Sunteți pe pagina 1din 12

“Año del Diálogo y la Reconciliación

Nacional”
UNIVERSIDAD CATÓLICA SANTO TORIBIO DE
MOGROVEJO

FACULTAD DE INGENIERÍA
ESCUELA DE INGENIERÍA INDUSTRIAL

PROCESO DE SAPONIFICACIÓN

DOCENTE:
 BUSTAMANTE SIGUEÑAS, DANNY ADOLFO
ALUMNOS:
 GARCIA PERLA, VALERIA
 GUERRA VERA, ANA LIDIA
 MALCA NORIEGA, CLAUDIA
 MUÑOZ ARIAS, VIVIAN
 VILCHEZ SAAVEDRA, FERNANDO
CURSO:
 OPERACIONES Y PROCESOS UNITARIOS
CICLO:
 2018- II

CHICLAYO 2018
1. FUNDAMENTO
1.1. Definición

Se entiende por saponificación a la reacción química entre un ácido graso (o un


lípido saponificable, portador de residuos de ácidos grasos) y una base o
alcalino, en la que se obtiene como principal producto la sal de dicho ácido y de
dicha base.
Estos compuestos tienen la particularidad de ser anfipáticos (es decir, lípidos
que se caracterizan por tener, en la misma molécula, una zona polar, que
interacciona fácilmente con el agua, y una zona hidrofóbica, de la cual el agua, y
otros compuestos polares, quedan excluidos) con lo cual pueden interactuar con
sustancias de propiedades dispares. Por ejemplo, los jabones son sales de ácidos
grasos y metales alcalinos que se obtienen mediante este proceso. Esta reacción
se denomina también desdoblamiento hidrolítico y es una reacción exotérmica.

2. REACCIÓN QUÍMICA

La saponificación es el proceso químico que consiste en la disociación de las grasas


en un medio alcalino, ocasionando la separación de la glicerina y ácidos grasos. Y
estos se asocian inmediatamente con los álcalis construyendo las sales sódicas de
los ácidos grasos.

2.1. Tipo de reacción:

Esta reacción se denomina también desdoblamiento hidrolítico y es una


reacción exotérmica.
La reacción típica es:

Á𝐶𝐼𝐷𝑂 𝐺𝑅𝐴𝑆𝑂 + 𝑆𝑂𝐿𝑈𝐶𝐼Ó𝑁 𝐴𝐿𝐶𝐴𝐿𝐼𝑁𝐴 → 𝑆𝐴𝐿 Á𝐶𝐼𝐷𝐴 + 𝐺𝐿𝐼𝐶𝐸𝑅𝑂𝐿

Así es como al mezclar los ácidos grasos (principales componentes de las grasas
animales y de los aceites vegetales) con una solución alcalina (hecha a partir de
una mezcla de agua y un álcali, como por ejemplo la sosa), se obtiene el jabón
(que será realmente suave, porque además el otro subproducto que se obtiene
de esta reacción es la glicerina)
En el caso del jabón se tiene un triglicérido que ha reaccionado con el ácido
graso y el alcohol formando un éster, a esto se le adiciona la base fuerte sosa
caustica. Y se obtendrá que el sodio ocupará el lugar del hidrogeno formando
una sal ácida y la cadena de carbono que quedó suelta se unirá con el alcohol
formando un glicerol.

2.2. Reactivo limitante:

El reactivo limitante, da a conocer o limita, la cantidad de producto formado, y


provoca una concentración específica o limitante.
Generalmente cuando se efectúa una reacción química los reactivos no se
encuentran en cantidades estequiométricamente exactas, es decir, en las
proporciones que indica su ecuación balanceada. En consecuencia, algunos
reactivos se consumen totalmente, mientras que otros son recuperados al
finalizar la reacción. El reactivo que se consume en primer lugar es llamado
reactivo limitante, ya que la cantidad de éste determina la cantidad total del
producto formado. Cuando este reactivo se consume, la reacción se detiene.
La sosa es la base fuerte más empleada para la fabricación del jabón y es usada
como reactivo limitante, a través del Sobreengrasado. Esto consiste en añadir
más grasa de la necesaria, para que quede sin reaccionar. Esta técnica se suele
emplear con aceites vegetales que dotan al jabón de texturas suaves, genera más
espuma e incluso se aprovechan las propiedades cosméticas de alguno de los
aceites de partida, como en el caso del aceite de oliva. Para obtener estos efectos
el sobreengrasado no debe superar el 10%, pues en caso contrario quedaría un
producto grasiento de escasa utilidad.

