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TEORÍA GENERAL DE LOS CONFLICTOS DE LEYES

2.1 Consideraciones Preliminares.

El estudio de los conflictos de leyes constituye la parte más importante y fundamental del Derecho
Internacional Privado, cuyo objeto primordial es precisamente solucionar dichos conflictos,
formulando reglas para ese efecto.
Estas reglas son de naturaleza especial, esencialmente diferentes de las demás normas jurídicas.
Como ya hemos señalado en el capítulo anterior, y es por ésta razón que ellas han dado origen a la
formación de esta rama especial del Derecho. Cabe hacer notar que en el estudio del Derecho
Internacional Privado se analizan primordialmente, junto con el tema del conflicto de leyes, los
temas relativos a la “nacionalidad” y a la “condición jurídica de los extranjeros”.
Estos puntos pertenecen estrictamente a otras ramas del derecho; sin embargo guardan estrecha
vinculación con el conflicto de leyes, el cual directamente pertenece siempre, privativa y
exclusivamente, al Derecho Internacional Privado, y constituye la parte más sustancial de él.
Por tal razón el estudio del conflicto de leyes es considerado por los internacionalistas como el
pilar fundamental del Derecho Internacional Privado. Es tan acertada esta información, que
muchos autores de la materia han incurrido en el error de que cuando dan un concepto de
Derecho Internacional Privado, definen lo que es un conflicto de leyes y no lo que es el Derecho
Internacional Privado. De lo anterior podemos inferir que la base de sustanciación del Derecho
Internacional Privado son los Conflictos de Leyes, al grado tal que podemos concluir de que si no
hubiesen conflictos de leyes, el Derecho Internacional Privado dejaría de tener valor como una
rama especializada del derecho. Aparte de la importancia que esta materia tiene dentro de
nuestra disciplina, hay que advertir al lector que su estudio es sumamente complicado y es
considerado como uno de los más difíciles del derecho. Para confirmar este aserto nos bastará con
citar la opinión de algunos jurisconsultos: Niboyet: “El estudio de los conflictos de leyes se
considera y con razón, como uno de los más difíciles del derecho”.
Guy Coquille dijo en el siglo XVI que constituía el conflicto de leyes “un laberinto sin hilo y un
alambique de los cerebros.”Séller, decía que los conflictos de leyes constituían “la ciencia de la
malezas.” En el siglo XVIII Froland no sabía “a que altar encomendarse para hablar acertadamente
sobre esta materia.” Y el Presidente del Parlamento de Borgoña, Bouhier, decía “que el espíritu
más sutil y más ágil corre peligro de equivocarse al estudiar estos problemas.”
En la mayoría de autores de Derecho Internacional Privado predomina la idea de que es inexacto e
impropio hablar de “conflictos de leyes”. Las razones son diversas y antes de dar nuestra opinión
al respecto, analizaré algunas de las opiniones de los especialistas.
NIBOYET dice que la expresión conflicto de leyes no debe interpretarse literalmente por ser
inexacta y funda su opinión en que: “emanando cada una de las legislaciones entre ellas. Ni la ley
española, fuera de España, ni las leyes extranjeras en España, pueden imponerse; de modo que,
propiamente hablando, no puede existir conflictos de leyes. En efecto; para que una ley extranjera
se aplique en España, es preciso que el poder soberano español lo decida. Sería preferible, por lo
tanto, hablar de imperio de las leyes en el espacio más bien que de conflicto de leyes; pero la
terminología actual está de tal manera arraigada que sería difícil modificarla.
Nos basta pues con advertir su inexactitud científica. Y de este modo, rectificada su significación,
la emplearemos sin ningún inconveniente”. Creemos que el maestro Niboyet en su crítica a la
denominación “conflicto de leyes” confunde el conflicto de leyes con el conflicto de soberanías.
Efectivamente, no puede haber choque de soberanías porque en España sólo se aplica la ley
extranjera que el poder soberano Español decide aplicar, si no fuera así, España no sería un Estado
soberano. El conflicto de leyes supone la convergencia, el choque, el antagonismo, la
