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UNIVERSIDAD REGIONAL AUTONOMA DE LOS ANDES

“UNIANDES”

FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS

CARRERA DE ENFERMERIA

INTERNADO ROTATIVO

HOSPITAL GENERAL ESMERALDAS SUR “DELFINA TORRES


DE CONCHA”

TEMA: TUBERCULOSIS
IRE.LEON RUIZ ELIZABETH

TUTORA.LCDA.VANESSA ZAMBRANO

Esmeraldas 8 de abril del 2019


INDICE DE CONTENIDOS

TEMA: TUBERCULOSIS............................................................................ 1
INTRODUCCIÓN ........................................................................................ 3
OBJETIVOS.................................................................................................. 4
General: ...................................................................................................... 4
Específicos: ................................................................................................ 4
TUBERCULOSIS. ........................................................................................ 5
Formas clínicas........................................................................................... 5
Signos y síntomas ....................................................................................... 5
Diagnóstico ................................................................................................ 7
Pautas del tratamiento .............................................................................. 11
CONCLUSIONES ...................................................................................... 12
RECOMENDACIONES ............................................................................. 12
BIBLIOGRAFÍAS ...................................................................................... 13

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INTRODUCCIÓN
La tuberculosis (TB) continúa siendo un problema de salud pública, según datos de
la Organización Mundial de la Salud, para el 2015 se estimó a nivel mundial 10.4 millones
casos nuevos en todas sus formas y se notificaron 6.1 millones. Con respecto a la
coinfección TB/VIH, 910.000 personas iniciaron tratamiento para infección tuberculosa
latente. Se estimaron 580.000 casos de tuberculosis multidrogorresitente (TB-MDR) y
se notificaron 125.000. La mortalidad por tuberculosis a nivel mundial fue de 1.4
millones, y en afectados con coinfección TB/VIH se estimaron 400.000 adicionales. En
2015, para la región de Las Américas, se estimaron 268.000 casos nuevos de TB y se
notificaron 230.519, de estos 217.081 fueron casos nuevos y recaídas, y 13.438
previamente tratados. El 82% de los afectados (189.025) se realizaron la prueba para VIH
y conocen su estatus, siendo VIH-positivos 21.885 casos. La mortalidad estimada
corresponde a 19.000 casos. En cuanto a TB MDR/RR (Resistente a Rifampicina) se
estimó 7.700 casos, y se diagnosticaron por laboratorio 4.611 (59.88%), iniciando
tratamiento 3.477 (75.41%). En 2015 el estimado por la Organización Mundial de la
Salud, para Ecuador fue de 8.400 casos nuevos de TB (51.6/100 mil habitantes),
incluyendo aquellos con coinfección TB/VIH. Sin embargo, el Sistema Nacional de
Salud (SNS) que comprende la Red Pública Integral de Salud (RPIS) y la Red de
Prevención, diagnóstico, tratamiento y control de la tuberculosis / Guía de Práctica
Clínica Complementaria (RC) diagnosticó y notificó 5.215 casos (32.03/100 mil
habitantes) cumpliendo el 62.08% de lo estimado. De los casos notificados 5.097
corresponden a casos nuevos y recaídas, y 118 casos previamente tratados. En
coinfección TB/VIH se notificaron 545 casos, que representan el 10,45 % de los casos
TB. En TB MDR/RR se estimaron 370 casos e iniciaron tratamiento 135 casos, que
representan el 36.48%. (8)Según la cohorte de 2014, el tratamiento exitoso en el país para
los casos nuevos y recaídas fue del 76,87%. La tasa de mortalidad reportada por el
Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), es de 2,59/100 mil habitantes
en 2014. Considerando los cambios estratégicos en el abordaje de la salud pública y de la
atención primaria de la salud, la prevención y el control de la tuberculosis en Ecuador
genera un cambio en la parte organizacional y en la prestación de servicios con
enfoque en grupos vulnerables y/o con factores de riesgo acorde a los ciclos de vida.

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OBJETIVOS
General:
 Realizar una descripción breve pero exhaustiva de la tuberculosis para de esta
forma adquirir mayor conocimiento del mismo

Específicos:
 Describir las diferentes formas clínicas de la tuberculosis.
 Mencionar los métodos diagnósticos de la tuberculosis.
 Describir las pautas de tratamiento de la tuberculosis.