3. PROPIEDADES DEL COMPUESTO

La detergencia, o poder limpiador de un jabón, depende en parte del gran descenso


que produce en la tensión superficial. Otro factor que contribuye es que las
moléculas de jabón se caracterizan por contener dos partes diferenciadas: un grupo
hidrófobo (repelente al agua) apolar y uno o más grupos polares o hidrófilos (afines
al agua). Esto le confiere un poder emulsionante, esto es, habilidad para suspender
en agua sustancias que normalmente no se disuelven en agua pura. La cadena
hidrocarbonada (parte hidrófoba) de la sal (el jabón), tiene afinidad por sustancias
no polares, tales como las grasas de los alimentos. El grupo carboxilato (parte
hidrofílica) de la molécula tiene afinidad por el agua.

4. INDICE DE SAPONIFICACIÓN

Para obtener una correcta saponificación de las materias primas es necesario


conocer el índice de saponificación de la grasa o aceite utilizado. Ello nos permitirá
calcular las proporciones adecuadas de cada componente.
Se define el índice de saponificación de una grasa como el número que indica la
cantidad en miligramos de hidróxido potásico (KOH) necesaria para saponificar por
completo un gramo de esa grasa en concreto.
Con hidróxido de potasio se elaboran jabones líquidos, y con hidróxido de
sodio(NaOH) se obtienen jabones sólidos. Por lo tanto, para la fabricación de jabón
sólido es necesario transformar el índice de saponificación de cada grasa en otro
tipo de índice alternativo que esté expresado en peso de hidróxido de sodio. Para
ello, basta con multiplicar el índice de saponificación de cada grasa concreta por la
masa molar del hidróxido sódico (utilizado para la obtención de jabón sólido) y
dividir por la masa molar del hidróxido potásico (utilizado para la obtención del
jabón líquido).

Así, la Tabla 1 mostrada a continuación es la más utilizada en jabonería, y sus


parámetros están basados en los valores medios de los índices de saponificación
reales de cada grasa en relación al hidróxido de sodio (en lugar del hidróxido
potásico), es decir con la conversión ya realizada.

Tabla 1. Índices de saponificación referentes a NaOH

Por lo tanto, para saponificar totalmente 100 g de aceite de oliva se necesitan 13,4
g de NaOH. El hidróxido de sodio debe disolverse en agua con proporciones entre el
25% y el 33%.
En el Anexo II (CD) se dispone de una hoja de cálculo para determinar las cantidades
de NaOH necesarias para saponificar distintas proporciones de aceites utilizadas en
la receta.

5. VARIABLES QUE INTERVIENEN EN EL PROCESO DE SAPONIFICACIÓN

 Temperatura
Se evitar el calentamiento excesivo, pues acelera la degradación de la materia
prima en presencia del aire. La temperatura para la saponificación debe
permanecer en el rango de 85ºC a 92ºC.
 Calidad de las grasas y aceites
Se debe tener en cuenta que la carga de grasa contenga la proporción adecuada
de ácidos grasos saturados e insaturados, al igual que de ácidos grasos de
cadena larga y corta que se requieren para lograr la suficiente estabilidad,
formación de espuma, dureza y acción limpiadora del producto final.
 Álcali:
La selección del álcali depende de las características requeridas para el
producto final; con hidróxido de sodio el jabón es sólido y con hidróxido de
potasio el jabón se presenta de forma cremosa.
 Electrolito:
El porcentaje de electrolito en la masa jabonosa permite insolubilizar el jabón
en el agua. Esta propiedad de los electrolitos se conoce como “efecto de
graneado”.
 Velocidad del proceso
Cada etapa del proceso debe estar sincronizada con las demás para suministrar
a la siguiente etapa de forma pareja, y así evitar espacios vacíos que puedan
causar problemas de calidad.
 Vacío en cámara refinadora
El estándar de la industria es 0.6 Bar.
 Homogeneidad del mezclado y refinado
Se controla por el orden de adición y tiempo de mezclado tras cada adición de
sólidos o líquidos.

