiciones cristiana y budista. El propósito del estu- cialmente activa en experiencias de introspección y contemplación, y presen-
dio que se ha realizado a lo largo de años responde a una convicción bien for- ta alteraciones significativas en los que practican la meditación Zen.
mulada: "Las experiencias analizadas son reales y pueden ser medidas con d) Área de asociación verbal conceptual. Está localizada en la "TPO
métodos de ciencia experimental". Los citados autores observan una zona del junction" antes citada y tiene un papel central en la generación de conceptos
córtex cerebral muy activa en las experiencias de tipo contemplativo alrede- abstractos obtenidos por compaación, ordenación de opuestos, denomina-
dor de la zona de contacto de los lóbulos parietal, temporal y occipital. Esta ción de categorías y funciones gramáticas y lógicas de alto nivel. En ella se
zona es objeto de atención por parte de la neurología por su relación con las recogerían capacidades importantes del pensamiento causal.
actividades de percepción del objeto y del espacio. (Karnath. H. O. 2001), y

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NEUROBIOLOCIA EVOLUTIVA I EXPERIENCIAS RELIGIOSAS: UNA REVISIÓN . Ramón M . Nogués

Sistemas de alerta y quiescencia * Operador holístico. "Ver el bosque en los árboles", es decir, observar
el mundo como conjunto.
Corresponderían a los sistemas responsables del "arousal" y de la quie- * Operador reduccionista. "Ver los árboles en el bosque". Trabajar ana-
tud, y se podrían relacionar en términos generales con las divisiones simpáti- líticamente según el estilo del hemisferio izquierdo.
ca y parasimpática de la red motora del sistema vegetativo. Estos sistemas * Operador abstractivo. Taxonomista de la mente. Reducir las realida-
actúan habitualmente de forma alternante en la actividad normal, pero en des a categorías conceptuales.
casos particulares pueden actuar en sinergia particular dando lugar a estados * Operado cuantitativo. Estima de cantidades y operaciones matemáticas.
de atención muy vivos compatibles con una gran relajación mental. Esta situa- * Operador causal. Interpretación de la realidad como formalización de
ción lleva a Newberg y d'Aquilli a postular cuatro tipos de estado mental que causa-efecto.
revisten interés en la experiencia religiosa: * Operador binario. Establecimiento de relaciones en el mundo a través
a) Hiperquiescencia. Estado de extrema tranquilidad y quietud. de la oposición de contrarios (arriba/abajo, dentro/fuera, izquierda/derecha,
b) Hiperdesvelo o hiperatención. Estados de extrema actividad mental antes/después...)
con alta concentración que se da en algunas actividades paroxísticas o rítmi- * Operador existencial. Asignación de existencia a la información reco-
cas, y también en situaciones que requieren niveles de atención elaborados gida por los sentidos.
como esquiadores en competiciones de descenso o pilotos de acrobacias. * Operador de valoración emocional. Asignación de valor afectivo a la
c) Hiperquiescencia con irrupción de atención. En una situación de realidad y sus elementos. Los autores aluden a este operador con el título que A.
dominio parasimpático se hacen presentes episodios de hiperatención, lo que Damasio ha dado a uno de sus últimos libros: "The Feeling of What Happens"
lleva a estados de conciencia alterados. Pueden ser ocasionados en relación (Damasio. A. 2001 a).
con experiencias de concentración sobre un punto luminoso como una luz Con este conjunto de operadores la mente responde al impacto cogni-
oscilante (una llama p.ej.). tivo que recibe.
d) Hiperatención con irrupción de quiescencia. Correspondería a esta-
dos de conciencia extática. En la vida normal podrían referirse p. ej. a estados La compulsión mitogena y ritual
orgásmicos. Suelen comportar una activación importante del sistema límbico.
Precisamente el sistema límbico sería una referencia central de la expe- Newberg y d'Aquilli inciden en el análisis de la inevitable necesidad y,
riencia religiosa atendiendo a que dicha experiencia implica a la vez elementos a la vez, la habilidad que los humanos exhiben en orden a la generación de
racionales e importantes elementos emocionales. Hipotálamo, amígdala e hi- mitos, y que está íntimamente relacionada con la capacidad religiosa. Esta
pocampo son las estructuras de referencia de esta importante dimensión men- necesidad mitogena se asocia a las funciones cognitivas relacionadas con los
tal de la interioridad. Muchos autores se han referido ampliamente al papel del operadores en la generación de la experiencia religiosa.
sistema límbico en la experiencia religiosa (Ramachandran. V. S. 2002). Los mitos abordan un tema metafísico central que se resuelve a través
de una historia: identifican el tema, lo clasifican en términos opuestos y lo
Los operadores cognitivos o algoritmos mentales solucionan a través de procesos de mediación, dando salida al conflicto facili-
tando el acceso a un plano superior de realidades o consideraciones. A través
La expresión "operadores cognitivos" designa en el análisis de Newberg y de relatos e imágenes los mitos manifestan el poder de la mente para recon-
d'Aquilli las operaciones mentales a través de las cuales la mente humana se hace ciliar opuestos y avanzar en propuestas y horizontes de progreso. Los mitos
cargo de la realidad y la formaliza, ordenándola. La denominación de "algoritmo responden con frecuencia probablemente a arquetipos que se reeditan en dis-
mental" la he aplicado yo mismo por analogía con las funciones algorítmicas en tintas situaciones culturales a propósito de las grandes antinomias de la vida.
el proceder matemático. Distinguen los autores que se comentan los siguientes La alternancia muerte-vida aparece así expuesta en las grandes tradiciones desde
operadores:

>66> '67>
NFUROMOLOGÍA EVOLUTIVA I EXPERIENCIAS RELIGIOSAS: UNA REVISIÓN
Ramón M. Nogués

Osiris en Egipto, Dionisios en Grecia, Adonis en Siria, Tammuz en Mesopotamia a) No se trata de unas actitudes apologéticas. Sus autores más repre-
o Jesús en la tradición judía. sentativos se abstienen de opiniones teológicas y algunos manifiestan expre-
También los rituales con su genuino poder de expresión y concentra- samente su agnosticismo.
ción son un soporte de capital importancia para el mantenimiento de signos b) Se trata de un caso más de actitud observacional y analítica del
concretos a través de los cuales la experiencia religiosa revive y se concreta en hecho religioso, pero con características propias entre las que destaca la au-
sus aspectos más corporales imprescindibles para expresar una completa sencia de prejuicios, lo que significa abandonar el sesgo ideológico que signi-
experiencia humana. fica considerar la experiencia religiosa como una actividad mental defectiva.
c) El análisis nos deja sin noticias de la calidad religiosa de la experien-
La mística cia en la medida en la que no se plantea este análisis específico. Si lo experi-
mentado como experiencia religiosa es alienante o comprometido socialmen-
La neurobiología de la experiencia mística la entienden Newberg y te, por ejemplo, hay que detectarlo con otros criterios analíticos.
d'Aquilli como una intensificación de la vida mental acompañada de una des- d) Conviene que este tipo de análisis se incorporen a los ya conocidos
aferentización del flujo neural que llega al cerebro. Este tipo de estados per- en el campo del estudio de las religiones. Cada vez más las ciencias neuro-
miten acceder a una vivida conciencia del yo, un sentido de identificación con biológicas ofrecerán más datos para enjuiciar-junto a otros sistemas de obser-
algo superior, una experiencia alternativa de dualidad e identificación que vación- los funcionamientos mentales superiores. Estos datos siempre mani-
caracteriza muchas de las experiencias religiosas más serias. festarán la constitutiva limitación del ser humano para hacerse cargo cumpli-
En este sentido lo místico es "tan real como lo real". Citando a Eisntein los damente de la Realidad. Pero esta limitación afecta a todos los sistemas, inclu-
autores recuerdan que la ciencia siempre nos ofrece como mucho una pintura idos la reflexión o el análisis.
metafórica de la realidad. La experiencia mística es también una pintura me- e) Teológicamente, como dicen algunos "hay que dejar a Dios que sea
tafórica de la realidad más amplia que la persona puede intuir. "Las raíces neuro- Dios", y no confundir nuestros modestos esfuerzos para aproximarnos a la
biológicas de la trascendencia espiritual manifiestan que el Ser Absoluto Unitario experiencia religiosa con nuestras fantasías de omnipotencia a través de las
es una realidad plausible e incluso probable... La realidad de este Ser Absoluto cuales nos gustaría poder emplazar al Misterio para que manifestase su faz. Y
Unitario no es una prueba conclusiva de que existe un Dios "más arriba", pero estas fantasías de omnipotencia afectan igual a la eventual e inútil pasión por
manifiesta que la existencia humana es superior a la mera existencia material. anular el Misterio.
Nuestras mentes están configuradas para la intuición de esta realidad profunda...
Mientras nuestros cerebros estén configurados de esta forma, la espiritualidad
seguirá dando forma a la experiencia humana y Dios... no se irá". Así concluyen BIBLIOGRAFÍA
Newberg y d'Aquilli su obra. F. J. Rubia ha recogido muchas de estas interesan-
tes referencias en una de sus obras. (Rubia. F. J. 2003). Otros autores han recopi- AUSTIN, J. H. 2006. "Zen-Brain Reflections". MIT Press. Cambridge.Massachusetts.
lado también datos y reflexiones acerca de las sugerentes fronteras entre lo reli- AHARON. I. 2001. "Beautiful Faces Have Variable Reward Valué: fMRI and Behavioral Evidence".
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Al final de esta breve revisión del tema que presentan estas páginas
Sciences. 4: 29-34.
podrían retenerse algunas consideraciones a modo de resumen:

'68' •69'
NEUROBIOLOGIA EVOLUTIVA I EXPERIENCIAS RELIGIOSAS: UNA REVISIÓN Ramón M. Nogués

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*70> •77.
PSICOANÁLISIS Y FE: ¿SON COMPATIBLES?

Josep Beá

Preámbulo

Este artículo desearía escribirlo de tal forma que fuera coloquial, esti-
mulante del diálogo para aquellos a los que pueda interesar este tema. No
seguirá pues los cánones "académicos" de una presentación "científica".
La evolución, tanto en la formación psicoanalítica como en la religiosa,
en este caso cristiana, es siempre un "proceso". Así, también aquí, lo expon-
dré de forma libre, en que habrá seguramente repeticiones, con el deseo que
sea lectura que suscite una elaboración "en espiral". Freud, en su trabajo
"Recuerdo, Repetición, Elaboración", mostró ya esta característica y su aplica-
ción a la técnica analítica. Muchas de las citas bibliográficas serán "de memo-
ria", tal como me vienen al escribir, a excepción de algunas otras que me ha
parecido pertinente incluir.
En el trabajo, pues, habrá una "introducción", la temática con alguna
referencia autobiográfica y epílogo. Todos en la línea testimonial. Recuerdo lo
dicho en el primer párrafo no lo presento en estilo académico sino como una
larga sesión de psicoanálisis (en la que estuviera "contenido" como background,
en la mente del analista, la experiencia de "muchas sesiones", incluidos su pro-
pio análisis personal, su formación clínica y teórica, las reflexiones suscitadas por
su trabajo analítico y su propio autoanálisis) para poder aún más testimoniar la
profunda compatibilidad de las experiencias de fe y analítica. Finalizaré con el
canto espiritual de nuestro poeta Maragall y una poesía de Ruyra.

Introducción

Psicoanálisis y religión estuvieron en conflicto desde sus comienzos.


Conviene situarlos en su época. Por un lado, de ciencia positivista y racionalis-
ta, y de idealización de la ciencia y la razón; por otro, de defensa cerrada y dog-
mática desde la Iglesia. Ambas se movían en cierto modo dentro del "pensa-
miento único", y exigían sometimiento a sus "seguidores" y "creyentes", con
riesgo de excomunión en la Iglesia y de no aceptación o exclusión en la
Sociedad Psicoanalítica.

.73>
PSICOANÁLISIS Y FE: ¿SON COMPATIBLES?

Desde el comienzo también se dieron posturas de intransigencia y for- aquello que haga referencia a contenidos religiosos de creencia y fe. La posibi-
mación de nuevas escuelas (jung, Adler, Otto Rank, etc., para citar algunos de lidad de que el analista "respete" la cosmovisión del analizando, y por lo tanto
los pioneros), a la vez que de tolerancia y aceptación. En este sentido me pare- su posible fe y creencia religiosa, creo fundamentalmente estaría en si acepta
ce paradigmática la amistad de Freud con el pastor protestante Oskar Pfister, "el misterio", no tanto en su sentido religioso como en el filosófico y psicoló-
que fue por cierto uno de los pioneros de la Sociedad Psicoanalítica Suiza. Y gico, estando abierto a lo "trascendente", cualquiera que sea la forma en que
paradigmáticos son también los títulos de sus obras: Freud: "El porvenir de una en el analizando se concretice. En términos de Bion: "en que esté abierto siem-
ilusión" (en ella "profetizaba" el final de la "ilusión religiosa" con el avance de pre al proceso de "pensar" nuevos "pensamientos", evitando la "saturación" y
la ciencia, entendida la religión como una "ilusión" podríamos decir "ilusa", dejando así abierta también la posibilidad de "pensar Dios". Esto implica dejar
apoyado con los otros "maestros de la sospecha", Nietsche, Feuerbach, Marx, espacio y tiempo "mental" que lo permita, en una época o etapa cultural, en
entre otros). En contraste, O. Pfister, en su obra "La ilusión de un porvenir", que por diferentes razones se "ciega" (o "satura", en términos de Bion) la con-
contrastaba mostrando el aspecto esperanzador, estructurante, madurativo de ciencia de necesidad de sentido trascendente al que pueden estimular las situa-
la ilusión religiosa, con su sentido trascendente. ciones límites, de sufrimiento, las situaciones de enfermedad y vejez, así como
el poder "pensar la muerte" y la apertura al misterio del "más allá". Dice el filó-
La historia del psicoanálisis muestra cuan difícil ha sido el poderse "libe-
sofo francés Jean Guitton: "entre la nada y el misterio, prefiero el misterio".
rar" de determinadas "identificaciones" con el Maestro, especialmente en lo
que hacía referencia a su "weltanschauung", quizá en parte por razones de Por analogía podríamos citar el artículo de Freud "análisis interminable",
época cultural, pero otras quizá por las autobiografías de sus discípulos y con- y de alguna manera también por analogía podríamos decir que todo proceso
tinuadores, y por la tendencia a la identificación con el Fundador, Maestro y el madurativo personal es "evolutivo" e "interminable", a menos que devenga rígi-
"héroe", formando una concatenación hasta nuestros días en los llamados do y fanatice. En este contexto es importante la "capacidad de simbolizar",
"freudianos ortodoxos". Preciso decir que esto actualmente casi no se da. Y que como medio de mantener "vivo" mediante el símbolo, a lo simbolizado.
también en esto tiene que ver la "cultura postmoderna". Simplificando, hemos En el momento actual de nuestra cultura, en nuestro país, parecería que
pasado del "pensamiento único", a la aceptación de la diversidad y comple- este problema no existe (el del Dios Trascendente), pues en el "pensamiento
mentariedad. Haré luego referencia a "ciertas opiniones" acerca de lo que para débil" de la "new age" parece que lo importante es siempre el "ahora y lo que
algunos autores significó la "apertura" de W. Bion precisamente por su "aper- se toca", en la cultura de la "muerte de Dios". No obstante, si existe en nuestro
tura al hecho religioso", el vínculo con O, con lo que es designada la referen- funcionamiento mental una "invariante" (Bion) que es el anhelo de vida y conti-
cia al Fundamento primero, y a lo Absoluto, etc., que podemos llamar nuidad evolutiva de vida, por lo tanto de trascendencia, hemos de preguntarnos
Divinidad, Dios, etc. qué posibles "transformaciones" ha sufrido esta "invariante". Algunas positivas,
madurativas, creativas; otras desviaciones y perversiones: fanatismo, idealización
Conviene diferenciar en el proceso analítico lo que es la identificación
del dinero, prestigio, placer, sin tener en cuenta el principio de realidad, valores
con la "función del psicoanalista", que sería promover con la técnica adecuada
personales, etc. El libro de Erich Fromm "Tener o ser" es significativo en este
el mejor desarrollo de esta función, que Bion ha llamado "función psicoanalíti-
aspecto.
ca de la personalidad". También el equivalente sería "toma de conciencia",
"insight", "concienciación", etc. Promover la máxima evolución posible de esta Entre los psicoanalistas de las últimas décadas, los trabajos de W. Bion
capacidad coincidiría con el "gnosce te ipsum", "conócete a ti mismo", que esta- han sido particularmente interesantes en su comprensión y valoración del fac-
ba ya en el frontispicio del templo de Apolo, en Atenas, y sería esta la "tarea tor religioso, entre otros factores formativos de la personalidad. Y ha tenido
del psicoanalista", a diferencia digo, de otros aspectos de la personalidad e ide- también sus críticas entre psicoanalistas que se han mostrado particularmente
ología del analista. identificados con el pensamiento freudiano y kleiniano "ortodoxos".
Nos parece pertinente aquí citar a Parthenope Bion Tálamo (hija de Bion)
Se plantea la cuestión de si es posible que la cosmovisión del psicoana-
en su libro "Metapsicología y Matemática en algunas Teorías Psicoanalíticas
lista no afecte de alguna manera a sus "interpretaciones", especialmente en
recientes". Dice Parthenope Bion:

'75>
•74.
losep Beá
PSICOANÁLISIS Y FE: /SON COMPATIBLES?

"Existe un particular factor en la personalidad humana que, aunque no "Cosa en sí misma", y el abandono a continuación de sus primeros trabajos
se pueda sostener que haya sido subestimado por Freud, ha sido sin embargo sobre la psicosis, de la noción de "pulsión de muerte" en beneficio de la de "des-
explicado demasiado superficialmente y demasiado dogmáticamente. Tanto tructividad",...
Freud como Klein eran ateos, como creo que son la mayor parte de los analis- Bion aplica su noción de "Vértice" y se ilusiona con la búsqueda de cual-
tas; y aquellos que no lo son, no observan, de todos modos, el dogma de una quier modelo que "pueda abandonar" una vez que ya se ha servido de él...
determinada religión por la simple razón, de que el "deber creer" en una deter- Modelos físicos para tratar la sensorialidad, modelos matemáticos para tratar el
minada cosa, impide preguntarse y cuestionarse sobre esa cosa, disminuyendo, espacio-tiempo psíquico, etc."
obviamente, la actividad científica del individuo. Una consecuencia de este ate- Me ha parecido interesante hacer alguna referencia a autores actuales,
ísmo es indudablemente una mayor libertad mental verificable en la teorización que muestran de alguna manera la continuación del conflicto Psicoanálisis y
psicoanalítica, pero otra ha sido la casi eliminación de los temas religiosos de la Religión. Precisamente Bion es cada vez más valorado. Se considera que ha
problemática psicoanalítica. Por ejemplo, la interpretación analítica de los pro- hecho un gran aporte a la apertura y continuidad científica del psicoanálisis
blemas de la relación del individuo con Dios parece casi siempre seguir las hue- moderno, y parece que precisamente su creatividad y fecundidad se manifies-
llas de las tesis fuerbachianas expuestas en "Esencias del cristianismo". [...] tan en la "extensión" que da a las posibilidades de investigación del psicoaná-
lisis aplicado, en sus trabajos postumos y entre ellos su autobiografía.
"Es decir, que cuando un analizando refiere que tiene, por ejemplo, pro-
blemas en su relación con Dios, la tendencia general es interpretarlas como Con esto quiero enfatizar también el valor del "análisis personal", de la
índices de dificultades en la trama relacional con figuras que son, de algún "autobiografía", de la "psicología del testimonio", tanto en psicoanálisis como
modo, paternas. Bion, por el contrario, afirma que es perfectamente posible en el proceso de evolución personal en el camino de hacerse cristiano.
que un analizando sea teísta, y que afirmando tener dificultades de este tipo,
quiera decir precisamente eso, que tiene dificultades para encontrar una rela-
ción con Dios. Temática
Esta nueva apertura de Bion que a mi entender revela una mente que no
tiene miedo de aceptar la presencia de un misterio (no en el sentido estricta- a) Relaciones asociativas referidas a esta temática
mente religioso del término) está íntimamente ligada con las teorías de este Nuevamente introduzco el título: ¿Son compatibles psicoanálisis y fe?
autor sobre el vínculo del analista con el analizando durante las sesiones. [...] La forma de presentar el título es con intencionalidad provocativa.
Provocativa de un diálogo, por lo menos interno, en aquellos que puedan
Quiero enfatizar que Bion ha estado fuertemente influenciado por el
misticismo, tanto cristiano como no cristiano, y que probablemente se relacio- interesarse por esta cuestión. Tiene como fin estimular pensamientos, relacio-
na con su infancia en la India." nes, vínculos que permitan alguna nueva idea, en relación a lo que a cada lec-
Cito también a Elsa Schmid-Kitsikis, en su libro "Wilfred Bion (Vida y tor suscite.
pensamiento psicoanalítico)", en la referencia a "Observación, abstracción y Para que esto sea así, implicaría haber tenido algún tipo de experiencia
búsqueda de lo absoluto", citando a Joan Y Newille Symington: "señalan que en relación con el enunciado: Psicoanálisis y Fe. Y quizá ya ahora lo adelanto,
los discípulos leales a Melanie Klein se han suscrito a los trabajos de Bion, pero en la equivalencia que solemos dar a la palabra Fe como creencia. Aquí me refe-
no a los posteriores a "Elementos de Psicoanálisis". Bion ya no tendría nada váli- riré especialmente a creencia cristiana, que es la que ha formado parte de mi
do que escribir después de este texto, y la continuación de su obra sería la de cultura y experiencia personal. La palabra experiencia la subrayo, porque este
un senil, porque Bion se habría deteriorado después de su marcha a California." trabajo, como he indicado al principio, está basado en experiencia personal
Los Symington ven la razón principal de la actitud de estos discípulos en desde ambos términos, psicoanálisis y fe.
el alejamiento de Bion de la línea ortodoxa kleiniana, y con la introducción de la Para comenzar me referiré a los términos "fe" y "creencia" como equi-
noción de " O " en cuanto a "Realidad Última", "Verdad Absoluta", "Infinito", valentes, aunque mi propósito es precisamente tratar de diferenciarlos desde su
función psicológica.

•77>
>76-
losep Beá
PSICOANÁLISIS V FE: / S O N COMPATIBLES?

creer", y destaca su convicción de que, al explorar esta capacidad, el psicoa-


Tal vez podríamos también usar el término "religión", en que en lo con-
nálisis podría tener algo que enseñar a la religión.
ceptual quedarían incluidas ambas, creencia y fe religiosa. También el término
"religión" quisiera diferenciarlo de "Institución", en este caso Institución Iglesia, Así como a Ana M a Rizzuto, psicoanalista, en el "Psychoanalitic Institute
aunque sea a través de esta institución que fundamentalmente la hayamos reci- of New England East", tiene dos trabajos importantes, de los que sólo citaré el
bido y conocido. Al hablar de creencia desde la perspectiva psicológica, la con- título, por lo que ya sugieren en el curso de las ideas que estoy exponiendo:
sideraré desde una vertiente dinámica, en el sentido de que las creencias no son 1) "Conocimiento científico, Creencia religiosa y Convicción Psicológica.
fijas, sino que normalmente van evolucionando de acuerdo con la evolución Psicodinamia del conocer"
mental del sujeto (Ana M a Rizzuto). 2) "Believing and Personal and Religions Beliefs: Psychoanalistic consi-
derations"
Algo similar podríamos hacer con el término "psicoanálisis", es decir,
En estos trabajos me parece importante el hecho que subraya la evolu-
diferenciarlo claramente de la Institución Psicoanalítica. La primera fue la
ción dinámica de las creencias, en este caso de las religiosas.
Asociación Internacional de Psicoanálisis, fundada por Freud con el fin de que
En una teoría acerca del "creer como función psíquica" muestra que "el
fuera la contenedora y transmisora de la "novedad" psicoanalítica.
acto de creer es en sí una función psíquica independiente de aquello en que se
El momento actual de nuestra cultura postmoderna, en la que vivimos,
cree". Dicha teoría acerca del "creer como función psíquica" podría ayudarnos
ha traído la pluralidad de instituciones y escuelas tanto en la institución iglesia
a entender que las ciencias, las matemáticas, la filosofía, la religión, el psicoa-
como en la institución psicoanalítica. Naturalmente esto con sus luces y sus
nálisis y la vida psíquica misma dependen de esta "función ubicua":
sombras, pero a mi modo de ver en este aspecto es para bien, con lo cual pre-
dominarían las luces. Y es que en ambas realidades de la experiencia humana "El creer como acción y proceso psíquico es fundamental para la for-
predomina lo subjetivo, lo personal, la elaboración de la propia experiencia, mación misma de la psique. Sin creer no hay vida psíquica. [...]
que en muchas ocasiones es inefable, ya que es difícil encontrar palabras ade- El acto de creer es, en sí, una función psíquica independiente de aque-
cuadas para formular y transmitir la experiencia vivida. llo en que se cree."

Este hecho nos lleva a cierto conflicto con la considerada ciencia "cientí-
b) Referencias autobiográficas
fica", que para determinados sectores es considerada como la "evidencia de la
Para las consideraciones que voy haciendo, quisiera ahora situar el tema
realidad" o lo que podemos "saber" de la realidad. Esto conlleva en sí, pues, pro-
en una perspectiva histórica personal. Fue mi inquietud, por los años 50, pero
blemas epistemológicos en los que aquí no me extenderé. Solamente subrayar
que venía sintiendo desde los comienzos de mi formación médica y psiquiátri-
el riesgo de que se constriña tanto nuestro saber que quede limitado a lo que el
ca que se dieron al unísono, pues hice mis estudios de medicina, desde el 2o
método científico de peso, medida, repetición de la experiencia, etc. pueda
año de carrera, como alumno interno-residente, en el Instituto Mental de la
aportar, y así queden mutilados tantos aspectos del saber de la realidad en un
Santa Cruz, perteneciente al Hospital de San Pablo de Barcelona, y luego como
sentido amplio, cosa que lleva en ocasiones a una sobrevaloración de la técnica
médico-residente en el mismo. Una inquietud que se originaba al ver el sufri-
(especialmente me refiero también aquí a mi experiencia vivida como médico-
miento de los pacientes, en sus estados de alienación, y lo insuficiente de los
psiquiatra). Esto conlleva que la "medicina de la evidencia", con sus aparatos y
tratamientos médicos "ad usum" en aquella época, así como el deseo y la intui-
tecnicismos, se olvide a veces de contactar más a fondo y "escuchar" no sólo los
ción de que debería existir algún método de aproximación a la comprensión
síntomas, sino el "sufrimiento" en un sentido personal, psicológico, del pacien-
de la psicopatología del paciente; por lo tanto la posibilidad de ofrecer ayuda
te, siendo pues tratado parcialmente, como un "órgano enfermo", olvidando al
desde un posible "encuentro personal", pues me daba cuenta de que existía en
portador del órgano enfermo o del síntoma psicopatológico.
la mayoría de los pacientes una parte sana, capaz de razonar y de relacionarse
Quisiera recordar el interesante el artículo de Brooke Hopkins "Winnicott emocionalmente, por muy perturbados que estuvieran. Sería lo que luego Bion
and the capacity to believe". En resumen, el autor reflexiona sobre el uso de denominaría la "parte neurótica y la parte psicótica de la personalidad".
dos palabras: "capacidad" y "creencia", combinadas en la "capacidad para

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Precisamente la preocupación de algunos médicos psiquiatras, deseosos parecía que iba perdiendo la fe. Había a la vez una situación totalmente con-
de poder aportar abordaje psicológico y comprensión a los trastornos menta- tradictoria entre la religión que parecía que todo el mundo profesaba por lo
les, les había llevado a hacer su análisis personal y preparación como analistas que habría parecido una cosa extraña declararse no creyente; y el que simultá-
didactas en ei extranjero (Francia y Suiza primeramente). Por aquel entonces el neamente, en el grupo psicoanalítico, era mal visto mantener la creencia reli-
psicoanálisis era considerado en la cultura del nacional-catolicismo como algo giosa. Eran los años del 62 al 63. En este conflicto, personas emocionalmente
nefasto, antirreligioso, ateo, pansexualista y sectario. muy próximas me decían "¿ya lo sabe tu analista que eres creyente? ¿Y tus
Por lo que había leído de Freud y algún otro autor de orientación psico- supervisores?" Era penoso, porque esto sumaba, y aumentaba pues mi sufri-
dinámica, me parecía que podía ser una ayuda para mí personalmente y para miento. Ya trabajaba yo en mi conflicto interno y externo, en que vivía la con-
aquellos pacientes que tratara. Pero estaba preocupado sobretodo por el tradicción entre lo que mi fe y mi razón me llevaban a creer, y mi ambiente psi-
miedo a que pudiera dañar mi fe y creencia religiosa, algo muy valorado por coanalítico, formado por personas apreciadas y de mi confianza, que decían lo
mí. Pregunté a uno de los analistas didácticos que habían retornado, sobre mi contrario. Sentía como un anhelo, una necesidad, de saber que en el mundo
preocupación, y me dijo que había hablado con un médico psicoanalista, per- había otros psicoanalistas creyentes. Tenía necesidad de compartir con alguien
teneciente a la Asociación Internacional, P. L Beirnaert, que unía a su condición mi fe y mi creencia, aunque no lo conociera. Me había olvidado que al comien-
de psicoanalista el ser sacerdote jesuita. Él le había contestado a su pregunta zo había existido la referencia al P. L. Beirnaert. Estaba en situación psicológica
(quizá por razones parecidas a las que yo le hice) algo (no recuerdo las pala- de duelo, y me recuerdo paseando triste por las calles, pasando por delante de
bras textuales) que venía a ser: "los núcleos arcaicos infantiles de orden psico- Iglesias abiertas celebrando funciones religiosas, con ganas de entrar y prohi-
patológico en que pueda estar basada su religiosidad es de esperar que se biéndomelo. Me parecía que no sería "fiel" al psicoanálisis, y a la vez no encon-
disuelvan. Lo que de su fe religiosa se basaba en ellos, pues, se liquidará. Lo que traba alivio para una relación tan significativa y tan importante para mí, que
hubiera de sano y maduro, seguirá." creía que estaba perdiendo. Entre mis compañeros de formación en el Instituto
parecía que yo era el único que sufría con aquel conflicto, los demás parecía
Explico estos detalles porque fundamentalmente la cuestión sigue plan-
que ya lo habían resuelto, considerando que eran "ilusiones infantiles" que ya
teada en términos semejantes hoy, para el creyente que esté interesado en su
habían superado.
análisis personal. Entendemos pues que estamos hablando de relación tanto
desde la perspectiva analítica como religiosa. Si desde mi perspectiva "cristia- He de hacer un reconocimiento a la Sociedad Española de Psicoanálisis
nismo" significa "seguimiento de Cristo", no excluye este hecho lo "natural" y a nuestro Instituto, pues a pesar de que conocían mi fe (que, por cierto, cuan-
de la religión. Cierto es que también se considera que el cristianismo no es una do llegó el momento de solicitar mi ingreso como miembro ya había recupe-
religión. Sí lo es, cuando ésta es entendida como un conjunto de creencias o rado) fui aceptado y progresando paulatinamente de los grados de miembro
dogmas acerca de la divinidad, y que en alguna manera habría sido la incor- titular a analista didáctico, más tarde a Director del Instituto de Psicoanálisis y
poración al cristianismo de normas, preceptos, rituales, valoración del "tem- luego Presidente de la Sociedad y Cocherman en el Congreso Internacional que
plo" judío, etc. sin haber liquidado suficientemente o transformado desde el se celebró en Madrid el año 1983. Sé de compañeros que en otras Sociedades
Antiguo Testamento la ruptura y renovación que traía Jesucristo. Aquí seguiré e Institutos se habían encontrado en situaciones más difíciles y no consiguieron
pues la idea básica que transmite el Evangelio que "Dios es amor". Y me refe- pasar de miembros asociados por razón de su creencia religiosa, en contra de
riré más ampliamente a este término amor dentro de la perspectiva relacional. su deseo de progresar a titulares, etc.
Sigo con algunas referencias autobiográficas a este tema. Fue un gran alivio para mí, en la etapa de búsqueda de "algún analista
Comenzado mi análisis personal, en la primavera del año 1958, comen- cristiano", saber que estos existían y que habían sido importantes y valiosos en
zaron a perder pie mis antiguas creencias y certezas. Me parecían incompati- el campo del psicoanálisis. Los llevaba escritos en mi agenda: Kraft (creo que
bles las enseñanzas "dogmáticas" de la Iglesia con las nuevas "comprensiones" fue Presidente de la Asociación Internacional), Bartimeier, Darmstadter (belga),
de mis "incrustaciones infantiles" en mis creencias religiosas. Y, con dolor, me Ancona (italiano), Zilboorg (había escrito un libro sobre Psicoanálisis y religión),

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PSICOANÁLISIS Y FE: /SON COMPATIBLES?

W. Meissner, s.j., (psicoanalista didacta en USA), Th. de Saussure (Suiza), Matte Nosotros hicimos el Congreso Internacional de AIEMPR, en julio de 1986
Blanco (Italia), y Ana M a Rizzuto, M.D (Analista didacta en el Instituto Psi- en Barcelona, con el título "Ciencia, creencia, mente". En el fondo tratábamos
coanalítico de New England, East (USA). Todos ellos pertenecían a la IPA (Aso- de mostrar que nuestro funcionamiento mental se ha estructurado en base a
ciación Psicoanalítica Internacional), fundada por Freud. creencia y elaboración científica, función crítica, discernidora, de juicio del yo,
Fue también muy importante para mí la celebración del concilio Va- tanto de nuestras creencias personales como aquellas que formaban parte de
la cultura en que vivimos. Tanto las creencias como las elaboraciones científicas
ticano II de la Iglesia Católica. El "aggiornamiento" de la Iglesia facilitó el mío
serían por tanto dinámicas y evolutivas. Asistía una conferencia sobre un libro
y la reintegración a mi fe, aunque ciertamente en proceso de maduración, y
recientemente editado cuyo título es "¿sin Dios o con Dios? Razones del agnós-
pasando por la elaboración de un análisis personal, que coincidía plenamente
tico y del creyente". En relación a esta conferencia, me pareció más "cerrada",
en el tiempo con el desarrollo del Concilio. Creo que mi fe salió fortalecida, y
"dogmática" y "fundamentalista", la posición del filósofo agnóstico que la del
podía sentir, con satisfacción, libertad interior y apertura en mis creencias. Por
creyente, con fe, pero con dudas y zozobras en relación a sus creencias. La
supuesto, quedaban en mi ámbito privado. Se consideraba muy importante
explicación era, para mí, que el filósofo no "creía" porque no aceptaba el mis-
para el ejercicio del psicoanálisis una reserva total de lo "privado", y la creen-
terio (en el sentido no oscurantista del término y que cuando lo es daña de
cia formaba parte de ello, con el fin de mantener "limpio el encuadre" y poder-
hecho a la creencia religiosa) como realidad que nos trasciende, que existe,
se ofrecer como analista "espejo" en el que se verían los conflictos del pacien-
pero no puede ser totalmente conocida. (Bion se refiere a Kant, cuando habla
te, facilitando también hacerlo desde una posición de "neutralidad benevolen-
de que la cosa en sí no puede ser conocida).
te". Por aquella época predominaba esta idea, aún cuando ya se estaban
haciendo investigaciones de "la participación emocional" del analista, estimu-
lada por su paciente, en lo que se denominó la contratransferencia, en res- c) Importancia de los vínculos relaciónales
puesta a la transferencia del paciente. Y que ser consciente de lo que se "pro- Tanto el trabajo psicoanalítico de elaboración y maduración de la per-
sonalidad, de hacer consciente lo inconsciente, como el de evolución y madu-
ducía" en la mente del analista en su escucha interna, era una gran aportación
ración desde la perspectiva de fe religiosa, lo hemos de hacer desde el análisis
a la comprensión del paciente, contrariamente a lo que antes se creía.
de la relación del crecimiento y maduración dentro de esta relación. El análisis
Recuerdo también haber leído con mucha satisfacción una entrevista
de las características de los vínculos relaciónales, conscientes e inconscientes, es
que hicieron al profesor Rof Carballo, médico eminente, de renombre interna-
básico para la comprensión tanto de la experiencia psicoanalítica, mediante el
cional, y que había hecho una experiencia personal de psicoanalizarse, en la
análisis personal, como de la experiencia de fe cristiana, en la toma de con-
que decía: "el día más feliz de mi vida, fue el día que recuperé la Fe". Podía
ciencia de las características personales de la relación que se establece con Dios,
identificarme totalmente con esta opinión.
en la Persona de Jesucristo y con las demás personas próximas, con las que se
Me parecía injusto que los analistas pudieran abiertamente reconocerse y
establece contacto ("¿Cómo puedes decir que amas a Dios que no ves, si no
mostrarse como "ateos" o "agnósticos", equivalente a algo "sano" y "mostra-
amas al hermano que ves?")
ble", y esto mismo no fuera adecuado para los psicoanalistas "creyentes", ya que
Precisamente quisiera aquí valorar la importancia de la "psicología del
no sólo no era "mostrable", sino que debía vivirse como algo vergonzante, equi-
testimonio", tanto de transmisión por la palabra, como en el comportamiento,
valente, en cierto modo, a residuos de un psicoanálisis personal "incompleto".
ambas realidades personales, tanto de la persona que ha vivido una experien-
Me parecía ya entonces que también era una creencia la posición "atea", valora-
cia psicoanalítica como en el creyente cristiano. La coherencia entre lo que "se
da como "científica". Me referiré luego a este tema para poder valorar las razo-
cree" y lo que "se hace" ponen a prueba la validez de lo que "se predica". La
nes comprensibles de la posición atea y viceversa. También tendremos que tener
sabiduría popular expresa en multitud de proverbios esta realidad psicológica:
en cuenta las no "razones", sino "racionalizaciones", para mantener una deter-
"Obras son amores, que no buenas razones", "de lo dicho al hecho, hay
minada posición. Al decir "racionalizaciones" quiero decir que subyacentemente
mucho trecho", etc.
había "motivaciones" inconscientes que se "racionalizaban" usando determina-
das razones.
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PSICOANÁLISIS Y FE: /SON COMPATIBLES?

d) Compatibilidades analítica y de fe
Aquí es importante ver qué relación se establece entre "continente" y
"contenido", si se quiere, entre "mensaje" y "mensajero". Bion habla de rela- Dando un paso más de mi temática: ¿Son compatibles psicoanálisis y fe?
ción "simbiótica", "comensal" y "parasitaria", aplicado a la relación entre el Tendría que concretar: ¿Qué psicoanálisis y qué fe? Seguramente algunos
místico-genio y el grupo. En la relación "comensal", el místico-genio y el grupo malentendidos han surgido al hablar de conceptos diferentes, tanto de psicoa-
coexisten sin afectarse mutuamente. En la relación "simbiótica" hay confronta- nálisis como de fe. Tal vez si podemos precisarlo más, veremos que hay más
ción que en último término será beneficiosa para ambos. Esta relación produ- coincidencias de lo que parece.
ce crecimiento, tanto en el místico-genio como en el grupo (podríamos apli- Una aportación importante de W. Bion fue el concepto de "vértice".
carlo a la acción "profética" en la Iglesia). Opina que muchas dificultades y polémicas en psicoanálisis (como en otras cien-
cias humanísticas) parten de que hablamos al parecer de las mismas cosas, con-
En la relación "parasitaria", donde la envidia es un factor central, el resul-
fundidas, cuando sin explicitarlo ni tener conciencia de ello, lo hablamos desde
tado es la destrucción y el despojo de ambos, del místico-genio y del grupo.
vértices distintos y por tanto nos referimos a conceptos distintos y métodos de
Creo que si esto lo aplicamos a la manera en que se establece la relación
investigación diferentes aún cuando usamos las mismas palabras. Así tendremos
entre continente-institución (Bion utiliza la palabra "establishment", término
que diferenciar el vértice médico, científico, biológico, místico, religioso, filosó-
que designa a las personas que ejercen el poder y la responsabilidad en el
fico, etc. Usa la palabra "vértice" con el fin de evitar el uso sensorial "punto de
Estado u en otras instituciones), aplicado a la Iglesia y su "gobierno", y a la
vista", que podría definir y limitar a este sentido lo que trata de exponer.
comunidad de los fieles y su relación con ella, quizá nos permitirá comprender
algunos de los conflictos actualmente tan frecuentes y la necesidad de defen- Precisamente es esta cuestión epistemológica a la que se refiere Bion.
der la relación "simbiótica", en que haya una relación madurativa, evolutiva, También dice que no es lo mismo hablar de psicoanálisis que psicoanalizarse.
entre continente y contenido. Importa también reconocer que la relación ideal Este mismo concepto lo haría extensivo al concepto de fe religiosa, pues no es
no existe, el conflicto es inevitable, y la cuestión está en la buena resolución de lo mismo teorizar sobre ella que vivir la experiencia personal, y es que desde
los conflictos que permitan aprender de la experiencia, prosiguiendo el proce- determinada perspectiva psicoanalítica y desde determinada perspectiva de fe,
so en espiral de crecimiento. fe y psicoanálisis no sólo son compatibles sino que se complementan. Y posi-
blemente aquí son importantes los conocimientos de Antropología, de qué
El riesgo está cuando por intolerancia, narcisismos heridos de unos y de
concepto de hombre tenemos, y en ello va incluida por tanto la cosmovisión.
otros ("Nadie es profeta en su tierra"), se destruya la posibilidad de elaboración
Así pues, de la misma manera que psicoanalistas de diferentes escuelas y teori-
del conflicto ("tirar el niño con el agua sucia de la palangana"). La realidad his-
zaciones diferentes pueden "encontrarse" al usar la "función psicoanalítica de
tórica de los avatares de la Iglesia, en que situaciones difíciles se han dado muchas
la personalidad" (Bion) para ayudar a sus pacientes, pueden coincidir también
y ha sobrevivido, mueve a la esperanza. Pero usando también las experiencias
el significado que se dé a la fe y creencia religiosa para ayudar a este hombre,
penosas, si éstas sirven para aprender y madurar. Teniendo en cuenta el aforismo
en esta dimensión que, si existe, podría quedar negada o mutilada en una con-
biológico: "o transformarse o morir". La esperanza está puesta en que puede
cepción que no incluya la Trascendencia, el misterio: "La gloria de Dios es el
hacer las "transformaciones" adecuadas, el "aggiornamento" para que pueda
hombre" (San Irineo). Aquí San Irineo muestra la función paternal de Dios. Para
seguir cumpliendo su misión, en una época también de pluralidad y diálogo
los padres, la gloria son sus hijos.
entre religiones. Algo parecido podríamos aplicar a la pluralidad actual de So-
ciedades Psicoanalíticas, y que bien aprovechado puede servir para el progreso y Queda claro que al hablar de hombre me refiero a la humanidad con
enriquecimiento de la ciencia psicoanalítica, y tanto en las Sociedades sus diferentes géneros. Subrayo pues que quisiera mostrar que fe y psicoaná-
Psicoanalíticas como en las cristianas, al servicio de la evolución y maduración del lisis, desde mi perspectiva psicoanalítica de fe religiosa, se necesitan y se com-
hombre. "No se ha hecho el hombre para el sábado, sino el sábado para el hom- plementan.
bre". Lo mismo aplicado a la Institución. Incluso en la misma práctica del análisis Las referencias bíblicas las apunto en la medida que como una especie
personal, cuya finalidad es desarrollar al máximo las potencialidades evolutivas de asociación libre se relacionan con alguna situación en que a la vez que se
madurativas del analizando.