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TUBERCULOSIS.
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada, en la mayoría de casos, por un
microorganismo denominado Mycobacterium tuberculosis. Usualmente, los
microorganismos ingresan al organismo por inhalación a través de los pulmones. Se
diseminan desde su ubicación inicial en los pulmones hasta otras partes del cuerpo vía el
torrente sanguíneo, el sistema linfático, las vías aéreas o por extensión directa a otros
órganos.

Formas clínicas
1. La tuberculosis pulmonar es la forma
más frecuente de esta enferme-dad y
usualmente constituye más del 80% de
los casos. Ésta es la forma de
tuberculosis que puede ser contagiosa.
2. La tuberculosis extrapulmonar es la
tuberculosis que afecta otros órganos
que no sean los pulmones, más frecuentemente la pleura, los ganglios linfáticos,
la columna vertebral y otros huesos y articulaciones, el tracto genitourinario, el
sistema nervioso, el abdomen o prácticamente cualquier órgano. La tuberculosis
puede afectar cualquier parte del organismo y puede, incluso, llegar a diseminarse
ampliamente en todo el cuerpo.

Signos y síntomas
Clínicamente la tuberculosis se puede manifestar por signos y síntomas pulmonares o
extrapulmonares. El primer caso incluye:

 Neumonía tuberculosa: puede deberse a primoinfección o a reactivación, aunque


la infección primaria suele causar pocos síntomas (paucisintomática). La
primoinfección se caracteriza por la formación del complejo primario de Ghon
(adenitis regional parahiliar, linfangitis y neumonitis). La clínica en la
reactivación suele ser insidiosa, con febrícula y malestar general. Es frecuente la
sudoración nocturna y la pérdida de peso. En cuanto a semiología pulmonar, suele
haber tos persistente que se puede acompañar de esputos hemoptoicos
(sanguinolentos). La neumonía tuberculosa es muy contagiosa, motivo por el cual

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los pacientes deben estar aislados durante dos semanas desde el inicio del
tratamiento.
 Pleuritis tuberculosa: aparece generalmente en personas jóvenes y suele hacerlo
de forma aguda y unilateralmente. El signo principal es un exudado en el espacio
pleural. Característicamente en este exudado se puede detectar la enzima
adenosin-desaminasa (ADA) elevada. Asimismo el tipo celular predominante en
el exudado son los linfocitos y las células mesoteliales son escasas.

Con respecto a las extrapulmonares, pueden aparecer en el contexto de una tuberculosis


miliar, la reactivación de un foco pulmonar o en ausencia de enfermedad clínica
pulmonar. Incluye:

 Tuberculosis meníngea: forma de meningitis bacteriana causada por


Mycobacterium tuberculosis o más raramente Mycobacterium bovis. El
organismo se asienta en las meninges, predominantemente en la base encefálica,
y forma microgranulomas con posterior rotura. El curso clínico tiende a ser
subagudo, que progresa en días. Los síntomas pueden ser: dolor de cabeza, rigidez
de nuca, déficits neurológicos.
 Tuberculosis ocular: infección tuberculosa del ojo, principalmente del iris,
cuerpos ciliares y coroides.
 Tuberculosis cardiovascular: tuberculosis que afecta a corazón, pericardio o
vasos sanguíneos. La pericarditis tuberculosa puede evolucionar a pericarditis
constrictiva, hecho que lleva al uso de corticoesteroides en su tratamiento.
 Tuberculosis del sistema nervioso central: tuberculosis del cerebro, médula
espinal o meninges. Generalmente causada por Mycobacterium tuberculosis y
más raramente por Mycobacterium bovis.
 Tuberculosis genitourinaria: causa habitual de piuria estéril (leucocitos en orina
sin germen visible). El acceso de la infección al aparato genitourinario suele ser
por vía sanguínea. Puede ser causa de esterilidad por afectación de los epidídimos
en los hombres y de la trompas de Falopio en las mujeres.
 Tuberculosis ganglionar: compromete las cadenas ganglionares cervicales y
supraclaviculares. Produce hinchazón de los ganglios linfáticos. Puede presentar
escrofulodermia: hinchazón de extensión local del tejido subcutáneo por una
reactivación del bacilo tuberculoso en dichos tejidos. En este caso, se producen

