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Tarea de la semana V

SUSTENTANTE
Liessette Banellis Santana Bello

MATRICULA

201805876

FILOSOFIA Y RELIGION

Agosto 2018
Actividad V: Filosofía y Religión
Consultar en el texto básico de la asignatura, recursos en plataforma y
otras fuentes los contenidos de la Unidad V
Para desarrollar esta actividad, debes estudiar el contenido de la unidad V de
tu texto y luego realiza las actividades que se te presentan a continuación.
a) Define los siguientes conceptos:
 Racionalismo
El racionalismo es una corriente filosófica que se desarrolló en Europa
continental durante los siglos XVII y XVIII, formulada por René Descartes, que
se complementa con el criticismo de Immanuel Kant, y que es el sistema de
pensamiento que acentúa el papel de la razón en la adquisición del
conocimiento, en contraste con el empirismo, que resalta el papel de la
experiencia, sobre todo el sentido de la percepción.

El racionalismo se identifica ante todo con la tradición que proviene del filósofo
y científico francés del siglo XVII René Descartes, quien decía que la geometría
representaba el ideal de todas las ciencias y también de la filosofía. Descartes
aseguraba que solo por medio de la razón se podían descubrir ciertas verdades
universales, contrario en su totalidad a la idea que manejaba el movimiento
racionalista. A partir de aquellas verdades es posible deducir el resto de
contenidos de la filosofía y de las ciencias. Manifestaba que estas verdades
evidentes en sí eran innatas, no derivadas de la experiencia. Este tipo de
racionalismo fue desarrollado por otros filósofos europeos, como el
holandés Baruch Spinoza y el pensador y matemático alemán Gottfried Wilhelm
Leibniz. Se opusieron a ella los empiristas británicos, como John Locke y David
Hume, que creían que todas las ideas procedían de los sentidos.

 Fideísmo
El fideísmo es la doctrina, profesada por algunos religiosos, de que a Dios no
se puede llegar por la razón, sino solamente a través de la fe. En la teología de
varias iglesias cristianas (a excepción del catolicismo, que lo niega), el fideísmo
es una de muchas perspectivas. Un sentido más amplio del término es que el
fideísmo, al contrario del deísmo, esencialmente enseña que el razonamiento
es más o menos irrelevante para la creencia religiosa. Específicamente,
enseña que los argumentos sobre la existencia de Dios son falaces e
irrelevantes, y que no tienen nada que ver con la teología cristiana. En
resumen, sus argumentos son:

La teología cristiana enseña que la gente es salvada por la fe.


Pero, si la existencia de Dios puede ser probada, tanto por empirismo como por
uso de la lógica, la fe sería irrelevante.
Ergo, si la teología cristiana es verdadera, ninguna prueba de la existencia de
Dios es posible.

b) Construye un cuadro comparativo destacando las diferencias entre


la filosofía y religión

FILOSOFIA RELIGION
1. La filosofía es concepción 1. La religión es explicación sobre los
racional sobre el universo y la problemas del universo y la vida,
vida. partiendo de la fe.

2. La filosofía considera a Dios 2. La religión no cuestiona a Dios. Se


como problema, pero no puede apoya en la fe. Cree en la existencia
probar empíricamente, la aporía o de Dios; ésta es verdad rebelada.
la contradicción siguiente: a) Dios Indiscutible.
existe, b) Dios no existe.
3. La religión considera a Dios como
3. Hay filosofías que demuestran la principio de todas las cosas. Todo
existencia de Dios y hay filosofías, cuanto existe deviene de Dios.
como las materialistas, que
rechazan la existencia de Dios. 4. La religión acepta la existencia de
la razón divina. La razón humana
4. La filosofía se apoya en la razón está subordinada a la razón divina.
humana.
5. La religión es un modo de vida.
5. La filosofía es la búsqueda del Está ligada a Dios, por acto de fe.
saber.
6. La religión es estrictamente
6. La filosofía todo lo problematiza, afirmativa, dogmática. Cree en Dios
lo cuestiona, establece la duda. irrestrictamente.