simultaneidad de vigencia de leyes de dos o más Estados, si hay un conflicto de leyes puesto que
hay una coincidencia o choque de dos o más leyes de una Estado que se pretenden rijan una sola
situación concreta naturalmente que este choque de dos o más leyes de un Estado que se
pretende rijan una sola situación concreta, naturalmente que este choque surge porque cabe la
posibilidad de que el poder soberano español permita la aplicación de la norma jurídica extranjera.
Es decir, el conflicto de leyes se produce no porque se pretenda que el poder soberano extranjero
emita leyes para regir en España sino porque el poder soberano español permite la posibilidad de
aplicación de la norma jurídica extranjera. La palabra conflicto, del latín “conflictus” significa:
combate, lucha, choque, antagonismo, problema, pugna, y naturalmente no concuerda en todas
sus acepciones con el tema que tratamos. Si puede válidamente hablarse de conflicto porque hay
un problema, hay un choque de dos o más leyes de estados diversos que se pretende rijan una
sola situación concreta. Este choque se produce porque el estado español, para emplear las
propias expresiones de Niboyet, permite la aplicación de la norma jurídica extranjera, si esto no se
permitiera por el Estado español no habría conflicto. Ese es el motivo por el que hay conflicto
pero, que ese sea el motivo no quiere decir que no haya el choque de las leyes porque éste si se
produce.
No nos parece que fuera preferible hablar del “imperio de las leyes en el espacio” en lugar de
“conflicto de leyes” porque el tema “imperio de las leyes en el espacio” es un tema general, más
amplio que el tema “conflicto de leyes”. En efecto, toda ley tiene un imperio en el espacio pero no
toda ley entra en pugna, en choque, en antagonismo con otra ley para regir una sola situación
concreta.
En suma, las razones que Niboyet sugiere son suficientes para abandonar la denominación
“conflicto de leyes”. El jurista Argentino Carlos Lazcano, dice que los nombres “conflicto de leyes”
o “derecho de colisión”, dados a la parte más interesante son impropios porque es claro que la ley
argentina no se aplica fuera del territorio nacional, sino en el caso que la ley interna lo decida;
pues los jueces y tribunales en cada estado forzosamente están sujetos a la ley nacional y no
pueden aplicar otra sino por mandato de esa ley. En su opinión, “no existe, por lo mismo,
conflicto de leyes, sino estudio y determinación de los casos en que por la intervención de
extranjeros o de relaciones jurídicas creadas fuera del territorio, el derecho interno autoriza o
manda que se apliquen a los extranjeros leyes nacionales o extranjeras.Es verdad que en principio,
las leyes son formuladas para tener vigencia dentro del territorio sometido al Estado de su
creación pero, no menos cierto resulta que todo Estado tiene normas que pretenden aplicación
extraterritorial activa o pasiva, es decir leyes que pretenden regir situaciones acaecidas en el
extranjero fuera del territorio y leyes que permiten la aplicación de leyes extranjeras a situaciones
ocurridas en el propio territorio. El conflicto de leyes tiene como presupuesto que se permita la
aplicación de derecho extranjero, realizado este presupuesto surge el conflicto y hay conflicto de
leyes porque dos leyes pugnan o chocan en el momento en que se pretende que rijan una sola
situación concreta. Una cosa es sostener que no haya conflicto de leyes y otra cosa es decir que el
conflicto de leyes surge al permitirse la posibilidad de la aplicación de norma jurídica extranjera.
Si no se permite la aplicación de una norma jurídica extranjera, no hay conflicto de leyes; pero,
como los Estados generalmente permiten la aplicación de la norma jurídica extranjera, cuando
estiman que ésta es aplicable, si hay conflicto de leyes, lo que no hay es conflicto de soberanías
porque los Estados no pretenden legislar en territorio extranjero sino solamente que sus normas
jurídicas produzcan efectos bajo la condición de que los Estados de recepción les permitan
aplicabilidad a sus leyes sin menoscabo de su soberanía. Por otra parte, también en contra de la
denominación se inclina el maestro Pascual Fiore: “Se ha dicho que la expresión conflictos de leyes