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fístulas o úlceras drenantes, que presentan fibrosis e induración además de un
característico color rojizo oscuro. Es común en pacientes jóvenes y niños. En
infantes es muy común que la infección se presente en ganglios superficiales
acompañados de fístulas. El 50 % de los casos, tanto en jóvenes como en niños,
la enfermedad se manifiesta con grave hinchazón de los ganglios cervicales. El
ganglio hinchado se presenta en exploración física como una gran masa dolorosa
y con probable fistulación (escrófula). Dicha fistulación (escrofulodermia) suele
ser de color rojo oscuro. En todos los casos hay presencia de fiebre.
 Tuberculosis osteoarticular: Tras una infección pulmonar el bacilo puede
circular por el torrente sanguíneo hasta alojarse en algún hueso o articulación, se
trataría así de una osteoartritis tuberculosa o tuberculosis osteoarticular. También
puede aparecer osteomielitis tuberculosa sin afectación articular, aunque su
frecuencia es baja. Teóricamente, la infección puede originarse por una herida
producida por un objeto contaminado con el bacilo, si bien no está documentada
ninguna por esta vía. En los años 1930 se realizaban tratamientos con luz de arco
de carbón con resultados dispares.

Diseminados (TBC miliar)

 Tuberculosis miliar: forma de tuberculosis debida a la diseminación sanguínea


del bacilo, afectando a distintos órganos. Suele ocurrir en personas con grave
alteración del sistema inmune. Asimismo es más frecuente en ancianos.
Clínicamente puede cursa con inicio agudo o insidioso. La sintomatología es
dominada por fiebre y otros síntomas constitucionales. Para su diagnóstico deben
practicarse alguno o todos los siguientes cultivos: esputo, orina, jugo gástrico o
médula ósea.

Diagnóstico
 Radiografía de tórax
 Tinción ácido alcohol resistente y cultivo
 Prueba cutánea de tuberculina (PCT) o prueba de liberación de interferón-γ
(IGRA)
 Cuando esté disponible, evaluación basada en ácidos nucleicos

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La TB pulmonar suele sospecharse en una radiografía de tórax solicitada debido a la
aparición de síntomas respiratorios (tos > 3 semanas de evolución, hemoptisis, dolor
torácico, disnea), mal estado general de causa desconocida, fiebre de origen dudoso o una
prueba cutánea de tuberculina positiva. La sospecha de tuberculosis es mayor en los
pacientes que tienen fiebre, tos de más de 2 o 3 semanas, sudoraciones nocturnas, pérdida
de peso o adenopatía, y en pacientes con posible exposición a la tuberculosis (p. ej., a
través de miembros infectados de la familia, amigos u otros contactos; exposición
institucional; viajes a zonas endémicas).

La evaluación inicial se realiza con radiografía de tórax y examen y cultivo de esputo. Si


el diagnóstico de TBC activa todavía no está claro después de la obtención de imágenes
torácicas y el análisis del esputo, pueden realizarse PCT o IGRA. Las pruebas basadas en
ácidos nucleicos (p. ej., PCR) pueden ser diagnósticas.

 Radiografía de tórax

En los adultos, el hallazgo de un infiltrado multinodular por encima o por detrás de la


clavícula es más característico de la TB activa; sugiere la reactivación de la enfermedad.
Se lo visualiza mejor en una vista apical lordótica o con TC de tórax. Los infiltrados
pulmonares en el lóbulo medio e inferior son inespecíficos, pero deben hacer sospechar
una TB primaria en pacientes (en general jóvenes) con síntomas o antecedentes de
exposición que indiquen que se produjo una infección reciente, en especial en presencia
de derrame pleural. Pueden hallarse ganglios linfáticos hiliares calcificados, que pueden
haberse desarrollado durante la infección primaria, pero que también pueden ser
secundarios a una histoplasmosis en áreas donde esta infección es endémica (p. ej., Ohio
River Valley).

 Examen y cultivo del esputo

Las pruebas de esputo constituyen el pilar fundamental para el diagnóstico de la


tuberculosis pulmonar. Si el paciente no puede producir esputo en forma espontánea, es
posible utilizar solución salina hipertónica en aerosol para inducirlo. Si esta maniobra no
tiene éxito, pueden obtenerse lavados bronquiales mediante broncoscopia de fibra óptica,
ya que estas pruebas son bastante sensibles. Debido a que la inducción de la producción
de esputo y la broncoscopia implican algún riesgo de infección para el personal médico,
estos procedimientos deben realizarse como último recurso en casos seleccionados.

