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Dios les bendiga abundantemente en el nombre de Jesucristo.

En el tópico
sobre Vivir el Amor de Dios en Nuestras Ocupaciones: a continuación la
enseñanza titulada:
En lo Militar

Vayamos a Colosenses 3. Con “lo militar” nos referimos a estar en el servicio,


porque es servir. Colosenses capítulo 3 enseña cómo servir para que el amor
de Dios sea demostrado en nuestras vidas. Empecemos a leer en el versículo
22.

Colosenses 3:22-24: 22Siervos, obedeced en todo a vuestros amos


terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los
hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios. 23Y todo lo que
hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;
24
sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque
a Cristo el Señor servís.

Vivir el amor de Dios en lo militar es un tópico importante que debemos


aprender. Los soldados son mencionados en roles prominentes en el Antiguo
Testamento, en los evangelios, y en el libro de Hechos. Fue un soldado, un
centurión, en Mateo 8 y Lucas 7, a quien Jesucristo notó por su creencia. Fue
un centurión, Cornelio, el primer gentil creyente en Hechos 10. Fue un capitán
romano, un centurión y sus soldados, en Hechos 22 y 23, y de nuevo un
centurión en Hechos 27, quienes protegieron a Pablo por llevar a cabo
fielmente sus deberes.

A través de la historia de nuestro Ministerio, hemos tenido muchos discípulos


quienes han servido en la milicia. En un tiempo donde hombres y mujeres en
uniforme eran repudiados, e incluso escupidos por sus ciudadanos, el Ministerio
El Camino honró, respetó, apoyó y amó a los hombres y mujeres militares de
nuestra nación. Nuestro Ministerio siempre ha hecho esto y lo hace. Por esto,
estamos verdaderamente agradecidos.

En esta enseñanza me estaré enfocándonos en vivir el amor de Dios en lo


militar. Lo que enseñaré puede ser aplicado por cualquier creyente. ¿Cómo
puede ser aplicado? Será único para los escenarios de la vida de cada
creyente. Incluso aun cuando está enfocado en cómo aplicarlo en la milicia.
Estos son principios bíblicos que podemos vivir en cualquier ocupación, en
cualquier nación. Primero, consideraremos qué es único acerca de ser un
creyente en la milicia, y qué características del amor de Dios en I Corintios 13
aplican en el servicio militar. Segundo, miraremos maneras en que el amor de
Dios puede ser manifestado y atributos del servicio militar donde ambos
trabajan juntos. Y tercero, consideraremos algunos aspectos en que creyentes
militares viven el amor de Dios en aplicación práctica.

Cada creyente en la milicia, sin importar dónde esté sirviendo, en qué ambiente
trabaje, cuál es su deber específico, o cualquier otra circunstancia, puede vivir
el amor de Dios. Ser creyente primero, nuestros creyentes militares pueden
tener un tremendo impacto en el movimiento de la Palabra prevaleciente al
mundo por medio del ejemplo de sus vidas viviendo el amor de Dios en la
milicia.

¿Qué es único acerca de ser un creyente en la milicia, y qué características del


amor de Dios en I Corintios 13 aplican en el servicio militar? Servir en la milicia
es más que una profesión ocupacional. Hablando desde la perspectiva de la
milicia, requiere una promesa, un compromiso no egoísta, y un cumplimiento de
una lista de conductas, muchísimas más que las requeridas en otras
ocupaciones. Además de unirse a la milicia, ambos oficiales y enlistados hacen
un voto de apoyar y defender las leyes y su país en contra de cualquier
enemigo, extranjero o nativo. Tomar estos votos no es un compromiso
pequeño. Los miembros de la milicia están conscientes de una lista de
conductas que, como oficiales o soldados, sirven en las fuerzas que resguardan
nuestro país y nuestro estilo de vida. Y con este compromiso, también están
conscientes de que deben estar preparados para dar sus vidas en la defensa
de la nación. Amor no es un concepto desconocido para aquellos en la milicia.

Juan 15:13: Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por
sus amigos.

Este es un punto que los creyentes militares ciertamente entienden. Ellos están
listos para poner sus vidas en juego, para que aquellos a quienes defienden
puedan tener la libertad de creer, amar y servirle a Dios. Por más de 200 años
esta ha sido la herencia de nuestras fuerzas militares. El servicio militar también
les provee a hombres y mujeres jóvenes de muchos beneficios y oportunidades,
así como edificar confianza, disciplina y compromiso. También provee la
oportunidad de servir y compartir con los mejores hombres y mujeres que
nuestra nación produce. Sin embargo, la milicia también puede ser una vida
muy demandante de corazón, trabajos riesgosos, largas noches y días, con
poco nada confort físico, despliegues inoportunos, y largas separaciones de la
familia. Para mí, una de las cosas más únicas de ser un creyente en la milicia
es que podemos llegar a mover la Palabra prevaleciente en locaciones a través
de todo el mundo. El Dr. Víctor Paul Wierwille, el Presidente fundador de este
ministerio dijo en esencia lo siguiente:
“El Camino siempre ha sido un Ministerio internacional. Yo sabía que la Palabra
de Dios y el amor de Dios alcanzarían a gente de todas las razas y
nacionalidades si tuvieran la oportunidad de oír.”