no e correcta, porque tratándose de problemas de aplicación se normas pertenecientes a
diferentes sistemas jurídicos, hablar de conflictos entre preceptos de dichos sistemas equivaldría a
aceptar la existencia de una pugna de soberanías. Sería preferible emplear la expresión problemas
sobre la autoridad extraterritorial de la ley, porque de lo que en realidad se trata, cuando tales
cuestiones se presentan, es saber si una determinada ley, que en principio se aplica dentro del
ámbito espacial del sistema jurídico o que pertenece pueda también aplicarse fuera de ese
ámbito, es decir, extraterritorialmente”. No compartimos la opinión de que hablar de conflicto de
leyes equivalga a aceptar la existencia de una prueba de soberanías, porque los Estados, sin
afectar su soberanía pueden permitir la aplicación extraterritorial de la norma jurídica extranjera.
Precisamente, como pueden permitir la aplicación de una norma jurídica extranjera, eligiéndola
frente a una norma jurídica nacional, no hay pugna de soberanías lo único que se presenta es una
pugna entre la ley extranjera y la nacional que pueden aplicarse a una sola situación concreta.
Esta pugna o choque se resuelve de acuerdo con las reglas del derecho Internacional Privado pero
lo determinante es, que exista esta pugna de leyes, sin que se convierta en pugna de soberanías.
Creemos que no puede hablar de autoridad extraterritorial de la ley porque en principio la ley
carece de autoridad extraterritorial, la autoridad sólo es territorial y la ley extranjera tiene
aplicación extraterritorial cuando la autoridad territorial lo permite, consecuentemente existe
autoridad territorial u no hay autoridad extraterritorial. Esto ya lo sostenía Valery al indicar: “. .
.cuando una ley extranjera es aplicada en Francia, no es en virtud de la autoridad de esta ley
extranjera, más bien en virtud de la voluntad del legislador francés”.El mismo principio de la
autoridad territorial de la ley es recogido en el Art. 14 del Código Civil Salvadoreño.
Art. 14. “La Ley es obligatoria para todos los habitantes de la República, incluso los extranjeros”.
Nuestra opinión sobre la denominación “conflicto de leyes” la podemos resumir así:
1. La denominación “conflicto de leyes” utilizada en el Derecho Internacional Privado tiene la
virtud de hacer referencia a los problemas de vigencia simultánea de dos o más normas jurídicas
de diversos Estados que se pretende rijan una situación concreta. La denominación citada es útil
porque de una manera breve se alude a un problema cuyo planteamiento tendría que emplear
mayor número de palabras. 2. En los problemas de vigencia simultánea de dos o más normas de
diversos Estados que se pretende rijan una situación concreta si hay una pugna o choque de dos o
más leyes de diversos Estados que pretenden regir una sola situación concreta y por tal motivo si
hay conflicto de leyes. La denominación conflicto de leyes tiene un arraigo tan extenso en el
tiempo y en el espacio que, creemos muy improbable encontrar una denominación más
apropiada. Es precisa aunque un tanto inexacta ya que la pugna, el choque, la convergencia, la
colisión, la simultaneidad de dos o más normas jurídicas de diversos Estados que se pretende rijan
una sola actuación concreta, se produce no sólo entre leyes, se puede producir entre normas
consuetudinarias, reglamentos, normas jurisprudenciales, etc. y sería más correcto hablar de
conflicto de normas. Por otra parte la denominación “conflicto de leyes” resulta amplia pues
abarca otros casos de coincidencia de normas jurídicas que se pretende rijan una situación
concreta. Por ejemplo, un conflicto entre una norma general y una especial, un conflicto entre una
norma federal y una local, un conflicto entre una norma especial, etc.
Por tanto, si quisiéramos superar las objeciones que hacen inexacta la denominación “conflicto de
leyes” podríamos referirnos a “conflictos internacionales de normas jurídicas”, aunque no
dudamos que pudiera objetarse el empleo de la expresión “internacional” y en ese puesto podría
sustituirse por la expresión “interestatal”. Sin embargo, no sugerimos otra denominación y
aceptamos la denominación “conflicto de leyes” porque dentro del Derecho Internacional Privado
