Sunteți pe pagina 1din 4

EL REGISTRO

LA PRESENTACIÓN DEL ACTOR ANTE LA CÁMARA

Muchos actores, especialmente en sus primeros castings, se preparan a conciencia sus


líneas creyendo que eso será lo único que les hará conseguir el papel al que aspiran, y se
olvidan de muchas otras partes de la prueba que también entran en juego y son
importantes: una de ellas es el momento de su presentación a cámara.

A veces esta parte se guarda por separado del resto de la prueba para que se pueda
visionar de nuevo más adelante, si el director piensa que el actor o la actriz puede servir
para otro proyecto o necesita refrescar su memoria. Vale la pena invertir entonces un
tiempo y esfuerzo en esta presentación. Aunque sea una introducción breve de sí mismo
esta debe ser natural, no subvalorarla y prepararla antes, al menos las primeras veces. La
primera impresión que se llevarán de los actores en sus presentaciones personales son
muy importantes para el director.

¿Cuándo y por qué?

Para ponerlo todo en contexto, hagamos un repaso de la estructura general de un casting:


El actor o la actriz, después de entrar, saludar y situarse en la marca indicada, el director le
indicará que, además de dar los perfiles y enseñar sus manos, se presente ante la cámara.
Después de esta breve introducción, dará paso para la prueba de interpretación. No se
debe olvidar que pueden hacerle preguntas en cualquier momento, hacer que se suelte o
recoja el pelo si es necesario, pedirle que interprete un monólogo o hacer algún tipo de
improvisación.

Lo que el director de casting quiere ver con esta breve presentación es la personalidad y
cómo se desenvuelve ante la cámara. Con ello se hará una idea rápida y sacará sus
conclusiones: Si se muestra suficiente confianza, simpatía y entusiasmo, significa que se
está preparado para hacer el trabajo. Después sólo quedará demostrarlo con la prueba
interpretativa.

¿Qué se debe decir en la presentación?

Sólo se tiene unos segundos para dar lo mejor de sí mismo(a). Se aconseja que, por orden,
se siga la siguiente estructura:

1. Empezar con los datos básicos: “Hola, soy (Nombre/Apellido) y vivo en …………”.

2. Continuar contando brevemente su experiencia (como aficionado, estudiante o


profesional).
3. Despedirse con una sonrisa y alguna frase parecida a: “… y me encantaría trabajar en
este proyecto. Muchas gracias”.

Se debe tener en cuenta que en muchas ocasiones el director ya tiene el currículum, y por
tanto no se debe mencionar toda la experiencia, sino sólo la más destacable o reciente.
Por el mismo motivo, no incluir nada de hobbies, gustos o asuntos personales que no sean
relevantes.

Aun así, si además de los 3 puntos que se han propuesto anteriormente se quieren
incluir otros datos que se consideran importantes, también se puede hacerlo. Quizá
incluso el director se lo pida directamente. Estos son algunos ejemplos:

 Especificar la edad después del nombre


 Mencionar alguna habilidad especial
 Decir quién es su representante (si lo tiene)

Dígase lo que se diga, no olvidar de ser lo más conciso posible: son sólo unas palabras.

La importancia de las palabras

Uno de los errores que comenten muchos principiantes es subvalorarse. El director ya ha


visto el currículum y en base a lo que tiene en él lo/la ha convocado. ¿Por qué habría de
subestimarse? Evitar expresiones como “nada, poco más, pequeñas cosas, nada más…”, u
otras por el estilo que sólo aportan negatividad y que se traducen en la mente del director
que ese actor o actriz no vale lo suficiente.

Como se puede ver el simple hecho de elegir conscientemente el vocabulario y omitir


ciertas palabras puede convertir la presentación de algo indeciso y pobre a algo positivo.
Por ejemplo, en vez de decir “he hecho extras o figurantes en…”, decir “he trabajado en…”.
¿Ven la diferencia?

No se trata de mentir ni exagerar (¡eso no se debe hacer nunca!), sino de llevar la


presentación hacia su terreno y vender lo mejor de sí mismo como persona y actor. Tener
en cuenta que, si se afirma tener alguna habilidad, por ejemplo, el canto, le pueden pedir
que la muestre en el momento y debe estar preparado para ello.

