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IX.

La segunda Guerra Mundial y la industrialización acelerada, 1940-1962


Cárdenas propone que una separación analítica del desempeño económico de México de
acuerdo con la estabilidad de precios:
1. De 1935-1956: Crecimiento con inflación
2. En 1957 hay una devaluación que se mantendrá por 22 años
3. De 1958-1970: Desarrollo estabilizador, crecimiento con estabilidad de precios.
Los años 50 se un periodo de transición de una economía impulsada por el gasto público a una de
finanzas equilibradas .
Cárdenas propone excluir el fenómeno de la inflación para periodizar el tema del desarrollo entre
1940-1960 por ser un fenómeno externo. En este periodo destaca la nueva relación con EUA por la
segunda Guerra Mundial que relajó las tensiones de la nacionalización petrolera.
En este periodo se da prioridad al crecimiento y el empleo por encima del tipo de cambio o los
precios.
El acontecimiento que marcó la economía de México en los 40’s fue la Segunda Guerra
Mundial, ya que México siguió comerciando con EUA durante la Guerra, es decir, no pareció
una autarquía forzada como muchos otros países de América Latina, lo cual fue muy
favorable para la economía, sin embargo al finalizar el conflicto, el deterioro de la balanza de
pagos facilitó la implementación de una política proteccionista que no evitó que el preso
sufriera de una nueva depreciación, lo que habría de tener repercusiones de largo plazo en el
modelo económico hasta los años 70’s y39´s. De hecho, en 1954 el PIB creció un 10%, en ese año
el peso se devaluó.
La Segunda Guerra Mundial reactivó la economía norteamericana, y con ella la demanda de
materiales estratégicos. Sus beneficios se sintieron en México en 1941, ya que en 1940
todavía se sentía el efecto de la nacionalización petrolera y el conflicto de la sucesión
presidencial, que ocasionó fuga de capital y reducción de las exportaciones.
Al respecto, en México ingresaron capitales que venían huyendo de la guerra, esto generó
presiones inflacionarias y aumentos de las reservas de Banxico. Otro hecho importante fue el
aumento de la demanda externa de bienes mexicanos, lo que estimuló la economía. Entre
1939-1945 el valor de las exportaciones creció 167% y su volumen físico 103%.
Al principio de la guerra los términos de intercambio se deterioraron, y fue hasta el final que se
recuperaron.
Entre 1939-1945 se exportó más productos agropecuarios y manufacturados que minerales,
a pesar que su volumen si aumentó en 18% las exportaciones ,pero solo representaron el
22% del total exportado. En 1944, los productos agropecuarios fueron 45% del total.
Las exportaciones manufactureras fueron las que más crecieron, hasta el 37,6% del total
exportado, pero con el fin de la guerra cayeron ya que dependían de la demanda coyuntura
de EUA por el conflicto armado.
La sobrevaluación del peso siguió en boga a pesar de las crecientes exportaciones. La
paridad del peso al dólar estuvo fija y la inflación interna fue mayor que la externa. Con
respecto a 1940, para 1943 la sobrevaluación del peso fue de 32,2% y fue más severa hasta
la flotación de 1948.
Para Cárdenas el proteccionismo bélico de EUA no generó un proceso de sustitución de
importaciones, como diversos autores señalan. Más bien, las importaciones crecieron en ese
periodo, aunque no tanto como las exportaciones, y se siguió importando bienes finales.
Se logró una solución a la deuda petrolera por la expropiación, así como de la indemnización
por la Revolución, cuya data tenía más de 20 años(503)
Entre 1945-1948 la economía creció 4,7% anualmente, pero se debió a un aumento de la
demanda agregada, que se correspondió con una reducción de las reservas internacionales
hasta la flotación de 1948, la cual buscó llevar el tipo de cambio a su nivel de equilibrio. En
1946 las reservas internacionales descendieron 26,6%. Esta y las posteriores reducciones de
las reservas internacionales descendieron por el déficit comercial, y no por la fuga de
capitales, como otros autores afirman.
El déficit de cuenta corriente para 1946-1947 no fue mayor debido a que el turismo comenzó
a perfilarse como una fuente de dólares cada vez más importante. La sobrevaluación del
peso motivó las importaciones y una menor rentabilidad en las exportaciones como
manufacturas y agropecuarios, lo que hizo que cedieran terreno por el mismo motivo.
El Banco de México extendió crédito al gobierno y a la banca privada para reducir el efecto
contraccionista de la reducción de la base monetaria por la salida de divisas. Entre 1945-
1948 la base monetaria real, se redujo 21,8% . A pesar que la inversión extranjera directa