7. La filosofía no puede resolver el 7. La religión considera que Dios es


problema de si el mundo tuvo el origen de todo cuanto existe, el
comienzo o no tuvo comienzo, si Supremo hacedor del mundo, pues
tendrá fin o no tendrá fin. siendo creado por Dios tuvo un
comienzo y el fin del mundo depende
8. La filosofía es esfuerzo reflexivo de la voluntad divina.
de pocas personas.
En suma, la religión por la fe resuelve
9. El pueblo griego hace 2.600 los problemas que la filosofía plantea
años, históricamente, planteó en racionalmente.
forma sistemática, por primera
vez, los problemas filosóficos. 8. La religión es creencia del común
de las personas.
10. La filosofía se expone a la
crítica y a la rectificación de sus 9. La religión históricamente es
enunciados. anterior a toda ciencia y filosofía.

11. La filosofía necesita convencer 10. La vivencia religiosa consiste en


racionalmente. creer en cosas que no se ven, pues
no necesita cuestionar las cosas en
las que se cree.

11. La religión necesita convencer


por la fe.

c) Redacta un resumen destacando la posición del fideísmo y la del


racionalismo con respecto a la fe y a la razón
La fe y razón son dos formas de convicción que subsisten con más o menos
grado de conflicto, o de compatibilidad. La fe generalmente es definida como
fundamento en una creencia, como una convicción que admite lo absoluto.
Mientras que la razón es fundamento en la evidencia, lo cual aproxima el objeto
de fe a la idea del mito. Según Juan Pablo II, en su encíclica Fides et
ratio (1998), «la fe y la razón (fides et ratio) son como las dos alas con las
cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad».
Hablando en términos generales, hay tres categorías de perspectivas respecto
a la relación entre fe y razón. El racionalismo sostiene que la verdad debería
ser determinada por la razón y el análisis de los hechos, más que en la fe,
el dogma o la enseñanza religiosa. El fideísmo considera que la fe es
necesaria, y que las creencias deben tener cabida sin la evidencia o la razón,
aún esté en conflicto con ellas. La teología natural considera que fe y razón son
compatibles, de manera que la evidencia y la razón finalmente llevan a la
creencia en los objetos de fe.

El punto de vista apologético: La epistemología reformada


La razón subordinada a la fe
La perspectiva en que la razón está subordinada a la fe, sostiene que la razón
depende de la fe por su coherencia. Bajo esta perspectiva, no hay forma de
probar ampliamente que estamos en realidad viendo lo que suponemos que
estamos viendo; de que lo que recordamos realmente sucedió; o de que las
leyes de la lógica y de las matemáticas son en realidad reales. En cambio,
todas las creencias dependen, para su coherencia, de la fe en nuestros
sentidos, recuerdos, y convicciones, porque considera ajenos los fundamentos
del racionalismo y no pueden probarse por la evidencia o la razón.
René Descartes, por ejemplo, argumentó algo parecido en "Meditaciones sobre
la Primera Filosofía", en las cuales él razonó que todas las percepciones
humanas podrían ser una ilusión elaborada por un demonio perverso.
Ilustraciones de esta visión prefigurada también se encuentran en la cultura
popular contemporánea, en películas tales como 'Matrix", ilustrando y
desafiando la fe en los sentidos, y tales como "Llamada Total" ilustrando y
desafiando la fe en los recuerdos. Similarmente, el budismo
Theravada sostiene que toda la realidad percibida es simple ilusión. Así, se
argumenta que no hay forma de probar, sin lugar a dudas, que lo que
percibimos es real, de manera que todas nuestras creencias dependan de
aceptar con fe nuestros sentidos y recuerdos.
La epistemología reformada asegura que ciertas creencias no pueden ser
probadas por la razón, sino que deben ser formalizadas por fe, y filósofos
y apologistas cristianos tales como Alvin Plantinga han propuesto que las
creencias de este tipo son "propiamente básicas" --esto es, que son garantes
de confianza aun necesariamente sostenidas sin respaldo de evidencia. En
lugar de desmitificarse, estas creencias son mantenidas, porque uno tiene
inclinación natural a creerlas. Plantinga argumenta que la creencia en Dios no
necesita llegar a través de la evidencia y el argumento, sino que puede ser una
creencia natural e intuitiva "propiamente básica" fundada en tal experiencia.

