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UNIVERSIDAD DE CIENCIAS COMERCIALES

UCC-LEON

Norma Internacional De Auditoria

Docente: Msc. Constantino Portocarrero


Elaborado por: Nancy Lucia Guillen Gallo
Carrera: Contaduría Pública y Finanzas
Año: Cuarto
Aula: E- 115

Sábado 09 de marzo, 2019


Tome de referencia libro de NIAS y elabore un resumen de la NIA 315 y 500.
NIA 315
La Norma Internacional de Auditoría (NIA) 315, “Identificación y valoración de los
riesgos de incorrección material mediante el conocimiento de la entidad y de su
entorno”, debe interpretarse juntamente con la NIA 200, “Objetivos globales del
auditor independiente y realización de la auditoría de conformidad con las
Normas Internacionales de Auditoría”.
Esta Norma Internacional de Auditoría (NIA) trata de la responsabilidad que tiene
el auditor de identificar y valorar los riesgos de incorrección material en los
estados financieros, mediante el conocimiento de la entidad y de su entorno,
incluido el control interno de la entidad.
El objetivo del auditor es identificar y valorar los riesgos de incorrección material,
debida a fraude o error, tanto en los estados financieros como en las
afirmaciones, mediante el conocimiento de la entidad y de su entorno, incluido su
control interno, con la finalidad de proporcionar una base para el diseño y la
implementación de respuestas a los riesgos valorados de incorrección material.
Definiciones
A efectos de las NIA, los siguientes términos tienen los significados que figuran a
continuación:
(a) Afirmaciones: Manifestaciones de la dirección, explícitas o no, incluidas en los
estados financieros y tenidas en cuenta por el auditor al considerar los distintos
tipos de incorrecciones que pueden existir.
A efectos de lo dispuesto en esta definición, las manifestaciones de la dirección
incluidas en los estados financieros se entenderán sin perjuicio de las que realicen
los órganos de administración u órganos equivalentes de la entidad auditada que
tengan atribuidas las competencias para la formulación, suscripción o emisión de
dichos estados financieros.
(b) Riesgo de negocio: Riesgo derivado de condiciones, hechos, circunstancias,
acciones u omisiones significativos que podrían afectar negativamente a la
capacidad de la entidad para conseguir sus objetivos y ejecutar sus estrategias o
derivado del establecimiento de objetivos y estrategias inadecuados.
(c) Control interno: El proceso diseñado, implementado y mantenido por los
responsables del gobierno de la entidad, la dirección y otro personal, con la
finalidad de proporcionar una seguridad razonable sobre la consecución de los
objetivos de la entidad relativos a la fiabilidad de la información financiera, la
eficacia y eficiencia de las operaciones, así como sobre el cumplimiento de las
disposiciones legales y reglamentarias aplicables. El término "controles" se refiere
a cualquier aspecto relativo a uno o más componentes del control interno.
(d) Procedimientos de valoración del riesgo: Procedimientos de auditoría
aplicados para obtener conocimiento sobre la entidad y su entorno, incluido su
control interno, con el objetivo de identificar y valorar los riesgos de incorrección
material, debida a fraude o error, tanto en los estados financieros como en las
afirmaciones concretas contenidas en éstos.
(e) Riesgo significativo: Riesgo identificado y valorado de incorrección material
que, a juicio del auditor, requiere una consideración especial en la auditoría.
Procedimientos de valoración del riesgo y actividades relacionadas
El auditor aplicará procedimientos de valoración del riesgo con el fin de disponer
de una base para identificar y valorar los riesgos de incorrección material en los
estados financieros y en las afirmaciones. No obstante, los procedimientos de
valoración del riesgo por sí solos no proporcionan evidencia de auditoría
suficiente y adecuada en la que basar la opinión de auditoría.
Los procedimientos de valoración del riesgo incluirán los siguientes:
Indagaciones ante la dirección y ante otras personas de la entidad que, a juicio del
auditor, puedan disponer de información que pueda facilitar la identificación de
los riesgos de incorrección material, debida a fraude o error.
Procedimientos analíticos.
Observación e inspección.
El auditor considerará si la información obtenida durante el proceso de
aceptación y continuidad del cliente realizado por el auditor es relevante para
identificar riesgos de incorrección material.