aumentaba y la inflación cedía, el déficit de balanza de pagos llegó a su límite en 1948, por lo
que se dejó flotar en julio.
Durante la década de los 50’s y hasta 1962, la economía creció en promedio 6,2%, y
Cárdenas divide el periodo en 3 etapas:
a) De 1950 a 1953:un crecimiento con una tendencia a la baja, con 5,4% en promedio.
b) De 1954 a 1957: una fuerte recuperación donde el PIB crece 8,2% en promedio
c) De 1958 a 1962: un periodo de estancamiento relativo, pues el PIB creció 5,2%
anualmente.
El sector primario recuperó el dinamismo y participó de un 11,4% del crecimiento de la economía
por debajo de su aporte en los 40’s . El sector industrial manufacturero siguió su expansión, y su
aporte fue de 23% del PIB.
El PIB per cápita también creció a una tasa de 3% a pesar que debido al descenso en la mortalidad
infantil, la población creció 3,1% anualmente. Este crecimiento del PIB per cápita es una de las
mayores bonanzas del país, según Cárdenas. Algunas razones son:
1) la demanda de algodón ante la Guerra de Corea,
2) el gasto deficitario que impulsó la demanda agregada, aunque causó la devaluación de 1954;
3) la baja de los insumos agrícolas restituyó la rentabilidad del sector, así como la disponibilidad de
crédito favoreció la inversión.
Durante los 50’s la inversión creció por encima del crecimiento del producto, es decir, a una
tasa de 7% anualmente. La inversión pública tuvo un menor dinamismo que la privada, 2,3%
en promedio. Entre 1060-1962, la inversión pública creció extraordinariamente al 16,9%, lo
que favoreció el crecimiento de los años sesenta.
Si bien los flujos de capital crecieron 4,5% anualmente, por debajo del promedio de
crecimiento de la economía, la relación capital trabajo aumentó, y con ello la productividad, lo
cual sin duda fue de las principales causas del crecimiento económico del periodo. A esto se
le añade el capital social aportado por el Estado, lo cual hizo que más grupos sociales se
vieran beneficiados, con consecuencias como el aumento de la esperanza de vida al nacer.
Aumentó los años promedio de escolaridad y la pobreza se redujo de 61,8/ a 45,6% entre
1950-1963.
Los precios de los bienes finales no crecieron tanto como los salarios ni las materias primas.
La reducción continua del precio del petróleo, vendido por Pemex a un precio más bajo que el
internacional permitió que la rentabilidad de la industria no inhibiera la inversión. Otro factor
fue contar con un mercado cautivo, ya que desde 1947 se estableció un extenso sistema de
protección de la industria nacional, lo que le restó competitividad externa. Hubo además
estímulos fiscales de la Secretaría de Hacienda, aunque para 1954 se aumentó la
progresividad del impuesto sobre la renta.
Otro factor fue la disponibilidad de divisas para la importación de bienes y de financiamiento
de las empresas. La importación de maquinarias pudo realizarse por las divisas generadas
en el sector agrícola. Al final de los 50's la inversión extranjera directa y la deuda externa
permitieron, junto con el turismo, a mantener las divisas. El sector financiero cumplió un
papel muy importante para el crecimiento del país. Hubo un aumento de la profundización
financiera de la economía. El 23% del crecimiento en el periodo se debió al aprovechamiento
de las externalidades.
El motor del crecimiento fue la expansión del mercado interno. El agro desplazó a la minería
en la generación de divisas, y hubo una sinergia entre inversión pública y privada.
El crecimiento y el empleo fueron las metas explícitas de la política económica. Con la política
económica se contrarrestaron los efectos cíclicos. La política monetaria reaccionó al ciclo
económico externo, y con la política fiscal invirtió en la infraestructura básica para el
crecimiento económico. En los 50's la política monetaria buscó la estabilidad de precios y
mantener la actividad económica. Para la promoción del desarrolo industrial, muy protegido,
se sacrificó el sector agrícola, con consecuencias enormes para toda la economía (520-521)
Durante los 40's la política monetaria fue contraccionista, mientras que la política fiscal fue
moderadamente expansionista del lado del gasto. La Secretaría de Hacienda y el Banco de
México coordinaron esfuerzos para reducir las presiones inflacionarias pero Banxico
monetizó parte deldéficit fiscal (522)
Las reservas internacionales pasaron de 3,2% a 8,8% durante la Segunda Guerra Mundial.
El entorno de la política monetaria era:
1. la oferta de divisas presionaba para revaluar el peso
2. la inflación interna presionaba para devaluar el peso.
Banxico vendió oro y plata para reducir el dinero en efectivo. También aumentó el encaje
mínimo legara para contraer el crédito, hasta el 20% y luego se llevó al 50%.