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PSICOANÁLISIS Y fE: ,SON COMPATIBLES?

iluminaba algún aspecto del funcionamiento mental, considerando el "incons- mo de intimidad con "otro", que a la vez nos respete al máximo, nos quiera y
ciente dinámico", o si se quiere desde mi "insight", en cualquier experiencia ayude a nuestra maduración, puedan dar razón, entre otras, de la necesidad de
personal, y es desde esta experiencia personal que espontáneamente se iba creencia en lo Trascendente, en la Fe religiosa. Aquí me vienen a la memoria las
desarrollando en mí la tendencia a relacionar mis "insights" con el contenido palabras de San Agustín: "intimior intimo meo et superior summo meo", es así
de diferentes conocimientos bíblicos, especialmente Evangelio y Epístolas, que cuando dice de Dios: "es en mí más íntimo, que mi propia intimidad y supe-
eran coherentes e integraban aquella experiencia desde la fe religiosa trascen- rior a lo más alto que hay en mí". Y también aquello de "mi corazón ha sido
dente. Así, se iba desarrollando en mí la "Fe" que quedaba integrada en la creado para ti y no hallará descanso hasta que descanse en t i " (cito de memo-
"visión binocular" (concepción y expresión afortunada de Bion; de contactar ria, como lo haré en la mayoría de las otras citas cristianas, con el deseo de una
simultáneamente con lo que el paciente comunica y lo que en nosotros, desde exposición coloquial).
la libre asociación, estimula; también se le ha llamado "tercer oído" o "tercer El interés en la investigación del "mundo interno" y la ayuda al conoci-
ojo"). Y precisamente desde el desarrollo de cierta disciplina de "capacidad miento de "la verdad de sí mismo", desmontando las defensas inadecuadas
negativa", es decir, libre de conocimientos, deseos y pensamientos que quedan contra la ansiedad y el dolor, que originan los diferentes trastornos psíquicos,
en el fondo como background y que permite una mejor disposición abierta y así como limitaciones en la adquisición de la mad urez personal posible a la que
receptiva a todo lo que provenga del paciente, y facilita la función de "intui- tendemos, es propio del trabajo psicoanalítico. Pero aquí hay una convergen-
ción", con un encuentro profundo, íntimo (se ha dicho de inconsciente a cia, cada uno con su método, en la valoración del mundo interno, la coheren-
inconsciente); que luego habrá que formular y ofrecer como hipótesis inter- cia trascendente religiosa y la fe: "No temáis a los que sólo pueden matar al
pretativa. La actividad mental receptiva máxima con el esfuerzo consciente de cuerpo sino a los que pueden matar el alma" (Evangelio). En el sentido psico-
funcionar, haciendo "silencio interior", sin conocimiento, sin memoria, sin lógico, defender lo más propio de cada identidad, y también el desarrollo de la
deseo, lo aplicó Bion al trabajo de investigación psicoanalítica en la sesión, a capacidad de amor y búsqueda de verdad, la creación de una relación estruc-
partir del conocimiento de los místicos cristianos, especialmente Maestro turante con este principio creador y estimulante de crecimiento, que en la ter-
Eckhart, San )uan de la Cruz, Santa Teresa de jesús, etc. Y también del fondo minología de los "objetos internos" equivaldría a la existencia en nuestro
cultural religioso de la India, donde nació y vivió sus primeros años de vida. mundo (interno) de la función amorosa de la pareja parental, dando apoyo,
seguridad, confianza y estímulo evolutivo-madurativo, y en la que, desde la
El método de investigación psicoanalítico de una relación en profundi-
perspectiva creyente, estaría "actuando" el amor de Dios. Del Dios que se ha
dad con el analizando gracias al "encuadre", al "setting", y la aplicación del
definido como "Amor". Así es como termina una de las canciones frecuente-
método analítico, por tanto en el "aprender" de una experiencia y experiencias
mente usadas en oficios religiosos: "donde hay caridad y amor, allí está Dios".
que se repiten en diferentes situaciones mentales en un proceso evolutivo y de
la que han surgido las elaboraciones teóricas del psicoanálisis como "ciencia", "Acumulad tesoros en el cielo donde los ladrones no los pueden robar
ha motivado la crítica y el desconocerlo como tal desde la Ciencia Positiva ni destruir". Nos haría pensar por analogía en el "mundo interno de Dios" o en
Natural. Freud mostró ya con los "historiales clínicos", que son pocos, y desde la "mente de Dios", en la que no podemos destruirlos, ni morir, desde el Amor
el comienzo, que el conocimiento en profundidad de la persona que permita Creador que quiere lo mejor para sus hijos y en el que viviremos siempre, aun-
llegar a las capas más arcaicas, por su carácter individual, de identidad perso- que muramos corporalmente. Por analogía los hijos viven en la memoria, en la
nal, de experiencia única entre dos mentalidades que se encuentran para este mente de los padres, y viceversa, éstos en la de los hijos, y constituyen la base
trabajo de ayudar al conocimiento de sí mismo, no es equiparable a las otras del mundo interno psicológicamente hablando.
investigaciones científicas. Incluso yo añadiría que es gracias a la identidad pro- El Freud ateo expresaba que ésta era la única inmortalidad en la que
pia, única en cada individuo, y a la que totalmente no podemos llegar tampo- creía, "la pervivencia en la mente-memoria de los que le habían querido e inte-
co con el método analítico, donde está la defensa de nuestra intimidad y del resado por él". Pero en efecto es diferente de la confianza en vivir "para siem-
núcleo de nuestra libertad y responsabilidad existencial. Y quizá el anhelo máxi- pre" en la mente de Dios, cualquiera que en esta vida "transformada" al haber

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mo.
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PSICOANÁLISIS Y FE: ;SON COMPATIBLES?

pasado por la cesura de la muerte y dar lugar a un "nuevo nacimiento", para pia muerte biológica, entendida como "final", cuando por el contrario, desde
vivir, acabado este mundo, con nuestra muerte, en "un mundo nuevo y en una la Fe, es vivida, interpretada como "puente", "cesura", "traspaso", "transfor-
tierra nueva" (San Juan, Apocalipsis). Pero para llegar a esto hay que pasar pri- mación a la Vida Eterna" en Dios. Y por tanto es ayuda consoladora, "sana",
mero por la elaboración de los diferentes duelos inherentes al crecimiento ante situaciones límite y de carencia de sentido el seguir viviendo, sino es acu-
(desde el modelo evolutivo humano el "trauma de nacimiento" (Otto Rank); y diendo a esta "esperanza". Y podríamos preguntarnos, si no sería una "castra-
"cesura de nacimiento" (Bion y Freud)). Bion cita a Freud para mostrar que en ción" peor, en los términos freudianos del Complejo de Edipo, el dañar esta
la enorme cesura del nacimiento, hay más continuidad de lo que podría pare- "capacidad de genitalidad Trascendente", al "destruir esta Fe", dejando sin la
cer, entre la vida prenatal y postnatal. Así pues sería "cesura" y "puente". "defensa sana de sentido", que precisamente da la Fe.
Precisamente los modernos estudios de psicología fetal dan razón de esta con- Una referencia interesante a encontrar "sentido a la vida", aún en situa-
tinuidad por transformaciones, en la discontinuidad que significa pasar tam- ciones desesperadas, lo da Viktor FrankI en su libro "Un psicólogo en un campo
bién del medio líquido, en la matriz de la madre, al medio aéreo al nacer. de concentración", en que muestra como es gracias a encontrar "sentido" que
Pienso que por comparación, entendiendo que cesura y puente se dan simul- puede sobrevivir a la situación terrible de prisionero en un campo de extermi-
táneamente, para el creyente en la Resurrección también la cesura de la muer- nio nazi. Este mismo autor fue el creador de la "Logoterapia", encaminada a
te es fin y continuidad, puente necesario para el paso a vivir en la Casa del dar ayuda psicológica para encontrar y desarrollar esta capacidad de sentido.
Padre Dios, gracias a la identificación mediante la Fe, con la Muerte y Re- También el "amor" da sentido madurativo desde la perspectiva evoluti-
surrección de Cristo. va (de pregenital a genital, de posesivo a alteridad, y Amor de ágape). Una
madre dice a sus hijos: "os daría la sangre de mi cuerpo". Ya se la dio antes del
A la cesura del nacimiento siguen las "cesuras" del "destete"-"infancia"-
nacimiento. Luego en forma de leche y cuidados. Tiene equivalencia en la
"adolescencia"-"adultez"-"vejez"-"muerte"-"renac¡miento". "Para que el
Eucaristía: "mi sangre y mi cuerpo", pero extensivo, transformado "sin sacrifi-
grano de trigo viva, tiene que morir" ("transformarse", pasando por la muerte
cio de vida", sino como alimento universal: pan y vino.
en nueva vida en sus frutos). "En que ya no existe la muerte, lo anterior ha
Y así podría ir asociando muchas más referencias bíblicas a mis insights
pasado" (San Juan, Apocalipsis).
analíticos que continuarían corroborando la compatibilidad de la experiencia
Me parece importante también la relación entre la organización del
psicoanalítica con la experiencia de fe o de religiosidad, y en mi caso, cristiana.
encuadre, del setting psicoanalítico, necesario para "contener" en él el proce-
so de crecimiento y maduración personal, con el encuadre o setting organiza-
do desde la fe, para el crecimiento personal en la relación con Dios. Y esto me
Epílogo
parece importante para diferenciar el "acting-out" (actuar sin pensar), de la ter-
minología analítica, con el "actuar pensado", desde la fe, que sigue a la elabo-
A modo de epílogo, índice y proyecto:
ración de renuncias y duelos a que estimula la "ley del amor", propuesta por la
Epílogo, porque intento resumir algunas de las consideraciones expues-
regla de oro de la ética judeo-cristiana, "amar a Dios sobre todas las cosas y al
tas en las páginas anteriores. índice, y precisamente al final, porque no es refe-
prójimo como a ti mismo", en las propuestas de Jesús, "[...] que os améis los
rido solamente a los enunciados que en el artículo trato de expresar, sino que
unos a los otros como yo os he amado [...]", "[...] la ley mata, el espíritu vivi-
a la vez quiero expresar que quedan otros, no formulados, que están en "pro-
fica [...]", [...] el sábado para el hombre y no el hombre para el sábado [...]".
yecto mental" para otras posibles extensiones y complementaciones de lo aquí
Son diferentes mensajes del Evangelio, en contra de las leyes rígidas, fomenta-
esbozado.
doras de fanatismo, fundamentalismo, dogmatismo, etc.
Decía al comienzo que el título era con fines provocativos, provocativo
También es importante el aspecto estructurador de esta "esperanza" y
de un diálogo interno y externo para aquellos lectores sensibles a esta temáti-
"Fe religiosa", que permite superar ansiedades de aniquilación y pérdida de
ca; que en alguna manera les "toca". Es a la vez "evocativo" como rememora-
sentido trascendente de la propia vida, ante la conciencia de realidad de la pro-

os».
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PSICOANÁLISIS Y FE: /SON COMPATIBLES?

ción de experiencias personales, vividas tanto personalmente en mí como en la "certezas", "evidencias", "intuición", "vínculos emocionales", "ansiedades y
relación de trabajo profesional con otras personas en lo que a esta cuestión se defensas", "evolución y maduración", "conocimiento emocional", "ansiedades
refiere. catastróficas y Fe" y "elaboración de duelos" entre otros. Los cito por la reso-
nancia emocional y asociativa que para el lector puedan tener, que le permitan
He subrayado la palabra "experiencia" por el valor también epistemoló-
seguir desde su "experiencia personal" estas líneas.
gico que aquí le quisiera dar. Valoro el análisis de la relación personal y grupal
y sus diferentes "aplicaciones" en el campo de la sociología, política, religión, Aquí, por "Psicoanálisis" entendemos la ciencia, fundada por Freud y su
etc, es decir, de las llamadas "Humanidades" como una "forma de saber" espe- escuela, que investiga los fenómenos del inconsciente dinámico mediante un
cial, de acuerdo con el objeto y el método de este saber, pero no inferior, si método, el "setting psicoanalítico", que hace accesible el conocer aspectos de
bien diferente a la llamada "experiencia científica", "saber científico"o "experi- sí mismo inconscientes; y que por lo tanto son liberadores de defensas inade-
mento científico". cuadas que se han organizado ante el sufrimiento y la ansiedad. Así, a la vez
que aumenta el conocimiento y el saber más acerca de sí mismo, "su propia
Existen en nosotros situaciones mentales "reales" (otra consideración a
verdad", es "curativo"de aquellas "defensas" inadecuadas que están en la base
lo que no me extiendo, qué es lo real) como son la serenidad, amor, odio, envi-
de su psicopatología.
dia, gratitud, etc., que no son detectables directamente en otra persona por
nuestros sentidos (aunque sí lo pueden ser por sus "manifestaciones") y que en Es claro que las "consecuencias" y "aplicaciones" de este método de
realidad por así decir "nos mueven" y "mueven el mundo social", para bien o investigación extienden en gran manera sus posibilidades. También de estas
para mal. No solamente pueden no ser detectados por los otros, sino por nos- "aplicaciones" al área de la religión surgieron las primeras dificultades y con-
otros mismos, que creamos "barreras defensivas" para evitar el dolor de sentir flictos, así como respuestas integrativas. Estas dos posiciones quedan represen-
y vivir la experiencia de estas fuerzas, llamemos "negativas" (equivaldría a tadas, por así decir, en los dos pioneros, citado ya al principio: Freud, deifican-
"fanáticas"). En la clasificación de Freud: I o ) "Eros": Agapé (Amor-Vida), 2o) do la cultura positivista y racionalista, con su artículo emblemático en este sen-
"Tanatos": Odio-Destrucción. Precisamente es al hacer conscientes estos aspec- tido, "El porvenir de una ilusión" y la respuesta del Pastor Protestante y amigo
tos, digamos "desagradables", de nuestro self que tenemos la posibilidad de de Freud Osear Pfister, con su artículo "La ilusión de un porvenir".
contenerlos y modificarlos desde nuestras capacidades positivas; estimulando Deberíamos distinguir entre "fe científica" y "fe religiosa", pero ambas
así contención, humildad, consciencia de límites y estímulos reparatorios y de descansan en la "confianza" de "encontrar" aquello que se busca, pero aún no
un mejor desarrollo de las capacidades creativas, amorosas, no idealizadas. "visible", no "objetivable por nuestros sentidos". Decimos que el niño busca el
pecho -a la madre- antes de "conocerla". Tiene una preconcepcion congénita
Las guerras se fraguan primeramente en nuestras mentes; así como las
de ella que se convertirá en "concepción", conocimiento, por la verificación
actividades políticas y sociales. Con esto quiero decir que no es lo mismo hablar
experiencial al encuentro con el pecho, los brazos, la ternura y el conocimien-
de psicoanálisis sin haber vivido la experiencia, que hablar de religión sin haber
to y experiencia de la madre. Es la "función materna". A través del proceso de
vivido personalmente una experiencia religiosa. Una aportación importante
crecimiento, y con la consciencia de la existencia real de la "muerte personal",
que el psicoanálisis puede hacer a los análisis de la experiencia dicha "religio-
se activa podríamos decir por analogía la preconcepcion del "Objeto Creador
sa" es la ampliación a los contenidos "inconscientes" de esta experiencia, así
- Primigenio, Creador y fin de todo" al que Bion, con el fin de obviar los malen-
como la ampliación de "su verdad" y por lo tanto de su "interpretación", a la
tendidos y abusos de la palabra Dios, conviene en llamar O. Así pues, es apli-
vez que pone al descubierto utilizaciones, "malos usos", de nuestra parte reli-
cable a todo objeto siguiendo la filosofía kantiana, que define que "la cosa en
giosa ("lobo" inconsciente con piel de oveja consciente).
sí no puede ser conocida sino en sus manifestaciones", pero sí puede ser dese-
Desde mi experiencia personal diría que no sólo son compatibles, sino
ada, intuida y anhelada. Este concepto de "Objeto Total Trascendente" es al
que se necesitan y complementan. Para ello tendría que tener en cuenta con-
que se referirían las diferentes religiones, y que si por diferentes razones cons-
ceptos como: "¿Qué psicoanálisis?" o "¿Qué fe?", además de conceptos como
cientes o inconscientes no es rechazado encontramos en el fondo de todo ser
"cosmovisión", "creencias", "misterio", "pensamiento", "saber y conocer",

.91.
-90-
losep Beá
PSICOANÁLISIS Y FE: ;SON COMPATIBLES?

humano. "Nuestro corazón ha sido creado para ti, y no tiene descanso hasta cienden. Y esto naturalmente evitando caer en el concepto oscurantista de la
que lo hace en t i " (San Agustín) (Como siempre, cito de memoria). Y es la palabra "misterio", como así en el concepto del "dios tapaagujeros".
incorporación de esta dimensión Trascendente, la relación de "Objeto Total Cierto es también que, a menos que se haga una "negación", la men-
Pleno", con mayúsculas, lo que aportaría la Creencia en O y la Fe en O, al psi- talidad "creyente religiosa fanática" o "atea increyente fanática" implica ya una
coanálisis. Ahora sabemos que las creencias y la fe tienen un substrato en el fun- disociación y radicalización. Espontáneamente existe la tendencia a la "con-
cionamiento mental, que son "capacidades"mentales y que evolucionan con el fianza" ("fe"), a la "relación" ("religión = religación") y posteriormente, en el
proceso madurativo personal. Investigadores actuales en neurociencia tratan proceso madurativo personal, a una "interpretación", verificación, razona-
de mostrar que existen determinadas áreas cerebrales, que serían el substrato miento y elaboración de las propias creencias, conscientes e inconscientes. Es
anatómico por así decir, de la actividad mental religiosa (de ligamen, vincula- este el factor que todo análisis no puede obviar, el análisis de los aspectos
ción), o quizás más específicamente mística (ligamen directo en O, equivalen- inconscientes de las creencias, para después, desde la propia libertad y conoci-
te dijimos a Divinidad, Primera Cosa, Absoluto, Alfa y Omega, etc.). No me miento, dejar libre al otro para que elabore y haga su propia opción.
extiendo, sólo citarlo. Al fin, tiene que ver con la "interpretación" de determi- Se ha dicho que la función del psicoanalista en relación a la dimensión
nadas actividades desde la Neurología (cierto es que el "yo psíquico" primera- religiosa del analizando equivaldría simbólicamente a desatar alguien que estu-
mente fue fundamentalmente un "yo corporal"). Es innegable que nuestro fun- viera atado frente a la puerta de una iglesia. Libre ya de ataduras, la opción de
cionamiento mental descansa en la biología, especialmente del cerebro. En la entrar o no corresponde a su responsabilidad. Se entiende que nos referimos a
cultura hebraica y por lo tanto en el cristianismo existía la podríamos llamar ataduras inconscientes, de las que le ha liberado el proceso del "darse cuenta",
"unidad psicosomática". La división "cuerpo-alma" fue fruto de la incorpora- y que al hablar de Iglesia nos referimos a la opción creyente cristiana y su liber-
ción de la cultura griega a la hebraica. tad para seguir y optar a la cosmovisión que le sea más apropiada, religiosa,
agnóstica o atea.
En una relación tan íntima como es la relación analítica, en que se alum-
bran áreas inconscientes desconocidas por el propio sujeto (esta es la función El hecho de que la mayoría de analistas fueran ateos (especialmente en
y finalidad del psicoanálisis personal, y también los motivos, por parte de las primeras generaciones, compartiendo con Freud su ateísmo) cabe atribuir-
muchos, para la negación del psicoanálisis, descubridor de la existencia de un lo, entre otros factores, a la cultura científica y racionalista propia de la época,
inconsciente dinámico personal, por la herida narcisista que esto implica, es pero también a la identificación idealizada al héroe y fundador, así como a la
decir, el reconocer la existencia de áreas desconocidas y no controladas por sí autoridad que Freud representaba, y que en cierto modo se ha ¡do transmi-
mismo, y el reconocimiento de la "necesidad" de "otros" para hacerse accesi- tiendo de generación en generación hasta nuestros días.
ble) se plantea la cuestión de si es posible un "análisis neutral" en que la cos- También Freud estaba "condicionado" por aspectos inconscientes que
movisión a la que está adherido el analista no influya en sus "interpretaciones" determinaban su cosmovisión. Naturalmente esta cosmovisión estuvo presen-
a las aportaciones que hace el analizando desde la expresión de todos sus con- te de alguna manera en la creación y organización de la Sociedad Psicoanalítica
tenidos mentales, de acuerdo con la "ley de libre asociación". Hoy sabemos Internacional primera. Estudios recientes (Ana M a Rizzuto) de diferentes auto-
que la propuesta "neutralidad" del analista era un ideal inalcanzable e incluso res, tanto en sus críticas como en su valoración, permiten un juicio más ajusta-
inadecuado. El análisis actual de la "relación intersubjetiva", en la que el ana- do (Ramón Echevarría).
lista "escucha" a la vez que al analizando su propia "contratransferencia" en El Psicoanálisis (tanto en su aspecto "investigador" como en el "tera-
respuesta a la del paciente, provee de un instrumento muy adecuado a la com- péutico" se basa en el estudio experiencial dentro del "setting analítico" gra-
prensión del analizando. La posibilidad del respeto a la cosmovisión religiosa o cias al fenómeno de la "transferencia", que reactiva vivencias, emociones,
atea del analizando creo que sería posible con la aceptación profunda del "mis- recuerdos, pensamientos y "creencias" del pasado en la relación actual con el
terio". Es decir, que siempre existirán en el conocimiento del otro y de nosotros analista) se basa, digo, en la relación. También la creencia religiosa (me refiero
mismos áreas que estarán más allá de lo que podamos conocer, que nos tras- a la cristiana en particular) se basa en la relación con Dios, en su "vertiente per-

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PSICOANÁLISIS Y FE: ¿SON COMPATIBLES?

sonal", que sería en Jesucristo, y en concreto en toda relación personal en que I quant vingui aquella hora de temenca
desde la Fe se "ve" en el "otro", el fondo trascendente del "objeto primigenio", en que s'acluquin aquests ulls humans,
Cristo, y en este "al Dios invisible". Y esto desde el vínculo predominante de obriu-me'n, Senyor, uns altres de mes grans
amor y conocimiento. ("¿Cómo puedes querer a Dios, a quién no ves, si no per contemplar la vostra fac immensa.
quieres al "hermano" que ves?") Síam la mort una major naixenca!
En psicoanálisis se considera que "la maduración evolutiva" implica lo
que se ha llamado "la relación de objeto total", en que se han superado e inte- J. Maragall
grado las diferentes etapas evolutivas de "relaciones parciales" en que el otro "es
querido" al servicio de diferentes necesidades, para pasar de ahí al reconoci-
miento de su total autonomía y por tanto de relación de "dependencia adulta". Canto espiritual
La "fe científica" también descansa en la confianza de que el objeto de
nuestra investigación podrá ser conocido (por lo menos en sus manifestacio- Si el mundo ya es tan hermoso, Señor, si se mira
nes, ya que el objeto en sí, siguiendo a Kant, no puede ser conocido). Esto sería con vuestra paz dentro de nuestro ojo,
aplicable a la relación de Fe con el Objeto Último Trascendente, el alfa y omega ¿qué más nos podéis dar en otra vida?
de toda la evolución, como se ha dicho. Por esto estoy tan celoso de los ojos, y el rostro,
Finalizaré con el canto espiritual de nuestro poeta Maragall y una poesía y el cuerpo que me habéis dado, Señor, y el corazón
que en él se mueve siempre... ¡y temo tanto la muerte!
de J. Ruyra tan acorde con el tema, Fe.

[...]
Cant espiritual

Hombre soy y es humana mi medida


Si el món ja és tan formós, Senyor, si es mira
para todo cuanto se pueda creer y esperar;
amb la pau vostra a dintre l'ull nostre,
si mi fe y mi esperanza aquí se para,
qué mes ens poden donar en una altra vida?
¿me daréis una culpa más allá?
per aixó estic tant gelós deis ulls, i el rostre,
i el eos que m'heu donat, Senyor, i el cor
sé que sois (existís), Señor; pero dónde estáis, ¿quién lo sabe?
que s'hi mou sempre... i temo tant la mort!
Todo cuanto veo se os parece en mí...
[...] Dejadme creer, pues, que estáis aquí.
Y cuando venga aquella hora de temor
Home só, i és humana ma mesura en que se cierren estos ojos humanos,
per tot quan puga creure i esperar: abridme, Señor, otros de más grandes
si ma fe i ma esperanca aquís'atura, para contemplar vuestra faz inmensa.
me'n fareu una culpa mes enllá? ¡Séame la muerte un mayor nacimiento!

Ja ho sé que sou, Senyor; pero on sou, qui ho sap? J. Maragall


Tot lo que veig se vos assembla en mí...
(La traducción es mía)
Deixeu-me creure, dones, que sou aquí.

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PSICOANÁLISIS Y FF: ;SON COMPATIBLES?
losep

Nos muestra el poeta el proceso de elaboración del duelo "final", pasar Ya sé a donde me llevaréis; pero quiero ir,
por la "cesura" (Bion) de la muerte para la transformación ("traspaso") y "paso quiero seguir el rumor de vuestro pie,
a la otra vida", "donde no existirá ya más el llanto y el dolor, la vida anterior ya arriba, arriba hasta el Calvario.
ha pasado" (Apocalipsis San Juan). Deseo morir en la cama solariega, la cruz,
y mientras la agonía me abrume,
Fe pensaré con gozo que me resucitaréis.

J. Ruyra
Cree que Jesús és Déu. El cor m'ho diu
i, enamorat, segueixo sa doctrina.
Los subrayados, excepto el inicial de Fe, son míos. Quisiera poner el acen-
No vull saber la causa ni el motiu
to en ellos. El "creo" pienso que, en este caso, sí que está en relación directa con
de res que haigi dictat sa veu divina;
la Fe. Y esta Fe, basada en las "razones del corazón", originadas pues en la afecti-
Vull creure refiat, cluca la nina,
vidad más profunda, casi instinto. Y estas razones del corazón, quieren ser de-
el cor rendit. I'enteniment passiu.
fendidas, integradas por la razón, evitando razonamientos o racionalizaciones, que
Senyor, sóc un infant, aquí em teniu,
le apartaran de esta intuición, de esta confianza profunda, en este conocimiento,
sois vostre má de pare m'encamina.
creencia, en el amor paterno-filial, función excelsa de la "paternidad" de Dios.

Ja sé on em portareu; mes vull anar-hi, Esta misma fe y creencia, que permiten vivir en el sufrimiento de la ago-
nía, el traspaso: amanecer, la esperanza del "nuevo día", en la Resurrección
vull seguir la remor del vostre peu,
"donde ya no existirá más la muerte. Lo anterior ya habrá pasado (San Juan).
amunt, amunt fins al mateix Calvari.
Por la analogía, en la elaboración de la llamada en psicoanálisis "la posición
Desig morí en el Hit pairal, la creu,
depresiva", aparece la recuperación y superación del anterior estado mental de
i mentre l'agonia m'aclapari,
ansiedad, culpa, desesperanza, etc. a otro estado de confianza, reparación de
pensaré amb goig que em ressucitareu.
situaciones externas e internas y esperanza renovada en el presente y futuro, si
bien aquí con un final perecedero, "final", en contraste con las palabras de San
J. Ruyra
Pablo al creyente, "la muerte no tiene la última palabra".

Fe BIBLIOGRAFÍA

Creo que )esús es Dios. El corazón me lo dice BEÁ,); S1CART,). "Angoixes de separado i angoixes de mort." Revista Catalana de Psicoanálisi.
y, enamorado, sigo su doctrina. Volum VI, n°1. Primavera de 1989. Publicació de l'lnstitut de Psicoanálisi de Barcelona.
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quiero creer confiado, cerrada la pupila, cas recientes. 1999. Ed. Polemas S.A. Buenos Aires. Argentina
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DE LA CRUZ, San Juan. "Obra Poética." Editorial Porrúa. México, 1977.

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•96»
PSICOANÁLISIS Y FE: /SON COMPATIBLES? VIVIR, AMAR Y CONFIAR, A PESAR DE TODO.
PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO
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ECHEVARRÍA, Ramón. "¿Es el movimiento Psicoanalítico una ficción? Reflexiones en torno a la
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biografía de Freud, descrita por Louis Breger." Temas de Psicoanálisis. Sociedad Española
de Psicoanálisis. Volum Vil. Barcelona, 2002.
Este breve ensayo sobre el diálogo entre el Evangelio de Jesús y la psi-
EIGEN, Michel. "En torno al punto de partida de Bion: de la catástrofe a la fe." Libro Anual de
cología psicoanalítica se enraiza en los difíciles y necesarios vínculos que a par-
Psicoanálisis. The British Psychoanalytical Society. Ediciones Psicoanalíticas Imago S.R.L.
tir de la Ilustración se han ido estableciendo entre fe y razón en nuestra cul-
Londres-Lima, 1985.
EIGEN, Michael. "The área of faith in Winnicott, Lacan and Bion." New York. The International tura occidental, y reflexiona sobre el gozo y el dolor del individuo humano
Journal of Psychoanalysis. Volum 62, part 4. New York, 1981. que al nacer emprende un viaje a favor del sentido contra el absurdo que tra-
ENTRALGO LAIN, P. "¿Qué es el hombre? Evolución y sentido de la vida." Ediciones Nobel. baja el mundo, un viaje que le permite vivir, amar y confiar, a pesar de todo.
Oviedo, 1999. En mi opinión, la antropología que subyace en la concepción que Jesús
FRANKL, Víctor. "En el principio era el sentido (Reflexiones en torno al ser humano)." Editorial tiene de las relaciones humanas y de su estilo de vivir, encaja en gran parte
Paidós Ibérica S.A. Barcelona, 2000. con la antropología subyacente en Psicoanálisis. Más en concreto, me pre-
FREUD, S. "Obras completas." Biblioteca Nueva. Madrid, 1973. gunto si el amor a Dios sobre todos las cosas, el amor a los demás y el amor
GONZÁLEZ FAUS, J.I.; SOTELO, I. "Sin Dios o con Dios. Razones del agnóstico y del creyen- a sí mismo, pueden ser un marco general de referencia que oriente el des-
te." Ediciones HOAC. Madrid, 2003. arrollo adulto de la mente humana, y un intento de constatar si aquello que
GRAETZ SIMMONDS, Janette. "Heart and Spirit. Research with Psychoanalysts and Jesús, como núcleo de su mensaje, propuso y expresó sobre estos tres amo-
Psychotherapists about Spirituality." The International Journal of Psychoanalysis. Volum
res, a través de su palabra y de su propia manera de ser y de hacer, pueden
85, part 4. August, 2004.
ser una concreción de una psicología sana y adulta que puede convertirse en
GRINBERG, L; SOR DARÍO; TABAK DE BIANCHEDI, E. "Nueva introducción a las ideas de
proyecto.
Bion." Tecnipublicaciones S.A. Madrid, 1991.
GUITTON, Jean. "Lo que yo creo. Razones para creer." Belagua de Ediciones y Publicaciones
Por otro lado, desde el punto de vista psicoanalítico, está bien estable-
S.L. Barcelona, 2004. cido que el amor a sí mismo es necesario para poder conseguir una buena
MARAGALL, J. "Antología Poética." Editorial Bruño, col-lecció Tinell. 1994. identidad y salud mental, y también está establecido que cuando este amor a
RAECKER, H. "Estudios sobre técnica psicoanalítica." Editorial Paidós Ibérica S.A. Barcelona, 1986. sí mismo, en su exceso narcisista, predomina de manera importante sobre el
"QUESTIÓNS DE VIDA CRISTIANA" (diferentes autores). Fe i interpretado, n° 201. Publica- amor al otro, la mente humana enferma y se destruye a sí misma. Paradó-
cions de l'Abadia de Montserrat, 2001. jicamente, en cambio, el verdadero interés y amor a los demás da consisten-
RIZZUTO, Ana Ma, M.D. "Psychoanalysis: The tranformation of the subject by the Spoken cia al propio yo y construye poco a poco una personalidad madura que se
Word." Psychoanalytic Quaterly LXXII. 2003. establece en la relación con el otro.
RIZZUTO, Ana M \ "El nacimiento del Dios vivo." Ed. Trotta. Madrid, 2006. Tanto la experiencia cristiana como la psicoanalítica pueden suscitar
RIZZUTO, Ana M a . "Believing and Personal Religious Beliefs. Psychoanalytic Considerations." confianza y esperanza en la vida, a pesar de tantas realidades penosas como
International Universities Press INC. Boston, 2002.
existen. Pienso que estas experiencias nos pueden mostrar que la vida tan es
RIZZUTO, Ana M a . "Conocimiento científico, creencia religiosa y convicción psicológica.
verdad como la muerte, el amor como el odio, el gozo como el dolor. Pero
Psicodinámica del conocer. Ciencia e Deus no mundo actual." Symposio Transdisciplinar
creo que, por ejemplo, ante el empeño violento de promover las desigualda-
do Cono Sul. Pelotas. R.S. Brasil, 21 al 23 de mayo de 1998.
des y el dominio sobre los demás, existe, con más ahínco esforzado, una lenta
RUYRA, Joaquim. "Obres Completes." Barcelona, 1949.

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Antoni Comis Liado
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO .

ta y los humanos que lo habitamos también estamos vinculados a la historia y


pero constante promoción de la bondad humana, de la igualdad de los dere-
a la evolución del Universo. Es bueno sorprenderse agradablemente al vislum-
chos humanos, de la capacidad de perdón y de reconciliación, de la fuerza del
brar cómo las leyes físicas, y también el caos y el azar, configuran el proceso
amor y de tantos proyectos humanos que viven esperanzados en la posibili-
evolutivo de nuestro mundo y del Universo. Podemos sentirnos formando
dad de cambio y de mejora de la humanidad.
parte del mismo, trascendidos en él y gozando de la belleza intuida de su
A pesar de esta esperanza, el diálogo entre Psicoanálisis y Evangelio no
inmensidad, adquiriendo con ello conciencia de la propia grandeza y a la vez,
es fácil, como en general no es fácil el diálogo entre razón y fe instaurado
de la propia pequenez. Porque hoy sabemos que si el espacio cósmico no
desde la Ilustración. A partir de ella, se erige la autonomía del Universo y de
fuera inmenso, no podríamos existir, y que este vértigo de grandiosidad no
las realidades terrestres, de su evolución, y de las ciencias que investigan sus
nos aniquila sino que es condición necesaria para nuestra existencia.
leyes. Actualmente hay científicos que afirman que el Universo no necesita un
Dios Creador que le dé sentido. Particularmente, el Psicoanálisis descubre en Como dice David Jou,' al pensar que la materia conocida -protones,
el funcionamiento de la mente humana y del inconsciente, leyes propias y neutrones, electrones, fotones- podría constituir menos de un diez por cien
autónomas, que nos configuran internamente, y que no necesitan de Dios del Universo, sentimos vértigo epistemológico ante tanta realidad que tras-
para ser explicadas. En cambio, Jesús nos comunica su Evangelio, su buena ciende los sentidos. Por la formulación de la teoría electromagnética, sabemos
noticia, sintiéndose vinculado íntimamente a Dios, como Hijo, y viviendo en que estamos abovedados de luz invisible, de radiaciones de longitudes de
esta experiencia un sentido global a la vida. onda que no podemos percibir pero que son plenamente reales. Desde media-
dos del siglo XX, sabemos que estamos atravesados continuamente por mul-
De acuerdo con estos planteamientos generales, he dividido mi artícu-
titud de neutrinos solares sin percatarnos de ello. Ahora mismo, podríamos
lo en dos partes. Una, más breve, en torno a la Modernidad, y otra más exten-
estar abovedados de materias que nos resultan imperceptibles; y sabemos que
sa, en torno al Psicoanálisis. En la primera parte intentaremos ver qué relación
lo imperceptible no es sólo aquello mínimo, sin importancia, sino que puede
tiene Dios con el Universo, y en la segunda, con la mente humana.
ser lo más abundante en el Universo. Por otro lado, vemos cómo, con fe en la
razón y con atención perseverante, los cosmólogos hacen hablar el cielo, le
hacen decir que sus contenidos son mucho más diversos y desbordantes de lo
Razón, modernidad y pluralismo que intuíamos, que las dimensiones son más de las que conocemos, y que
por esto siguen buscando en la ley física el inicio del Universo.
Preguntas de sentido vinculados al Universo y a la humanidad
He querido comenzar este primer capítulo con este apunte sobre el
Universo -que, en su excesiva diferencia del pequeño ser humano, nos tras-
Tanto el Psicoanálisis como el Evangelio se adentran en nuestra realidad
ciende y a la vez nos inunda con su presencia-, porque el amor supone acep-
más profunda, la cual siempre se fragua en las relaciones de conocimiento, de
tar confiadamente y con agradecimiento que la vida nos viene de fuera, y
amor y de odio que cada persona, cada grupo y cada cultura establecen con
supone dejarnos desplazar, por el exceso de alteridad y de lo diferente más allá
aquellos y aquello que les rodea, incluido el Universo. Seguramente en deter-
de nuestro narcisismo. El amor también supone poder discernir confiadamen-
minados círculos tenemos bien asumido que las relaciones que establecemos
te las respuestas que la realidad ofrece a los interrogantes sobre el sentido del
con la familia y con nuestros grupos e instituciones más cercanas, objetos de
propio devenir personal, tan preñado de ambivalencias y de sinsentidos. Hay
nuestras motivaciones más profundas, son el fundamento de nuestras estruc-
respuestas, como las experiencias de trascendencia vividas en las relaciones de
turas psíquicas, de nuestras conductas y de nuestra identidad.
Sin embargo, a partir de la Ilustración, y en concreto de Copérnico, no
es banal la necesidad de tomar conciencia de que no solamente nos relacio- 1 . |OU, David (2001) Transcendencia deDéu i Creado de l'Univers en A la recerca d'una experiencia cristiana
namos y nos sentimos parte de la humanidad entera -inevitablemente globa- significativa. Ed. Claret p p 43.ss
lizada-y del ecosistema planetario en el que vivimos, sino que nuestro plane- |OU, David (2006) El laberint de Temps, la simfonia de la Materia. Assaig, I. Viena Edicions, Barcelona.

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Antoni Gomis Liado
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

grar con sentido la confianza en la evolución del Universo, en la evolución


amor confiado a los demás y en la vinculación a la totalidad del Universo del
humana y en las certezas de la razón, con los duelos sufridos insidiosamente
cual formamos parte, que convierten el tiempo limitado de nuestra historia
a causa de nuestra propia finitud. Y, por otro lado, si es posible establecer un
personal en una historia trascendente llena de vida y de sentido, dentro del
diálogo entre aquellos que ven sentido a la toda realidad, aunque Dios no
maravilloso devenir del Universo y de la historia de la humanidad.
exista,2 y aquellos que añaden al sentido que la realidad tiene en sí misma, el
En realidad, todos estamos inmersos en una humanidad que camina
sentido de una fe confiada en una Realidad Trascendente, fundamento y con-
hacia nuevas configuraciones culturales, sociales, económicas, políticas y reli-
sistencia de todo lo que existe y que muchos llamamos Dios;3 una Realidad
giosas de novedad tan radical, que rompen todos los esquemas del pasado e
no reñida con la razón, la vida y la ciencia, que hace que todo lo real llegue
incluso del presente. Lo hacen, además, en el seno de una transformación no
a tener su sentido último, Realidad que en Jesús se manifestó como Padre.
lineal y pacífica, sino en el torbellino de una situación trágicamente «inflicti-
Porque en la especie humana, a diferencia de otras especies animales, tenien-
va, azotada hasta la sangre y la muerte de millones de personas: el paro estruc-
do conciencia de nosotros mismos, seguimos preguntándonos de dónde
tural, el deterioro ecológico, la amenaza de la "bomba demográfica y migra-
venimos, a dónde vamos, qué sentido tiene la gran andadura cósmica y más
toria", el conflicto latente entre Norte y Sur y entre el despertar naciente de
en concreto nuestra andadura humana.
Oriente y el envejecer activo de Occidente; además de los fanatismos religio-
sos, las guerras y terrorismos absurdos; la maravillosa revolución tecnológica,
El pluralismo como exquisita variedad complementaria
etc.
Ante tan gran complejidad de la historia humana y de la historia de las
Hoy, el debate entre fe y razón, religión y ciencia, vuelve a estar de
religiones, llenas de logros, de vida y amor pero también jalonadas de muer-
actualidad. Una muestra de ello es el debate particularmente vivo que ha sus-
te y de odio, este artículo quiere mostrar que el Evangelio de jesús y el
citado el discurso del Papa Benedicto XVI en Ratisbona el 1 3 de septiembre de
Psicoanálisis, desde perspectivas diversas y horizontes últimos distintos, mani-
2006. "Todos los aspectos positivos de la Ilustración y la Modernidad han de
fiestan que dentro de nosotros mismos, a pesar de tantos conflictos, narcisis-
ser conocidos sin reservas", dice el Papa. Hemos de sentirnos agradecidos por
mos y dificultades que nos inundan interiormente, puede emerger, y ser res-
las maravillosas posibilidades que la Ilustración y la modernidad han abierto
catada con éxito, una tozuda confianza básica en la pulsión de vida y de amor
en la humanidad y en su progreso. Toda la humanidad y todas las religiones
que acompañe nuestra historia personal y colectiva. Al fin y al cabo, solamen-
han de pasar por la Ilustración ya que las crisis que provoca son crisis de cre-
te desde el amor y la fe confiada en la vida, podemos dar sentido y esperan-
cimiento y humanización. Con el Papa se puede decir hoy que no actuar
za a la evolución humana, y permitir-nos, sin sentirnos demasiado amenaza-
según la razón es contrario a la naturaleza de Dios, y también podemos adu-
dos, bucear en nuestra mente para conocer, y modificar en lo posible, la rea-
cir aquello que se señalaba en tiempo de Sto. Tomás de Aquino: "No puede
lidad psíquica que nos configura, especialmente todo aquello que mueve
pensar bien sobre Dios quien piensa mal sobre la naturaleza".
consciente e inconscientemente nuestras relaciones de amor y odio.
En realidad actualmente vivimos en una modernidad sin falsas ilusio-
En los frecuentes desencuentros que sufre nuestra mente entre el sen-
nes," como algunos llaman a la postmodernidad. En ella se ubica un estado de
tido y el sinsentido del devenir humano, hay la confianza básica en la vida
la mente en el cual la ambigüedad, el pluralismo, la contingencia, la incerti-
que nos guía en el juego creativo constante de búsquedas y respuestas posi-
dumbre, etc., son modos de experiencia individual, social y científica que
bles. Es un juego experimentado como la única manera de poder hallar res-
puestas y vínculos vivos al continuo evolucionar de la vida y de nuestra iden-
tidad más allá de la rigidez narcisista y fanática que esclerotiza y mata. 2 . "Etsi Deus non doretur"
Nuestra identidad humana, cristiana y religiosa ha recibido con ambivalen- i . "Etsi Deus daretur"
cias los logros y embates de la Ilustración, de la razón crítica y de la laicidad. 4 . CODERCH, Joan.(2001) La relación paciente-terapeuta. El campo del psicoanálisis y la psicoterapia psicoa-
nalítica. Paidós. Fundado Vidal ¡ Barraquer, Barcelona, pp.45 ss
En todo caso, es bueno que nos preguntemos, por un lado, si es posible inte-

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Antoni Gomis Liado
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

ponen en evidencia la colosal capacidad creadora de la evolución humana ral y diferente, porque sienten que les descolocan y desplazan de su seguridad
diversificada en tantas variaciones individuales, y también la imposibilidad de y de sus aspectos narcisistas e infantiles, y luchan por mantener su rigidez y su
la objetividad total y de alcanzar una verdad absoluta y universal. Por ello, vivir deseo de poder omnipotente, de una u otra manera. En cambio, en el otro
en un mundo de cambios culturales acelerados como los que se dan desde extremo, hay quien, ante ello, prefiere no pensar demasiado y quedarse ence-
hace décadas, supone un proceso de reestructuración y de adaptación ante las rrado en su propio mundo, también narcisista, desconfía de la plural realidad
múltiples interpretaciones de la realidad, que conlleva en sí mismo el abando- humana y de su entorno, y pasa de los demás viviendo a su propio aire. En fin,
no de la seguridad de la fe ciega en el razonamiento, en la ciencia y la meto- hay quienes queremos aceptar el reto que plantea la complejidad de la reali-
dología científica, en las posibilidades de descubrir leyes universales, en la exis- dad. Nos apuntamos al afán de los humanos por situarnos con sentido en la
tencia de principios éticos válidos para todos, en el progreso imparable de la evolución de nuestra historia personal y colectiva. Y nos comprometemos en
humanidad, en las creencias dogmáticas de cualquier signo, en la inmutabili- ella -impulsados por la esperanza y el amor- a vivir con gozo y dolor la com-
dad de la religión y del cristianismo en concreto, etc. Es decir, en términos usa- plejidad plural de la realidad, pero sin dejar de diferenciar con sentido crítico
dos hoy, estamos en continuos procesos de descontrucción y reconstrucción qué aporta cada uno de los aspectos diferenciales de lo que existe al proceso
de muchas de nuestras creencias y también de modelos científicos. de vida y muerte de la humanidad .

El pluralismo sano no afirma que una misma proposición pueda ser al


mismo tiempo verdadera y falsa, lo cual seria un relativismo, sino que cree que Fe, razón y ciencia: arrogancia y humildad
hay diversas perspectivas o teorías para explicar o describir la realidad, cada
una de las cuales puede contener una parte de la verdad y ser o no compati- A partir de la Ilustración y de la Modernidad, la razón, las ciencias sobre
ble con las otras. Hoy se admite comúnmente que las pretensiones de la cien- la naturaleza, la emancipación filosófica y la libertad de pensamiento, se han
cia han pasado de querer mostrar cómo el mundo nos es inteligible -que no proclamado autónomas y se han afianzado como tales en nuestra cultura y en
parece serlo-, a mostrar que hay "teorías" que nos hacen inteligible el mundo. cada una de nuestras mentes. Tienen como fascinante tarea conquistar y
La ciencia -si no se idolatra y no se pone al servicio del poder económico, polí- dominar la tierra5 y satisfacer el afán de someter el azar y de romper depen-
tico, religioso o de cualquier tipo-nos ofrece teorías inteligibles que única- dencia originaria a un Dios creador. La autonomía, en efecto, se ha dado prin-
mente explican algunos aspectos de la realidad y cómo funciona nuestro cipalmente respecto a los dogmas religiosos y a muchos relatos bíblicos inter-
mundo y el Universo, estando siempre abierta a nuevas inteligibilidades. pretados literalmente, y, especialmente, respecto a las actitudes mágicas y ani-
mistas de muchas creencias. A los humanos ilustrados les ha interesado más la
Por otra parte, ningún individuo humano - n i siquiera los genios- ni
pregunta sobre el mundo y sobre el Universo que la pregunta sobre la imagen
ningún segmento de la historia, agotan la cultura y la totalidad de la historia
de Dios que les habían presentado como creador de todo lo que existe y, a la
humana. Y nuestra identidad personal, aunque pueda mantener un núcleo
vez, como menospreciador de su misma obra y de la vida y la felicidad huma-
original que permite conservar nuestra mismidad más primigenia a lo largo
na, aquí y ahora.
del tiempo, hoy, más que nunca anteriormente, sufre constantes transforma-
ciones satisfactorias y/o perturbadoras, fruto del impulso creador de la vida. La razón ha confiado en sí misma y ha prescindido del principio de
Por ello, los humanos continuamente hemos de reparar y recrear con nuevo autoridad y de la prohibición de buscar la verdad al margen de creencias into-
amor nuestras relaciones con nosotros mismos, con los demás, con el mundo cables. La vida humana ha dejado de estar totalmente subordinada a un cielo
y el Universo, y también con Dios, si hemos optado por Él como respuesta de y un futuro misterioso, manipulados, muchas veces con afán de poder, por
sentido ante el misterio del Universo y de lo humano. aquellos que regían las instituciones eclesiales, que amenazaban con el infier-
no eterno a sus fieles si no se sometían a su dominio sacralizado y arcano.
Ante este escenario plural y evolutivo de la vida, hay individuos que,
sintiéndose amenazados e inseguros, con gran falta de fundamentos, se apun-
tan a nuevos fanatismos y fundamentalismos, llenos de violencia contra lo plu- 5. Gen 1,28

• 704. -IOS'
Antoni Gomis Liado
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

El exceso de la modernidad ha sido idealizar e idolatrar la razón y las Consistencia autónoma de la realidad. Nueva comprensión de rela-
ciencias olvidando su precariedad. Las ciencias difícilmente abarcan todos los ción de Dios con el mundo
asuntos humanos -demasiado complejos-. No han de olvidar que el desarro-
llo de nuestro cerebro nos permite formular preguntas las cuales, definitiva- La posible o real perversión de las ciencias no anula, en modo alguno,
mente, la naturaleza no puede responder. Se ha creado la ficción de que el el valor de sus excelentes logros. Tampoco anula el problema de Dios, la per-
conocimiento (e incluso la ciencia) impone ciertos modos de actuar que se versión que de él han hecho las diversas religiones, a través de fundamenta-
ofrecen como inevitables. Como diría Chomsky6 el "ídolo" de un conocimien- lismos, de actitudes idolátricas y de multitud de representaciones sobre Dios
to final que se impone y resuelve las cosas, de hecho sustituye nuestra res- al servicio de las fuerzas oscuras del inconsciente humano.
ponsabilidad humana de vivir embarazosamente ante el misterio y la búsque- La investigación y los hallazgos cosmológicos iniciados por Copérnico
da. Además, la manipulación de los medios de comunicación es el instrumen- y Galileo, que pusieron punto final a la visión geocéntrica del mundo; la hipó-
to con el que la "razón política" se apropia del poder por imposición del cono- tesis general, suficientemente fundada, de Darwin sobre la evolución de las
cimiento científico, impuesto como modelo de conducta humana cuando, en especies hasta llegar a la especie humana en la que se ve cómo el hombre des-
realidad, el conocimiento científico siempre es fragmentario. Si la física puede ciende del animal, el descubrimiento hecho por Freud de que en nuestra pro-
llegar a extraordinarias profundidades es porque se limita a cosas extremada- pia casa mental existe, escondido, un inconsciente, como condicionante y
mente simples, prescindiendo de la complejidad del mundo. moldeador de todas nuestras conductas y de nuestras representaciones men-
tales de Dios; las ciencias físicas, bioquímicas, biológicas, las llamadas neuro-
La ciencia conoce el mundo, pero muy pobremente. La ciencia trata de
ciencias, las psicológicas y sociales, la lingüística, las ciencias históricas y de los
cosas muy simples y formula preguntas básicas sobre ellas. La modernidad,
géneros literarios bíblicos, el progreso tecnológico, etc., todo ello, obedece a
así, no busca tanto dar cuenta del "sistema del mundo" como delimitar las
realidades y leyes específicas propias, autónomas en relación a lo religioso,
condiciones de la certeza. Para la mentalidad moderna el conocimiento ver-
que han abierto campos enormes de investigación sobre lo humano y han
dadero es un conocimiento garantizado, un conocimiento delante del cual no
estimulado un cooperador y fecundo encuentro entre la maravillosa diversifi-
es posible dudar. Actualmente no se renuncia a la idea de que todo conoci-
cación y pluralismo complementario de los individuos humanos y la naturale-
miento es relativo a determinas condiciones, sólo se rechaza que estas condi-
za cósmica y planetaria, en evolución constante.
ciones sean únicas. Por lo tanto, el conjunto de los fenómenos, para el hom-
bre postmoderno, no será abordable desde un único marco conceptual. Consecuentemente todo ello ha hecho que nos replanteáramos la rela-
ción de Dios con el Universo y con los humanos. Ese Dios -siendo un Misterio
Desde el momento que se abandona la idea de una razón universal, el
insondable en su Trascendencia- se ha manifestado en Jesús y en los maestros
mundo deja de ser descriptible. Como hemos dicho en el párrafo anterior, la
de espíritu con profunda cercanía a la historia humana, apostando con amor
ciencia contemporánea es la conjunción de grandes modelos teóricos que nos
por cada ser humano en concreto para mitigar su sufrimiento y buscar su feli-
hacen inteligible el mundo, pero, ahora por ahora, algunos de ellos son
cidad. Concretamente, se ha podido reflexionar el Evangelio de Jesús desde
incompatibles entre sí. Además se muestran incapaces de mirar e investigar
otras ópticas y ver su vida y su mensaje como un símbolo o ¡cono de la mani-
científicamente el Universo desde fuera del mismo.
festación de Dios en la historia humana.
Sobre todo, las ciencias, difícilmente alcanzan los asuntos y las dimen-
siones humanas. Las circunstancias humanas son demasiado complejas. La
ciencia y la religión son inconmensurables. La religión, en verdad, convive con Autonomía de las realidades terrestres
el misterio, la trascendencia y la oscuridad de las creencias.
La ciencia y la emancipación de la razón filosófica han hecho patente,
y consolidado de manera ya irreversible, el hecho de la autonomía de las rea-
6. ROLDAN, Juan Antonio, Cátedra CTR. Comentario a la entrevista de Matt Donnelly a Noam Chomsky lidades creadas. La naturaleza, la sociedad, la psicología, la misma moral obe-
publicada en Science&Theology News, en el número de marzo 2006. Universidad de Comillas. 2006