6. EQUIPO INDUSTRIAL
Imagen Nombre Parámetros

Capacidad: 70 Kg
Mezcladora
Potencia del motor:
3kW/h

Capacidad: 1000 Kg/h


Refinador
Potencia del motor:
15kW

Diametro del rodillo:


260mm
Molino de tres rodillos
Potencia: 7.5 kW

Capacidad: 500 - 800


Kg/h
Maquina lenta de doble
vacio
Potencia del motor:
7.5kW

Temperatura: -17
°C
Capacidad de
Enfriador enfriamiento: 6800
kcal/h
Potencia del
compresor: 3kW
7. PRODUCCION INDUSTRIAL
7.1. Proceso por lotes

En la industria la reacción de saponificación se efectúa en inmensas calderas de


acero que pueden contener cerca de 130 toneladas de material. Las grasas y
aceites se mezclan primero con hidróxido de sodio en la caldera. Los restos de
jabón y sal de procesos anteriores permanecen en la caldera para promover la
formación de una emulsión en la mezcla. La sal también ayuda en la
solidificación del jabón.
La mezcla se hierve usando vapor a alta presión y temperatura que proviene de
los inyectores dentro de la caldera. La inyección de vapor también juega un
papel importante en el mezclado. Al final de la reacción de saponificación se
añade salmuera caliente y vapor para separar el jabón y lavar el glicerol libre.
La mezcla se asienta por varios días. La pasta de jabón gradualmente se recoge
en la superficie. La capa acuosa (bajo el jabón) que contiene glicerol disuelto es
removida y la salmuera reciclada. La glicerina se extrae por neutralización del
álcali remanente y luego la solución se destila para remover el agua, seguida por
una destilación a baja presión del glicerol. El glicerol es usado en muchos
productos de cuidado personal y farmacéuticos y como reactivos para la
manufactura de nitroglicerina.
La pasta de jabón se lava con agua para remover el exceso de sal y álcali. Luego
se pasa el jabón a un secador de spray al vacio. Al final de este proceso, el jabón
contiene cerca de 12 % de agua. Después se convierte en pequeñas bolitas que
se combinan con fragancias y colorantes antes de mezclarlos de nuevo. Si el
jabón va a ser presentado en barras, el sólido es extruido, moldeado y cortado
hasta la forma deseada antes de empacarlo. Pero si el jabón se requiere en polvo
para usar en lavanderías, este es pasado por pulverizadores (secadores spray)
para producir un polvo fino.
7.2. Proceso continuo de saponificación

En este proceso, la capacidad de la planta se divide en tres o seis calderas


separadas. La saponificación se lleva a cabo de manera continua en un reactor
con un sistema de reciclo. Un extractor liquido- liquido se usa para separar el
jabón, la glicerina y la solución alcalina. Todo el proceso toma solo unas pocas
horas y requiere menos espacio en la planta. Otra ventaja de este proceso es que
se necesita menos vapor por ton de jabón producido (100-150Kg/h) que la
saponificación discontinua en calderas (800-1000Kg/h). También es
importante destacar que el consumo de energía es mayor en el proceso continuo
(35-45 KWh) que en el proceso por lotes (2-3-KWh). Por lo tanto, este proceso
es rentable solo para la producción de mínimo 50 toneladas de jabón por día.

7.3. Proceso por neutralización de ácidos grasos

Fue desarrollado en 1940 y ahora es el método más usado en la manufactura de


jabón. El proceso ocurre en dos pasos. En el primer paso, se usan altas presiones
(5 MPa) y altas temperaturas (250 ºC) para romper los esteres de ácidos grasos
(glicerol y ácidos grasos). La reacción se efectúa en largos tubos de acero (20m
de largo * 1m e diámetro) en presencia de un catalizador (óxido de zinc). Las
grasas y aceites con el vapor para formar glicerol y ácidos grasos. Remover el
glicerol ayuda a incrementar el rendimiento de ácidos grasos, ya que el siguiente
equilibrio se desplaza hacia los productos:

Los ácidos grasos se purifican y se destilan en columnas fraccionadas para


obtener diferentes fracciones. Estas se pueden mezclar de cierta manera para
ser usadas en el segundo paso del proceso.

En el segundo paso, varias fracciones de ácidos grasos son


estequiométricamente neutralizados con bases como hidróxido de sodio o
potasio para producir el jabón.

Esta reacción de neutralización es exotérmica por lo tanto las condiciones de


operación se controlan para evitar la ebullición de la mezcla. El jabón se
recupera por medio de la separación tradicional.
8. APLICACIONES INDUSTRIALES