Los creyentes en la milicia y muchos alrededor del mundo tienen esa


oportunidad de oír. Los creyentes militares pueden llevar el amor de Dios a
lugares donde no hay amor. Los creyentes que sirven en la milicia tienen la
oportunidad de denodadamente alcanzar y compartir la Palabra de Dios en
muchas naciones y comunidades alrededor del mundo.

Vayamos a I Corintios 13. Todos los atributos del amor de Dios son aplicables
en cualquier ocupación. Me gustaría compartir con ustedes una mirada de estos
atributos y cómo aplican en el servicio militar.

I Corintios 13: 4 al 8a: 4El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene


envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 5no hace nada
indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 6no se goza de
la injusticia, mas se goza de la verdad. 7Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo
espera, todo lo soporta. 8El amor nunca deja de ser;

En esta sección de escrituras, “amor” significa: el amor de Dios en la mente


renovada en manifestación. El amor de Dios lo sufre todo. Tener paciencia y
resistencia para ser lento para la ira es una cualidad clave para manifestar en el
servicio. De la misma manera que el personal militar practica y se especializa
en respuestas de emergencia, para que la respuesta apropiada se convierta en
nuestra naturaleza, también practicamos andar en el amor de Dios para que se
convierta en nuestra naturaleza. El amor de Dios no se vanagloria, no es
egocéntrico. Pensamos lo que la Palabra de Dios dice de nosotros y de otros.
Las medallas y listones llevados por hombres y mujeres en la milicia muestran
sus rangos y sus logros y permite un respeto y honor apropiado y respectivo.
Una de las Líneas de Vida del Dr. Wierwille dice en esencia lo siguiente: “El
amor de Dios en la mente renovada en manifestación es la insignia de la
cristiandad”.

Juan 13:35: En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis
amor los unos con los otros.

El amor de Dios que manifestamos es como las insignias, medallas y listones


mostrados en el uniforme militar. El amor de Dios les muestra a otros que
somos discípulos de Jesucristo. El amor de Dios no busca lo suyo propio, no es
egoísta ni busca lo que le conviene. Esto es vital para el trabajo en equipo. Es
especialmente un ingrediente clave en el liderazgo militar, donde las prioridades
son: primero la misión, luego la tropa, luego uno mismo. El amor de Dios resiste
todas las cosas. Con este amor, nosotros valientemente superamos los tiempos
difíciles, resistimos por medio de creer la Palabra. Con este tipo de resistencia,
los creyentes en el servicio militar pueden ser el punto de fortaleza que ayude a
todos los hombres y mujeres en su unidad a resistir en los tiempos difíciles. El
amor de Dios nunca deja de ser, nunca falla siempre es exitoso. En la milicia, la
derrota no es una opción, la libertad y vida de otros siempre están en juego.

Vayamos a Gálatas 5. Consideramos qué es único acerca de ser un creyente


en la milicia, y qué características del amor de Dios en I Corintios 13 aplican en
el servicio militar. Otros atributos del servicio militar incluyen la creencia, la
fidelidad y la devoción, aliento y fortaleza. Veamos cómo el amor de Dios y los
atributos del servicio militar trabajan de la mano. Creencia. El amor de Dios es
el energizante de nuestra creencia.

Gálatas 5: 6: porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la


incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.

La última parte de este versículo literalmente significa “la fortaleza verdadera es


la creencia, energizada por el amor de Dios en la mente renovada en
manifestación”. Esta creencia energizada es el cómo prevalecemos. El amor se
enfoca en las metas, no en los obstáculos; en la fortaleza de Dios, no en
nuestras debilidades; en victorias futuras, no en derrotas pasadas. El amor de
Dios energiza nuestra creencia, y también nos ayuda a mantener nuestro
enfoque en la Palabra que suple las necesidades, que cumple los deseos de
liberación a la realidad. En vista a los retos usualmente enfrentados en la
milicia, incluidos momentos donde la vida y la muerte se encuentran en
combate, la creencia energizada por amor es un enorme factor vital en cumplir
nuestro deber. El amor de Dios nos da la habilidad de enfrentar cualquier
situación necesaria sin miedo, porque el perfecto amor echa fuera el temor.
Sabemos que podemos esperar la ayuda de Dios, y que nuestra creencia trae
impacto divino a medida que nos movemos hacia la victoria.

Otro atributo del servicio militar es la fidelidad y la devoción. La fidelidad y la


devoción también son requeridas para arraigarse en el amor de Dios.

Colosense 3:16: La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros,


enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando
con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y
cánticos espirituales.
Una manera en que mi esposa y yo aplicamos esto es que desarrollamos
planes de estudios que cada uno haría. Nuestro plan incluye leer todos los
libros colaterales y todos los silabarios de las clases. Esto ayuda a edificar
fortaleza en nuestras vidas, tanto como individuos como una pareja casada.

En esta enseñanza nos estuvimos enfocando en vivir el amor de Dios en lo


militar. Los principios que vimos pueden ser aplicados por cualquier creyente.
Estos son principios bíblicos que se pueden vivir en cualquier ocupación, en
cualquier nación. Primero, consideramos qué es único acerca de ser un
creyente en la milicia, y qué características del amor de Dios en I Corintios 13
aplican en el servicio militar. Segundo, miramos maneras en que el amor de
Dios puede ser manifestado y atributos del servicio militar donde ambos
trabajan juntos. Y tercero, consideramos algunos aspectos en que creyentes
militares viven el amor de Dios en aplicación práctica.

Dios les bendiga