• 707.
.706.
Antoni Gomis Hadó
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

decen a leyes propias y específicas, que funcionan por sí mismas, con racio- logia de la liberación, con su insistencia en la salvación integral de las perso-
nalidad propia, en el entramado de la legalidad intramundana. nas y de los pueblos.
En la Iglesia católica, el creer ha sufrido cambios importantes Se ha dife-
renciado mejor la fe en Dios, en Jesús y su Evangelio, de las creencias -dog- Un nuevo concepto de creación
máticas o n o - y de la institución eclesial en toda su complejidad. Pero, sobre
todo, se ha aceptado la autonomía de las realidades terrestres respecto a la El animal humano, que tiene conciencia de la propia conciencia, sigue
religión. Y eso ha sido definitivo para la evolución de la misma Iglesia. El formulándose preguntas de sentido último, como se formula preguntas sobre
Concilio Vaticano II,7 hizo un paso de gigante en el proceso de enculturación la epistemología de las ciencias, de la filosofía y de la teología. ¿De dónde
de la Iglesia en la secularidad y promovió con su doctrina el reconocimiento venimos, a dónde vamos, tiene algún sentido último todo lo que existe? ¿El
de la consistencia que las realidades y los valores humanos tienen por si mis- Universo tiene un creador, y en qué sentido?
mos, al margen del sentido que les dé la religión. Pero el camino está en gran En la base de estas preguntas se abre el debate sobre la explicación
parte por hacer, y los últimos tiempos no se han distinguido precisamente por mítico-religiosa y mágica de la creación centrada en un Dios que crea a través
el avance. En la Iglesia ha habido reticencias posteriores más o menos defen- de intervenciones divinas directas en la naturaleza. Y en ese debate, hoy se
sivas relativas a la relación entre las ciencias y la religión, y han surgido reac- afirma desde la física que tanto el origen y evolución del Universo como el del
ciones fanáticas y fundamentalistas de aquellos que temen perder seguridades ser humano ya no se ven como fruto de este tipo de intervención divina a par-
y pretenden restaurar situaciones anteriores a dicho Concilio. Como es natu- tir de la nada. Según los conocimientos actuales de la física cuántica y de las
ral, aquí no se trata de afrontar esa tarea global. Pero sí resulta indispensable teorías del caos y del azar, hoy no se necesita un Dios creador, en el sentido
señalar un punto decisivo que, de alguna manera, condiciona toda nuestra de causalidad física matemática, para explicar ni el origen del Universo, ni el
reflexión: el cambio radical que el paradigma moderno impone en la manera de funcionamiento de las leyes naturales.
comprender las relaciones de Dios con el mundo. De ahí que cuando el creyente habla de Dios Creador, actualmente
Andrés Torres Queiruga" dice que nada más opuesto al cristianismo que piensa más vez más, en una Realidad Trascendente que ha intervenido desde
la actitud negativa ante un avance en la maduración personal o un progreso su trascendencia y amorosamente en el Universo, dándole, desde otra dimen-
científico, político o económico en la vida social. Al revés de lo que, por des- sión ya al inicio, impulso y consistencia. El creyente vive esta Realidad creado-
gracia, ha solido suceder, todo cristiano y toda cristiana debieran situarse ra desde la fe, al estilo de como vive la presencia de Dios en el hombre Jesús.
espontáneamente al lado de cuanto suponga un avance para la humanidad, La creación es también una verdadera encarnación, ya que Dios la penetra
conscientes de que de esa manera están acogiendo el impulso divino y cola- íntimamente.
borando con él. De hecho, cuando la fe logra comprenderse y realizarse así, El Universo entero sólo existe impregnado de Dios. Dios es el máximo
despierta una enorme sintonía en lo mejor de la sensibilidad moderna. El presente, "Interior intimo meo" afirmaba felizmente Agustín de Hipona, o glo-
impacto de una espiritualidad como la de Teilhard de Chardin tiene aquí su sando a Paul Tillich "Dios es el fondo de nuestro ser". La metafísica, con cora-
verdadero secreto y, pese a ciertos límites, su perenne legitimidad. Lo mismo zón, se traduce en poesía y mística. En efecto, todos los místicos establecen
que, en otra dimensión, sucede con la acogida mundial que ha tenido la teo- "una relación con la realidad última", ya sea como la que "fundamenta la vida
y que envuelve la totalidad de los seres del mundo", 9 o como un Dios perso-
nal. La palabra clave es 'relación', puesto que la experiencia mística instaura
una nueva manera de vincularse con todo lo existente, desde el amor.
7. VATICANO II. Caudium et Spes "Por esto, la investigación sistemática en todos los campos del saber, si
se hace de una manera auténticamente científica y de acuerdo con las normas morales, nunca será una
realidad contraria a la fe."
8. TORRES QUEIRUGA, Andrés (1997).Un Diospora hoy Recuperarla creación. Sal Terrae.Santander
9. MARTÍN VELASCO, Juan (1999) El fenómeno místico. Trotta. Madrid, p 293.
TORRES QUEIRUGA, Andrés (1997) Poruña religión humanizadora, Sal Terrae.Santander

.709-
• 708.
Antoni Gomis Liado
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

El creyente no tiene una actitud deísta, como si creyera en un Dios que Diálogo entre fe y Psicoanálisis
crea y que abandona el mundo a sus leyes, desentendiéndose del mundo, sino
que piensa que ese Dios que crea por amor, está en todas las cosas íntima- Freud11 y el Psicoanálisis
mente pero de manera trascendente. Cree en una cosmología basada en el
sentido y el amor, ¡dea omnipresente en los textos religiosos. Y afirma, con el Sigmund Freud, decía (1932) que "el Psicoanálisis es una ciencia espe-
término clásico "contingente", que el mundo no ofrece en sí mismo la raíz cial, una rama de la Psicología, una psicología abisal o psicología del incons-
última de su existir y de su sentido. Al afirmar, pues, que el Universo es crea- ciente".
do estamos simplemente diciendo que todo existente "no-Dios" lo es "desde- Freud había creado el Psicoanálisis al percatarse de la importancia del
Dios" en su intelección y sentido últimos. Esto excluye tan sólo la autonomía inconsciente humano y de sus dinamismos, y había concluido que la presen-
del Universo de este nivel ontológico radical. Pero hay otra autonomía -con- cia del inconsciente es constante en la construcción y la evolución de la com-
tinuamente presente en este artículo- que si se negara sería como negar la pleja estructura psíquica humana, esencialmente pulsional y relacional. Con
realidad del propio Universo en cuanto distinto - n o distante- de Dios. éste y muchos otros logros podemos decir que Freud ha sido una de las per-
Es decir, todo ello sólo es válido, si nos situamos en el nuevo paradig- sonas que más ha ayudado a la comprensión del sufrimiento mental humano
ma de un Dios no intervencionista y exquisitamente respetuoso de la autono- y a su alivio y superación.
mía del mundo y de los humanos, un Dios sobre el cual la ciencia no puede Con la finalidad de salvaguardar tanto las teorías como el método psi-
decir nada porque no cae en su ámbito de estudio. coanalítico, el mismo Freud inició un movimiento psicoanalítico. Desde enton-
Esta postura religiosa básica, así depurada, en su relación con misterio ces, profesionales serios de la teoría y práctica psicoanalítica se han ido exten-
de Dios se despliega concretamente, tanto si es afirmación conceptual como, diendo por los cinco continentes. Como en todo movimiento vivo, poco a
sobre todo, si es vivencia espiritual comprometida. Es un proceso en aparien- poco, en su seno han ido naciendo y desarrollándose mutaciones que han
cia contradictorio pero en realidad dialéctico: afirmación y negación (apofáti- ahondado, replanteado y modificado algunos paradigmas básicos de la teoría
ca), presencia y ausencia, "consolación" y "desolación", claridad luminosa y psicoanalítica y de la manera de operar técnicamente en la sesión analítica.
noche oscura, inmediatez y alejamiento.'0 La comunidad científica analítica continúa compartiendo y colaboran-
Una búsqueda que llega a lo religioso a través de la naturaleza, quizás do entre sí su dedicación común, centrada en la investigación sostenida de las
sólo encontrará a Dios de un modo panteísta. Para encontrar a Dios como per- complejas texturas de la experiencia humana, establecida en la interacción y
sona, se necesita partir desde la persona. Y este es el punto que puede ser rele- relación entre uno mismo y los demás, lo interior y lo exterior, el pasado y el
vante en la discusión entre psicología, neurología y teología. presente, la realidad y la fantasía, el consciente y el inconsciente.
En fin, quizá hay que buscar el sentido de la existencia -de la vida y del
Universo- en el ahora mismo, en aquello que descuidamos en otras dimen- Freud, la Ilustración y la representación mental de Dios
siones del mundo que no se miden con espacio, ni con tiempo, ni con inten-
sidades de interacciones físicas, sino con dimensiones como el amor, la justi- Freud afirmaba que si Copémico y Darwin vinieron a suponer un golpe
cia y la belleza. De ahí la genialidad de jesús al poner la "regla de oro" del mortal a la megalomanía del hombre creada por la religión, el Psicoanálisis le
amor a los hermanos como el único test indudable del amor a Dios. ha ocasionado quizá la más profunda de todas las heridas, al mostrar que ni
solamente podemos considerarnos como amos y señores en nuestra propia
casa, ya que nos habita el inconsciente.

10. HERRERO DEL POZO, Juan Luis (2006), Desocralizar es humanizar, humanizar es divinizar. Eclesalia, 11. Sigmund Freud nació en Freiberg, Moravia (actual Pribor, Chequia), de padres judíos, el 6 de mayo del
05/12/06 1856. Murió en Londres el 23 de Septiembre de 1939

• 777.
'110»
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO
Antoni Gomis Liado

Freud no investigó el Universo ni la evolución de la especie humana,


felicidad final; y finalmente, formula prescripciones morales, prohibiciones y
sino que investigó el Universo mental de los humanos, nuestro mundo psicológico
restricciones que le alejan de la ciencia y guía sus pensamientos y sus acciones
interno, sin tener miedo de llegar a las últimas consecuencias de la realidad del
a través de un sistema ético de premios y castigos. Las tres funciones han de
'inconsciente', como algo excluido de nuestro conocimiento, voluntad y con-
combatirse, afirmó.
trol, y que determina nuestra conducta, sin que podamos llegar a conocer
A partir de la concepción del ser humano que se gestó desde el
cuándo y de qué manera, ni en sus justas dimensiones.
Psicoanálisis, Freud hizo Incursiones antropológicas y culturales sobre los orí-
Freud era determinista y ateo. Afirmaba que todo tiene una causa,
genes de la religión y su desarrollo. Pero lo que creó más malestar a los plan-
incluso las llamadas 'decisiones libres' tienen una causa inconsciente. La física,
teamientos de las instituciones religiosas, fue la voluntad de Freud de ir a las
la biología, las ciencias físico-químicas, la neurociencia, la psicología y otras
raíces psicológicas inconscientes del creer individual y de la formación de la
ciencias sociales explican el comportamiento humano. No se necesitan dog-
representación mental de Dios. Desde su punto de vista, las representaciones
mas y creencias religiosas que den una explicación del mundo y del Universo
que tenemos de Dios son patológicas y expresiones de deseos infantiles espe-
a base de leyendas míticas coercitivas que han impedido a la razón ver la ver-
cialmente relacionadas con el propio padre idealizado.
dad. Mantiene que la única fuente de conocimiento del Universo es la elabo-
En efecto, Freud expresa que el hombre religioso se representa la crea-
ración intelectual de observaciones atentamente comprobadas, no las adivi-
ción del mundo a la manera de su propia génesis. El hombre adulto, delante
naciones no científicas. Con la ciencia y la razón, Freud no necesitaba a Dios
del mundo, se siendo tan inerme como cuando era pequeño. No quiere
para poder vivir. En "Una concepción del Universo", resume su actitud sobre
renunciar a la protección que gozó en su infancia. Pero ha reconocido, tiem-
la razón, la ciencia, el Psicoanálisis y la religión. Allí deja claro que no acepta nin-
po atrás, que su padre es un ser de poder muy limitado en el que no concu-
guna Weltanschauung religiosa, es decir, ninguna construcción intelectual que
rren todas las excelencias. En consecuencia, recorre a la representación-imago
resuelva unitariamente, sobre la base de una hipótesis superior no controlable
del padre de su infancia, tan sobrestimado por él, le eleva a la categoría de
-la de Dios-, todos los problemas de nuestro ser, y en la que, por lo tanto, no
divinidad y le sitúa en el presente y en la realidad. La energía afectiva de esta
quede abierta ninguna interrogación y encuentre su lugar determinado todo
representación y la persistencia de la necesidad de protección sustentan con-
lo que requiere nuestro interés humano.
juntamente el psiquismo del individuo y su representación de Dios, dirá Freud.
Pero también Freud, inmerso en la modernidad, se olvidó que es inhe- Así como no se requiere un Dios para explicar el Universo y la evolución
rente al ser humano la tentación del poder y de buscar la posesión absoluta de las especies ya que se pueden explicar por las ciencias físicas, biológicas, y
de la verdad, sea de corte religioso o de corte laico, y que, por lo tanto, tam- antropológicas -teniendo en cuenta sus límites-, tampoco hace falta que exis-
bién él podía tener esta tentación. Freud propuso, en efecto, que la solución ta Dios para explicar la representación mental de Dios que nos hacemos los
a la dictadura religiosa era otra dictadura: "Nuestra mejor esperanza es que el humanos, individual y colectivamente. Las diferentes representaciones que
intelecto -el espíritu científico, la razón- logre algún día la dictadura sobre la tenemos de Dios se pueden explicar por leyes socioculturales y por leyes psi-
vida psíquica del hombre". 12 cológicas.
Para él la religión tiene tres funciones: primero, explica el Universo Ahora bien, si la formación de la representación de Dios de nuestro inte-
desde su perspectiva revelada y postula un creador, poniendo límites a la rior y a través de la cual nos relacionamos con el Dios de la fe se puede expli-
investigación científica. En segundo lugar, la religión mitiga el miedo de los car por la acción compleja de una serie de causas psicológicas y sociales, ¿cómo
hombres a los peligros y vicisitudes de la vida y de la muerte, prometiendo la interviene ese Dios en las leyes psicológicas y sociológicas? ¿Qué papel tiene la
causalidad de Dios en ellas? ¿Cómo se relaciona el Dios trascendente con nues-
tro mundo interior? ¿Que queremos decir cuando hablamos de la gracia y de
12. FREUD, Sigmund. Obras completos , Vol II . 8. Una concepción del Universo XXXV en XII Nuevas apor-
taciones al Psicoanálisis (Continuación de "Introducción al Psicoanálisis.) verano del año1932. Ed. Biblioteca su acción, y de la presencia de Dios en el corazón humano? Si tenemos una
Nueva, Madrid, 1968. pag.953 ss representación de Dios totalmente personal, ¿con qué Dios nos relacionamos?

'112' .J/3.
Antoni Comis Liado
VIVIR. AMAR Y CONHAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

Las relaciones humanas-refac/ones de objeto, en Psicoanálisis zación de las estructuras mentales "internas", así como la forma en que estas
últimas determinan las nuevas relaciones interpersonales que se establecen
Es este apartado vamos a tratar de cómo el ser humano hace su anda- posteriormente.
dura psicológica estructurando su mente a partir de las relaciones con los seres
humanos convertidos en objetos de vinculación, amor y odio. Y veremos cómo Necesidad primaria del objeto frente a la búsqueda del placer
ello nos permitirá situar nuestra representación mental de Dios. La teoría de las relaciones objétales plantea la existencia de una necesi-
dad primaria de objeto, que no puede reducirse a la búsqueda del placer.
Las relaciones de objeto fundamento de nuestra identidad Parecería que el Ágape, como necesidad primaria en búsqueda del objeto
El Psicoanálisis actual, a partir de la teoría, la técnica y la práctica psi- de amor, es más importante para la estructuración de la personalidad que la pul-
coanalítica, ha llegado a la conclusión que el elemento del medio ambiente sión del Eros y la búsqueda del placer.
que más influencia en los nuestros comportamientos y maneras de ser es la Cuando hablamos de 'objeto' en la teoría de las relaciones objétales nos
relación que establecemos o hemos establecido con aquellos que nos rodean estamos refiriendo siempre a un "objeto humano", es decir, a una persona, una
o nos rodearon. Esta relación del sujeto con los seres humanos, objetos de las parte de una persona, o una imagen más o menos distorsionada de ésta. Aquí el
nuestras motivaciones más profundas, y entre ellas, principalmente de nues- objeto deja de ser impersonal y reemplazable, para volverse intensamente per-
tro amor y de nuestro odio, es el fundamento de las nuestras estructuras psí- sonal. No es el objeto de una pulsión, un mero requisito para la obtención del
quicas, de nuestras reacciones, tanto externas de comportamiento, como placer, sino un objeto de amor o de odio que el yo busca para encontrar respues-
emotivas, afectivas, intelectuales. Y es el fundamento de la nuestra identidad. ta a su necesidad de relación. Y, una vez encontrado, estos sentimientos que-
Por esto nosotros hablamos de relación del sujeto con el objeto de su amor y de dan tan ligados a ese objeto específico, que sólo a través de un duro y difícil
su odio, y también de relaciones de objeto o de relaciones objétales. trabajo de duelo podrá abandonarlo y volver a colocarse en las condiciones
que permitirían una nueva elección.
La evolución del Psicoanálisis ha profundizado en la teoría de las rela-
ciones objétales. Actualmente esta teoría pretende dar cuenta de cómo la Se enfatiza el efecto estructurante que la relación real con el objeto y con
experiencia de la relación del sujeto con los objetos genera organizaciones inter- el entorno cultural tiene sobre el psiquismo. Esta visión destaca la importancia de
nas perdurables de la mente. Es decir, las estructuras psíquicas se originan en la la matriz ¡nterpersonal y social de que se nutre y en la que crece la organiza-
internalización de las experiencias de relación con los objetos. Existe, siempre, ción de la vida psíquica del individuo.
una interacción entre la internalización de las experiencias de relación, por una En cambio Melanie Klein y su escuela, acentúan la determinación pul-
parte, y la actualización de las estructuras relaciónales internalizadas, encarnán- sional de la experiencia de la relación con el objeto, y concentran su atención
dose éstas en nuevas relaciones, que a su vez serán internalizadas. En conse- en el objeto interno y su efecto determinante sobre la vida posterior del suje-
cuencia, la vida de relación toma la forma de un proceso circular. to. El objeto de la pulsión es aquella entidad -ya sea externa al cuerpo del suje-
to o parte del mismo- que permite la descarga de tensión pulsional, genera-
Es fácil percatarse que los humanos no conocemos los objetos, sino
dora de placer, a través de una conducta consumatoria que constituye el "fin"
nuestra relación con ellos. Nosotros no hemos experimentado nunca la vida
de la pulsión. En este contexto, el objeto es el elemento más variable de la
fuera del contexto objetal. Los procesos representacionales implican a los
dinámica pulsional, ya que es infinitamente reemplazable .
objetos y la persona que los representa en una recíproca interacción dinámi-
ca, hasta el punto que ser alguien es ser la historia de nuestros encuentros con La teoría de las relaciones objétales rompe desde un comienzo con la
los objetos. teoría de las pulsiones, más acentuada por Freud, al destacar otras motivacio-
nes del ser humano no relacionadas con la búsqueda del placer impersonal,
Esta teoría permitiría integrar, de forma armoniosa, los elementos
sino con las necesidades de relación, altamente personales. Por esto Fairbaim
"internos" y "externos" de la experiencia humana, ya que investiga y concep-
afirmó que "la libido es esencialmente buscadora de objetos" y no de placer:
tuaba la influencia de las relaciones interpersonales "externas" sobre la organi-

• 7 7J.
'114'
Antoni Comis Liado
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

Ocurre como en el cambio analítico, que no consiste en el despuntar


el placer constituye una señal indicadora respecto del objeto, pero el fin es el
de la comprensión del paciente sobre sí mismo, sino en la modificación de su
objeto, el otro. En la misma línea, Winnicott distinguió entre las "necesidades
capacidad de relacionarse, de conectarse con el analista de una manera nueva.
del ello", es decir, los deseos pulsionales, y las "necesidades del yo".
Estas necesidades incluyen anhelos tales como el de ser visto, recono-
El pasado y el presente. El inconsciente.
cido y comprendido, o el de compartir la propia experiencia subjetiva con
De entre todas las relaciones y experiencias, las que más nos marcan
otro ser humano. Cuando éstas no encuentran respuesta, la reacción emo-
son las que mantenemos en la infancia.
cional del sujeto no es de frustración, sino de vacío y desesperanza. Cuando
la encuentran, lo que surge no es una experiencia de placer sino de armonía Las ricas relaciones mentales que las representaciones del objeto esta-
y plenitud. blecen dialécticamente con las representaciones que tenemos de nosotros
mismos son las que proporcionan una especial importancia a determinados
Reconocer la importancia esencial de estas necesidades de relación
recuerdos. A veces, la patología dificulta la integración de los recuerdos y de
objetal no supone en absoluto ignorar la vigencia de los deseos pulsionales
las representaciones del objeto a la situación presente. Otras veces, una inte-
-sexuales y agresivos-. Estos existen, indudablemente, pero en condiciones
gración que fue apropiada en un estadio anterior deviene inapropiada en la
normales sólo se manifiestan en el contexto de relaciones altamente persona-
fase siguiente de desarrollo: en tal caso, el individuo encuentra que la nueva
les. En ello, la norma es el deseo sexual como parte del amor objetal, y el
elaboración de la propia identidad, es decir, de la representación de si mismo,
deseo agresivo como parte del odio objetal, ambos indisociables de las perso-
entra en conflicto con la representación habitual de un objeto relevante para
nas a quienes se dirigen. Ni tampoco se ignora todo lo que la escuela Kleiniana
él, como puede ser por ejemplo la representación de Dios. Por eso, a pesar de
dice sobre la escisión del objeto, la relación con el objeto total, las ansiedades
partir siempre de nuestro recuerdo, deberemos interpretar y revalidar cons-
egocentradas y alterocentradas, etc. Pero se postula la necesidad primaria de
tantemente nuestras representaciones.
relación con el objeto, más allá de la búsqueda del placer, y del erotismo, por
tanto. Gracias al Psicoanálisis, podrá observarse, con relativa facilidad, cómo
entre la forma de vivir el adulto las experiencias más significativas, emotivas o
El proceso analítico ya no puede concebirse como organizado alrede-
conflictivas y la manera como las vivió en su infancia, existe una línea o nexo
dor del "hacer consciente lo inconsciente", sino en términos de una evolución
de unión, una continuidad en la experiencia. Esta ¡dea de la continuidad de la
progresiva del vínculo personal que se establece entre el paciente y el analista.
experiencia humana, desde la infancia a la vejez, es probablemente, se re-
Es decir, el fundamento del impulso motivacional humano no sería la
conozca o no, una de las mayores aportaciones del Psicoanálisis al autocono-
gratificación y la reducción de tensión -utilizando a los otros como medio para
címiento del hombre de nuestra época: a nivel filosófico, a nivel de la repre-
ese f i n - ; por el contrario, el fundamento motivacional será precisamente la
sentación artística, a nivel de la historia y del conocimiento de la infancia, a
conexión con otro como fin en sí mismo: la libido no busca el placer sino el obje-
nivel del conocimiento psicológico.
to; es adhesiva porque su verdadera naturaleza es más la adhesividad que la
Sobre el inconsciente solamente diremos aquí que es la parte oscura,
plasticidad. El niño se apega a los padres a través de cualesquiera de las for-
irracional, impersonal, involuntaria de nuestro ser. Es una parte extraña al yo,
mas de contacto que éstos le brinden; y esas formas se convertirán en patro-
al hombre racional que construye el mundo y a quien le cuesta tener dina-
nes de apego y conexión con otros para toda la vida.
mismos inconscientes, inaccesibles. Su tensión es la de la descarga o satisfac-
¿El placer? Será una forma, quizás la más maravillosa, de conexión
ción, se expresa con simbolizaciones, contenidos conceptuales, irracionales,
con otros. Pero si los progenitores producen experiencias sobre todo dolo-
desplazamientos, etc. Su proceso es el primario, tiende a la satisfacción, al
rosas, ¿evitará el niño a sus padres, como sugeriría la teoría de Freud, y bus-
principio del placer, Y busca los medios de hacerlo, y no tiene en cuenta el
cará otros objetos que brinden mayor placer? No parece que sea así.
principio de realidad, y por lo tanto no cuenta con la realidad.
Un bebé puede ser alimentado sin amor, pero la crianza impersonal o
carente de amor no conseguirá producir un niño autónomo.

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Antoni Gomis Liado
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

potencial o de transición, el espacio de la cultura y del juego. En este espacio


La relación de objeto según Winnicott
de transición, si la madre (el padre, o el ambiente) lo permite, el niño/a des-
Lo que interesó a Winnicott" fue la calidad de la experiencia subjetiva (la
arrolla la capacidad de utilizar un símbolo de unión -juguete o pieza-, que le
sensación de realidad interior, la plenificación de la vida con el sentimiento de
permite hacer la experiencia de separación sin demasiada ansiedad y hace
significado personal, la imagen de sí mismo como un centro diferente y crea-
posible la emergencia de la realidad personal del niño como un yo integrado
dor de la propia experiencia). Su centro de interés fue la persona que actúa y
y diferenciado.
funciona como persona, pero que no se siente como tal.
Winnicott insinúa que el juguete que surge en el espacio potencial del
Llamó "preocupación maternal primaria" a un peculiar estado de sensi-
niño es el primer símbolo claro de la relación interpersonal. En realidad, cons-
bilidad de la madre que otorga al niño/a la necesaria creencia de que su pro-
tituye el principio de la cultura, la cual se entendería como la elaboración cons-
pio deseo crea el objeto deseado: momento de la ilusión de la omnipotencia
tante y creciente de los símbolos que utilizamos para representar nuestra vida. El
subjetiva del pequeño en el "entorno de contención" creado por la madre; un
arte, la literatura y la religión estarían comprendidos dentro de la cultura, ubica-
espacio psíquico y físico dentro del cual el niño está protegido sin saber que
dos en este espacio de transición. La vida tendría sentido en la medida en que
lo está, de modo que esa misma inconsciencia pueda constituir el escenario
el individuo fuera capaz de establecer y mantener relaciones personales genui-
para la próxima experiencia que surja en forma espontánea.
nas, y la cultura fuera la incesante lucha del hombre para definir y expresar el
Winnicott contempló el desarrollo como una secuencia no lineal. En
sentido que para él tiene la vida.
ella, la experiencia de realidad objetiva no suplanta a la de omnipotencia sub-
En sus escritos tardíos, Winnicott amplió sus conceptos a una visión de
jetiva, se agrega. Y entre estas dos formas de experiencia se añade una terce-
la salud y de la creatividad mental en la cual la experiencia de transición pasó
ra: la experiencia de transición. El objeto de transición no se experimenta
a ser el área protegida dentro de la cual puede operar y desenvolverse el self
como creado y controlado de forma subjetiva, ni tampoco como encontrado
(si mismo) creativo.
y separado. Es algo intermedio, ambiguo y paradójico. Lo crucial en un des-
empeño parental adecuado será precisamente que el progenitor no cuestione Descubrió que los pacientes, no buscaban en la situación analítica la
esa ambigüedad del objeto transicional, el cual permite al niño mantener un gratificación de deseos infantiles, íibidinales o agresivos, sino un incondicional
lazo imaginario con la madre a medida que ella se separa gradualmente y por "amor de objeto primario" no ligado a zona erógena alguna. Algo en sí mismo
periodos cada vez más prolongados. del que se habían visto privados en la infancia.

La experiencia asimilada de una buena relación madre-niño/a consti-


tuye la base de todo buen desarrollo ulterior. Esta buena relación, y la con-
fianza que engendra en el niño/a, posibilita el proceso de separación y aleja-
Dios como objeto de amor. Dios como objeto transicional
miento, necesarios para que el individuo pueda devenir autónomo, integrado
en la propia identidad y soledad personal, satisfactoriamente. En efecto, ya Freud y la religión: Dios como una representación de objeto
desde pequeño, el niño/a, en presencia de la madre, se puede olvidar duran-
te unos momentos de esta presencia a nivel consciente, por ejemplo cuando El análisis de Freud sobre la psicodinámica de la fe y del sentimiento
juega. Poco a poco el niño puede tolerar la ausencia real de la madre sin sen- religioso ha sido una contribución creadora e importante para el estudio de la
tirse abandonado. Pues bien, entre la seguridad que el niño experimenta en la religión. Poniendo en relación la representación de Dios con la figura paterna
época fusional cuando está en los brazos de la madre, y la experiencia que vive y uniendo el sentimiento religioso con las experiencias y vinculaciones con el
cuando ella está ausente como una realidad otra, Winnicott sitúa ese espacio padre, Freud estableció el proceso evolutivo que condiciona la fe.
Ana M. Rizzuto, más específicamente, sostiene que la formulación ori-
ginal de Freud, constituye una de sus mayores aportaciones a la comprensión
1 3 . WINNICOTT.D.W. (1971) Realidad y juego. Buenos Aires, Granica, editor 1972. del hombre, y en particular del hombre como un ser relacional-objetal, esto
WINNICOTT,D.W. (1987) Los bebés y sus madres Buenos Aires, Paidós, 1990

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VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

es, del uso que de por vida hace el ser humano de las ¡magos y representa- sobre todo), y evoluciona juntamente con las representaciones mentales que
ciones objétales tempranas, y, no en menor medida, de su religiosidad como el individuo tiene de sí mismo, de los demás y del mundo.
una actividad relacional-objetal. Los teólogos han dicho siempre que la presencia de Dios en el creyen-
La dialéctica entre representaciones objétales primarias (de los padres) y te, a través de la llamada gracia, no suprime el orden creado ni sus leyes.
representaciones de si mismo, es el ámbito de y en el cual se origina la represen- Dejando claro, como vamos diciendo, que nosotros aceptamos la autonomía
tación de Dios, a través de varios procesos, y es también el horizonte en el que de todas las leyes neurobiológicas, psicológicas y sociológicas que configuran
despliega su transformación, su permanecer, su uso. A cada instante crítico del nuestras representaciones mentales de Dios, de nuevo surge la pregunta sobre
ciclo de vida, que comporta una reestructuración de la dialéctica entre repre- cómo se da la acción de Dios en el espíritu del creyente, ya que esa acción no
sentaciones objétales primarias y representaciones del sí mismo, entra en cri- puede interferir directamente en ninguna de las leyes psicológicas que confi-
sis, también, la representación de Dios, aunque nunca el hombre pueda pres- guran su representación mental de Dios, representación que tiene caracterís-
cindir de tener una. ticas inconscientes y conscientes que vehiculan la relación con Dios. Y si deci-
mos que la fe es un don de Dios, ¿cómo actúa ese don desde la trascenden-
Si, como se ha dicho, las representaciones objétales son la interioriza-
cia de Dios? O bien, ¿hemos de considerar, desde la visión creadora trascen-
ción de las experiencias de relación con el objeto, tanto las relaciones objéta-
dente, que en ese don también se incluye en los dinamismos psicológicos que
les de las figuras parentales, como la relaciones objétales de Dios siempre
configuran la representación de Dios del sujeto? ¿Qué ocurre con aquellos que
serán fruto de relaciones, pero no de un modo estático sino dinámico.
no han tenido unas buenas relaciones con sus padres, o que tienen enferme-
También se ha dicho que, según Freud, la representación de Dios se
dades psicológicas, y no pueden tener una base psicológica suficientemente
construiría con la imagen de un padre ensalzado en quien el sujeto busca pro-
sana para construir su representación de Dios?
tección. Sin embargo, aquí hemos de precisar que importantes estudios psi-
coanalíticos posteriores a Freud han demostrado que las relaciones que el Me permito, poner un apunte sobre la dificultad psicológica que tuvo
niño/a ha establecido con la madre tienen un papel quizás más importante en Freud para poder tener una representación de Dios mínimamente confiada.
la construcción de la representación psicológica de Dios. Si esta relación del En efecto, como ha investigado profundamente A.M. Rizzuto (1998),15 Freud
niño/a con la madre ha sido suficientemente buena y satisface las necesidades tuvo dificultad en creer porque sus relaciones de objeto con las primeras figu-
narcisistas y relaciónales del niño, generalmente crea una confianza básica en ras de apego, especialmente las parentales, no fueron exitosas, además de
la vida, en si mismo y en Dios que repercute en las relaciones con los demás, otras causas como pudo ser su concepción de la ciencia y de la religión. Freud,
y también en la configuración de una representación de Dios egosintónica, durante sus primeros tres años de vida, tuvo una nodriza con la que se sintió
basada en las características emotivas de los intercambios afectivos entre la muy vinculado afectivamente y con la cual iba a la Iglesia católica. A los tres
madre y el hijo. Contrariamente, las dificultades profundas en la vinculación años, esta nodriza desapareció de su vida, porque los padres de Freud la des-
emocional entre madre e hijo/a interfieren en la capacidad de entregarse con pidieron por ladrona. Por otro lado, Freud tuvo una madre que no pudo aten-
confianza a los demás y favorecen una representación no egosintónica de derle suficientemente. Freud la sintió fría respecto a él. Se ausentaba por tener
Dios. Es decir, las investigaciones, sobre todo de Ana Maria Rizzuto,14 han que atender a familiares suyos y a hermanos de Freud. Freud la vinculó a la
demostrado que la figura materna ofrece de modo privilegiado las condicio- muerte por determinas circunstancias familiares; además él sentía que su
nes emocionales, el esquema de representación y el material para la formación madre le quería por el prestigio que le daba tenerle como hijo. Cuando murió,
de la primera representación de Dios. La representación de Dios del niño o de muy entrada en años, Freud no fue a su entierro, envió a su hija Ana, cosa que
la niña, pues, está vinculada a las primeras relaciones de objeto (de los padres no ocurrió con el padre de Freud. Precisamente, cuando Freud se quedó sin

15. RIZZUTO, Ana-Maria, (1998) Perché Freud ha rifiutato Dio? Torino, Centro Scientifico Editore,2000. Ver la
14. RIZZUTO, AnaMaria, (1979) El Nacimiento del Dios vivo. Un estudio psicoanalítico. Madrid.Trotta, 2006.
interesante introducción a la edición italiana de Mario Aletti
En algunos párrafos de este artículo seguimos a esta magnifica psicoanalista, a veces al pie de la letra.

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VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

nodriza y su madre tampoco le podía atender, Freud se refugió en su padre, Actualmente las psicologías psicoanalíticas del yo y de las relaciones de
teniendo buena relación él. Pero más adelante, el padre sufrió una quiebra objeto que hemos presentado han dejado claro que aquello que busca el ser
económica y emocional, y Freud descubrió su debilidad, sintiéndolo desclasa- humano al nacer son las relaciones vinculantes con una persona humana obje-
do y débil. Freud, en todo caso, tuvo que ayudar a la familia y al propio padre to de su amor, una persona no reemplazable fácilmente. El amor, el ágape, a
en determinadas decisiones y también en economía. No podía admirar a un una persona concreta como objeto total tendría entidad primaria propia y
padre a quien había tenido afecto. La relación conflictiva con sus figuras principal respecto a lo pulsional y erótico, que seria concomitante al encuen-
parentales no le permitió poner unas bases con un mínimo sentido a su repre- tro con esta persona.
sentación mental de Dios. Según lo que Freud había descubierto, no podía El Psicoanálisis, pues, acentúa este tipo de relación personal para con-
ensalzar a su padre dentro de sí mismo porque Freud se sentía mucho más seguir llegar a ser autónomo. Y dado que las primeras relaciones de objeto con
fuerte que él, y no podía ya esperar nada de él. Ciertamente tampoco podía los padres se dan en el principio de la vida, estas relaciones objétales perdu-
idealizarlo en su representación mental de Dios, ni tampoco podía idealizar la raran a lo largo de la existencia y nos configuraran. Dicho de otra manera, en
figura materna, tan maltrecha emocionalmente dentro de Freud. Freud no cada circunstancia de nuestra vida se hará presente la experiencia de estas
tuvo una base emocional sana con sus figuras parentales que le permitiera dar relaciones tempranas. Y, claro, esta configuración también estará presente
vida a una representación de Dios con sentido. El ateísmo, además de una cuando alguien se relaciones con Dios. Y en Dios, normalmente, se buscará un
decisión conceptual, era una condición emocional. A pesar de ello, su incons- objeto personal trascendente de amor y odio. Es obvio pensar que cuando
ciente le hizo una mala, ¿o buena?, jugada. Por un lado, es curioso el gran uno se dirige a Dios, lo hace desde y a través de sus estructuras psicológicas
número de citas bíblicas en sus publicaciones, y por otro lado, durante su vida representacionales concretadas en una representación propia y estrictamente
compró y se rodeó de antigüedades: eran figuras egipcias y romanas que apa- personal.
recían grabadas en la Biblia Philippson que le había regalado su padre. Estas Además, esta anécdota que acabamos de contar sobre Donald Winni-
figuras y antigüedades que llenaban su casa y su escritorio tenían una doble cott y la evangelización, nos emplaza a satisfacer adecuadamente nuestra
función: Freud, inconscientemente, se sintió acompañado hasta el momento necesidad de amor y de afecto, y a ayudar a construir psicologías sanas a tra-
de su muerte de símbolos, de objetos transicionales, que le hablaban incons- vés de una buena y responsable relación de los padres con los hijos, sabiendo
cientemente tanto de su padre como de Dios, siendo él ateo. Pero en cual- que con ello preparamos a los hijos, y a aquellos que dependen de nosotros,
quier caso, Freud no tenía bases emocionales positivas de las cuales pudiera para hacer un buen camino. Un terreno bien fundamentado en el amor que
nutrirse una representación mental de Dios con sentido. nos han tenido, en el amor que supone una buena apertura a la alteridad, y
en la confianza en la vida, es una buena base para poder amar a Dios por enci-
ma de todo, amarse a si mismo adecuadamente y amar a los demás como a
La relación de objeto en el centro de la evangelización
uno mismo.

Una vez que Donald Winnicott fue invitado a dar una conferencia sobre
la evangelización en familia, sorprendió a su auditorio hablando casi exclusiva- Confianza básica y representación de Dios
mente de los cuidados preverbales, a partir de la importancia decisiva del modo
con que el niño es sostenido en brazos. Sólo un "ambiente facilitante", sinteti- En definitiva, según Freud, las relaciones de objeto que hemos tenido
zaba en la expresión "madre suficientemente buena", y por tanto fiable, per- con nuestros progenitores se internalizan y generan organizaciones internas
mite aquellos procesos de maduración y de crecimiento en la confianza, que de la mente que perduran a lo largo de la vida. Estas representaciones son lla-
están en la base de la posibilidad de "creer en". Y es sólo en continuidad con la madas inconscientemente a la mente cada vez que nos relacionamos con los
experiencia preverbal de la "atendibilidad humana" adquirida al sentirse abra- demás, se van transformando de acuerdo con las nuevas relaciones estableci-
zado, que el niño estará en condiciones de acercarse al concepto de "brazos das, vuelven a internalizarse juntamente con otro tipo de relaciones, y así
eternos" de Dios.
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Antoni Comis Liado
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

disposición negativa destruye el fundamento afectivo en el que apoya la fe.


sucesivamente. La representación objetal de Dios, pues, tiene varias fuentes:
En el mejor de los casos, cuando ha habido una buena relación de obje-
por un lado las preguntas de sentido que nos hacemos los humanos como
tos con las primeras figuras de apego, esta confianza básica en la bondad pro-
especie que tiene conciencia de sí misma, de su camino de vida y muerte en
pia, en la de los demás y en la de la realidad toda, es la que permitirá superar
la historia, y de la realidad; además, ya desde pequeños, sea en la familia o sea
las disociaciones y fragmentaciones internas y externas, y el conflicto entre
en la cultura en la cual vivimos, se nos ofrecen diversas representaciones de
amor y odio que acompaña inexorablemente el ser humano.
Dios que también internalizamos; finalmente los dinamismos de las primeras
relaciones de objeto y de otras posteriores, tienden a actuar, favoreciendo o
no, las vinculaciones y contenidos afectivos de la representaciones mentales A pesar de todo, confiar: Conflicto psicológico radical del ser humano
de Dios, que configuran nuestra relación con el Dios en que se cree.
Después de hablar de la confianza básica y antes de hablar del amor y
Desde que nacemos, los humanos nos encontramos con una realidad
el dolor que supone el encuentro con uno mismo y con la alteridad, es bueno
desgarradora, llena de acontecimientos dolorosos y de dificultades. Y precisa-
expresar el drama humano a través de dos textos que muestran el sufrimien-
mente aquello que permite situarnos y orientarnos delante de esta realidad
to que surge de la división y los conflictos ¡nherentres a nuestra estructura psi-
externa e interna tan caótica, es la relación de fe y de confianza básica que
cológica personal, conflictos que a veces parecen quebrar nuestra esperanza.
vamos estableciendo con las primeras figuras de apego y con aquellos que nos
Un texto es de Freud, y otro, como si fuera un texto paralelo, es de San Pablo.
rodean. En efecto, si estas relaciones son lo suficientemente satisfactorias,
poco a poco se va estableciendo en nuestro mundo inconsciente el convenci-
miento de la bondad de la realidad, tanto de los demás como de sí mismo. El pesimismo de Freud
Este convencimiento se convierte en un sistema de creencias sobre la bondad Freud no era optimista. Había probado en sí mismo el abandono y
propia y de la ajena, sistema que poco a poco se va estructurando y reformu- había reflexionado sobre la agresividad humana y el mal humano. Freud
lando, y a partir del cual vamos construyendo la representación de un mode- expresa:
lo de mundo que permitirá situarnos y vivir sin demasiadas angustias. Este sis- «Un proverbio advierte la imposibilidad de servir a la vez a dos señores.
tema comprende la creencia y la certeza de que los y la realidad toda preva- El pobre yo se ve aún más apurado: sirve a tres severos amos y se esfuerza en
lecerán positivamente por encima de cualquiera amenaza. Uno tiene una conciliar sus exigencias y sus mandatos. Tales exigencias difieren siempre, y a
especie de oscura sensación de que, a pesar de todas las dificultades, no será veces parecen inconciliables; nada, pues, tiene de extraño que el yo fracase
abandonado. En el fondo, si el desarrollo es adecuado, la fe inherente al cre- tan frecuentemente en su tarea. Sus tres amos son el mundo exterior, el super-
cimiento humano se concreta en una fe en la bondad de la vida y en un sen- yo y el ello. Si consideramos los esfuerzos del yo para complacerlos al mismo
timiento de confianza básica en la realidad. tiempo o, mejor dicho, para obedecerlos simultáneamente, no lamentaremos
ya haberlo personificado y presentado como un ser aparte. Se siente asediado
El creyente, pues, afirmando a Dios, afirma que la vida y el mundo son
por tres lados y amenazado por tres peligros a los que, en caso de presión
buenos. La fe cristiana y la fe religiosa suponen un pacto con la vida, pacto
extrema reacciona con el desarrollo de angustia. Por su procedencia de las
necesario para aceptar el creador de la vida. Las dos relaciones con la vida y
experiencias del sistema de la percepción está destinado a representar las exi-
con Dios son solidarias y recíprocas.
gencias del mundo exterior, pero quiere también ser un fiel servidor del ello,
Por eso no se puede hablar de fe cristiana cuando no hay la confianza
permanecer en armonía con él, recomendarse a él como objeto y atraer a sí
básica en la vida. Quien no tiene esta confianza difícilmente creerá en ese
su libido. En su empeño de mediación entre el ello y la realidad se ve obliga-
Dios, autor trascendente de la vida y del mundo por amor y, difícilmente, se
do muchas veces a revestir los mandatos inconscientes del ello -con sus racio-
sentirá hondamente vinculado y agradecido a Él por ese don de la vida y su
nalizaciones preconscientes-, a disfrazar los conflictos del ello con la realidad,
aventura, confiando en Él a pesar de todo lo que pueda amenazarla. Si la con-
a fingir, con insinceridad diplomática, una atención a la realidad aun en aque-
fianza básica se pierde, brota el resentimiento, el odio contra la vida, y esta

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Antoni Gomis Liado
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

Nos casos en los que el ello ha permanecido rígido e inflexible. Por otra parte, Gracias sean dadas a Dios por Jesucristo, Señor nuestro! Así, pues, con la razón
es minuciosamente vigilado por el rígido super-yo, que le impone determina- sirvo la ley de Dios, pero con la carne a la ley del pecado.» (Rom 7,14-25)
das normas de conducta, sin atender a los mandatos que lo apremian por Aquí San Pablo se las arregla como puede para aceptar su división inter-
parte del ello y del mundo exterior, y le castiga en caso de infracción con los na, y ve la solución a sus problemas en la confianza en Jesucristo, y en el man-
sentimientos de inferioridad y culpabilidad. De este modo, conducido por el damiento de amor a los demás y a sí mismo de una modo adecuado. Pero
ello, restringido por el super-yo y rechazado por la realidad, el yo lucha por lle- sigue diciendo muy realistamente que la división interna continua.
var a cabo su misión económica, la de establecer una armonía entre las fuer-
zas y los influjos que actúan en él y sobre él; y comprendemos por qué, a Espacio y objetos transicionales: encuentro con uno mismo y con
veces, no podemos menos de exclamar: «¡Qué difícil es la vida!» Cuando el yo la alteridad
tiene que reconocer su debilidad, se anega en angustia, angustia real ante el
mundo exterior, angustia moral ante el super-yo y angustia neurótica ante la En la teoría de Winnicott cada objeto da lugar a la inauguración de un
fuerza de las pasiones en el ello.»16 espacio: el objeto subjetivo inaugura el espacio del mundo interno; la madre
como real e independiente del bebé inaugura el espacio de la realidad com-
Los psicoanalistas actuales ponen la confianza básica en la vida que per-
partida; el objeto transicional inaugura el espacio de la creatividad.
mite salir del propio narcisismo, para desde la aceptación de uno mismo, de
la alteridad y de la realidad, tener esperanza en poder gozar de la vida. ¿Cuál es el destino del objeto transicional? Se le relega al limbo, no se le
olvida (no es reprimido), tampoco se le llora (no se hace duelo por él). Pierde
Este texto de Freud, se puede comparar con el capítulo séptimo de San
significado, pero el espacio que inaugura es habitado luego por el juego, la creación,
Pablo a los Romanos. San Pablo también había vivido lo mismo que poste-
los diferentes elementos que componen el mundo de la cultura. Conocemos bien la
riormente vivió Freud. Veámoslo.
idea de Winnicott acerca de que los tres espacios o áreas que los objetos inau-
guran, permiten la construcción de una "vida personal" enriquecida por el contac-
Las dificultades de S. Pablo a pesar de confiar en Jesucristo
to íntimo de la persona consigo misma; por una relación real con las otras personas
«Sabemos, efectivamente que la Ley es espiritual, pero yo soy carnal,
y el medio ambiente y por la posibilidad de gozar de experiencias creadoras.
vendido al poder del pecado. Porque aquello que llevo a término, no lo
Los fenómenos transicionales permiten al individuo integrar poco a
entiendo, puesto que no obro aquello que quiero, sino que hago aquello que
poco la alteridad. El pequeño ser humano, en efecto, no es capaz, sin sufrir
me desagrada. Si hago, pues, aquello que no quiero, reconozco que la Ley es
traumatismos desestructurantes, de soportar de un día para otro encontrarse
buena. Por lo tanto entonces ya no soy yo quien lo hace, sino el pecado que
con la realidad del otro, que siempre estará a una cierta distancia aquiescen-
habita en mí. Sé que el bien no habita en mí, es decir, en mi carne; puesto que
te. Hay que vivir, durante largos años, pero sobre todo en los primeros meses
querer el bien está a mi alcance, pero no de practicarlo, porque no hago el
de su existencia, por una parte, de relaciones que le gratifican suficientemen-
bien que quiero, sino el mal que no quiero: esto es lo que hago. Si hago, pues,
te para darle una seguridad interna de que, visto todo, no será destruido, sino
aquello que no quiero, ya no soy yo quien lo hace, sino el pecado que habita
amado, y, por otra parte, unas relaciones lo suficientemente frustrantes para
en mí. Encuentro, pues, esta ley: cuando quiero hacer el bien, es el mal que
convidarlo a integrar la ausencia y separación de aquello que sostiene el
es a mi alcance. Porque, según el hombre interior, me complazco en la ley de
deseo. El papel de «una madre suficientemente buena», es entonces decisiva
Dios, pero veo otra ley en mis miembros que hace la guerra contra la ley de
para el futuro equilibrio del pequeño individuo humano.
mi razón y me hace prisionero con la ley del pecado que hay en mis miem-
Además, Winnicott subraya la importancia de las áreas y de los objetos
bros. Desgraciado de mí, hombre! ¿Quien me librará de este cuerpo de muerte?
transicionales en el proceso de maduración psíquica. Áreas y objetos que son del
sujeto sin ser de él, y que son al mismo tiempo, internas y externas. El juego
16. FREUD, S. (1932) Nuevas aportaciones al Psicoanálisis. Cfr. Freud, Sigmund. Obras comp/etos.Vol.ll, cap. representa, por ejemplo, una de estas áreas.
12, pág. 915. Editorial Biblioteca Nueva, Madrid, 1968.