Si el socio del encargo ha realizado otros encargos para la entidad, considerará si
la información obtenida es relevante para identificar riesgos de incorrección
material.
Cuando el auditor tenga la intención de utilizar información obtenida de su
experiencia anterior con la entidad y de procedimientos de auditoría aplicados en
auditorías anteriores, determinará si se han producido cambios desde la anterior
auditoría que puedan afectar a su relevancia para la auditoría actual.
El socio del encargo y otros miembros clave del equipo discutirán la probabilidad
de que en los estados financieros de la entidad existan incorrecciones materiales,
y la aplicación del marco de información financiera aplicable a los hechos y
circunstancias de la entidad. El socio del encargo determinará las cuestiones que
deben ser comunicadas a los miembros del equipo que no participaron en la
discusión.
El conocimiento requerido de la entidad y su entorno, incluido su control
interno.
La entidad y su entorno
El auditor obtendrá conocimiento de lo siguiente:
Factores relevantes sectoriales y normativos, así como otros factores externos,
incluido el marco de información financiera aplicable.
La naturaleza de la entidad, en particular:
(i) Sus operaciones.
(ii) Sus estructuras de gobierno y propiedad.
(iii) Los tipos de inversiones que la entidad realiza o tiene previsto realizar,
incluidas las inversiones en entidades con cometido especial
(iv) El modo en que la entidad se estructura y la forma en que se financia para
permitir al auditor comprender los tipos de transacciones, saldos contables
e información a revelar que se espera encontrar en los estados financieros.
La selección y aplicación de políticas contables por la entidad, incluidos los
motivos de cambios en ellas. El auditor evaluará si las políticas contables de la
entidad son adecuadas a sus actividades y congruentes con el marco de
información financiera aplicable, así como con las políticas contables utilizadas en
el sector correspondiente.
Los objetivos y las estrategias de la entidad, así como los riesgos de negocio
relacionados, que puedan dar lugar a incorrecciones materiales.
La medición y revisión de la evolución financiera de la entidad.
El control interno de la entidad
El auditor obtendrá conocimiento del control interno relevante para la auditoría.
Si bien es probable que la mayoría de los controles relevantes para la auditoría
estén relacionados con la información financiera, no todos los controles relativos
a la información financiera son relevantes para la auditoría. El hecho de que un
control, considerado individualmente o en combinación con otros, sea o no
relevante para la auditoría es una cuestión de juicio profesional del auditor.
Naturaleza y extensión del conocimiento de los controles relevantes
Al obtener conocimiento de los controles relevantes para la auditoría, el auditor
evaluará el diseño de dichos controles y determinará si se han implementado,
mediante la aplicación de procedimientos adicionales a la indagación realizada
entre el personal de la entidad.
Componentes del control interno
Entorno de control
El auditor obtendrá conocimiento del entorno de control. Como parte de este
conocimiento, el auditor evaluará si:
(a) La dirección, bajo la supervisión de los responsables del gobierno de la
entidad, ha establecido y mantenido una cultura de honestidad y de
comportamiento ético.
(b) Los puntos fuertes de los elementos del entorno de control proporcionan
colectivamente una base adecuada para los demás componentes del control
interno y si estos otros componentes no están menoscabados como consecuencia
de deficiencias en el entorno de control.
Identificación y valoración de los riesgos de incorrección material
El auditor identificará y valorará los riesgos de incorrección material en:
(a) Los estados financieros.
(b) Las afirmaciones sobre tipos de transacciones, saldos contables e información
a revelar que le proporcionen una base para el diseño y la realización de los
procedimientos de auditoría posteriores.
Con esta finalidad, el auditor:
(a) Identificará los riesgos a través del proceso de conocimiento de la entidad y
de su entorno, incluidos los controles relevantes relacionados con los
riesgos, y mediante la consideración de los tipos de transacciones, saldos
contables e información a revelar en los estados financieros.
(b) Valorará los riesgos identificados y evaluará si se relacionan de modo
generalizado con los estados financieros en su conjunto y si pueden afectar a
muchas afirmaciones.
(c) Relacionará los riesgos identificados con posibles incorrecciones en las
afirmaciones, teniendo en cuenta los controles relevantes que el auditor tiene
intención de probar.
