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UNIVERSIDAD UTE

Sede Santo Domingo

Facultad: Ciencias Administrativas

Carrera: Finanzas y Auditoria CPA

Tema: Comportamiento económico del mercado del proyecto: La

demanda/ Factores que determinan el comportamiento de la demanda/

Elasticidad de la demanda

Nombre: Ronaldo Peñaherrera Honores

Materia: Proyectos I

Nivel: Sexto

Fecha de entrega: 16/05/2019


COMPORTAMIENTO ECONÓMICO DEL MERCADO DEL PROYECTO

Introducción

Previo a la ejecución de proyectos de inversión, se realiza una serie de análisis y de

estudios que permiten determinar la viabilidad y factibilidad de los mismos, de manera que, el

inversor pueda obtener un rendimiento al final de un determinado periodo; para saber si el

proyecto cuenta con las bases suficientes para sostenerse por sí mismo, o por el contrario,

necesita una reformulación, el investigador se encarga de hacer un estudio de las variables

económicas que intervienen en el mismo, de manera que, recolecta información, analiza y saca

conclusiones, en base a ciertos criterios o factores, como por ejemplo, el comportamiento de la

demanda y de la oferta y las características concretas de ese mercado.

Desarrollo

Demanda

La demanda se define como “la cantidad de un bien o servicio que la gente desea

adquirir” (Navarro, 2008); de manera que, este concepto engloba aspectos como las

necesidades y/o deseos de las personas que buscan ser satisfechos a través de la compra de

algún bien o la prestación de un servicio.

La demanda de bienes y servicios se clasifica en relación con su oportunidad, con su

necesidad, con su temporalidad y con su destino. En relación a su oportunidad, puede ser una

demanda insatisfecha, es decir que no cubre al mercado totalmente y; satisfecha, que cumple

con lo ofrecido al mercado, la misma se subdivide en saturada (la que hay en exceso dentro del

mercado) y no saturada (se encuentra satisfecha, pero puede ir creciendo poco a poco). En lo

que concierne a su necesidad, pueden ser demanda de bienes social y nacionalmente necesarios,

los que requiere la sociedad para su diario vivir y; demanda de bienes no necesarios o de gusto,
también conocido como bienes “suntuarios”. En relación a su temporalidad, puede ser demanda

continua, es decir, crecerá conforme la población aumente y; demanda cíclica o estacional, en

la que aumenta el consumo de un bien o servicio conforme a necesidades de una temporada en

concreto (por ejemplo, la ropa de invierno en dicha estación o los útiles escolares al comenzar

las clases). Por último, de acuerdo con su destino se clasifica en aquella demanda de bienes

finales, los que son adquiridos directamente por el consumidor y; demanda de bienes

intermediarios o industriales, los que requieren algún proceso previo a ser entregados al cliente.

Dentro del mercado, “la cantidad del producto que se demanda puede variar,

dependiendo de varios factores, fundamentalmente su precio, su disponibilidad y la riqueza y

necesidad de quien desea adquirirlo” (Pérez & Gardey, 2013). Tomando en cuenta esta

premisa, se establece, por lo tanto, que no existe la misma demanda para todos los productos y

servicios, además de que ésta fluctuará dependiendo del contexto en el que los bienes estén a

la venta.

El cliente al pensar en la satisfacción de sus necesidades, debe tomar en cuenta aspectos

como sus ingresos y gastos; tiene que aprender a hacer una distribución de sus ganancias para

poder atender todas sus necesidades como vestuario, alimentación, salud, entretenimiento, etc.

Tomando en cuenta este aspecto, el cliente no necesariamente es un individuo, también puede

ser una empresa u organización, e incluso, el Estado; éstos están en un proceso de toma de

decisiones en el que deben ser capaces de jerarquizar o priorizar aquello que sea más urgente,

frente a lo que no es tan necesario (Sapag, 2011).

Basado en las variadas necesidades del individuo y las limitantes de recursos, el

consumidor las jerarquiza estableciendo una relación cantidad – precio, lo que se conoce como

“cantidad demandada”, es decir cuánto está dispuesto a adquirir por un determinado precio.

Tomando en cuenta este aspecto, se establece que, la tendencia a la compra de bienes disminuye
cuando existe un aumento de precios si las demás variables permanecen constantes; por el

contrario, si los precios disminuyen, la demanda de los bienes aumenta (igualmente, con las

demás variables económicas constantes) (Sapag, 2011).

El comportamiento de la demanda se puede apreciar en el siguiente gráfico

Imagen 1 Comportamiento de la demanda

Como se puede apreciar en la imagen, existe una relación inversa entre el precio y la

cantidad demandada, es decir que, si uno aumenta, el otro disminuye y viceversa.

Factores que determinan el comportamiento de la demanda

En muchos casos, no solo el precio influye dentro de la demanda de un producto, sino,

además, otras variables; por ejemplo, si aumenta el ingreso de los consumidores, la tendencia

de la compra puede aumentar o disminuir, según el caso. Otro factor es la cantidad de

consumidores, debido a que, la población está en constante fluctuación, razón por la que los

productos y su demanda tienden a moverse conforme a dichas fluctuaciones. El precio de los

bienes complementarios también afecta a la demanda, pues, estos guardan una relación directa,

de manera que, si un producto complementario sube de precio, también lo hará el principal. El

precio de los bienes sustitutos, la demanda del uno afectará de forma inversa, la del otro, si uno

aumenta, el otro disminuye. Otra variable a considerar son los gustos y preferencias, puesto

que, cada cliente tiene su idiosincrasia, por lo que, decidirá si un producto le conviene o no o

si es necesario. Por último, las expectativas, de manera que, debido a cambios tecnológicos y

alzas o bajas de precio, el cliente será quien defina si compra un producto ahora o más tarde o,
si no lo compra. La variación de cualquiera de estos factores, sin alterar el precio, hará que la

curva de demanda se desplace de forma paralela (Sapag, 2011).