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VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

Este juego sostendrá todo el proceso de maduración. Este consiste en ñas de proyección y de ilusión no son en efecto suficientemente explicativas
aquello que el niño, en principio acotado en una experiencia fusional vivida del fenómeno religioso. La proyección y la ilusión son componentes esencia-
con su madre, se pueda convertir en un sujeto que reconoce plenamente la les de cualquier objeto religioso. Y sin embargo no son suficientes. La proyec-
alteridad, sin perder no obstante el sentimiento de su unidad interior. El esta- ción es un mecanismo psíquico y puede proyectar sólo las representaciones
do de madurez es este estado psíquico constituido de una sutil articulación de que halla. La pregunta se plantea sobre cómo se han formado la representa-
narcisismo y de tomarse seriamente la alteridad. Narcisismo, en el sentido de ción proyectada, el objeto transicional y la ilusión.
que el sujeto equilibrado tiene un justo amor de si mismo que le da el senti-
miento de una cohesión interna y de una amabilidad fundamental, innata. Se Dios como representación de objeto
toma en serio la alteridad, y así muestra que el sujeto construye su vida indi-
vidual y social sobre el reconocimiento de las grandes diferencias de la exis- Como los demás objetos transicionales, la representación de Dios está
tencia: las del sexo, del tiempo, del espacio, del prójimo y, también, de Dios. contemporáneamente, según la expresión de Winnicott, "en el interior, y en
el exterior y en el confín". Se diferencia de los demás objetos transicionales en
El sujeto emerge de un sitio fusional, de áreas o experiencias transiciona-
el hecho de estar construido a partir no de materiales totalmente exteriores (el
les donde las fronteras entre el yo y el otro pueden confundirse. Gracias a tales
oso de peluche, la pluma, etc.), sino de material representacional, cuyas fuen-
experiencias, y a la ilusión que implican, al niño podrá no estar traumatizado por
tes son las representaciones de los objetos primarios. Esto funda también su
el choque de la alteridad. Podrá, sin perder su seguridad de base, domesticarse
constancia en el mundo mental y la supervivencia a los demás objetos transi-
poco a poco. Winnicott dice: "Mucho se ha hablado de los efectos frustrantes
cionales de la infancia. En efecto, la dialéctica entre representaciones objéta-
que tiene la realidad, mucho menos del alivio que produce su contacto". Si la
les primarias y representaciones de sí mismo, en cuyo ámbito se origina la
experiencia de ilusión es imprescindible para que el bebé configure el objeto
representación de Dios, es también el horizonte en que se despliega y se expli-
subjetivo, la experiencia de desilusión es imprescindible para la estructuración
ca su transformación, su permanecer, su uso. A cada momento crítico del ciclo
del mundo externo. Bien mirado, la vida es siempre un trabajo simultáneo de
de vida, que comporta una reestructuración de la dialéctica entre representa-
duelo y de «resurrección», o incluso de desilusión y de descubrimientos que son
ciones objétales primarías y representaciones del sí mismo, entra en crisis tam-
fuentes de paz o de alegrías. Trabajo que conduce a equilibrar bien el narcisis-
bién la representación de Dios, aunque sin embargo, nunca el hombre pueda
mo y el lugar justo dado a los demás. Trabajo que el sujeto efectúa en cada etapa
prescindir de tener una. Así, mientras los demás objetos transicionales (por
de su historia y en cada sector de su existencia, sobre todo en los ámbitos de su
ejemplo el osito de peluche) son progresivamente desinvestidos y relegados a
vida afectiva y de su relación explícita con Dios. Por esto existe una estrecha
un limbo de la significación, Dios permanece durante toda la vida como un
interacción entre la evolución de la vida afectiva y de la vida espiritual.
objeto transicional. Investido en medida siempre creciente en el curso de los
años pregenitales, Dios ve aumentado su propio significado, en lugar de des-
Dios en cuanto vivencia psíquica: objeto transicional
truido, por la experiencia edípica que modela la representación en función de
éxitos, soluciones y compromisos que el niño establece con sus objetos edípi-
La representación de Dios, pues, es un tipo especial de representación cos, es decir, con sus padres. Posteriormente la creación dentro del espacio
de objeto que surgiría en el espacio psíquico del niño donde se dan los objetos transicional abrirá nuevos caminos.
transicionales, con todas sus vidas y su realidad psíquica. La representación de
Dios, anclada en este espacio mental, haría posible, en el mejor de los casos,
una buena relación del sujeto con los objetos, y al mismo tiempo remitiría a Complejidad de la representación de Dios
una realidad objetiva exterior y Trascendente, que daría sentido último a todas
las vicisitudes de la vida. El recorrido que vamos haciendo, se injerta en el pensamiento de Ana
Dios, en cuanto vivencia psíquica, es un objeto transicional ilusorio que, María Rizzuto que diverge del de Freud en algún aspecto importante. Efec-
como tal, necesariamente remite a una representación. Las categorías freudia-
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VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

tivamente, la representación objetal de Dios, que se forma en la infancia, es sin este espacio transicional específicamente humano para el juego y la ilusión.
más compleja de lo que Freud había intuido, ya que conoce una historia y una Pedirle a un hombre que renuncie al Dios en el que cree puede ser tan cruel
transformación dinámica. A esto alude el título del volumen "El nacimiento del y tan falto de sentido como arrancarle a un niño su osito de peluche con el fin
Dios viviente", ya citado, de Ana María Rizzuto. Durante el desarrollo, cada de que pueda crecer. Sabemos actualmente que los ositos de peluche no son
individuo produce una representación de Dios idiosincrática y altamente juguetes para niños malcriados, sino parte de la materia prima ilusoria del cre-
personalizada, que tiene origen en los relatos objétales, en las representaciones cimiento. Cada etapa evolutiva tiene sus objetos transicionales apropiados
de sí mismo en desarrollo, y en el sistema de convicciones de su ambiente. Por para la edad y el nivel de madurez del individuo. Después de la resolución edí-
lo tanto, en una semejante perspectiva epigenética, la representación de Dios pica, Dios se constituye en un objeto potencialmente idóneo, y en el caso de
es algo más que los fundamentos sobre los cuales ha sido construida. Reasume revisarlo y actualizarlo a lo largo de cada una de la crisis del desarrollo, puede
en sí misma las funciones de la imago de los progenitores de consuelo y ayuda, permanecer como tal durante la madurez y durante el resto de la vida. Pedirle
y también de miedo y de guía, pero no queda agotada en ellas. La representa- a un individuo maduro y sano que renuncie a su Dios sería como pedirle a
ción de Dios es en realidad compuesta y sobredeterminada: en ella concurren, Freud que renunciase a su propia creación, al Psicoanálisis, y a la promesa «ilu-
en una interacción dinámica, las relaciones con los objetos primarios, la situa- soria» de aquello que el conocimiento científico sea capaz de hacer. Esta es,
ción edípica y el género sexual a partir del cual se vive, las características per- de hecho, la tela de juicio. Los hombres no pueden ser hombres sin tener ilu-
sonales de los progenitores y las modalidades de la interacción real entre éstos siones. El tipo de ilusión que escogemos -la ciencia, la religión o cualquier
y el niño, la experiencia de los hermanos, el ambiente socio-cultural, y también otra- revela nuestra historia personal y el espacio transicional que cada uno de
otras circunstancias específicas individuales que pueden acompañar el momen- nosotros hemos creado entre nuestros objetos y nosotros mismos con el pro-
to en que la representación se forma. La acentuación de la idiosincrasia y del pósito de encontrar «un lugar de reposo» (en el sentido de un área o lugar de
dinamismo de la representación de Dios y de su fluctuar entre proceso prima- descanso) en el que poder vivir.
rio y proceso secundario sugiere que, en realidad, la obra "El nacimiento del Se ha de poder jugar con distintos sentimientos, incluso contradicto-
Dios viviente" delinea el ámbito y propone los recorridos posibles del "naci- rios. Y también con distintas formulaciones de la fe. Con determinadas mane-
miento del hombre creyente"(o no-creyente, como en el caso de Freud). ras de vivir y celebrar la fe. Unas más rituales y otras más silenciosas y místi-
cas. Y también nos ha de permitir poder jugar con determinadas formulacio-
nes y creencias, sabiendo que ninguna es adecuada para acercarse al misterio
La ilusión y el juego con la realidad
de Dios.
En la perspectiva de Winnicott, hacerse ilusiones significa "jugar" con la
realidad, que se presenta al sujeto a través del filtro de su capacidad imagina- Interacción con la realidad externa
tiva y, como tal, es una función que impregna el psiquismo. La ilusión, en la
vida psíquica, es el juego con la realidad "disponible" al sujeto y constituye un Seguramente ya tenemos claro en este momento del artículo, que la
momento imprescindible de contacto profundo con el objeto, como pasa en representación de un objeto no es la reproducción, más o menos fiel, de un
objeto exterior; ni una sensación, ni una idea, ni un concepto, sino el resulta-
la compenetración entre la madre "encontrada" y la madre "creada" y, como
do, siempre dinámico y fluido, en equilibrio inestable, de nuestra interacción
es evidente, en la experiencia estética, erótica, religiosa. En este sentido, la ilu-
con la realidad externa. No conocemos los objetos, sino nuestra relación con
sión religiosa, lejos de ser un autoengaño, es parte integrante del hecho de ser
ellos. Los procesos representacionales implican los objetos y la persona que los
humanos, auténticamente humanos, en nuestra capacidad de crear realidades
representa en una recíproca interacción dinámica. La paradoja de Winnicott
no visibles pero significativas, que puedan contener nuestro potencial de
por la que nosotros creamos los objetos que hallamos, parece converger aquí
expansión imaginativo más allá de los confines sensoriales.
con las adquisiciones de la epistemología interaccionista: la relación es la matriz
Realidad e ilusión no son términos contradictorios. La realidad psíquica
siempre insaturada de nuestra representación de los objetos y, a la vez, de nues-
-cuya profundidad desveló Freud tan esclarecidamente- no puede tener lugar
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Antoni Comis Liado
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

tro conocimiento. Lo cual nos lleva, con A.M. Rizzuto, a poner en guardia con- La claridad teórica exige, pues, mantener la diferenciación entre dos
tra aquel proceso de cosificación que aflige a muchos de los modelos del órdenes de cosas: la representación o imagen de Dios y la idea de Dios. De
Psicoanálisis. Y justamente denuncia que también algunos teóricos, al fin y al forma similar, los estudiantes de religión distinguen entre el Dios de los místi-
cabo, parece que consideran la representación objetal como "una especie de cos y el Dios de los filósofos. Aunque, históricamente, la aparición consciente
de la idea de Dios constituye un importante fenómeno cultural, lo cierto es que
entidad, o de organización, de estructura, de contenido, de esquema o de
no puede afectar como tal a las fuentes de la representación de Dios («el padre
engrama de la mente", y no como la internalización de una experiencia rela-
o la madre primigenios») o al proceso de la formación de dicha representación
cional interactiva con el objeto, y por tanto no como algo estático sino diná-
en cada individuo.
mico y en transformación constante como se ha dicho más arriba.
Otra área de intereses particularmente fecunda es aquella de la distin-
Concepto filosófico-teológico de Dios y representación objetal ción y de la relación entre la representación de Dios, de naturaleza eminente-
de Dios mente inconsciente o preconsciente, arraigada en las dimensiones del proceso
primario, y la representación de Dios y/o el concepto de Dios, elaborados a
Al abordar el hecho concreto de la fe, surgen diferencias conceptuales y nivel del proceso secundario. Cuestión que se hace más relevante bajo el perfil
emocionales entre el concepto de Dios y las imágenes (memorias, representa- pragmático, pero a la vez más intrigante bajo el perfil teórico, cuando se estu-
ciones) de Dios, que, combinadas de múltiples formas, generan la representa- dia como un tema las relaciones entre representación de Dios y adhesión per-
ción de Dios prevalente en un sujeto y en un momento dado. La idea de Dios sonal de fe o ateísmo.
se forma principalmente a nivel del proceso secundario, de pensamiento. Este A.M. Rizzuto concuerda con Freud que tanto la fe como el ateísmo, se
es el Dios de los teólogos, o filósofos, el Dios cuya existencia o no, se debate estructuran en un proceso consciente, aunque se arraiga en representaciones
mediante razonamientos metafísicos y de sentido, o, en el caso de la teología, de sí mismo y de los objetos que son de naturaleza preconsciente o incons-
partiendo de la revelación. Este Dios, o concepto de Dios, es una respuesta a ciente. Ciertamente, ella tiene bien claro que la formación psíquica de representa-
las distintas preguntas de sentido que la especie humana, consciente de su con- ciones de Dios no determina, en cuanto tal, la fe en Dios. La indicación metodo-
ciencia, se hace con relación a la vida, y al principio y fin de su existencia. lógica aquí sobreentendida es de gran relieve; ya sea en indicar la irrenuncia-
bilidad de la aproximación clínica en psicología de la religión, ya sea en descri-
La persona que ¡ntelectualmente cree que ha de haber un Dios puede
bir el proceso de captación del objeto, o bien sea en mostrar la actitud religio-
no sentir la menor inclinación a aceptarlo, a menos que las imágenes proce-
sa, como puede ser el ateísmo. Porque también el no creyente tiene su repre-
dentes de experiencias interpersonales previas hayan enriquecido este concep-
sentación de Dios; y algo tendrá también que hacer con ello. En efecto, el no
to e hipótesis de Dios. Sólo la idea de Dios deja de ser fría cuando hay represen-
creyente es una persona que ha decidido, conscientemente o inconsciente-
taciones de objeto que le dan apoyo y la penetran emocionalmente. Este Dios faci-
mente, por razones basadas en su evolución histórica, no creer en un Dios del
lita y evoca una multitud de sentimientos, imágenes y recuerdos relacionados
cual posee la representación. Recientemente Rizzuto ha precisado, para evitar
con la elaboración infantil de la representación de Dios y con las elaboraciones
tergiversaciones en la línea del intelectualismo, que creer es asunto del corazón,
ulteriores de dicha representación. Esta constante elaboración y retorno a las
más que de la cabeza. Es necesario afianzar la importancia del componente
fuentes de la representación de Dios incluye todos los procesos mentales, desde
afectivo, no sólo en la representación inconsciente, sino también en la repre-
el primario al secundario. Recuérdese que en el pensamiento del «proceso pri-
sentación consciente y conceptual de Dios.
mario», los deseos derivados de los instintos encuentran una satisfacción pla-
centera a través de imágenes que están reñidas con la estructura de la realidad
o que rellenan algunas de las lagunas existentes en ella. En cambio, en el pensa- Condiciones psicológicas necesarias para poder creer
miento del proceso secundario, el respeto por las características innegables de
la realidad prevalece por encima de la fuerza de los deseos. A. M. Rizzuto subraya con fuerza que las representaciones de objeto y
la representación de sí mismo son procesos de memoria compuestos, preva-

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VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO Antoni Comis Liado

lentemente inconscientes y preconscientes, dependientes e interactivos entre sujeto con Dios «depende de su relación con su padre y con su madre, y osci-
ellos, que tienen origen en la adaptación del organismo biopsíquico al ambien- la y evoluciona junto con dicha relación». Si estamos dispuestos a aceptar que
te, a todos los niveles del desarrollo que se suceden a lo largo del ciclo de vida. es posible tener una relación madura con los propios padres, en tal caso tam-
La representación vuelve a llamar, dejando al Yo la tarea de organizarías, a las bién debería ser posible tener una relación madura con la representación de
memorias de cada nivel del organismo psicofísico: memorias viscerales, sen- Dios. Nuestra comprensión de la transformación y de la utilidad psíquica de la
somotoras, proprioceptivas, eidéticas, ¡cónicas y, más tarde, también concep- representación de Dios va aún más lejos, sin embargo. Tiene que ver con la
tuales. Y aunque las memorias "primitivas" difícilmente pueden volver a lla- transformación y la reelaboración psíquica exhaustiva que sucede en cada una
marse bajo forma de un recuerdo consciente, sin embargo persisten, tal vez en de las distintas etapas del ciclo vital. Aquellas personas que son capaces de sos-
un movimiento del cuerpo, una postura, una costumbre conductual que in- tener una creencia religiosa madura renuevan su representación de Dios con
conscientemente prolongan las experiencias con un determinado objeto. el fin de hacerla compatible con su situación emocional consciente e incons-
Creencia e incredulidad siempre son el resultado de procesos dinámicos en los ciente, así como con su desarrollo cognitivo y relacional-objetal. Algunas per-
que el sentido del sí mismo y la representación prevalente de Dios están unidas sonas aspiran a tener una relación amorosa madura con su Dios, como la
en una dialéctica de compatibilidad o incompatibilidad en la satisfacción de las mayoría de los grandes místicos. Sienten que Dios es el esposo que anhelan,
necesidades relaciónales. el único esposo a quien quieren, y parecen capaces de relacionarse con él a
este nivel. El análisis concienzudo de su evolución psíquica revelará las fuentes
Creer, o no creer, dependerá de si se puede establecer o no una unidad
de este deseo presente en su historia personal: en las vicisitudes de su narci-
de identidad de experiencia, consciente e inconsciente, entre la representación
sismo y del amor objetal que los llevó a crear un Dios-esposo. Psicológica-
de Dios, en un determinado momento de la vida del individuo, y las represen-
mente hablando, sin embargo, no parecen añorar un amor parental, sino un
taciones de los demás y de si mismo, de manera que pueda aparecer entre
amor relacional-objetal maduro.
estas representaciones mentales de Dios, de los demás y de si mismo un senti-
do de religación, de integración y de esperanza. A. M. Rizzuto comenta que en un artículo, Cuntrip (1969) invierte el
Como se ve, la fe comporta una integración viva y esperanzada dentro argumento de Freud de una forma muy interesante: El mayor hallazgo de la
de nosotros mismos entre la propia representación, la de los demás y de toda moderna teoría de las relaciones objétales es que la integración personal está
la realidad social y cósmica, y la representación de Dios. Si cambia alguna de en función del crecimiento en el contexto de unas relaciones personales amo-
estas representaciones se tendrá que reajustar la integración. El equilibrio inte- rosas. Dado que la religión constituye preeminentemente una experiencia de
grador es dinámico. Para muchos, la integración con los descubrimientos de relación personal, que extiende la interpretación «personal» de la experiencia
la modernidad y postmodernidad, junto con el mejor conocimiento de uno al enésimo grado, con el propósito de comprender al hombre y al Universo en
mismo, puede contrastar con determinados contenidos de ciencias y de nor- un todo pleno de sentido, la naturaleza ¡ntegradora de la experiencia de unas
mativas éticas -por ejemplo, de la jerarquía católica-, juzgándolos inadecua- relaciones personales plenamente desarrolladas es nuestra clave más sólida de
dos e inintegrables con sentido, en relación con su representación del mundo cara a desentrañar la naturaleza de la experiencia religiosa.
y de sí mismos, y en cambio ver que el Evangelio de Jesús es muy integrable Guntrip se concentra en la naturaleza relacional-objetal de la experien-
con ambas cosas. Durante toda la evolución de la vida, la representación de cia religiosa, como hace Freud. A diferencia de Freud, sin embargo, superva-
Dios y la fe en él tendrán que reestructurarse, como también lo harán la repre- lora la función psíquica de las experiencias religiosas y, en particular, su poten-
sentación de uno mismo y de los demás. cial integrador. Cuntrip compara este potencial integrador con la «naturaleza
¡ntegradora» de unas «relaciones personales plenamente desarrolladas».
Aunque lleno de una penetración (insight) válida y útil, este punto de vista, si
Un camino de madurez
se habla de relaciones plenamente desarrolladas, no hace justicia a la expe-
riencia de la gente corriente, ya sea en relación con los demás, ya sea con
Cabe la posibilidad de desarrollar una relación madura con Dios, inclu-
Dios. Para el hombre corriente, las relaciones objétales plenamente desarrolla-
so en caso de que aceptemos la afirmación freudiana de que la relación de un
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Antoni Comis Liado
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

das son de hecho tan raras como las experiencias religiosas hondamente inte- misterio de Dios. Los místicos lo han comprendido bien, cuando presentan
gradoras con su Dios. Dios como lo que Winnicott dice «una madre lo suficientemente buena»; es
decir como una madre que no hunde a su niño en la angustia y le da apaci-
Universalidad de la representación de Dios guamientos suficientes, pero que no deja, sin embargo, de frustrarlo para
ahondar y purificar su deseo, y hacerlo así emerger, con lentitud y paciencia,
a su estatuto de sujeto de palabra. Tal madre sabe que el niño necesita
Un núcleo alrededor del cual gravitan las teorizaciones de A.M. Rizzuto
momentáneamente de ilusiones que pueden constituir una especie de punto
es el reconocimiento de la universalidad de la representación de Dios (al
de apoyo provisional para afrontar de manera aún más animosa la realidad. Y
menos de hecho). Cada hombre, al menos en el contexto occidental, donde
en el ámbito de la fe la realidad de Dios está siempre más allá de todo.
Dios es un recurso cultural objetivamente disponible dentro del sistema lin-
güístico-simbólico, tiene una cierta representación de Dios o, dicho de otra Una actitud no idolátrica retendrá sobre todo los preceptos del amor a
manera, no es posible tener una representación de Dios, sin que se adhiera o Dios y del amor al prójimo, no olvidando articularlos con el precepto del amor
no con el propio asentimiento personal (fe, o bien no creencia). Como se a sí mismo. Todo ser humano se siente invitado a no olvidarse de sí mismo,
acentuaba, también el ateo tiene una representación de Dios, que está, de porque somos seres necesitados y no podemos realizar una búsqueda malsa-
alguna manera, en continuidad con la propia actitud consciente. Esto parece na del absoluto, permitiendo así creernos por encima de la condición huma-
derivar no sólo del contexto cultural del mundo occidental, empapado de na habitual que está marcada de lado a lado por la sexualidad y por la agresi-
representaciones y de sentimientos religiosos (positivos o negativos, no tiene vidad, y también por la necesidad que tenemos de vivir vinculados a objetos
importancia) sino, sobre todo, del enraizamiento de la representación de Dios de amor, de ágape. El tema del pecado puede ser a menudo utilizado para
en las representaciones parentales, a través la "novela familiar". En ésta, la aumentar en exceso el sentimiento de indignidad, lo cual puede ser una
posición de Rizzuto está muy cerca de aquella de Freud. manera falsa y patológica de asegurarse que uno es, incondicionalmente,
amado por Dios. Ni el camino de la omnipotencia ni el de la indignidad per-
secutoria. Dios es, en su misterio, el amor incondicional.
ídolos e ¡conos de Dios
El afecto «¡cónico»17 abre a un misterio, sin que de manera alguna se
niegue la afectividad. Lejos de dejar de piedra al sujeto y así inmovilizarlo, el
Muchas realidades del cristianismo se prestan a ser investidas por el psi-
icono, por aquello de que no se sabe qué y quién vive en él, le provoca una
quismo como realidades transicionales, para las que poseen características
búsqueda incansable, a menudo desinstalándolo, pero con una tranquilidad
paradójicas, sobre todo la de de ser a la vez internas y externas al sujeto: Dios,
de fondo.
el Creador Todo-Otro, es también el que es el huésped más íntimo; la pre-
sencia eucarística de Cristo, presencia externa al sujeto, se hace interno por el Una búsqueda incansable, porque "hablar bien" de Dios resulta impo-
comer, etcétera. Se comprende, pues, que el creyente en situación de crisis, sible, ya que su trascendencia supera las capacidades de comprensión y expre-
es decir, en situación ansiógena, busca en el área transicional donde está la sión humanas. San Juan de la Cruz dice: "Una Palabra habló el Padre, que fue
representación de Dios, la solución a la situación y encuentra beneficios psí- su Hijo. Y esta Palabra habla siempre en eterno silencio. Y en silencio ha de ser
quicos cuando se acoge a estas realidades que percibe, en su inconsciente, escuchada". Ya antes en el siglo IV, San Gregorio Nacianceno, Padre de la
como realidades transicionales potenciales. Algunas de estas soluciones pue- Iglesia, expresaba su deseo de Dios, con palabras como estos: "O tu, el más
den ser idolátricas, es decir, confundir el objeto transicional, la creencia o
representación de Dios con el mismo Dios, que siempre en su total trascen-
17. Símbolo no arbitrario que mantiene una relación de semejanza con los objetos a los que representa
dencia está más allá y más acá de su representación.
Signo que representa un objeto o una idea con los que guarda una relación de identidad o semejanza for-
El descubrimiento de la fe cristiana sitúa al creyente en una relación, en mal, p. ej., las señales de cruce, badén o curva en las carreteras, los iconos informáticos, etc.
parte ilusoria o, en términos teológicos, idolátricos, con tal o cual aspecto del Representación religiosa de pincel o relieve, usada en las iglesias cristianas orientales

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ftntoni Gomis Hadó
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

allá de todo, como te puedo nombrar con otro nombre?... Ninguna palabra te A modo de epílogo y de aplicaciones
puede expresar... Tú tienes todos los nombres... (pero ninguno te abarca). Tú, el
único a quien no podemos nombrar... el más allá de todo..." Dionisio el Al acabar este artículo retomo brevemente el núcleo de la reflexión que
Aeropagita (siglo IV -V) dice que de Dios sólo sabemos que es, pero no sabe- ha guiado este ensayo, señalando nuevos caminos.
mos lo que es.
Toda imagen, toda creencia concreta, todo dogma, todo afecto o emo- Nuestro momento histórico existencial
ción internos al sujeto, pueden ser idolátricos, es decir, se pueden venerar o
adorar como si fueran un expresión exacta y unívoca de Dios, no un símbolo, En relación a la historia de la humanidad nos ha tocado vivir una época
una metáfora, una manera de expresar al Dios trascendente. San Juan de la de cambios culturales vertiginosos, sobre todo en el ámbito científico y tec-
Cruz -siguiendo en eso la tradición general de los místicos- llega a afirmar que nológico. La crítica de la Ilustración tocó la línea de flotación de la Iglesia, la
todo cuanto decimos, pensamos o imaginamos de Dios es ya por eso mismo, cual ha tenido que adaptarse a una nueva situación en donde la autonomía
falso. de las realidades terrestres es un hecho incuestionable y con consecuencias de
toda índole. La ilustración, no obstante, también ha tenido que aceptar los
Es decir, podemos tener representaciones de Dios, creencias que nos lo
importantes límites de nuestro conocimiento en general y de las ciencias en
describan, pero éstas nunca pueden ser dogmáticas, siempre serán metáforas,
concreto, sin que estos límites puedan servir para desvalorizar tanto logro
parábolas, símbolos, iconos que nos abren a lo arcano de Dios, al Dios inno-
importante como se ha conseguido con las ciencias.
minado de la Biblia, a "Aquel que nadie ha visto" (Jn 1, 18) y que, para los
cristianos, en jesús se ha manifestado de manera única como icono o símbo- Hemos visto cómo la creación se explica por la física y no hace falta
lo del Dios invisible. postular a Dios para entender el proceso evolutivo del Universo, autónomo en
Quien acepta entrar en el hechizo que provoca el icono es retornado sus leyes. Pero para aquellos que ante las preguntas de sentido postulamos a
Dios, le vivimos aceptando su trascendencia y teniendo claro que desde su
de profundidades en profundidades, hasta comprender finalmente que no es
dimensión trascendente, su acción no interfiere en las leyes de la naturaleza
preciso intentar definir esta belleza, sino amarla; ya que quien trabaja el icono,
que siguen su curso evolutivo, sino que creemos que Dios y su amor pene-
es en definitiva Cristo, el Icono del Dios invisible (Col 1, 15), este Dios el nom-
tran íntimamente al Universo y a los humanos dándole consistencia desde esa
bre del cual es Amor.
otra dimensión trascendente, en el misterio de su presencia -ausencia.
La vida espiritual, considerada bajo el ángulo de la vida afectiva, es por
lo tanto esta purificación continua mezcla de afecto idolátrico y de afecto «¡có- Por otra parte, la evolución de las especies nos lleva 3 entender de
manera distinta la creación de los humanos y el llamado pecado original. Es
nico»; ya que se trata en efecto de una mezcla. No se puede soñar con un
nuestro origen animal evolutivo aquello que nos configura como seres con-
lugar en donde se investirían perfectamente las realidades de la fe como aque-
flictivos. Pero el mal físico padecido y el mal moral, esta explotación del hom-
llo que son, es decir, como iconos. El exceso de narcisismo y las tendencias
bre por el hombre, dónde el sujeto es a la vez la víctima y la causa, todas las
infantiles que viven en nosotros nos conducen siempre a investir parcialmen-
injusticias individuales y sociales, de todas las formas de ser que «no perdo-
te la cara de la Revelación de manera idolátrica. Pero el Espíritu de Dios, que
nan» y que pueden matar incluso el gusto de vivir, nos atenazan, aunque
conduce poco a poco «a la Verdad entera», se encarga de purificar nuestras
entendamos que es consecuencia de nuestro ser contingente y limitado. Pero
afecciones, de manera tal que ellas devengan cada vez más acogida de Cristo,
además este reconocimiento de la finitud hiere los requerimientos internos de
el Icono perfecto del Padre. Lo cual supone un proceso de purificación y sufri-
infinito y de omnipotencia que habitan en el sujeto humano. Una herida
miento personal que nada nos puede ahorrar.
aumentada por la angustia surgida ante el horizonte de la muerte que apare-
ce en la mente de manera insidiosa, a menudo en el momento en que menos
se espera. Y se han de añadir las pruebas de salud, de muertes de gente pró-

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VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO Antoni Comis Liado

xima, de envejecimiento implacable que hace sus estragos. miedo de descubrir, en todas sus consecuencias, cómo actúan los dinamismos
De este modo, el viaje del ser humano se presenta a menudo como un psicológicos en nuestra vida.
combate a favor del sentido contra el absurdo que trabaja el mundo. Algunos Hemos visto a lo largo del artículo cómo nuestras relaciones de objeto
momentos especialmente gratificantes de la vida pueden ciertamente hacer configuran en gran parte nuestra representación mental de Dios. Se ha trata-
olvidar que es un combate, tan así de fácil y dichoso aparece el viaje del ser do de cómo esta representación se enraiza en las relaciones de objeto con
humano; pero, al contrario, en otros momentos deviene heroico, movilizando nuestras figuras parentales. De manera que en la configuración de esta ima-
todas las energías humanas. En ambos casos, ya sea fácil o bien heroico, la gen-memoria de Dios intervienen distintas instancias culturales, sociológicas,
esperanza de este combate se fundamenta en definitiva sobre un acto de fe psicológicas y biológicas.
en la realidad humana y cósmica que irán mostrando lo bien fundada que está Quisiera destacar aquí la importancia que la relación real con el otro
la decisión de amar y de no odiar. tiene en la creación de una buena representación mental de Dios.
Es decir, cuando uno ve la humanidad en su conjunto tiene la convic- En primer lugar, ya hemos dicho que la los padres han de ser figuraras
ción de que vale la pena de que exista con todo su potencial de vida y de suficientemente buenas -en el sentido de Winnicott- para propiciar una
gozo, aunque la muerte y los males que le afligen nos llenen de dolor y, en buena base emocional de la representación mental de Dios, que requiere
algunos momentos, de sinsentido. Y que también vale la pena gozar del naturalmente la cooperación del sujeto. Pero, en segundo lugar, además, se
momento histórico que nos toca vivir, de poder conocer el Universo, nuestro ha de tener en cuenta que también los padres transmiten a los hijos sus pro-
planeta, la evolución de las especies, nuestro psiquismo, de conocernos a nos- pias representaciones mentales de Dios, sus creencias y la vivencia de su fe, su
otros mismos como una identidad personal y social, de poder dar a Dios ¡o que moral o su ética. Y esto de un modo espontáneo. Casi por osmosis, en el vivir
es de Dios y al César lo que es del César, de ver cómo Dios se ha manifestado de cada día. De manera que los padres no solamente han de ser "buenos",
en Jesús, etc. sino que han de transmitir una fe y una representación suficientemente ade-
cuada de Dios y del Evangelio de Jesús. Finalmente, en tercer lugar quiero
Además, desde la fe uno se siente más empeñado en la responsabilidad
subrayar que la Jerarquía -Papa, Cardenales, Obispos, sacerdotes, y todos
que tiene de colaborar, a veces agónicamente, en que esta humanidad sea
aquellos que tenemos la misión de anunciar el Evangelio de Jesús,...-, con la
cada vez más globalizada, unida en la fraternidad y en la justicia solidaria, bus-
transmisión de nuestra palabra y de nuestra vida, configuramos la representa-
cando con gozo la vida y la felicidad de todos los humanos y de cada uno en
ción mental de Dios, de Jesús y de su evangelio, de aquellos a los que nos diri-
concreto, con la convicción de que un Amor creador las inventó para que
gimos con la palabra, y a aquellos con los cuales nos relacionamos, pública o
tuvieran vida, a pesar de todo.
privadamente, sean estos creyentes o no.

La leyes psicológicas, vivencia de Dios y humanidad de Jesús Y por esto, nos hemos de preguntar, de acuerdo con el Papa Benedicto
XVI, si estamos abiertos a modificar convenientemente nuestra representación
Dinamismos psicológicos y fe. Transmitir la fe. de Dios y de Jesús y su Evangelio, estableciendo un verdadero diálogo entre
Después de todo lo que se ha dicho hasta ahora, es obvio que, aunque fe y razón. Ello supone duelos, quizás pérdida de poder, compromiso con una
los seres humanos somos mucho más que nuestra psicología, nuestros dina- humanidad que en su rica pluralidad sigue evolucionando y cambiando al
mismos psicológicos forman parte esencial de nuestra vida, de nuestra identi- ritmo que su vida creada por Dios, en definitiva, supone modificar nuestra
dad y de nuestra vivencia espiritual. También la fe en Dios y la fe en Jesús y su representación de Dios y nuestras creencias, como Jesús pedía a los sacerdo-
Evangelio, se viven y se expresan en y a través de nuestros dinamismos psico- tes y jerarquía de su tiempo. Hay multitud las creencias que no son inmuta-
lógicos, conscientes e inconscientes, y por tanto están condicionadas por bles, ni los dogmas, sino que dependen de reflexiones filosóficas, antropoló-
ellos. De manera que si queremos comprender mejor cómo son nuestras rela- gicas y teológicas, de nuestro psiquismo -tan complejo-, y de que, como
ciones interpersonales y nuestras relaciones con Dios, no hemos de tener hemos visto, siempre Dios está más allá de nuestros balbuceos sobre Él.

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Anmni Comis Liado
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

Nos hemos de seguir preguntando si nuestro mensaje y nuestra repre- Esta percepción de Jesús como símbolo o parábola de Dios -para aque-
sentación de Dios tal como los expresamos a los miembros de nuestra cultu- llos que creemos en Él como manifestación de Dios-, indica una presencia real
ra pueden tener sentido e integrarse con las representaciones mentales que de Dios, en él y a través de él, en el mundo. Su humanidad sigue siendo una
tiene de sí mismos, de los demás y del universo. Porque si no se pueden inte- realidad secular, pero se ha convertido para muchos en nuestro maestro y
grar suficientemente, con sentido y esperanza, es inútil nuestro mensaje, por- Señor, en la manifestación de Dios. Jesús vivía para Dios a quien invocaba
que, tal como he expresado, no existirían las condiciones psicológicas nece- como Padre. Dios era su razón de ser y su centro.
sarias para poder creer. Ahora bien, de acuerdo con el diálogo ecuménico y el diálogo interre-
Quizás antes de quejarse de la falta de fe de nuestra cultura, es bueno ligioso impulsado por el Concilio Vaticano II, hoy aceptamos que Dios está en
discernir si el Dios que hemos presentado, las creencias ritos y normas éticas su creación y por tanto en el camino que hacen todos los humanos en las dife-
que hemos ofrecido, son significativos para los humanos postmodernos. rentes culturas. Manteniendo nuestra identidad cristiana, hemos de estar
abiertos a otras manifestaciones de Dios a los humanos de nuestro planeta que
nos puedan enriquecer.
Jesús, manifestación y símbolo de Dios
A menudo los cristianos tenemos dificultad de vivir y aceptar hasta las
últimas consecuencias la Encarnación de Dios en Jesús. Creo que antes de que Un diálogo posible: "Vivir, amar y confiar, a pesar de todo"
Jesús apostara por la solidaridad con los más pobres como camino de huma-
nización, se solidarizó y apostó por convivir e injertarse en la psicología huma- Concluyo este epílogo glosando unas realidades sobre las cuales el
na como fuente de humanización y de estancia de la divinidad, aunque sus Psicoanálisis y Evangelio siempre tendrán que dialogar. Me refiero a las que se
estructuras psicológicas -como otras realidades humanas- fueran débiles y anuncian en el título de este artículo: Vivir, amar y confiar, a pesar de todo.
empobrecedoras de la manifestación de Dios.
Si Jesús era humano íntegramente, tenía un mundo inconsciente, y Vivir
estaba influenciado por él, de manera que no sabía la profundidad de las moti- Hemos dicho varias veces que a pesar de de todo, vale la pena vivir.
vaciones de algunas de sus conductas, como pasa a todos los humanos. Y Ahora solamente indico cómo tanto el Evangelio como el Psicoanálisis se cen-
desde la plenitud humana que él tenía, podemos pensar que elaboró muy tran en atender y mitigar el sufrimiento humano para que los humanos vivan
bien determinados sentimientos que, siendo fruto de su inconsciente, experi- más felices.
mentaría con sorpresa personal. También tuvo que gestionar los aspectos Es claro que la vida está en el centro de la preocupación del Evangelio
infantiles y adultos de la mente. de Jesús: Vino para que los humanos tengan vida, y la tengan en abundancia
(Jn 10,10), de modo que puedan gozarla y dar gracias por ella. Ante de los
Jesús, en cuanto humano, era como nosotros, uno de nuestra historia.
ojos de Jesús nada hay tan importante como los humanos: El hombre y su vida
Él también configuró su representación de Dios a través de su experiencia rela-
es la causa de Dios. Jesús apostó por la vida humana. El hombre es más impor-
cional con María y José, sus padres. Y, además de sus opciones conscientes,
tante que todas las cosas (Mt 6,26). De aquí las terminantes afirmaciones
recibió la influencia cultural y religiosa judía.
sobre que el hombre es más decisivo que el sacrificio (Mt 5,23ss), inequívo-
Si era totalmente hombre fue haciendo poco a poco su experiencia de
camente superior al sábado (Me 2, 23-27 par). Su preocupación es la salud
Hijo de Dios. Los de Nazaret lo consideraban como una persona normal, no
física, mental y moral del ser humano, el ayudarle a menguar su sufrimiento y
llegaron a descubrir que era Hijo de Dios. Podríamos decir que su humanidad
abrirle al amor de Dios Padre. San Ireneo sintetiza el cristianismo diciendo que
manifestaba y velaba el Dios que llevaba dentro. Fueron su vida, sus hechos y
«la gloria de Dios es que el hombre viva».
su buena noticia, que le convirtieron en "el símbolo concreto de Dios". En
Jesús la trascendencia irrumpió plenamente en la inmanencia humana. Pero También, Freud vivió para ayudar a los seres humanos a no sufrir, a
también de manera trascendente. superar sus patologías psíquicas y a señalar caminos de madurez humana que

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Antoni Gomis I lado
V&IR, AMAR Y CDNnaRi A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

permitiera a los humanos gozar de la vida. Y los psicoanalistas que han pro- Freud18 creyó que "el amor del individuo a sí propio, y de otra, el amor
fundizado en lo que les dejó su maestro, han ido descubriendo nuevas formas paterno y el filial, la amistad y el amor a la humanidad en general, a objetos
de patologías, como las personalidades narcisistas de nuestra cultura, y nue- concretos o a ideas abstractas...., todas estas tendencias constituyen la expre-
vos dinamismos psicológicos de nuestra mente, así como nuevos enfoques en sión de los mismos movimientos instintivos que impulsan a los sexos a la
los tratamientos que permiten a los humanos tener una vida sana mental- unión sexual". Para él todo amor se reduciría en última instancia al amor
mente, es decir autónoma y gozosa a la vez que solidaria. sexual, aunque alguno sea desviado de ese fin sexual. Él dice que el Eros man-
Durante todo el artículo, a partir del Psicoanálisis, hemos hablando de tiene la cohesión de todo lo existente. Y escribe: "El «Eros» de Platón presen-
la vida de nuestro mundo interno lleno de relaciones de objeto, fruto de todas ta, por lo que respecta a sus orígenes, a sus manifestaciones y a su relación
las relaciones que hemos tenido a lo largo de la vida y condiciona. También con el amor sexuat una perfecta analogía con la energía amorosa, esto es, con
en la Biblia se habla del «corazón» humano, de una realidad interior que con- la libido, del Psicoanálisis, ..., y cuando el apóstol Pablo alaba el amor en su
figura al ser humano, al cristiano y a su identidad: es una realidad interior famosa «Epístola a los corintios» y lo sitúa sobre todas las cosas, lo concibe
donde, en boca de Jesús, radica la bondad y la maldad del hombre, los senti- seguramente en el mismo sentido «amplificado»".
miento de estimación y de odio, la conversión y el endurecimiento, donde se Freud se quedo corto en su concepción del amor. Freud debió conocer
acoge y se dialoga con los demás y con Dios o bien se les rechaza. A menu- a Platón pero no a Aristóteles. Rogeli Armengol' 9 dice que en Grecia el eros
do, se identifica con la persona y su identidad. Del corazón pueden salir sen- quería decir deseo y pasión, en cambio hacían servir dos palabras más para refe-
timientos de alegría, de coraje, de angustia; desde el corazón uno puede pla- rirse al amor altruista, el paradigma del cual podría ser como dice Aristóteles
near una acción y promoverla. Los hechos exteriores reciben su significación el amor de los padres hacia el hijo, el del joven que ayuda al anciano, y la amis-
y sentido del interior del corazón. tad. Las palabras que se traducen por amor son: philíay ágape. El ágape supo-
En resumen, como hemos dicho, vivir hoy, supone estar gozosos de ne la superación de las tendencias egoístas. Ágape es la denominación que se
hayan existido los humanos y el Universo. Vivir supone aceptar los cambios y hace servir siempre en los escritos evangélicos y en las cartas de los apóstoles
el pluralismo. Vivir supone poder dar gracias por la vida, a pesar de todo. cuatrocientos años después de Aristóteles. San Pablo, desde luego. ¿Porqué no
aparece nunca la palabra eros en estos escritos? La respuesta es sencilla: por-
Amar que no hace falta. No se habla de Eros, porque no se quiere hablar de deseo,
A pesar de todo, amar, ya que el amor es el vínculo propio de los indi- sino de amor. Y, esto no lo vio Freud.
viduos humanos. Al hablar de la relación de objeto, vimos cómo nuevas corrientes psi-
En el Evangelio, Jesús dice: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu cora- coanalíticas distanciadas de las tradicionales han descubierto que en los huma-
zón... Amarás al prójimo como a ti mismo" (Mt 22,37.39) Los dos mandamien- nos, ya desde su nacimiento, existe una tendencia primaria de vincularse a una
tos, dice Jesús, son parecidos en importancia. En el segundo mandamiento se persona humana como objeto de relación y de amor, tendencia primaria que
expresa que uno ha de amar a los otros como se ama a sí mismo. Lo cual quiere coincidiría en gran parte con este de amor que los griegos designaban con el
decir que hay tres amores, a uno mismo, al otro y a Dios. Y Jesús añade que se ha término de Ágape, y que es distinta incluso en su origen del Eros y de la bús-
de amar al enemigo (Mt 5, 43-47). Estos amores los designamos como ágape. queda de placer.
Hay un primer tipo de amor que tiene como movimiento inicial la gra- Si hablamos de ágape como amor altruista, nos referimos al sentimien-
titud por la vida recibida y que es egocéntrico porque busca la propia satis- to que brota cuando se cumple o se pone en marcha el programa biológico
facción, y hay otro tipo de amor altruista que lleva a dar lo que se ha obteni-
do o se tiene, para que el otro tenga vida y la pueda gozar. De manera que el
amor siempre está vinculado a la vida, sea la vida que se recibe o la vida que 18. FREUD, S. (1921) Psicología de las masas. Cfr. Freud, Sigmund. Obras comp/etas.Vol.l, cap. 12, pág. 1152-
53. Editorial Biblioteca Nueva, Madrid, 1968
se da, funcionando ambos amores simultáneamente.
19. ARMENGOL, Rogeli Amor y amistad Artículo.