(d) Considerará la probabilidad de que existan incorrecciones, incluida la
posibilidad de múltiples incorrecciones, y si la incorrección potencial podría,
por su magnitud, constituir una incorrección material.
Condiciones y hechos que pueden indicar la existencia de riesgos de
incorrección material
A continuación, figuran ejemplos de condiciones y hechos que pueden indicar
la existencia de riesgos de incorrección material. Los ejemplos mencionados
aquí abarcan un amplio espectro de condiciones o hechos; sin embargo, no
todos son relevantes para todo encargo de auditoría y la lista de ejemplos no
es necesariamente exhaustiva.
 Operaciones en regiones económicamente inestables; por ejemplo, en países
con significativa devaluación de la moneda o con economías muy
inflacionistas.
 Operaciones expuestas a mercados volátiles; por ejemplo, comercio con
futuros.
 Operaciones sujetas a un alto grado de regulación compleja.
 Problemas de empresa en funcionamiento y de liquidez, incluida la pérdida de
clientes significativos.
 Restricciones en la disponibilidad de capital y de créditos.
 Cambios en el sector en el que opera la entidad.
 Cambios en la cadena de suministros.
 Desarrollo u oferta de nuevos productos o servicios, o cambios a nuevas líneas
de negocio.
 Expansión a nuevas ubicaciones.
 Cambios en la entidad, como importantes adquisiciones o reorganizaciones u
otros hechos inusuales.
 Probabilidades de venta de entidades o de segmentos de negocio.
 Existencia de alianzas y de negocios conjuntos complejos.
 Utilización de financiación fuera de balance, entidades con cometido especial y
otros acuerdos de financiación complejos.
 Transacciones significativas con partes vinculadas.
 Falta de personal con las cualificaciones necesarias en el área contable y de
información financiera.
 Cambios en personal clave, incluida la salida de ejecutivos clave.
 Deficiencias en el control interno, especialmente las no tratadas por la
dirección.
 Incongruencias entre la estrategia de TI de la entidad y sus estrategias de
negocio.
 Cambios en el entorno de las TI.
 Instalación de nuevos y significativos sistemas de TI relacionados con la
información financiera.
 Indagaciones sobre las operaciones de la entidad o de sus resultados
financieros realizadas por organismos reguladores o gubernamentales.
 Incorrecciones anteriores, historial de errores o un elevado número de ajustes
al cierre del periodo.
 Número significativo de transacciones no rutinarias o no sistemáticas, incluidas
transacciones Inter grupo e importantes transacciones generadoras de
ingresos al cierre del periodo.
 Transacciones registradas sobre la base de las intenciones de la dirección; por
ejemplo, refinanciación de la deuda, activos mantenidos para la venta y
clasificación de los valores negociables.
 Aplicación de nuevos pronunciamientos contables.
 Mediciones contables que conllevan procesos complejos.
 Hechos o transacciones que implican una incertidumbre significativa de
medición, incluidas las estimaciones contables.
 Litigios y pasivos contingentes pendientes; por ejemplo, garantías post-venta,
garantías financieras y reparación medioambiental.
NIA 500
Esta Norma Internacional de Auditoría (NIA) explica lo que constituye Evidencia
de auditoría en una auditoría de estados financieros, y trata de la responsabilidad
que tiene el auditor de diseñar y aplicar procedimientos de auditoría para obtener
evidencia de auditoría suficiente y adecuada que le permita alcanzar conclusiones
razonables en las que basar su opinión.
Esta NIA es aplicable a toda la evidencia de auditoría obtenida en el transcurso de
la auditoría. Otras NIA tratan de aspectos específicos de la auditoría (por ejemplo,
la NIA 315), de la evidencia de auditoría que se debe obtener en relación con un
tema concreto (por ejemplo, la NIA 570), de procedimientos específicos para
obtener evidencia de auditoría (por ejemplo, la NIA 520) y de la evaluación sobre
si se ha obtenido evidencia de auditoría suficiente y adecuada (NIA 200 y NIA 330)
El objetivo del auditor es diseñar y aplicar procedimientos de auditoría de forma
que le permita obtener evidencia de auditoría suficiente y adecuada para poder
alcanzar conclusiones razonables en las que basar su opinión.