En materia fiscal, la inversión pública fue expansiva en infraestructura básica, lo cual generó
externalidades pero con un efecto inflacionario. Finalmente el desequilibrio de balanza de
pagos dio lugar a la devaluación de 1948.
Con el fin de la guerra, la política monetaria tuvo que pasar de contraer el ingreso de divisas,
a la reducción de las reservas, lo que amenazaba con crear una situación de estancamiento.
El déficit comercial aumentó significativamente entre 1945-1947.
La sobrevaluación del tipo de cambio se mantuvo cerca de 40% entre 1946-1947 con
respecto a 1940- Las importaciones crecieron, principalmente en lo que respecta a bienes
de cápita.
Cárdenas señala que la devaluación de 1948 se hizo prácticamente sin reservas, por lo que
debía hacerse antes para que el impacto recesivo fuera menor .
La inflación en 1951 fue de 29,3% por los aumentos de las reservas y de la oferta monetaria
por la Guerra de Corea, y no por finanzas públicas deficitarias porque de hecho hubo
superávit en 1950-1954, debido en su mayor parte por una mayor recaudación fiscal.
Generó que se importara más bienes y se sobrevalorara el peso, lo que para 1952 ya era un
déficit de cuenta corriente de balanza de pagos, a pesar que los servicios como turismo y
transacciones transfronterizas aportaron divisas.
En 1952 Miguel Alemán promovió un pequeño déficit fiscal para evitar un freno a la
expansión económica. El PIB creció 4%. Adolfo Ruiz Cortines tuvo que enfrentar el
desequilibrio heredado de balanza de pagos, y como su Secretario de Hacienda dio
continuidad a la política fiscal anterior, las importaciones volvieron a crecer un 9,2% y el tipo
de cambio estaba 25% sobrevalorado en relación con 1955.
En 1953 se redujeron las reservas internacionales porque el ingreso de divisas no fue
suficiente. La base monetaria interna se contrajo entre 1950-1953 aunque entre 1952-1953
aumentó debido a que Banxico quería evitar una contracción monetaria y de crédito, así que
liberalizó el encaje legal. Se desplomaron los ingresos fiscales pero también se contrajo el
gasto en 1953, lo que generó un ligero aumento del déficit fiscal.
en 1953 el PIN aumentó 0,3%, lo cual se debió al nuevo gobierno y una aguda sequía que
afectó la agricultura.
En 1954 la economía creció 10% y el promedio entre 1954-1957 fue de 8,2%. Los sectores
agrícola e industrial crecieron 9,4% y 9,1% al año. EL algodón, uno de los principales
productos de exportación, tuvo una importante recuperación. La política monetaria fue
ajustada para estimular el crédito y la inflación sin crear inflación.
La expansión del mercado interno fue efímera y a partir de 1958-1960 se estancó. La
importación mantuvo el fuerte ritmo que venía mostrando hasta 1957, con incremento del
13,6% anual. Los 3 años siguientes se estancó, resultado de la política de reducir las
importación del sector público, aunque la balanza comercial siguió en déficit. Entre 1957-
1963, el PIB real creció 5,6% anualmente.
A partir de 1958 el déficit se hizo crónico. La venta de servicios, como el turismo, y las
remesas, fueron una fuente de divisas para ese déficit. Ingresó inversión extranjera, y el
gobierno se había endeudado para la devaluación, y en 1957 volvió a autorizar deuda para
financiar el déficit creciente. El ahorro externo solo financiaba el 5,5% del total, pero ya se
veía que ese sería un fenómeno de larga data.
Entre 1957-1962 se impidió una recesión mediante una compensación monetaria. El último
año de Ruiz Cortines, 1958, hubo déficit fiscal, pero en toda la década hubo 4 superávits y 6
déficits, que se compensaron entre sí. Las finanzas públicas estaban balanceadas y no fue
esa la causa de la inflación.
La inflación en 1955 fue de 19,4% y en 1956 de 7,8%. Entre 1957-1962, la inflación promedio
fue de 2,9%. Entre 1957-1958 el gasto público se orientó a gasto corriente para calmar las
demandas que originaron malestar político y represión.
La política fiscal fue la más efectiva para contener la inflación. Sin la inversión extranjera en
1957-1959 hubiera habido otra devaluación por la caída en la exportación de productos
Agrícolas.
La atracción de inversión extranjera se topó con la oposición de algunos empresarios
mexicanos. Hasta 1958 se comenzaron a recibir inversión extranjera en minería, industria,
electricidad y comercio.
Se aumentó la superficie cosechada, aunque los rendimiento por hectárea disminuyeron. Se
invirtió en riego aunque los aumentos del sector se dieron porque se migró a cultivos con
mayores rendimientos por hectárea. El sector agropecuario creció 2,8% durante la II guerra
mundial.
La inversión privada creció 9,4% entre 1939-1945 y entre 1946-1949 fue de 13,9%
anualmente. Los sectores comercial e industrial fueron los más dinámicos en los 40’s.
Rechaza que el auge del sector industrial fuera por sustitución de importaciones, y más buen
señala la de sustitución de importaciones.
Al finalizar la guerra y su demanda externa, el mercado interno fue estimulado por la inversión
pública y privada, así como por unas política monetaria y fiscal expansiva.
Durante la II Guerra Mundial, México aprovechó mercados, con Centroamérica, para colocar
sus productos, ya que con EUA no podía. Los transportes fueron clave en ello(561)

El efecto de la Guerra Mundial fue una fuerte expansión del empleo y producción con
impacto en el bienestar, aunque con algo de inflación. A partir de la Guerra de Corea el
modelo proteccionista ya fue claro.

El periodo 1958-1962 predominó aún más el proteccionismo. A pesar de las bondades del
crecimiento del periodo, el coeficiente de Gini pasó de 0,52 a 0,57 entre 1950-1963,
mientras que los trabajadores del estado fueron reprimidos. El milagro económico mexicano
estaba en auge pero sus contradicciones no se hacían esperar.