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Antoni Gomis Liado
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO

altruista - n o erótico- que conduce a hacer el bien guiado por la razón. En este puede explicar que el contrario del amor no seria el odio sino el narcisismo.
amor siempre hay una voluntad de hacer un bien al otro y comporta benevo- Cuando no hay amor no siempre hay odio, pero siempre hay narcisismo. En
lencia y beneficencia. Supone capacidad de empatia para dar adecuadamen- cambio, hay otros narcisismos llamados perversos, en donde el odio y la envi-
te al otro lo que uno desearía para sí mismo. Recientemente en la neurocien- dia pueden conducir a utilizar y explotar a los demás, y si hace falta a des-
cia han descubierto unas neuronas imitativas, que tienden a estimular la imi- truirlos. Como ejemplo podemos pensar en tantos fanatismos políticos y reli-
tación de algo que hace algún individuo. Estas neuronas arrastran a la empa- giosos actuales.
tia emocional, a la capacidad de entrar en el mundo del otro, en su situación Cuando uno se ama y acepta a sí mismo, y acepta y ama a los demás
emocional, de manera que permita la sintonía con el otro.20 Esto confirmaría (se deja desplazar con amor por la alteridad), abre un camino de transcen-
lo que vamos diciendo sobre las relaciones objétales, esa búsqueda del otro dencias que le permiten salir de si mismo y sentirse integrado, no solo consi-
para vincularse con él más allá de lo erótico. Por tanto, aunque eros y ágape go mismo como unidad, sino con la humanidad entera de la que forma parte,
se pueden fusionar en determinados tipos de relaciones, sobre todo en la de del Universo. Para los creyentes, y cristianos en concreto, también nos pode-
pareja, se distinguen entre ellos como vamos viendo. mos sentir unidos a Dios a pesar de su trascendencia absoluta porque a este
nivel de trascendencia sentimos su libre presencia. Si la vida nos viene de
Hay un problema que dificulta amar hoy. Nos referimos al narcisismo,
fuera, de los demás y del Universo, también, en otra dimensión, nos viene de
ya que nuestra cultura actual que influencia mucho en la génesis de persona-
Dios.
lidades narcisistas.21 Es bueno decir algo muy breve sobre el narcisismo.
Un amor a si mismo adecuado es necesario. Un sano narcisismo nece- Freud veía absurdo tanto el amor al otro como a uno mismo, como,
sario para poder vivir. Solamente aquel que se ha sentido amado puede amar- sobre todo, el amor al enemigo. Pero lo cierto es que el Psicoanálisis pone el
se, y solamente aquel que se ama puede amar. Se dice que una persona amor al otro como uno de los pilares de la madurez humana. Solamente se
buena, ama. Pero lo cierto es que sólo puede amar aquél que es bueno con- puede hablar del amor al enemigo partiendo del objeto total y de la vincula-
sigo mismo. Como de alguna manera dice Jesús, un amor a sí mismo sano, es ción cada vez mayor del sujeto a toda la humanidad como un todo. No quie-
el modelo del amor a los ("amarás a los demás como a ti mismo"). Nadie re decir que se acepta lo malo del otro, sino que se le ama en lo que tiene de
renuncia al amor a si mismo para reemplazarlo por el amor a los demás como bueno y de común, como humano, y, desde el evangelio, como hijo de Dios
proponía Freud. Podríamos también pensar en que un determinado amor a sí y por tanto hermano, como para un judío podía ser un samaritano.
mismo que tiene en cuenta toda la propia globalidad y complejidad, como Finalmente, es bueno hablar del amor místico, ya que hablamos de un
objeto total, se puede considerar también integrando el ágape. Dios o Realidad Trascendente. La mística nos ayuda a entender algo del mismo.
Para ello concluiré con unos textos de una conferencia de A.M. Rizzuto sobre
El narcisismo propiamente tal surge cuando hay exceso de eros y esca-
la mística.
so amor. El narcisista no sabe amar porque no puede mirar otra cosa que a él
mismo. O como dice j . Coderch, la envidia y el narcisismo pueden conside- Nuestro verdadero ser está en el Otro, la pura Realidad trascendente.
rarse como las dos caras de la misma moneda. Hay un narcisismo infantil en El místico sabe que la realidad visible existe en un Misterio que le excede, y
donde el individuo se muestra mimado y consentido, sin capacidad de evolu- que todo conocimiento palidece en comparación con el saber vivencial de su
ción adulta. Estas personalidades tienen un narcisismo en donde el odio no es experiencia. Ha encontrado en ella el conocimiento esencial para vivir en la
tan peligroso, ya que se expresa con indiferencia y displicencia con aquellos plenitud del Ser
que están a su lado, en la sociedad actual sería el más predominante. Así, se El místico religioso monoteísta pone toda su atención en escuchar y
recibir la acción amorosa de un Dios que lo llama, lo atrae hacia sí, y que en
comunión profunda con lo más intimo de su ser, no hace más que esperar su
20. RIZZOLATTI, Giacomo; Sinigaglia, Corrado. Las neuronas espejo. Los mecanismos de la empatia emocional. consentimiento voluntario para purificarlo más y más a fin de que su ser sea
Barcelona, Paidós 2006 capaz de una depurada receptividad amorosa.
2 1 . CODERCH, |oan (2006) Pluralidad y diálogo en Psicoanálisis. Ed. Herder, Barcelona. P.203ss (224)

.747.
• 746.
VIVIR. AMAR Y CONFIAR. A PESAR DE TODO. PSICOANÁLISIS Y EVANGELIO —
Antoni Gomis Hadó

En otras palabras, el místico tiene la capacidad de ver todo lo existen- BIBLIOGRAFÍA


te no como un «Ello», desvinculado de su ser como persona, sino como un
«Tú» vivo en el que tiene existencia y del cual la recibe. (Los místicos le dirí- BENITO RUIZ, Guillermo (2006) Teoría del Apego y psicología del self: una integración posible
an a Freud que vivimos en el Misterio, y que nos queda grande porque vemos Madrid en Revista de Psicoanálisis Abril 2006. nr 22
tan poco). BOWLBY, John, El vínculo afectivo Buenos Aires, Paidós, 1976
BOWLBY, John, La separación afectiva Barcelona, Paidós Ibérica, 1985
Finalmente, el místico habla de la oscuridad y de la noche de su expe-
CODERCH, Joan (2006) Pluralidad y diálogo en psicoanálisis. Barcelona, Herder
riencia, de la aguda conciencia de no ver, saber, poseer, y, aún, ser. Es la nada
CODERCH, Joan (2001) La relación paciente-terapeuta. El campo del psicoanálisis y la psicote-
de san Juan de la Cruz, la nada indispensable para que Dios pueda ser todo en
rapia psicoanalítica. Paidós. Fundació Vidal i Barraquer, Barcelona, pp.45 ss
el místico, ya vacío de sí mismo. La plenitud del ser le llega cuando es todo en
DAMASIO, A. R. (1996). El Error de Descartes: la Emoción, la Razón y el Cerebro Humano.
Dios y por la acción de Dios, es decir, cuando el místico se deja recrear en cada
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momento por la acción de Dios.
DOMÍNGUEZ MORANO, Carlos. (2006; Experiencia cristiana y psicoanálisis Santander, Sal
Terrae
Confiar EDWARS, Denis. (1999) El Dios de la evolución. Una teología trinitaria. Santander, Sal Terrae,
Cuando uno recibe la vida y se siente amado, surge también la con- 2006.
fianza básica de la cual tanto hemos hablado y que acompaña nuestra anda- FREUD, S. (1921) Psicología de las masas, en Freud, Sigmund. Obras completas. Vol.l, cap. 12,
dura por la historia. pág. 1152-53. Editorial Biblioteca Nueva, Madrid, 1968
Va unida a la esperanza, que está vinculada al balance positivo entre FREUD, S. (1932) Nuevas aportaciones al Psicoanálisis, en.. Obras completas.Vol.II, cap. 12,
las fuerzas constructivas y las destructivas tanto del sujeto como de la huma- pág. 915. Editorial Biblioteca Nueva, Madrid, 1968.
nidad. FREUD, Sigmund.. Una concepción del Universo, en Freud, Sigmund Obras completas , Vol II .
La confianza y esperanza en la vida, en la historia humana, en la Iglesia 8XXXV en XII Nuevas aportaciones al Psicoanálisis (Continuación de "Introducción al
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HABERMAS, Jürgen (2001) El futuro de la naturaleza humana. ¿Hacia una eugenesia liberal?
dad, de despegar la vitalidad y los recursos y, así, estimular el afán de conoci-
Barcelona, Paidós Ibérica, 2002
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HABERMAS, Jürgen (2005) Entre naturalismo y religión. Barcelona, Paidós Ibérica, 2006
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HERRERO DEL POZO, Juan Luis (2006), Desacralizar es humanizar, humanizar es divinizar.
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• 748. .149'
Vivir, amar y confiar, o pesar de todo. Psicoanálisis y Evangelio PSICOLOGÍA Y PSICOPATOLOGÍA DE LAS
EXPERIENCIAS RELIGIOSAS Y DE LA EXPERIENCIA
PALMER, Michael (1997) Freud, ¡ung e la Religione. Torino, Centro Scientifico Editore, 2000. MÍSTICA
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Madrid.Trotta, 2006.
RIZZUTO, Ana-Maria, (1998) Perché Freud ha rifiutato Dio? Torino, Centro Scientifico
Editore,2000. Ver la interesante introducción a la edición italiana de Mario Aletti
ROLDAN, Juan Antonio, Cátedra CTR. Comentario a la entrevista de Matt Donnelly a Noam El enfoque que damos a la cuestión del hecho religioso en nuestro poli-
Chomsky publicada en Science&iTheology News, en el número de marzo 2006. Universidad facético grupo de estudio, surge de un interés común: nos atrae ahondar no
de Comillas. 2006 solo en el presente sino el devenir de las religiones en nuestra cultura actual tan
THÉVENOT, Xavier. (1992) Compter sur Dieu.Études de Théologie moróle. Paris, Cerf.
plural y globalizadora.
TORRES QUEIRUCA, Andrés (1997) Poruña religión humanizadora, Sal Terrae.Santander
Desde el punto de vista psicoanalítico y psicopatológico, aportamos a
TORRES QUEIRUGA, Andrés (1997).fn Dios para hoy Recuperar la creación. Sal Terrae.
este común interés por el futuro de las religiones, el investigar:
Santander
• cómo se produce en la mente de la persona humana la experiencia reli-
VERCOTE, Antoine. (1987) Religión, foi, incroyance. Etude psychologique, Bruxeles, Pierre
giosa según nuestros conocimientos actuales.
Mardaga, editeur
VERCOTE, Antoine. (1997) "Amarás al Señor tu Dios". La identidad cristiana, Santander, Sal
• la llamada experiencia mística es una posible expresión de un proceso
Terrae, 1999 psicológico madurativo de la persona.
VERCOTE, Antoine. (1998) Modernitat i cristianisme. Interrogacions critiques reciproques, • la experiencia religiosa puede ser en ocasiones el vehículo de transtor-
Barcelona, Fundado Maragall y Editorial Cruílla. nos psicopatológicos.
WINNICOTT, D.W. (1971) Realidad y juego. Buenos Aires, Cranica, editor 1972.
WINNICOTT, D.W. (1987) Los bebés y sus madres Buenos Aires, Paidós, 1990.
Introducción

Es un hecho universal, tanto geográfica como históricamente, la exis-


tencia de las religiones.
Pero queda abierto y por respoder el interrogante de si es posible saber
qué ocurre cuando el ser humano experimenta una realidad que va más allá de
lo verificable, que trasciende la realidad inmanente, cuando experimenta algo
absoluto, una realidad última, una plenitud. Queda el interrogante de saber
qué es aquello que se vive al decir Dios, al experimentar "algo" irreductible e
inabarcable, pero cercano e íntimo.
Partimos de las bases psiconeurológicas que subyacen en toda expe-
riencia religiosa y que condicionan esa misma experiencia de manera pecu-
liar y distinta para cada individuo, tanto si es para facilitarla como para difi-
cultarla.
Nuestro estudio propone un modelo psicológico de comprensión de la
experiencia religiosa y en particular de la experiencia mística, tomado desde la
psicología de las relaciones personales: "relaciones de objeto".

./JO- • 757.
PSICOLOGÍA Y PSICOPATOLOGÍA DE LAS EXPERIENCIAS RELIGIOSAS Y DE LA EXPERIENCIA MÍSTICA
|ordi Font i Rodon

Estudiamos el "cómo" se produce esa experiencia, pero nuestros límites


no nos permiten entrar en el interrogante del "qué" o el "porqué" se produce sus dimensiones, neuronales, psíquicas (conscientes e inconscientes), y socia-
les, relaciónales (individuales y colectivas) .
la experiencia religiosa y mística. Está fuera de nuestro alcance psicológico.
También la experiencia religiosa, por sublime que ella sea, es una expe-
riencia humana y tiene su base psicológica mental y corporal.
Las cuestiones relacionadas con experiencia religiosa y cerebro son tra-
Resumen
tadas en otro artículo de este mismo libro. A ellas nos remitimos y aceptamos
la formulación previa de lo que se entiende por experiencias religiosas tal
Desarrollamos nuestra aportación en tres capítulos.
como allí se propone:
El primer capítulo partiendo de la base psicológica versará sobre un
"Actividades personales en las que el sujeto se siente movido a conside-
modelo relacional a partir del cual se puede vehicular la experiencia religiosa.
rar aspectos de la realidad, que trascienden su experiencia más inmediata acer-
Partimos del hecho de que las experiencias religiosas son, según nuestro
ca de las cosas y de relación con sus semejantes. Estas experiencias se expresan
modelo conceptual (relaciones "objétales"), una relación personal del sujeto
de formas muy diversas ya sea a través del simbolismo, de actividades menta-
con Dios.
les relacionadas con la concentración, de acciones rituales, de conductas de
En toda relación personal se origina una realidad mental interna com-
entrega a los demás, y frecuentemente llegan a concretarse en la figura de un
pleja como resultado de la interacción entre sujeto y objeto de la relación. A la
ser trascendente más o menos personalizado que es la expresión de la esencia
realidad mental interna compleja que se origina en la relación personal con
inefable de la última realidad".
Dios le llamaremos objeto mental interno Dios.
En nuestro enfoque psicológico consideramos la experiencia religiosa
En el segundo capítulo siguiendo el mismo marco teórico del modelo
desde la perspectiva de experiencia relacional personal, teniendo como marco,
de las relaciones personales (la relación con Dios como objeto mental inter-
metodológico el de las relaciones personales mentales: relaciones "objétales".
no), estudiamos la gestación, y las manifestaciones de la experiencia religio-
En la psicogénesis de esas relaciones podremos investigar cómo se
sa mística como expresión de un desarrollo psicológico, afectivo-cognitivo,
forma y se vive la relación con Dios, por medio de lo que llamamos el "objeto
maduro. Nos referimos especialmente a las religiones monoteístas con un
mental Dios".
Dios personal, aunque nuestro modelo pensamos que conviene también a
otras experiencias espirituales como las tradiciones orientales del budismo e
Relaciones personales mentales. Objetos mentales
hinduismo.
En el tercer capítulo introducimos el estudio de las experiencias religio-
En las relaciones personales podemos distinguir un sujeto y un objeto al
sas de carácter psicopatológico, especialmente en la actualidad. Esa cuestión ha
que se dirige la relación; al objeto de la relación le llamamos objeto mental.
sido desarrollado por nosotros en otra publicación ("Religión, psicopatología y
En psicoanálisis se usa designar como "objeto" aquello hacia lo que tien-
salud mental" Paidós. Barcelona, 1999).
de un impulso instintivo del sujeto, una pulsión, con el fin de obtener placer,
satisfacción y alivio. El objeto es lo que satisface el instinto, la pulsión.
Se ha ido completando y enriqueciendo la noción de objeto. Objeto
Capítulo 1 f i
puede ser toda persona, cosa animada o inanimada, concreta o abstracta, o
únicamente parte de ella, hacia la cual se dirigen las pulsiones, los deseos o
Psicología de la experiencia religiosa
motivaciones. El objeto mental es para el sujeto que lo experimenta todo un
conjunto o universo de significados.
1. Toda experiencia humana puede ser estudiada mental y corporal-
Si en toda relación se forma un objeto mental, también en la relación
mente. Mente y cuerpo son una misma realidad. El ser humano es unitario en
religiosa con Dios se forma el objeto mental Dios.

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'153»
PSICOLOCÍA Y PSICOPATOLOCÍA DE LAS EXPERIENCIAS RELIGIOSAS Y DE LA EXPERIENCIA MÍSTICA
lordi Font i Rodon

Veamos como se forma el objeto mental, y que posibilidades de evolu- Dinamismo del objeto mental interno
ción tiene.
El objeto mental ha sido formado mentalmente a partir del mundo El objeto interno es una realidad compleja, que no sólo recibe aporta-
externo. ciones del objeto externo sino que tienen su propio dinamismo creador.
Los objetos externos pueden ser toda clase de cosas, personas o cir- En el proceso histórico de la evolución conceptual del objeto mental
cunstacias vitales que se ofrecen al sujeto. Entre los objetos externos son espe- interno se ha pasado de una concepción estructural a una concepción dinámi-
cialmente relevantes la presencia del padre y la madre que constituyen las pri- ca plural del objeto interno. La noción de objeto interno que nosotros presen-
meras relaciones personales "de objeto" del bebé, son el objeto "primario". tamos ha sido concebida con aportaciones de diversos autores. (Puede consul-
El objeto externo no se refiere a la realidad externa tal como es en sí tarse la clarificadora exposición: "La matriz de la mente. Las relaciones de obje-
misma sino tal como la percibe el sujeto. to y el diálogo psicoanalítico", Ogden T.H., 1989).
Esta percepción resulta distorsionada por la proyección que el sujeto Freud aunque no utilizó el término "objetos internos", propuso que un
hace de sus propias percepciones debidas en parte a sus experiencias previas y objeto exterior por identificación es acogido en el interior del Yo y esto implica
en parte a sus propias fantasías. una nueva instancia psíquica, que percibe, piensa, responde e inicia activida-
Así pues el sujeto percibe el objeto externo no tal como en realidad es des. Así habría un aspecto de la personalidad capacitado para realizar en el
sino que puede modificar el objeto mediante maniobras inconscientes a fin de mundo interno funciones previamente realizadas en el mundo externo por
asimilar el objeto externo a sus propias percepciones. objetos externos.
El objeto mental interno. Los objetos mentales no se refieren exclusi- Melanie Klein destacó el papel de las relaciones inconscientes del obje-
vamente a relaciones interpersonales externas sino que en el mundo incons- to interno. Pero no precisó si son fantasías solamente o bien son relaciones
ciente se dan las relaciones "intrapersonales" dentro del mundo interno del "activas", dinámicas.
sujeto, interno no en el sentido de un lugar geográfico sino en relación a un Fairbairn considera que el Yo consciente también incluye facetas "diná-
suceso intrapersonal, que concierne a la misma persona, en oposición a una micas" inconscientes.
relación interpersonal, en la que intevienen dos o más personas. El objeto inter- Propone la noción de "estructuras dinámicas" como instancias indepen-
no es básicamente inconsciente. dientes con sus sistemas de motivaciones propios con capacidad de pensar y
El objeto mental interno se forma en parte por la incorporación de obje- desear. Así funcionan objetos internos dinámicos.
tos externos que son interiorizados, y en parte se genera por las propias pul- Ese es un camino para investigar porque en los seres humanos se da la
siones, los intereses emocionales de uno mismo del "sí mismo" (el "self"). tendencia hacia una experiencia espiritual, aunque esta tendencia persista con
Puede tener gran plasticidad y experimentar transformaciones como frecuencia implícita u oculta.
fruto que es de un proceso de crecimiento. Bion W.R. considera que el "yo" puede efectuar una escisión y una parte
El objeto interno no coincide totalmente con el objeto externo es úni- de él entra en el objeto interno, el cual queda entonces integrado por las apor-
camente una representación del objeto externo, que está afectado por factores taciones externas de los objetos externos, y por aspectos de propio "yo". Ese
personales y por las proyecciones transferenciales que el sujeto hace. objeto interno autónomo es capaz de generar significados por sí mismo, de
Además también es objeto interno cualquiera organización estable del producir cambios en la manera como la persona piensa.
"yo", por ejemplo, la cognitiva que tiene funciones distintas a los intereses p a - Así se entiende que el objeto interno sea dinámico, es decir que puede
sionales y afectivos. Esa organización cognitiva vendría a ser la estructura que adquirir una autonomía con respecto al yo y que sea creativo.
la Psicología Genética (Piaget), describe como "inconsciente cognitivo". En la personalidad, cuando no es psicótica, la proyección de una parte
del yo en un objeto interno continente crea un nuevo objeto interno diná-
mico con semiautonomía capaz de generar aspectos nuevos y creativos. Este

• 154- '155-
PSICOLOGÍA YPSICQPAIOLOGÍA DE LAS EXPERIENCIAS RELIGIOSAS Y DE LA EXPERIENCIA MÍSTICA lordi Font i Rodon

objeto que es inconsciente, es sin embargo fuente de creatividad psíquica y Además de las identificaciones proyectivas interpersonales, del yo con
mental. objetos externos, hay identificaciones proyectivas intrapersonales. Estas se pro-
Así se explica que aparezcan nuevas experiencias sin que se pueda deter- ducen entre el yo y los objetos internos.
minar su origen. Se produce a manera de un diálogo interno creativo entre par-
tes del yo y el objeto interno. Ya en la experiencia inicial del bebé existen dos La experiencia religiosa según el objeto mental interno Dios.
objetos mentales internos, los padres, que se comunican entre ellos dos y que Nuestro punto de vista
el bebé puede dejarles hablar sin estar envidioso de ello. Luego esta experien-
cia de comunicación entre dos objetos podrá ser la base de una relación con Según lo que acabamos de exponer sobre los objetos mentales en la
Dios, en el diálogo de la comunicación. experiencia religiosa el objeto externo nos habla de Dios, a través de lo que se
En esta concepción, se encuentra una posible comprensión psicológica ha interiorizado: palabras, tradición, educación, naturaleza, circunstancias de la
de la experiencia religiosa mística, de la que luego trataremos, una de cuyas vida, etc.
características es la capacidad de adquirir nuevas e inéditas experiencias. En la misma experiencia, un objeto mental interno es aquello que expe-
La persona se puede disponer para esas experiencias pero no puede pro- rimentamos cuando se dice Dios aunque inicialmente el objeto interno es
vocar a voluntad, conscientemente, esos fenómenos. inconsciente.
El nuevo objeto interno dinámico, es capaz de generar por sí mismo El objeto mental interno Dios es la experiencia inconsciente del propio
experiencias nuevas. El nuevo objeto interno goza de autonomía mental. mundo interior. Experiencia que significa para cada cual, aquello que conoce-
Así se puede sugerir que el objeto mental interno Dios se independiza mos, deseamos, creemos o amamos al referirnos a Dios.
de la mente consciente en el proceso místico, en las vivencias llamadas "sin Nuestro conocimiento de Dios por medio de nuestro objeto mental
causa precedente" y en otros estados inefables. interno es tal que ni de niños ni de adultos nos permite tener una percepción
Aunque el objeto mental interno Dios es un objeto mental con las carac- delimitada de un Dios, que sea finita, condicionada o dependiente. Si fuera así
terísticas que hemos descrito, la creencia en Dios trasciende la sola compren- nuestro objeto mental Dios, no sería Dios, sino lo que nosotros necesitamos
sión psicológica ya que se trata de una realidad no codificable ni delimitable representarnos de Dios, sabiendo que aquello no es Dios, pero que nos ayuda
desde la Psicología. para nuestra experiencia religiosa. El objeto interno es una experiencia.
Así ocurre en la soledad de la contemplación que el objeto interno
El objeto mental interno Dios admira el objeto externo interiorizado, que no soy yo sino él. Yo no soy omni-
potente pero puedo hacer vivir dentro de mí el objeto externo omnipotente.
Según lo expuesto las relacciones de objeto pueden dar lugar a una expe- Porque en la identificación introyectiva yo no soy el objeto, pero yo capto la
riencia interior en la cual el sujeto puede experimentar consciente o inconscien- alteridad del objeto.
temente la relación con Dios, realidad trascendente, vivido como inmanente. En lo estético ocurriría psicológicamente algo en este sentido: ¿qué es
El objeto interno Dios ofrece a la persona posibilidades dinámicas de un lo que me impresiona tanto y agrada...? algo que me trasciende? (Meltzer D.
crecimiento psicológico madurativo y con esto la base psicológica para el pro- 1990).
ceso psicológico de la experiencia espiritual. Ahora bien, cuando no tenemos una representación concreta de Dios
O por el contrario puede verse obstaculizado el proceso madurativo con nos resulta incómodo la relación con él porque nos hace salir de nuestra mane-
lo cual se favorece el que aparezcan experiencias psicopatológicas religiosas, ra habitual de comprender, nos hace "salir de uno mismo, de nuestra razón".
deformaciones o negaciones de la experiencia de Dios. Nos hace trascender.
El objeto mental Dios se ha ido construyendo a partir de los objetos exter- Al empezar a entrar en una actitud religiosa hacia Dios necesitamos de
nos interiorizados: palabras, lecturas, personas, naturaleza, entorno, y mediante objetos mentales internos que le den un rostro, una figura, un nombre. Esa es
identificaciones proyectivas.

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PSICOLOGÍA Y PSICOPATOLOGIA DE LAS EXPERIENCIAS RELIGIOSAS Y DE LA EXPERIENCIA MÍSTICA

la tarea primordial de las religiones. Tarea en la cual las personas tanto colecti- Los objetos y fenómenos transicionales se dan en un "espacio potencial"
va como individualmente se exponen a muchos engaños, no sólo por reducir que es el espacio que capacita para formar internamente y expresar externa-
mente el símbolo. Suele suceder del cuarto al duodécimo mes de edad. Es un
e "idolatrizar" la realidad de un Dios trascendente sino por sesgar de manera
espacio externo al niño pero cargado de significado.
patológica la representación simbólica de Dios, según hemos expuesto en otra
parte (FontJ. 1999). El objeto transicional, p.e. el peluche, no es únicamente el objeto inter-
no, es decir, la creatividad primaria de la fantasía separada del mundo externo,
Lo nuclear del objeto mental interno Dios es aquello que, tal vez, el mís-
ni es tampoco únicamente la percepción de la realidad externa fuera del pro-
tico experimenta de manera inconsciente y que manifiesta lo que hay de más
pio control del niño, como lo sería su madre. El objeto transicional es algo que
íntimo de la propia realidad, de la realidad que trasciende, la última realidad, la
el niño puede dirigir, poseer y recrear, pero al mismo tiempo tiene los límites
inmanente trascendencia, la oscura luz, el misterio. Aquello con lo que se man-
que le impone la realidad externa. En palabras del mismo Winnicott (1971):
tiene una relación no confusiva (como lo sería la relación en el psicótico) pero
"Esta área de experiencia intermedia (espacio potencial), que no puede ser
que no se puede delimitar ni expresar con imágenes y conceptos. Es lo inefable.
tomada como perteneciente a la realidad interior o a la exterior, constituye la
Bion postula, en su concepción metapsicológica, la existencia de un
parte más importante de la experiencia del niño y es retenida durante toda la
punto " O " inconsciente, que viene a ser la primera y última realidad psicológi-
vida en la intensa experiencia de las artes y de la religión, en la vida imagina-
ca y humana.
tiva y en el trabajo científico creativo".
El objeto transicional es el que hace posible el proceso que conduce al
Algunas concepciones sobre el desarrollo de la experiencia psicoló-
niño a aceptar la diferencia y la similitud (analogía). Es el origen de la expresión
gica religiosa (Winnicott, Bion, Washburn)
externa de la capacidad de simbolizar. El símbolo se irá definiendo después en
el proceso de crecimiento. La capacidad de formación simbolizadora que se ini-
Hemos visto el proceso evolutivo histórico acerca de la comprensión de
cia en el niño se conserva o se recupera en el adulto. Y se regresa a ella en los
las relaciones mentales personales y su aplicación a la relación mental con Dios:
sueños.
el objeto mental interno Dios. Y nuestro actual punto de vista.
Según la metapsicología formulada por Bion (Bion W.R.1972), (Eigen
Veamos ahora siguiendo el modelo de las relaciones personales "objéta-
M. 1985), (Grinberg L., 1991), la situación primigenia del ser humano es como
les" distintas concepciones de como se concibe el desarrollo de la experien-
un caos o catástrofe, una realidad primera a la que llama " O " , lo original.
cia religiosa desde el punto de vista antropológico psicológico.
Por catástrofe entiende la situación psicológica emocional que se expe-
Winnicott D.W. (1953). En su propuesta de los objetos y fenómenos
rimenta en el origen de la vida, al nacer, y que se puede comprender recu-
transicionales aporta aspectos que ayudan a comprender la participación del
rriendo a los episodios que vive el feto en el momento del nacimiento.
mundo externo en su interacción con el mundo interno para ir asumiendo el
La fe, tomada en un sentido no religioso aunque tampoco lo excluye,
proceso de simbolización, base de la experiencia religiosa, y del arte y la cien-
sería la respuesta a la catástrofe.
cia según Winnicott.
La fe no es un conocimiento, no es algo posesivo, la fe no es necesidad
Hay una transición en el bebé desde el objeto interno creado por su fan-
de controlar, y no encierra. La fe permite experimentar el impacto de la reali-
tasía propio de él y que lo tiene a su alcance siempre que quiere, hasta la rea-
dad emocional y que esta realidad se desarrolle de manera auténtica. La fe es
lidad externa, que no la puede manipular sino que se le impone. Ya antes el
confiar con "confianza básica".
deseo de la madre creado por él hace que se encuentre con la realidad exter-
" O " es la realidad esencial como a tal, esa realidad es incognoscible pero
na de su madre de manera que el niño recrea la realidad de ella.
se puede manifestar en una situación "mística" (no se refiere a mística religio-
Esto se produce en un espacio virtual al que Winnicott denomina "espa-
sa pero no la excluye). La experiencia mística es inefable, no se puede descri-
cio potencial". Esta transición de lo subjetivo a lo objetivo se realiza gracias al
bir, aunque es del todo convincente para el que la experimenta. En la expe-
"objeto transicional", que en la práctica, suele ser un osito o un peluche.

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PSICOLOGÍA Y PSICOPATOLOCÍA DE LAS EXPERIENCIAS RELIGIOSAS Y DE LA EXPERIENCIA MÍSTICA
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riencia mística se produce una transformación, es una transformación del ser y


En el proceso evolutivo de maduración del ser humano se puede alcan-
no solo del conocer. Se "siente" la propia experiencia de fe. Los actos de fe tie-
zar niveles psicológicos superiores de religiosidad que trascienden sus propias
nen acceso a la plenitud total a través de la "suspensión de la mente".
experiencias.
La fe supone una espera atenta, por eso es incómoda, y se debe tolerar
La experiencia religiosa se basa en el funcionamiento neuronal y psíqui-
esa incomodidad.
co, de nuestro cerebro. Ello se pone de manifiesto, cuando se estudian los pro-
Son estados incómodos para el sujeto, porque se debe tolerar el mo-
cesos psicológicos y neurobiológicos en los que asienta la mística. Veámoslo.
mento psíquico de la fragmentación, los torbellinos de sentido y de sin senti-
do, el vacío caótico, los períodos de avidez y las tormentas de polvo psíquicas.
La neuropsicología y el fenómeno místico
"No considero, dice, que este estado sea un estado patológico, ni siquiera que
sea la exageración de un estado natural, considero que constituye un estado
Investigadores en Neurociencia se ha interesado por el fenómeno mís-
que siempre está presente".
tico. Hay algunas experiencias de talante religioso que se han estudiado desde
Bion añade que se ha de tener paciencia y tolerar la interacción perma-
la neurociencia.
nente ante la ansiedad que ocasiona que se recurra a la "escisión" defensiva del
Citaremos solo algunas aproximaciones neurológicas.
objeto (fragmentación), y poder llegar a la integración ("posición depresiva"),
Se admite que toda experiencia espiritual tiene su correlato psíquico en
en la que se intenta superar el miedo con la confianza hasta establecer una rela-
el cerebro (Rubia ], 2000, 2003).
ción total y no parcial con el objeto.
El fenómeno místico no es una patología, es una función más del cere-
De no existir esa dolorosa pero necesaria interacción permanente que
bro, en especial del sistema límbico. Hay cerebros más lábiles, más proclives a
supone pérdida y reparación, embotamos la dimensión de catástrofe y perde-
entrar en estados místicos.
mos la sensibilidad hacia nosotros mismos.
Según Einstein, (citado por Mora F. (2001), "lo místico es la fuente de
La fe en " O " es un intento de tolerarnos. Hace falta para ello un tiempo
toda ciencia".
de inmersión, de aprendizaje, y de gestación. A veces se entra en un callejón
Conviene advertir que en Neurociencia cuando se habla de mística se
sin salida "noche oscura de los sentidos", pero la fe es la que puede rescatar de
suele hacer referencia a fenómenos paramísticos, que designan hechos senso-
la catástrofe.
perceptivos, los cuales no constituyen a nuestro parecer el núcleo de la expe-
Otra concepción acerca de la trascendencia y de la experiencia de Dios,
riencia mística. Lo nuclear en la experiencia mística se da en la unión con el
es la de la Psicología Transpersonal. Algunos seguidores de la Psicología
absoluto. Es un modo de experiencia espiritual, una experiencia vital inefable.
Transpersonal (Washburn M., (1999), con referencias junguianas, tratan la
K. Rahner, se resistió siempre a considerar como distintivo de la mística
experiencia psicológica religiosa, y de la formación del objeto mental y de su
los fenómenos extraordinarios y los gestos elitistas. A su juicio, el contenido de
relación con la trascendencia.
la mística lo constituye una experiencia sobrenatural de transcendimiento, que
Estos puntos de vista son tratados en otro trabajo de este mismo libro.
las místicas y los místicos despliegan sólo con mayor profundidad personal y de
un modo más consciente, pero que se da en la experiencia de transcendi-
miento sobrenatural de "cada uno" de los hombres. (Herzgsell J, 2002, citado
Capítulo 2° por Vorgrimler H. 2004)
Las estructuras del hemisferio del cerebro derecho están implicadas y
La experiencia religiosa mística
ayudan a recuperar la capaciad simbólica, base psicológica de la experiencia
espiritual. En nuestra cultura occidental, sobretodo, ha quedado dominada por
El proceso psicológico evolutivo y sano de la experiencia religiosa puede
la función analítica del cerebro izquierdo, que funciona diferenciando, sepa-
ser la base para alcanzar lo que se conoce como experiencia mística.
rando los individuos y las cosas.

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PSICOLOGÍA Y PSICOPATOLOCÍA DE LAS EXPERIENCIAS RELIGIOSAS Y DE LA EXPERIENCIA MÍSTICA
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Veamos algunas de las aportaciones de la neurociencia.


que la lucecita sea muy exigua y se debilite al máximo y la "infidencia" sea
grande pero sin desaparecer la fe. En la noche psicótica, en cambio hay noche
• Hay experiencias de gran carga afectiva, fenómenos visuales y auditi-
total, muerte mental, y tal vez física.
vos de percepciones sin objeto (alucinaciones): visiones, apariciones, audicio-
• no aparece nunca la tentativa de suicidio aunque se pueda sentir
nes, a veces acompañadas de fenómenos extasieos. Son fenómenos de talan-
deseo de no vivir o de morir ya por el deseo amoroso espiritual. Puede haber
te paramístico que se corresponden con descargas de hipersincronía neuronal. ideas depresivas, obsesivo-fóbicas de suicidio en momentos de crisis pero no
Habían sido englobados dentro del círculo epiléptico. Serían expresiones fisio- pasan de ser ideas obsesivo-fóbicas con mecanismo defensivo de aislamiento.
lógicas y no patológicas de un más evolucionado modo de funcionamiento
• el proceso de las "noches oscuras" presupone una cierta maduración
cerebral (Álvarez J., 2000), que se desarrolla especialmente entre los místicos, psicológica (y espiritual) de la persona, cosa que no se da precisamente en el
los artistas y algunos enfermos mentales. enfermo de melancolía psicótica.
• Desde otro punto de vista neurológico los fenómenos místicos son atri-
buidos a un proceso de "desautomatización", proceso totalmente inconscien- Fenomenología
te en el que se suprimen las funciones analíticas que seleccionan los estímulos
que vienen del exterior. Con lo cual el estilo de percepción intelectual es reem- Para tratar la experiencia mística tomamos como referentes los místicos
plazado por un modo perceptual pasivo correspondiente a un pensamiento cristianos, aunque nuestro estudio convendría según nuestro parecer, a místi-
más primitivo. En lugar de ser una regresión a la infancia, este proceso condu- cos de otras experiencias, en los que la experiencia de fe es fundamental. Y no
ce a que al no usar las estructuras cognitivas y perceptivas automáticas se gana hay que ignorar que hay experiencias de mística las cuales no se manifiestan
en intensidad y riqueza sensorial, se da paso a un tipo de conciencia holística, por medio de experiencias subjetivas sino que se manifiuestan en el amor efec-
característico de los estados místicos. tivo de servicio o mediante el desarrollo de actitudes sociales y ética de religio-
Así, al suprimir las funciones analíticas, por la desautomatización, se des- sidad mística.
plaza el sentido de realidad a vivencias del mundo interior del individuo, aspec-
tos de la propia realidad interior que normalmente están filtrados. (Deikman ¿Qué entendemos por mística?
A.J. citado por Rubia, 2003). Ante todo diferenciamos entre lo que es nuclear en la mística de lo que
• Basándose en la fenomenología de las descripciones de los místicos son los fenómenos llamados paramísticos, fenómenos sensoperceptivos (visio-
tanto cristianos como no, algún autor (Alvarez j . 1997) encuentra afinidad nes, apariciones, audiciones, éxtasis, estigmas, etc.), que pueden acompañar o
fenomenología y sintomática entre las depresiones mayores (melancólicas) y no al proceso místico. Consideramos que no expresan lo específico de la mís-
las "desolaciones" espirituales "noches oscuras del espíritu" de los sentidos y tica que es la maduración psicológica concomitante, antes bien manifiestan
del espíritu. aspectos personales de fragilidad o labilidad somatopsíquica que no constitu-
Nuestro criterio, basado en la experiencia asistencial de la clínica depre- yen lo esencial sino algo accidental del fenómeno místico.
siva melancólica y de otra parte, en el acompañamiento de personas con expe- Desde el punto de vista antropológico psicológico proponemos una
riencias místicas, es que las depresiones mayores psicóticas se diferencian pro- exposición descriptiva en la que nos fijamos epecialmente en las características
fundamente de las "desolaciones" y las "noches oscuras", además de su géne- que en mayor o menos grado de intensidad cualifican la experiencia mística
sis también por su fenomenología: cuando se llega a la culminación del proceso o aún durante el desarrollo del
En la "depresión" espiritual o mística: mismo.
• no se rechaza el sufrimiento sino que se acepta amorosamente aun
cuando pueda sentirse deseos de que se acabe. • la experiencia mística es ante todo algo que el que lo ha vivido siente
• la luz de la fe, y la esperanza en ella no se apaga nunca del todo aun- como una experiencia singular. Un haber entrado frente a la realidad última. En

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PSICOLOGÍA Y PSICOPATOLOGÍA PELAS EXPERIENCIAS RELIGIOSAS Y DE LA FXPFRIFNCIA MÍSTICA
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la experiencia mística religiosa, se trata de algo "visto", "oído", "gustado".


ción buenos, buenas personas, la madre buena, aunque cuando la madre le
• puede acompañarse de estados peculiares de conciencia, afectar a las
deja en frustración la siente como madre mala.
funciones cognitivas y sensoperceptivas, a los contenidos del pensamiento y
Llega un momento en el que el niño adquirida ya una mayor autonomía
sobre todo a las vivencia afectivas emocionales profundas.
biopsicológica establece relaciones que le permiten comprender que la realidad
• es inefable, por lo tanto difícil de describir.
es ni toda buena ni toda mala sino las dos cosas al mismo tiempo, que es como
• aunque al principio es activa, luego es pasiva, experiencia de despoja-
se da en la realidad, percibe ya el objeto total en lugar de los objetos parciales
miento, con una "pasividad activa" en el sentido de ser una pasividad receptiva.
primitivos. A este crecimiento se llega pasando del "proceso primario" en el
• es sentida como venida de fuera, no explicable. que predomina el principio del "placer", al "proceso secundario" en el que rige
• se siente con una certeza de la que no se puede dudar, cuando se el principio de "realidad".
experimenta en algunos momentos cumbres. Y deja roturada la conciencia de
Desde el punto de vista de la psicogénesis de la experiencia religiosa, es
forma indeleble.
fundamental el paso de la posición originaria confusional amenazante a la posi-
• es iluminadora y en ciertos momentos con una clarividencia superior
bilidad de relaciones buenas y de manera real, el objeto total. El niño aprende
a cualquier proceso racional. a relacionarse con una sucesión vital de frustraciones y satisfacciones y acepta
• ocasiona gozos que no tienen parangón y también sufrimientos amo- que la frustación no quiere decir que el otro quiera hacerle daño, el otro con-
rosos profundos, "noches oscuras". tinua siendo bueno.
• va transformando la vida del que la vive, creciendo la buena relación
Este paso se da en el hecho psicológico de la simbolización. Es el pro-
con los demás. ceso según el cual el sujeto renuncia a pulsiones instintivas de placer y alcanza
• tiende a vincularse con profundidad amorosa, hasta llegar a la unión otra realidad más valorada: el objeto simbólico. Esta simbolización da la capa-
con el objeto de relación, la unión con Dios; unión que no es fusión o con- cidad creativa de trascender los objetos originales. El símbolo no es el equiva-
fusión. lente al objeto original perdido. Es un objeto nuevo.
La génesis de la formación de los símbolos está en el hecho de que el
Desarrollo psicológico niño puede reconocer sus pulsiones instintivas y desplazarlas sobre un objeto
del cual espera una satisfacción mayor.
Describimos el proceso de la realidad de la vida psíquica desde el inicio
de la vida a partir de las aportaciones de Klein M. (1926) y enriquecida poste- Desarrollo religioso
riormente (Segal H., 1975), y en la actualidad.
En el momento dramático del nacimiento, la corteza cerebral del bebé No intentamos agotar la comprensibilidad de la experiencia psicológica
está en un caos de información, no se ha podido organizar todavía. Ensaya ten- mística, ni tan solo intentamos explicar lo que en realidad se produce en la
tativas impulsado por sus necesidades más básicas: respirar, alimentarse, con experiencia mística, ni el por qué se produce.
alimento biológico y afectivo. Las primeras relaciones son confusas, no diferen- La comprensión que pretendemos dar del fenómeno psicológico no
ciadas, no percibe aún quién és el, y quién es el otro, le falta todavía su identi- supone entrar en el del "porqué" del proceso, que para el creyente está un
dad . Su conciencia cósmica, oceánica, queda abierta a los terribles miedos fan- orden de realidad diferente. Sí que intentamos comprender psicológicamente
tásticos (ser devorado). Ante estas ansiedades organiza defensas protectoras. el "cómo" se verifica el proceso.
Separa las relaciones con todo lo demás en relaciones buenas y relaciones Recordemos el proceso psicológico de la experiencia espiritual. El niño
malas, "objetos" buenos y malos. Son relaciones de objetos parciales. El con- nace incompleto y necesitado de ayuda corporal y afectiva y gracias a sus pul-
tacto con la madre: seguridad, alimento, calor físico y afectivo sobretodo, le siones instintivas, que se van transformando en el componente psicológico que
tranquiliza y le estimula a seguir buscando y reconociendo los objetos de rela- llamamos "deseo", es capaz de manifestar su precariedad y necesidad de obte-

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PSICOLOGÍA y PSICOPATOLOCÍA DE LAS EXPERIENCIAS RELIGIOSAS Y DE LA EXPERIENCIA MÍSTICA

El deseo amoroso va creciendo hasta alcanzar el deseo de unión con el


ner una satisfacción indispensable del "objeto primordial", pero poco a poco
objeto de relación amorosa puesta en el absoluto de Dios. Este objeto mental
es capaz de lograr una nueva relación por medio de una renuncia amorosa
Dios, trasciende .toda capacidad humana, va más allá, es de un valor no com-
como resultado de haber podido confiar y creer en el otro. Lo cual le permite
parable a todos los demás objetos internos y externos, que son inmanentes,
responder a los demás con más generosidad en un proceso de intercambios
que están en nuestro mundo físico.
saludables: frustración-satisfacción. La relación con el otro, el origen de la alte-
ridad adulta y del trascender, se produce modulada por las primitivas percep- En la evolución del proceso de crecimiento madurativo es básico el pro-
ciones de los llamados "objetos parentales" (la relación con padre y madre). Si ceso de simbolización psicológica.
el niño ha podido tener una buena experiencia de sus relaciones padre-madre El deseo místico abre a una nueva creatividad, cognitiva y emocional, de
y de situaciones análogas, se va configurando en su mente lo que le permitirá carácter simbólico. En la simbolización intervienen no sólo las capacidades sub-
tener una experiencia psicológica sana de lo que es confiar y creer. Sin embar- jetivas sino también el proceso histórico personal del sujeto y el entorno psico-
go puede pasar que el proceso de las primeras relaciones se establezca con difi- social religioso, que desde las primeras fases de la vida va estructurando nuevas
cultades y que el proceso de simbolización resulte escaso o distorsionado. Lo capacidades, las cuales permanecen en la edad adulta como base de posibles
veremos en los transtornos patológicos de la relación con Dios. La relación con identificaciones.
la imagen de Dios aparece entonces deformada o inexistente; puede aparecer Los procesos de crecimiento madurativo no son conscientes ni cuando
una imagen de Dios idealizada infantil o persecutoria. este llega a unas posibilidades adultas de simbolización.
El proceso madurativo que lleva a la simbolización se produce en un
Trabajos experimentales han mostrado cómo influye en el desarrollo
plano no consciente. Como si se tratara de una atmósfera que se va saturando
ulterior de la experiencia religiosa la génesis de las figuras parentales cuando
poco a poco, hasta que se hace posible que llegue el "conocimiento", la "ilu-
son vividas de manera dificultosa, cuando los padres han dimitido de su rol o
minación", la "consolación sin causa precedente" de la experiencia mística que
cuando han faltado por muerte prematura de los progenitores.
aparece como una eclosión súbita, un estallido porque, hablando metafórica-
mente, ha cristalizado la atmósfera saturada, el proceso no consciente, se ha
Hacia la experiencia mística
hecho consciente.
¿Qué ha ocasionado ese paso? El "catalizador" puede haber sido cual-
En la experiencia mística se da un proceso que suele tener unos pródro-
quiera circunstancia externa o interna que sea significativa para el sujeto, aun-
mos o comienzos, unas fases evolutivas más o menos apreciables con mucha
que en sí misma pueda ser algo solamente episódico, que de manera también
variabilidad en cuanto a personas y a distintas experiencias, y una culminación
inconsciente le ha afectado al sujeto, pero que ha movilizado la dinámica de los
con unas características muy marcadas.
objetos mentales internos, del objeto mental interno Dios.
Clásicamente son conocidas las etapas de la vida ascética y mística: via
Veíamos que el objeto mental interno Dios es una realidad del propio yo,
purgativa, via iluminativa, via unitiva.
con una autonomía mental en parte no consciente y que puede conducir a la
El proceso psicológico místico se basa en el deseo de Dios, que lleva a
creación de nuevas experiecias que si bien vienen dadas en parte por las expe-
quererlo más que a las propias satisfacciones.
riencias extemas, son también creaciones del propio sujeto. Es un objeto diná-
Este proceso se va fraguando inconscientemente, a la par que va evolu-
mico y autónomo.
cionando el objeto mental interno Dios, como ya vimos en el capítulo primero.
Así se explica que se perciba la experiencia como no comprensible, no
En la aparición y desarrollo del proceso místico se halla en todo caso un
consciente, en su origen y aparición, y que ha surgido sin una "causa prece-
deseo amoroso que conduce al despojamiento de deseos egocéntricos, ya sean
dente" (Ignacio de Loyola 1995, Ejercicios Espirituales).
estos deseos sensibles o mentales, a fin de ir al encuentro deseado del otro.
También puede ocurrir que pase desapercibido el desarrollo de este pro-
Las renuncias o despojamientos psicológicos están siempre presentes y
ceso, incluso en la consciencia del mismo sujeto, y que se manifieste solamen-
facilitan al sujeto el abrirse hacia una mayor capacidad simbólica, hacia una
mayor creatividad personal.
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PSICOLOGÍA YPSICOPATOLOGÍA DE LAS EXPERIENCIAS RELIGIOSAS Y DE LA EXPERIENCIA MÍSTICA

te por algunos signos de evolución positiva de la persona, así en los modos de el punto de vista racional, aunque ese algo pueda existir con claridad en la
comportarse, de pensar o sentir. experiencia personal.
Son dificultades que no pueden ser referidas a un transtorno psicopato-
La mística ¿es una experiencia pskopatológka? lógico. Y por tanto no nos atañen en este estudio en el que nos ocupamos de
la psicopatología de algunas experiencias religiosas.
Se ha puesto la cuestión de si la experiencia mística es un hecho regresivo.
No nos parece acertada la opinión de que la experiencia mística pueda Psicopatología de las experiencias religiosas
ser expresión de un fenómeno de regresión (Prince R.H) (1980).
La experiencia mística, tal y como la entendemos, es un desarrollo psi- Es un hecho manifiesto tanto individual como socialmente la existencia
cológico sano, es un indicador madurativo de la experiencia humana. de fenómenos psicopatológicos vehiculados por las religiones: fundamentalis-
La experiencia mística no es un retroceso o regresión sino una incorpo- mos, fanatismos, grupos sectarios, mensajes religiosos tremendistas, mesianis-
ración o integración madurativa en el Yo, del conocimiento interno vivencial, mos delirantes, posesos del diablo, dogmatismos religiosos de talante progre o
emocional, del objeto interno trascendente que se ha podido desarrollar gra- retro, escrúpulos religiosos o morales angustiosos, y un largo etcétera.
cias a la capacidad madurativa que puede asumir los proceso de duelo y repa- Si atendemos a la psicopatología clínica o subclínica, tendremos un aba-
ración y la función de simbolización a través de los procesos reparadores crea- nico sintomático o sindrómico que nos permitirá encuadrar las psicopatologías
tivos, las "noches" espirituales, lo cual no era posible en etapas más infantiles religiosas en su correspondiente cuadro nosológico, o en su clasificación psi-
de la persona. quiátrica. Pero si además nos interesamos, como hemos venido haciendo, no
sólo por la fenomenología psiquiátrica sino también por los trastornos en las
Podemos decir que la experiencia mística se encuentra en el origen y la
relaciones personales tanto las interpersonales como las intrapersonales, podre-
culminación del proceso evolutivo de la experiencia religiosa en las diferentes
mos aproximarnos a comprender cómo una psicopatología relacional puede
religiones explícitas o en las implícitas que siguen un camino de maduración
sesgar la experiencia religiosa del sujeto con respecto a Dios y a los demás.
que no sea psicológicamente aberrante.
En el capítulo de las experiencias religiosas psicopatológicas veremos No trataremos, en presente trabajo, de la clínica psiquiátrica ni de la psi-
entre otras, experiencias psicóticas delirantes que se expresan a través de viven- cogénesis ni de los transtornos psicológicos, ni tampoco de su tratamiento.
cias religiosas pseudomísticas. Nos limitamos solamente a describir algunas de las más significativas psi-
copatologías que se dan en la experiencia religiosa. (Para un estudio y una
comprensión de mayor alcance y profundidad véase "Religión, psicopatología
y salud mental" del mismo autor).
Capítulo 3 S
A fin de hacer una exposición breve y pedagógica, agruparemos las psi-
De la psicología a la psicopatología en la experiencia religiosa copatologías: primero, siguiendo un criterio cuantitativo según la gravedad
del transtorno que se padece.
Partimos de la base de que la experiencia religiosa es una experiencia Luego propondremos siguiendo un criterio cualitativo algunas moda-
psicológica relacional. lidades de psicopatologías de las experiencias religiosas.
En esas relaciones del sujeto con el objeto de relación Dios, pueden apa-
recer dificultades muy diversas. Criterios cuantitativos según la gravedad del transtorno
Unas dificultades pueden ser comunes no sólo a las experiencias religio-
sas. Son debidas a cierto talante personal o cultural que no acepta fácilmente, Psicopatologías severas en las que se pierde el contacto con la reali-
ya sea de manera consciente o inconsciente, la relación con algo incierto desde dad de diversas maneras y se pueden producir graves consecuencias tanto per-
sonales como sociales.