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Deben implementarse las precauciones apropiadas (p. ej., habitación con presión positiva,
N-95 u otros respiradores apropiados).

El primer paso generalmente es el examen microscópico para detectar bacilos ácido-


alcohol resistentes (BAAR). Los bacilos tuberculosos son grampositivos pero no se tiñen
consistentemente con la tinción de Gram, por lo que resulta recomendable procesar las
muestras con tinciones de Ziehl-Neelsen o Kinyoun para la observación bajo microscopia
óptica convencional o con colorantes fluorocrómicos para la observación bajo
microscopia de fluorescencia. La baciloscopia puede detectar alrededor de 10.000
bacilos/mL de esputo, lo que la hace poco sensible si hay menos bacilos presentes, como
ocurre en la reactivación temprana o en pacientes con coinfección por HIV.

Aunque la presencia de BAAR en una muestra de esputo sugiere con intensidad TB, el
diagnóstico de certeza requiere un cultivo de micobacterias positivo o una prueba de
amplificación de los ácidos nucleicos. También debe pedirse un cultivo para aislar las
bacterias con el fin de determinar la susceptibilidad a los antibióticos y el genotipo. El
cultivo puede detectar hasta 10 bacilos/mL de esputo y se puede hacer en medios sólidos
o líquidos. Sin embargo, pueden necesitarse hasta 3 meses para la confirmación final de
los resultados del cultivo. Los medios líquidos son más sensibles y más rápidos que los
medios sólidos, con resultados disponibles en 2 a 3 semanas.

Las pruebas de amplificación de ácidos nucleicos para TB pueden acortar el tiempo de


diagnóstico de 1 o 2 semanas a 1 o 2 días; algunas de las pruebas disponibles
comercialmente pueden proporcionar resultados (incluyendo la identificación de la
resistencia a la rifampicina) en 2 horas. No obstante, en áreas con baja prevalencia, estas
pruebas sólo suelen llevarse a cabo en muestras con frotis positivos. Están aprobadas para
muestras con frotis negativos, y están indicadas cuando se sospecha la infección y el
diagnóstico rápido resulta fundamental para implementar el tratamiento médico o
medidas de salud pública. Algunas pruebas de amplificación de ácidos nucleicos son más
sensibles que la baciloscopia y tan sensibles como el cultivo para el diagnóstico de la
tuberculosis.

Si los resultados de la baciloscopia y las pruebas de amplificación de ácidos nucleicos


confirmatorias son positivos, debe sospecharse TB e iniciarse el tratamiento. Si el
resultado de las técnicas de amplificación de ácidos nucleicos es positivo y el de la tinción
con ácido y alcohol es negativo, debe evaluarse una nueva muestra con técnicas de

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amplificación de los ácidos nucleicos. Puede presumirse que el paciente tiene TB si ≥ 2
muestras ofrecen resultados positivos en las técnicas de amplificación de ácidos
nucleicos. Si ambas pruebas son negativas, debe emplearse el juicio clínico para
determinar si es necesario iniciar el tratamiento antituberculoso mientras se aguardan los
resultados del cultivo.

Evaluación de otras muestras

Pueden pedirse biopsias transbronquiales en las lesiones invasoras, y las muestras


obtenidas deben someterse a cultivo, evaluación histológica y molecular. Los lavados
gástricos, cuyos cultivos son positivos en una proporción minoritaria de las muestras, no
se emplean con frecuencia en la actualidad salvo en los niños pequeños, que no suelen
producir buenas muestras de esputo. Sin embargo, la inducción de esputo se está
utilizando en los niños pequeños que son capaces de cooperar. Idealmente, las muestras
de biopsia de estos otros tejidos deben cultivarse en fresco, pero pueden aplicarse técnicas
de amplificación de ácidos nucleicos en tejidos fijados (p. ej., para un ganglio linfático
biopsiado si el examen histológico detecta cambios granulomatosos). Esta última
aplicación de las técnicas de amplificación de ácidos nucleicos no está aprobada pero
puede ser muy útil, aunque no se definieron los valores predictivos positivos y negativos.