Requerimientos
Evidencia de auditoría suficiente y adecuada
El auditor diseñará y aplicará procedimientos de auditoría que sean adecuados,
teniendo en cuenta las circunstancias, con el fin de obtener evidencia de auditoría
suficiente y adecuada.
Información que se utilizará como evidencia de auditoría
Al realizar el diseño y la aplicación de los procedimientos de auditoría, el auditor
considerará la relevancia y la fiabilidad de la información que se utilizará como
evidencia de auditoría.
Si la información a utilizar como evidencia de auditoría se ha preparado utilizando
el trabajo de un experto de la dirección, el auditor, en la medida necesaria y
teniendo en cuenta la significatividad del trabajo de dicho experto para los fines
del auditor:
(a) Evaluará la competencia, la capacidad y la objetividad de dicho experto.
(b) Obtendrá conocimiento del trabajo de dicho experto.
(c) Evaluará la adecuación del trabajo de dicho experto como evidencia de
auditoría en relación con la afirmación correspondiente.
Al utilizar información generada por la entidad, el auditor evaluará si, para sus
fines, dicha información es suficientemente fiable, lo que comportará, según lo
requieran las circunstancias:
(a) La obtención de evidencia de auditoría sobre la exactitud e integridad de la
información.
(b) La evaluación de la información para determinar si es suficientemente precisa
y detallada para los fines del auditor.
Selección de los elementos sobre los que se realizarán pruebas para obtener
evidencia de auditoría
Al realizar el diseño de las pruebas de controles y de las pruebas de detalle, el
auditor determinará medios de selección de los elementos sobre los que se
realizarán pruebas que sean eficaces para conseguir la finalidad del
procedimiento de auditoría.
Incongruencia en la evidencia de auditoría o reservas sobre su fiabilidad
El auditor determinará las modificaciones o adiciones a los procedimientos de
auditoría que sean necesarias para resolver la cuestión, y considerará, en su caso,
el efecto de ésta sobre otros aspectos de la auditoría, si:
(a) La evidencia de auditoría obtenida de una fuente es incongruente con la
obtenida de otra fuente.
(b) El auditor tiene reservas sobre la fiabilidad de la información que se utilizará
como evidencia de auditoría.
Evidencia de auditoría suficiente y adecuada
La evidencia de auditoría es necesaria para sustentar la opinión y el informe de
auditoría. Es de naturaleza acumulativa y se obtiene principalmente de la
aplicación de procedimientos de auditoría en el transcurso de la auditoría. No
obstante, también puede incluir información obtenida de otras fuentes, tales
como auditorías anteriores (siempre y cuando el auditor haya determinado si se
han producido cambios desde la anterior auditoría que puedan afectar a la
relevancia de ésta para la auditoría actual) o los procedimientos de control de
calidad de la firma de auditoría para la aceptación y continuidad de clientes.
Además de otras fuentes internas o externas a la entidad, los registros contables
de la entidad son una fuente importante de evidencia de auditoría. Asimismo, la
información que se utiliza como evidencia de auditoría puede haberse preparado
utilizando el trabajo de un experto de la dirección. La evidencia de auditoría
comprende tanto la información que sustenta y corrobora las afirmaciones de la
dirección como cualquier información que contradiga dichas afirmaciones.
Adicionalmente, en algunos casos, el auditor utiliza la ausencia de información
(por ejemplo, la negativa de la dirección a realizar una manifestación que se le
haya solicitado) y, en consecuencia, constituye también evidencia de auditoría.
La mayor parte del trabajo del auditor al formarse una opinión consiste en la
obtención y evaluación de evidencia de auditoría. Los procedimientos de
auditoría para obtener evidencia de auditoría pueden incluir la inspección, la
observación, la confirmación, el recálculo, la ejecución y procedimientos
analíticos, a menudo combinados entre sí, además de la indagación. Aunque la
indagación puede proporcionar evidencia de auditoría importante, e incluso
puede proporcionar evidencia de una incorrección, normalmente no proporciona,
por sí sola, evidencia de auditoría suficiente sobre la ausencia de una incorrección
material en las afirmaciones, ni sobre la eficacia operativa de los controles.
Tal y como se explica en la NIA 200, la seguridad razonable se alcanza cuando el
auditor ha obtenido evidencia de auditoría suficiente y adecuada para reducir el
riesgo de auditoría (es decir, el riesgo de que el auditor exprese una opinión
inadecuada cuando los estados financieros contienen incorrecciones materiales) a
un nivel aceptablemente bajo.