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PSICOLOCÍA Y PSICOPATOLOGÍA DE LAS EXPERIENCIAS RELIGIOSAS Y DE LA EXPERIENCIA MÍSTICA

Estamos ante el grupo de patologías llamadas psicóticas en cualquiera tades vitales externas o internas. Son muy sensibles y procuran superar sus sufri-
de sus modalidades. mientos, sin hacer sufrir a los demás. No pierden el contacto con la realidad,
Psicoanaliticamente se sitúan en el período de las primerizas relaciones pero pueden deformar la realidad engañándose o engañando a los demás aún
relaciones del bebé (la llamada en el modelo psicoanalítico: posición esquizo- sin querer.
paranoide). Las personas que viven en esta situación, ya sea por "fijación" a los Psicopatológicamente suelen pertencer al grupo de transtornos llama-
estadios primerizos, ya sea por "regresión" a esas situaciones infantiles, mues- dos neuróticos.
tran la característica de establecer una relación parcial con la realidad. Escinden Psicoanaliticamente se relacionan con la llamada posición depresiva. En
la realidad respecto a sus relaciones personales (objetos internos y externos), en el proceso evolutivo de su crecimiento mental personal han alcanzado la situa-
buenos y malos. Y se adhieren a una parte de la realidad idealizándola, o al con- ción de madurez en la que se es capaz de aceptar y elaborar las pérdidas y
trario rechazan absolutamente la parte de la realidad que sienten mala. hacer el duelo dando lugar a la simbolización psicológica gracias a la cual se
Se rigen por el llamado principio del placer, buscar solo lo que les place, adquiere la capacidad de abstraer y de crear nuevas realidades simbólicas.
y no por el principio de realidad: adecuarse a la realidad. La relación con la realidad no está parcializada, es una relación total. Se
Ya se puede presumir hasta que punto va a ser sesgada la experiencia rige por el principio de la realidad y no del placer. Los mecanismos defensivos
religiosa de esas personas como veremos a continuación. que se ponen en juego si bien pueden perturbar sus relaciones, no les desco-
nectan de la realidad de manera profunda y constante
Psicopatologías medianas. Afectan especialmente a los comporta- Su experiencia religiosa abunda en sufrimientos psíquicos e incluso
mientos sociales aunque también hay manifestaciones psicológicas internas. somáticos, que reflejan su lucha interior, cuya lucha no sólo puede no ser un
Oscilan en su conducta, entre aspectos normales de su personalidad y otros obstáculo, antes bien puede ser una ocasión de crecimiento madurativo.
aspectos con actitudes de talante infantil.
Clínicamente se suelen clasificar en lo que se conoce como transtornos Criterios cualitativos. Algunas modalidades de psicopatologías de
de la personalidad. la experiencia religiosa
Psicoanaliticamente se pueden situar en lo que se llama estado "límite" o
"borderline". Situación en la que se está a caballo entre la psicosis y la neurosis. Describimos a continuación las características religiosas de algunas de
Desde la perspectiva psicoanalítica la situación está entre la posición infantil más las principales psicopatologías.
primeriza (la llamada posición esquizoparanoide) y la posición en la que ya se es Las agrupaciones que proponemos no se presentan en la realidad como
capaz de aceptar las pérdidas, de elaborar el duelo (posición depresiva), de asu- entidades bien definidas y circunscritas antes bien la realidad es que cada per-
mir la realidad tal y como se presenta según el principio de realidad. sona puede presentar una o al mismo tiempo algunas de la dificultades que
Este estado "límite" constituye una amplia zona de transtornos psicopa- exponemos, en un grado mayor o menor.
tologicos en la que podemos situar: las organizaciones narcisistas de la perso- En orden a la brevedad de esta publicación, y a fin de detectar si hay o no
nalidad, las patologías del carácter La experiencia religiosa de esas personas transtornos psicopatologicos en las manifestaciones religiosas, nos limitaremos a
viene influenciada por un talante emocional superficial e inestable y aún capri- describir los rasgos psicopatologicos sin entrar en su desarrollo clínico ni en su
choso. En sus relaciones para con Dios o en sus relaciones personales carecen interpretación psicoanalítica. (Para conocimiento más completo puede consul-
de una deseable continuidad. tarse el libro citado: "Religión, Psicopatología y Salud Mental", Paidós, 1999)

Psicopatologías leves Transtornos esquizoides


Hay personas que presentan una religiosidad de replegamiento indivi-
Hay personas que sufren personalmente en su experiencia religiosa
sobretodo cuando se hallan sometidas a pérdidas, frustraciones u otras dificul- dual y aislamiento social; sólo con esfuerzo se comunican y lo hacen de mane-

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ra no empática, fría, distante. Tal vez en esta caso no produzcan conflictos Algunas de esas experiencias religiosas psicopatológicas paranoides re-
externos pero su experiencia religiosa en su dimensión vital, emocional, se ve visten especial gravedad, como son las posesiones diabólicas, delirios mesiáni-
muy disminuida cuando no negada. Racionalmente pueden ser personas muy cos, visiones y apariciones, pseudoprofetismos. Y en grado menor, los rasgos de
válidas, tanto en lo que se refiere a sus relaciones con Dios como con los dogmatismos, integrismos, fundamentalismos, sectarismos, que pueden llegar
demás, pero sólo en los aspectos en los que no se precise la sintonía afectiva a ser cuadros muy graves.
en las relaciones, si es que en algún caso se puede afirmar que no se necesite Esos cuadros psicopatológicos paranoides se pueden presentar conjun-
la sintonía afectiva. tamente con cuadros maníacos y con rasgos de organización narcisista de la
La experiencia religiosa de estas personas al ser dificultosa emocional- personalidad.
mente puede limitar su religiosidad confinándola a una fe de talante intelec-
tual, poco satisfactoria vivencialmente. Defensas maníacas
El grado de intensidad del transtorno puede ser variable, desde muy
tenue. Pero cuando la intensidad es mayor, se puede llegar a un estado confu- Hay un grupo de psicopatologías caracterizado por una falta o disminu-
sional que se encuadraría en psicopatologías del círculo esquizofrénico. ción de capacidad para interiorizar la experiencia relacional. No hay sintonía
afectiva si bien hay afectividad eufórica e hiperactividad.
Transtornos paranoides Sus actitudes religiosas se mueven en el ámbito operativo, en la acción,
Es un grupo amplio con pluralidad de formas psicopatológicas que afec- o en un discurso que difícilmente puede alcanzar comunicación de experien-
tan a la experiencia religiosa tanto en aspectos individuales como sociales. cias interiores en profundidad.
Según la nosología psiquiátrica, abarcaría los transtornos de tipo para- La falta de contacto con la realidad se manifiesta especialmente en las
noide, los cuales, psicoanalíticamente, se corresponden con la posición esqui- relaciones personales.
zoparanoide. La experiencia espiritual interior es escasa o nula en la dimensión afecti-
La experiencia religiosa de la persona paranoide viene marcada en va. No suelen afectarse habitualmente por sentimientos religiosos ni por las
primer lugar por la falta de contacto con la realidad y la dificultad de que relaciones personales aunque pueden darse reacciones afectivas paradójicas:
la persona admita una corrección o simplemente la opinión distinta o con- emociones a destiempo del resto.
traria. Tienden religiosamente hacia las acciones, la liturgia, o el apostolado de
Se puede agravar su ansiedad en la relación con Dios, hasta llegar a que palabra o la ayuda material hacia los demás. No son dados a la interiorización.
su identidad y la de Dios se confunden, y puede llegar a sentir que goza de la Cuando el trastorno maníaco se presenta asociado a la patología para-
omnipotencia y omnisciencia divinas, o se puede identificar delirantemente noide puede dar lugar a sujetos religiosamente fanáticos, promotores de gru-
con la persona de Jesús y recibir directamente de él, mensajes ya sean salvado- pos religiosos sectarios, o también a actitudes dogmáticas y fundamentalistas.
res o catastróficos. La organización narcisista de la personalidad asociada a la psicopatolo-
Vive sus experiencias con convicción de certeza "clarividente", o mani- gía de estilo maníaco junto con la paranoide puede incrementar el sectarismo
fiesta sentirse "iluminado". Esas experiencias, (que pueden ser claramente dis- y dogmatismo fundamentalista.
tinguidas de las experiencias inefables místicas), son inamovibles para el sujeto
y manifiestan su rigidez psicopatológica. Psicopatología depresiva
La certeza patológica, la clarividencia del paranoide no es un convenci-
miento nacido del amor sino que, inconscientemente, se busca un refuerzo de Dentro de la experiencia religiosa hay una fenomenología depresiva que
alianza defensiva para con Dios a fin de no caer en el marasmo de las ansieda- corresponde a una depresión sana. Otras depresiones que afectan a la expe-
des psicóticas. riencia religiosa suponen un trastorno afectivo.

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La depresión sana es la que presenta un tono afectivo de pena que que viene potenciado cuando hay dificultades en su entorno o en la realidad
acompaña el proceso de duelo en el cual se asume el sufrimiento y la repara- social circundante.
ción de la pérdida o culpa y conduce al crecimiento y maduración espiritual. Las depresiones con rasgos de organización narcisista de la personali-
El sentimiento de pena y dolor se produce al despojarse de los afectos dad, que son próximos al llamado estado límite o borderline, suelen producir
egocéntricos e ¡r en busca de aquello que se desea porque se siente y se esti- depresiones fluctuantes, dependientes de las variaciones del entorno según sea
ma de más valor. éste frustrante o gratificante. Las veremos al tratar de la patología narcisista.
Es un proceso del crecimiento en el amor, como hemos visto en el capí-
tulo de la experiencia mística, al referirnos al tono afectivo doloroso de las Depresiones graves, melancólicas
"noches oscuras" del sentimiento o del espíritu, o también en los sentimientos Frecuentemente son de carácter psicótico, y deben ser tratadas con
de "desolación espiritual" que pueden ser indicadores del "buen espíritu", severidad.
según la terminología del libro de los Ejercicios Espirituales, "desolación del En la depresión melancólica hay sentimientos negativos incluso de auto-
buen espíritu" (Libro de los EE.EE. [314,322]). destrucción. La persona afectada por una depresión mayor pierde toda ilusión
de vivir, y el gusto y deseo de relacionarse con otros. Busca el estar sola, a oscu-
Esta experiencia religiosa "depresiva" es saludable. Los maestros del
ras, en cama, huyendo del pasado doloroso, sin presente y sin futuro. Con ries-
espíritu la designan de diversas maneras pero se refieren a la misma experien-
go elevado de suicidio como culminación de su muerte mental.
cia. En la "noche oscura", la desolación no impide la experiencia espiritual,
siempre queda encendida y brillante la lucecita de la fe y de la esperanza de En la depresión melancólica la experiencia religiosa queda del todo anu-
alcanzar el amor, aunque esa experiencia sea muy dolorosa. lada. Puede que aparezcan rasgos delirantes de catastrofismo de contenido reli-
gioso, anuncios de males o de castigos que Dios va a mandar próximamente.
Hay otras depresiones que corresponden a transtornos psicopatológicos,
aunque en distinto grado. En ellas la experiencia religiosa y la relación con Dios
queda dificultada o impedida. Psicopatologías del estado límite

Hay una situación intermedia entre las psicosis y las neurosis que se ha
Depresiones de grado leve o moderado suelen responder a dificul-
venido en llamar estado límite o borderline. Nosotros cualificamos, en gene-
tades de sufrimiento neurótico que acompañan a la psicopatología histérica,
ral, de depresiones moderadas en cuanto a su gravedad, las depresiones que
fóbica, obsesiva que veremos.
pueden acompañar a la psicopatología del estado límite.
En general, las manifestaciones de la depresión que afectan a la expe-
riencia religiosa son: Este grupo abarca, según nuestro parecer, un conjunto de psicopatolo-
gías que no tiene un marco nosoiogico bien delimitado si bien tienen de
Vivir sin ilusión, tristeza, sentimiento de que se apaga o se pierde algo,
común el que afectan a la estructura de la personalidad confiriéndole un deter-
sin esperanza, se oscurecen o se pierden las creencias, la confianza en la vida
minado estilo de comportamiento social de talante superficial y una experien-
desaparece. No se desea vivir, de la manera como se vive, pero no hay ten-
cia interior con poca capacidad de interiorización, de "insight".
dencia autodestructiva. Hay estados de sufrimiento psíquico, que cursan con
infravaloración personal ante Dios y los demás, autoacusaciones no reales con Estos trastornos, según las clasificaciones internacionales CIM-10 y DSM-
sentimientos de culpabilidad aún sin culpa moral, insatisfacción, sentir incapa- IV, se adscribirían a los llamados "trastornos de la personalidad".
cidad para seguir adelante en su camino espiritual y humano, etc. Nuestro interés está ahora en analizar la experiencia religiosa de estas
personas.
Si se puede elaborar esos sentimientos depresivos, se obtiene una mayor
Veamos algunos rasgos que nos parecen suficientemente comunes para
capacidad de crecimiento madurativo mental afectivo.
agrupar las dificultades que afectan la experiencia religiosa de estas personas:
Cuando la gravedad es menor sin llegar a síntomas depresivos puede
• relaciones personales superficiales, más extensivas, de "sociabilidad",
quedar afectada la experiencia religiosa por un talante pesimista permanente,
que intensivas, relaciones íntimas y durables.

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La experiencia espiritual tiende en líneas generales a ser una experiencia tomatología y al mismo tiempo por lo difícil que resulta a veces de descubrir el
superficial. No por falta de capacidad intelectual sino por falta de "permeabili- trastorno al ser compatibles con una religiosidad aparentemente fiable y seria.
dad" afectiva. En el ámbito religioso con el nombre de escrúpulos se ha denominado
• inestabilidad en las relaciones sociales y personales y en el mante- un conjunto de síntomas y comportamientos obsesivos que afectan las norma-
nimiento de sus ocupaciones o compromisos. La relación con Dios queda tivas morales y que se caracterizan por la estrechez y rigurosidad en los juicios
sometida a los avatares, no controlables conscientemente, de movimientos morales y en el cumplimiento de las correspondientes obligaciones, lo cual
que son desencadenados por estímulos a veces imperceptibles. Dificultad conduce al obsesivo a un perfeccionismo angustiante.
para establecer relaciones vinculantes profundas y estables. Falta la continui- El sujeto obsesivo se autoexige incluso de manera compulsiva, se auto-
dad o "fidelidad". culpabiliza patológicamente.
• tendencia a actuar ("acting out") en lugar de pensar, hacer. Ante una Los escrupulosos son personas afectadas por interminables dudas (la
frustración, actuar en lugar de interiorizar. Reacciones inesperadas como sería "locura de la duda" se llamó tradicionalmente), por indecisiones e inseguridad.
el dejar de pronto compulsivamente el compromiso que había comenzado. Temores de haber pecado y de ser culpables aún sin causa moral. No se que-
dan en paz ni con las razones que ellos mismos pueden aceptar o serían capa-
• afectividad hipoestésica o anestésica. Por eso pueden dar una cierta
ces de dar a otros. Sus sentimientos psicopatológicos inconscientes les retornan
sensación de cinismo en sus relaciones afectivas personales y ante penas o sufri-
una y otra vez a la angustia y a la duda.
mientos de otras personas.
Los trastornos de esas personas "obsesivas" son fáciles de detectar cuan-
• afectividad caprichosa. Desea conseguir lo que quiere "todo y ense-
do los síntomas son manifiestos e incontenibles, no así cuando la estructura de
guida". Esa es la característica infantil del "proceso primario" que se rige más
su personalidad presenta sólo rasgos de carácter obsesivo, es decir un estilo que
por el principio del placer más que por el principio de realidad. En la oración
condiciona su experiencia religiosa, que es preocupante por lo inquietante,
en la relación con Dios, puede haber deseos de encontrar satisfacción pronta-
insatisfactoria, rigurosa que resulta para el escrupuloso, y es quizá aun más pre-
mente en un plano sensible. Es una relación amorosa de corte infantil, mágica.
ocupante por lo rígida y resistente, bajo la apariencia de dócil, que resulta para
Todo ello no priva de que la parte sana de su personalidad, que puede
el que le quiere ayudar.
estar bien estructurada y además ser intelectualmente potente, tenga capaci-
dad de tener experiencias religiosas positivas y maduras pero siempre con el Entre la multiplicidad de síntomas obsesivos, destacamos algunos unos
riesgo de caer en conductas o sentimientos psicopatológicos infantiles. pocos:
• sentimientos angustiantes de contenido moral, por ejemplo: no haber
cumplido bien sus "obligaciones", haber cometido frecuentes faltas en el ámbi-
Transtornos obsesivos
to sexual o en otros terrenos donde se juega la dependencia de un autoridad
real o imaginaria.
Después de haber visto las psicopatologías psicóticas y la borderline
pondremos ahora dos grupos de psicopatologías neuróticas: los trastornos • actos compulsivos que revisten frecuentemente un carácter mágico
obsesivos y los trastornos histéricos, los escogemos por la importancia que estas tales como hacer la señal de la cruz o rezar una determinada oración para
dos patologías adquieren debido a su frecuente aparición en el ámbito espiri- librarse de algo o conseguir algo.
tual, tanto en el individual como en el comportamiento social. • angustia al tener que limpiar o purificar algo, sobretodo si es un obje-
to religioso la tarea resulta interminable.
Freud en un principio consideró la experiencia religiosa como una neu-
Además de manifestaciones obsesivas sintomáticas, se da una estructu-
rosis obsesiva social, basándose en la frecuencia y riqueza sintomática de las
ra de personalidad de carácter obsesivo, veamos alguna de sus características:
obsesiones.
• nunca dan las cosas por acabadas, ni están nunca satisfechos de lo que
El llamado círculo obsesivo comprende experiencias religiosas que ya
se ha hecho aunque esté bien hecho.
desde antiguo han despertado la atención a causa de la persistencia de su sin-

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PSICOLOGÍA Y PSICOPATOLOCÍA DE LAS EXPERIENCIAS RELIGIOSAS Y DE LA EXPERIENCIA MÍSTICA lordi Font i Rodon

• hay sentimientos y conductas ambivalentes: de una parte un deseo de tura en la que se le pone. También es muy peculiar la facilidad con que más o
sometimiento a Dios, de otra parte un rechazo. Es debido a una relación en la menos inconscientemente se engañan, o pueden engañar, aún a personas ex-
que hay el temor a descontrolarse y perderse, si no se somete a Dios, y por eso pertas en criterio religioso.
se somete, pero de otra parte siente el temor a ser controlado y sometido por Si predominan los síntomas de organización narcisista de la personali-
Dios, y se escapa de ello. Es el círculo vicioso de la ambivalencia. dad, se acentúan los sentimientos de omnipotencia infantil que no tolera los
Así el escrupuloso pasa de un extremo a otro extremo en sus comporta- contratiempos frustrantes. Lo cual les hace socialmente incómodos aunque de
mientos, a modo de péndulo. Por ejemplo: pasar de ser muy sumiso y obediente entrada se hayan mostrado encantadores.
a lo contrario; pasar de ser muy perfecto en cuidar los detalles litúrgicos, o pun- Diferenciamos lo que es una sintomatología histérica, que puede apare-
tual en los horarios, a descuidarse en todo ello; pasa de ser indeciso y dudoso al cer de forma ocasional y asimismo desaparecer, de lo que es el carácter histé-
tener que tomar decisiones, a resolver luego sin pensar cuando llega la hora. etc. rico (trastorno de personalidad histérico), que es un estilo de comportamientos
Contemplada en su totalidad la experiencia religiosa del obsesivo es difi- y sentimientos de una personalidad.
cultosa, poco espontánea, costosa y enmarañada a causa de sus temores, dudas, Las expresiones religiosas en estas personas son sorprendente y a veces
incertidumbres, de sus culpabilidades ante Dios, de no ser aceptado. Esto le con- pintorescas.
duce a extremos o de sumisión o bien a rebelarse y prescindir de Dios. Sus creencias pueden adquirir un tono infantil de dependencia para con
En su vida espiritual vive a Dios como a un juez severo, aunque sepa muy Dios, como de niño exigente que está muy tierno con Dios mientras "Dios no
bien por sus conocimientos, que es un Padre amoroso. le frustre". Así puede ser muy amigo de Dios, teniéndole como Padre o Madre
En sus oraciones, plegarias y en su comportamiento litúrgico es meticu- o Amigo, pero pasar rápidamente a un odio visceral o a un dejarle plantado.
loso, riguroso para no cometer ningún fallo o error. No vive tranquilamente su Necesita a Dios para satisfacer las carencias afectivas que padece.
religiosidad y puede que no se la deje vivir a otros por sus continuas dudas que La relación con Dios puede estar teñida de erotismo infantil con excita-
debe exponer reiteradamente. ción sexual.
Algunos de estos rasgos obsesivos, los detectamos en la psicopatología En la oración, el histérico desea a Dios con un deseo de posesión exclu-
social. Así, la rigidez en el pensar y la tenacidad afectiva inmodificable pueden siva, en especial cuando hay rasgos narcisistas. Los consuelos y desconsuelos en
concurrir en las manifestaciones de los fundamentalismos, dogmatismos y tam- la plegaria se alternan con rapidez y su intolerancia a las frustraciones externas
bién en las organizaciones y grupos sectarios. o internas se refleja enseguida en la incapacidad de seguir orando. Entonces
culpa a los demás, o a Dios, porque no favorece sus sentimientos.
Trastornos histéricos y organización narcisista de la personalidad Puede que su plegaria adquiera tintes pseudomísticos. Es propenso a
tener visiones alucinatorias de cosas o personas espirituales, apariciones de san-
tos o de la Virgen, a menudo con mensajes. Para esas apariciones o mensajes se
Es el otro grupo de trastornos que tomamos para mostrar como la expe-
suelen rodear de público, de teatralidad, se convoca a gente para que sean tes-
riencia religiosa puede presentarse patológicamente.
tigos crédulos de lo que solo el vidente percibe. Desorienta el que a veces sue-
Los describimos conjuntamente porque en la realidad asistencial a
len adoptar un comportamiento falsamente humilde o desvalido, para atraer
menudo se presentan en la misma persona.
más la atención. En ocasiones se llega a tejer una red emocional colectiva como
Este grupo de trastornos histéricos y narcisistas es importante, particular-
una "tela de araña" en la cual son atrapados sus seguidores sin darse cuenta. Si
mente por lo difícil que resulta en ocasiones detectar y diferenciar en ellos lo que
a ello se une en tales personas, rasgos de perspicacia o liderazgo, pueden verse
es patología de lo que es una auténtica y sana experiencia religiosa. Esto se
rodeados de aureola de santidad y rodeados de seguidores o incluso iniciar
debe, en parte, a su estilo de comportamiento ambiguo, de manera que en cada
movimientos religiosos que luego fácilmente se disuelven.
situación pueden adoptar, inconscientemente, la forma que más convenga y
En conjunto la relación y la confianza en Dios del histérico es ambigua y
con esto cambiar su imagen como un caleidoscopio que varía a cada nueva pos-
frágil.

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PSICOLOGÍA Y PSICOPATOLOGÍA DE LAS EXPERIENCIAS RELIGIOSAS Y DE LA EXPERIENCIA MÍSTICA PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL

Fernando Melloni
BIBLIOGRAFÍA

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HERZGSELLJ. (2002) "Karl Rahners. Theologie der MystiK: Spiritualitát und Wandel. Leben aus artículo. Adaptarme a la extensión de la que dispongo ha significado resumir
"Gottes Geist" (A.Schonfeld [ed.]). Festschrift zum 75jáhrigen Bestehen von "Geist und repetidas veces el escrito original. De hecho, muchos de los temas esbozados
Leben", Würzburg 2002, pp. 65-67. en este artículo serían objeto de la realización de un libro completo. Ésta es, por
IGNACIO DE LOYOLA,(1995, 5a edic.) "Ejercicios Espirittuales" 2a Regla de Discreción de tanto, una exposición muy simplificada de novedosos contenidos en la que tan
Espíritus,de 2a Semana, n°[330], Sal Terrae, Maliaño, Cantabria. sólo pretendo apuntar hacia una dirección, con el esbozo de dos o tres imáge-
MELTZER D. (1990) "Desarrollo kleiniano", Patia, Buenos Aires. nes que me gustaría pudieran retener en sus mentes. El objetivo, divulgativo,
MORA F.(2001) "El reloj de la sabiduría. Tiempos y espacios en el cerebro humano". Alianza, deviene así introductorio, al ofrecer algunas reflexiones acerca de un nuevo y
Madrid. emergente paradigma de la existencia, del ser humano y de nuevas estructuras
OGDEN T.H.(1989) "La matriz de la mente. Las relaciones de objeto y el diálogo psicoanalíti- que se pueden desplegar en su psique.
co", Madrid, Tecnipublicaciones.
Para ello me valgo de algunos de mis conocimiento y experiencias y de
PRINCE R. (1980) "Los estados místicos y el conceepto de regresión" en White,). La expe-
las de muchos otros que me preceden, me guían y me acompañan. Como si
riencia mística, Barcelona, Herder.
de la reconstrucción de un puzzle se tratara, he escogido piezas de uno y otro
RUBIA F.J.(2000) "El cerebro nos engaña", Temas de hoy, Madrid.
RUBIA F.J.(2003) "La conexión divina" La experiencia mística y la neurobiología", Drakontos,
autor, para, junto con las mías, poderles ofrecer una visión introductoria lo más
Barcelona.
amplia y sugerente posible. Esto explica que en diversos apartados de este
SEGAL H, (1975) "Introducción a la obra de Melanie Klein", Buenos Aires, Paidós. escrito adjunte una síntesis casi literal de la obra de algunos de estos autores.
WASHBURN M,(1999) "Psicologíaa transpersonal. En una perspectiva pisicoanalítica", Los
libros de la Liebre de Marzo, Barcelona.
WINNICOTT D.W. (1953) "Transitional Objects and Transitional Phenomena", en Playing and Lo transpersonal en el ser y el psicoanálisis
Reality, Nueva York, Basic Books, 1971.
"Se trata del sentimiento de la unidad de todas las cosas: el hombre y
la naturaleza, la conciencia y la materia, lo interno y lo externo, el sujeto y el
objeto, el sentimiento de que todas estas dualidades pueden reconciliarse".

Renée Weber

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PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL
Fernando Melloni

Introducción
pensamiento, creando un espacio que le permitiera deslizarse suelto a través
de una o dos imágenes que intentaré plasmar. Sólo desde allí podrá abrirse a
Al igual que Renée Weber, es este sentimiento interno de unidad el que nuevos horizontes y perspectivas. Sugiero, en definitiva, una lectura globali-
confiere un sentido profundo y último a todos los aspectos de mi vida, el zadora, sintética e intuitiva, afectiva (producto de nuestro hemisferio derecho-
motor de mi búsqueda en la investigación de la naturaleza profunda del ser en el sentido coloquial-) y no tanto racional, intelectualista, lógica o analítica
humano, para dotarla de mayor significación y entendimiento. Mi aproxima- (producto de nuestro, coloquialmente hablando, hemisferio izquierdo).
ción al conocimiento de esta naturaleza profunda, o Ser, parte principalmen-
Finalmente, quisiera hacer referencia a mi trayectoria personal, en la
te de dos ejes diferenciados: la psicología profunda y la experiencia mística.
que disciplinas tan variadas como el psicoanálisis, el Reiki,2 la meditación y
Este artículo pretende simplemente recoger vivencias significativas que
otras me han permitido viajar por las profundidades del propio ser; es también
han permitido ampliar mi concepción antropológica del ser humano, refor-
desde estas experiencias desde donde me dispongo a abordar el tema que nos
mulando y enriqueciendo mi cosmovisión del mundo y, en consecuencia, mi
concierne.
práctica profesional. Pasaré de lo experiencial a lo teórico y de lo clínico a lo
formulativo siendo consciente, como dice María Corbí, de las limitaciones de
Breve perspectiva histórica y cambio de paradigma
la narrativa y del símbolo, de sus cargas axiológicas y de sus consecuentes pro-
gramaciones colectivas. Ojalá pudiéramos dar "noticia clara sin forma, cono-
Estamos asistiendo a un cambio de paradigma en diversos campos. Por
cimiento claro sin formulación", pero tendremos que acogernos a las limita-
un lado, el fenómeno de la globalización, o "aldea global", aunque esté pro-
ciones de nuestra propia cultura y a sus vanadas expresiones simbólicas y
movido principalmente por intereses económicos, políticos y hegemónicos, va
mitológicas. Siguiendo a Corbí, el símbolo psicológico tiene una unidad
mostrando otras caras concomitantes: el resurgimiento de una sensibilidad
semántica que puede programar al individuo, el símbolo social programa al
compartida, como mostraron las más de 500 manifestaciones efectuadas el
colectivo y el símbolo religioso apunta hacia Algo...
mismo día en ciudades de diferentes países de todo el mundo, en contra de
Es hacia esa dirección en las profundidades del ser humano hacia la guerra de Iraq. En segundo lugar, asistimos al intento, todavía incipiente, de
donde intentaré apuntar a lo largo de este artículo, aún a sabiendas de que en diálogo entre culturas, interreligioso y antropológico. Ello nos lleva a consta-
muchas ocasiones, desde una perspectiva academicista, no seré "científica- tar que la visión del ser y de la vida de un hombre oriental y de uno occiden-
mente" correcto, ni filosófica, antropológica, teológica e intelectualmente tal difieren totalmente: mientras el primero tiene la concepción de que su ser
prudente. En este intento de exponer algunas de mis ideas, me remito a diver- es eminentemente espiritual y de que sólo, en ocasiones, tiene la posibilidad
sas fuentes, entremezclando diversas disciplinas, con epistemologías y herme- de materializarse a través de encarnaciones sucesivas (posee una visión cíclica
néuticas también diferentes. De todo ello resulta una miscelánea en la que se del tiempo), el segundo piensa que tan sólo dispone de una vida material y
intercalan vivencias con pensamientos, símbolos con conceptos, construccio- que la experiencia espiritual es un fenómeno irracional y enfermizo, o que tan
nes teóricas con modelos explicativos. No pretendo con todo ello confundir al sólo está al alcance de unos privilegiados como Jesucristo, personas muy espi-
lector, sino poder expresarme desde mi momento actual. Tan sólo es una rituales, santos o maestros. El hombre occidental, además, posee una con-
narrativa, un modelo de explicación sin saturación (en el sentido Bioniano)1 de cepción lineal del tiempo. De hecho, cada uno de nosotros tiene una con-
significado. Todo está en continua evolución. Y así también las experiencias, cepción diferente sobre el existir en función de lo que cada uno es capaz de
el conocimiento, los pensamientos y los modelos explicativos. Sería recomen- vivir y experimentar.
dable que el lector se situara ante el artículo desde una apertura y alegría del

2. Reiki es una técnica alternativa de canalización energética de origen japonés. Este instrumento, como
1. Bion, es un Psicoanalista Inglés que sobre todo profundiza en la dimensión epistemológica del ser
muchos otros, permite realizar desbloqueos energéticos en el plano, físico, emocional, mental y espiritual.
humano.
Se puede realizar destraumatizaciónes y regresiones a experiencias de esta vida y vidas anteriores.

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PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL
Fernando Melloni

En tercer lugar, estamos asistiendo a un cambio de paradigma en el de esta dimensión. Un ámbito de experiencia que es el que da cumplimiento y
pensamiento sobre el ser humano. Si bien, por un lado, se ha radicalizado una sentido a las aspiraciones más hondas del ser humano.
concepción positivista, en la que se impone el carácter utilitario y pragmático
Por otro lado, el encuentro con otras culturas ha mostrado el carácter
de los argumentos -sólo existe lo que es verificable y evidente experimental-
omnipresente de esta dimensión, haciendo ver que el ateísmo o positivismo
mente-, se ha desarrollado otra concepción del ser humano, según la cual
de Occidente es también una actitud espiritual, una opción o interpretación
también existe lo que es verificable experiencialmente.
determinada de la realidad. El nuevo paradigma, todavía emergente e inci-
La diferencia entre lo experimental y lo experiencial es que lo primero per- piente en los campos científicos, no niega la crítica de la etapa anterior, pero
manece externo a la persona que trata de verificarlo, sin implicarse en ello (cosa no se detiene en ella. Purificada, asoma con mayor tiento, pero no con menos
que no es del todo cierto), mientras que lo experiencial comporta la adhesión convicción. La convicción de que el ser humano tiene tres dimensiones tan
de la persona. La llamada postmodernidad -menos mencionada últimamente- inseparables como irreductibles: la corporeidad, el psiquismo y el espíritu, algo
es un movimiento hacia lo experiencial, como reacción al empirismo raciona- que Raimon Panikkar ha denominado la intuición cosmoteándrica. Con ello da
lista de la modernidad. Aquí es donde hace su aparición el mundo del espíritu, a entender que la realidad está constitutivamente formada por una dimensión
que vuelve a resurgir después de la necesaria contribución crítica de los tres matérica (cosmos), por una dimensión psíquica y noética (lo que llamamos "lo
grandes maestros de la sospecha: Marx en el ámbito de lo social; Nietzsche en humano"), y por una dimensión espiritual o divina. Estas tres realidades son
el ámbito del pensamiento filosófico y Freud en el ámbito de la psicología. Tres inseparables y cada una posibilita la otra. Por supuesto que podríamos añadir
necesarios ataques frontales a la ingenuidad que cultivó la misma Modernidad. lo social e interrelacional como una cuarta realidad del ser.
Los tres mostraron, cada uno a su modo, que lo que verdaderamente moviliza
Todo ello está muy relacionado con el psicoanálisis y con su práctica clí-
al ser humano son sus necesidades y su instinto de supervivencia. Lo demás son
nica, en la medida en que todo acto clínico y su escucha psicoanalítica impli-
camuflajes más o menos inconscientes o deshonestos.
can tanto a todo el ser del terapeuta como el del paciente; ambos son partí-
Con ello, devastaron la posibilidad de creer en el mundo del espíritu, cipes de un universo simbólico en continuo cambio. Ya el intersubjetivismo
porque lo desvelaron y lo denunciaron, como una manipulación ideológica al nos habla de que se conforma una unidad diádica, un campo único e intrans-
servicio de los intereses de una minoría dominante (Marx), como la hábil pero ferible de unidad de significado entre paciente-analista, donde se expresan la
perversa defensa de los débiles frente a la amenaza de los fuertes, creando una transferencia-contratransferencia en interdependencia mutua. Ambos se ex-
moral que los protegiera (Nietzsche), o como la proyección infantil del incons- presan, se escuchan y se dan significado, en interrelación continua, no sólo
ciente para satisfacer los duelos ante la pérdida de las figuras idealizadas de los desde lo afectivo y emocional sino también desde sus preconcepciones, con-
padres y de los anhelos narcisistas de plenitud y omnipotencia (Freud). cepciones, sus modelos de interpretación y de conocimiento... desde el sí
Sin negar que todo esto pueda estar detrás de no pocas construcciones mismo más profundo. Por supuesto que el terapeuta o analista no sólo escu-
religiosas, pensadores posteriores reaccionaron diciendo que la dimensión espi- cha e interpreta a su paciente desde un modelo teórico aséptico, sino que, so-
ritual del ser humano no se puede reducir a ello. Max Weber o Peter Berger en bretodo, acoge, contiene, digiere, metaboliza y da significado desde su expe-
el campo de la sociología, Henri Bergson, Maurice Blondel, Emmanuel Mounier riencia de vida y de sí mismo. De hecho, en todo acto clínico existe una con-
o Teilhard de Chardin en el campo del pensamiento ("... un gran devenir en cepción experiencial sobre la vida, una concepción y elección antropológica
que la humanidad sea impelida hacia la unidad gloriosa con el Cristo Cós- sobre el ser humano y sobre el existir. Otorgamos significación en función de
mico"). Igualmente, en el campo de la psicología Cari Custav Jung, Abraham lo que somos capaces de experimentar y, en consecuencia, de comprender y
Maslow y otros partieron de nuevos presupuestos. Todos ellos coinciden al entender. Un mismo hecho puede contemplarse desde diferentes perspectivas
constatar que la dimensión espiritual es constitutiva del ser humano, más allá o vértices - B i o n - y su significación depende básicamente de dónde están
de las formas que revista en una religión determinada. Se basan, precisamen-
te, en el carácter experienciable -aunque no controlable experimentalmente-
3. La intuición cosmoteándrica, ed. Trotta, Madrid 1999.

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PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL Fernando Melloni

situados experiencialmente tanto el paciente como el analista, y de la recipro- ma (neurótica grave o psicótica) sino que, respetando esta vertiente, incluyera
cidad distancial experiencial entre ambos. también el estudio de la persona sana e incluso de las personas sobresalientes,
Desde hace unas décadas, pues, van surgiendo nuevas perspectivas, para, desde allí, ayudar a la persona enferma. Comienza a gestarse así la crea-
nuevos modelos y paradigmas de explicación de algunos hechos sobre lo ción del llamado Movimiento del Potencial Humano con autores de la altura de
material y lo experiencial (algunos lo llaman "inmaterial") que están incidien- Maslow, Rogers. Alan Watts, Murphy, Schutz, Bateson, Lowen y Perls, entre
do radicalmente en la interpretación de nuestra realidad y de lo que profun- otros, que generaron este movimiento al sostener que "no sólo es insuficiente
damente somos. Incide, por tanto, directamente sobre nuestra concepción de asistir al paciente ya enfermo, sino que también lo es el mero hecho de prevenir la
lo psicológico y, por tanto, también sobre el psicoanálisis. Una de estas nue- enfermedad, puesto que no hay mejor sistema de salud que una vida plena, crea-
vas perspectivas es la llamada Psicología Transpersonal, fundada a finales de tiva, y caracterizada por el despliegue de las propias potencialidades".6 La nueva
los años sesenta, que nos abre, en occidente, desde lo psicológico, a esta propuesta consiste en dejar de pensar en términos de enfermedad, para pasar
nueva visión de la naturaleza humana. Como dice Daniel Taroppio (2002), a concebir la vida en términos de una liberación ¡limitada de potencialidades
"los antecedentes de la Psicología transpersonal son, en la práctica, mucho bio-psico-sociales.
más antiguos y han estado formando parte de los programas de grado, de 4. La Psicología transpersonal nace a finales de los sesenta, tras las
post-grado, así como de los proyectos de investigación de las más importan- observaciones de los mismos autores que generaron la Psicología humanista:
tes universidades del mundo. No obstante, esta rama de la Psicología sigue una vez el individuo ha alcanzado un nivel elevado de desarrollo y crecimien-
siendo todavía objeto de desconocimiento para muchos psicólogos o, en el to personal, necesariamente comienzan a aparecer preguntas, dudas y cues-
peor de los casos, de prejuicios y de rechazo". tionamientos existenciales que llevan la mirada hacia la trascendencia, hacia
Siguiendo a Abraham Maslow, Taroppio describe la historia de la Psi- los temas últimos. "Hasta entonces la psicología occidental había soslayado el
cología como un despliegue a lo largo de cuatro grandes fuerzas o movimien- tema del ser, el significado y la trascendencia y da cuenta que en numerosas oca-
tos de pensamiento. Cuatro movimientos que han estado marcados por la siones había confundido la ontología con la Religión o, en el peor de los casos, la
aparición, en orden cronológico, de la Psicología experimental, la Psicología clí- había reducido a un epifenómeno o a una patología encubierta".
nica, la Psicología humanista y la Psicología transpersonal. Simultáneamente, Stanislav Crof, psicoanalista chescoslovaco que emprendió la tarea de
cada uno de estos movimientos ha estado integrado por numerosas escuelas cartografiar nuevos espacios del inconsciente, fue invitado por el gobierno de
de Psicología y/o Psicoterapia. Estados Unidos a dirigir un instituto de investigaciones psiquiátricas en Mary-
1. La Psicología experimental con Wilhelm Wundt y Gustav Fechner land. Allí conoció a Maslow y, ambos, junto con el doctor Anthony Sutich y
sentó las bases para una psicología basada en datos empíricos y mensurables. rescatando los aportes pioneros de Jung, Assagioli y del Existencialismo, fun-
2. Psicología clínica, con el Psicoanálisis de Freud (y sus seguidores) y dan la Psicología Transpersonal ("más allá de la personalidad"). A lo largo de
su clave hermenéutica, permitió la liberación de un empirismo estrecho y aden- los años se suman autores de la talla de Viktor Frankl, Ken Wilber, Daniel
trarse en el estudio de los estados interiores -inconsciente- de la conciencia. Goleman, joseph Campbell, Huston Smith, Charles Tart, Francis Vaughan,
3. La Psicología humanista, inquieta por escaparse del pensamiento
excesivamente patologista y etnocéntrico de Freud y sus seguidores, empezó a 6. Taroppio (2002).
percibir la necesidad de una psicología que no pretendiera exclusivamente asis- 7. Taroppio (2002).
8. El maestro indú Osho, en su libro la Farmacia del Alma, comenta:
tir a la persona relativamente sana en función del estudio de la persona enfer-
"Personalidad viene de "persona", que significa máscara. En la antigua Grecia los actores de teatro usa-
ban máscaras, las cuales eran llamadas persona, pues el sonido venía de dentro de la máscara. Sona sig-
4 . Psicología Transpersonal Daniel Taroppio, Full Informatiu, n" 149, Colegio Oficial de Psicólogos de nifica sonido. La audiencia veía máscaras y de detrás de la máscara venía el sonido. De la palabra "perso-
Catalunya./ 2002. na" viene la palabra "personalidad. Toda personalidad es falsa. Las buenas personalidades, las malas per-
5. Psicología Transpersonal. Daniel Taroppio, Full informatiu, n° 149, Colegio Oficial de Psicólogos de sonalidades, la personalidad de un pecador o la de un santo: todas son falsas. Puedes tener puesta un más-
Catalunya./ 2002. cara bonita o una máscara fea, no hay diferencia."

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Fernando Melloni
PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL

ración holotrópica, la audición de música de trance, la danza primal, las regre-


Roger Walsh, Stanley Kripner y muchísimos más. "De este modo, la búsqueda
siones e hipnosis sin pérdida de conciencia, la visualización creativa, las dife-
del ser, el significado y la experiencia vivida de la transcendencia vuelven a ocupar
rentes técnicas de meditación profunda y muchas más.
el lugar histórico que todas las culturas de la humanidad le habían asignado: el
estudio empírico de las potencialidades evolutivas de la conciencia, tanto en sus Nos abrimos pues, en Occidente, a esta nueva concepción según la
aspectos filo como ontogenéticos (en la especie humana y en el individuo)".9 cual la conciencia no constituye un fenómeno estático, sino que es un proce-
so evolutivo en permanente transformación. De este modo, la conciencia ordi-
El estudio del ser y de la trascendencia se transforma rápidamente en una
naria de vigilia no es más que una modalidad entre muchas otras, así como
cuestión clínica de primer orden y surgen así los tres grandes campos de inves-
característica de un estadio entre otros muchos.
tigación de la Psicología Transpersonal: el estudio de los estados no ordinarios de
conciencia, el estudio evolutivo de la conciencia y el intento de integración de
las diferentes escuelas psicológicas anteriores y actuales. De este modo se asien- La Psicología Transpersonal
ta el principio de que, sin desestimar la importancia de las causas biológicas y
biográficas de nuestras enfermedades, el "síndrome de desarraigo cósmico"10 La figura más destacada dentro de la Psicología Transpersonal es Ken
puede estar en la base y ser generador de graves trastornos psicológicos, psico- Wilber, quien hace tiempo es considerado en su campo como uno de los pen-
somáticos y orgánicos. Este estado de orfandad cósmica y la percepción de uno sadores más integrales y profundos de la actualidad. El Espectro de la Con-
mismo como entidad abstracta y disociada del cosmos están anclados en los ciencia, desarrollado por Wilber y enriquecido por muchos otros autores, ha
estados ordinarios de conciencia -que es nuestro estado habitual de vigilia-, servido para demostrar que todas las escuelas de la Psicología están en lo cier-
parapetado dentro de las coordenadas de tiempo y espacio euclidiano-newto- to en determinados planos del gran fenómeno de la conciencia humana y
nianos. En cambio, retomando palabras de Taroppio, "las herramientas y méto- que, por lo tanto, la discusión no debería pasar ya por cuál escuela tiene razón
dos empíricos aportados por tantas culturas, tenían como meta el acceso a estados y cuál está equivocada, sino por cuál estadio de la evolución de la conciencia,
no ordinarios de conciencia que, en muchos casos, brindaban experiencias vividas, con sus correspondientes manifestaciones saludables y sus patologías, es el
empíricas y verificables de estados ampliados de conciencia, dentro de los cuales, la que cada escuela ha estudiado y comprendido con mayor claridad.
orfandad cósmica se transmutaba en una profunda experiencia de integración y Siguiendo este modelo integrador, la Psicología transpersonal afirma
pertenencia indisoluble a lo que Wilber denomina 'el Kosmos"'. que todo ser humano encarna por naturaleza un proyecto trascendente que
puede adquirir un aspecto existencial, religioso o espiritual, científico, artísti-
Durante muchos años, incluso hoy en día, el materialismo organicista
co, etc. Lo esencial es que, de un modo u otro, este proyecto trascendente
pretende reducir estas experiencias a meros estados alucinatorios, frutos de la
existe incondicionalmente en todo individuo. Se trata entonces de brindar
sugestión, la histeria, intoxicación cerebral, a estados psicóticos o disociativos
modelos de psicoterapia y crecimiento personal que incluyan y respeten todas
de la mente. El cambio de paradigma supone considerar que estos estados
las manifestaciones y potencialidades humanas
ampliados de conciencia pueden ser, al contrario de estados patológicos y
enfermizos de la persona, signos de un mayor crecimiento evolutivo del ser e Con todo, hay que estar alerta sobre el peligro de que ciertas personas
instrumentos favorecedores en la mejora clínica, tanto en el tratamiento psi- sin escrúpulos o irresponsables, sin ninguna formación sistemática en Psicología
cológico como en el de patologías orgánicas graves. Estos estados pueden transpersonal, vinculen a esta disciplina todo tipo de prácticas esotéricas pseu-
reproducirse por medios sumamente simples y naturales, tales como la respi- docientíficas, o en donde puedan realizar algún tipo de actividad "evangeliza-
dora" desde su sistema de creencias, sin respetar a sus pacientes.
Una vez ubicado lo transpersonal en su recorrido histórico, queda más
9. Tapoppio (2002).
claro que lo transpersonal es a la vez un término reciente y una realidad muy
10. Taroppio denomina "síndrome de desarraigo cósmico" a " esta pérdida del significado profundo del
sí mismo, de una persona que se perciba a sí misma como un paréntesis entre la nada y la nada, perdida
antigua, pues se arraiga en la espiritualidad ancestral presente en todas las cul-
en un cosmos al que no encuentra sentido alguno, arrojada al mundo sin conciencia de su origen ni su turas y seres humanos.
destino y condenada al más crudo absurdo".