sabido es que al referirse a “conflicto de leyes” se hace alusión a los problemas de vigencia
simultánea de dos o más normas jurídicas de diversos Estados que se pretende rijan una sola
situación jurídica concreta. Estamos en presencia de un conflicto de leyes, señala el profesor
Federico Dunker Biggs, “cuando una misma relación jurídica se encuentra relacionada con dos o
mas legislaciones entre las cuales es necesario escoger la que debe ser aplicada”.
DIEGO GUZMÁN LATORRE, nos dice: “El conflicto de leyes supone siempre una relación jurídica
cualquiera en que exista un elemento extraño a la soberanía local, motivo por el cual surge la
posibilidad de aplicar más de una legislación. CARLOS ARELLANO GARCÍA, conceptúa el conflicto
de leyes así: “El conflicto de leyes surge cuando existen puntos de conexión que siga una situación
jurídica concreta con las normas jurídicas de dos o más Estados”.
De acuerdo a estos conceptos el conflicto de leyes supone siempre una relación jurídica
cualquiera, en la que deberá existir un elemento extraño a la soberanía local, siendo este el
motivo por el cual surge la posibilidad de aplicar más de una legislación.
En consecuencia, para que el conflicto se produzca deben concurrir dos requisitos:
1. Una relación jurídica cualquiera (contrato, apertura de sucesión, testamento, matrimonio, un
derecho real, etc.) y 2. Uno o varios elementos extraños a la soberanía local que haga posible la
aplicación de leyes diferentes (nacionalidad, domicilio, situación de los bienes, lugar de
celebración del contrato, etc.). Hay que advertir que la expresión “conflicto de leyes” hoy en día es
unánimemente admitida y su uso se ha generalizado, especialmente en los países anglosajones.
Sin embargo ha sido objeto de críticas, tal como lo hemos afirmado anteriormente.
Estos son los dos elementos que los autores consideran indispensables para que exista un
conflicto de leyes. Sin embargo existe otro elemento necesario para que dicho conflicto surja. Este
requisito es la COMPETENCIA O INCOMPETENCIA que se atribuyen al menos dos Estados. Sin este
requisito los otros dos indicados serían obsoletos. Sostengo que serían obsoletos los dos primeros
elementos, porque si sólo un Estado se considera competente para conocer el asunto en litigio, no
habría un conflicto y por consiguiente se regularía por la ley del Estado que se considera
competente.
Veámoslo a través de un ejemplo: Pedro García de nacionalidad peruana plantea juicio de divorcio
ante un tribunal del Perú, demandando a su consorte Rosa Martínez de García, quien es de
nacionalidad colombiana. El matrimonio entre ambos se celebró en Chile. Si sólo se declara
competente para conocer el litigio la legislación del Perú no hay conflicto de leyes. Hay que hacer
notar que los elementos externos de la soberanía local son legislaciones de Colombia y Chile.
Quiere decir que deben haber elementos externos a la soberanía local, y en el cual dos o más
Estados se consideran competentes o incompetentes para conocer el asunto en litigio.
2. 4 Clasificación de los Conflictos de Leyes Dentro de la Doctrina de los autores de Derecho
Internacional Privado encontramos que los conflictos de leyes pueden clasificarse, ante todo, en
positivos y negativos. El conflicto es positivo cuando, en virtud de la diversidad de las disposiciones
de Derecho Internacional Privado, dos o más legislaciones se atribuyen competencia a si misma
para resolver el punto en litigio. Supongamos por ejemplo el caso de un salvadoreño domiciliado
en Argentina. Según le Ley Salvadoreña, su estrado y capacidad para ejecutar ciertos actos que
hayan de tener efecto en El Salvador se rigen por la ley de su nacionalidad, o sea, por la Ley
salvadoreña (Art. 15 del Código Civil de El Salvador). Según la Ley Argentina, su capacidad se rige
por la ley de su domicilio, o sea por la ley argentina (Art. 6 del Código Civil de Argentina). Si el
referido compatriota tiene veintiún años de edad, será capaz en conformidad a la ley salvadoreña,
pero será incapaz según la ley argentina, porque en la Argentina, la mayor edad se adquiere a los
veintidós años (Arts. 126 y siguientes del Código Civil Argentino).