d) Investiga en qué consiste el racionalismo y explica cuál es la


posición del mismo en relación a la fe
El racionalismo, en cualquier caso, no se pronuncia con respecto a
la existencia de Dios o a la validez o el valor de la religión, pero rechaza
cualquiera creencia basada solamente en la fe. La fe, por el contrario, no
descansa en pruebas lógicas o en la evidencia. Desde el punto de vista
semántico, las definiciones de fe y racionalismo están en lógica oposición.
Las creencias sostenidas "por fe" pueden valorarse según esté sujeto su juicio
a relaciones de orden con la razón:
 La fe subordinando a la razón: En esta perspectiva, todo el
conocimiento humano y la razón son vistos como dependientes de la fe:
fe en nuestros sentidos, fe en nuestros recuerdos, y fe en la disposición
de sucesos que recibimos por testimonio de otros o del entorno. En
consecuencia, la fe es vista como esencial e inseparable de la razón.
Esta justificación se aplica en gran parte a la filosofía histórica del
racionalismo, y menos a las perspectivas racionalistas contemporáneas.
 La fe superordinando a la razón: En esta perspectiva, la fe se presenta
cubriendo asuntos que se consideran reales pero que la ciencia y la
racionalidad serían inherentemente incapaces de tratar. En
consecuencia, la fe es vista como complementando la razón, al proveer
respuestas a preguntas que de otro modo serían incontestables.
 La fe sin orden a la razón: En esta perspectiva, la fe es vista como
esas opiniones que uno mantiene a pesar de que la evidencia y la razón
digan lo contrario. Así pues, la fe es vista como perniciosa con respecto
a la razón, como si impidiera la habilidad de pensar.

e) Leer los planteamientos de Santo Tomás y San Agustín sobre la fe y


la razón, luego presente su postura frente a la relación que existe entre la
fe y la razón.
EL PENSAMIENTO DE SAN AGUSTÍN.
Agustín de Hipona (354-430) vive en la convulsa época de la caída del Imperio
Romano. Su incesante búsqueda de la verdad le llevó desde Cicerón, al
maniqueísmo, después al escepticismo, después a Platón y al Neoplatonismo y
así hasta su conversión al Cristianismo. Aunque puede ser considerado como
la figura más importante de la Patrística, también es tomado como el primer
gran filósofo cristiano de la Edad Media. Su influencia es enorme, al menos,
hasta el Siglo XIII, e incluso más allá de la Edad Media.
RAZÓN Y FE
Con el comienzo de la Edad Media la filosofía se vuelve sierva de la teología.
San Agustín repite constantemente que la fe ilumina la razón, y que la razón
nos lleva a la cumbre de la fe. Nos dice que hemos de entender para creer, y
hemos de creer para entender. Así pues, aunque la fe precede a la razón, no es
incompatible con ella, sino que se necesitan.
La fe es “un modo de pensar asintiendo”, porque sin pensamiento no podría
haber fe. La fe es recompensa del buen razonar, y la razón de ninguna manera
elimina la fe, sino que la refuerza y aclara; fe y razón son complementarias. El
“creo porque es absurdo” es un planteamiento extraño a San Agustín, el
resume su postura del siguiente modo: Deseo aprender la verdad no sólo con
la fe sino también con la inteligencia.
Platón recomendaba llegar a las verdades últimas a través de la propia
inteligencia y de la autoridad de los hombres sabios, “a menos que se pueda
hacer ese viaje de una manera más segura y con menor riesgo, sobre una
nave más sólida, esto es, confiándose a una revelación divina”. Para Agustín
esta nave es Cristo crucificado, “nadie puede atravesar el mar de la vida si no
es conducido por la cruz de Cristo”. Este es el “filosofar en la fe”.
La razón acepta el objeto de la fe (Cristo). San Agustín dice: Entiende para
poder creer, el mejor entendimiento de la fe viene dado por la misma fe. La fe
ilumina al hombre.
El proceso de compenetración entre fe y razón va del entender al creer, del
creer al entender y del creer y entender al amor. Desea conocer la Verdad para
amarla. Para él, la verdad plena sólo se encuentra en el cristianismo, esto le
impide abrirse a la filosofía.
ADECUACIÓN DEL ORDEN POLÍTICO A LA FE
San Agustín considera que debemos someternos a la autoridad de Dios, y no a
otras autoridades. Sólo es una sociedad ordenada, justa o de derecho aquella
orientada o iluminada por la fe cristiana, e impregnada por su idea de justicia.
Afirma que sin la vigencia de esa justicia, no hay propiamente sociedad o
pueblo, sino un “conjunto de bestias”, el hombre no podría llevar una vida
“como Dios manda”, en la que “el alma impere sobre el cuerpo y la razón sobre
los vicios”.
San Agustín está describiendo el fundamento de la “ciudad celestial” una
sociedad presidida por el amor a Dios sobre todas las cosas, frente a la “ciudad
terrenal” que sólo es motivada por el amor del hombre a sí mismo. La condena
y la felicidad eternas aguardan a los ciudadanos de una y otra ciudad.
Este ideal de sociedad es perfectamente coherente con la posición del autor en
las relaciones entre razón y fe.