Prueba cutánea

La prueba con múltiples púas (tine test) ya no se recomienda. Suele pedirse una prueba
PCT (Mantoux o PPD [purified protein derivative, derivado proteico purificado]), a pesar
de que detecta tanto la infección latente como la activa y no confirma su actividad. La
dosis convencional en los Estados Unidos es de 5 unidades de PPD en 0,1 mL de solución,
que se inyectan en la cara anterior del antebrazo. Resulta crucial aplicar la inyección por
vía intradérmica y no subcutánea. La reacción inmediata consiste en la formación de una
ampolla de límites netos o una roncha bien definida. Luego, debe medirse el diámetro de
la induración (no el eritema) transversal al eje longitudinal entre 48 y 72 horas después
de la inyección.

5 mm: pacientes con riesgo elevado de desarrollar TB activa si están infectados, como
los que presentan evidencias radiológicas de TB antigua, pacientes inmunodeficientes
debido a infección por TB o fármacos (p. ej., inhibidores del TNF-α, corticoides

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equivalentes a 15 mg de prednisona/día durante > 1 mes) o que tienen contactos cercanos
con infección tuberculosa

10 mm: pacientes con algunos factores de riesgo, como drogadictos por vía intravenosa,
inmigrantes recientes de áreas con prevalencia elevada, residentes en situaciones de
riesgo (p. ej., prisiones, asilos para individuos sin hogar), pacientes con algunas
enfermedades específicas (p. ej., silicosis, insuficiencia renal, diabetes, cáncer de cabeza
o cuello) y pacientes sometidos a gastrectomía o cirugía yeyunoileal.

15 mm: pacientes sin factores de riesgo (que no deben evaluarse).

Los resultados pueden ser falsos negativos, con mayor frecuencia en pacientes afebriles,
infectados por HIV (sobre todo si el recuento de CD4+ es 200 células/μL) o en individuos
en mal estado general, muchos de los cuales no reaccionan a ninguna prueba cutánea
(anergia). La anergia se puede deber a la presencia de anticuerpos inhibidores o a la
movilización de un número desmedido de células T al sitio enfermo, lo que deja muy
pocos linfocitos para desarrollar una reacción cutánea significativa. Pueden obtenerse
resultados falsos positivos si los pacientes tienen infecciones por micobacterias no
tuberculosas o han recibido la vacuna BCG. Sin embargo, el efecto de la vacuna BCG en
la prueba de tuberculina se desvanece después de varios años; después de este tiempo,
una prueba positiva es probable que sea debido a la infección por TB.

Pautas del tratamiento


El esquema de tratamiento no está basado en la localización de la enfermedad (pulmonar
o extrapulmonar). Para la asignación del esquema se debe consultar y registrar el historial
farmacológico y tiempo del tratamiento previo si fuera el caso.Los esquemas de
tratamiento se dividen en dos grupos TB sensible y TB resistente y deben ser
administrados de acuerdo al peso corporal del paciente. Adicionalmente debe ser
directamente observado en el 100% de los casos y dosis

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CONCLUSIONES
La tuberculosis es una enfermedad causada por bacterias que se propagan por el aire, de
una persona a otra. Si no se trata adecuadamente, la enfermedad de tuberculosis puede ser
mortal. Puede que las personas infectadas por bacterias de la tuberculosis, y que no estén
enfermas, necesiten tratamiento para prevenir la enfermedad de tuberculosis en el futuro.
Aprenda a reconocer los síntomas de la enfermedad de tuberculosis y averigüe si tiene
riesgo de contraerla.

RECOMENDACIONES
 Coordinar con todas las maternidades del área para asegurar que todos los recién
nacidos reciban la vacuna BCG antes del alta. Ü
 En el primer control de salud del recién nacido verificar que se haya colocado la
BCG, y en caso negativo colocarla a menos que tenga alguna contraindicación.
 El equipo de salud, deben investigar en la población la presencia de síntomas
respiratorios para captar aquellos que no consultan a los centros de salud. En toda
persona en la que se encuentren síntomas sospechosos de tuberculosis hay que
realizar una baciloscopia de esputo para confirmar o descartar la enfermedad

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BIBLIOGRAFÍAS
1. Prevención, diagnóstico, tratamiento y control de la tuberculosis. Guía
de Práctica Clínica. Segunda edición 2018.
2. Ministerio de Salud Pública. Guía de Práctica Clínica para la
prevención, diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis en Ecuador.
2015.
3. Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades – CDC.
Preguntas y respuestas sobre la tuberculosis. EE.UU. 2014.

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