Si el mismo salvadoreño vende en Argentina una propiedad que posee en El Salvador, la venta
será válida según las leyes salvadoreñas, por haber sido hecha por una persona capaz, pero será
nula según las leyes argentinas, porque el Código Civil Argentino dispone que “la capacidad o
incapacidad de las personas domiciliadas en el territorio de la República, sean nacionales o
extranjeras, será juzgada por las leyes de este Código, aún cuando se trata de actos ejecutados o
bienes existentes en país extranjero” (Art. 6). El conflicto es negativo cuando, en virtud de la
diversidad de las disposiciones de Derecho Internacional Privado, ninguna de las legislaciones
concurrentes se atribuyen competencia para resolver la cuestión en litigio, sino que cada uno de
ellas da competencia a una legislación extraña. Supongamos, por ejemplo, el caso de un
salvadoreño que fallece en Italia, lugar de su último domicilio.
Según la norma de Derecho Internacional Privado Salvadoreña, “la sucesión en los bienes en su
último domicilio, salvo los casos expresamente exceptuados (Art. 956 inciso 1º. Código Civil).
En consecuencia, esta regla conflictual establece que la sucesión se rige, en principio, por la ley del
último domicilio del difundo, siendo pues, el domicilio el factor conexión.
De acuerdo a este precepto legal, la sucesión del salvadoreño se regirá por la ley italiana, o sea
que una de las legislaciones concurrentes no se está atribuyendo competencia. Pero que ocurre –
que la norma conflictual de Derecho Internacional Privado italiano estatuye que la sucesión debe
ser sometida a la ley nacional del causante (Art. 13 del Código Civil Italiano de 1939) y, en
consecuencia, la sucesión del italiano fallecido en El Salvador debe regirse por la ley italiana.
La norma de colisión italiana se basa en el factor de conexión de la nacionalidad.
De conformidad a la norma de Derecho Internacional Privado Italiano, pues, la sucesión del
compatriota se regulará por la ley salvadoreña, o sea que también la otra legislación concurrente
no se atribuye competencia asimismo para regular la sucesión, sino que está dando competencia a
otra legislación.
2.5 Solución de los Conflictos Positivos y Negativos
Cuando ante un juez surge un litigio en el cual existen dos o más legislaciones que quieran ser
aplicadas debe resolverse de acuerdo a las reglas estipuladas por su propia legislación o por el
contrato se deberá respetar la regla del Derecho Internacional Privado de la legislación extranjera.
Es obvio que el Juez nacional está obligado a cumplir, ante todo, su propia legislación y por ende,
debe aplicar las reglas del conflicto que dictamine su legislación y no la extranjera.
Es lógico también establecer que por el mismo hecho de que cada país dicta sus propias normas,
es para que sean cumplidas y exigidas a todos sus funcionarios y jueces. Resumiendo, podemos
afirmar que en el caso de un conflicto positivo, el juez deberá aplicar siempre la regla de solución
de conflicto de la lex fori, o sea la regla que le da su propia ley, puesto que es obligación del juez
cumplir con lo ordenado por su legislador. Así tenemos como ejemplo, el caso de un
norteamericano que fallece teniendo su último domicilio en El Salvador y el litigio es llevado a un
tribunal salvadoreño; éste decidirá de acuerdo a las leyes salvadoreñas sin tener en cuenta la
legislación norteamericana. Si por el contrario, el asunto es llevado ante un tribunal
norteamericano se deberá aplicar sin lugar a duda, la ley norteamericana sin importar la regla que
establece nuestro Código Civil, en su Art. 956. Dentro de todas las legislaciones existen reglas de
Derecho Internacional Privado que ordenan aplicar, en ciertos casos, un derecho extranjero
precisado, dando así lugar a un “envío”. Por ejemplo: fallece un salvadoreño teniendo su último
domicilio en Estados Unidos, en este caso la regla de conflicto de nuestra ley hace aplicable la ley
de Estados Unidos. Sin embargo, a veces el así determinado no acepta el asunto, dando a su vez
una regla diferente de Derecho Internacional Privado que resuelve dicho problema declarando
aplicable otra legislación que puede ser la del Estado remitente o la de un tercero. En caso citado,
la ley de Estados Unidos establece que deberá aplicarse la ley nacional del fallecido, la cual sería la
salvadoreña. Cuando esto ocurre, estamos en presencia del fenómeno jurídico conocido por el
nombre de “reenvío”. El reenvío es pues, el que da lugar a la existencia de un conflicto negativo
entre las normas de Derecho Internacional Privado de dos o más legislaciones, las cuales se
consideran incompetentes para conocer el asunto de una determinada relación jurídica. Este
problema del reenvío es de lo más importante dentro del Derecho Internacional Privado y se ha
tratado mucho por los autores.Se plantea este problema de la manera siguiente: “Cuando en
conformidad a lo dispuesto por las reglas de conflictos de leyes de un determinado país, es
competente la ley de otro país, ¿Qué disposiciones de este último país habrá que aplicar? ¿Las de
derecho interno o sus reglas de Derecho Internacional Privado?”. En otras palabras, el problema
que se ha discutido es el de establecer si la legislación de un país, por ejemplo Argentina, al
declarar como competente la legislación de otro país, Ecuador, para someter a reglas una relación
jurídica, se tratará de referir al derecho material interno de este último país, o se referirá a su
ordenamiento jurídico en su totalidad, incluyendo sus reglas de Derecho Internacional Privado. Si
se aplica lo dispuesto en el derecho interno del Ecuador no habrá un reenvío. Si por el contrario, se
considerase como un todo indivisible el derecho del Ecuador incluyendo sus reglas de Derecho
Internacional Privado, queda entonces planteado el reenvío. Así tenemos, que si un salvadoreño
fallece en Italia teniendo su último domicilio allí, de acuerdo a nuestra ley sucesoria, se abrirá la
sucesión de conformidad a la ley italiana. Pero es del caso que la ley italiana establece que la
sucesión se abrirá en el lugar de la nacionalidad del fallecido, o sea, en este caso en El Salvador; se
plantea este asunto ante el juez salvadoreño que deberá determinar si se aplicará el derecho
italiano interno, esto es la legislación sucesoria italiana; o se deberá considerar el derecho italiano
como un conjunto indivisible, es decir, las normas puramente civiles y las de Derecho Internacional
Privado. Si se considera el primero, la sucesión se encontrará regida por las disposiciones
materiales del derecho italiano reconocidas como competentes; en este caso el reenvío no podrá
surgir. Pero si se aplica el segundo, el juez salvadoreño deberá aceptar la solución por la regla
conflictual italiana y tomar en cuenta el reenvío y así quedará sometida la sucesión a nuestra ley
interna. Para reunir podemos afirmar que cuando un juez nacional no acepta el reenvío por no
considerar el derecho extranjero como un todo indivisible, se aplicará la ley nacional en lo
pertinente. Algunos autores son del parecer que en esta segunda forma se aplica la regla
conflictual nacional, porque admitir el reenvío significa aplicar la regla de conflicto de un país
extraño.
Siguiente……