Imagen 2 Desplazamiento de la demanda

Los consumidores, una vez que establecieron sus prioridades, distribuyen sus recursos

o ingresos de manera limitada, esta restricción se conoce como “restricción presupuestaria” y

se denomina así, por la posibilidad del consumidor de adquirir un bien o servicio respecto al

precio del mismo en comparación a sus ingresos económicos. Por ejemplo, si el precio de un

bien “X” disminuye, el individuo tiene la posibilidad de comprar más de ese producto o

comprar otra clase de bienes (Sapag, 2011).

Imagen 3 Restricción presupuestaria

Elasticidad de la demanda

Una forma de medir los cambios en la demanda es a través del cálculo de la elasticidad.

Este indicador se divide en elasticidad precio, elasticidad ingreso y elasticidad cruzada.

La elasticidad precio se encarga de la medición del cambio proporcional de la cantidad

Δ𝑄𝐷
𝑄𝐷
demandada en relación a la variación porcentual del precio. Su fórmula es 𝜀 = Δ𝑃 ; donde ɛ=
𝑃
Elasticidad; Δ𝑄𝐷= variación en la cantidad demandada, QD = cantidad demanda original; Δ𝑃=

variación en el precio, y P = precio original (Sapag, 2011).

Existen tres tipos de demanda. La primera es la elástica, cuando la elasticidad es mayor

a 1 (% de variación consumo es mayor al % de variación en el precio). La segunda es la

inelástica, cuando la elasticidad es menor a 1 (% fluctuación de consumo es menor a %

fluctuación en el precio). Por último, la elasticidad unitaria, cuando es igual a 1, es decir, las

fluctuaciones porcentuales en precio y cantidad demandada son las mismas (Sapag, 2011).

La elasticidad ingreso, por su parte, se encarga de la medición del cambio porcentual

en la cantidad demandada en relación al cambio en el ingreso de las personas. Su fórmula es

Δ𝑄𝐷
𝑄𝐷
𝜂= Δ𝑌 , donde 𝜂= elasticidad ingreso; Δ𝑌= variación en el ingreso y, Y= ingreso original
𝑌

(Sapag, 2011).

En este tipo de demanda también existen 3 resultados posibles. Por un lado, la demanda

elástica, cuando la elasticidad ingreso es mayor a 1 y, por lo tanto, el % de variación en la

cantidad demandada es mayor al % de variación de los ingresos. Por otro, también está la

demanda inelástica, resultado menor a 1 y mayor a 0, es decir el cambio en el consumo es

menor al cambio en los ingresos. Por último, la elasticidad ingreso negativa, el resultado es

menor que 0 y ocurre cuando la cantidad demandada disminuye al aumento de los ingresos.

Por último, la elasticidad cruzada se encarga de medir “en cuánto cambia

porcentualmente la cantidad demandada del bien 1 (QD1), por cada punto porcentual que se

Δ𝑄𝐷1
𝑄𝐷1
modifique el precio del bien 2 (P2)” (Sapag, 2011). Su fórmula es 𝜀1,2 = Δ𝑃2 , donde 𝜀1,2 es
𝑃2

la elasticidad cruzada. En este caso, si el resultado es negativo significa que ambos productos
son complementarios, por lo que, si el precio del uno aumenta, la cantidad demandada del otro

disminuye; si el resultado es positivo, son bienes sustitutos, de manera que, si aumenta el precio

de uno, la cantidad demandada del otro aumenta.

Conclusión

El estudio de variables económicas como la oferta y la demanda son fundamentales en

el desarrollo de un proyecto de inversión, dado que, a través de éste, se garantiza que el inversor

tenga un panorama amplio y claro sobre el futuro de su dinero y el mercado en el que desea

hacer su participación. La demanda de un bien o servicio está relacionada de forma directa con

las necesidades y deseos del consumidor, de manera que, para cada producto existe un

determinado tipo de cliente o segmento en específico. Existen factores que afectan a la

demanda, partiendo por ejemplo del precio, los ingresos del consumidor, los gustos y las

preferencias, el precio de bienes complementarios y sustitutos, las expectativas frente a un

determinado bien o servicio, entre otros, razón por la que, el investigador debe realizar un

análisis profundo del mercado y poder delimitar estos aspectos, así como establecer los tipos

de elasticidad que pueden generarse, tomando en cuenta el precio, los ingresos de los

consumidores y, por supuesto, la elasticidad cruzada (determinando cuáles son bienes

sustitutos y cuáles son complementarios); de manera que, sea capaz de establecer conclusiones

sobre la demanda del bien o servicio y pueda tener certeza de si el proyecto está encaminado

de forma correcta o, si por el contrario, se necesita hacer ciertas reformas al mismo.


Bibliografía

Baca, G. (2010). Evaluación de Proyectos (Sexta ed.). México D.F: Mc Graw Hill.

Navarro, J. (29 de Octubre de 2008). ¿Qué es la oferta y la demanda? El Blog Salmón.

Obtenido de El Blog Salmón: https://www.elblogsalmon.com/conceptos-de-

economia/que-es-la-oferta-y-la-demanda

Pérez , J., & Gardey, A. (2013). Definición de Demanda. Definición.de. Obtenido de

Definición.de: https://definicion.de/demanda/

Sapag, N. (2011). PROYECTOS DE INVERSIÓN Formulación y Evaluación (Segunda ed.).

Santiago de Chile: Pearson.