La suficiencia y adecuación de la evidencia de auditoría están interrelacionadas.
La suficiencia es la medida cuantitativa de la evidencia de auditoría. La cantidad
necesaria de evidencia de auditoría depende de la valoración realizada por el
auditor de los riesgos de incorrección (cuanto mayor sean los riesgos valorados,
mayor será la evidencia de auditoría que probablemente sea necesaria), así como
de la calidad de dicha evidencia de auditoría (cuanto mayor sea la calidad, menor
podrá ser la cantidad necesaria). Sin embargo, la obtención de más evidencia de
auditoría puede no compensar su baja calidad.
Procedimientos de auditoría para obtener evidencia de auditoría
Tal como las NIA 315 y 330 requieren y explican en detalle, la evidencia de
auditoría para alcanzar conclusiones razonables en las que basar la opinión del
auditor se obtiene mediante la aplicación de:
(a) Procedimientos de valoración del riesgo.
(b) Procedimientos de auditoría posteriores, que comprenden:
(i) Pruebas de controles, cuando las requieran las NIA o cuando el auditor haya
decidido realizarlas.
(ii) Procedimientos sustantivos, que incluyen pruebas de detalle y procedimientos
analíticos sustantivos.
Los procedimientos de auditoría siguientes pueden utilizarse como
procedimientos de valoración del riesgo, como pruebas de controles o como
procedimientos sustantivos, dependiendo del contexto en el que el auditor los
aplique. Tal y como se explica en la NIA 330, la evidencia de auditoría obtenida de
auditorías anteriores puede proporcionar, en determinadas circunstancias,
evidencia de auditoría adecuada, siempre y cuando el auditor aplique
procedimientos de auditoría para determinar que sigue siendo relevante.
La naturaleza y el momento de realización de los procedimientos de auditoría que
han de aplicarse pueden verse afectados por el hecho de que algunos de los datos
contables y otra información estén disponibles sólo en formato electrónico o sólo
en algunos momentos o en periodos de tiempo determinados.
Por ejemplo, puede ocurrir que ciertos documentos fuente, como órdenes de
compra y facturas, existan sólo en formato electrónico, cuando la entidad utiliza
comercio electrónico, o que se descarten tras ser escaneados, cuando la entidad
utiliza sistemas de procesamiento de imágenes para facilitar el almacenamiento y
la consulta.
Selección de los elementos sobre los que se realizarán pruebas para obtener
evidencia de auditoría
Una prueba será eficaz si proporciona evidencia de auditoría adecuada, de tal
modo que, considerada junto con otra evidencia de auditoría obtenida o que se
vaya a obtener, sea suficiente para los fines del auditor.
Para la selección de los elementos sobre los que se realizarán las pruebas, el
auditor deberá determinar la relevancia y fiabilidad de la información que se
utilizará como evidencia de auditoría; el otro aspecto de la eficacia (la suficiencia)
es una consideración importante a tener en cuenta para la selección de los
elementos sobre las que se realizarán pruebas. Los medios a disposición del
auditor para seleccionar dichos elementos son:
(a) La selección de todos los elementos (examen del 100%)
(b) La selección de elementos específicos.
(c) El muestreo de auditoría.
La aplicación de cualquiera de estos medios o de varios en combinación puede ser
adecuada dependiendo de las circunstancias concretas; por ejemplo, de los
riesgos de incorrección material con respecto a la afirmación sobre la que se
están realizando pruebas, así como de la viabilidad y la eficacia de los distintos
medios.
Selección de todos los elementos
El auditor puede decidir que lo más adecuado es examinar la totalidad de la
población de elementos que integran un tipo de transacción o un saldo contable
(o un estrato dentro de dicha población). El examen del 100% es improbable en el
caso de pruebas de controles; sin embargo, es más habitual en las pruebas de
detalle.
El examen del 100% puede ser adecuado cuando, por ejemplo:
La población está formada por un número reducido de elementos de gran valor.
Existe un riesgo significativo y otros medios no proporcionan evidencia de
auditoría suficiente y adecuada.
La naturaleza repetitiva de un cálculo o de otro proceso realizado
automáticamente mediante un sistema de información hace que resulte eficaz, en
términos de coste, un examen del 100%.