Es la situación que se produce a causa de las legislaciones aplicables sucesivamente en un mismo


lugar o en lugares distintos, o también en un mismo lugar con referencia a grupos distintos de
individuos, ósea, que los conflictos de leyes nacen o surgen de las diferencias entre las
legislaciones.

Conflictos de Leyes en el tiempo: es el conflicto entre dos leyes sucesivas de un mismo país.

Cuando una ley modifica o deroga otra anterior, no hay conflicto alguno: la única ley vigente es
la última. Sólo puede existir un conflicto de leyes de tiempo cuando
la constitución estableciera normas de derecho transitorio, en este caso la ley anterior no podría
ser derogada sino en la medida que lo permitiera el texto constitucional, que le estaría prestando
vigor, no obstante haber sido sustituida por una ley nueva. Son contadas las constituciones que
contienen normas de derecho transitorio.

Conflictos de Leyes en el espacio: es el conflicto entre las leyes que se hayan simultáneamente en
vigor en dos lugares distintos.

Conflictos de Leyes personales: es el conflicto entre las leyes de los diversos grupos en que las
colonias y países de protectorado continúan sometidos al régimen de personalidad del derecho,
ej, Los musulmanes y los Israelitas.

Cuando surge un conflicto entre diferentes legislaciones, es necesario determinar que norma
jurídica tiene vigencia cuando normas jurídicas de más de un Estado pretenden regir una relación
concreta para resolver el conflicto.

Los elementos esenciales de toda relación jurídica son las personas (físicas y morales), las cosas y
los hechos o actos jurídicos, tomando en cuenta este punto un conflicto puede estar conectado a
diversos Estados a la vez, entre las razones que se pueden citar están:

A.- Porque las Personas son de determinada nacionalidad o tienen fijado su domicilio, o su
residencia en determinado país.

B.- Porque la cosa esta situada en determinado lugar; Materialmente si se trata


de bienes inmuebles o Jurídicamente, el lugar de registro si se trata de la propiedad industrial o
intelectual.

C.- Porque un hecho se produce en cierto lugar como es el caso de un accidente o la muerte de
una persona o un acto tiene su fuente de inspiración en la voluntad o producirá sus efectos en
determinado país, tal es el caso de los contratos.

D.- Porque ese acto requiere una manifestación de la relación jurídica de conformidad con
formalidades especificas dictadas por el lugar donde se produce o de la autoridad donde se
realizan las consecuencias del supuesto que le dio origen.

Esta variedad de elementos "La Nacionalidad", "El Domicilio", "La Residencia", "El Lugar", "La
Voluntad", " La sede del tribunal juzgador", son los que determinan los vínculos que esta ultima
puede tener con los diversos ordenamientos jurídicos. A estos elementos se les
denomina Elementos de Conexión o Puntos de Conexión.
En Virtud de esto, entonces podemos decir que los conflictos de leyes surgen cuando existen
puntos de conexión que vinculan una relación jurídica determinada con las normas jurídicas de
dos o más Estados.

La Norma de Conflicto:

La mayoría de las normas de Derecho Internacional Privado son formales, a diferencia de las
normas materiales, Las normas formales señalan la norma jurídica competente o aplicable para
regir un conflicto específico, y las normas materiales resuelven concretamente la situación dada.

La norma de conflicto, es la indicadora de la disposición competente o aplicable ante un conflicto


de leyes y la norma material es la que establece la conducta a seguir en la situación concreta.

Entre los elementos que componen la norma de conflictos debe aparecer siempre la referencia a
una institución, o categoría jurídica específicamente señalada, como son:

 El Estado. La capacidad de las personas. La herencia. La forma de los actos o


las obligaciones convencionales. La indicación del elemento de conexión que servirá para
conectar esa institución o categoría jurídica con un determinado ordenamiento jurídico,
como puede ser, La Ley del lugar de ejecución del acto, la de celebración del contrato, la
ley del domicilio o de la nacionalidad.