Se recomienda que antes de los primeros castings, se practique la presentación y se grabe.


Es la mejor manera de encontrar las “fallas”, los puntos débiles y corregirlos, antes de que
sea demasiado tarde. A medida que se vaya asistiendo a pruebas, con el tiempo verán
cómo esta introducción se vuelve mucho más natural y se deja de tener que ensayarla.
Actitud positiva y segura

Pase lo que pase en la sala, mantener siempre una actitud positiva. ¡Que se note que
estás disfrutando del casting! Para que quede bien reflejado, sigan los siguientes consejos:

 Mantener una postura corporal firme y segura.


 Calmar la ansiedad y los nervios y no moverse de lado a lado o jugar con las manos.
 Utilizar la encantadora sonrisa (una sonrisa sincera siempre es encantadora).
 Mirar directamente a cámara y fijar los ojos en ella y en el director. Intentar que los
ojos no vayan de un lado a otro de la sala sin parar o que se claven en el vacío.
 Utiliza su vocabulario y evitar muletillas, vulgarismos y coloquialismos. Hablar de
manera sincera y cercana, pero con propiedad.

En resumen, cuando llegue el momento de la presentación personal ante la cámara,


mostrar profesionalismo y entusiasmo, hablar con propiedad y transmitir confianza. Si se
hace así, téngase mucha o poca experiencia, ya se habrá causado una buena primera
impresión al director de casting. Ahora llega el momento de representar un texto y/o de
contestar a preguntas que se puedan hacer. Siéntanse cómodos, “felices”, y dar lo mejor
de cada uno en el casting.

Lenguaje no verbal:

Un 65% de la información que se transmite en una presentación personal proviene del


lenguaje no verbal.

1. Gestualidad
La gestualidad puede acentuar, sustituir o contradecir lo que se expresa con palabras.

- Emplear gestos abiertos, como por ejemplo mostrar las manos, estirar los brazos y
piernas, abrir los hombros, no interponer objetos entre el propio cuerpo y la cámara,
como mesas, carpetas o libros, y sobre todo asegurarse de que la cara sea visible.
- Utilizar gestos que acompañen al discurso y faciliten la comprensión. Por ejemplo, indicar
con gestos una medida o una distancia, señalar una dirección, describir un ritmo o estirar
dos dedos de la mano mientras se dice que se presentarán dos ideas.
- Evitar los tics gestuales que se hacen a veces por nerviosismo: jugar con un bolígrafo o
con el anillo, apartarse el cabello, colocarse bien las gafas, etc.
- Hacer movimientos pausados, evitar los movimientos bruscos. Evitar dar la espalda al
auditorio.

2. Mirada
Una mirada efectiva extiende puentes de comunicación con el espectador (quien mirará
el registro personal grabado): tiene más posibilidades de captar y de mantener la
atención, hacer llegar el mensaje y obtener un feedback.

- Dirigir la mirada al lente de la cámara para conseguir que todos se sientan mirados, evitar
concentrar la mirada en una parte diferente de la cámara.
- Optar por una mirada franca, es decir, con los ojos abiertos, mirando de frente a la
cámara. Una mirada apagada, con los ojos caídos, genera apatía, y una mirada que se
desvía muestra inseguridad.
- No mirar al vacío, al suelo o al techo, si no es con un propósito determinado. Evitar
perder el contacto visual porque se lee el guión.

3. Volumen y entonación

El papel de la voz es clave para conectarse con el auditorio o espectador virtual, hacerle
llegar un mensaje con claridad, mantener la atención y hasta transmitir emociones.

- Tomar mentalmente las medidas de la sala para conseguir que la voz llegue con un
volumen adecuado, tanto a las personas sentadas en las primeras filas, como a las
personas más lejana. En caso de duda, conviene preguntar a los asistentes si oyen bien
cuando habla el orador.
- Evitar una entonación monótona y poco variada; por ejemplo, alternar frases
enunciativas e interrogativas, o subrayar con la voz las palabras clave del discurso.

Interese conexe