Selección de elementos específicos
El auditor puede decidir seleccionar elementos específicos de una población. Para
la adopción de esta decisión, pueden ser relevantes factores como el
conocimiento de la entidad por parte del auditor, los riesgos valorados de
incorrección material y las características de la población sobre la que se van a
realizar las pruebas. La selección subjetiva de elementos específicos está sujeta a
un riesgo ajeno al muestreo. Los elementos específicos seleccionados pueden
incluir:
Elementos clave o de valor elevado. El auditor puede decidir seleccionar
elementos específicos de una población debido a que son de valor elevado o a
que presentan alguna otra característica; por ejemplo, elementos que son
sospechosos, inusuales, propensos a un riesgo concreto, o con antecedentes de
errores.
Todos los elementos por encima de un determinado importe. El auditor puede
decidir examinar elementos cuyos valores registrados superen un determinado
importe para verificar una parte importante del importe total de un tipo de
transacción o de un saldo contable.
Elementos para obtener información. El auditor puede examinar elementos para
obtener información sobre cuestiones tales como la naturaleza de la entidad o la
naturaleza de las transacciones.
Aunque el examen selectivo de elementos específicos de una clase de
transacciones o de un saldo contable con frecuencia será un medio eficiente para
obtener evidencia de auditoría, no constituye muestreo de auditoría.
Los resultados de los procedimientos de auditoría aplicados a los elementos
seleccionados de este modo no pueden proyectarse al total de la población; por
consiguiente, el examen selectivo de elementos específicos no proporciona
evidencia de auditoría con respecto al resto de la población.
Muestreo de auditoría
El muestreo de auditoría tiene como finalidad permitir alcanzar conclusiones
respecto del total de una población sobre la base de la realización de pruebas
sobre una muestra extraída de dicha población. El muestreo de auditoría se trata
en la NIA 530.
Investigue
Los procedimientos de auditoria necesarios para obtener suficiente y apropiada
evidencia de auditoria.
La evidencia de auditoría se obtiene de una mezcla apropiada de pruebas de
control y de procedimientos sustantivos. En algunas circunstancias, la evidencia
puede ser obtenida completamente de los procedimientos sustantivos.
Pruebas de control significan pruebas realizadas para obtener evidencia de
auditoría sobre la adecuación del diseño y operación efectiva de los sistemas de
contabilidad y de control interno.
Procedimientos sustantivos significa pruebas realizadas para obtener evidencia de
auditoría para detectar representaciones erróneas de importancia en los estados
financieros, y son de dos tipos:
(a) Pruebas de detalles de transacciones y balances.
(b) Procedimientos analíticos.

Evidencia suficiente apropiada de auditoría


La suficiencia y la propiedad están interrelacionadas y aplican a la evidencia de
auditoría obtenida tanto de las pruebas de control como de los procedimientos
sustantivos. La suficiencia es la medida de la cantidad de evidencia de auditoría; la
propiedad es la medida de la calidad de evidencia de auditoría y su relevancia
para una particular aseveración y su confiabilidad. Ordinariamente, el auditor
encuentra necesario confiar en evidencia de auditoría que es persuasiva y no
concluyente y a menudo buscará evidencia de auditoría de diferentes fuentes o
de una naturaleza diferente para soportar la misma aseveración.
Para formar la opinión de auditoría, el auditor ordinariamente no examina toda
la información disponible porque se puede llegar a conclusiones sobre un saldo de
una cuenta, clase de transacciones o control por medio del ejercicio de su juicio o
de muestreo estadístico.
Al obtener la evidencia de auditoría de las pruebas de control, el auditor
debería considerar la suficiencia y propiedad de la evidencia de auditoría para
soportar el nivel evaluado de riesgo de control.
Los aspectos de los sistemas de contabilidad y de control interno sobre los que el
auditor debería obtener evidencia son:
(a) Diseño: Los sistemas de contabilidad y de control interno están diseñados
adecuadamente para prevenir y/o detectar y corregir representaciones erróneas
de importancia.
(b) Operación: Los sistemas existen y han operado en forma efectiva a lo largo
del período respectivo.