Aunque la razón pueda conducirnos a la fe, es la fe la que iluminará a la razón.


Del mismo modo, si la sociedad no está orientada por la fe, esta no será justa,
ni permitirá a los hombres alcanzar el fin al que están llamados.
Quizá esta postura de San Agustín sea el origen de la teoría de la primacía de
la Iglesia sobre el Estado, teoría que va a perdurar a lo largo de la Edad Media.
EL PENSAMIENTO DE TOMÁS DE AQUINO
Santo Tomás de Aquino vive en el Siglo XIII, el momento de máximo esplendor
de la Edad Media. Es un siglo de una cierta estabilidad y prosperidad
económicas, el siglo de las grandiosas catedrales góticas, del nacimiento de las
Universidades. El gran reto que tiene la filosofía escolástica cristiana del
momento es la asimilación del pensamiento aristotélico, que a través de la
filosofía árabe, se había introducido en el Occidente cristiano. El ambiente
filosófico dominante era el agustinismo (en el fondo un platonismo
cristianizado). Por eso, puede decirse que el reto ahora consistía en ver si la
gran obra aristotélica podía ser aprovechada y compatible con la fe cristiana.
Ya sabemos que uno de los temas más presentes en la filosofía medieval es el
de las relaciones entre razón y fe. Pues bien, el que, mejor sabe aprovechar el
pensamiento aristotélico desde una mentalidad cristiana es Santo Tomás, que
realiza una armoniosa síntesis.
EL CONOCIMIENTO: LA RAZÓN Y LA FE
La filosofía tomista muestra preocupación por distinguir y hacer concordar la
razón y la fe. El teólogo parte de la fe en la revelación divina, y el filósofo sólo
admite a lo que llega por medio de su razón. Pero no pueden contrariarse, ya
que “solamente lo falso es contrario a lo verdadero”.
Se da valor tanto al conocimiento natural (porque ha sido infundido por Dios)
como al revelado (por la autoridad de quien lo revela).
Si encontramos un desacuerdo entre las verdades reveladas y las adquiridas
con la razón natural es que estamos ante un error, el cual no podría
encontrarse en la revelación divina, sino en la filosofía.
En la relación entre razón y fe distinguimos tres fuentes de conocimiento:
Verdades reveladas inasequibles a la razón:
Hay verdades que no podríamos conocer, si no nos hubiesen sido reveladas.
Esto significa para el hombre un aumento en su conocimiento de la realidad
natural y sobrenatural.
Verdades reveladas asequibles a la razón:
Son las verdades descubiertas por la filosofía y teología natural utilizando sólo
la razón natural, pero además reveladas por Dios. Que la razón pueda
descubrir ciertas verdades, no significa que lo haga, ni que todos los hombres
lleguen a ellas, ni que los que lleguen las comprendan. En cambio, la
revelación garantiza que ese conocimiento sea para todos. Santo Tomás da
tres motivos por los que es inútil revelar verdades asequibles a la razón:
Muy pocos hombres conocerían a Dios.
Los que llegasen al conocimiento de esa verdad, lo harían tras grandes
dificultades y mucho tiempo.
En nuestra investigación racional se introduciría el error, debido a la debilidad
de nuestro entendimiento.
Verdades no reveladas asequibles a la razón:
Todas aquellas verdades no reveladas, descubiertas por la filosofía y la ciencia.
Revelación y fe no quitan nada al trabajo natural de la filosofía. La fe no puede
probarse con razones, pero al unirse la fe y la razón, la primera edifica sobre la
segunda.
En el método filosófico hay un influjo positivo de la fe, que consiste en
aprovechar la relación entre el Creador y lo creado.
Santo Tomás viene a decir que la fe genera también filosofía. Por el contrario,
la filosofía que se desarrolla indiferente a la fe está condicionada
negativamente.