Las reglas para la solución de conflictos de leyes deben constar de dos partes: La Primera, que
contiene el presupuesto que le sirve de fundamento y la segunda, que señala la ley a la cual estará
conectada o referida. De ese modo vemos como se establece una serie de reglas de conflictos, o
categorías fundamentales comos son las siguientes:

1. El Código Internacional Privado establece que los estatutos que se aplican a las personas
en razón de su domicilio o de su nacionalidad y las siguen aunque se trasladen a otro país,
son denominadas personales o de orden público interno.

La ley de cada Estado determina la competencia de los tribunales, así como su organización, las
formas de enjuiciamiento y de ejecución de las sentencias y los recursos contra sus decisiones.

El Código de Bustamante en su artículo 315 establece que ningún Estado contratante organizará o
mantendrá en su territorio tribunales especiales para los miembros de los demás Estados
contratantes.

Conflicto entre tratados y leyes.

Las normas internacionales pueden estar en conflicto con la norma interna, en eso reside el
conflicto entre la norma internacional y la norma interna. Ambas regulan una misma cuestión
jurídica, pero las soluciones por ellas previstas son distintas. La solución del conflicto esta en la
posibilidad de revocación de una norma por otra, se podría decir que es valido que el tratado
podrá revocar la ley interna, pues el tratado internacional válidamente celebrado es parte, por sí
solo, del ordenamiento jurídico interno del Estado. Adoptándose la teoría dualista, no es posible
decir que el tratado revoca la ley o que la ley revoca el tratado, una vez que de acuerdo con esa
teoría cada una de esas normas está en órdenes distintos e incomunicables. A par de esa cuestión
terminológica, que tiene como fondo exactamente de la discusión doctrinaria de las
mencionadas teorías, el primado de la norma internacional o de las leyes internas no se
circunscribe a la discusión entre las teorías dualista y monistas, cuyo punto interesante es
únicamente en cuanto a la necesidad de incorporación de la norma internacional por acto formal
(tesis dualista) o por la ausencia de necesidad de cualquier acto, una vez que la norma
internacional vale por sí solo, mientras norma jurídica, ante el derecho interno (tesis monistas),
según vemos en el tópico anterior. Para resolver el problema de conflicto entre derecho
internacional y derecho interno no es necesito evaluar cual de las teorías apuntadas es la correcta.
Este punto, así, es fundamental: tanto por la teoría dualista como por la teoría monista es posible
solucionar el conflicto de normas por la superioridad del derecho internacional o por la
superioridad del derecho interno. La solución para el conflicto reside en el análisis de las normas
del derecho internacional y del derecho interno. En verdad, tanto el derecho interno como el
derecho internacional establecen formas de resolución de los conflictos entre la norma
internacional y la norma interna, de modo que la superioridad de una u otra puede tener
resultados distintos de acuerdo con el derecho interno y con el derecho internacional.

Mismo Kelsen, que defendía la teoría monista y afirmaba que el orden jurídico nacional era
"delegado" del orden jurídico internacional, reconocía que "la cuestión de en el caso de conflicto
entre el derecho nacional y lo internacional prevalece un u otro puede ser resuelta solamente con
base en el derecho nacional correspondiente". Un Estado soberano puede establecer la
superioridad del tratado internacional en faz de sus normas internas y hasta mismo disponer en la
Constitución que los tratados internacionales tienen fuerza de normas constitucionales o mismo
superiores a la Constitución, como es el caso de la Constitución de Holanda. La Constitución puede
establecer que tratados internacionales tienen superioridad apenas sobre las leyes internas. Es lo
que hace, por ejemplo, la Constitución de España, pues su art. 96 (1), parte final, afirma que las
disposiciones de los tratados internacionales "sólo podrán ser derogadas, modificadas el
suspendidas en La forma prevista en los propios tratados lo de acuerdo con las normas generales
Del Derecho internacional".