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PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL Fernando Melloni

Una nueva cosmovisión para el nuevo paradigma rimentos, no sólo de los psicólogos, sino también de los físicos, como han
demostrado con posteridad los profesionales de la física. De hecho, gran parte
El nuevo paradigma supone incorporar una visión más holística e integral de nuestras vidas se siguen rigiendo por la mecánica newtoniana. Sentimos
de la existencia y del ser humano. Ello comporta conocer y asumir el desarrollo nuestros cuerpos de modo mecánico y definimos la mayoría de nuestras expe-
de la perspectiva científica occidental a lo largo del S.XX. Barbara Brennan riencias en términos de espacio tridimensional y tiempo lineal (¡todos tenemos
(Magister de Física Atmosférica en la Universidad de Wisconsin, investigadora relojes!). Lo que sugieren los autores de este nuevo paradigma, es que todavía
de la NASA y dedicada en sus últimos 28 años al estudio y trabajo en el campo no hemos integrado, en nuestra concepción de la realidad, de la vida y de nos-
de la energía humana), en su libro Manos que Curan" propone establecer un otros mismos, la visión más actual científica de la realidad.
paralelismo entre la forma en que concebimos la realidad y nosotros mismos. Michael Faraday y James Clerk Maxwell, a comienzo del siglo XIX, con
Brennan propone que "el modelo en el que hemos aprendido a pensar y sus investigaciones de los fenómenos electromagnéticos establecieron el con-
muchas de nuestras autodefiniciones se basan en los mismos modelos científi- cepto de "campo". El campo se definió como aquella condición que, en el
cos utilizados por la física para describir el universo material." En este sentido, la espacio, tiene potencial para producir una fuerza. Así nació la concepción de
autora es cercana al pensamiento de Mariá Corbí (coautor del presente libro). un universo lleno de campos que crean fuerzas mutuamente interactivas.
El punto de vista científico de la realidad apoya la ¡dea de que "estamos Empezamos a tener un marco científico con el que se podía explicar nuestra
compuestos por campos energéticos y va, de hecho, mucho más allá, hasta capacidad para afectarnos mutuamente a distancia, por medios que no son la
alcanzar reinos que justamente estamos empezando a experimentar, es decir, palabra o la vista (las madres suelen saber cuando sus hijos tienen problemas,
nos conduce a una visión holográfica del universo. En este universo, todas las dondequiera que estén).
cosas están interconectadas, correspondiendo a una experiencia holística de la En 1905, Albert Einstein publicó su teoría de la relatividad, con la que
realidad". Brenann habla de que antes de que las religiones orientales empeza- invalidó todos los conceptos principales de la visión newtoniana del mundo:
sen a ejercer influjo en nuestra cultura, gran parte de nuestros principios de "Según la teoría de la relatividad, el espacio no es tridimensional y el tiempo
autodefinición (en su mayoría inconscientes) se basaban en la física de algunos tampoco es una entidad aparte, sino que ambos están íntimamente conectados
siglos atrás. Se refiere a nuestra insistencia en considerarnos objetos sólidos. Esta y forman un continuo tetradimensional, el "espacio-tiempo". Por tanto, nunca
creencia la heredamos de la concepción de la física de Isaac Newton de finales podemos hablar de espacio sin tiempo y viceversa. Además, no existe el flujo
del siglo XVII y principios del XVIII, en donde se concebía un universo mecani- universal de tiempo; es decir, el tiempo no es lineal ni absoluto. Por tanto, tanto
cista compuesto fundamentalmente por bloques denominados átomos. Se pen- el tiempo como el espacio son relativos y se convierten simplemente en ele-
saba que estos átomos newtonianos estaban, a su vez, formados por objetos mentos para describir fenómenos. Todos podemos experimentar en el soñar,
sólidos: un núcleo de protones y neutrones, con los electrones girando en torno cuando estamos dormidos, cómo son relativos el espacio-tiempo, pero en gene-
a dicho núcleo en forma muy parecida al desplazamiento de la Tierra alrededor ral, en nuestro estado de conciencia de vigilia, no hemos integrado esta parte
del Sol. Este modelo mecanicista que imperó a lo largo del siglo XIX creía que de la relatividad de Einstein en nuestras vidas. En la terapia regresional (sin pér-
el universo era un enorme sistema mecánico que funcionaba de acuerdo con las dida de conciencia), muchas personas han experimentado sucesos de su infan-
leyes newtonianas del movimiento. Era posible describir todo objetivamente. cia como si se estuvieran produciendo en el presente. En estados no ordinarios
de conciencia, en estados ampliados de conciencia, por ejemplo a través de la
Todavía no se conocían las interacciones energía-materia, como sucede, por
meditación, todos podemos experimentar la relatividad espacio-tiempo.
ejemplo, cuando la radio interpreta música en respuesta a ondas invisibles.
Algunos clarividentes pueden centrarse en cualquier marco de tiempo que se les
Tampoco sabían que el propio experimentador altera los resultados de los expe-
solicite, sea presente, pasado o futuro.
Otra consecuencia importante de la relatividad de Einstein es la com-
l í . Las citas de este apartado son de Barbara Ann Brennan del capítulo 4 y 5 de su libro " Manos que prensión del hecho de que materia y energía son intercambiables. "La masa no
Curan".

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Fernando Melloni
PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL

espacio; no tienen que ser trasmitidas. Son potencialmente simultáneas y están


es más que una forma de energía. La materia es simplemente energía que ha
en todas partes".
perdido velocidad o se ha cristalizado. Nuestro cuerpo físico también es ener-
gía". En los años veinte del siglo pasado nos encontramos con las continuas Los científicos utilizan términos como "probabilidades de interconexión"
paradojas del mundo subatómico, en donde la materia es totalmente mutable. o "trama dinámica de pautas energéticas inseparables". Toda experiencia está
A nivel subatómico, no hay certidumbre de que la materia exista en lugares defi- interconectada. Físicos como j.S. Bell en 1964, hallan signos evidentes median-
nidos. Todas las partículas se pueden transmutar en otras. Max Planck y otros te procedimientos matemáticos experimentales de una conectabilidad inmedia-
físicos de la teoría cuántica demuestran, por ejemplo, que la luz puede mani- ta y universal. Rupert Sheldrake nos habla de una matriz invisible -"campo mor-
festarse como partícula, pero también como onda. Los físicos lo denominan fogenético"- y la acción en este campo implicaría "acción a distancia", tanto
complementaríedad. Se pasa, pues, a un universo basado en la dualidad de con- en espacio como en tiempo. Jack Sarfatti, otro investigador físico, sugiere en
ceptos. Psychoenergetíc Systems, que la realidad es multidimensional, es decir que "la
forma en la que puede existir la interconectividad perluminal se relaciona con
Poco a poco nos vamos adentrando, siguiendo a los físicos, en un holo-
un plano más elevado de la realidad. Sugiere que las "cosas" están más conec-
grama que va más allá del dualismo. Los físicos han descubierto que las partí-
tadas, o los acontecimientos más "correlacionados", en un plano de realidad
culas pueden ser simultáneamente ondas, fenómenos ondulatorios de probabi-
situado "por encima" del nuestro, y que las "cosas" de dicho plano se encuen-
lidad. Las ondas de probabilidad no representan las probabilidades de las cosas,
tran conectadas a través de otro plano todavía más alto. Así, al llegar a un nivel
sino más bien probabilidades de interconexión. Afirman los científicos que, en
superior, podremos entender la instantaneidad con la que opera la conectivi-
realidad, no existe lo que llamamos "cosa". "Lo que solíamos llamar "cosas"
dad". Se trata simplemente de entender que nuestra realidad es un "todo"
son, en realidad, "sucesos" o procesos que podrían convertirse en sucesos... El
único y que, a su vez, nuestro todo constituye una partícula de un todo mayor
universo entero se presenta como una trama de pautas energéticas inseparables
y que al mismo tiempo éste forma parte de otro aún mayor y así sucesiva e inde-
(...). Desde luego, si el universo está compuesto por una trama semejante, no
finidamente, en evolución continua.
existe (lógicamente) eso que denominamos "parte". Por tanto, no somos par-
tes separadas de un todo. Somos un todo". En definitiva, es una cuestión de perspectiva, desde dónde estamos
observando. No obtendrá la misma amplitud de observación ni verá lo mismo
David Bohm, doctor en física, ha escrito acerca de un "orden plegado
el investigador que está observando los diferentes átomos constitutivos de una
implícito" que existe en estado no manifiesto y que constituye la base sobre la
baldosa que pisó un día, que una persona que mira al suelo de su habitación
que descansa toda realidad manifiesta. A esta última la denomina "el orden des-
desde un rincón de la misma, o de la persona que acaba de entrar por la puer-
plegado explícito". El concepto de holograma derivado del modelo del Dr.
ta y divisa toda la habitación; o de aquella otra que mira su ciudad desde la
Bohm especifica que cada pieza es una representación exacta del todo y se
torre más alta de la misma o de la vista más panorámica que se obtiene a 4.000
puede utilizar para reconstruir el holograma completo. En 1971, Dennis Cabor
metros de altura desde un avión, o bien, de la contemplación del cosmonauta
recibió un premio Nobel por la formación del primer holograma.
que se sitúa fuera de la gravedad de la tierra. No es mejor una vista que las
El Dr. Karl Pribram, afamado investigador del cerebro humano, conside-
otras, simplemente son diferentes en cualidad y amplitud de perspectiva. Lo
ra que la estructura profunda del cerebro humano es esencialmente holográfi-
importante es no confundir las partes con el todo y viceversa, ni creer que lo
ca. Pribram emplea el modelo de holograma para describir no sólo el cerebro,
que uno está observando en ese momento (la baldosa que un día pisó), es la
sino también el universo. Afirma que "el cerebro emplea un proceso holográfi-
única realidad existente posible. Es importante que el aviador sepa que lo que
co para extractar información de un campo holográfico que trasciende el tiem-
ve lo ve desde su avión y que no crea, por ejemplo, que lo que observa es el
po y el espacio. Los parapsicólogos han investigado las energías susceptibles de
paisaje del interior de cualquier átomo. Ello le llevaría a un grave error y posi-
generar telepatía, psicocinesis y sanación. Desde el punto de vista de universo
blemente pondría en peligro a sus pasajeros.
holográfico, estos efectos surgen de frecuencias que trascienden el tiempo y el

• 193-
• 792.
Fernando Melloni
PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL

Muchas enseñanzas tradicionales de sabiduría perenne, como las de los


La idea (y la experiencia de algunas personas y místicos) sería que, en
antiguos textos védicos del hinduismo, budistas tibetanos e indios, los budistas
tanto que somos partes inseparables de ese Todo, podemos adentrarnos en un
Zen japoneses, y más recientemente, místicos como Aurobindo o teósofos
estado holístico del ser, "convertirnos" en ese Todo y penetrar, así, en las posibi-
como Blavatsky y Rudolph Steiner, y autores como Marilyn Ferguson y muchos
lidades creativas del universo (el posibilismo creciente, fruto del proceso normal
otros, describen detalladamente, entre otras cosas, el campo energético huma-
evolutivo en el amor o del ser como llaman otros autores).
no y la experiencia de una energía universal que penetra en la naturaleza de
Otros ejemplos parciales de ello serían los fenómenos telepáticos, las
todas las cosas de forma global e integral.
acciones y pensamientos de sanación a distancia del sufrimiento de grupos, per-
Nos adentramos, pues, en una realidad compleja, misteriosa e inefable,
sonas y enfermedades, etc. Constatamos una y otra vez, que a medida que avan-
a la que en la mayoría de los casos no podremos acceder mediante nuestra
ce la técnica de los equipos científicos, permitiéndonos profundizar en la materia
mente lógica y racional habitual, atrapada en las tres dimensiones de la reali-
(más sutil) con sensibilidad más elevada, hallaremos fenómenos que no se pue-
dad. Es más, es justamente el ejercicio de esta mente a priori la que obstaculi-
den explicar por medio de las teorías actuales, lo cual es lo lógico, habitual y nor-
za el acceso a tal realidad. El fenómeno místico no tiene nada que ver con lo
mal en el avance de las ciencias y de cualquier saber o conocimiento en general.12
irracional o supersticioso, sino que está no por "debajo" sino por "encima" de
la razón, e incluso cuando estas experiencias van más allá de la razón, no por
El patrimonio místico de la humanidad
ello están necesariamente en contra de la razón.
Podríamos hablar aquí sobre las críticas reduccionistas de Freud y de
Este aspecto trascendente del ser humano, que desde la estrechez de
muchos otros autores del psicoanálisis y otras disciplinas sobre lo transcenden-
nuestra mente racional puede resultar novedoso, concuerda con las tradiciones
te, pero éstas y aquéllas no han hecho más que purificar y abrir nuevos hori-
de los místicos en todos los lugares del mundo a lo largo de 5.000 años (o
zontes sobre cuestionamientos antropológicos y sobre el sentido de muchos
más). Obviamente, dichos místicos no hacen mención de los campos energé-
aspectos del funcionamiento de la persona en sus diferentes dimensiones inter-
ticos ni de las formas bioplasmáticas (denominación actual de algunos científi-
nas. Sin embargo ha llovido mucho después de Freud y ahora estamos bajo
cos de la sugerencia de un quinto estado de la materia, que estaría entre la
otros planteamientos y preocupaciones. Ya no nos situamos desde la sospecha
energía y la materia). Adeptos de todas las religiones y de sus diferentes expre-
psicoanalítica sobre si es patológico o no la dimensión trascendente del ser
siones y mediaciones, mediante prácticas tales como la meditación y la oración,
humano ( 1 a etapa) sino que, dando por supuesto su existencia inmanente y
alcanzan estados de conciencia ampliada que activan sus capacidades de per-
constitutiva en toda persona, nuestra preocupación, como psicólogos clínicos,
cepción elevada y pueden llegar, por ejemplo, a ver luces alrededor del cuerpo
es la investigación sobre la incidencia que puede tener esta dimensión trascen-
humano (el aura).
dente sobre la salud y patología de las personas (2 a etapa de la psicología sobre
La tradición India, desde hace más de cincuenta siglos, habla de una
lo trascendente del ser). Actualmente, para muchos de estos autores, es justa-
energía universal denominada Prana, considerada el constituyente básico y la
mente este tercer factor, lo trascendente en el ser humano, lo que condiciona
fuente de toda vida. Los chinos ya en el tercer milenio a. C. propugnaban la exis-
en mayor medida el comportamiento de la persona.
tencia de una energía vital a la que llamaban Ch'i. Toda materia, animada o no,
está compuesta y trasfundida por esta energía universal. El Ch'i contiene dos Etimológicamente, la palabra psique proviene del griego y significa alma.
fuerzas polares, el yin y el yang. Por tanto, una de las áreas de la investigación de la psicología moderna no será
otra cosa que el estudio del alma. Como ya se ha comentado anteriormente, la
psicología clásica, conjuntamente con la antropología, la medicina y la biología,
12. Para las personas interesadas en este diálogo incipiente entre las diferentes perspectivas de la ciencia
ha tomado en consideración dos factores principales para explicar el comporta-
y la mística les aconsejo la lectura del libro "Diálogo con Científicos y Sabios" de Renée Weber. En él, la
autora transcribe literalmente el diálogo directo entre personalidades como David Bohm, Lama Anagarika miento humano: la herencia y el medio ambiente. Sin embargo, muchos auto-
Covinda, Rupert Sheldrake, El Dalai Lama del Tibet, Padre Bede Griffiths, llya Prigogine, Stephen Hawking, res consideran que la conducta humana sólo resulta comprensible en su totali-
y Krishnamurti.

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PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL

dad si añadimos este tercer factor: "la existencia de una naturaleza espiritual de evolución en concreto, y está inmerso en un ciclo de reencarnaciones como
interna en el hombre, de una entidad inmanente, animadora y sintetizadora... posibilidad de continuar su camino de mayor concienciación de sí mismo (con-
el alma". (J. Fabregas y E. Monferrer, Las Nueve Etapas de la Evolución ciencia individual), de la realidad (conciencia colectiva) y del cosmos (concien-
Humana, MTM Ed. Pág.18). cia Universal). La dirección y meta del camino es una mayor integración (o
Según esta concepción, el alma es el campo de energía generado por fusión sin confusión) con Su Realidad Ultima, de la que siempre ha formado
el conjunto de experiencias conscientes e inconscientes que ha tenido un indi- parte pero sin ser consciente. En la medida en que avanzamos sobre estos nive-
les de conciencia, somos capaces de experimentar y expresar cada vez más
viduo a lo largo de su evolución como ser humano. Esta definición presupone
nuestra esencia por excelencia, nuestra divinidad. Este camino evolutivo lleva a
la existencia de la reencarnación, cuestión difícilmente aceptable por los para-
una mayor integración del Sí Mismo perenne (o yo superior) con uno mismo,
digmas de Occidente.
con los demás y con el Todo, pero de forma cada vez más diferenciada (la
Estamos acostumbrados llamar a espíritu a aquello que la inmensa
Unidad con el Todo comporta siempre una cualidad excelsa de unicidad, de
mayoría de nosotros no suele ver, pero todos sabemos que el que no veamos
originalidad propia y de diferenciación. No existe nada de confusión).
las radiaciones infrarrojas o ultravioletas no significa que no existan. La visión
del ser humano como entidad ternaria formada por cuerpo , alma y espíritu,
aunque proviene también de otras religiones y filosofías, se encuentra bastan- Incidencias d e la dimensión trascendente d e la existencia en el
te extendida en Occidente debido el influjo del Cristianismo. psicoanálisis y en la psiquiatría tradicional
Aunque normalmente la gente no distinga entre alma y espíritu, sí cabe
hacer una diferenciación fundamental: El espíritu lo concebimos como algo Partimos de una concepción antropológica en la cual lo transcendente
es constitutivo e inmanente de toda persona humana, así como de la existen-
tan sutil, "tan alejado de la densa materia -el cuerpo-, que necesita para rela-
cia de otras dimensiones que van más allá de la dimensión tridimensional. No
cionarse con ella de un intermediario cuya liviandad le permita hacer de puen-
sólo esto, sino que las patologías y la salud del individuo no se gestan mera-
te entre ambos. De forma parecida al periscopio, que permite a los tripulan-
mente en las predisposiciones genéticas, problemáticas emocionales, menta-
tes de un submarino otear por encima de la superficie del mar, así, también,
les y ambientales que puedan acaecer en el recorrido de una vida, sino que
el alma es capaz de poner en comunicación al cuerpo -el mundo subterráneo-
abrimos el horizonte a la herencia individual (ontogénesis) y colectiva -incons-
con el espíritu -la luz del Sol." (Fabregas y Monferrer, Pág. 43).
ciente colectivo- (filogénesis) en el recorrido de la persona en su camino de
Otro símil es el del alma como el río portador del agua que vivifica la
evolución y aprendizaje en el transcurso de muchas vidas.
tierra, desembocando finalmente en el mar, donde, por efecto del Sol, se eva-
Lo que tiene que quedar claro es que el trabajo del psicoanálisis va diri-
pora para iniciar nuevamente el ciclo vital. En este caso, el agua del río sim-
gido básicamente hacia una mayor integración del Self (el sí mismo, la con-
boliza el alma, que está en contacto con el espíritu -las cimas de las monta-
ciencia de uno mismo, el ego). Con el conocimiento y la comprensión inter-
ñas-y con el cuerpo -la tierra-, a quien transmite las cualidades del espíritu.
na de los conflictos intrapsíquicos inconscientes y el paulatino camino de libe-
En definitiva, el conocimiento de muchos místicos a lo largo de todos los
ración de los mismos, el sujeto puede empezar a ser más dueño de sí mismo,
tiempos afirma que en un principio todos formamos parte de una Unidad (el
obtener mayor libertad interna y permitir una potenciación de sus capacida-
Dios de las religiones o Inteligencia Suprema, Orden Cósmico, la Mente Única,
des y posibilidades internas. En definitiva, el trabajo va encaminado a una
la Nada -que en definitiva es el Todo- etc.) en un estado más ¡ndiferenciado,
mayor estructuración interna. Realmente el trabajo psicoanalítico es un buen
confuso y por realizar. Unidad que por unos principios de amor, de creación,
instrumento ( existen otros ) para ello. Esta estructuración del ego. de la pro-
de conocimiento de sí misma y de expresión de sí, se esparce en " diferentes
pia personalidad, del yo, del self... es muy importante y necesaria para nues-
partículas", constituyendo la realidad en sus diferentes expresiones, densida-
tro crecimiento y evolución, pero no suficiente.
des, sutilidades, entendimiento y conciencia de sí. El Ser Humano tan sólo sería
Una vez alcanzada esta estructuración mental y de la propia personali-
una manifestación y expresión de esta Realidad Originaria y Última, en una fase

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Femando Melloni
PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA TRANSPERSONAI

de sucesivamente de diferentes "conexiones psíquicas", las cuales van alimen-


dad, para seguir evolucionando, uno tiene que ser capaz de trascenderla, de
tando su psique progresivamente, a medida que uno evoluciona. En la propia
liberarse de ella.
evolución se van desplegando estructuras psíquicas que hasta entonces per-
Imaginen que entrevistáramos a Robert de Niro, por ejemplo, durante
manecían ocultas. Como insinúa D. Baker, desde el comienzo de su recorrido
del rodaje de la película Una Terapia Peligrosa, y le preguntáramos acerca de
hasta el final, el individuo se encuentra impulsado sucesivamente por:
la identidad y características de su persona. Imaginen que respondiera que es
un psicópata, un capo de la mafia con problemas. Desde luego, pensaríamos El Inconsciente Colectivo- El Inconsciente Personal- El Consciente- El
que se ha vuelto loco, que se ha identificado tanto con su personaje que final- Supraconsciente Personal- El Supraconsciente Colectivo.
mente ha creído que él es en su vida real como el protagonista de la película. Como se puede observar este esquema del espectro de la conciencia y
Está claro que la persona de Robert de Niro va mucho más allá que los dife- de las estructuras de la psique humana amplía las concepciones estrechas del
rentes roles que asuma en los diferentes guiones de sus películas: en ellas a psicoanálisis clásico.
veces hace el papel de malo, de bueno, de psicópata, de policía, de humoris- Siguiendo esta línea de investigación, los estudios de K. Wilber muestran
ta, de romántico..., etc. En todas sus actuaciones expone y expresa algo de él, un modelo secuencial de la conciencia, describiendo una serie de 9 niveles en los
al mismo tiempo que le van configurando y le permiten madurar como actor. que el grado de egocentrismo (narcisismo) disminuye progresivamente desde un
Ser actor tan sólo representa un aspecto de su persona, ¡su persona y esencia máximo hasta un mínimo. Esta progresiva pérdida del ego (narcisismo) ocurre-
transcienden cada guión que representa! tras la resolución de los conflictos entre las fuerzas dinámicas de Eros y Thanatos-
cuando, paulatinamente, se van transcendiendo las limitaciones propias del
Esto es, sencillamente, lo que nos ocurre en nuestras vidas. Si vivimos y
punto de vista correspondiente (identificación con un ego propio de ese nivel de
nos indentificamos tan sólo con lo que nos muestra nuestra mente o razón,
conciencia) al nivel superado. Este proceso finaliza cuando se disipa completa-
vivimos en una mentira. La mente nos miente constantemente..., si no sabe-
mente toda sensación de identidad separada del Todo, en el último nivel.
mos transcenderla. Nos identificamos plenamente con un ego que en realidad
no somos. Nuestro ego, nuestra vida, circunstancias, situaciones y las personas No obstante, en cada uno de los niveles existe un grado de egocentris-
con las que nos relacionamos, son los que configuran los guiones de nuestras mo (necesaria identificación) normal y sano, estructuralmente inevitable. Pero,
distintas vidas (parecido al actor de cine o teatro). Cuando uno empieza a vivir si este egocentrismo rebasa un cierto límite, entonces hablaríamos de patolo-
con el conocimiento y la sabiduría de estas otras dimensiones de lo trascen- gía a un determinado nivel.
dente, la vida empieza a cambiar radicalmente. Por tanto, con éstos y otro autores podemos abrimos a nuevos horizon-
tes, tanto del espectro de la conciencia humana como de las diferente estruc-
Aunque esta realidad del Yo Superior (alma) y del Inconsciente Colectivo
turas y dimensiones coexistentes en nuestro aparato mental y funcionamiento
no está presente en la concepción de Freud sobre la estructura de la psique del
psíquico: predominantemente, un autista vive en la bidimensionalidad, la per-
ser humano, sí lo está en la de otros psicólogos como Cari Gustav Jung,
sona normal en la tridimensionalidad, un ser más evolucionado puede acceder
Roberto Assagioli, Douglas Baker, Ken Wilber, etc.
a la tretadimensionalidad, pentadimensionalidad, etc. Todo el mundo sabe, por
Freud fue unos de los primeros en desvelar y describir, parcialmente,
ejemplo, que el acceso a la tridimensionalidad del autista no se produce via
algunos de los habitáculos del inconsciente..., pero existen muchos otros.
raciocinio, sino por el conocimiento experiencial. Igual ocurre con el acceso a
Aunque en su descripción de la estructura de la psique humana insinúe alguna
estas otras dimensiones de orden superior.
herencia filogenética en torno a los instintos y las fantasías primordiales de la
Desde esta mirada macroscópica de la evolución de todo ser humano,
persona, lo que hace es sobre todo describir el inconsciente reprimido fruto de
podríamos empezar a hablar no sólo de transferencia,'1 sino también de nue-
la censura de los deseos primarios.
vos conceptos como la supratranferencia.
A diferencia de Freud, estos otros autores afirman que la psique huma-
na no forma un departamento estanco, sino que se encuentra inmersa en una
unidad más amplia: la colectiva humana. Sugieren que el ser humano depen- 13. El psicoanálisis concibe la transferencia como un suceso universal de toda persona, en donde

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¿Qué sería la supratransferencia? La supratransferencia sería, de forma quiere, la primera o original y la que tendría por tanto mayor peso y predo-
simplificada, la transferencia de una conflictiva interna y sus tipos de vincula- minancia en las repercusiones sobre el comportamiento humano, estaría
ción que se traspasan de una vida a otra. Es decir, nuestros conflictos y pautas determinada por la dimensión trascendente o "inmaterial" del sujeto. Es decir,
relaciónales tanto externas como internas no vienen predominantamente podremos intervenir en los síntomas tanto físicos como emocionales o men-
influidas tan sólo por las experiencias vitales ocurridas en la vida intrauterina, tales, pero si no incidimos en su causa original, éstos irán emergiendo una y
en los primeros días, meses y años de vida, sino que además y sobre todo otra vez por esas vías de canalización o por otras.
acontecen por el traspaso de los mismos de una vida a otra. El concepto sería Por supuesto que todo lo anteriormente mencionado tiene una reper-
parecido, pero ampliándolo no sólo a las visicitudes de la primera infancia, cusión en nuestra dimensión gregaria, relacional y social. Bert Hellinger crea
sino sobre todo a lo ocurrido en las vidas anteriores. Lo que nos ocurre ahora, el modelo de constelaciones familiares que actúa y trata este aspecto de nues-
es en parte expresión de lo ocurrido en el proceso evolutivo y de desarrollo de tra realidad.
nuestro ser en el recorrido de esta vida y de las anteriores. Otro de los ámbitos a revisar por la psiquiatría tradicional y el psicoa-
nálisis es su concepción de las psicosis y el significado que brinda a su sinto-
Sin embargo, este concepto de supratransferencia no es sólo una am-
matología. A parte del hecho crucial, ya mencionado, de cómo la herencia de
pliación del concepto clásico de transferencia psicoanalítica, sino que consta
la dimensión "inmaterial" del ser incide en las predisposiciones genéticas para
de acepciones particulares al concebir no sólo el inconsciente personal (onto-
la expresión de una enfermedad tanto física como mental, es importante
genia) sino también el colectivo (filogenia -no es el momento de extenderme
hablar de la interpretación que damos a unos determinados síntomas.
en ello, tan sólo estoy dando una versión simplificada del tema-).
Desde este punto de vista, en la psicosis (esquizofrenias, trastornos bipo-
Todo esto se puede reflejar, en nuestra práctica clínica, en las regresio-
lares, trastornos delirantes crónicos, etc.) no sólo ocurriría una disgregación,
nes14 a vidas pasadas y en la armonización de los cuerpos sutiles como instru-
falta de estructuración o regresión del yo, una incursión masiva de material del
mentos útiles en la elaboración de problemáticas internas.
inconsciente sobre el consciente o una destrucción del aparato mental y per-
Es importante recalcar que no sólo se repiten una y otra vez conflictos
ceptivo del sujeto, sino que, en ocasiones, pueden aparecer otros tipos de fenó-
no resueltos de vidas anteriores, sino que la no adecuada resolución de éstos
menos. Además, sobre la consciencia pueden eclosionar, en un momento no
pueden ser los causantes de la permanencia actual de determinados síntomas
adecuado para el individuo, materiales tanto del inconsciente personal, del
tanto a nivel físico, psíquico como relacional.
inconsciente colectivo, como del supraconsciente individual y colectivo.
Sin caer en ningún tipo de reduccionismo, hoy en día podemos esta-
blecer que si bien existe una cierta autonomía en el tratamiento de las dife- Es posible que aparezcan dichos materiales psíquicos sobre la con-
rentes dimensiones del individuo, en sus facetas física, mental, social y tras- ciencia, en sus modalidades "alucinatorias visuales" (visiones), "auditivas"
cendente, estas dimensiones están estrechamente interrelacionadas. Desde (audición de voces), "cenestésicas" (sensaciones corporales) y "delirantes"
esta visión más holística de la vida y del ser humano, la causa última o, si se (interpretaciones sobre uno mismo, los demás y la realidad), en un momento
en que la persona no tenga una suficiente estructuración e integración del yo
y de su mente, para ofrecerles un adecuado significado. Entonces es cuando
inconscientemente el sujeto va transfiriendo sus conflictos (los actualiza una y otra vez), sus modos de rela- pueden surgir verdaderos conflictos internos provocando estados de verdade-
ción (de objeto externo e interno) y tipos de vinculación primarias de manera inconsciente (sobre todo
los que tuvo con sus figuras paternas) en cualquier situación, persona y con la figura del terapeuta.
ra confusión y persecución internas y una mayor alteración y desestructura-
14. En este tipo de regresiones (a través de la energía o respiración) no hay pérdida de conciencia alguna ción en el yo.
(al contrario, el sujeto se siente mucho más perceptivo y consciente) ni tampoco existe un debilitamiento del Por otra parte, todos sabemos que una persona con una suficiente
yo ni de sus funciones. Más bien, ocurre lo opuesto, con el acceso a este tipo de material de las capas más
profundas del ser, tanto del inconsciente reprimido (vida intrauterina, primeros días y meses de vida, etc.),
estructuración e integración del yo puede percibir materiales parecidos u otros,
como del inconsciente personal de otras vidas, así como con la conexión con materiales del inconsciente ofreciéndoles una adecuada significación. Ya hemos explicado que, debido a
colectivo y del supraconsciente.., el yo del sujeto se va enriqueciendo, integrando y fortaleciendo. Realmente un estado elevado del nivel de evolución del ser, puede surgir un mayor posi-
es un buen instrumento a la hora de la elaboración de conflictos intrapsíquicos y de desarrollo personal.

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Fernando Melloni
PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL

bilismo en la utilización de nuestras capacidades cerebrales. Una de las conse- el ámbito de experiencias privadas tanto personales como de compañeros y
cuencias puede ser el surgimiento de lo que Bárbara Ann Brennan denomina amigos íntimos en este terreno de lo espiritual.
"elevada percepción sensorial", posibilitando al individuo a tener acceso a cier- Conozco, me encuentro y convivo de forma habitual con personas que
tos materiales más profundos de la psique y de nuestro entorno (acceso a en su recorrido espiritual dicen tener experiencias extrasensoriales de diferen-
materiales más primitivos o antiguos y/o elevados de la psique). La incursión en tes tipos. Explican tener visiones o experimentar apariciones de seres inmate-
estas otras dimensiones de la realidad puede realizarse de forma paulatina e riales; dicen comunicarse telepáticamente con otros seres en cualquier parte
integradora en la vida cotidiana del sujeto (estados místicos) o puede ser de del planeta u otras dimensiones, así como perciben audiciones internas reci-
forma súbita y disruptiva, provocando una verdadera alteración y confusión biendo (vía canalización) información y conocimiento novedoso para esa per-
interna en la persona e incluso una desestruturación y disgregación del yo. sona; también realizan la llamada escritura automática; aseguran percibir, sen-
Ciertos maestros espirituales, místicos, profetas, santos, canalizadores, menta- tir y notar el aura humana y la de los animales y trabajan energéticamente con
listas, yoguis, videntes, etc. pueden convivir cotidianamente y dar una adecua- ello; realizan viajes astrales, etc. Afirman haber hallado su misión (discurso clá-
da significación a dichos materiales. Si el significado que el sujeto otorga a sico de un paciente esquizofrénico con rasgos megalomaníacos: "He venido a
dichos materiales es idóneo, este acceso paulatino a los mismos facilitaría el dar un nuevo conocimiento al mundo, un nuevo mensaje...".) Quiero señalar
camino hacia una mayor desindentificación con el ego y un proceso de dismi- que aunque todos estos casos la psiquiatría tradicional, descriptiva y fenome-
nución del grado de narcisismo del individuo, fortaleciendo, solidificando, inte- nológica los tildara de sintomatología psicótica, a ninguno de ellos los adscri-
grando y enriqueciendo al Yo o al Self de la persona.'5 biría como tales, más bien al contrario. Se trata de fenómenos habituales y
naturales que cualquier persona puede vivenciar en su recorrido espiritual.
Me gustaría referir que, por una serie de circunstancias, me encuentro
compaginando cotidianamente varios estados de realidad: por un lado, mi Sería poco profesional diagnosticar como psicótico o esquizofrénico a
actividad laboral en un hospital psiquiátrico, como psicólogo clínico y psico- un maestro espiritual, a un místico o a una persona sólo por el hecho de expe-
terapeuta en una unidad de media y larga estancia psiquiátrica, en la que rimentar este tipo de fenómenos. También sería poco profesional tildar de mís-
desde hace más de 10 años visito y atiendo a pacientes psicóticos y/o con tras- tico o persona espiritual a un esquizofrénico en plena actividad alucinatoria y
tornos mentales severos de diferentes diagnósticos (esquizofrénicos, trastor- delirante y con una sintomatología positiva. Hoy día podemos acceder al
nos delirantes -paranoicos-, trastornos bipolares, maníacos, diferentes tipos conocimiento y sabiduría para aprender a diferenciarlos en la cotidianedad y
de trastornos de la personalidad; trastornos bordelines, narcisísticos, histéri- en la actividad clínica. Creo que esta cuestión es básica si no queremos seguir
cos, obsesivos-compulsivos, trastornos psicóticos, disociativos, etc.). Por otro, cometiendo graves errores tanto en el diagnóstico como en el tratamiento y
mi actividad privada como psicoterapeuta psicoanalítico (con pacientes más acompañamiento de personas que experimentan y conviven con este tipo de
neuróticos). Un tercer espacio es mi actividad como psicoterapeuta de Reiki y experiencias.
El criterio básico de diferenciación consiste en que las vivencias de un
psicótico (aquel paciente que básicamente tiene problemas con la realidad y
15. IMPORTANTE: Quisiera aclarar que el nivel evolutivo del ser no depende de su mayor o menor capa- vive bajo un estado de confusión o persecución intensa) van encaminadas a
cidad extrasensorial ni de la consciencia o no de la existencia de la dimensión transcendente de la perso-
una mayor desestructuración del yo, a un mayor aislamiento y abigarramien-
na, ni de cualquier creencia o identificación con cualquier modelo explicativo de la persona, del ser o de
la existencia. Existen personas videntes, mentalistas, religiosos y espirituales con escaso nivel evolutivo. Por to, a un mayor narcisismo y megalomanía: en definitiva, a una mayor des-
contrario, hay seres que se declaran ateos y agnósticos (científicos, intelectuales o pertenecientes a cual- trucción personal y puede que de su entorno. Por el contrario, las experien-
quier otro campo...) que son de un elevado nivel evolutivo (Por ejemplo Freud). Nuestro genuino cami- cias espirituales vividas de forma adecuada, en el momento idóneo e integra-
no evolutivo y el estado de nuestra consciencia se desarrolla, sobre todo, en nuestros procesos incons-
cientes, no conscientes. Se trata de un desarrollo interno, inconsciente, de integración, sabiduría y cohe-
das por un sujeto con un yo suficientemente fuerte y sólido, provocan un
rencia interna, intuición, solidez, ligados a procesos de una mayor diferenciación, cohesión, vinculación, mayor descentramiento y desegocentrismo, un sentido nuevo de la propia
fusión, amor e integración con nuestra más genuina esencia (las profundidades de nuestro ser, sea la per- vida más pleno y vivificador, un mayor conocimiento, sabiduría, sentido
sona consciente o no de tal proceso).

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común, flexibilidad y mayor libertad y paz interna, un mayor compromiso con "Estas defensas abarcan un amplio abanico que pueden ir desde la
la realidad interna y externa del individuo.., mayor humildad y establecimien- racionalización ("la trascendencia es imposible y patológica") hasta el asila-
to de mayores vínculos de amor, etc. miento y la evitación ("se supone que la conciencia está encapsulada en la
Es obvio que entre una y otra modalidad existen zonas intermedias y piel!), el miedo a la muerte ("¿qué es lo que permanecerá cuando mi ego
que normalmente sabemos que coexisten en nuestra personalidad tanto los muera?"), la desacralización (término acuñado por Maslow para referirse a la
estados psicóticos como neuróticos de la mente. Como casi todo en la vida, negación de los valores trascendentes, se hallen donde se hallen), la sustitución
es cuestión de predominancia, pero ahora no cabe entrar en ello. También (el cambio de una estructura inferior por otra superior, con el pretexto de que
conviene recalcar que, en ocasiones, la enfermedad mental (como cualquier la inferior es la superior) y la contracción (a formas inferiores de conocimiento
evento vital) es un instrumento que puede utilizar el Yo Superior o Alma para y experiencia)". (K. Wilber: "El proyecto Atman", pág. 162).
hacer avanzar al individuo. A veces no queda otro remedio que posibilitar al Se trata, por supuesto, de una simplificación del tema. Se deberían enten-
sujeto la experiencia de la desintegración del yo y la posibilidad de sentir expe- der los mecanismos defensivos frente a lo trascendente dentro del recorrido y la
riencias extrasensoriales, para que el ser humano pueda "despertar". historia personal de cada individuo, etc. Lo que me interesa, ahora, es tan sólo
Por supuesto que todo ello tiene una repercusión en la práctica clínica, que retengan la ¡dea de que así como en un principio el psicoanálisis tenía siem-
no sólo en sus modalidades energéticas, sino incluso en la vertiente estricta- pre bajo sospecha el ámbito de lo transcendente, hoy en día tendríamos bajo
mente academicista del psicoanálisis y de la psiquiatría conservadora. El enten- sospecha el "porqué" y qué dificultades arrastra un individuo a la hora de no
dimiento de las cosas, la escucha y la posición del terapeuta se modifican. permitirse tener experiencias de lo transcendente.
Además, por mi experiencia personal, añadiría que para los casos pertinentes, De hecho, el psicoanálisis, la psicología y la psiquiatría tradicional
al igual que puede favorecer al paciente una terapia psicoanalítica combinada nunca han alcanzado a comprender realmente la naturaleza de los aspectos
con tratamiento farmacológico u otros, es indicado un tratamiento combinado superiores del inconsciente emergente transcendente. Normalmente, mate-
psicoanalítico con tratamiento energético e incluso farmacológico. riales que empiezan a emerger en las experiencias cumbres, místicas, de ilu-
minación o beatitud, se esfuerzan en interpretarlas como una irrupción de
material arcaico o de viejos impulsos reprimidos. De este modo terminan
Resistencias a aceptar el cambio de paradigma
reduciendo las experiencias de unidad mística a la fusión infantil con el pecho,
la unidad transpersonal a la fusión prepersonal y Dios al pezón, etc., satisfe-
Una de las cuestiones que observamos son las dificultades de muchas
chos por haber resuelto, finalmente, el gran Misterio.
personas para experimentar la emergencia de contenidos transcendentes en su
A estos mecanismos defensivos que despliega Wilber podríamos añadir los
psiquismo (lo que Wilber llama inconsciente emergente). Como señala este
aspectos narcisistas (anclados a la estructura mental-ego) y el temor a cambios
autor, se constata clínicamente que, por diversas razones, a menudo el ego es
profundos de identidad y del proceso del propio psiquismo ante la aparición de
lo suficientemente fuerte como para reprimir no sólo los dominios inferiores
ansiedades catastróficas frente a todo cambio interno importante (Bion).16
del inconsciente (Inconsciente Reprimido de Freud), sino también estos niveles
de estructuras superiores del mismo, impidiendo, por tanto, la aparición tanto
de lo inconsciente primitivo y reprimido como de lo supraconsciente individual
16. Cambio catastrófico es un término acuñado por Bion para señalar una conjunción constante de hechos
y colectivo. cuya realización puede encontrarse en campos diversos, entre ellos la mente, el grupo, la sesión psicoanalíti-
Aparte de las dificultades de transmisión de esta realidad transcendente ca y la sociedad. Esta conjunción de hechos se observan cuando aparece una idea nueva en cualquiera de las
áreas anteriormente mencionadas. La ¡dea nueva contiene para Bion una fuerza potencialmente disruptiva
de la vida por las diferentes religiones, de las propias culturas, colectivos y gru-
que violenta en menor o mayor grado la estructura del campo en el que se manifiesta. Una estructura se trans'
pos (si quieren profundizar sobre este tema les remito a los diferentes escritos de forma en otra a través de momentos de desorganización, dolor y frustración; el crecimiento estará en función
María Corbíy los supuestos básicos propios del funcionamiento grupal de Bion), de estas visicitudes. Para crear algo nuevo, necesariamente se ha de pasar por una crisis, por una "desestruc
se observa claramente cómo el mismo sujeto puede erigir unas defensas en con- turación" (catástrofe) de lo antiguo. Todo ello puede generar al inidividuo unas ansiedades catastróficas

tra de la trascendencia.
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PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL Fernando Melloni

Por otra parte, hay que abrirse a la posibilidad de que un ser no se sólo el proceso del amor y la unión mística con Dios, con la Última Realidad".
encuentre en el momento evolutivo adecuado para poder acceder a materia- Esto sería como si un niño dijera..: "Lo importante es la relación y el vínculo
les transcendentes, al igual que no es propio, p. ej., para un niño de 11 años de amor con mi padre y por tanto no quiero conocer nada más de mí mismo,
de edad el poder acceder a la comprensión de la física o de la álgebra más de mi padre ni de la vida. No debo aprender nada más porque me puede des-
compleja (ya hemos mencionado que existen seres con almas más jóvenes o viar y distrarme de la relación con mi padre, por tanto a partir de ahora he
más viejas que otros). decidido no estudiar más, no iré a la escuela ni a la universidad".
Asimismo, además de los mecanismos defensivos que se han expuesto, - Identificación proyectiva excesiva: colocando aspectos positivos de
existen otros tantos mecanismos defensivos en personas que, si bien están uno mismo en figuras idealizadas e idolatradas como Jesús, Buda, Krisna,
abiertas al mundo transcendente, manifiestan un estancamiento en su evolu- Mahoma o cualquier avatar o gran maestro espiritual. De esta manera el pro-
ción y en su modo de experimentarlo. Con mayor frecuencia, pueden surgir pio self queda empobrecido, negándose en nosotros nuestro verdadero
mecanismos tales como: potencial, esencia e identidad.
- Ideologización (estar atrapado en la estrechez de miras de una for- - Temor a lo desconocido (a volverse loco o a desintegrarse interna-
mulación cultural., p. ej.: "Mi Dios es el verdadero"..; "Mi religión es la que mente): las experiencias sobre la realidad "inmaterial" todavía son poco cono-
más se acerca a la verdad".., etc.) cidas para la mayoría de las personas y las que lo viven se pueden sentir per-
- Idealización (p. ej. hacia una figura como Cristo, Buda, Krisna, Ma- didas, confusas y solas.
homa o lo "sagrado"..) - Desconocimiento, falta de información, indiferencia, falta de interés
- Mecanismos narcisistas, omnipotentes o paranoides de la personali- sobre estos temas, indolencia, pereza, etc.
dad (estancados en las necesidades del ego) al sentirse especial, con más Naturalmente, se erigen más defensas frente a la dimensión transcen-
facultades (o atrapado en la consecución de ellas) o con las ideas más claras dente de la persona y éstas dependen de las propias características idiosincrá-
que las otras personas.., etc. (en algunas personas espirituales la culpa, frente ticas de cada individuo, pero actualmente considero que las anteriores son las
a sus aspectos narcisistas, les inmoviliza, tal y como ellos lo expresan, por más frecuentes y comunes.
temor a "desviarse de su camino espiritual de humildad, pureza y perfeccio- Tras este simplificado y escueto recorrido sobre algunos aspectos e inci-
namiento"; "..lo único importante en el camino espiritual es el amor y la unión dencias de la dimensión transcendente del psiquismo humano y de la vida,
con Dios, todo lo demás sobra".., etc.). expondré de forma somera y esquemática tres casos de personas con este tipo
- Procesos mágicos de funcionamiento primitivos (ritos de tipo obsesi- de problemática, para que se pueda visualizar y concretar en nuestra práctica
vos, histéricos, etc.) clínica.
- Racionalización excesiva.
- Excesiva necesidad de control frente a ansiedades confusionales (por
temor a la pérdida de identidad, etc.). Casos c l í n i c o s
- Mecanismos de inmovilización, negación y oposicionismo frente a la
investigación y conocimientos de realidades de otras dimensiones y aspectos I o Caso:
sobre lo transcendente, por temor al cambio, al movimiento y a viejos ancla- Hombre de unos 40 años, casado, con 4 hijos, que viene a la consulta
jes del ego (muchas personas espirituales no están abiertas a experimentar por estar de baja laboral debido a un cuadro de angustia y ansiedad. Dice que
nuevas realidades y formulaciones por excesiva reverencia hacia el "Gran le vienen cada vez, con mayor fuerza, unas vivencias que empezó a tener de
Misterio inefable de Dios o la Última Realidad", o por temor, como ya he men- niño y que intenta sacárselas de la cabeza porque le dan miedo. "No me he
cionado anteriormente, a culpabilidad ante ansiedades de tipo narcisistas fren- atrevido a contárselo a nadie, sólo a mi mujer, pero ella tampoco sabe cómo
te a la emergencia de nuevas facultades mentales, etc.: "Lo importante es tan orientarme".