Al obtener evidencia de auditoría de los procedimientos sustantivos, el auditor
debería considerar la suficiencia y propiedad de la evidencia de auditoría de
dichos procedimientos junto con cualquiera evidencia de pruebas de control
para soportar las aseveraciones de los estados financieros.
Las aseveraciones de los estados financieros son aseveraciones de la
administración, explícitas o de otro tipo, que están incorporadas en los estados
financieros. Pueden categorizarse como sigue:
(a) Existencia: Un activo o pasivo existe en una fecha dada.
(b) Derechos y obligaciones: Un activo o pasivo pertenece a la entidad en una
fecha dada.
(c) Ocurrencia: Una transacción o evento tuvo lugar, la cual pertenece a la
entidad durante el período.
(d) Integridad: No hay activos, pasivos, transacciones o eventos sin registrar, ni
partidas sin revelar.
(e) Valuación: Un activo o pasivo es registrado a un valor apropiado en libros.
(f) Medición: Una transacción o evento es registrado por su monto apropiado y
el ingreso o gasto se asigna al periodo apropiado.
(g) Presentación y revelación: Una partida se revela, se clasifica y describe de
acuerdo con el marco de referencia aplicable para informes financieros.
La evidencia de auditoría es más persuasiva cuando las partidas de evidencia de
diferentes fuentes o de una diferente naturaleza son consistentes.
En estas circunstancias, el auditor puede obtener un grado acumulativo de
confianza más alto del que se obtendría de partidas de evidencia de auditoría
cuando se consideran individualmente. Por el contrario, cuando la evidencia de
auditoría obtenida de una fuente es inconsistente con la obtenida de otra, el
auditor determina que procedimientos adicionales son necesarios para resolver la
inconsistencia.
Procedimientos para obtener evidencia de auditoría
El auditor obtiene evidencia de auditoría por uno o más de los siguientes
procedimientos: inspección, observación, investigación y confirmación,
procedimientos de cómputo y analíticos. La oportunidad de dichos
procedimientos dependerá, en parte, de los períodos de tiempo durante los que
la evidencia de auditoría buscada esté disponible.
Inspección
La inspección consiste en examinar registros, documentos, o activos tangibles. La
inspección de registros y documentos proporciona evidencia de auditoría de
grados variables de confiabilidad dependiendo de su naturaleza y fuente y de la
efectividad de los controles internos sobre su procesamiento. Tres categorías
importantes de evidencia de auditoría documentaria, que proporcionan
diferentes grados de confiabilidad, son:

(a) Evidencia de auditoría documentaria creada y retenida por terceros.


(b) Evidencia de auditoría documentaria creada por terceros y retenida por la
entidad.
(c) Evidencia de auditoría documentaria creada y retenida por la entidad.
La inspección de activos tangibles proporciona evidencia de auditoría contable
con respecto a su existencia, pero no necesariamente a su propiedad o valor.
Observación
La observación consiste en mirar un proceso o procedimiento desempeñado por
otros, por ejemplo, la observación por el auditor del conteo de inventarios por
personal de la entidad o el desarrollo de procedimientos de control que no dejan
rastro de auditoría.
Investigación y confirmación
La investigación consiste en buscar información de personas enteradas dentro o
fuera de la entidad. Las investigaciones pueden tener un rango desde
investigaciones formales por escrito dirigidas a terceros hasta investigaciones
orales informales dirigidas a personas dentro de la entidad. Las respuestas a
investigaciones pueden dar al auditor información adicional o evidencia de
auditoría corroborativa.
La confirmación consiste en la respuesta a una investigación para corroborar
información contenida en los registros contables. Por ejemplo, el auditor
ordinariamente busca confirmación directa de cuentas por cobrar por medio de
comunicación con los deudores.
Cómputo
El cómputo consiste en verificar la exactitud aritmética de documentos fuente y
registros contables o en desarrollar cálculos independientes.
Procedimientos analíticos
Los procedimientos analíticos consisten en el análisis de índices y tendencias
significativo incluyendo la investigación resultante de fluctuaciones y relaciones
que son inconsistentes con otra información relevante o que se desvían de los
montos pronosticados.
BIBLIOGRAFIA
http://www.icac.meh.es/NIAS/NIA%20500%20p%20def.pdf
http://www.icac.meh.es/NIAS/NIA%20315%20p%20def.pdf
http://fccea.unicauca.edu.co/old/evidencia.htm