Doctrina en Materia de Conflictos de Leyes:

Antes de presentar los diferentes puntos de vistas de las doctrinas concernientes a resolver los
conflictos de leyes a través de su evolución historia, es importante que establecer el significado de
ciertas expresiones que están en la base de esta doctrina, como son
los principios de territorialidad y extraterritorialidad de las leyes y la personalidad y la realidad de
las leyes. s muy importante distinguir entre territorialidad y extraterritorialidad ya que las leyes
son de un carácter o de otro. La ley es territorial: cuando la relación jurídica en todos sus aspectos
esta sometida a la ley del territorio, local o nacional. La territorialidad de la ley implica que no se
puede aplicar mas que la ley nacional, por lo que una ley es territorial, cuando rige todos los
hechos realizados en un determinado territorio o que interesen al mismo, como por ejemplo la ley
penal, que se aplica a todas las infracciones cometidas en el país donde se promulga. Un punto
importante es que cuando una ley es territorial no puede aplicarse nunca ninguna otra. La ley es
extraterritorial: cuando la validez o la ubicación nacional se extiende a otros ordenamientos
jurídicos, la extraterritorialidad de la ley implica que el juez nacional puede aplicar la ley
extranjera, ósea que puede aplicar una ley distinta de la suya a hechos acaecidos en su territorio o
que presentan algún interés para el mismo, por ejemplo, un extranjero contrae matrimonio en
España, las condiciones de fondo que dan validez a este matrimonio esta sometida a la ley de
dicho extranjero, en este caso se aplica una ley extranjera a hechos acaecidos en su país. También
la ley es extraterritorial no solamente por la razón de que no es la del país que la aplica, sino, que
además por el motivo de aplicarse a hechos a los cuales el juez aplicara su propia ley si esta fuese
territorial.
Vinculado a lo que es la extraterritorialidad o no de las leyes esta lo que es la personalidad y la
realidad de las leyes. Según los juristas, el maestro Cubano Sánchez de Bustamante y
el profesor Francés Andre Weiss, las leyes se clasifican en personales y extraterritoriales, porque
en el Estado existen dos elementos para los cuales legislación, la población y el territorio. Según
Weiss, la ley tiene dos soberanías diversas; una soberanía territorial y una soberanía personal; una
que gobierna al suelo y otra a las personas. Cuando usamos la expresión personalidad de la ley,
nos estamos refiriendo a los derechos de las personas, la conexión que esta expresión tiene con la
extraterritorialidad de las leyes es que esta categoría de leyes sigue a las personas donde quiera
que se encuentren. En cambio, la inserción de la palabra realidad de las leyes se hace para
distinguir las leyes concernientes a las cosas, a los bienes, por esto las leyes sobre la propiedad se
enmarcan en las leyes reales, el nexo de las leyes reales con la territorialidad se explica al
considerar que las cosas han estado sometidas a la ley de la situación, es decir, a la ley territorial,
las leyes reales son pues territoriales. Fruto de una evolución continúa, la doctrina se ha aferrado a
más de un sistema que pudiera establecer la solución de los conflictos que plantea la diversidad de
legislaciones cuando han de aplicarse a relaciones privadas con elementos extranjeros. Es de
opinión compartida por notables juristas que los origenes históricos de las teorías en materia de
conflictos de leyes se las ubica geográficamente en Italia y temporalmente en la Edad Media.

Conflicto de leyes

(Derecho Internacional Privado) Concurso de dos o más normas jurídicas (leyes, costumbres,
normas establecidas por la jurisprudencia), que emanan de soberanías diferentes y que son
susceptibles de ser aplicadas a un mismohecho jurídico. Se habla también de conflictos de leyes en
el espacio.
Es un contlicto de competencias legislativas; ej.: en accidente de circulación sobrevenido a
franceses en territorioextranjero: ¿la responsabilidad debe aplicárseles según la ley
del Estado donde ha ocurrido el accidente, o según laley nacional de los interesados?
La solución del conflicto de leyes permite determinar la ley aplicable, que eventualmente puede
ser una ley extranjera. La solución metódica de los conflictos de leyes constituye la parte más
importante del derecho internacional privado.

2. Conflicto de Leyes

Los conflictos entre leyes se dan cuando uno o más disposiciones de éstas son contrarias entre sí,
siempre y cuando dichas dispositivos regulen la misma materia, tengan las misma jerarquía
normativa, hubieran sido expedidos por la misma autoridad legislativa y su ámbito espacial de
vigencia hallan iniciado en la misma fecha.
Abundando, hay conflicto entre las leyes cuando hay incompatibilidad entre lo que dice una ley y
otra ley en lo referente a un mismo tema, siempre y cuando las mismas tengan la misma vigencia y
provengan del mismo poder legislativo.
Así, no habrá conflicto entre leyes cuando por ejemplo, un reglamento contraríe las disposiciones
de la ley de la cual deriva, ni cuando la materia regulada entre las leyes sea diversa, o cuando una
haya sido expedida por alguna legislación federal y otra por una local o cuando la vigencia de las
dos no coincida. Los conflictos entre leyes derivan de una mala técnica legislativa y la falta de
preparación de nuestros legisladores.