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PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL Fernando Melloni

Explica que de pequeño tenía unas facultades poco comunes y se da miedo a que no fuera normal. Me siento otra vez en paz."
cuenta que aún las tiene. Desde los 6 a los 12 años tenía premoniciones, podía Todo este proceso de recanalización duró aproximadamente unos 4-5
ver acontecimientos sobre aspectos del pasado y del futuro de las personas. La meses.
gente del pueblo le venía a consultar cosas y su habilidad se extendió incluso
a pueblos colindantes. Los padres, al ver que la situación se podía escapar de 2 o Caso:
su control, le llevaron a un "curandero" para cortarle en seco sus facultades. Mujer soltera, de 40 años de edad, que dice "que viene de un planeta
El "curandero" le dijo que le cortaría todos estos fenómenos y que luego no de este sistema solar para realizar un misión de salvación para la humanidad.
recordaría nada de lo sucedido, pero que posiblemente, cuando fuera adulto Me lo han revelado y me han explicado todo acerca de mi misión. Dicen estos
volverían a surgir... y que no tuviera miedo. seres que no pertenecen a este planeta tierra, que están contentos conmigo,
En alguna ocasión, dice él, se le manifestó un ser elevado (maestro espi- pero yo he fracasado, nadie me ha escuchado y nadie me entiende. Mi misión
ritual) que le explicó algunos contenidos acerca de su proyecto vital (misión). es que la gente se ame, se entienda, se comunique.., que no haya guerras y
En ningún caso él tuvo miedo: se encontraba a gusto y familiarizado con este odio. He fracasado al igual que Jesús, Buda y Mahoma. Pero, lo importante es
tipo de vivencias. que yo estoy en paz conmigo misma, con mi vida interior. En mi interior vivo
"Ahora empiezo a intuir, otra vez, cosas de la gente que, sin que ellos en paz, con unos valores de amor, de estética y de ética interna."
me hayan explicado nada, se acaban cumpliendo y realizando... Tengo miedo: En este caso se trata de un discurso de una paciente internada en un
¿no me estaré volviendo loco o algo así? ¿Todo esto es normal?". hospital psiquiátrico por padecer Esquizofrenia Paranoide Crónica, con aluci-
Constatando que clínicamente no se trataba de fenómenos psicóticos naciones auditivas y delirios mesiánicos y megalomaníacos. Esta pacienta ha
ni de pseudo-alucinaciones de tipo histérico, teniendo un discurso coherente escrito varios libros y se pasa las horas del día leyendo en una biblioteca.
y un self (yo) suficientemente estructurado, le comento que no es usual que Apenas se comunica con los demás compañeros, porque dice que están locos
este tipo de vivencias se experimenten, pero que son normales, que pertene- y que no la pueden entender. Nunca pudo acabar con éxito sus estudios esco-
cen a nuestras facultades psíquicas... y que por algún motivo él las tiene más lares y no podía sostener una actividad laboral normal. La echaban del traba-
desarrolladas. jo o los abandonaba por cuenta propia al sentir que no eran de su agrado y
Realizamos un seguimiento durante 3 meses y medio, desde una pers- que no tenían nada que ver con su misión especial. Tiende al aislamiento y al
pectiva psicodinámica combinada con tratamiento Reiki (lo derivé a un com- replegamiento narcisista y megalomaníaco, distanciándose de la realidad.
pañero maestro de Reiki). Esta persona está internada en un hospital psiquiátrico siendo tratada
Desde el Reiki y con técnicas de regresión, junto con el acompaña- con antipsicóticos, porque es la medicación adecuada para este tipo de tras-
miento y escucha psicoanalítica y un seguimiento farmacológico con ansiolíti- tornos esquizofrénicos. Se realiza, además, una psicoterapia de apoyo indivi-
cos, este hombre pudo recordar muchas cosas de su infancia y muchos fenó- dual y grupal.
menos que le habían ocurrido. Dejó de asustarse ante sus nuevas experiencias
extrasensoriales que se fueron desplegando, realizó el primer y segundo nivel 3 o Caso:
de Reiki y pudo recanalizar sus vivencias espirituales y facultades extrasenso- Mujer de 45 años de edad, casada, con 2 hijos, que refiere comunicar-
riales. Dejó de tener ansiedad, terminó el tratamiento con ansiolíticos, reanu- se con unos seres de luz, sus maestros, que le explican acerca de su misión y
dó su vida laboral y cotidiana con normalidad. Actualmente puede compagi- proyecto vital en esta vida y le revelan información y conocimientos de la rea-
nar con naturalidad su vida familiar, laboral y social con sus facultades y expe- lidad de estas otras dimensiones. Esta mujer realiza viajes astrales ( su alma se
riencias extrasensoriales, ayudando a la gente tanto energéticamente como a separa de su cuerpo físico y puede viajar por estas otras dimensiones de las
través de sus conocimientos: "Ahora me siento otra vez bien conmigo mismo, que estamos hablando...) y su puede comunicar telepáticamente con otros
antes sentía que tenía que reprimir una serie de cosas que me ocurrían, por seres y personas. Puede visualizar los campos energéticos de las personas (aura

'208> »209'
Fernando Melloni
PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL

de patología mental o por el contrario de una emergencia espiritual o evolu-


humana y de las objetos materiales y trabajar a distancia sobre ellos). En oca-
ción personal del ser. Depende, como casi siempre, no sólo de las caracterís-
siones ella comunica que "me siento sola, poca gente me puede entender...,
ticas y contenido de su sintomatología, sino también desde el lugar donde se
a veces dudo de si todo esto es normal..., es un camino de profunda soledad
contienen y expresan las mismas: pueden manifestarse en un ser con un self
porque hay experiencias que no puedo compartir con casi nadie, porque no
(el sí mismo) poco estructurado y con escasa integración y solidez, o bien,
me pueden entender. En ocasiones dudo de si todo esto es real." Otras veces
pueden manifestarse en un ser con una elevada diferenciación debido a su self
dice que "me siento profundamente realizada desde que tengo estas expe-
bien estructurado, integrado y sólido.
riencias y a través de la meditación descubro lo que realmente soy y la esen-
cia de los demás. Me siento uno con todo..., me invade un profundo amor por Supongo que entienden que la realidad y el misterio de la vida y lo que
todo y por todos los seres humanos. Sé que el camino es duro, está lleno de realmente es el ser humano es inefable y siempre incognoscible en su totali-
dificultades, es saber estar de forma integrada y naturalizando al mismo tiem- dad y por tanto, siempre susceptible de renovada investigación y conoci-
po estos dos mundo existentes." miento. Enmarcado y ubicándome desde estas premisas, lo expuesto en este
escrito tan sólo pretende ir ampliando, un poco más, algunos de nuestros
Esta mujer trabaja con un alto grado de reconocimiento profesional en
estrechos horizontes, fruto del encarcelamiento de nuestro raciocinio parape-
un trabajo liberal. Es licenciada y de un nivel elevado cultural y desde que
tado en la existencia de las tres dimensiones de nuestros cinco sentidos.
tiene estos tipos de vivencias siente que sus capacidades intelectivas se han
agudizado. Es más eficiente en su actividad cotidiana, pudiendo compaginar
con gusto y agrado su trabajo, su vida matrimonial y familiar y su amplia vida Fernando M e l l o n i Ribas
social. Su compromiso con su realidad cotidiana ha cobrado un renovado inte- Psicólogo Clínico
rés. En sus horas libres y de noche puede sacar tiempo para dedicarse más Psicoterapeuta Psicoanalítico, Miembro del ACPP (Asociación Catalana
concienzudamente a la profundización, vivencia y experimentación de esta Psicoterapia Psicoanalítica)
realidad mística. Realiza trabajos a distancia de armonización física, emocional, Terapeuta y Maestro de Reiki
mental y espiritual tanto a individuos como a colectivos. Siente un profundo
respeto por la vida y su responsabilidad y compromiso hacia ella y la vida de
todo ser humano. BIBLIOGRAFÍA
Esta mujer ha escrito varios libros canalizados, a través del método de
Como encuentro poco útil exponer una extensa lista de bibliografía, porque no haría
escritura automática que le dictan estos seres de luz que se comunican con ella
más que desanimar al lector y seguramente le confundiría, citaré los 12 libros más apropia-
(sepan ustedes que este fenómeno de la escritura automática, vía canalización,
dos, según mi parecer, para este momento más introductorio, por si alguno de ustedes se
viene sucediendo a muchas personas desde toda la historia de la humanidad).
animara a continuar profundizando por estos temas.
En algunos momentos de duda y profunda soledad me he limitado a
escucharla, comprenderla, acompañarla y a alentarla en su camino, en lo que BRENNAN, Barbara Ann: Manos que Curan. Ed. Martínez Roca. Barcelona, 1990.
está siendo su proyecto vital en esta vida. CORBÍ, María: El Camino Interior: Más allá de las Formas Religiosas. Ed. Helios. 1998
Este es un caso que no se trata de ninguna psicosis ni esquizofrenia FÁBREGAS, Josep y Monferrer, Eva: Las Nueve Etapas de la Evolución Humana. Ed. mtm edi-
alguna. Es una persona normal con un alto grado de evolución personal. No tores., 2000.
necesita ni tratamiento farmacológico ni tratamiento psicológico alguno. JUDITH, Anodea: Nueva Guía de los Chakras. Ed. Robin Book. Barcelona, 2000.
GROF, Stanislav y GROF, Christina: La Tormentosa Búsqueda del Ser. Ed. Los Libros de la Libre
He expuesto estos casos de forma muy simplificada dado el poco espa- de Marzo, 1995.
cio que tengo a disposición, para que vayan viendo la complejización clínica MELLONI, Javier: El Uno en lo Múltiple. Ed. Sal Terrae, 2003.
del ser humano y de la vida. Unos síntomas parecidos pueden ser expresión OSHO: La Farmacia del Alma. Ed. Martínez Roca. 2002.

•270. •211*
PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL EVOLUCIÓN PERSONAL Y VIVENCIA RELIGIOSA:
RAÍCES Y RAMIFICACIONES
TRES INICIADOS: El Kybalión. Ed. Sirio, 2000.
TÓELE, Eckhart: El Poder del Ahora. Ed. Gaia. 2001 Álex Escarrá
WASHBURN, Michael: Transpersonal. Psicología Transpersonal en una Perspectiva Psico-
analítica. Ed. Los Libros de la Liebre de Marzo, 1999.
WEBER, Renée: Diálogos con Científicos y Sabios. Ed. Los Libros de la Liebre de Marzo, 1990.
WILBER, Ken: El Proyecto Atman. Ed. Kairós, 1989 Este escrito quiere ser una contribución al estudio de la interacción
entre psico(pato)logía y religión desde la óptica psicoanalítica. El texto tendrá
dos partes, la primera, de tono más personal, lleva por título "Periplo huma-
no y religioso de un trotamundos" en la cual, a partir de la comprensión
adquirida a través de mi psicoanálisis personal de más de una década de dura-
ción, hago un apunte de mi trayectoria personal en donde lo psicológico y lo
religioso han estado íntimamente imbricados; y la segunda, de corte más téc-
nico, titulada "Cambios en la simbología teológica de algunos católicos,
desde la Segunda Guerra Mundial hasta hoy" en la cual, inspirado en el
relato que acabo de exponer y basándome en el argumento de analogía, he
realizado una transposición de mi cambio personal al cambio de mentalidad
teológica efectuado por algunos sectores minoritarios de la Iglesia Católica, a
partir de mediados del siglo XX. Podemos decir que en esta parte he pasado
de la "anécdota" a la categoría; de la experiencia al símbolo, con el valor aña-
dido, de mostrar la trascendencia de los procesos individuales a la hora de
explicar el origen y la acogida de cualquier nuevo paradigma: religioso, polí-
tico, científico,...

Periplo humano y religioso de un trotamundos

A lo largo de este itinerario lo que aparece en primer plano es un con-


junto de vivencias relacionadas con lo religioso, pero impregnadas de aspec-
tos psico(pato)lógicos que, con el paso del tiempo, irán adquiriendo más relie-
ve; hasta el punto de que el sufrimiento ocasionado por ese lastre
psico(pato)lógico me llevó a la búsqueda de una solución que me permitiera
dilucidar mis sentimientos. A medida que mi psico(pato)logía se fue resol-
viendo, lo religioso se fue situando en otras coordenadas. Como se verá en
este relato, el condicionamiento psicológico de lo religioso no siempre fue
negativo; no hay más que ver que en el origen de todo este proceso hay un
deseo de hacer crecer algo que si no hubiera empezado y se hubiese desarro-
llado tal como fue, no sé qué historia podría estar escribiendo hoy aquí. Para

'213-
•272.
EVOLUCIÓN PERSONAL Y VIVENCIA RELIGIOSA: RAÍCES Y RAMIFICACIONES Alex Escarrá

poner orden en toda esta amalgama de vivencias recurrí al trabajo psicoanalí- en el curso 1965-66, a mis 19 años, que me acaeció algo especial que he deno-
tico, que desembocó, finalmente, en una diferente percepción y valoración de minado "experiencia mística". La escribí diez años después y aunque no la
mis vivencias, más acorde conmigo mismo y con la realidad del mundo y de recordaba con la claridad de los hechos de ayer, sí que la tenía suficientemen-
las relaciones humanas. te fresca y viva como para poderla reconstruir, ya que durante todos aquellos
años la había tenido muy presente. Fue un asalto inesperado e irresistible que
El despertar de la "vocación" (1958) me sobrevino un día mientras estaba estudiando el significado del nombre
Yahvé traducido por la expresión "Ego sum qui sum" (= "Yo soy el que soy")
en un libro sobre "La Creation" de P. Genuyt, en la biblioteca del teologado.
A mí nunca me había ocurrido lo que a aquel compañero de noviciado
Por aquellos días estábamos estudiando el tratado "De Deo creante et elevan-
que a los cinco años jugaba a decir misa. Mi "vocación" surgió a los doce años
te" 2 y además del libro de texto me ayudaba con las enseñanzas de otros auto-
a raíz de la campaña vocacional que se llevó a cabo en el colegio donde estu-
res de universidades no romanas. La transcribo tal como la tengo escrita:
diaba. Lo que vi y oí en aquella campaña me movió a interesarme por llegar
a ser escolapio. Hasta tal punto lo sentí urgente que un día le dije a mi madre
en la cocina: "Tengo una cosa dentro que necesita crecer y si no me dejáis, la "De repente, me pareció entender el significado de aquellas palabras "Yo soy el que

culpa será vuestra". Una vez entrado en el seminario menor, y con trece años, soy". Me quedé m u y impresionado. Me levanté de la mesa, dejé los libros y me fui

fue cuando empecé a tener comportamientos que me inquietaban. Por un a la iglesia. Necesitaba postrarme para poder expresar y asimilar aquella impresión

lado surgieron las fantasías de que para poder volver a casa tendría que esta- que se había apoderado de mí. Sentía como si encima de mí hubiera una losa muy

llar una guerra para que así nadie lo encontrara extraño, tan grande debió ser pesada que no me permitiera el más mínimo movimiento a fin de no perder el

el miedo al qué dirán, por más que mis padres siempre me brindaban la opor- encanto de aquellos instantes. Fue emocionante. Podríamos decir que físicamente

tunidad de volver a casa si así lo deseaba; y por otro, los escrúpulos que se me aquel peso casi me aplastaba y que psicológicamente me resultaba una presencia

despertaban por hacer unos pequeños rasguños en la pared a la hora de hacer abrumadora cargada de dignidad y de plenitud. No me atrevía siquiera a levantar la

la cama o de limpiar la habitación. No fue hasta el lapso entre los 15 y los 20 cabeza de tan absorto y anonadado como me sentía en aquellos momentos. Al

años, que los escrúpulos derivaron hacia los escrúpulos religiosos. Me angus- mismo t i e m p o , me sentía como una rama bien unida al tronco que soportaba con

tiaba el hecho de ir a comulgar después de haberme lavado los dientes y otras toda seguridad los embates del vendaval. Me sentía adorando. Durante aquel rato

nimiedades por el estilo. Creo que esta obsesión por la pureza, por el estar lim- -quizás unos 20 m i n u t o s - no podía y no quería sino ponerme totalmente en manos

pio, por ser santo, también influyó, durante el noviciado, en la elección del de aquel gigante de la existencia imposible de encontrar en este mundo. Me reco-

nombre de religión:de la Inmaculada Concepción. Recuerdo que la idea de nocía profundamente cautivo y a su vez respetado en el poco y mucho valor que

pureza sexual, cosa que nada tenía que ver con el significado teológico de la aquellos momentos inolvidables me hicieron descubrir. Desde aquel día, las expre-

expresión mañana, en aquel entonces me era muy importante. siones Dios y condición creatural pasaron a tener una carga semántica distinta".

Pero junto a estos sentimientos también había la satisfacción por el fiel


cumplimiento de mis obligaciones cotidianas y por el descubrimiento y el cul- Pertenece a aquellos acontecimientos que uno querría detener por el
tivo de la amistad con los compañeros de una pequeña comunidad que el impacto que conllevan y porque al mismo tiempo uno necesita tiempo para
Maestro de Júniores' nos permitió crear dentro del seminario. Juntos hacíamos asimilarlos. Un día que este recuerdo salió en el análisis, la interpretación que
muchas cosas: estudio, revisión de vida, excursiones, catequesis, lectura diaria
de la Biblia, etc. que nos daba mucha vida e ilusión. Fue durante este período,
2. Era el tratado sobre "Dios Creador y Redentor". En síntesis, según el esquema teológico de aquel momen-
to, se presentaba el plan salvador de Dios iniciado en la creación pero truncado por la desobediencia huma-
na (pecado original), aunque Dios, en su gran misericordia, quiso recuperar y culminar en la Redención lle-
1. Sacerdote escolapio encargado de la formación de los jóvenes profesos que se encontraban en la etapa
vada a cabo en la persona de su Hijo encarnado, Jesucristo.
de estudios sacerdotales (filosofía y teología).

•215-
•214'
EVOLUCIÓN PERSONAL Y VIVENCIA RELIGIOSA: RAÍCES Y RAMIFICACIONES

recibí fue el de sentirme sometido o dominado. ¿Es eso todo? Creo que no. cansado. En parte por el nivel de actividad que tenía, que era muy fuerte, en
Tal vez el contexto del resto de material de la sesión favoreció esta interpreta- parte por un cierto componente de psicastenia. Eso no era una ninguna nove-
ción. No obstante, tengo la impresión de que este relato debió transferir al dad, pues durante los años de formación en el seminario en general me levan-
nivel religioso el profundo respeto y la gran segundad vividas en la relación taba muy cansado. También me percaté en esta época de cómo me resultaban
paterno-filial, en la cual la figura paterna era presentada, por un lado, como agradables el trato con las mujeres y los breves contactos que surgían con oca-
gigantesca y abrumadora, y, por el otro, como sustentadora y generadora de sión de saludarlas, dándoles la mano, un beso o un abrazo. Hasta aquel mo-
confianza. No sé si los sentimientos de pequenez que me invadieron la pri- mento no había tenido ocasión de ello. Fue también entonces cuando apare-
mera vez que pisé las ciudades de Los Angeles y Nueva York tenían que ver cieron en sueños las primeras fantasías sexuales. Otra experiencia que recuer-
con esa sensibilidad para sentirme impresionado por lo grandioso. Mi expe- do haber vivido penosamente durante aquellos años, fue que en mis visitas al
riencia en esas ocasiones fue de sentirme muy pequeño, como una hormiga, sagrario a veces me entraba un sentimiento muy intenso de ser menosprecia-
profundamente conmovido ante la grandeza de aquellas inmensas moles. ble, que podía llegar incluso a hacerme llorar. Ahora, creo que esta vivencia
¡Suerte que conozco a alguien en ellas! -pensé-, de lo contrario, ¡qué horror debería estar en relación con algún sentimiento de culpabilidad y de suciedad
vivir aquí!. que afloraría en aquellos momentos sin poder entender el porqué.
Más tarde, durante la etapa de formación teológica, después de un Con la práctica de la confesión me sentí urgido a formarme un criterio
período de idealización de las actrices protagonistas de los ciclos de cine que sobre el uso de los anticonceptivos. Gracias a las consultas hechas con perso-
teníamos, fueron apareciendo unos fuertes deseos heterosexuales que sentía nas cuerdas, a la formación teológica permanente y a la propia experiencia me
distónicos respecto del estado de vida en que vivía. Su intensidad así como su fui decantando como muchos otros cristianos hacia la "paternidad responsa-
frecuencia juntamente con las fantasías de querer pasar por en medio de las ble", recogida en el concilio Vaticano II.
parejas cuando iba por la calle, me hacían sufrir. El verano de 1969, mientras El año 1974, fue un año decisivo para mi evolución personal. Me desti-
estaba estudiando en Roma, al venir de vacaciones a Barcelona, aproveché naron a Tarrasa como responsable para convivir con un grupo de unos 12 jóve-
para hacer una consulta sobre estas cuestiones en un centro especializado. Se nes, mayoritariamente universitarios. El contacto diario con sus inquietudes polí-
veía la conveniencia de un tratamiento, pero en aquel momento, por distintas ticas, su demanda de una liturgia más libre y los deseos de adaptarme a su rea-
razones, no me fue posible. Mientras, se ve que iba tomando contacto con mis lidad me llevaron a replantearme cantidad de cosas, algunas de las cuales toca-
deseos de crecimiento personal porque además de la consulta efectuada, ban mi conciencia. Así, por ejemplo, no me sentía con libertad para utilizar aná-
curiosamente la tesina de licenciatura en teología que hice se titulaba "La foras4 distintas de las cuatro oficiales para la celebración de la eucaristía. También
noción de progreso en la Caudium et Spes"3 y la tesis doctoral que me ron- dejar de recitar alguna hora del Breviario5 que obligaba "sub gravi" (pecado
daba en aquel momento era "La noción de persona en la Trinidad cristiana". mortal) me creaba intranquilidad. Menos mal que bien a través del diálogo con
otros compañeros bien a través de la maduración del tema teológico del peca-
Inicios de la vida apostólica ( 1 9 7 0 ) do, me fui sintiendo cada vez más libre de estas ataduras.

A los comienzos de la actividad pastoral, en el otoño de 1970, racional-


4. Anáfora: Parte central de la misa que corresponde al prefacio y al canon (Enciclopedia Catalana). Hasta
mente me sentía seguro porque tenía las cosas claras, pero, en cambio, emo- el Concilio Vaticano II en la liturgia romana, a excepción de los primeros siglos, solo había una anáfora o ple-
cionalmente iba experimentando nuevas vivencias. En general, me sentía muy garia eucarística oficial. Después del Concilio Vaticano II, se pasó de una a cuatro anáforas oficiales y las no
oficiales proliferaron por doquier. Las holandesas fueron las de más renombre, aunque después se fueron
multiplicando las autóctonas, en los diferentes países.
5. Breviario: Libro que contiene los textos que rezan diariamente los eclesiásticos de la Iglesia Católica latina
J . La Constitución Pastoral del Concilio Vaticano II, un de los textos fundamentales del concilio, empezaba
como oración oficial del Pueblo de Dios. Esta oración se distribuye a lo largo del día en siete horas, a saber:
con las palabras "Caudium et spes" (Gozos y esperanzas). Era el texto programático de la acción de la igle-
maitines, laudes, prima, tercia, sexta, nona, vísperas y completas. Después del Concilio Vaticano II el brevia-
sia hacia fuera.
rio pasó a denominarse "Liturgia de las Horas".

•216' •217'
FVOLUCIÓN PERSONAL Y VIVENCIA RELIGIOSA: RAICES Y RAMIFICACIONES .
Alex Escarrá

A partir de la primavera de 1976, tuve durante 6 años responsabilida- la salvación ("Caro, cardo salutis"), y yo creo que a mí el hecho de haber podi-
des de gobierno sobre las instituciones educativas escolapias, y esto me forzó do contactar con mi yo corporal me abrió progresivamente a mi yo emocional.
a repensar muchas cosas sobre la educación y la pastoral, entre las cuales, Como resultado de la práctica constante y continuada de lo aprendido,
también surgió ésta: ¿cómo es que la iglesia va con tanto remilgo con res- comencé a sentir cosas. Físicamente, en las largas sesiones de yoga, sofrología
pecto al tema sexual y en cambio pasa tan por encima de las cuestiones eco- y relajación fueron apareciendo temblores de todo el cuerpo, pequeñas sacu-
nómicas? ¿A qué viene tanto control sobre la sexualidad y tanta manga ancha didas de vez en cuando, sensaciones placenteras de tranquilidad, de relajación
en la práctica, no tanto en los aspectos doctrinales, sobre los asuntos socioe- (calor, pesadez, latidos del corazón, de estar flotando,...) y sensualidad, como
conómicos? también de despertar sexual. Y mentalmente, sobre todo con la práctica del
zazen, empecé a darme cuenta de cómo se me ocurrían dos o tres significa-
Búsqueda de formas de ayuda (1976) dos ante una misma frase. Entre las nuevas vivencias que tuve, unidas en
mayor o menor grado a lo físico, he de mencionar unas migrañas muy fuer-
Una vez terminada la carrera en febrero de 1976, un jalón importante tes, a menudo acompañadas de vómitos e incluso, a veces, de diarreas y un
de mi proceso personal lo constituye la búsqueda de medios útiles para asistir doloroso sentimiento de vacío que, a veces, se convertía en agudo. Todo ello
a quienes me pidieran ayuda profesional. Por esta razón en verano de 1977 me hacía acuciante un tratamiento que inicié a principios de 1987, durante el
me inscribí en un cursillo de Psicomotricidad Relacional que me mostró el segundo año del Master en Psicología y Psicopatología Dinámica, mientras me
valor comunicativo, expresivo y simbólico del cuerpo humano. Al año siguien- preparaba como psicoterapeuta. Dado que una condición "sine qua non"
te, realicé el curso de Escenoterapia, en donde, a partir de unas cortas e impro- para llegar a ser terapeuta de orientación psicoanalítica es el requisito de
visadas escenificaciones sobre los temas acordados por el grupo, pude descu- pasar por la experiencia de un tratamiento personal, por fin, se me brindó la
brir el funcionamiento mental del ser humano tanto en su dimensión indivi- oportunidad, tanto tiempo deseada, de iniciar un tratamiento individual, en el
dual como colectiva. Finalmente, en julio del 1979 realicé el Cursillo de cual, a su vez, encontraba un instrumento útil y provechoso para ayudar a
Sofrología Médica6 Grado Básico, un curso eminentemente práctico, como quienes lo necesitaran.
todos los anteriores, centrado en la relajación dinámica, método de relajación
creado por A. Caycedo, que tomaba prestadas técnicas del Yoga y del Zen Comienzo de cambios personales relevantes ( 1 9 8 5 )
para conseguir una mayor conciencia del propio cuerpo y para aumentar el
potencial mental del individuo a fin de poder conducir su vida de una forma Fruto del trabajo personal de estos años es que poco a poco se fueron
más adecuada. manifestando pequeños pero continuos cambios personales que culminaron,
Curiosamente, veo que el denominador común de los tres cursos era el finalmente, con la exclaustración y la posterior creación de una familia. Uno
contacto con el propio cuerpo. El que personalmente ejerció más influencia de estos cambios que ya venía fraguándose desde hacía tiempo fue mi cam-
sobre mí, por toda la práctica que después realicé por mi cuenta, fue la bio de paradigma teológico que, en síntesis, sería el acrecentamiento del valor
Sofrología. Significó el aprendizaje de auto relajación de Schultz y el uso de las simbólico de las cosas por encima de su valor material. El título de un aparta-
técnicas de meditación del yoga y del zen. Mientras hablo de todo esto recuer- do de una conferencia realizada en 1988: "Del materialismo cosificante al sim-
do que para Freud el primer yo del ser humano era el yo corporal, cosa que los bolismo vivificador", que veremos en el capítulo siguiente, es una buena
Padres de la Iglesia en el contexto de la redención ya decían: La carne, quicio de muestra de ese cambio de mentalidad.
Hacia los 90 el hecho de continuar la última parte de mi vida viviendo
de la misma forma como lo venía haciendo no me atraía lo más mínimo. A
6. Sofrología: Parte de la medicina psicosomática que estudia los efectos sobre el organismo de las técnicas parte de que el ministerio me suponía un esfuerzo ingente, veía mi vida con
de acción psíquica (hipnotismo, sugestión, yoga, zen, etc.) orientadas a la modificación, con finalidad tera-
péutica, de estados concretos de la vida psíquica y vegetativa (Enciclopedia Catalana).
otras posibilidades. En el transcurso del análisis las necesidades afectivas y

•278. •279.
EVOLUCIÓN PERSONAL Y VIVENCIA RELIGIOSA: RAÍCES Y RAMIFICACIONES
Alex Escarrá

sexuales habían ¡do tomando cuerpo y me abrían a nuevos horizontes que


donde habla de "la gran revolución religiosa que aporta el cristianismo: Dios se
sentía más afines con mi sentir personal. Además ahora, sin tener que recurrir
manifiesta en la secularidad."
a ninguna guerra, como de niño, me sentía liberado de los condicionamien-
Actualmente me siento en una actitud de búsqueda religiosa. Tengo en
tos psicológicos que en otro momento me habían impedido incorporarme a
el pu4 Tw 0.174 Tc ( sient)c ( Sa) Tj 015).i Tj nzee
la sociedad. Todo lo cual me llevó a cambiar de orientación personal, cosa que
materialicé en la Semana Santa de 1994.
Una vez fuera de la institución religiosa, constaté que continuaba tra-
bajando en los mismos campos que antes: el educativo y el terapéutico; pero
es sobre todo en el ámbito terapéutico donde veo culminada mi aspiración
educativa y pastoral de ayudar a las personas a cambiar y a modificar actitu-
des y sentimientos que les impiden vivir mejor.
Mi estado actual de casado, con dos hijos, me permite revivir, desde la
empatia con los propios padres, el núcleo de vivencias básicas de la existencia
humana: ser hijo, hermano, esposo y padre.
La religión, para mí, forma parte del ámbito de la desmesura y de la
gratuidad. El mundo es más mundo del que nos aparece y demasiado mundo
como para agotarlo. De manera que el mundo - o la realidad- es más que la
suma de los elementos que lo componen. Esto me remite al ámbito de la tras-
cendencia, del misterio, de la segunda dimensión, de la realidad inefable, inal-
canzable e insondable que nos abre las puertas al origen de todo. Como decía
Pablo: "en él vivimos, nos movemos y somos" (Hechos 1 7, 28).
En la religión cristiana valoro la persona de Jesucristo, su mensaje y su
obra. Creo que a todos aquellos que se han inspirado y se inspiran para vivir
en su evangelio, se les abren caminos de esperanza en la empresa de llegar a
la auténtica identidad de hijos y de hermanos. Entiendo que para conseguir
estos objetivos hay que afrontar el sufrimiento generado por las dificultades de
los humanos para ser humildes, generosos, moderados, pacientes, amorosos
diligentes, realistas, alegres,...
Se me hace difícil incorporarme de nuevo de manera habitual a la prác-
tica existente en el marco católico actual. La religión oficial de nuestras latitudes
aparece con frecuencia revestida de tanta solemnidad y sacralidad que la con-
vierte más en una reedición del judaismo que en la continuación del cristianis-
mo de los evangelios. La superación del binomio sagrado-profano que Cristo
vino a anular está aún bastante lejos de determinados medios eclesiales. Me
siento, en cambio, muy identificado con el cristianismo de frontera de Mardones7

7. ).M" Mardones (2000) Para un cristianismo de frontera.: Sal Terrae: Santander.

'220'
Alex Escarrá
EVOLUCIÓN PERSONAL Y VIVENCIA RELIGIOSA: RAÍCES Y RAMIFICACIONES

modificaciones que tanto la Reforma como la Modernidad han aportado. Y Paradigmas de la historia del cristianismo
después, quiero presentar las vicisitudes de la evolución del conocimiento
humano desde la perspectiva psicoanalítica y aplicarlo al mundo religioso, De entrada esta conceptualización de los paradigmas nació para expli-
fijándome sobre todo en el cambio de simbolización teológica acontecido en car cómo evolucionaba la ciencia; esto es, cambiando de un paradigma a otro.
algunos creyentes católicos. Según Kuhn, el creador de este concepto, el paradigma científico designa
"toda una constelación de creencias, valores, formas de proceder, etc. com-
Después de la segunda guerra mundial se inició en Europa un período
partidas por los miembros de una determinada sociedad".' 2 Küng utiliza este
de gran creatividad teológica (H. de Lubac, M. D. Chenu, I. M. Congar, K.
concepto de cambio de paradigma en su obra "Proyecto de una ética mun-
Rahner, etc.), heredera de los críticos interrogantes abiertos por el modernis-
dial" (1991) donde define de nuevo el paradigma así: "un cambio global de
mo, que, aun no siendo aceptada de buenas a primeras por la autoridad ecle-
la imagen, el cuadro, el modelo fundamental, a través del cual se comprende el
sial, fue la punta del iceberg que removió los referentes dogmáticos, bíblicos,
hombre a sí mismo y comprende la sociedad, el mundo y Dios".13 Unas líneas
ecuménicos, litúrgicos, morales, pastorales, espirituales, artísticos, misioneros,
más abajo, cuando aplica el modelo del paradigma al ámbito religioso afirma
etc. de la Iglesia Católica occidental. De manera que los símbolos teológicos
que el cambio de paradigma no consiste ni en un movimiento pendular, ni en
del catolicismo comenzaron a sufrir en algunos sectores de iglesia, tanto del
un simple cambio de talante ni en una veleidad política, sino en "un cambio
clero como de los laicos, un giro copernicano de la conciencia cristiana que
fundamental ampliamente constatado, en la visión de la realidad: de un macro
muy bien podríamos denominar como el paso de una teología del poder y el
paradigma con sus consiguientes meso y microparadigma [cambios parciales,
control a una teología del servicio y la libertad. Creo que toda la transición de
de diferente importancia]. Lo que es decisivo -continúa- para la superación
estos creyentes la podríamos calificar como de cambio de paradigma, el cual,
de un paradigma es que determinadas innovaciones puntuales del pasado
echando mano de la clasificación realizada por Hans Küng,10 correspondería al
[...] lleguen a irrumpir en la conciencia global de la gran masa. Lo que es
paso del paradigma Católico-romano-medieval al paradigma de la Trans-
decisivo no está en algunos indicadores particulares de la crisis y del cambio
modernidad. El cambio de simbología teológica de algunos sectores del cato-
sino en aquello que realmente "hace historia"". Aunque en la actual situación
licismo que empezó a cristalizar hacia mediados del s. XX sería la culminación
de la iglesia no podemos decir, ni mucho menos, que el cambio de concep-
de todo el proceso de superación del modelo teológico de la cristiandad
ción cristiana que constatan algunos de sus miembros haya llegado "a la gran
medieval, una vez asimilados los embates de la Reforma (retorno al Evangelio)
masa", no obstante, creo que estos cambios son de los que "harán historia",
y de la Modernidad (Razón ilustrada) con sus secuelas, y una vez superada la
con independencia del número de seguidores que tengan. Hace pensar, por
última etapa de este modelo medieval en los pontificados más cercanos en el
tanto, que el cambio de simbolización teológica que se ha producido en
tiempo y en la mentalidad al Vaticano I, como serían, por ejemplo, los de los
algunos sectores minoritarios de iglesia es la punta de lanza del futuro macro-
últimos Píos (IX, X, XI i XII). A este nuevo paradigma resultante Küng le deno-
paradigma que provisionalmente llamo, como ya he dicho antes, de la Trans-
mina provisionalmente de la Transmodemidad. Parece que este paradigma
modernidad.
concluiría todo el proceso precursor de la modernidad que, según algunos
estudiosos del pensamiento teológico como D. Bonhoeffery M. D. Chenu, se Si en su obra "Proyecto para una ética mundial" (1991) Küng sólo
habría iniciado durante los siglos XII y XIII cuando la teología se separó del len- había esbozado la aplicación del modelo cambio de paradigma al ámbito reli-
guaje poético a causa de la progresiva influencia del pensamiento aristotélico gioso, en "El Cristianismo" (1994) desarrollará plenamente esa aplicación a la
y comenzó a ser considerada una ciencia." historia del cristianismo. Según Küng en esta historia, cronológicamente, ha
habido seis grandes cambios de paradigma que han condicionado su evolu-

10. KÜNG, H. (2000) El Cristianismo. Esencia e historia, Trotta: Madrid.


1 1 . DUCH, LL. Llenguatges oblidats en teología a Transparencia del món ¡ capacitat sagramental. Estudís sobre 12. KUHN, F.S. (1962) The structure of scientific remlution, Chicago.
els fenómens religiosos. Publicacions de l'Abadia de Montserrat: Barcelona, 1988, pp. 242-246. 13. KÜNG, H. (1991) Proyecto para una ética mundial. Trotta, Madrid, p. 35.

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EVOLUCIÓN PERSONAL Y VIVENCIA RELIGIOSA: RAÍCES Y RAMIFICACIONES
Alex Escarrá

ción. Han sido estos: I. El paradigma judío del Cristianismo primitivo (s. I); II.
La teología de este paradigma elaborada por Sto. Tomás de Aquino
El paradigma ecuménico-helenista de la Antigüedad cristiana (s. I); III. El para-
presentaba dos niveles de conocimiento: el superior, que correspondía a todo
digma católico-romano de la Edad Media (s. XI); IV. El paradigma evangélico
el mundo religioso sobrenatural, y el inferior, en donde se situaba el mundo
protestante de la Reforma (s. XVI); V. El paradigma racionalista y progresista
natural. Estos dos órdenes no eran contradictorios, sino complementarios ya
de la Modernidad (s. XVII); VI. El paradigma de la Transmodernidad (S.XXI).
que hablaban de lo mismo, pero desde perspectivas diferentes: desde arriba,
A continuación, para entender mejor el paso de la teología del poder y desde Dios, desde la revelación, en el nivel superior; desde abajo, desde la
el control a la del servicio y la libertad, presentaré, de manera resumida y pres- razón, desde la creación, en el nivel inferior. La aportación de Tomás de
tando especial atención al pensamiento teológico, aquellos paradigmas que Aquino, según Küng, representó la estructuración del conjunto de la teología
son importantes para este trabajo: los tres paradigmas del pasado -el incluyendo una revalorización de la razón frente a la fe; del sentido literal de
Medieval, el de la Reforma y el de la Modernidad-, más el actual paradigma la Escritura frente al alegórico-espiritual; de la naturaleza frente a la gracia; del
de la Transmodernidad. derecho natural frente a la moral específicamente cristiana; del poder tempo-
ral frente a la plenitud del poder religioso; de la filosofía frente a la teología:
El paradigma católico medieval en suma, de lo humano frente a lo específicamente cristiano.
Si Küng pone el s. XI como referente del paradigma medieval no es por-
que entonces comenzara este paradigma sino porque la reforma de Gregorio El paradigma evangélico-protestante de la reforma
Vil (1.020-1.085) del siglo XI significó al mismo tiempo la irrupción definitiva Como dice Küng, "el impulso reformador personal de Lutero proviene
y la consumación plena del paradigma medieval, que, evidentemente, no de una cosa: del retorno de la Iglesia al evangelio de Jesucristo tal como él lo
podría ser entendido sin tomar en cuenta la división del Imperio Romano experimentó de forma viva en la Sagrada Escritura y sobre todo en Pablo".'5
Cristiano de Constantino en oriental y occidental a la muerte de Teodosio I Este impulso se concretará así: ante las tradiciones, leyes y autoridades surgi-
(395); la teología de Agustín (354-430) -padre de la teología occidental-; la das en el curso de la historia, Lutero contrapone el primado de la Escritura
política del creciente poder papal tanto en la Iglesia como en el Estado;14 la ("sola Scriptura"); ante los miles y miles de mediadores oficiales entre Dios y
emigración de los pueblos germánicos (ss. V-VII); la irrupción del mundo islá- los hombres, Lutero contrapone el primado de Cristo ("solus Christus"); ante
mico (s. VIII) y la restauración del Imperio Cristiano con Carlomagno (800), los innumerables actos religiosos del hombre ("obras") ordenados por la
entre los hechos más destacados. Este paradigma llegó a su cénit en los siglos Iglesia para conseguir la salvación del alma, Lutero contrapone el primado de
XII-XIII, entró en crisis durante los siglos XIV-XV y tuvo sus momentos más crí- la gracia de Dios ("sola gratia") y de la fe del hombre ("sola fide").
ticos en los períodos de la Reforma (s. XVI) y de la Modernidad (s. XVII) con- Frente al "pensamiento en gradación" de la Escolástica, en la teología
tra los cuales se generaron los vigorosos movimientos de la Contrarreforma y de Lutero nos encontramos con un agudizado pensamiento de confrontación
del Antimodernismo. en el que el ámbito evangélico es el principal polo.16 He aquí los efectos del
cambio de paradigma que se hicieron visibles en la teología de la reforma:
14. Algunos hitos de este incremento del poder papal serían León I el Grande (440-461), el primero en fun- - Si la teología medieval utilizaba categorías físico-fisiológicas: acto y
damentar el concepto de la supremacía de Roma; después Celasio I (492-496) que diferenció entre el poder potencia, forma y materia, sustancia y accidente,...; causa eficiente, causa
temporal del emperador y el poder espiritual del Papa, así como la sumisión del poder temporal al espiritual;
posteriormente, con la donación de Pipino el Breve de algunos territorios del noreste de Italia al Papa Esteban
material,...; actualización, crecimiento,...; Lutero, utiliza categorías personales:
II (756) surgieron los estados pontificios y con ellos la conciencia de los papas de ser también reyes tempo- Dios no es un Dios abstracto, "en sí", sino un Dios concreto, "para nosotros".
rales; y finalmente, la rotunda afirmación de Gregorio Vil sobre la superioridad del Papa respecto de cual- El hombre no es visto bajo el binomio naturaleza-gracia, sino desde la contra-
quier otra autoridad política y terrenal, así como sobre los obispos de la iglesia. Esta doctrina engendró la
lucha de las investiduras entre el emperador Enrique IV y el Papa GregorioVIl que debilitó fuertemente tanto
al imperio como al papado. Cfr. KÜNG, H. (2001) La Iglesia Católica. Barcelona: Mondadori, pp. 85-88 y
15. KÜNG, H. (2000) El Cristianismo. Esencia e historia. Trotta: Madrid, p. 543.
119-122.
16. KÜNG, H. (2000) El Cristianismo. Esencia e historia. Trotta: Madrid, p. 544.

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posición entre la ley y el evangelio, entre la letra y el espíritu, entre las obras valores naturales en detrimento de los valores religiosos: la primacía de la
y la fe, entre la esclavitud y la libertad. razón frente a la fe; la superioridad de la filosofía frente a la teología; la prio-
- Si en el paradigma católico-medieval prevalecía el orden estático, ridad de la naturaleza (ciencia natural, filosofía natural, religión natural, dere-
aquí aparece más el dinamismo histórico. Si en él prevalecía el principio de cho natural) frente a la gracia; la hegemonía del mundo cada vez más secula-
contradicción de la lógica aristotélica y los métodos especulativo-deductivos rizado frente a la Iglesia; en suma, lo que es específicamente humano frente a
de la Escolástica, aquí aparecía la mentalidad dialéctica y la formulación para- lo cristiano.
dójica ("al mismo tiempo justo y pecador"). Si allí prevalecía la interpretación
alegórica de la Escritura, aquí una interpretación lingüistica-gramatical. El paradigma de la transmodernidad 1 9
- La Iglesia no se concibe como un centro de poder burocrático y finan- Küng designa con este paradigma la nueva constelación universal de
ciero, sino como una comunión de la función sacerdotal de todos los fieles. convicciones humanas que emerge después de las guerras mundiales. Lo cito
- Los sacramentos no se ven como rituales que confieren la gracia de porque los problemas que reseña están muy presentes en los cristianos actua-
forma casi mecánica, sino como promesas de Cristo y signos de la fe del cre- les que han cambiado de paradigma o están en proceso. De hecho, muchas
yente que confia en el Dios benigno. Lógicamente, la teoría hilemorfista de de las instituciones que convocaron el Congreso sobre Cristianismo, Iglesia y
Aristóteles aplicada a los sacramentos se descarta. Sociedad en el s. XXI se concentran en la resolución de este tipo de problemas.
Los cuatro grandes ámbitos de la realidad que según Küng plantean nuevos
El paradigma racionalista y progresista de la modernidad 1 7 problemas en este paradigma son: las relaciones del hombre con la naturale-
Este paradigma es la resultante de la convergencia de diferentes cambios za en la dimensión cósmica; las relaciones hombre-mujer en la dimensión
políticos, científicos, filosóficos, religiosos y culturales. Políticamente, el rey indivi- antropológica; las relaciones entre ricos y pobres en la dimensión socio-políti-
dual reclamaba el derecho al poder supremo en lugar del emperador y del Papa. ca; y las relaciones entre el hombre y Dios en la dimensión religiosa.
Ahora, en vez del imperio universal aparecen los estados territoriales modernos
con los mismos derechos, de manera que la nación pasa a ocupar el primer lugar Cambios teológicos significativos desde mediados del s. XX
en la escala de valores de la época. La revolución de la ciencia natural experi-
mental, juntamente con la revolución filosófica del XVII, puso las bases del nuevo El fragmento de una conferencia pronunciada el año 1988, con algu-
sentimiento de superioridad de la razón. La Guerra de los Treinta Años acabó, nos retoques, me servirá para trazar la radiografía de algunos cambios signifi-
entre otras cosas, con las guerras de religión e introdujo la tolerancia no sola- cativos que paulatinamente fueron surgiendo en el pensamiento teológico a
mente entre les diversas confesiones cristianas ("cuius regio eius religio"), sino partir de mediados del siglo pasado. Este es el fragmento:
también entre las diferentes religiones. Culturalmente nace un nuevo dinamismo
intelectual, la Ilustración, independiente de la Iglesia, cuyo motor es la nueva fe "... en el dogma hemos pasado de unas fórmulas Intocables respecto de lo esencial a
en la razón que llegará a ser el arbitro de todos los ámbitos de la realidad. Todo
unas formulaciones cambiantes; Dios ha dejado de ser alguien conocido con pelos y
este dinamismo basado en la omnipotencia de la razón y en el dominio del hom-
señales para convertirse en un misterio inefable; en la fe hemos pasado de la afirma-
bre sobre la naturaleza culminará con la idea de un progreso indefinido según el
ción de unas verdades a la adhesión y al seguimiento de una persona; en los milagros,
cual cada estadio de la historia tendrá que ser mejor que el precedente.
la materialidad de la parálisis se ha transformado en el descubrimiento de la rigidez del
En contraposición al paradigma de la Reforma y la Contrarreforma, el pecado; en Biblia, hemos dejado atrás la interpretación literal y, al menos, hemos entra-
paradigma Moderno e Ilustrado de la teología18 se caracteriza por enfatizar los do en los géneros literarios; en la Iglesia las comunidades y el Pueblo de Dios han pre-
valecido sobre los edificios y la jerarquía; en el Papado, el Vicario de Dios en la tierra se

17. KÜNC, H. (2000) El Cristianismo. Esencia e historia. Trotta: Madrid, p. 683.


18. KÜNC, H. (2000) fl Cristianismo. Esencia e historia. Trotta: Madrid, pp. 545-547. 19. KÜNG, H. (2000) El Cristianismo. Esencia e historia. Trotta: Madrid, pp. 778s.

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ha convertido en el sucesor de Pedro y Obispo de Roma; en moral, hemos pasado de caristía), "procreación" (sexualidad), "clima de enemistad y división" (ecume-
los actos a las actitudes y las opciones; en liturgia, la dimensión celebrativa se ha ante- nismo), "colonialismo religioso" (misiones), "importancia de la otra vida"
puesto al rubricismo; en la confesión, la celebración del perdón ha substituido la dis- (escatología), "espiritualismo angelical" (espiritualidad), "órdenes estrictas e
tinción específica y numérica de los pecados; en el matrimonio, la impotencia física ha inapelables" (obediencia religiosa), "separación entre natural y sobrenatural"
cedido ante la incapacidad psíquica; en la eucaristía, la presencia real y simbólica ha (teología), "cánones del derecho canónico" (vida religiosa) y "número" (crite-
substituido a la transubstanciación; en la sexualidad, de verla unida primordialmente a rio evaluador).
la procreación se ha pasado a entenderla como elemento relacional; en el ecumenis- Además de todo esto ha habido también temas teológicos de baja
mo se ha cambiado el clima de enemistad y división por el diálogo y la unión; en misio- como, por ejemplo: ángeles y demonio(s); infierno, purgatorio y limbo; pre-
nes, el colonialismo religioso ha dado paso a la promoción humana y al diálogo res- destinación, indulgencias, algunos temas apologéticos como la profecía,...
petuoso; en escatología, la importancia de la otra vida ha cedido el paso a la trascen- Todo lo cual hace pensar en una visión teológica muy concreta, donde
dencia de esta vida; en espiritualidad hemos abandonado el esplritualismo angelical y todo está previsto y regulado, invariable ("sub specie aeternitatis"), incluso
hemos optado por una espiritualidad encarnada; en la obediencia religiosa, las órde- materialista, cuantificable, física y legal. Por otro lado, llama la atención la pree-
nes estrictas y inapelables se han transformado en un discernimiento conjunto, etc. minencia de la autoridad y su sacralidad, así como la presencia de la idealización
en el espiritualismo y en la sobre valoración del más allá. Al mismo tiempo da la
Esta manera de entender las cosas ha llevado, finalmente, a tener que separar dos rea- impresión de que esta perspectiva teológica tenía un aire principalmente defen-
lidades que sin confusión ni división están inextricablemente unidas: lo natural y lo sivo, determinista, controlador y muy preocupada por ser una construcción
sobrenatural, el amor a Dios y el amor al prójimo, la humanidad y la divinidad, la gra- escolástica muy bien trabada de la cual parecía no escaparse nada.
cia y la libertad. En lugar de que las realidades mundanas se convirtieran en media- Veamos ahora, el segundo campo de estas contraposiciones: "formula-
ciones para expresar su vínculo con Dios y nos transportasen a la realidad inefable que ciones cambiantes" (dogma), "misterio inefable" (Dios), "adhesión y segui-
"ningún ojo ha visto nunca, ni oído alguno ha escuchado" ( I a Cor. 2, 9), nos quedá- miento a una persona" (fe), "rigidez del pecado" (milagros), "géneros litera-
bamos encerrados en un mundo intranscendente e insignificante.... De ahí que en la rios" (Biblia), "comunidades y Pueblo de Dios" (iglesia), "sucesor de Pedro y
nueva expresión teológica se difundiera este nuevo vocabulario: sacramento, signo, Obispo de Roma" (Papa), "actitudes y opciones" (moral), "dimensión celebra-
testimonio, símbolo, etc., tanto cuando hablamos de los milagros como del aposto- tiva" (liturgia), "celebración del perdón" (confesión), "incapacidad psíquica"
lado, y que incluso la vida religiosa, como en sus inicios, llegue a ser más comprensi- (matrimonio), "presencia real y simbólica" (eucaristía), "elemento relacional"
ble a través de una parábola que de unos cuantos cánones del derecho canónico for- (sexualidad), "diálogo y unión" (ecumenismo), "promoción humana y diálogo
mulados en un lenguaje técnico y preciso. Por otro lado el género parabólico es el típi- respetuoso" (misiones), "trascendencia de esta vida" (escatología), "espirituali-
co y el predominante en la predicación evangélica. Por eso, la vida cristiana, laica o dad encarnada" (espiritualidad), "discernimiento conjunto" (obediencia reli-
religiosa, no se valora tanto por el número de sus componentes, cuanto por su elo- giosa), "unión de lo natural y lo sobrenatural" (teología), "nuevo vocabulario:
cuencia para remitirnos al fondo inalcanzable de todo lo que hay." sacramento, símbolo,..." (vocabulario teológico), "género parabólico" (vida
religiosa) y "significación" (criterio evaluador).
Recopilaré, a continuación, la primera parte de todas estas contraposi- Simultá